Colectivo Voces Ecológicas (COVEC) celebra 15 años de luchas en defensa de la naturaleza

COVEC surgió un 12 de marzo de 2008, en un marcha campesina e indígena en la ciudad capital “donde se unieron las espiritualidades que tienen los pueblos” y “así empezamos, por internet, con notas cortas de lectura rápida y frases para llamar la atención. No teníamos redes sociales, pero sí la idea de hacer una nota que pudiera leerse rápido y se enviara por correo electrónico”.

Es una organización ecológica-política, cuyo objetivo es promover la defensa de los derechos socioambientales de las comunidades para alcanzar el desarrollo sustentable. Dicho espacio organizativo tiene como eje temático la Ecología Política. Nuestro plan de ejecución se basa en la incidencia y medios culturales alternativos a través de la educación y comunicación popular para una sociedad sustentable, solidaria y ecológica. Nuestro lema es: “Por un mundo solidario, ecológico y justo”

COVEC tiene como objetivo eco-político principal promover el debate y acción sobre los conflictos socioambientales generados por iniciativas de libre mercado contraria a la realidad y necesidades sociales y ecológicas; además de constituir un espacio de seguimiento a los derechos humanos en el pleno ejercicio de los pueblos y en defensa de su desarrollo tradicional, cultural y alternativo.

En todos estos años no ha sido fácil la lucha, hemos tenido logros, avances pero también obstáculos y retrocesos. Lecciones y retos que alimentan nuestro espíritu para seguir adelante, que el tiempo y nuestra  gente reconoce que, a sabiendas de las duras escenas coyunturales o antagónicas del mal llamado modelo de desarrollo, hemos logrado resistir y mantener la lucha en aporte a esta y las futuras generaciones.

Un compromiso inquebrantable con nuestra gente, con las comunidades, con la naturaleza, por la liberación de los pueblos, por la soberanía alimentaria y todo lo que conlleve a un modelo de paz social, de desarrollo justo y equitativo para el mundo.

Nuestras sinceras felicitaciones e infinitos agradecimientos a tod@s los que han colaborado en este esfuerzo durante todo tiempo, porque estamos seguros que un mejor mañana amanecerá.

“La estrella de la esperanza continuará siendo nuestra” Víctor Jara

Colectivo Voces Ecológicas (COVEC)

 

Fuente: Radio Temblor

2022: La protesta social en Latinoamérica

Que las y los latinoamericanos nos movilicemos para lograr mejores condiciones de vida no es ninguna novedad. Desde las rebeliones de Túpac Amaru, pasando por las gestas independentistas de principios del siglo XIX, y hasta los momentos insurreccionales de las décadas del `60 y `70, nuestros pueblos siempre han estado en lucha y organización permanente. Este 2022 no fue diferente en las calles de América Latina y el Caribe. Así fuimos fieles testigos de las más variadas protestas sociales que sacudieron a los gobiernos de turno.Algunas movilizaciones estuvieron marcadas por la violencia que impulsan sectores de la derecha neofascista conservadora y a su vez hubo masivas concentraciones de sectores populares, impulsadas por fuerzas progresistas que asumieron un rol protagónico. Estas protestas merecen un análisis en profundidad para observar el despliegue de los enfrentamientos de calle, descifrar los intereses y programas de los sectores enfrentados, destacar las formas que asumen las protestas y las consignas bajo las cuales una gran cantidad de sectores se enarbolan, tanto en la virtualidad como en los principales centros urbanos de la región.
Pero para comprender y actuar sobre la realidad que vivimos, necesitamos establecer algunos elementos estructurales y superestructurales que atraviesan y dividen el mundo, ya que son la verdadera causa de las protestas sociales que observamos.La cuarta revolución industrial, las transformaciones que trae consigo el acelerado proceso de digitalización de la economía, los cambios en los modos de producción y circulación de bienes que favorecen a sectores cada vez más concentrados de capital, sumergen a las grandes mayorías, cada vez más excluidas, en una crisis general de una profundidad y extensión sin precedentes. Estos cambios económicos impactan y modifican toda la superestructura política, así como la forma de organizarnos y de luchar como clase trabajadora por el reparto de la riqueza socialmente producida.

