¿Y mis derechos que? Por una vida digna de todas y todos

La situación de profunda crisis de inseguridad y falta de protección que vivimos nos afecta a todas y todos los habitantes del Ecuador, sin excepción. Como organizaciones sociales y de derechos humanos nos convocamos para recordar a la opinión pública la importancia de la vigencia de los derechos humanos y los derechos de la naturaleza en el contexto actual. 

Históricamente, las personas han sido víctimas y sobrevivientes de los abusos del poder público y privado. Personas defensoras como Dolores Cacuango, Mama Tránsito Amaguaña, lucharon por el reconocimiento de derechos de los pueblos y nacionalidades y de su vínculo profundo con la tierra. Ellas en su tiempo sufrieron estigmatización y persecución. La cosmovisión indígena que luego de largas décadas de protestas y movilizaciones se incorporó, por fin, en nuestra constitución, nos permite ahora hablar de los derechos de la Naturaleza como el lugar en el que se reproduce la vida, del que somos parte y no propietarios, como el hogar en el que vivimos en armonía con los otros elementos, que debemos proteger en el presente para tener dignidad en el futuro para todas y todos.  

La esencia de los derechos humanos es el reconocimiento de que todas las personas, independiente de nuestra edad, sexo, condición social, origen étnico, opinión política, orientación sexual, identidad de género o cualquier otra característica que nos diferencie somos únicas e irrepetibles. Los derechos humanos protegen que todas las personas en uso de nuestra libertad, podemos escoger aquello que da sentido a nuestra existencia, por ejemplo, nuestra profesión, con quienes decidimos hacer una familia o en qué trabajamos.

Cuando hablamos de derechos, también hablamos de obligaciones. El Estado, se ha comprometido a respetar, proteger y cumplir los derechos, tal como dispone la Constitución y los múltiples tratados internacionales de derechos que ha ratificado el Ecuador. Estas obligaciones son un claro limite al poder, si el Estado no cumple comete una violación de derechos humanos. Por otra parte, todas las personas tenemos la obligación de respetar los derechos humanos de otras personas, estamos prohibidas de discriminar, de matar, de lesionar. Si no cumplimos con nuestra obligación de respeto podríamos cometer un delito o una contravención y somos sujetos a sanción.

Como los derechos humanos ponen límites al ejercicio del poder y lo direccionan para que todos y todas podamos efectivamente gozarlos y ejercerlos, quienes defendemos derechos humanos estamos en riesgo. Esto porque a quienes detentan el poder no les gusta ni perderlo ni verlo limitado. El rol de las personas defensoras contribuye a sociedades más justas y es fundamental además que la sociedad se movilice para exigir, su reconocimiento, respeto, protección y cumplimiento.

Ciertas personas y grupos de personas, por sus condiciones especiales, no tienen las mismas oportunidades que la mayoría para ejercer y gozar sus derechos o se encuentran en mayor riesgo de que estos sean afectados. Los niños, las niñas y los adolescentes, las personas adultas mayores, las personas con discapacidad, las personas víctimas de violencia, las personas privadas de libertad, las personas que sufren pobreza o extrema pobreza y/o discriminación histórica, estructural y sistemática, por ejemplo.   Todas estas personas requieren protección especial del Estado y eso supone que se adopten medidas específicas y especiales para que las personas en condiciones especiales puedan gozar y ejercer sus derechos en igualdad y al Estado cumplir con los derechos de estos grupos de personas. Por ejemplo, a los niños y las niñas garantizar la educación; a las mujeres víctimas de violencia, dotarlas de servicios de casas de acogida; a las personas privadas de libertad, garantizarles salud, alimentación, vestido, porque están bajo el control del Estado; a las personas con discapacidad garantizar intérpretes.

Nos preocupa que nuestro país está viviendo una crisis de inseguridad y falta de protección de derechos prolongada que se agudizó los últimos años. Desde hace más de cuatro años hemos alertado al gobierno y a la comunidad internacional sobre el avance de la violencia evidenciada desde la primera masacre carcelaria ocurrida en febrero de 2021, así como sobre la ineficaz respuesta del Estado: reiteradas declaratorias de estados de excepción, establecer toques de queda en todo el territorio nacional, y la movilización de fuerzas armadas, medidas que resultan ineficaces en su alcance y ejecución, y que no responden a un plan integral de seguridad ciudadana. También hemos denunciado la creciente criminalización de defensores de los territorios ante el avance de la contaminación y de la destrucción del sustento y las fuentes de vida.

Quienes luchamos defendiendo los derechos humanos estamos conscientes que el escenario de violencia exacerbada no se debe únicamente a la presencia de grupos de delincuencia organizada (GDOs), sino a la existencia de grupos financiadores de los GDOs y sobre todo a la falta de presencia del Estado en cuanto a servicios básicos para garantizar la vida digna y la seguridad de todos y todas. y su inacción frente a las economías criminales.  Parece ser más adecuado para el gobierno consolidar un “estado de guerra” para eliminar a la población considerada desechable, que desmantelar las economías o grupos económicos que sostienen la violencia que hemos presenciado y del cual todos y todas somos o seremos “víctimas colaterales”.

Hay otras causas estructurales en el país que han provocado el escenario de violencia que vivimos: la profundización de la pobreza y extrema pobreza y con ellas, miles de niños y jóvenes que han desertado del sistema escolar, el empleo, la seguridad social y la justicia. Son niños y jóvenes abandonados por el Estado y condenados a sobrevivir en los márgenes de la ilegalidad, que les ofrece lo que el gobierno les ha negado: protección y cuidado.

