Más allá de los incendios forestales: soluciones reales para abordar las crisis ambientales

Por: Daniela Mendoza Olarte – Censat Agua Viva – Área de Selvas y Biodiversidad

Los incendios forestales que han arrasado los cerros orientales de Bogotá desde el 22 de enero han desencadenado un significativo interés ciudadano expresado por medio de opiniones a través de las redes sociales. Este fenómeno no solo se ha convertido en motivo de preocupación por la amenaza directa que representa para la capital, sino también, por su destacada visibilidad mediática. En esta coyuntura, la opinión pública se ve inmersa en una reflexión más profunda sobre las consecuencias del fenómeno del Niño, generando un debate sobre la vulnerabilidad de los ecosistemas locales frente a la variabilidad climática.

El incendio que hoy preocupa a Bogotá, con alrededor de 12 hectáreas afectadas, es solo un indicio de las crisis que se han manifestado en la región. Mientras tanto, en Vichada se habla de más de 8.000 hectáreas ardiendo y en el páramo de Berlín se estima alrededor de 300 hectáreas, unas 40 de frailejones incinerados. Más allá de las cifras, estos incendios no solo reflejan las consecuencias de fenómenos extremos de cambio climático, sino también el estado de degradación de nuestros bosques nativos y la ausencia de una gestión adecuada.

En el caso particular de Bogotá, el notable aumento histórico de la población en la ciudad, acompañado por una creciente demanda de materiales para la construcción, marcó un período de transformación significativa en los cerros orientales que, considerados en algún momento como una despensa de materias primas, experimentaron cambios drásticos en su dinámica. La presión para satisfacer las necesidades de la creciente población llevó a la modificación del entorno, llegando incluso a dejar en cierta medida desprovistos de cobertura vegetal a estos paisajes naturales de bosques altoandinos.

La respuesta a la deforestación, la pérdida de la cubierta vegetal y la crisis en el abastecimiento de agua en la capital fue la implementación de actividades de reforestación a finales del siglo XIX e inicios del XX. Sin embargo, la elección de especies para este proceso tuvo consecuencias a largo plazo. En lugar de escoger especies endémicas, se optó por plantar especies introducidas de rápido crecimiento, como el pino (Pinus patula) y el eucalipto (Eucalyptus globulus), con el objetivo de revertir pronto la pérdida de vegetación. Estas especies, en la actualidad, han llegado a dominar el paisaje, como es el caso del retamo espinoso (Ulex europaeus) y el retamo liso (Genista monspessulana) que fueron plantados hacia los años 50 para responder a los procesos de deforestación y degradación.

Este proceso de reforestación, aunque inicialmente pudo haberse concebido como una solución, ahora plantea desafíos adicionales. La introducción de especies exóticas, que requieren grandes cantidades de agua para su desarrollo, tienen características inflamables e inhiben el crecimiento de otras especies a su alrededor. Esto ha tenido implicaciones importantes para la biodiversidad local, el equilibrio del ecosistema y la capacidad del entorno para adaptarse a cambios climáticos. 

Las consecuencias de estas decisiones son evidentes hoy en día y resultan significativas, pues además de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y la contaminación del aire de la capital, se presenta el desplazamiento y la pérdida de las vidas que habitan estos bosques altoandinos

Esta vez la atención se centra en Bogotá, pero año tras año observamos que la historia se repite en proporciones mucho mayores, como es el caso de las sabanas naturales de la Orinoquía, específicamente en el departamento del Vichada. En 2017, los incendios arrasaron aproximadamente 22.000 hectáreas de sabanas y bosques naturales y, para el 2021, esta cifra se elevó a cerca de 41.000 hectáreas. Este departamento ha experimentado fuertes presiones debido al cambio en el uso de la tierra para plantaciones de pino, caucho, pastizales y el aumento de la ganadería.

Las actividades humanas, como la ganadería junto con la práctica de utilizar fuego para el manejo de pasturas, en lo que se conoce como quemas controladas,  actividades agrícolas extensivas o las diferentes actividades extractivas legales e ilegales, son factores que han contribuido a la degradación de los territorios. Esta condición no solo incrementa la probabilidad de incendios, sino que cuando estos ocurren, tienden a expandirse más y a ser de mayor magnitud, pues las quemas recurrentes en una misma área van degradando los ecosistemas. Como afirma Dolors Armenteras, profesora de la Universidad Nacional de Colombia que estudia los incendios en el departamento del Vichada: “A pesar de que el fuego puede asociarse a dinámicas naturales en ecosistemas secos, la intervención humana que ha resultado en la degradación de las selvas, ha elevado significativamente la probabilidad de que estos eventos ocurran”.

