Proyecto de ley anti-fracking y yacimientos no convencionales en Colombia a punto de ser hundido: ¿qué está en juego?

El 18 de abril de 2023 fue un día de victoria para la Alianza Colombia Libre de Fracking, que luego de elaborar y presentar por cuarta vez y en conjunto con más de 70 congresistas de un amplio espectro político, logró que fuera aprobado en segundo debate en la plenaria del Senado, el proyecto de ley 413/2023C (PL) “por medio del cual se prohíbe el fracking, la exploración y producción de los Yacimientos No Convencionales (YNC) de hidrocarburos, se ordena la reformulación de la política de transición energética y se ordenan otras disposiciones”. Sin embargo, hoy, ese mismo proyecto de ley, está en grave riesgo de hundimiento, de cara a los dos debates que le quedan en la Cámara de Representantes.

Muchos han sido los obstáculos para que la protección frente a los impactos socio-ambientales causados por el fracking y la explotación de YNC sea posible. Uno de ellos, consiste en que la propuesta aprobada en el Senado, excluyó la prohibición de explotar el Gas en Mantos de Carbón (CBM por sus siglas en inglés), que es el único Yacimiento No Convencional (YNC) que actualmente se explota en Colombia, específicamente entre los departamentos del Cesar y sur de la Guajira. Esta omisión claramente responde a intereses particulares, políticos y económicos en torno a estas actividades de extracción.

Además, como una estrategia de dilación por parte de los opositores al proyecto de ley, la Comisión V de la Cámara aprobó una proposición que establece la realización de cinco audiencias con representantes de gremios petroleros y de trabajadores del sector, a saber: la Unión de Trabajadores de la Industria Petrolera y Energética de Colombia (Utipec), la Unión Sindical Obrera (Uso), Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet) y la Asociación Colombia de Petróleos (ACP); así como cinco audiencias públicas territoriales en los departamentos de Arauca, Huila, Meta, Casanare y Santander. Aunque sostienen que estas audiencias públicas buscan lograr una participación más amplia, el propósito de fondo es posponer el debate y aprobación del PL y, por lo tanto, oponerse a la prohibición del fracking y de los YNC en Colombia.

Pero ¿por qué es tan importante la prohibición del fracking y los yacimientos no convencionales? En primer lugar, las nuevas explotaciones de combustibles fósiles se dan en el marco de que estos empiezan a escasear, y para mantener el mismo nivel de consumo “estamos raspando la olla” es decir, buscando combustibles fósiles en lugares donde ya no es tan fácil su extracción, y cada vez requieren técnicas más costosas, más peligrosas y con mayores riesgos e impactos. Es decir, que cada vez estas explotaciones son menos eficientes: necesitamos más energía para producir energía. Y es por esto, que incluso los supuestos beneficios económicos de estas extracciones están seriamente cuestionados y lo más grave: presentan múltiples impactos en los territorios como contaminación de inmensas cantidades de aguas superficiales y subterráneas, graves afectaciones a la salud humana, contaminación del aire (por ejemplo, con fugas de gas metano que es 80% más contaminante que el CO2), sismicidad inducida, amenazas a la agricultura, la calidad del suelo (y por tanto a las economías locales), contaminación por radioactividad, pérdida irrecuperable de la biodiversidad y los territorios. En síntesis, estas explotaciones profundizan la crisis sistémica y climática que estamos viviendo. 

Es por esto, que insistimos en la necesidad de caminar hacia una transición energética justa, en donde no sólo es necesario contemplar cambios en la matriz energética, sino escuchar las propuestas y alternativas de las diferentes organizaciones y comunidades, generando una transformación sociocultural al modelo de desarrollo imperante. 