La destrucción y deterioro de territorios por la contaminación del agua, la pérdida de bosques, el despojo de tierras para la expansión minera, petrolera y de agroexportación ha provocado que miles de familias tengan que migrar y muchos jóvenes en las ciudades son reclutados por GDOs. Quienes se quedan luchan por defender sus derechos y sus territorios, otros aceptan lo que les ofrecen las empresas. 

Las sentencias judiciales obtenidas para proteger derechos luego de complejos procesos judiciales no se cumplen. Llamamos la atención, por ejemplo, sobre las medidas cautelares otorgadas en 2011 y ratificadas en 2018 y 2022 para prohibir y controlar toda actividad minera, en los cantones de Esmeraldas y San Lorenzo.   Desde 2011 hasta la fecha se ha intensificado la minería ilegal que ha cobrado varias víctimas mortales, incluyendo personas defensoras. No es casual que esto ocurra justamente en dos de los cantones más inseguros y empobrecidos del país, donde claramente existe un abandono estructural del Estado desde hace años.

La Policía, entre enero y junio de 2023, detuvo a 1.326 niños y adolescentes por diversos delitos asociados al crimen organizado. En 2023, a diario dos menores de edad fueron víctimas directas de muertes violentas en el país. Son más de 250 mil niños y niñas que han desertado del sistema educativo, más de 7 mil adolescentes menores de 14 años víctimas de trata con fines de explotación sexual, reclutamiento o esclavitud moderna, flagelos muy relacionados al crimen organizado. Sobre esto, el estado no investiga. Han sido los niños, niñas y adolescentes quienes le han puesto el cuerpo a la violencia, son ellos y ellas quienes han muerto víctimas de la delincuencia organizada y de la crisis de inseguridad que viene enfrentando el país desde hace muchos años y que ha causado que los homicidios de menores de edad, del 2021 a la fecha, se hayan incrementado en un 640% tal como lo ha alertado UNICEF Ecuador.

La decisión del gobierno de resolver el problema del crimen organizado,, por la vía de la militarización y el camino de la demagogia punitiva, sin comprender las condiciones sociales de los delitos; desconociendo porqué un niño, niña o joven es reclutado por el crimen organizado; cómo se los engancha; para qué se les utiliza o qué rol juegan dentro de la estructura delictiva, es una decisión fallida, antesala a condenar a generaciones enteras de niños a la violencia, la miseria y la desesperanza en las calles y cárceles. Además, estas medidas punitivas no son innovadoras, se han venido implementando y promoviendo por gobiernos anteriores exponiendo su inefectividad. Desde el año 2019, se han activado 39 decretos de estados de excepción entre los gobiernos de los presidentes Lenin Moreno y Guillermo Lasso. De esos decretos: 13 fueron emitidos por conmoción interna derivado de la presencia del crimen organizado, 11 fueron relacionados a la pandemia del COVID-19, 7 emitidos para enfrentar la crisis carcelaria, 5 emitidos en contextos de movilizaciones sociales y 3 relacionados a enfrentar la minería ilegal o efectos de inundaciones producidas por intensas lluvias.  Es decir, se han activado 20 medidas de Estados de Excepción en relación al combate a la violencia que han implicado la movilización de las Fuerzas Armadas, y la situación no ha cambiado.

En ese contexto de militarización, son los sectores empobrecidos las víctimas de perfilamiento racial, pues son históricamente estigmatizados. La población afroecuatoriana es víctima de abusos por parte de la fuerza pública y no solo en el contexto de la declaratoria sino de manera sistemática durante décadas. Ahora se está criminalizando a quien ha sido empobrecido, a quien el estado ha desprotegido.

Estamos a puertas de la conmemoración del 8 de marzo donde las mujeres, las mujeres trabajadoras, las mujeres defensoras, seguimos denunciando el incumplimiento de nuestros derechos por parte del Estado, nuestros cuerpos son territorios donde se expresa la violencia y son territorios de conquista. 321 feminicidios fueron mapeados desde la sociedad civil en 2023. Las mujeres que nos oponemos a la guerra decretada por el gobierno, que denunciamos los actos y omisiones que violan derechos humanos, buscamos que se garantice el derecho de todos y todas, de las mujeres y personas gestantes, a decidir sobre nuestros cuerpos, nuestras vidas y el número de hijos que queremos tener, también somos víctimas de hostigamiento y estamos en riesgo.

Nosotras las organizaciones de derechos hemos denunciado que hay una liberalización de violencia y estos son los estragos de lo que estamos viviendo y reiteramos que las declaratorias de estados de excepción se limitan a ser declaratorias mas no medidas sólidas a nuestras realidades. A pesar de que, la Corte Constitucional ha mostrado su discrepancia con la declaratoria de “conflicto armado no internacional” creemos que no es suficiente pues solo muestra que no aplicaba dicha declaratoria, como ya lo dijimos, mientras que el estado de excepción se sigue tomando como bandera blanca para perpetrar más injusticias con los sectores empobrecidos.

 

Fuente: Accion Ecologica

PETROLERA CANADIENSE CONTAMINA Y VULNERA DERECHOS EN LAGO AGRIO, ECUADOR

En Quito, comunidades afectadas por las actividades de la petrolera canadiense Grand Tierra Energy participaron hoy, 04 de marzo de 2024, en la entrega de una carta firmada por más de 80 organizaciones al embajador de Canadá en Ecuador, Stephen Potter, en el marco de la convención 2024 de la Asociación de Prospectores y Desarrolladores Mineros de Canadá (PDAC), y expresaron su rechazo por la contaminación y las vulneraciones de los derechos humanos y de la Naturaleza.

