Huellas de compromiso ambiental: una conmemoración al trabajo de Tatiana Roa Avendaño

En este podcast lleno de emoción, los invitamos a sumergirse en la trayectoria de Tatiana Roa Avendaño, compañera invaluable para Censat Agua Viva, en el que resaltamos su enorme contribución a la defensa del medio ambiente a lo largo de los años. Con cariño y gratitud, rendimos homenaje a esta destacada activista ambiental, huertera y ecóloga política, al tiempo que le deseamos toda la luz y todos los éxitos en su nuevo rol como viceministra de Ordenamiento Ambiental del Territorio del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Tatiana Roa es una destacada y comprometida ambientalista y activista, cofundadora de Censat Agua Viva, donde actualmente se desempeña como coordinadora del Área de Energía y Justicia Climática. Su formación es como ingeniera de Petróleos de la Universidad Industrial de Santander, cuenta con maestría en Estudios Latinoamericanos de la UASB de Quito, Ecuador, y está en proceso de doctorado en el Cedla de la Universidad de Amsterdam, Holanda.

Como parte de Censat Agua Viva, participa activamente en redes nacionales e internacionales como Oilwatch, la Alianza Colombia Libre de Fracking y el Pacto Ecosocial e Intercultural del Sur. Fue promotora del Referendo por el agua, buscando el reconocimiento constitucional del agua como derecho fundamental. Es autora y coautora de diversos artículos y libros sobre agua, extractivismo, resistencias y alternativas al desarrollo, incluyendo «Aguas represadas, el caso del proyecto hidroeléctrico Sogamoso» (2012).

Además, ha participado en la producción de documentales relevantes como «Vidas represadas. Entre la inundación y el desplazamiento» (2013), «El ciego avance del fracking» (2017), y «El despertar de un pueblo» (2022). Es miembro de varios colectivos de investigación como el Grupo permanente de trabajo sobre alternativas al desarrollo, la Alianza por la justicia hídrica, Grupo de trabajo de ecología política Abya–Yala de Clacso y el Grupo de trabajo Territorialidades en disputa y re–existencia, entre otros.

Asimismo, forma parte de la Asamblea de Censat Agua Viva y participa en comités editoriales de revistas académicas como Ecología Política de la editorial Icaria y Revista Energía y Equidad. Su compromiso y contribuciones han dejado una huella significativa en la defensa de los bienes comunes naturales y los derechos en Colombia.

En palabras de Diego Alejandro Cardona Calle, excoordinador del Área de Selvas y Biodiversidad de la organización:

De Tatiana tengo presente la determinación y la firmeza para hacer las cosas, la claridad en lo que está convencida (…) y cómo poderlo hacer en conjunto de una manera inclusiva, firme y comprometida, con una tenacidad impresionante para trabajar (…) su compromiso por la defensa de la vida, de los territorios, por el ambientalismo, por las gentes; es una mujer determinada que muchas veces se ve fuerte y recia, pero que disfruta hacer lo que hace que no lo hace por obligación, sino por convicción.

Este tipo de recuerdos está presente en muchas personas que han trabajado con ella, como  María Stella Sandoval Rincón, quien estuvo a cargo de la oficina que Censat Agua Viva tuvo en la provincia santandereana de García Rovira, en uno de los primeros y más fuertes trabajos territoriales de la organización:

Tatiana es una mujer que desde siempre me ha encantado por su calidez humana, su sencillez, su conocimiento (…). Aprendí mucho de ella en buscar soluciones también en la gestión de proyectos y recursos de la mejor forma para llegarle a las personas y a las comunidades siempre buscando soluciones; es una persona en quien confiar, en quién buscar un consejo (…) Es una ambientalista guerrera y comprometida.

Escuchen la voz apasionada de Tatiana Roa Avendaño, descubran más de su pensamiento explorando su blog «Hojas al viento» y no se pierdan este podcast que resalta su legado en la lucha por un mundo más sostenible y justo.