A pesar de estos grandes riesgos, el panorama con los debates faltantes, no es alentador para el PL, pues  a finales de 2023 los congresistas: Ana Rogelia Monsalve, Héctor Mauricio Cuellar, Nicolás Antonio Barguil, Leonor María Palencia, Oscar Leonardo Villamizar, Flora Perdomo, Sandra Milena Ramírez y Teresa de Jesús Enríquez, radicaron ponencia negativa del PL, es decir, que están promoviendo la votación negativa, y en consecuencia que el PL no pase a su cuarto y último debate, sino que sea archivado. El balance de votos hasta este momento, arroja una votación en la que poco más de la mitad de los congresistas votarían para hundir el proyecto; de 23 integrantes de dicha Comisión, sólo 9 votos defenderían el proyecto; 10 congresistas votarían para hundir el proyecto y hay 4 representantes sobre los que aún no hay certeza del sentido de su voto, pero hay indicios de que entre esos cuatro, una votaría a favor y tres en contra.

Ante este panorama, le exigimos al Congreso de la República que escuche la voz de las más de 80 organizaciones que impulsamos el PL y todas aquellas que se articulan para hacer efectiva la prohibición del fracking y la explotación de YNC en el país y, aprueben el PL en cuestión.

Finalmente, invitamos a todas las personas a unir esfuerzos para defender el PL 413/23C, exigiendo a los congresistas que aprueben el proyecto en los dos debates que aún están pendientes (uno en la Comisión Quinta y el otro en la plenaria de la Cámara de Representantes); si este PL no logra tener esos dos debates de aquí al 20 de junio, será archivado porque se le termina el plazo legal para su aprobación; del impulso que le demos a este PL, depende la protección del agua, los territorios y la vida digna de muchas personas.

Fuente: CENSAT Agua Viva

 

25 AÑOS DE CAMINAR CONJUNTO: ¡LUCHANDO CONTRA LAS DEUDAS!

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Jubileo Sur/Américas está acercándose a los 25 años de su fundación, un espacio de lucha contra los mecanismos que sustentan las deudas.

Con presencia en 18 países de América Latina y el Caribe, integrada por organizaciones y redes presentes en las subregiones de Mesoamérica, Caribe, Andina y Cono Sur.

Nuestra mirada va más allá de la deuda financiera, denunciamos la interconexión que esta tiene con otras deudas, como la deuda histórica, la deuda ecológica, la deuda social, la deuda con las mujeres y cuerpos diversos.

Compartimos el presente material, mismo que reúne alguna de las reflexiones compartidas por el compañero Camille Chalmers, quien es uno de los fundadores de la red e integrante del Comité de Coordinación de Jubileo Sur/Américas en el Caribe.

 

¡REPARACIONES Y NO REPETICIÓN!
NO DEBEMOS, NO PAGAMOS
SOMOS LOS PUEBLOS LOS ACREEDORES

 

Nota Camille Chalmers final 2

Este año estrenó el enero más cálido jamás registrado

El primer mes de 2024 fue el enero más cálido jamás registrado, 0,12 grados centígrados sobre el anterior récord, de 2020, y 0,70 grados por encima del promedio para el período 1991-2020, informó este jueves el servicio de cambio climático del observatorio europeo Copernicus.

Samantha Burgess, directora adjunta del servicio, dijo que “2024 comienza con otro mes récord: no solo es el enero más cálido registrado, sino que también acabamos de experimentar un período de 12 meses de más de 1,5 centígrados por encima del periodo de referencia preindustrial”.

La temperatura media del aire en superficie en enero fue de 13,14 grados centígrados, según el mecanismo de análisis de datos de Copernicus ERA5, el cual recoge millones de mediciones de satélites, barcos, aviones y estaciones meteorológicas de todo el mundo.

El mes fue 1,66 grados Celsius o centígrados más caliente que una estimación del promedio de enero para 1850-1900, el período de referencia preindustrial designado.

La temperatura media mundial de los últimos 12 meses (febrero de 2023-enero de 2024) es la más alta registrada, 0,64 grados centígrados por encima del promedio de 1991-2020 y 1,52 grados sobre el promedio preindustrial de 1850-1900.