Organizaciones sociales han denunciado repetidamente los abusos de Gran Tierra Energy, como como una empresa que viola derechos en 9 países de la región, afectando a Ecuador, Colombia y Perú, lo cual evidencia la falta de cumplimiento de Canadá en sus obligaciones extraterritoriales en derechos. La entrada de esta petrolera ha causado cambios negativos en la vida de las comunidades de Lago Agrio, en la provincia de Sucumbíos, incluida la contaminación ambiental y la ruptura del tejido social. Además, las actividades petroleras causan contaminación de agua, suelo y aire, junto con la pérdida de biodiversidad y contaminación auditiva, especialmente cerca de la plataforma en el recinto Santa Marianita, afectando áreas agrícolas y generando constantes molestias.

Testimonio de las personas afectadas por la petrolera canadiense Grand Tierra Energy.

Varias agrupaciones comunitarias entregaron una carta al Embajador de Canadá en Ecuador, Stephen Potter, expresando sus inquietudes sobre el “día de Ecuador” en la convención 2024 de la Asociación de Prospectores y Desarrolladores Mineros de Canadá (PDAC). En la misiva, denuncian abusos en comunidades donde operan empresas canadienses, mencionando proyectos como Loma Larga, Fruta del Norte y otros, donde se han detectado irregularidades y amenazas al medio ambiente y a los derechos humanos. Además, señalan casos de judicialización y violencia contra defensores de derechos humanos, y expresan preocupación por el posible impacto negativo del Tratado de Libre Comercio Ecuador-Canadá en los derechos humanos y ambientales, especialmente con el mecanismo ISDS; y, se insta al gobierno canadiense a cumplir con sus responsabilidades extraterritoriales en derechos humanos y a defender los espacios de vida contra los abusos corporativos.

 

Fuente: Agencia Tegantai

El levantamiento mundial contra la guerra de Israel hacia Palestina

Cientos de millones de personas en todo el mundo se han sentido profundamente conmovidas por la atrocidad de la guerra israelí contra Palestina. Millones han asistido a marchas y protestas (y son muchas las personas que están participando en este tipo de manifestaciones por primera vez en su vida). Las redes sociales, en casi todos los idiomas del mundo, están saturadas de memes y posts sobre esta o aquella terrible acción. Algunos se centran en el ataque israelí a los niños y niñas palestinas, otros en el ataque ilegal a las infraestructuras sanitarias de Gaza y otros señalan la aniquilación de al menos cuatrocientas familias (más de diez personas muertas en cada familia). El foco de atención no parece disminuir. Pasaron las vacaciones de diciembre, pero la intensidad de las protestas y los mensajes se mantuvieron constantes. Ningún intento de las empresas de redes sociales de

volver el algoritmo contra la población palestina tuvo éxito, ningún intento de prohibir las protestas – o incluso de prohibir la exhibición de la bandera palestina – funcionó. Las acusaciones de antisemitismo cayeron en saco roto y las peticiones de condena de Hamás fueron desestimadas. Este es un nuevo estado de ánimo, un nuevo tipo de actitud hacia la lucha palestina.

Nunca antes – en los 75 años de ocupación – se había prestado tanta atención a la causa palestina y a la brutalidad israelí. Israel ha lanzado ocho campañas de bombardeos sobre Gaza desde 2006 y ha construido toda una estructura ilegal contra los palestinos en Jerusalén Este y Cisjordania (un muro de apartheid, asentamientos, puestos de control). Cuando los y las palestinas han intentado resistir – ya sea mediante la acción cívica o la lucha armada – se han enfrentado a la inmensa violencia del ejército israelí. Desde que existen las redes sociales, han circulado imágenes de Palestina, incluido el uso de fósforo blanco contra civiles en Gaza y la detención y asesinato de infancias palestinas en todo el Territorio Palestino Ocupado. Pero ninguno de los actos de violencia anteriores provocó el tipo de respuesta global que viene provocando el ataque que comenzó en octubre de 2023.

Genocidio

La violencia armada israelí contra Gaza desde octubre ha tenido una forma cualitativamente diferente a cualquier violencia anterior. El bombardeo de Gaza fue despiadado, con la aviación israelí golpeando zonas residenciales sin preocuparse por la vida de los civiles. El número de muertos aumenta día tras día, a un ritmo nunca visto. Después, cuando las fuerzas terrestres israelíes entraron en Gaza, llevaron a cabo un desalojo masivo ilegal de los civiles palestinos de sus hogares y los empujaron cada vez más al sur, hacia la frontera con Egipto. Los israelíes violaron sus propias promesas de “zonas seguras”, golpeando áreas más densamente pobladas que antes debido al desplazamiento interno. Fue esta escala de violencia la que provocó el uso temprano del término “genocidio” para describir lo que estaba ocurriendo en Gaza. A principios de enero, más del 1% de toda la población palestina de Gaza había muerto, mientras que más del 95% había sido desplazada. El tipo de violencia empleada aquí no se había visto en ninguna guerra contemporánea, ni en Irak (donde los Estados Unidos hicieron caso omiso de la mayoría de las leyes de guerra) ni en Ucrania (donde el número de víctimas civiles es mucho menor a pesar de que la guerra dura ya dos años).