 

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Palestina: Activistas feministas y organizaciones sociales rechazan toda complicidad en el genocidio

En la mañana lluviosa de Buenos Aires, Diálogo 2000 participó junto con activistas feministas y otras  organizaciones comprometidas con la causa Palestina, en la presentación este lunes de una nota dirigida a Cancillería Argentina. La misma expresa nuestra permanente solidaridad con el pueblo palestino y el rechazo a que el Estado Argentino sea cómplice del genocidio mediante acuerdos, tratados o silencios.

La nota repudia la decisión del gobierno argentino de no apoyar la demanda de cese al fuego realizada por una mayoría aplastante de países en la última votación en las Naciones Unidas, evidencia que Argentina se está aislando internacional y moralmente. 

A su vez, rechazamos la intención del presidente Javier Milei, de trasladar la embajada de Argentina a Jerusalem, decisión que violaría directamente el derecho internacional y legitimaría las políticas y acciones militares israelíes de ocupación, anexión y colonización de la tierra palestina, negando el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

Tal como lo hicimos hace un mes atrás con el anterior gobierno, también reclamamos a la Ministra de Relaciones Exteriores, Comercio y Culto, Diana Mondino, poner fin a las relaciones militares con Israel, y a los compromisos contraídos en nuestro país con empresas como Mekorot, directamente involucradas con crímenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino.

Reproducimos a continuación la carta presentada:

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¡No en nuestro nombre!

Las abajo firmantes, organizaciones feministas, colectivas antipatriarcales, movimientos sociales y de derechos humanos, nos dirigimos a usted y por su intermedio al gobierno nacional, para expresar nuestro más profundo repudio al genocidio en curso en Palestina, y por tanto la violación del derecho internacional, ejercidos por el estado de Israel.

Como organizaciones comprometidas con la dignidad y libertad de los pueblos, nos negamos rotundamente a que el gobierno argentino sea cómplice o haga silencio frente a los crímenes de lesa humanidad y de guerra, basados en el racismo, en la violencia patriarcal y colonial ejercidos por el estado de Israel en la Palestina ocupada.

¡NO EN NUESTRO NOMBRE!

Durante los últimos 70 días han asesinado y desaparecido bajo los escombros a casi 30.000 personas víctimas de ataques y operaciones de la Fuerza Militar Israeli (FDI). El 70% de ellas eran infancias y mujeres. Además 1,7 millones de personas han sido desplazadas, utilizando el hambre y la falta de agua como arma de guerra, en un claro intento de limpieza étnicamente en la Franja de Gaza.

Israel ha lanzado más de 25.000 toneladas de explosivos, que incluye, según Amnistía Internacional el uso de fósforo blanco, internacionalmente prohibido contra civiles, evidencias que encontramos debieran ser suficientes para la condena internacional. Por su parte, la Agencia de la ONU para la Salud (OMS) afirma que el 70% de la infraestructura médica ha sido destruida en Gaza, y se han documentado 364 ataques a servicios médicos. Sin un alto al fuego inmediato, y un fin al bloqueo israelí para el ingreso de agua, comida, productos médicos y sanitarios a Gaza, según la OMS podrían morir aún más personas palestinas de enfermedades que de las bombas.

Entendemos que este crimen se produce en el contexto de 75 años de limpieza étnica, apartheid y colonialismo israelí y nos resulta imperativo desvincular a nuestro país -y a todos los países de América Latina- de cualquier apoyo que contribuya a la perpetuación de la opresión del pueblo palestino.