Las temperaturas europeas variaron en enero de 2024 desde muy por debajo del promedio de 1991-2020 en los países nórdicos hasta muy por encima del promedio en el sur del continente.

Fuera de Europa, las temperaturas estuvieron muy por encima del promedio en el este de Canadá, el noroeste de África, Oriente Medio y Asia central, y por debajo del promedio en el oeste de Canadá, el centro de Estados Unidos y la mayor parte del este de Siberia.

El fenómeno El Niño Oscilación del Sur –vientos cálidos en el océano Pacífico central y oriental que alteran la temperatura y los regímenes de lluvias en varias regiones del planeta- comenzó a debilitarse, pero las temperaturas del aire marino en general se mantuvieron en un nivel inusualmente alto.

El Acuerdo de París, adoptado en 2015 por casi todos los países y que rige los esfuerzos mundiales contra el cambio climático, establece como objetivo general que el aumento de la temperatura global respecto a la media preindustrial se quede entre los 1,5 y los dos grados Celsius.

Los esfuerzos se dirigen en primer lugar a una reducción efectiva de las emisiones de gases de efecto invernadero, que calientan la atmósfera y precipitan el cambio climático, principalmente dióxido de carbono (CO2), metano y óxido nitroso.

Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha considerado a 2023 el año más cálido jamás registrado, con temperaturas promedio 1,45 grados centígrados sobre el promedio de la era preindustrial.

El traspaso del umbral de 1,5 grados en los últimos 12 meses no quiere decir que se haya incumplido ya la meta más ambiciosa del Acuerdo de París, pues para ello se debería superar de forma estable (durante una década en promedio) la barrera de los 1,5 grados, algo que se espera que ocurra a partir del próximo decenio.

Sin embargo, Burgess recalcó en su declaración que “la rápida reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero es la única manera de detener el aumento de las temperaturas globales”.

El informe de Copernicus también señaló que en enero la extensión del hielo marino del Ártico estuvo cerca del promedio y fue la más alta en enero desde 2009, por encima de los promedios en los mares de Groenlandia y Okhotsk, mientras que en el mar de Labrador fue inferior a la media.

Pero la extensión del hielo marino antártico fue la sexta más baja en enero, 18 % por debajo del promedio, principalmente en los mares de Ross y Amundsen, el norte del mar de Weddell y a lo largo de la costa de la Antártida oriental.

En cuanto a humedad, se observaron condiciones más húmedas en gran parte de Eurasia y algunas regiones de América del Norte y del Sur, y más secas en regiones de varios continentes. Australia y Chile vieron cómo las condiciones secas contribuyeron a los incendios forestales.

Publicado originalmente en IPS

Tomado de: desinformemonos.org

 

Fuente: Radio Temblor

La Corte Constitucional de Ecuador ratifica que Kimsakocha queda libre de minería

¡ALERTA!
¡Victoria para Kimsakocha!/ Quito, 08 de febrero de 2024

En un fallo histórico emitido el 07 de febrero de 2024, la Corte rechazó la demanda de la Presidencia de la República y del Ministerio del Ambiente en la Acción Extraordinaria de Protección número 2785-23-EP, al no cumplir con los requisitos legales establecidos. Esto confirma que el caso está cerrado y que cualquier intento de minería en Kimsakocha debe cumplir con la consulta previa, la consulta ambiental y obtener la licencia social de las comunidades afectadas.

Los defensores de la naturaleza han denunciado una campaña de desinformación por parte de la empresa minera en las principales radios de Cuenca y en las comunidades cercanas al proyecto Loma Larga. Esta campaña busca manipular a la población presentando la minería de manera falsamente positiva y criminalizando a quienes se oponen, incluyendo a tres comuneros y a un sacerdote, que respaldan la lucha por el agua y corren el peligro de ir a la cárcel.