El impulso de las protestas masivas empujó al Gobierno de Sudáfrica a presentar una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra Israel, por el delito de genocidio. Ambos países son partes en la Convención contra el Genocidio de 1948, y la CIJ es la instancia de resolución de litigios. La demanda del Gobierno sudafricano, de 84 páginas, documenta muchas de las atrocidades perpetradas por Israel y también, lo que es crucial, las palabras de altos cargos israelíes. Nueve páginas de este texto (pp. 59 a 67) enumeran a los funcionarios israelíes en sus propias palabras, muchos de ellos pidiendo una “Segunda Nakba” o una “Nakba de Gaza”, un uso del término “Nakba” o Catástrofe que hace referencia a la Nakba de 1948 que condujo a la creación del Estado de Israel. Estas palabras son escalofriantes y han circulado ampliamente desde octubre. El lenguaje racista sobre

“monstruos”, “animales” y la “jungla” da forma a los discursos y declaraciones de estos funcionarios del Gobierno israelí. El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, declaró el 9 de octubre que sus fuerzas están “imponiendo un asedio total a Gaza. No hay electricidad, ni alimentos, ni agua, ni combustible. Todo está cerrado. Estamos luchando contra animales humanos y actuamos en consecuencia”. Esto, junto con el carácter de los ataques militares israelíes, es suficiente como punto de referencia para la acusación de genocidio. En la vista

ante la CIJ, Israel fue incapaz de responder de forma creíble a la denuncia sudafricana.

Es una combinación de las imágenes de Gaza y las palabras de estos altos funcionarios israelíes – respaldados plenamente por el Gobierno de los Estados Unidos y muchos de los Gobiernos de Estados europeos – lo que provocó la ira y la desolación sostenidas que han impulsado estas protestas masivas.

Legitimidad

En el transcurso de los dos últimos años – desde el inicio de la guerra en Ucrania hasta ahora – se ha producido un rápido declive de la legitimidad de Occidente, especialmente de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), liderados por los Estados Unidos. Estas guerras no son la causa de esta caída de la legitimidad, pero han acelerado el declive de la legitimidad de los países de la OTAN, especialmente en el Sur Global. Desde el inicio de la Tercera Gran Depresión en 2007, el Norte Global ha perdido lentamente su control sobre la economía mundial, sobre la tecnología y la ciencia,

y sobre las materias primas. Los multimillonarios del Norte Global profundizaron su “huelga de impuestos” y retiraron una gran parte de la riqueza social a paraísos fiscales y a inversiones financieras improductivas. Esto dejó al Norte Global con pocos instrumentos para mantener el poder económico, incluso realizando inversiones en el Sur Global. Ese papel fue asumido lentamente por China, que ha estado reciclando los beneficios globales en proyectos de infraestructuras en todo el mundo. En lugar de oponerse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, por ejemplo, mediante su propio proyecto comercial y económico, el Norte Global ha tratado de militarizar su respuesta con un gasto masivo (tres cuartas partes del gasto militar mundial corresponde a los Estados de la OTAN). El Norte Global ha utilizado Ucrania y Taiwán como palancas para provocar conflictos militares entre

Rusia y China con el fin de “debilitarlas” en lugar de hacer frente al creciente

poder energético ruso y al poder industrial y tecnológico chino a través del comercio y el desarrollo.

La mayoría de la población mundial tiene claro que es el Norte Global el que ha fracasado a la hora de abordar las crisis del mundo, ya sea la crisis climática o las consecuencias de la Tercera Gran Depresión. Ha intentado sustituir la realidad por un lenguaje de eufemismo, utilizando términos como “promoción de la democracia”, “desarrollo sostenible”, “pausa humanitaria” y – por parte del Ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Lord David Cameron, y la Ministra de Asuntos Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock – la ridícula

formulación de un “alto el fuego sostenible”. Las palabras vacías no sustituyen a las acciones reales. Hablar de un “alto el fuego sostenible” mientras se arma a Israel o hablar de “promoción de la democracia” mientras se respalda a Gobiernos antidemocráticos define ahora la hipocresía de la clase política del Norte Global.

Los israelíes dicen que continuarán esta guerra genocida todo el tiempo que haga falta. Cada día que pasa de esta guerra, la legitimidad de Israel se deteriora. Pero detrás de esa violencia está el fin mucho más profundo de la legitimidad del proyecto de la OTAN, cuyas santurronerías suenan como clavos que se arrastran por una pizarra ensangrentada.

Por: Vijay Prashad

Fuente: Globetrotter

 

Fuente: Radio Temblor

Organizaciones sociales presentan Carta al Embajador de Canadá. Rechazan convertir al Ecuador en «Destino Minero»

Quito, 4 de marzo de 2024

Sr.

Stephen Potter

Embajador de Canadá en el Ecuador

Señor Embajador:

Las organizaciones comunitarias, redes y colectivos sociales que firmamos esta carta, queremos presentar a Usted nuestras preocupaciones en relación al “día del Ecuador” que tendrá lugar este 4 de mazo en el marco de la convención 2024 de la Asociación de Prospectores y Desarrolladores Mineros de Canadá (PDAC), escenario en el que el gobierno ecuatoriano promociona al Ecuador como Destino Minero con la participación del presidente Daniel Noboa. Así como en relación a su presentación y comentarios el pasado 29 de febrero ante el Comité Permanente de Comercio Internacional de la Cámara de los Comunes de Canadá, instancia que estudia las negociaciones de libre comercio entre Canadá y Ecuador.