Por todo esto: Repudiamos la decisión del gobierno argentino de no apoyar la demanda de cese al fuego realizada por una mayoría aplastante de países en las Naciones Unidas. Argentina se está aislando internacional y moralmente. Rechazamos la intención del presidente Javier Milei, de trasladar la embajada de Argentina a Jerusalem, decisión que violaría directamente el derecho internacional y legitimaría las políticas y acciones militares israelíes de ocupación, anexión y colonización de la tierra palestina, negando el derecho a la autodeterminación de los pueblos. En este sentido, creemos impostergable que Argentina contribuya a la libertad del pueblo palestino y la debida condena a los culpables. Por ello, promovemos activamente las iniciativas de boicot, desinversión y sanción para el Estado de Israel, que presionen por un cambio en las políticas que perpetúan la ocupación y la opresión de Palestina. Pedimos un fin a las relaciones militares con Israel, así como también el cese de contratos y acuerdos con la empresa Mekorot, directamente involucrada en los crímenes de lesa humanidad israelíes. Como feministas y defensores de los derechos humanos, condenamos determinantemente este genocidio y entendemos que ningún estado democratico puede apoyar políticas de masacre a la población civil. Exigimos al gobierno argentino, en virtud del derecho internacional, que condene por todas las vías posibles los crímenes de lesa humanidad ejercidos por Israel contra el pueblo de Palestina, y se comprometa a exhortar por el cese al fuego permanente y definitivo. Asimismo les solicitamos que adopten todas las medidas que estén a su alcance para garantizar la vigencia del derecho internacional.

La humanidad no olvidará, más temprano que tarde, pedirá cuentas a la historia y hará justicia.

Nuestra más firme solidaridad internacional con el pueblo palestino, hoy y siempre. Por todas las víctimas del genocidio, decimos:

¡NO EN NUESTRO NOMBRE!

¡Viva Palestina Libre!

Buenos Aires, 18.12.23

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Podrá descargarse aquí el texto completo con la nómina de firmas: 

https://www.resumenlatinoamericano.org/wp-content/uploads/2023/12/Cancilleria-Arg-1.pdf

Fuente: Dialogo 2000

COP28: una farsa orquestada para fracasar, pero hay otras formas de intentar salvar el planeta

Seamos realistas: las cumbres sobre el clima no funcionan. Los delegados hablan y hablan, mientras los sistemas de la Tierra se deslizan hacia puntos de inflexión mortales. Desde que comenzaron las negociaciones sobre el clima en 1992, se ha liberado en todo el mundo más dióxido de carbono procedente de la quema de combustibles fósiles que en toda la historia humana anterior. Es probable que este año se establezca un nuevo récord de emisiones. Nos llevan a la perdición.

A lo largo de estas cumbres de la Conferencia de las Partes (COP), los cabilderos de los combustibles fósiles han invadido los pasillos y las salas de reuniones. Es como permitir que los fabricantes de armas dominen una conferencia de paz. Este año, los cabilderos superan en número a todas las delegaciones nacionales menos una. Y no son los únicos: la Cop28 también está repleta de cabilderos de la carne y el ganado y representantes de otras industrias que destrozan el planeta. La que debería ser la cumbre más importante del planeta se ha convertido en una feria comercial.

No es sorprendente que las dos medidas decisivas que estas negociaciones deberían haber logrado desde el principio –acuerdos para dejar los combustibles fósiles bajo tierra y poner fin a la mayor parte de la ganadería– nunca hayan aparecido en el resultado final de ninguna cumbre COP. Tampoco debería sorprendernos que estos acuerdos favorezcan soluciones falsas como la captura y el almacenamiento de carbono, cuyo único propósito es servir de excusa para la inacción.

El nombramiento del Sultán Al Jaber como presidente de la Cop28 puede interpretarse como el desenlace de este fiasco. Es el director ejecutivo de la compañía petrolera estatal de los Emiratos Árabes Unidos, Adnoc.  Adnoc planea actualmente una expansión masiva de sus operaciones de petróleo y gas. Antes de que comenzaran las reuniones, Al Jaber planeaba utilizarlas como una oportunidad de cabildeo para vender los productos de su empresa a los delegados. Cuando discutía con quienes pedían acciones más efectivas, utilizó clichés clásicos de la industria de los combustibles fósiles, incluido ese viejo favorito: si elimináramos gradualmente los combustibles fósiles, volveríamos a vivir en cuevas. Los combustibles fósiles son la verdadera amenaza a la civilización. Ha habido algunos presidentes poco inspiradores en las cumbres internacionales sobre el clima, pero ninguno tan manifiestamente inadecuado este papel.