América Latina: La calle en disputa
Entre los principales conflictos de calle que se desarrollaron a lo largo del 2022 se destacan las protestas en Ecuador que estallaron con el llamado Paro Nacional; en Brasil, las movilizaciones y acciones neo-fascistas marcaron un proceso electoral que expulsó a Bolsonaro de la presidencia; en Bolivia, las protestas y enfrentamientos de calle también fueron impulsadas por la derecha golpista principalmente en Santa Cruz; otro tanto ocurre en Perú, que actualmente el pueblo se encuentra movilizado a raíz de los acontecimientos que se sucedieron a partir de que Castillo declara el estado de excepción y es encarcelado; en Argentina, las protestas se desarrollaron a lo largo del año en contra del pago de la deuda al FMI, y en contra del intento de magnifemicidio a la vicepresidenta Cristina Fernández, y finalmente, en medio de un clima político agitado, la alegría ocupa las calles de Argentina como nunca antes por los festejos del campeonato mundial de fútbol. Una mirada completa de las protestas sociales en América Latina y el Caribe, exige mencionar los recientes acontecimientos ocurridos en Chile, un país que demostró en la calle y a fuerza de lucha el hartazgo por el modelo neoliberal, y que, al dar paso al proceso constituyente, y al gobierno de Gabriel Boric, transitó un 2022 demostrando una vez más el rechazo a la nueva constitución, abriendo de esta manera nuevos interrogantes sobre los programas e intereses que persigue el campo del pueblo. Por otro lado, desde el Caribe, el pueblo haitiano una vez más se encuentra azotado por una crisis política, económica, social y sanitaria que solo despliega violencia en la isla.

Ecuador, un pueblo que sufre el ajuste del FMIEn Ecuador la deuda con el FMI que tiene el país ocupa el 56,8% de su PBI. Hacia la mitad del año 2022 los paros y protestas masivas fueron impulsadas principalmente por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) superando los 15 días consecutivos, y dejando como saldo al menos 6 manifestantes muertos.
El malestar crece, para regocijo del FMI, que implementa una vez más sus políticas de ajuste, en un país donde el valor de la canasta básica de alimentos está cercano a las $730 dólares mientras que el salario mínimo es de $425 dólares y solo 3 de cada 10 trabajadores perciben un salario igual o mayor que ese.

Brasil, del neofascismo a la esperanza popular
En un Brasil muy convulsionado por las elecciones presidenciales, se observaron hechos de violencia cometidos por parte de partidarios de Bolsonaro contra militantes, funcionarios y candidatos de partidos opositores.Con un Jair Bolsonaro que convocó a movilizaciones en conmemoración del Día de la Independencia con una emblemática marcha que reunió a miles de manifestantes para repudiar a la Corte Suprema de Justicia y al Tribunal Superior Electoral durante el 2021, negando los contagios y la pandemia por Covid19, el pueblo de Brasil vió crecer una fuerza neofascista a través de la agitación social, particularmente de las clases medias empobrecidas, con la constitución de peligrosas fuerzas de choque paraestatales, con apoyo de las iglesias evangélicas, y en complicidad de la corporación mediática y financiera. Este proceso es posible de vislumbrar en articulación con un movimiento global de extrema derecha que se hace fuerte tanto en el uso del territorio virtual como un “campo de batalla”, como en las calles latinoamericanas.Finalmente, el despliegue popular se hizo presente en forma de fiesta en la ceremonia de asunción de Lula, con quien se abre paso a un nuevo proceso que pretende fortalecer la democracia.

Perú, la inestabilidad política como moneda corriente
En 2022 Perú estuvo signado por inestabilidad política, protestas ambientales por la contaminación del mar y por el alza del combustible, y la destitución del presidente electo Pedro Castillo.Tras la declaración del estado de excepción por parte de Castillo, el Congreso logró destituirlo en menos de dos horas. Castillo fue detenido y trasladado al penal de Barbadillo, y el Congreso juramentó en su cargo a Dina Boluarte, la vicepresidenta. Acá se pueden visualizar 2 fuerzas en pugna: una en contra de Castillo formada principalmente por Dina Boluarte, las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, sectores económicos, judiciales y mediáticos, miembros de derecha del Congreso y algunos de sus ministros, con el apoyo internacional de E.E.U.U. y la OEA. Y la otra fuerza compuesta por Pedro Castillo, organizaciones indígenas y campesinas de izquierda, con el apoyo internacional de México, Bolivia, Argentina y Colombia.Este hecho desencadenó manifestaciones por parte de los sectores populares, organizaciones indígenas y campesinas a favor de Pedro Castillo, pedidos por la disolución del Congreso y la destitución de la presidenta Dina Boluarte, contra el modelo neoliberal y el reiterado engaño de la derecha que controla el Congreso. Miles de personas se movilizaron por las calles de diferentes regiones del país. Las consignas fueron “elecciones inmediatas”, “cierre del congreso” y “asamblea constituyente”. La policía reprimió, dando por resultado un mínimo de 30 fallecidos y 71 detenidos. Dina Boluarte decidió adelantar las elecciones presidenciales y legislativas para abril de 2024.