Las experiencias de comunidades campesinas e indígenas y pueblos ancestrales en cuyos territorios operan empresas canadienses, resultan escandalosas por la violación de los derechos humanos, colectivos, ambientales y de la naturaleza. Lo denunciamos el año anterior en relación con los proyectos Loma Larga (Azuay), Fruta del Norte (Zamora Chinchipe), Fierro Urco (Loja y El Oro), Fortuna (Azuay, M. Santiago y Z. Chinchipe) y Warintza (Morona Santiago) https://www.accionecologica.org/tlc-ecuador-canada-nuevo-atentado-a-las-comunidades-los-pueblos-y-la-naturaleza/

Y lo reiteramos esta vez añadiendo además los proyectos Rumiñahui y Betys (San Francisco de Pachijal, Pacto, provincia de Pichincha), El Domo (Las Naves, Bolívar) y La Plata (Sigchos, Cotopaxi).

En ellos hemos constatado por ejemplo: irregularidades administrativas, amenazas graves a las fuentes de agua, desconocimiento de consultas populares, violación del derecho a la consulta previa libre e informada, violación del derecho a la autodeterminación de las comunidades ancestrales afectadas, violación del derecho de acceso a la información, falta de licencias ambientales, incumplimiento de ofertas hechas a la población con el fin de convencerlas y otras prácticas clientelares, recurrir a contratos laborales temporales/ocasionales, provocar el colapso de puentes o vías por la circulación de maquinaria pesada, daños en sistemas de agua, en viviendas y en la salud, estrategias de división comunitaria y enfrentamiento interno que alteran el tejido social, la creación de asociaciones y juntas del campesinado con personas de fuera de las comunidades a las que pagan para aparentar un apoyo comunitario y amedrentar a quienes se oponen a los proyectos mineros, quienes negligencia respecto de los impactos de la minería en ecosistemas frágiles como los páramos, los bosques y zonas de recarga hídrica, intervención en áreas arqueológicas y áreas protegidas, daño a la biodiversidad, contaminación de ríos, vertido de químicos utilizados para la perforación del subsuelo, vigilancia a las comunidades con drones, militarización injustificada del Chocó Andino.

A todo esto se suman amenazas de muerte como la ocurrida en 2020 contra la entonces presidenta del PSHA, Josefina Tunki, y múltiples casos de judicialización y criminalización contra personas defensoras de los derechos humanos, colectivos y de la naturaleza. Además, graves incidentes de violencia de Estado desplegada sobre poblaciones que, afirmadas en su condición de productores agrícolas, rechazaron ser sometidas a una consulta ambiental que buscaba cumplir con una formalidad para agilitar el licenciamiento a dos proyectos mineros, como ocurrió en Las Naves y en Palo Quemado (Sigchos) entre junio y julio de 2023. Estos hechos provocaron que el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Volker Turk, expresara en un comunicado de julio de 2023 que “las personas directamente afectadas por proyectos o actividades mineras deben ser escuchadas, no reprimidas”.

Lo descrito explica la conflictividad frente a los proyectos mineros en los territorios campesinos e indígenas. Las comunidades rechazan la posibilidad de que se destruyan y se contaminen sus tierras y sus aguas, que se afecte dramáticamente el tejido social y sus propias formas de vida, que se generen condiciones para el desplazamiento y el despojo territorial.

Ampliar esta realidad a otras zonas y poblaciones, como es el objetivo del PDAC al poner al Ecuador como Destino Minero, es inaceptable. Más aún si este objetivo va de la mano con el inicio formal de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Ecuador – Canadá, en el que se ha anunciado el interés de incluir el mecanismo Solución de Disputas Inversor-Estado (ISDS), es decir el recurso de los arbitrajes internacionales como instrumento para atraer las inversiones.

Las comunidades, los pueblos y nacionalidades, y la ciudadanía del Ecuador, mediante instrumentos constitucionales como la consulta popular, victorias judiciales y la movilización social, amparadas en el artículo 98 de la Constitución, han expresado reiteradamente la voluntad de defender el agua y la naturaleza frente a escenarios de imposición de proyectos mineros.

Se han ganado consultas populares, que tienen carácter vinculante y son de inmediato cumplimiento. Algunos ejemplos son:

-La consulta popular a nivel nacional, realizada en febrero de 2018, incluyó la pregunta sobre la prohibición, sin excepción, de la minería metálica en todas sus etapas, en áreas protegidas, zonas intangibles y centros urbanos. El SI obtuvo un respaldo del 68,62%.

-La consulta popular en el cantón Girón, realizada en marzo de 2019, obtuvo un respaldo del 86,79% a favor de defender el agua. Incide en el proyecto Loma Larga de la empresa canadiense Dundee Precious Metals.

-La consulta popular en el cantón Cuenca, realizada en febrero de 2021, con una votación superior al 80% aprobó la prohibición de las actividades mineras en las zonas de recarga hídrica de los ríos Tomebamba, Tarqui, Yanuncay, Machángara y Norcay, que abastecen a la ciudad de Cuenca. Estos resultados también inciden directamente en el proyecto Loma Larga de la empresa canadiense Dundee Precious Metals.

-La consulta popular en el Distrito Metropolitano de Quito, realizada en agosto de 2023, el 68% de la población votó SI a la prohibición de la minería de escala artesanal, pequeña, mediana e industrial. Este respaldo mayoritario también incide en los proyectos Rumiñahui y Betys de la empresa canadiense Natural Resources, conformada por Curimining y Salazar Resources.

Entre las acciones judiciales ganadas, destacamos éstas que ratifican la supremacía de las normas que protegen los derechos humanos, colectivos y de la naturaleza frente a los intereses económicos empresariales:

-Por decisión de la Corte Provincial de Azuay, el proyecto minero Río Blanco fue suspendido en 2018 por incumplir el derecho a la consulta previa de las comunidades y afectar al Parque Nacional El Cajas.