Este escenario, recurrente durante cada temporada seca en el país, constituye un claro testimonio de las deficiencias acumuladas en la gestión incorrecta de nuestros territorios. A lo largo del tiempo, las prácticas humanas han sido catalizadoras de alteraciones sustanciales en las dinámicas de los ecosistemas, generando un impacto que va más allá de las épocas secas.

En efecto, estas transformaciones han sido impulsadas y perpetuadas por actividades humanas que respaldan un modelo de consumo insostenible. Este enfoque no solo pone en peligro la salud de nuestros ecosistemas, sino que también amplifica la vulnerabilidad de las regiones ante eventos climáticos extremos. Las altas temperaturas resultantes del cambio climático, exacerbado por estas prácticas, crean un escenario propicio para los incendios forestales, que pueden desencadenarse con mayor frecuencia y gravedad debido a la pérdida de cobertura vegetal y a la inflamabilidad de los paisajes transformados.

De manera complementaria, las fuertes lluvias asociadas al cambio climático, y a la alteración de los paisajes naturales, representan un riesgo significativo durante la temporada de invierno. La urbanización creciente, la deforestación indiscriminada y el modelo de extractivismo de la naturaleza, reducen la capacidad del entorno para absorber y gestionar el exceso de agua, aumentando así el peligro de inundaciones y deslizamientos de tierra. Esta vulnerabilidad se traduce en amenazas directas para las comunidades locales que residen en estas áreas.

A pesar de que los fenómenos extremos son cada vez más evidentes, y que la conciencia sobre la necesidad de abordar las crisis ambientales está en aumento, las causas fundamentales persisten. Más aún, algunas de las soluciones propuestas pueden, de hecho, contribuir a profundizar el modelo de consumo que es parte del problema.

Es crucial reconocer que algunas respuestas a las crisis ambientales pueden caer en la trampa de ser soluciones superficiales o falsas soluciones que, en lugar de abordar las raíces del problema, pueden perpetuar prácticas insostenibles. Por ejemplo, la adopción de tecnologías aparentemente «verdes», o el impulso de prácticas que se presentan como sostenibles pero que no abordan los problemas fundamentales del consumo excesivo y la explotación de la naturaleza.

Indudablemente, la conversación sobre la adopción de medidas para abordar y reducir las crisis ambientales ha sido delegada mayormente a los grandes encuentros mundiales, conocidos como Conferencias de las Partes (COP). Estos eventos se centran en la formulación de metas y en la negociación de la posibilidad de mantener el crecimiento económico. No obstante, hasta ahora, estos encuentros no han generado compromisos genuinos y acciones reales que aborden la problemática desde sus raíces.

De acuerdo con el análisis de Linda González y Diego Cardona, de Censat Agua Viva, sobre la COP15, la verdadera transformación para proteger la diversidad de la vida debe ser estructural. Es fundamental que modifiquemos las formas de vida basadas en el consumo excesivo para respetar los límites planetarios. Además, se requiere fortalecer las regulaciones gubernamentales y veeduría de las lógicas y actividades empresariales, y abandonar las soluciones engañosas y la idea del desarrollo sostenible, que aún compromete la integridad de nuestro entorno natural.

Es claro, entonces, que de nuestras decisiones también depende la dirección que tomen las crisis ambientales, siendo esencial que nos reconozcamos como parte integral de la naturaleza, entendiendo nuestro papel y origen en este sistema interconectado. Este reconocimiento profundo nos permitirá no solo sentir impotencia al observar las llamas a través de nuestra ventana, sino también experimentar un llamado a la acción. Este sentimiento que hoy nos entristece profundamente puede convertirse en la fuerza motriz que nos impulse a considerar la lucha colectiva. Que no se nos haga costumbre culpar al Niño a o la Niña por los eventos climáticos extremos, pues tenemos la responsabilidad compartida de abordar soluciones reales que prioricen y reconozcan la interrelación de todas las formas de vida.