En Bolivia la derecha fascista contraataca
En Bolivia, en el 2022 tanto el campo popular como la derecha han salido en reiteradas ocasiones a las calles para intentar imponer sus respectivos intereses. Cabe recordar que en el año 2019 el gobierno de Evo Morales sufrió un golpe de Estado por parte de las fuerzas armadas y actores políticos y económicos principalmente de la provincia de Santa Cruz.El pasado 25 de agosto se realizó la gran marcha en La Paz “En defensa de la democracia” y en contra de los actores que apuestan “por la confrontación y la violencia”. La movilización fue convocada por el llamado Pacto de Unidad, a la que también se unieron legisladores oficialistas como el presidente del Senado, Andronico Rodríguez y al menos cien organizaciones como la Central Obrera Boliviana, principal central sindical del país. Además, estuvieron presentes Evo Morales, fundador y líder del MAS, el presidente de Bolivia, Luis Arce, y el vicepresidente, David Choquehuanca.En el mes de noviembre, Fernando Camacho, Gobernador de Santa Cruz -quien confesó que él y su padre fueron los que cerraron filas con la Policía y las Fuerzas Armadas bolivianas para ejecutar el golpe de Estado a Evo- impulsó y sostuvo el denominado paro cruceño que duró casi un mes.El paro cruceño, que se caracterizó por bloqueo, incendios y ataques a las instituciones, se desarrolló bajo la consigna de adelantar la fecha del censo en Bolivia. El gobierno implementó diversas medidas y mesas de diálogos que finalmente acordaron que el censo se realizará en marzo del año 2024.Recientemente, se produjo la detención de Camacho, acusado de promover el golpe de 2019, lo que generó nuevamente la reacción de la derecha boliviana.Desde entonces, se han generado protestas que van desde el paro cívico, al intento de toma del aeropuerto de dicha provincia, principalmente en Santa Cruz, pero también en Cochabamba y Tarija. Producto de las manifestaciones hay varios detenidos.

Argentina, campeones del mundo en fútbol y endeudamiento
Las protestas sociales de Argentina se dan en el marco de un gobierno encorsetado por el acuerdo alcanzado en enero con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por el préstamo de U$S 45.000 millones; y con una realidad económica que marca el reparto del PBI entre el capital y el trabajo, del 62% y 38% respectivamente, con un crecimiento del mismo del 6.9% durante el segundo trimestre de 2022, que se define como un “crecimiento sin inclusión”.Se observó principalmente la salida a la calle de la fuerza social Nacional y Popular, sintetizada en las distintas fracciones del Frente de Todos, con toda su heterogeneidad de identidades y posiciones, pero de manera enfrentada y fragmentada. Un hecho aglutinante fue la respuesta masiva a la persecución judicial y el posterior intento de magnicidio a Cristina Fernández de Kirchner que, sin embargo, no impidieron que el Estado paralelo y mafioso de la derecha política, el poder judicial y los medios de comunicación insistiera en su doble estrategia de terrorismo y lawfare.El movimiento feminista viene colmando las calles bajo la consigna: “la calle es mi casa”. Así lo demostró el 8 de marzo en el día Internacional de la Mujer trabajadora, donde miles de mujeres y disidencias colmaron las principales plazas del país. También se hicieron sentir los movimientos transfeministas en la gran movilización popular en el marco 35° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Intersexuales, Bisexuales y No Binaries (35 EPMLTTIBNB), realizado en octubre con más de 100 mil personas en las calles, con reclamos de justicia por los transfemicidios, aparición con vida de jóvenes y niñas desaparecidas, en contra del intento de magnifemicidio de Cristina Fernández de Kirchner, por la libertad de Milagro Sala, en contra del FMI, y en reclamo de las mujeres mapuche presas. En noviembre la XXXI Marcha del Orgullo, se desplegó a lo largo y ancho del país bajo la consigna “La deuda es con nosotres”.Por último, el pueblo argentino finalizó el año con un diciembre histórico en donde cinco millones de personas celebraron en Buenos Aires el triunfo de la selección argentina en el mundial masculino de fútbol, con réplica en todas las ciudades del país, y en varios puntos más del planeta como Barcelona, Madrid, Londres, Dublín, Nápoles, Bangladesh, Indonesia, Caracas, Miami, Haití, Pakistán, Calcuta, entre otras. La felicidad no es sólo argentina.

Oportunidad histórica: organizarse y luchar es la clave

Latinoamérica es la región más desigual del mundo, y cuenta con valiosos recursos naturales de vital importancia para la fase del capitalismo digital que estamos atravesando como el litio, el cobre, el níquel, el cobalto, las tierras raras, etc. Es por esto que observamos como se posan vorazmente los intereses de diferentes organismos multilaterales de gobernanza global como el FMI, la OTAN, la ONU, la OEA, entre otros, quienes han subordinado a los Estados-Nación a la simple administración de tensiones secundarias. Es por esto que se observa la profundización de las políticas neoliberales de ajuste, la represión de la protesta, la guerra judicial y mediática contra líderes y lideresas, entre otros.