-La Corte Constitucional dictaminó en 2021 en favor de los derechos de la naturaleza y canceló las actividades mineras dentro del Bosque Protector Los Cedros.

-La Corte Constitucional resolvió en 2022 en favor de la comunidad de Sinangoe del pueblo Ai Cofán y sus derechos a la consulta previa libre e informada, el territorio, el agua, la salud y los derechos de la naturaleza, amenazados por concesiones mineras.

-La Corte Constitucional en septiembre de 2022 dictó la sentencia por la cual elimina la licencia ambiental otorgada al proyecto megaminero San Carlos Panantza en territorio del Pueblo Shuar Arutam por no haber realizado la consulta previa libre e informada al pueblo Shuar.

-La Corte de Justicia del Azuay, en agosto de 2023 suspendió el proyecto Loma Larga por incumplimiento de la consulta previa, libre e informada y la consulta ambiental, y debido a que intersecta con un área protegida.

A más de esto, las comunidades, amparadas en el artículo 98 de la Constitución, en defensa de sus actividades tradicionales, se movilizan ante la imposición de proyectos mineros que vienen asociados con la introducción de alcoholismo, prostitución, consumo de drogas y la presencia de bandas criminales que hostigan a la población. Además, la pretensión de imponer consultas ambientales con presencia policial y criminalización de las personas defensoras de derechos, convierten los territorios de paz de las comunidades, en zonas de conflicto en los que se afecta el tejido social familiar y comunitario, que son claves para la reproducción económica y cultural local. De esta manera, se da lugar a un agravamiento de la vulnerabilidad de las comunidades frente a la imposición violenta de otros patrones de desarrollo.

Esta situación de violencia ha sido denunciada por organismos internacionales como el 4to Examen Periódico Universal de Canadá, donde se evidenció que en los proyectos mencionados existe una violación sistemática de derechos fundamentales a la vida, la dignidad, el sustento, la autonomía, la libertad. Con el agravante de que si los procesos de militarización de los territorios comunitarios de pueblos tradicionales y la criminalización a personas defensoras tienen como desenlace la privación de la libertad, esto supone en la práctica una sentencia de muerte, considerando que las cárceles en el Ecuador se han convertido en espacios donde ocurren continuas masacres en las que ya han perdido la vida defensores de los derechos comunitarios y de la naturaleza.

Así mismo, alertamos y nos preocupa cómo la Embajada de Canadá, en representación de los intereses de las empresas mineras canadienses, ejerce de forma permanente una diplomacia económica indebida, desconociendo la legitimidad social y jurídica de los pueblos indígenas, cerrándose al diálogo con sus representantes -como fue el caso de la solicitud de reunión del presidente del Pueblo Shuar Arutam, Jaime Palomino- y fomentando la división entre comunidades. Además, sorprende que su Embajada y el Gobierno del Ecuador  busquen respaldar en PDAC el proyecto minero Warintza que ha sido denunciado desde 2021 ante la OIT, y recientemente en la Comisión de Valores de Columbia Británica, por ocultar información importante a sus inversionistas y establecer un marco de impunidad ante las demostradas violaciones de derechos humanos por parte de las empresas Solaris Resources Inc. en la Cordillera del Cóndor

A esto se añaden las irregularidades relacionadas con las operaciones de la empresa petrolera canadiense Grand Tierra Energy en la Amazonía, principalmente el uso violento de la fuerza pública contra la comunidad Santa Marianita (Sucumbíos) en septiembre de 2023.

Todas estas preocupaciones las exponemos a usted señor embajador, porque corresponden a una situación sobre la que el gobierno de Canadá debe estar bien informado. Canadá es parte del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y como tal debe cumplir con sus responsabilidades extraterritoriales. Desde nuestros espacios organizativos continuaremos en la defensa de nuestros espacios de vida, denunciando los atropellos corporativos, más aún bajo las reglas del Tratado de Libre Comercio Ecuador – Canadá anunciado.

Le solicitamos transmitir esta carta a su Cancillería.

Atentamente,

Defensa y Conservación Ecológica de Íntag, DECOIN

Frente Antiminero de Pacto

Observatorio Nacional Ciudadano para Vigilar el Cumplimiento de los Derechos Humanos y Derechos de la Naturaleza, en referencia a los procesos mineros en todas sus fases

Acción Ecológica

Asociación de Propietarios de Tierras Rurales del Norte, APT-Norte

Colectivo Teatral Art-os

Quito Sin Minería

Red Ecuador Decide Mejor sin TLC

Federación de Organizaciones del Azuay, FOA

Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del cantón Sigchos

Asociación Flor de Caña, Palo Quemado

Asociación Agropecuaria La Florida, Palo Quemado

Colectiva de Antropólogas

Centro de Documentación en Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo SJ” (CMM)

Pueblo Shuar Arutam

Lluvia Comunicación

Comunidad San Antonio de Cambugán

Comunidad de Wayra Loma

Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo

Oficina pro Defensa de los Derechos de la Naturaleza

Pueblo Wankavilka

Saramanta Warmikuna

UCINQUI

Red de Líderes Ángel Shingre

Asamblea Social Permanente de Comunidades Afectadas de Pacayacu y Dureno

Comuna

Consejo de Defensores de los Derechos Humanos y la Naturaleza

Observatorio de derechos ambientales y de la naturaleza de Pacayacu

Federación Única Nacional de Afiliados al Seguro Social Campesino, FEUNASSC

Unión Nacional Agropecuaria y Pesquera Artesanal por la Soberanía Alimentaria del Ecuador