Tal vez no sea sorprendente que, de las 27 cumbres celebradas hasta ahora, 25 hayan sido fracasos estrepitosos, mientras que dos (el Protocolo de Kioto de 1997 y el Acuerdo de París de 2015) hayan sido medio éxitos. Si cualquier otro proceso tuviera una tasa de éxito del 3,7%, sería abandonado por algo mejor. Pero los gobiernos del mundo siguen haciendo lo mismo con la expectativa de resultados diferentes. Casi se podría imaginar que querían fracasar.

La primera reforma y la más obvia es excluir a los lobistas. Pero el lobby de los combustibles fósiles, por grotesco que sea, no es de ninguna manera el único problema de como se llevan a cabo estas Cumbres. El proceso está completamente viciado.

Las únicas negociaciones globales que se organizan como las cumbres climáticas son otras cumbres ambientales, como las conferencias de biodiversidad de la ONU. Cuando los estados quieren que algo suceda (acuerdos comerciales, por ejemplo) utilizan métodos diferentes. El fracaso de las Cumbres COP está predeterminado. En 1994, Arabia Saudí, respaldada por otros miembros del cártel petrolero OPEP, insistió en que todas las decisiones generales debían tomarse por consenso. Como esta cuestión nunca se resolvió, las reglas de la ONU sobre la toma de decisiones permanecen como borrador.

El resultado es que los estados petroleros obtuvieron lo que querían, por defecto. Lo que significa “consenso” es que cada nación tiene derecho a veto: 198 delegados pueden aceptar una medida, pero el 199 puede bloquearla. Los intereses más letales prevalecen, gracias al método. La única manera de resolver esos impasses es mediante un presidente decidido que imponga decisiones: insistiendo en que se ha alcanzado un consenso y esperando que nadie les diga que es un farol. No es fácil imaginarse a Al Jaber desempeñando este papel.

Desde que comenzó esta horrible farsa hace 31 años, mucha gente ha propuesto reformas. Las propuestas se dividen en tres categorías. Una es mejorar la forma en que se toman las decisiones por consenso. Por muy bien intencionado que sea, es inútil: puedes modificar el proceso, pero seguirá siendo disfuncional.

Otro enfoque es reemplazar la toma de decisiones por consenso con votaciones, una opción que permanece, en borrador, en las reglas de la ONU. La objeción obvia es que una mayoría impondría decisiones a otras naciones. Pero esto refleja una concepción estrecha de lo que podría lograrse con una votación. Hay muchas maneras de garantizar que todos puedan ser escuchados, sin depender de elecciones binarias toscas. Uno de los más prometedores es el recuento Borda , un método de toma de decisiones propuesto por primera vez en 1435.

El recuento Borda modificado desarrollado por el Instituto Borda parece especialmente útil. Primero, los delegados se ponen de acuerdo sobre cuáles son las cuestiones principales. Luego se convierten en una lista de opciones, sobre las cuales se pide a todos que estén de acuerdo (las opciones podrían ir desde la eliminación gradual inmediata de los combustibles fósiles hasta el Armagedón planetario). Las opciones se enumeran en una papeleta de votación y se pide a cada delegado que las clasifique en orden de preferencia. Un sistema de puntuación otorga puntos por cada clasificación. Cuantas más opciones clasifique un delegado, más puntos vale cada una para él. Esto permite tomar decisiones complejas sin excluir a nadie.

El tercer enfoque, que podría acompañar al segundo, es eludir el proceso de la COP mediante el desarrollo de nuevos tratados vinculantes. El profesor de política ambiental Anthony Burke sugiere un enfoque inspirado en el tratado de 2017 sobre la prohibición de las armas nucleares, la convención sobre la prohibición de las minas antipersonal de 1997 y la convención de 2008 sobre municiones de racimo. En estos casos, estados y grupos de ciudadanos frustrados por la falta de progreso comenzaron a redactar tratados sin la participación de las grandes potencias –Estados Unidos en particular– que se oponían. Consiguieron suficiente apoyo no sólo para impulsar los tratados a través de la Asamblea General de la ONU, sino también para establecer nuevas normas diplomáticas que hicieron que la oposición a los tratados fuera mucho más difícil de justificar, incluso para las naciones que se niegan a ratificarlos.