Ante el empobrecimiento y exclusión cada vez más profunda de los sectores populares, la falta generalizada de empleo, los aumentos de los costos de vida y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, las organizaciones del campo popular se vuelcan a las calles para intentar inclinar la balanza hacia el lado del pueblo.

A través de las distintas formas de protestas, podemos observar la importancia clave de la disputa del territorio virtual, por medio de las redes sociales, para la imposición de consignas y programas.Sin duda los territorios donde se expresa el pueblo (tanto la calle como la virtualidad) no sólo son el lugar donde los proyectos populares acuden para tomar nota de las necesidades sociales y refrendar las bases de su apoyo, sino que son objeto de disputa de las distintas fuerzas sociales y a menudo se convierten en el lugar donde la violencia cobra protagonismo y las fuerzas de ultraderecha utilizan para intentar instalar programas neoliberales.

La historia latinoamericana nos demuestra que la violencia que imponen las derechas, muchas veces ponen en tensión los límites de los procesos democráticos y su capacidad de asegurar la participación política de las grandes mayorías, la justicia social y las condiciones de igualdad para los pueblos.

Sin embargo, el momento histórico que estamos viviendo, marcado por la digitalización de las relaciones sociales de producción y la consecuente intensificación de la disputa intercapitalista, genera para la clase trabajadora una oportunidad de emancipación. Es en las calles donde las expresiones populares asumen protagonismo, por lo que es preciso entender las movilizaciones como una herramienta que permite amplificar las demandas, exigir a los gobiernos y por tanto construir e impulsar programas populares con justicia social.

Para esto, las clases populares tenemos la responsabilidad de profundizar la lucha en todos los ámbitos, en las calles, en las urnas y en la virtualidad. Es necesario el diseño de nuevas formas de lucha y organización para transformar el orden establecido, tener iniciativa política, velar por la integración popular de los pueblos, apelar a la creatividad y claridad en las consignas, identificando al 1% que se queda con la riqueza mundial. Tenemos una oportunidad histórica para construir un nuevo mundo, socialmente humano y económicamente justo. Es ahora y tenemos con qué.

Por: Paula Giménez y Matías Caciabue. Giménez es Licenciada en Psicología y Magister en Seguridad y Defensa de la Nación y en Seguridad Internacional y Estudios Estratégicos. Caciabue es Licenciado en Ciencia Política y Secretario General de la Universidad de la Defensa Nacional UNDEF en Argentina. Ambos son investigadores del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE). 

Tomado de: nodal.am

 

Fuente: Radio Temblor

Y después del #8M, qué… Las mujeres seguiremos luchando

8M: una vez más, las mujeres tomamos las calles, nos apropiamos del espacio público, lo hicimosnuestro y reivindicamos las demandas que llevamos gritando desde hace décadas. Somos muchas y ya no nos quedamos calladas: nos acuerpamos, nos tomamos de la mano, nos cuidamos, porque sabemos que no estamos solas y porque tenemos claro a dónde queremos llegar.

Paralelamente, como todos los años en torno a esta emblemática fecha, han proliferado los eventos académicos, los reportajes periodísticos y las declaraciones de personalidades del mundo de la política en torno al significado del Día Internacional de la Mujer.

Es difícil quedar fuera de la inercia que provoca el 8M, todo el mundo se sube a la cresta de la ola. Durante unos días, temas como la violencia contra las mujeres (cis y trans); las brechas salariales; la precariedad de las condiciones de vida de muchas mujeres, mucho más cuando son atravesadas por otros factores como la raza, el nivel socioeconómico, la etnia o la orientación sexual; la pobreza del tiempo y las dobles y triples jornadas a las que están sometidas las mujeres; o las discriminaciones que sufrimos en distintos espacios, se vuelven tema central y acaparan la agenda pública.

No es ninguna novedad, es la historia que se repite año con año: cifras van y vienen, declaraciones de apoyo a la lucha emprendida por las mujeres aparecen por doquier en redes sociales y medios de comunicación, los temas de género monopolizan -por un día o una semana- la atención de casi todo el mundo. El 8M es “nuestro día”, se nos aplaude y se reconoce nuestra lucha, se visibilizan las desigualdades que vivimos y se reclaman acciones para poner un alto a las violencias y a las injusticias.