La sentencia de la Corte Constitucional sigue a una decisión favorable emitida en agosto de 2023 por la Corte Provincial de Justicia del Azuay, que suspendió el proyecto minero Loma Larga de la empresa Dundee Precious Metals. Esta victoria es el resultado de más de 25 años de lucha por la protección del agua y la Naturaleza.

Ante cualquier intento de la empresa minera y el gobierno ecuatoriano de continuar con la extracción minera en Kimsakocha, las organizaciones han anunciado que presentarán una acción internacional ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La fuerza y la perseverancia de las organizaciones han hecho posible este triunfo jurídico, sentando un precedente importante para la defensa de los derechos humanos y de la Naturaleza en Ecuador.

¡Alerta de Acción Ecológica para la defensa de la vida frente a la minería!

 

Fuente: Accion Ecologica

El Movimiento Sin Tierra cumplió 40 años: de la ocupación a la reforma agraria

El Movimiento de Trabajadores Rurales de Brasil reúne a 470 mil familias campesinas en cooperativas, campamentos y centros de formación. En sus cuatro décadas, y a pesar de la violencia estatal y del agronegocio, logró ocupar grandes latifundios, recuperar miles de hectáreas, construir escuelas y ser una referencia mundial en agroecología y soberanía alimentaria.

Hace 40 años, un 22 de enero de 1984 en la ciudad de Cascavel (estado de Paraná), poco menos de 100 personas participaron del encuentro que fundaría el movimiento popular campesino más grande de Brasil y uno de los más grandes de América Latina. Décadas después, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) está organizado en 24 estados, con 185 cooperativas, 1.900 asociaciones, 120 agronegocios, alrededor de 400.000 familias asentadas y otras 70.000 viviendo en campamentos.

En una estimación simple, según el promedio nacional de 2,79 personas por hogar arrojado por el Censo de 2022 , al menos 1,3 millones de personas son miembros y viven en territorios organizados por el MST. En el marco de este 40 aniversario, el MST realizará, en julio, su 7º Congreso Nacional, para el que se esperan alrededor de 15.000 personas en Brasilia.

«Mientras haya una familia sin tierra, todos somos sin tierra»

Para el geógrafo Bernardo Mançano, autor, entre otros, del libro La Formación del MST en Brasil (Editora Vozes) e investigador de la entidad desde sus inicios, el Estado y los gobiernos son las instituciones que marcan los períodos más difíciles del movimiento. A su juicio, el momento más crítico del MST fue su nacimiento. «El movimiento nació dentro de la dictadura. Nació con cicatrices políticas de un proceso que detuvo y cobró vidas, pero aún logra conquistar territorios e iniciar el proceso de espacialización de la lucha», dice Mançano.

El fundamento que sentó las bases para la fundación del MST fue la lucha por la redemocratización a finales de los años ’70 e inicios de los ’80, con ocupaciones de grandes latifundios llevadas a cabo por agricultores de Rio Grande do Sul. Una de las más emblemáticas fue la Encruzilhada Natalino, en diciembre de 1980, que recibió un gran apoyo de la iglesia católica y de la población de la región.

«Esos colonos estaban en un intento muy concreto de sobrevivir, ciertamente no pensaron en lo que eso resultaría. Pero mirando en el espejo retrovisor de la historia, fue una innovación en el formato de la lucha por la tierra en Brasil. ‘La ocupación con lonas negras’», destaca Ceres Hadich, de la coordinación nacional del MST. «La Encruzilhada Natalino inauguró una forma de pensar la lucha por la reforma agraria y de hacer política que se convertiría en una de las grandes marcas del MST», resume.

Gilmar Mauro, también de la coordinación nacional, no estuvo en la reunión fundacional del MST en 1984, pero ingresó al año siguiente, cuando cumplió 18 años. Nacido en la ciudad de Capanema (PR), región de pequeños agricultores, Gilmar participó en la ocupación de Marmelheiro, que en 1986 se convertiría en un asentamiento regularizado.