Foro de Salud Pública del Ecuador

Fundación Cerro Verde

REDLAR Ecuador

Agua y Energía Observatorio

Organización comunitaria de Mujeres en Resistrencia Sinchi Warmi Río Blanco, Molleturo

Colectivo Raíces, Comuna Río Manta, Manabí

Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos del Ecuador

Federación Provincial de Comunas de El Oro (Bacideles Armijos Serrano, presidente)

Comunidad Patria Nueva, Sucumbíos

Unión de Afectados por Texaco, UDAPT

Amazon Watch

Viviana Herrera, Coordinadora del Programa para América Latina – Mining Watch Canadá

Fundación Savia Roja

Escuela de Mujeres de Agroecología de Kimsacocha

Escuela de Agroecología de La Libertad

Escuela de Agroecología de Guayara

Escuela de Agroecología y de Medicina Ancestral de Hermano Miguel

Asociación de Desarrollo Comunal y Agroecológico de Mujeres de Bulán

Escuela de Agroecología de Tenta

Escuela de Agroecología Sisa Wayra

Escuela de Agroecología, Salud Ancestral y Liderazgo de San Lucas

Escuela de Agroecología Sumak Kawsay

Escuela de Agroecología Asomupkisa

Escuela de Agroecología de Leg Tabacay

Escuela de Agroecología Virgen de la Merced

Escuela de Agroecología y Biosalud de San Marcos

Red Agroecológica del Cañar

Escuela de Agroecología de Jatunpamba

Lina María Espinosa, Amazon Frontlines

Asociación Latinoamericana de Medicina Social ALAMES – Ecuador

Raquel Silva, Unión, Tierra y Vida

EmputeEc

Akila Dignidad

Junta de Agua de Victoria del Portete

Radio Kimsacocha

Riksinakuy TV

Agencia ecologista de información Tegantai

Escuela de Mujeres Orquídeas Amazónicas

Observatorio Ciudadano de Servicios Públicos

Julián Villón, Pueblo Puná

Ricardo Ramírez Aguirre, presidente del Frente Nacional por la Salud de los Pueblos del Ecuador

Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) -México

equipo coordinador de Alianza Basura Cero – Ecuador

Coordinadora de Mujeres de Íntag

Red Antiminera Caminantes

Comunicación Comunitaria y Alternativa del Ecuador Infórmate Pueblo

Fundación INREDH

Movimiento Nacional de Mujeres de Sectores Populares Luna Creciente

Organización de Mujeres Indígenas y Campesinas Sembrando Esperanzas -OMICSE

CEDHU

Frente de Defensa del Agua, la Vida y la Naturaleza de Las Naves

Frente de Defensa San Francisco de Pachijal

Colectivo de Género Acción y Política

Mujeres por el Cambio.

Adhesiones personales

Alberto Acosta, Presidente de la Asamblea Constituyente 2007-2008   1702088822

Rubén Darío Bravo Castillo  0101298115

Floresmilo Simbaña

Mario Unda

Adriana Rodríguez

Erika Arteaga Cruz

René Ponce Holguín, Pueblo Manta

Diocles Zambrano, Sucumbíos

Napoleón Saltos. 1702798115

José García Hernández 1759157207

Vivian Isabel Idrovo Mora 1713289070

Fernanda Solíz  0104413414

Iván Maldonado González 1100831252

Luis Ordóñez  1705680013

Marisol Rodríguez Pérez  1709801219

Wilson Roberto Álvarez Bedón  1706369574

Máximo Ramón Hidalgo 1705896874

Elena Cabello  0604176982

Sofía Jarrín  1718410887

David Reyes  1704276367

Pocho Álvarez  1703795565

Miriam Lang C.I. 1725230187

Ana Cecilia Salazar  0101955078

Claudia Gallardo Sandoval C.I. 1717714321

Cecilia Jaramillo Jaramillo C.C. 0400414371

Natasha Rojas C.I. 1713295606

 

Fuente: Accion Ecologica

No olvidar a Berta

Este 2 de marzo se cumplen ocho años del vil asesinato de Berta Cáceres, lideresa indígena, luchadora social, defensora y mucho más.

Hoy conmemoramos su lucha, su vida, su compromiso, su capacidad de articulación, su espíritu inclaudicable, su siembra, su vuelta al mundo hecha millones, su presencia en miles de lucha de los pueblos del mundo.

Ocho años sin justicia completa. Ocho años de “justicia para Berta”. Ocho años sin olvidar.

No olvidar a Berta significa no olvidar que, cada año, cientos de defensores y defensoras de la tierra, los territorios y los bienes comunes son asesinados en el mundo; que otros miles sufren hostigamiento, persecución, estigmatización, amenazas, criminalización, encarcelamiento.

No olvidar a Berta significa no olvidar que América Latina sigue encabezando la lista de continentes donde ser defensoras y defensores del medio ambiente es la actividad más peligrosa; donde Brasil, Colombia, Filipinas, México y Honduras son los países donde más los asesinan.

No olvidar a Berta significa recordar que la mayoría de defensoras y defensores perseguidos y asesinados son personas indígenas, son campesinos y campesinas.

No olvidar a Berta significa no olvidar que la lucha por la tierra, los territorios y los bienes comunes es una lucha que va más allá del “ser ambientalista”, sino que es una lucha contra un modelo neoliberal extractivista, depredador y asesino; que es una lucha antiracista y antipatriarcal, que es una lucha emancipadora de los pueblos. Recordar a Berta, no olvidarla, exigiendo verdad y justicia integral para ella, significa no olvidar que la inmensa mayoría de asesinatos de defensoras y defensores queda en la más absoluta impunidad.