Pero permítanme un cierto escepticismo hacia todas estas expresiones que se hacen visibles en estos días. Sobra decir que este recelo no va dirigido hacia las colectivas, las distintas organizaciones, las morras que no están dispuestas a callarse, que gritan “Ni una más”, que están hartas de tener miedo. No, mi aprensión va hacia el circo mediático (así lo veo yo) que se monta en torno al 8M, hacia los discursos políticamente correctos, hacia los juegos de simulación en donde, por un día, todo el mundo (o casi todo el mundo) apoya a las mujeres, pero, terminada la marcha y, en su caso, pasado el día de la huelga, volvemos a donde estábamos.

Lo que ocurre en estos días me recuerda a un programa de televisión que había en España en los años sesenta (quizá, el primer reality show que se hizo en España); se llamaba “Reina por un día”, en donde las mujeres que participaban (amas de casa, por supuesto, no se puede esperar otra cosa de la España franquista) tenían la posibilidad de ver cumplido su sueño (un viaje, la adquisición de un electrodoméstico, quizá reencontrarse con algún familiar), al tiempo que eran coronadas como reinas, en una ceremonia simbólica. Desde mi punto de vista, lo relevante no era lo que pasaba en ese día de esplendor y gloria en donde sus deseos eran satisfechos; para mí, la historia interesante hubiera sido saber qué pasaba con esas mujeres en el momento en que se despojaban de sus coronas y tenían que volver a la vida cotidiana, a los problemas y a las dificultades que seguirían enfrentando, por mucho que hubieran sido reinas por un día.

Así me ocurre con el 8M: es “nuestro día”, en el que somos coronadas, todo el mundo nos escucha, todo el mundo nos reconoce. Pero pasada la vorágine, nos toca volver a nuestra realidad. Poco cambia. Quienes habían defendido los derechos de las mujeres se olvidan de sus proclamas, y mantienen la postura de “yo estoy a favor de la igualdad de las mujeres”, siempre y cuando, claro, eso no implique una amenaza a su posición de poder. Reinas por un día, pero luego toca volver a lidiar con las dobles y triples jornadas, con la precarización en servicios básicos como salud o educación, con la pobreza, con las violencias cotidianas, con los tratos discriminatorios, con los golpes y las humillaciones, con el miedo.

Todas las supuestas muestras de apoyo que recibimos durante estos días, quedarán en el olvido, hasta el próximo 8M, cuando nuevamente saldrán a la luz los discursos políticamente correctos, las cifras y las declaraciones, para que no se vaya a poner en duda que se está a favor de los derechos de las mujeres.

Lo más preocupante de esta situación es que el vacío dejado por todas aquellas personas que durante estos días alzaron la voz en defensa de los derechos de las mujeres, tratará de ser ocupado por los grupos más conservadores, que quieren imponer una agenda en la que no se reconoce la violencia de género, que se opone abiertamente a la posibilidad de que las mujeres tengamos el control de nuestros cuerpos a través de los derechos sexuales y reproductivos, que piensa que eso del feminismo es una moda pasajera, y que descalifica la lucha de los movimientos feministas con términos como ideología de género, feminazis o supremacismo hembrista; esto, sin mencionar aquí los términos más despectivos e insultantes que sólo reflejan un discurso de odio contra todo lo que signifique acabar con las estructuras de dominación existentes.

Mientras tanto, los movimientos feministas no cejarán, tendrán que aguantar los embates ultraconservadores, pero no se rendirán. Se han logrado avances, de eso no cabe duda, pero todavía queda un largo camino por recorrer. Por muy frágil que sea nuestra existencia, tenemos agencia, tenemos la capacidad de seguir poniendo el cuerpo, tenemos voz que seguirá alzándose frente a las injusticias. El 8M es una oportunidad de hacerse visible, pero la lucha va más allá de un día. Porque nuestro objetivo no es hacernos virales a través de una frase mediática en las redes sociales. No queremos ser reinas por un día, lo que queremos es poder salir a las calles sin miedo los 365 días del año, decidir si queremos o no tener un hijo y cuándo tenerlo, que no nos desaparezcan, que nuestros cuerpos no sean tratados como mercancías, queremos una vida digna sin tener que vivir en la precariedad constante. Y después del 8M, ¿qué? Después del 8M, seguiremos luchando.

Por: Helena Varela Guinot. Coordinadora del Doctorado en Estudios Críticos de Género
Red de Politólogas #NoSinMujeres

Este material se comparte con autorización de la IBERO

Tomado de: desinformemonos.org

 

Fuente: Radio Temblor

Día Internacional de los Derechos de la Mujer 8 de marzo de 2023: El trasfondo político de la violación y el feminicidio en Haití

Por el Reagrupamiento de Haitianos de Montreal contra la Ocupación de Haití (Rehmonco)

Desde hace más de una década, las clases trabajadoras urbanas y rurales luchan contra la instauración del régimen neoduvalierista del Partido Haitiano Tèt Kale (Phtk). Apoyado por las potencias occidentales, este régimen no sólo se centra en la explotación a ultranza de las masas trabajadoras y el saqueo a gran escala de los bienes públicos, sino que hace de la violencia, la represión política y la violación de mujeres la piedra angular de su política pública.