Burke propone tratados sobre deforestación y eliminación del carbón, y una versión más fuerte del tratado de no proliferación de combustibles fósiles que otros han desarrollado. Sugiere que si no obtienen inmediatamente el apoyo de la Asamblea General, pueden comenzar como tratados regionales, estableciendo, por ejemplo, zonas libres de deforestación. Sostiene que estos tratados deberían integrarse en una convención general sobre el efecto invernadero, respaldada por una Agencia Internacional del Clima, inspirada en la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Independientemente de cómo lo hagamos, debemos acabar con el poder de las industrias devoradoras de la Tierra antes de que nos destruyan a nosotros. De lo contrario, seguiremos viendo cómo se desperdicia un año más y como otra de nuestras últimas oportunidades se quema y se marchita. Pronto no quedarán años.

Por: George Monbiot. Columnista de medio ambiente del diario británico The Guardian.

Tomado de: sinpermiso.info

Foto: huella-zero.org/

Mudanças climáticas e os impactos na saúde da população negra

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O racismo mata e as alterações climáticas também matam

Em 1989, Spike Lee lançou “Faça a Coisa Certa”, filme que revela o cotidiano de uma comunidade pobre em um subúrbio dos Estados Unidos.  A convivência nada harmoniosa entre negros, hispânicos, coreanos e italianos é permeada por tensões constantes e relações que tecem uma linha entre entre discordar e permanecer. No filme, na Rádio do Amor, o DJ Love Daddy aconselha seus ouvintes sobre a onda de calor que se aproxima. “Fique em casa ou acabará com um capacete de plástico na cabeça”. Nas ruas, os mais velhos, sentados na calçada, falam sobre o calor extremo. 

Esse calor abordado por Spike Lee  conduz a narrativa do filme e faz parte do que aconteceu durante a chamada Seca de 1988, período em que ondas de calor extremas aliadas a tempestades de poeira responsáveis pela devastação de plantações e diversos incêndios em florestas, além de gerar um prejuízo considerável para o governo dos EUA. Na época, os dados mostravam uma média de 10 mil mortes em decorrência da onda de calor –  que durou 55 dias – algo registrado apenas em 1934 e 1936 no país.

As mudanças climáticas impactam diretamente na saúde da população o combate às alterações climáticas poderá ser a maior oportunidade para melhorar a saúde global neste século. No entanto, as conversas sobre o impacto das mudanças no clima na saúde  são muitas vezes incompletas, dando-se pouca atenção à discriminação estrutural e à necessidade de haver justiça racial. Juntos, o racismo e as alterações climáticas interagem e têm efeitos desproporcionais nas vidas das populações negras. Os impactos recaem desproporcionalmente sobre grupos que já estão em desvantagem. 

Adicionar a desigualdade de gênero e raça às mudanças climáticas apresenta consequências, especialmente expondo mulheres e meninas a riscos sobrepostos, reconhecendo a interseccionalidade de gênero e raça no contexto das desigualdades. A pesquisa “Nossas palavras: vozes de mulheres afrodescendentes pela justiça reprodutiva e climática”, indica que a mudança climática pode piorar os resultados da saúde materna. Mostra como tragédias climáticas trazem impactos na realização dos direitos humanos, com a interrupção de serviços essenciais de saúde, aumento na probabilidade de ocorrência de violência baseada em gênero e aumentar as vulnerabilidades a práticas nocivas, como o casamento infantil.

As mudanças climáticas também aceleram a propagação de doenças infecciosas potencialmente letais. O relatório Lancet Countdown destaca que o aquecimento dos oceanos aumentou a área litorânea mundial adequada para a disseminação de bactérias Vibrio (que podem causar doenças como cólera) em 329 km a cada ano, desde 1982. Isso coloca 1,4 bilhão de pessoas em risco de diarreias e infecções graves, além de sepse. Até meados do século, os casos devem aumentar 39%. A incidência de dengue cresceu quase 30% em quatro décadas, com potencial de que a transmissão da enfermidade se eleve mais 37% em 2050.