Las soluciones reales a los desafíos ambientales provienen, en gran medida, de la sabiduría colectiva de las personas y de las iniciativas comunitarias que surgen en los diversos territorios. Estas acciones locales y comunitarias destacan la importancia de poner a la vida en el centro de nuestras preocupaciones, en contraposición a un enfoque que valora a la naturaleza por los “servicios” que nos presta y por el dinero que puede generar su comercialización.

El empoderamiento de las comunidades para gestionar y proteger sus propios entornos naturales es fundamental. Las iniciativas basadas en los saberes tradicionales y en la participación activa de la población local tienden a ser más efectivas y sostenibles a largo plazo. Esto implica reconocer y respetar la relación que las comunidades tienen con sus territorios, integrando prácticas que promuevan la conservación, regeneración y el uso responsable de los bienes comunes.

A diferencia de los siglos anteriores, las posibilidades de conservación y cuidado de los ecosistemas, como nuestros cerros orientales, no deberían provenir únicamente de autoridades locales, élites intelectuales o cuerpos gubernamentales, sino también de sus habitantes, partiendo del reconocimiento de la relación directa e interdependencia que existe entre todas las formas de vida que habitan la ciudad.

 

Fuente: CENSAT Agua Viva

EZLN: 40 años descolonizándonos

Hemos aprendido de los pueblos zapatistas a colocar nuestra raíz mesoamericana en el centro y a enfrentarnos a la crisis sistémica actual con las herramientas culturales que nuestra civilización originaria nos aporta.

El primero de enero de 1994 muchas personas en México y el mundo fuimos sacudidos cuando nos enteramos, en mi caso por la radio, de la irrupción del movimiento rebelde: “nuestra organización se llama Ejército Zapatista de Liberación Nacional, cuya dirección es mayoritariamente indígena, Tzeltal, Chol, Tojolobal, Zoque y Mame…. La población chiapaneca padece 15 mil muertos al año, eso es tanto, como lo de la guerra de El Salvador, cada año. Nomás que los muertos de un solo lado y con la gran vergüenza de que la mayoría por diarreas y enfermedades digestivas”.

Era el subcomandante Marcos, quien continuaba explicando: “Las soluciones de nuestro país atraviesan por los problemas de libertad y democracia. Esa es la principal demanda… Sobre esta demanda se está haciendo el llamado a toda la República y a todos los sectores sociales para que se alcen junto con nosotros. No necesariamente con las armas, sino con lo que pueda cada uno, según el medio en el que se desempeñe. Las causas que originan este movimiento son justas, son reales. En todo caso podrán cuestionar el camino que se ha elegido, pero nunca las causas”.

En 1997, gracias a las entrevistas que hizo el sociólogo francés Yvon Le Bot en El sueño zapatista al por aquel entonces mayor Moisés, comandante Tacho y al sub Marcos nos enteramos de la génesis de esta guerrilla siu géneris que se labró clandestinamente de 1983 hasta el levantamiento de 1994, con el objetivo de desaparecer. En ese hermoso relato, el cuál Marcos define como “la primera derrota del EZLN”, se esconde desde nuestro punto de vista la gran singularidad de este movimiento: La capacidad de unos ladinos o “modernos” de dejarse “derrotar” por la cosmovisión de los pueblos originarios y por su forma tradicional de lucha.

Fue así como comenzó una historia épica que sigue conquistando el corazón de miles de personas en el mundo y empujando a descolonizarnos. Han pasado 40 años de su fundación y 30 del levantamiento que ha conmemorado el neozapatismo recientemente en tierras recuperadas, en el Caracol VIII de Dolores Hidalgo, con la presencia de miles de personas bases de apoyo, sociedad civil nacional e internacional. Las, los y les zapatistas dieron una gran demostración de alegre y digna rebeldía y de una potente organización autónoma, con gran participación de personas mayores, mujeres y niñez. Así mismo, se anunció en un comunicado previo, que extensiones de tierra recuperada, después de una profunda reflexión, serán de No Propiedad, o sea “Tierra sin papeles”, del Común, e incluso se ofrecerá a personas no zapatistas que necesiten trabajarla y si es necesario, se les enseñará cómo hacerlo.