Esta fue una de las muchas confiscaciones de grandes propiedades que el movimiento llevó a cabo en la región Sur poco después de su surgimiento. Inspirándose en experiencias anteriores como la de las Ligas Campesinas y el Movimiento de los Sin Tierra (Maestro), los creadores del MST definieron que sería nacional y tendría tres objetivos:

  • la lucha por la tierra
  • por la reforma agraria
  • y por la transformación social.

«Un tiempo después, la gente empezó a entender lo que esto significaba: no se trataba simplemente de una lucha por el reparto de tierras«, destaca Gilmar Mauro. «Esto es fundamental, porque creo que parte del movimiento sindical y popular en el mundo ha cometido errores al separar lo que considera lucha económica y lucha política. Al igual que el movimiento sindical y popular debe hacer lucha económica y los partidos deben hacer lucha política. Un movimiento que gira por este sesgo se vuelve puramente economicista. Y un partido que no tiene vínculos con la realidad socioeconómica de un país se convierte en una burocracia», evalúa. “Son luchas inseparables”, resume.

En su Primer Congreso Nacional, en enero de 1985, los sin tierra decidieron actuar bajo los lemas «La tierra para quienes la trabajan» y «La ocupación es la única solución». Cinco meses después, 2.500 familias participaron en 12 ocupaciones de latifundios improductivos en el estado de Santa Catarina.

«Al principio el movimiento experimentó la producción con cooperativas», recupera Hadich y agrega otro eje histórico: «La educación también siempre ha desempeñado un papel fundamental. Nos dimos cuenta de que era necesario crear nuestra manera de educar, formular una pedagogía sin tierra«, afirma, destacando la experiencia de las escuelas itinerantes. Se trata de espacios educativos sin ubicación fija que se establecen dentro de los campamentos, siendo deconstruidos y reconstruidos cada vez que la comunidad se ve obligada a cambiar de ubicación.

En 1989 hubo un debate interno sobre la posibilidad de que el movimiento se escindiera en dos. Para Gilmar Mauro, fue un momento en el que «se reveló la esencia del MST». «Algunos argumentaban que debía haber un movimiento de colonos y otro de los que no tenían tierra. El primero iría hacia demandas de producción, crédito; mientras el MST seguiría luchando por la tierra», recuerda. «Decidimos que no nos separaríamos, que el MST era uno y que mientras haya una familia sin tierra en este país, todos somos sin tierra. Ese fue un hito fundamental en nuestra historia«, explica Gilmar.

La violencia, la reacción y el auge del Movimiento Sin Tierra

Poco después, el movimiento afrontaría su década más sangrienta, pero también aquella en la que se hizo conocido en todo Brasil. Si la violencia en el campo estuvo presente a lo largo de los 40 años del MST, para Hadich el período comprendido entre 1995 y 2010 es uno en el que la combinación «Estado, milicias y latifundios se revela especialmente». La masacre de Eldorado do Carajás, que convirtió el 17 de abril en el Día Mundial de la Lucha Campesina, es el más emblemático de estos episodios.

Ese día de 1996, alrededor de 1.500 sin tierra llegaron al lugar conocido como Curva do S, en el suroeste del estado de Pará. Después de caminar durante una semana, tenían la intención de ir a Belém para reclamar la expropiación de una finca del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra). Nunca llegaron. Rodeados y atacados por 155 policías militares, 21 campesinos fueron asesinados y 79 resultaron heridos.

El revuelo por el atentado, que contó con escenas televisadas, fue inmenso. El debate sobre la reforma agraria ocupó un lugar central en la agenda política del país. En 1997, tres marchas simultáneas convocadas por el MST partieron de diferentes puntos del país y caminaron durante alrededor de dos meses hasta llegar a Brasilia, el día en que se cumplió un año de la masacre, en una confluencia de alrededor de 100 mil personas.

«Fue histórico. Pero no fue el MST el que puso 100 mil. Fue la sociedad la que se sumó. Y llevó el movimiento a otro nivel«, destaca Gilmar Mauro.