A pesar de la heroica resistencia de las clases trabajadoras, las masacres se acumulan en la mayoría de los barrios del área metropolitana de Puerto Príncipe y en algunas ciudades secundarias del país. El balance es extremadamente elevado. Ya se han perpetrado más de 20 masacres en varios barrios, como Cité Soleil, Croix-des-Bouquets, Bel Air, Martissant, etc. Estas masacres han provocado decenas de miles de desplazados y han ido acompañadas de la quema de casas, la destrucción de espacios vitales y el asesinato de familias enteras.

Hay que señalar que durante estas incursiones en los barrios obreros, las violaciones de mujeres se desarrollan a gran escala. Adultos y niños son objeto de esta práctica bárbara. El cuerpo se transforma en un territorio de guerra. Al igual que bajo los anteriores gobiernos phtkistas, el gobierno de Ariel Henry se basa en la instauración del terror por bandas armadas para mantener su poder [1]. Además de los repetidos asesinatos, las violaciones en grupo de mujeres y menores ni siquiera han sido denunciadas por el gobierno de facto. Al contrario, varios ministros del gobierno están implicados en el fortalecimiento de las bandas [2].

Además, este 8 de marzo de 2023, día internacional de lucha por los derechos de la mujer, tiene lugar en un contexto en el que este régimen, basado en el terror de las bandas, sigue beneficiándose de un importante apoyo diplomático de las «democracias occidentales». A pesar de la propaganda en torno a los derechos humanos y de las mujeres, «estas democracias» están directamente implicadas en el apoyo a un poder ilegítimo e ilegal, que se basa en la violación en grupo de mujeres y menores, las masacres en las zonas residenciales del área metropolitana de Puerto Príncipe y en algunas ciudades secundarias del país, y la carbonización sistemática de los cuerpos de las víctimas [3] .

El apoyo de los países occidentales al sanguinario gobierno del Phtk y sus aliados se manifiesta no sólo a través de declaraciones públicas de funcionarios de estos países, sino también a través de invitaciones regulares a dignatarios del régimen del Phtk a cumbres internacionales [4]. En junio de 2022, en el contexto de la Cumbre de las Américas, la administración de Joe Biden, al invitar al gobierno de facto de Ariel Henry a asistir, metamorfoseó el poder de facto en una «democracia», mientras que Cuba, Nicaragua, Venezuela y Estados Unidos fueron invitados a asistir.

El apoyo de los países occidentales al sanguinario gobierno Phtk y a sus aliados se manifiesta no sólo a través de declaraciones públicas de funcionarios de estos países, sino también a través de invitaciones regulares de dignatarios del régimen Phtk a cumbres internacionales [4]. En junio de 2022, en el contexto de la Cumbre de las Américas, la administración de Joe Biden, al invitar al gobierno de facto de Ariel Henry a participar, metamorfoseó el poder de facto en una «democracia», mientras que Cuba, Nicaragua, Venezuela no eran lo suficientemente «democráticas» para participar.

El gobierno canadiense sigue la misma lógica de apoyar al régimen Phtk y a sus aliados en la 44ª reunión ordinaria de la Conferencia de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom). El primer ministro Justin Trudeau, invitado especial de la conferencia, aprovechó la ocasión para reunirse con Ariel Henry, a pesar de su presunta implicación en el asesinato del autócrata Jovenel Moïse [5] .

Con ocasión de este 8 de marzo de 2023, Rehmonco denuncia, una vez más, la hipocresía manifiesta de las «democracias occidentales» en la crisis haitiana. En efecto, los dirigentes occidentales pronuncian discursos a favor de los derechos humanos y de las mujeres, mientras que en realidad apoyan regímenes basados en el terror de las clases trabajadoras y las violaciones colectivas contra mujeres y niñas. Varias organizaciones de todo el mundo ya han denunciado estas políticas exteriores criminales de las potencias occidentales en varios países, como Afganistán, Yemen, Irak, etc [6]. El caso de Haití ilustra, una vez más, otro aspecto de la hipocresía de las «democracias occidentales», cuando siguen apoyando al régimen neoduvalierista del Phtk y sus aliados.

Rehmonco saluda la memoria de los cientos de miles de víctimas y anima a las organizaciones progresistas a continuar la resistencia contra este régimen sangriento.

¡Viva la movilización de las clases populares haitianas!