Se trata de “derrotar” al México imaginario que tiene como referente a Occidente, con su capitalismo y su socialismo industriales, su desarrollo y su progreso, el cuál, ha colocado a la sociedad incluso en riesgo de desaparición

La autonomía zapatista, con su democracia directa y la participación de las mujeres con el tiempo se convirtió en un faro para aquellas personas que como el antropológo Guillermo Bonfil Batalla señalaron la lucha civilizatoria entre el México profundo y el México imaginario y propusieron ver Occidente desde las comunidades y no al revés. Se trata de “derrotar” al México imaginario que tiene como referente a Occidente, con su capitalismo y su socialismo industriales, su desarrollo y su progreso, el cuál, ha colocado a la sociedad incluso en riesgo de desaparición.

Hemos aprendido de los pueblos zapatistas a colocar nuestra raíz mesoamericana en el centro y a enfrentarnos a la crisis sistémica actual con las herramientas culturales que nuestra civilización originaria nos aporta. Elementos como la simbiósis con la naturaleza, el hombre y la mujer como parte del orden cósmico, el aprendizaje en la vida, la trascendencia del servicio comunitario, la economía orientada a la autosuficiencia y el tiempo cíclico, entre otros.

Iván Illich, pensador libertario austriaco-mexicano, generó en los setentas, una de las críticas a la modernidad más sugerentes. Además, a diferencia de por ejemplo, la Escuela de Frankfurt, sus críticas y propuestas provenien del sur global. Illich desarrolló su crítica a la modernidad y si se quiere a la postmodernidad e incluso a la hipermodernidad, proponiendo “poner el freno”. Es decir, poner límites a la producción industrial y de servicios, recuperando la escala humana. Propuso el uso, la generación y la difusión de herramientas convivenciales. Aquellas que son controladas por las comunidades, para la satisfacción de sus necesidades de subsistencia, aprendizaje, sanación, etc., en una suerte de innovadora filosofía de la tecnología.

Zapatismo aniversario 1
Foto: Francisco Lion.

En una entrevista, el poeta Javier Sicilia aseguró que “hay mucha resonancia de Illich en Marcos y en el zapatismo”. Gustavo Esteva, otro prolífico libertario mexicano, quiso ver en el zapatismo, la concreción práctica de las ideas illichianas. Sea como sea, está claro que Illich se inspiró en las comunidades indígenas y campensinas del Estado de Morelos, curiosamente, cuna del general Emiliano Zapata, líder de la revolución de 1910, quien también influido por ideas anarquistas, luchó por Tierra y Libertad. Este espíritu libertario, es el que fue retomado por los rebeldes neozapatistas hace ya más de 40 años y es el mismo que nos provoca a los que no somos de pueblos originarios a descolonizarnos.

El subcomandante aseguró en la entrevista de Le bot que no estaban hablando con un movimiento que esperara un salvador “sino con un movimiento indígena con mucha experiencia, muy resistente, e inteligente, al que simplemente le serviríamos de algo así como brazo armado”. Marcos relató que cuando el EZLN se imbricó con las comunidades pasó a ser un elemento más dentro de toda esa resistencia. Se contaminó y se subordinó a las comunidades. “Sufrimos realmente un proceso de reeducación, de remodelación”. De descolonización decimos ahora. “Como si nos hubieran desmontado todos los elementos que teníamos —marxismo, leninismo, socialismo, cultura urbana, poesía, literatura—, todo lo que formaba parte de nosotros, y también cosas que no sabíamos que teníamos. Nos desarmaron y nos volvieron a armar, pero de otra forma. Y ésa era la única manera de sobrevivir”. ¡Vivan las comunidades zapatistas!

Por: Carlos Soledad
@CarlosSoledadM

Asamblea de Solidaridad con México – País Valencià

Fuente: El Salto Diario

 

Fuente: Radio Temblor

MANUAL DE 5 PASOS LEGALES PARA DEFENDER EL AGUA FRENTE A LA AMENAZA MINERA

Mina Mirador, en Tundayme, provincia de Zamora Chinchipe, Ecuador 2023.

Una de las cosas más importantes que un individuo o comunidad puede hacer frente a la amenaza minera, y el daño social, ambiental, económico y de salud pública que representa, es proteger su seguridad hídrica a través de acciones administrativas directas.

Este manual está diseñado para brindarte a ti y a tu comunidad las herramientas necesarias para defender sus recursos hídricos en el contexto de territorios concesionados a empresas mineras transnacionales.

Este manual incluye 5 documentos que pueden utilizar como modelos para implementar los pasos administrativos necesarios para proteger sus recursos hídricos y, de paso, frenar el avance de las empresas mineras en su territorio.