El 17 de abril de 1997 se publicó el fotolibro Terra, de Sebastião Salgado, sobre la lucha por la tierra, con presentación del escritor portugués José Saramago y acompañado de un CD de Chico Buarque. Los tres artistas donaron los derechos de autor de la obra al MST, que, con el dinero recaudado, construyó la Escuela Nacional Florestán Fernandes, en Guararema (SP), donde el sábado pasado se realizó el acto político por el 40 aniversario.

Fernando Henrique Cardoso (PSDB), entonces presidente de la República, se vio presionado a crear el Ministerio de Desarrollo Agrario —eliminado, en 2016, por el gobierno de Michel Temer y restituido, en 2023, con el nuevo gobierno de Lula Da Silva. En 1998, a raíz de una demanda del MST, surgió el Programa Nacional de Educación en la Reforma Agraria (Pronera). Desde entonces, 191 mil jóvenes campesinos se han matriculado en 531 cursos en todos los estados brasileños.

Fue durante este período posterior a la masacre de Eldorado do Carajás que TV Globo transmitió la telenovela O rei do gado. Con una trama que involucraba un romance entre una mujer sin tierra y un campesino, la telenovela tuvo, en evaluación de Gilmar Mauro, «la intención de domesticar al MST, de deshacer el conflicto. Pero tuvo el efecto contrario. Terminó difundiendo el tema de la reforma agraria y el MST a nivel nacional».

Para Gilmar, 1997 fue un punto de inflexión para el movimiento. «Ganamos las ciudades. Principalmente las universidades. Mucha gente se unió al movimiento. Incluso hubo un eslogan en ese momento: ‘La reforma agraria se hace en el campo, pero se logra en la ciudad’«, recuerda.

Sin embargo, el crecimiento no detuvo la violencia. Para Hadich, uno de los hitos en la nueva cara de la represión, tras los cambios en el agronegocio desde los años 2000, con el auge de las exportaciones de materias primas, los transgénicos y la financiarización, fue la muerte de «Keno», como era conocido el agricultor Valmir Mota de Oliveira.

En octubre de 2007, a los 34 años, Keno fue asesinado por guardias de seguridad contratados por la transnacional suiza Syngenta. Participó, junto con otras 150 personas de La Vía Campesina en una ocupación en la ciudad de Santa Tereza do Oeste (PR). La acción denunciaba la ilegalidad de los experimentos que la empresa, gigante del sector de transgénicos y pesticidas, realizaba en la zona.

Los militantes fueron atacados por 40 hombres armados de la empresa NF Segurança. Además de Keno, la granjera Isabel Nascimento de Souza fue puesta de rodillas para ser ejecutada. Cuando llegó el disparo, levantó la cabeza y recibió un impacto en el ojo derecho. Quedó ciega, pero sobrevivió. Otros tres activistas resultaron heridos. En 2018, Syngenta fue condenada por el Tribunal de Justicia de Paraná.

«La diferencia con el asesinato de Keno, por parte de Syngenta, es que ya no estábamos hablando de la violencia de los terratenientes, de los matones. Estábamos hablando de la transnacional, esa empresa que está imponiendo los transgénicos en el mundo, que tiene su sede en Suiza», caracteriza a Hadich. En la actualidad, en el lugar donde fue asesinado Keno, funciona el Centro de Investigaciones Agroecológicas Valmir Mota de Oliveira.

Las décadas de 1990 y 2000, analiza Hadich, «revelaron la violencia del capital y del agronegocio y, en este dolor, nos permitieron ser acogidos por la sociedad brasileña. Lo dejaron claro: son trabajadores rurales pobres que no tienen nada, que están en una lucha digna, pelean y están siendo golpeados, muriendo por eso. Fue un período que, contradictoriamente, en esta violencia y en este luto, reveló a la sociedad un MST que nadie conocía».