Alcanzar verdad y justicia para Berta significa romper dicha impunidad, persiguiendo y condenando a todos los integrantes de la cadena criminal que planificó, organizó, financió y ejecutó el asesinato.

Alcanzar verdad y justicia para Berta significa también sentar en el banquillo de los acusados a todos los actores políticos y económicos, nacionales e internacionales, que participaron, directa o indirectamente, en su asesinato, en los actos de corrupción relacionados con el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca y con su financiamiento.

Lograr justicia para Berta significa romper el velo de silencio e impunidad que cubre cientos de casos de asesinato de defensores y defensoras en Honduras.

No olvidar a Berta no significa sólo recordarnos de ella, sino actuar y apoyar todas las luchas que los pueblos indígenas, comunidades campesinas, movimientos y organizaciones sociales y populares de la Abya Yala y el mundo siguen librando en defensa de sus tierras, territorios y bienes comunes.

Este 2 de marzo, a 8 años de la siembra en tierra de nuestra compita y amiga, de la luchadora incansable, de la combatiente, volvamos nuestra mirada a su familia, a sus hijas Bertita y Laura, a su hijo Salvador, a su mamá Austraberta, al Copinh, al pueblo Lenca, con el compromiso de no olvidar, de no desmayar, de seguir exigiendo otro mundo posible, verdad y justicia.

Berta Vive, la Lucha Sigue.

Por Giorgio Trucchi | LINyM

Tomado de: nuevanicaraguaymas.blogspot.com

 

Fuente: Radio Temblor

Berta Cáceres: A 8 años de su siembra, la justicia sigue sin confirmarse

Pronunciamiento del COPINH en el 8vo aniversario del asesinato de Berta Cáceres.

Comunicado #1 2024

El COPINH, junto a las hijas, hijo y madre de la compañera Berta Cáceres, se dirige al pueblo Lenca, al pueblo hondureño y a la comunidad internacional en este octavo aniversario del cruel crimen contra nuestra querida Berta.

  1. A ocho años de aquella noche fatídica en la que nos arrebataron a Berta, seguimos peleando por su justicia, sabiendo que su memoria no será honrada hasta que todos sus asesinos tengan condenas firmes y el pueblo Lenca no vea amenazada su vida y sus territorios.
  2. Lamentamos que a más de cinco años del primer fallo condenatorio contra los autores materiales del crimen y a cerca de tres años del fallo contra David Castillo como coautor, no hay resolución de los recursos de casación interpuestos en estos procesos en la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia de Honduras y que por ende, estas sentencias no estén confirmadas. Esta situación es una clara vulneración del derecho de acceso a la justicia para las víctimas y un lastre para la justicia en Honduras. Es además, una oportunidad para que las mafias empresariales corruptas pretendan incidir en la resolución.
  3. En diciembre de 2023, el Ministerio Público encabezado por el ahora confirmado Fiscal General Yohel Zelaya, anunció un requerimiento y orden de captura contra Daniel Atala Midence, uno de los involucrados con la autoría intelectual del crimen contra Berta Cáceres, sin embargo, dicho anuncio propició su huída y hasta la fecha no hay información sobre su captura y enjuiciamiento. Este actuar no coincide con la correcta administración de la justicia.
  4. De igual manera, reiteramos que todos los autores intelectuales, miembros de la siniestra familia Atala Zablah, deben ser capturados, enjuiciados y condenados por su responsabilidad en el crimen, así como todos los funcionarios públicos del régimen de Juan Orlando Hernández vinculados al mismo.
  5. Las debilidades del sistema de justicia en Honduras nos hacen reiterar la necesidad del establecimiento de un Grupo Internacional de Investigación de este crimen, que permita avanzar de manera transparente, justa y efectiva en la justicia para Berta y desmantelar las estructuras criminales que están detrás de este crimen y de los crímenes contra quienes defendemos nuestros derechos.
  6. En estos años de lucha, hemos aprendido que la justicia va más allá de los tribunales; es un eco que resuena en la preservación de nuestra identidad, en la defensa de nuestros territorios y en la construcción de un futuro donde la voz de nuestras comunidades sea escuchada y respetada. Al recordar a Berta, recordamos también la importancia de preservar y fortalecer nuestras tradiciones, sabiduría y formas de vida. En este camino, no estamos solos ni solas y no desfalleceremos.
  7. La lucha por la justicia para Berta Cáceres es también la lucha por la preservación de nuestras raíces, por el derecho a vivir en armonía con la naturaleza y por un futuro donde la espiritualidad y la tierra sean pilares fundamentales.

Por ello, en esta fecha de conmemoración de la vida y lucha de Berta Cáceres y el Pueblo Lenca exigimos:

  1. La resolución de los recursos de casación de las dos sentencias por el crimen contra Berta Cáceres por parte de la Corte Suprema de Justicia de Honduras.
  2. La captura y enjuiciamiento de todos los miembros de la familia Atala Zablah vinculados con el crimen por parte del Ministerio Público de Honduras.
  3. La instalación del Grupo Internacional de Investigación del crimen contra Berta Cáceres por parte del Gobierno de la presidenta Xiomara Castro.
  4. El respeto del Estado en su conjunto de los territorios y derechos de las comunidades Lencas.

Berta Vive, la Lucha Sigue, en el latir eterno de nuestras comunidades y en la resistencia que emana de nuestra identidad ancestral.

¡Con la fuerza ancestral de Berta, Lempira, Mota, Iselaca y Etempica se levantan nuestras voces llenas de vida, justicia, libertad, dignidad y paz!


Comunicado en inglés: Aquí

 

Fuente: COPINH