MANUAL-5-PASOS-LEGALES-para-defender-el-agua-frente-la-amenaza-minera

DESCARGAR MANUAL 5 PASOS LEGALES para defender el agua frente la amenaza minera

 

Fuente: Agencia Tegantai

 

PALESTINA LIBRE ¡PAREN LA MASACRE!

🇵🇸Más de 30.000 personas asesinadas en el Genocidio contra Gaza, entre ellos 11.500 niños y niñas.
🗣️La impunidad del Estado de Israel, quien arrebató las tierras al pueblo de Palestina, sumiéndoles, por más de 75 años, a todo tipo de barbaries, a vista y paciencia de la comunidad internacional.
👉🏾No podemos aceptar más tortura y muerte.
👉🏾No podemos aceptar tal deshumanización.
✊🏽La deuda es con el pueblo palestino.

Serie ¿“Por qué debemos rechazar el TLC con China? No. 1: Lo negociado en el TLC con China para el sector agropecuario

ACCIÓN ECOLÓGICA OPINA

Todos los tratados de libre comercio tienen pocos ganadores y muchos perdedores. Entre los ganadores están, por ejemplo, los grandes agroexportadores y los importadores de tecnología, vehículos e insumos agrícolas.

En esta serie de Acción Ecológica Opina vamos a analizar varios componentes del Tratado de Libre Comercio del Ecuador con China. Empezaremos con lo que implica este acuerdo comercial en el área agropecuaria. Vamos a analizar los productos que van a ser comercializados con una reducción en los aranceles (impuestos), ya sea para que éstos sean exportados a China o para que entren desde ese país asiático. Veremos más adelante lo que esto significa y los impactos al agro ecuatoriano.

El Ecuador es eminentemente agrícola. La mayoría de los agricultores son pequeños y medianos productores, quienes aseguran la soberanía alimentaria del país. Los tratados de libre comercio casi siempre afectan a la producción autónoma de alimentos, y el TLC con China no es la excepción. Algunos sectores incluidos en el componente agrícola en el TLC Ecuador – China con los siguientes:

Los aranceles son los derechos de aduana aplicados a las importaciones de mercancías. Los aranceles proporcionan a las mercancías producidas en el país una ventaja en materia de precios con respecto a las mercancías similares importadas, y constituyen una fuente de ingresos para los gobiernos.

LÁCTEOS

Entre los productos que el Ecuador negoció con China están los lácteos. Las empresas chinas de este sector Yili y Mengniu ocupan el puesto número 5 y 8 respectivamente a nivel internacional en lácteos, siendo China el cuarto productor del mundo y el segundo de Asia.

Si el Ecuador aceptó abrirse a las importaciones chinas de lácteos, es importante mencionar que los pastos es el cultivo que más ha crecido en el Ecuador en los últimos años, y por lo mismo la actividad ganadera, la que está en manos de pequeños y medianos productores. La actividad ganadera ocupa a cerca de un millón de personas en el país. La actividad de los pequeños y medianos ganaderos podría estar en riesgo, porque ellos deben competir fuertemente con las grandes empresas chinas de lácteos. A esto se sumaría a las crecientes importaciones europeas de lácteos que fueron negociadas en el TLC con Europa.

Quesos de diferente tipo y presentación se irán desgravando entre 5 y 17 años, la mantequilla en 17 años y un producto llamado “untable lácteo” en 20 años. Los aranceles al yogurt irán bajando dentro de un período de 17 años, hasta llegar a un arancel cero. Recibir lactosuero, que se desgravará en 5 años, es muy grave porque será evidentemente más barato que la leche y con un valor nutricional inferior, pudiendo aumentar la desnutrición infantil.

HUEVOS

Desde el inicio del Tratado, entrarán sin arancel los huevos de gallina para incubación, es decir huevos que van a transformarse en pollos y que posiblemente, a su vez, sean exportados a China.

Hay que señalar que China consume el 35% de los huevos del mundo y una tercera parte de la producción mundial de pollos. Las aves de corral ocupan el segundo lugar en el menú de carnes de China y, con 25 millones de toneladas consumidas en 2021, están significativamente por delante de la carne de res. 

Hay que señalar que China tiene programas de deslocalización de su producción y abastecimiento de alimentos desde hace varios años y con diferentes países. ¿Qué significa esto? Que los bienes alimenticios consumidos en China son producidos en otros países del mundo. Por ejemplo, trató de implementar una megagranjas porcícolas en Argentina, lo que fue ampliamente rechazado por la población argentina.