Transición a la disputa modelo, la reforma agraria popular

Otro punto de inflexión en la historia del MST ocurrió en 2014. La agroecología un modelo agrícola basado en principios ecológicos y relaciones socialmente justas, sin el uso de fertilizantes sintéticos, pesticidas o semillas transgénicas ya había sido incorporada por el movimiento desde principios de década de 2000. Pero, en 2014, en el último Congreso Nacional del movimiento, el MST consolidó el entendimiento de que enfrentar el agronegocio es, además de la disputa por un terreno, una disputa por un modelo, por cómo trabajar en esa tierra.

«Entendemos que no tiene sentido defender una reforma agraria puramente distributiva y productivista, al estilo clásico. En Brasil, por las condiciones características, necesitaríamos avanzar hacia otro tipo, sí de distribución de la tierra, pero pensando en el tema ecológico de una manera diferente, productiva y de alimentación sana«, explica Gilmar Mauro. «Es un gran salto de calidad», resume.

Fue entonces, cuando el movimiento definió que, además de la democratización del acceso a la tierra, es necesario disputar el modelo productivo de la agricultura. Por eso, incorporó la palabra «popular» a la reforma agraria que defiende, exigiendo de manera más contundente, por ejemplo, debates ambientalistas y la defensa de la agroecología.

En este año 2024, el VII Congreso Nacional debe sistematizar el próximo salto. «Es una gran expectativa», afirma Ceres Hadich: «Lograr la síntesis que indique hacia dónde vamos en los próximos años».

Publicado originalmente en Brasil de Fato

Tomado de: desinformemonos.org

Foto: Archivo de Memoria MST

 

Fuente: Radio Temblor

Desumanização: assim caminha a Humanidade. O que a vida nos pede é coragem!

“Enquanto a sociedade se mobiliza em vários países do mundo, no Brasil parece que não existe vida política para além de eleições, como se tudo estivesse ótimo e resolvido e não fosse preciso se mobilizar para mais nada – nem em prol da Palestina!”, pontua a análise de conjuntura da Coordenação do Jubileu Sul Brasil

Ato pró-Palestina no Rio de Janeiro. Foto: Tânia Rêgo/Agência Brasil

O ano de 2024 se inicia e nos alerta para novos e velhos desafios: a onda conservadora que se aprofunda mundialmente, a disputa entre os estados nacionais se acirra, uma violência brutal se espalha. Nacionalmente, as eleições municipais ocupam a pauta de tal modo que paralisam mobilizações e o andamento de lutas relevantes para o conjunto da sociedade.

Há uma incógnita quanto às eleições nos Estados Unidos, o que é preocupante, pois o Brasil é afetado pela dependência militar e financeira, pela cultura de ódio e da imposição de valores estadunidenses, o que impacta o futuro que teremos, sobretudo para as juventudes e povos indígenas.

No caos de violência e mortes por conflitos bélicos, como está ocorrendo na Palestina, estamos sem perspectivas porque há uma crise nas instituições criadas pós-Segunda Guerra para retomada dos direitos humanos, com um desrespeito total às decisões tomadas por cortes internacionais ou pelas Nações Unidas. Depois da crise da Palestina, o que vemos é “vale tudo” onde a violência passa a ser algo institucional, algo dado e assumido pelos organismos internacionais e pelos governantes.

Isso também fica evidente no caso do Brasil, onde o governo não tem ousadia e coragem para fazer movimentações fora dos padrões de manutenção do sistema capitalista. O enfrentamento à pobreza se resume à distribuição de alguns recursos e não no enfrentamento aos fatores geradores da pobreza.

Não existe política para além das eleições?

As eleições municipais estão no centro das atenções no contexto nacional. O pleito é relevante, mas a questão é que a política fica totalmente capturada pela luta institucional e isso se reflete em várias esferas. Enquanto a sociedade se mobiliza em vários países do mundo, no Brasil parece que não existe vida política para além de eleições, como se tudo estivesse ótimo e resolvido e não fosse preciso se mobilizar para mais nada – nem em prol da Palestina!