Para autentificación,

Renel Exentus

Frank W. Joseph

Montreal, 7 de marzo de 2023

Foto: captura de pantalla

[1] Para más información, consulte los siguientes enlaces
https://www.lenouvelliste.com/article/234814/la-primature-continue-dentretenir-les-gangs-insiste-pierre-esperance ; https://www.noovo.info/nouvelle/ottawa-punit-deux-membres-du-gouvernement-haitien.html

[2] La implicación de altos cargos del régimen Phtk está documentada en varios informes de organismos locales e internacionales. Para más información, véanse los siguientes enlaces:

https://globalinitiative.net/wp-content/uploads/2022/10/GITOC-Gangs-of-Haiti.pdf ; https://www.alterpresse.org/spip.php?article27590 ; https://www.gazettehaiti.com/index.php/node/5164 ; https://humanrightsclinic.law.harvard.edu/report-finds-haitian-government-complicit-in-crimes-against-humanity/ ; https://www.lapresse.ca/international/caraibes/2021-09-16/haiti/le-nouveau-ministre-de-la-justice-prend-ses-fonctions.php ; https://www.alterpresse.org/spip.php?article27590 ; https://www.gazettehaiti.com/index.php/node/5164 ; https://humanrightsclinic.law.harvard.edu/report-finds-haitian-government-complicit-in-crimes-against-humanity/ ; https://www.lapresse.ca/international/caraibes/2021-09-16/haiti/le-nouveau-ministre-de-la-justice-prend-ses-fonctions.php

[3] Para más información sobre el tema, consulte los siguientes enlaces:

https://web.rnddh.org/massacre-a-cite-soleil-recits-glacants-des-femmes-et-filles-victimes-de-viols-collectifs/ ; https://web.rnddh.org/massacres-a-bel-air-et-a-cite-soleil-sous-le-regard-indifferent-des-autorites-etatiques/ ; https://web.rnddh.org/attaques-contre-des-quartiers-defavorises-le-rnddh-exige-la-fin-de-la-protection-des-gangs-armes-par-les-autorites-au-pouvoir/

[4] Para más información sobre el apoyo diplomático estadounidense al sanguinario gobierno Phtk y sus aliados en Haití, consulte los siguientes enlaces: https://www.lesoleil.com/2022/06/06/le-sommet-des-ameriques-de-biden-perturbe-des-son-lancement-3d22618a220306d90efbe0de1621a4c7

[5] Para más información sobre el apoyo diplomático del gobierno canadiense al sanguinario régimen Phtk y sus aliados en Haití, consulte los siguientes enlaces: https://pm.gc.ca/fr/nouvelles/comptes-rendus/2023/02/16/premier-ministre-justin-trudeau-rencontre-premier-ministre ; https://ici.radio-canada.ca/ohdio/premiere/emissions/y-a-pas-deux-matins-pareils/segments/entrevue/423643/haiti-canada-sommet-francophonie-roromme-chantal

[6] Para más información, consulte los siguientes enlaces: https://www.monde-diplomatique.fr/1987/02/RAMONET/39812

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Texto transmitido a AlterPresse el 7 de marzo de 2023, por sus autores: https://www.alterpresse.org/spip.php?article29106

Traducción Diálogo 2000.

 

Fuente: Haiti no MINUSTAH

 

Infinita Berta

Pasé frente a un juzgado de sentencias de Siguatepeque, un pueblo sentado entre montañas, en el corazón de Honduras, y pude encontrar las huellas de Berta Cáceres ahí en la casa donde mora la injusticia.

Las consignas de colores convirtieron ese siniestro edificio en algo lindo en el paisaje: Berta vive, Copinh sigue. Militares asesinos. Que viva la lucha del pueblo Lenca. Berta no murió, se multiplicó. Ahí mismo, el 21 de febrero de este año 2023, un tribunal declaró absolución a favor del militar Kevin Yasser Saravia, por el intento de homicidio contra nuestro compañero Allan García. En esa acción criminal, primero mató a su papá, Tomás, símbolo de lucha y resistencia del pueblo lenca, hombre de sonrisa en el rostro y firmeza en sus actos, luego hirió a su hijo. El militar está preso por la primera condena y liberado de ésta. Que absuelvan militares criminales en Honduras es una tradición vergonzosa y da igual quién está en el poder ejecutivo. Este juicio, que se repitió por insistencia del COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), la organización de los agredidos y de Berta, ya le había absuelto hace un par de años.

En el 2013, para cuando se erigió el campamento del Roblón allá en la comunidad de Río Blanco, Intibucá, Berta Cáceres andaba esa tierra con su paso flamígero, al ritmo de la comunidad valiente que la convocaba. Ahí, ante ese mítico y antiguo roble que custodia el paisaje, se estableció por meses el alto al paso de la maquinaria de la empresa DESA, cuyos directivos y empleados son los responsables del asesinato de Berta en aquel marzo del 2016. Durante muchas noches, Tomás García durmió bajo el fresco cielo de la comunidad evitando que el proyecto se llevará a cabo, con él, toda la gente organizada de Río Blanco se juntaba para hacer fuego, comer tortillas calientes con café y acrecentarnos la dignidad a todas.