En 2022, Brasil fue el mayor proveedor de carne de pollo de China y representó aproximadamente el 42,4 por ciento del volumen total de importaciones de carne de pollo de China ese año. Así son las paradojas del comercio internacional de productos agroalimentarios. Sin embargo, en ese mismo año, China exportó al mundo alrededor de 149,1 mil toneladas métricas de carne de pollo congelada al extranjero, incluido pollo entero y trozos de pollo cortados. Así son las paradojas del comercio internacional de productos agroalimentarios.

HORTALIZAS

Al igual que los huevos, China es importadora y exportadora de productos hortícolas. Los estudios de mercado prevén que la producción de hortalizas de China alcance los 655 millones de toneladas métricas en 2026 y que el consumo de hortalizas en China aumente a 556 millones de toneladas métricas para 2026.

En cuanto a las exportaciones de hortalizas de China, el país exportó en noviembre de 2023, unos tres mil millones de dólares de hortalizas, y las importaciones representaron hasta 8,79 mil millones de dólares, es decir, las importaciones superaron a las exportaciones.

Desde el primer año de entrada del TLC con China, circulará en el comercio bilateral con China, varios productos agrícolas sin aranceles, incluyendo la cebolla, berenjena, calabazas (zapallo, zambo). Y, se desgravarán en 20 años varios otros tipos de hortalizas como el tomate (freso o refrigerado), lechuga, zanahoria y nabos, pepino, arveja, frijoles; papa congelada. En 15 años se desgravarán las espinacas congeladas, y en 10 años el maíz dulce y mezcla de verduras congeladas.

El texto negociado entre Ecuador y China no especifica si estas hortalizas serán importadas desde la China o exportadas desde el EcuadorEn cualquiera de los dos casos son malas noticias, pues es el Ecuador el que recibirá las importaciones de productos agrícolas chinas, estos productos tendrán que competir con la agricultura nacional que en gran medida está en manos de pequeños productores cuyo modelo de producción les permite tener una vida digna, aun cuando sus parcelas productivas sean pequeñas. Estas generan mano de obra familiar y local, y aseguran la soberanía alimentaria local y nacional.

Si, por el contrario, la idea es que desde aquí se exporte alimentos, se requerirá un volumen de producción tan, pero tan grande, que se tendrá que ampliar la frontera agrícola desplazando la producción para la soberanía alimentaria, y tendrán que ocuparse inclusive ecosistemas naturales.

SEMILLAS Y AGROTÓXICOS

En el año 2017 la empresa ChemChina adquirió a la mayor fabricante de agrotóxicos del mundo y una de las grandes productoras de semillas: la corporación Syngenta.

Las semillas fueron también objeto de las negociaciones del TLC con China. Por ejemplo, entrarán con cero arancel las semillas de soya y de algodón. Esto es extremadamente grave porque Syngenta es productora de semillas de soya transgénica. También se negoció la entrada de semillas de algodón. China es el segundo productor de algodón transgénico en el mundo. Recordemos que las semillas transgénicas están constitucionalmente prohibidas en el Ecuador.

Otro tipo de semillas que entrarán sin pagar aranceles desde el primer año de entrada en vigencia el TLC con China son de papa, habas, garbanzo, maní, gran cantidad de semillas de distintos pastos, entre otras.

Entrarán con cero arancel, o con distintos cronogramas de desgravación varios tipos de fungicidas, insecticidas y herbicidas. En la lista se incluye el DDT, con distintas agendas de desgravación, de acuerdo con su presentación, así como otros plaguicidas prohibidos.

El ingreso de plaguicidas cada vez más baratos al país hará aún más difícil alcanzar una transición hacia una producción agrícola más agroecológica y menos basada en insumos tóxicos. Los grandes beneficiarios de la importación de agrotóxicos desde China serán las empresas importadoras de estos insumos y los enormes perdedores seremos todos los habitantes del Ecuador que veremos nuestra salud tremendamente afectada por el consumo de alimentos contaminados con venenos.

Mientras negocian los empresarios importadores y los agroindustriales exportadores cómo enriquecerse, se pone en peligro la soberanía alimentaria del país y la producción campesina autónoma, a la naturaleza y la salud de 17 millones de ecuatorianos.

 

Fuente: Accion Ecologica