Enquanto isso, o conservadorismo avança. Os movimentos sociais históricos não fazem mais as lutas nas ruas, com o argumento de garantir a governabilidade. Desta forma não se têm políticas públicas transformadoras, e o agronegócio e o latifúndio avançam aumentando o conflito e a violência nos territórios. O que explica essa inércia?

Na área econômica, como já sabíamos, a conta não fechou. O déficit primário de 2023 foi de R$ 230 bilhões e a tendência é não fechar também em 2024, mas ninguém questiona a falácia neoliberal na qual o ministro Fernando Haddad pauta sua atuação no Ministério da Fazenda, nem propõe outra proposta de política econômica.

A realização do encontro do G-20 no Brasil, no Rio de Janeiro, em novembro próximo, é outra pauta que tem tido ampla visibilidade midiática. Na preparação para esse evento, a mobilização dos movimentos populares adquire maior relevância porque um dos temas centrais é a troca das dívidas públicas por saúde – na prática, por meio de privatizações, de mercantilização, financeirização e do rentismo explorando a área da saúde no país -, e a troca da dívida por natureza através da exploração de nossos recursos e do meio ambiente – proposta que vem sendo retomada pelos países do Norte global. Além da questão da transição energética, que mais se aproxima de uma transação financeira tendo como moeda de troca os territórios quilombolas e camponeses. 

Vale recordar que o G-20 nasceu porque o Fundo Monetário Internacional (FMI) já não respondia mais à resolução de crises como a financeira de 2008, o que fez do G-20 um foro privilegiado do capital financeiro mundial. Como reagir frente a isso?

Conservadorismo e o neopentecostalismo neoliberal

A recente pesquisa de opinião, divulgada pela Confederação Nacional dos Transportes (CNT), chama atenção pela proporção de 28% dos entrevistados se declarando de direita quanto à preferência política, ante 16,8% à esquerda.  Se na década de 1990 era bacana ser de esquerda, ser progressista, o que “pega bem” hoje é ser conservador, reacionário, defensor da “família, tradição e propriedade”. Esse espírito do tempo que estamos vivendo é o mais grave.

Não é à toa que no caso brasileiro haja insuficiente mobilização pró-Palestina, pois há no Brasil um tecido social muito enraizado no neopentecostalismo neoliberal. Até os judeus que no Brasil se colocam como pró-Palestina têm sofrido rechaços e retaliações.

Tudo isso nos coloca desafios muito profundos, pois se a situação continuar como está, as eleições municipais servirão de trampolim para a direita e seu conservadorismo avançarem ainda mais.

Nesse sentido, a aposta da Rede Jubileu Sul Brasil continua sendo a ação e articulação a partir dos territórios, com formação e educação popular, trazendo transformações e avançando na construção de uma outra sociedade.

Não podemos resumir a política ao institucional, ao apoio às eleições municipais ou apoio ao governo. Se mantermos essa forma de pensar e de atuar, não vamos construir e abrir perspectiva de futuro. Não vamos assumir esse espírito da atualidade, pois o quadro é grave e é preciso somarmos forças nas muitas frentes de luta. É nelas que devemos seguir, sempre sinalizando para o futuro.

Nosso internacionalismo e defesa intransigente dos Direitos Humanos nos clama pela defesa do direito fundamental à vida do povo Palestino. Manifestamos nosso rechaço à violência e às atrocidades perpetrados por Israel, exigindo cessar-fogo imediato, na defesa aguerrida contra o genocídio da população e cobrando o governo brasileiro para que rompa as relações diplomáticas e os acordos comerciais, como já fizeram dezenas de países. “Do rio ao mar, a luta é por uma Palestina livre!”.

Seguimos na luta, nas ruas, nos territórios!
Não devemos, não pagamos!
Somos os povos, os credores!

Rede Jubileu Sul Brasil, 1º de fevereiro de 2024.