Los tribunales hondureños sirven a los ricos, los empresarios, terratenientes y narcotraficantes, nunca la justicia ha sido conocida para los pueblos en esas instancias, a menos que sea por sus propias fuerzas. Lo decía Berta: Han creído que la impunidad es eterna, se equivocan, los pueblos saben hacer justicia. Y así ha sido, cada centímetro, cada palabra, cada espacio para el bienestar y alegría común ha sido conquistado por ellas y ellos; del otro lado, al pueblo lenca y a todos los pueblos indígenas de Honduras sólo se les ha arrebatado, despojado y ultrajado.

Berta es una muestra. La madrugada de marzo cuando la asesinaron estaba en su casa, los matones, en la oscuridad y la complicidad de los que van cayendo con nombres y rostros, se metieron a su casa. Se les opuso, les enfrentó. La mataron. Y entonces decidimos sembrarla en La Esperanza, su terruño.

Cada marzo, desde entonces, la energía de las personas que custodiamos la memoria de Berta Cáceres nos juntamos y hablamos de nuestras cosas, de cómo nos va en la vida, de qué desgracia de país, de qué fraude de gobierno y de cómo le vamos a hacer para seguir viviendo a la altura del tiempo y la gente que somos. Y ahí, Berta, infinita, repartida entre los que llegan de las comunidades o las que vamos de las ciudades sedientas y atosigadas de carros de lujo. Ahí nos acampamos en su Utopía, y conspiramos para hacer justicia. Hasta ese lugar seguro llegará Allan, con su hijita, Berta; y entonces sobrarán los abrazos, la indignación y las buenas razones para seguir luchando en medio de tanta brutalidad.

Los caminos de los pueblos, de nosotras que nos hermanamos en la rebeldía son muy variados, a veces lentos, muchas veces inciertos, y siempre sabedores de que estamos de ese lado bertista de la justicia.

Hace siete años la asesinó el plan urdido por banqueros, militares, policías, funcionarios públicos, agresores del movimiento social, enemigos variados, casi todos hombres. Hace siete años el camino de la justicia ha sido desbrozado por las que llevan botas de hule y machetes para la milpa y unos jícaros de agua para cuando aprieta la sed, por las jóvenes que deciden resistir a las burocracias socialdemócratas, por mujeres tercas como ella misma.

Allá en el roble antiguo el espíritu de Tomás García no ha dejado pasar la maquinaria; en el río, Berta no permitió instalar la represa, nos toca a las que seguimos eliminar la razón militar de la historia humana, hacer que cada asesino vestido de verde olivo sea desterrado del mundo. Así, despacio, al modo lenca, modo antiguo de mirar crecer la milpa y sostener la resistencia, con la confianza de Berta en los pueblos.

Sin pausa, sin prisa.


Escrito por Melissa Cardoza
Nota extraida de desInformémonos | https://desinformemonos.org/infinita-berta/

 

Fuente: COPINH

Tecendo redes de solidariedade em Veracruz, México

Conheça as experiências bem sucedidas da Dauge A.C, organização membro da Rede Jubileu Sul/Américas no México, para fortalecimento popular no monitoramento políticas públicas municipais ligada aos Objetivos de Desenvolvimento Sustentável (ODS)

Por Redação – Jubileu Sul Brasil, com informações da Rede Jubileu Sul/Américas

Reduzir a lacuna entre prioridades sociais e investimento público local, por meio da participação social e a incidência. É com esse objetivo que atua a Dauge A.C, organização do México que integra a Rede Jubileu Sul/Américas (JS/A)

As experiências bem sucedidas para fortalecimento das capacidades territoriais no monitoramento de políticas públicas ligadas aos Objetivos de Desenvolvimento Sustentável (ODS) estão em pauta neste boletim (disponível abaixo na versão em espanhol).  Além da trajetória de avanços nessa luta, a publicação também detalha como se deu esse processo junto às comunidades, com ênfase na educação popular e formação de alianças.

As atividades realizadas pela Dauge integram a ação de ajuda a terceiros“Mujeres y hombres con vigilante presencia…A sus gobernantes piden eficacia y transparencia”, promovida pelas redes JS/A e Jubileu Sul Brasil por meio do projeto Protagonismo da Sociedade Civil nas Políticas Macroeconômicas, que contou com financiamento da União Europeia.

Confira o boletim (em espanhol):

Nota Jornada Continental Final

Fuente: Rede Jubileu Sul Brasil