Aproveitando o rápido avanço da ciência da detecção e atribuição, uma nova análise do Lancet Countdown (2023) mostra que mais de 60% dos dias que atingiram temperaturas elevadas que ameaçam a saúde em 2020 tiveram uma probabilidade duas vezes maior de ocorrer devido a alterações climáticas antropogénicas; e as mortes relacionadas com o calor de pessoas com mais de 65 anos aumentaram 85% em comparação com 1990-2000, substancialmente superior ao aumento de 38% que seria esperado se as temperaturas não tivessem mudado.

crise climática é uma crise injusta e interseccional para os afrodescendentes. O reconhecimento dos impactos desproporcionais das mudanças climáticas na saúde, nos direitos e no bem-estar dos grupos racial, étnica e nacionalmente marginalizados tem aumentado, mas ainda aparece timidamente em negociações e mesas de decisão sobre os acordos de clima no mundo. As comunidades de afrodescendentes encontram-se entre as menos responsáveis pelas mudanças climáticas no mundo, embora enfrentem os impactos mais graves e sejam muitas vezes as pessoas mais afetadas que vivem nas áreas em alta vulnerabilidade. 

As crises ecológica, de biodiversidade e climática estão interligadas e afetam os territórios vulnerabilizados simultaneamente. O racismo ambiental configura uma das intersecções mais acentuadas entre as preocupações com o racismo e o clima e o meio ambiente. Inclui, por exemplo, o “recurso a práticas racistas para determinar quais comunidades são contempladas com infraestruturas de proteção da saúde, como espaços verdes, e quais são contempladas com rodovias e complexos industriais prejudiciais à saúde”.

O Acordo de Paris, assinado em 2015,  descreve como as partes “devem, ao tomar medidas para fazer frente às mudanças climáticas, respeitar, promover e levar em conta as respectivas obrigações em matéria de direitos humanos, direito à saúde, direitos dos povos indígenas, das comunidades locais, dos migrantes, das crianças, das pessoas com deficiência e das pessoas em situações em situação de vulnerabilidade e o direito ao desenvolvimento, bem como a igualdade de gênero, o empoderamento das mulheres e a equidade entre gerações”. Esses pontos do acordo não são tratados com mais intensidade e firmeza pelos negociadores ou chefes de Estado. Direitos Humanos ainda é um tabu nas discussões climáticas, que concentram olhares para os financiamentos. 

Saúde Quilombola

As comunidades quilombolas dependem da terra e dos recursos naturais. Recursos para seu desenvolvimento cultural, social, religioso, ancestral e econômico. Sob um Estado colonial brasileiro, os quilombolas sobrevivem com instabilidade jurídica em seus direitos territoriais, combinados ao fraco acesso aos cuidados de Saúde e Educação. Em diversas regiões do País, como na Amazônia, as disputas por terras entre quilombolas e outras populações tradicionais são intensificadas pela mineração e pelo agronegócio. 

O aumento do desmatamento combinado à intensificação da estação seca piora as emissões de carbono, o risco de incêndio e o estresse do ecossistema. Os resultados negativos para a saúde associados à insegurança alimentar incluem anemia, asma, problemas cognitivos, agressividade e ansiedade, depressão e suicídio entre crianças e problemas de saúde mental, diabetes, hipertensão, hiperlipidemia e sono deficiente entre adultos. Os eventos extremos, como tempestades, dificultam ainda mais o acesso a comunidades, deixando as populações sem cuidados básicos de saúde. A perda de biodiversidade é problema grave nas regiões, pois diminui os nichos ecológicos ocupados por predadores de espécies vetoriais e também cria novos nichos para vetores, hospedeiros e patógenos alternativos. Além disso, o desmatamento e a perda de habitat são frequentemente acompanhados de agressões psicológicas (estresse, desnutrição e aumento do contato com poluentes), o que pode afetar o sistema imunológico cronicamente e aumentar a suscetibilidade a patógenos.

Doenças do coração e mudanças climáticas

Os adultos mais velhos e os indivíduos negros não hispânicos nos Estados Unidos muitas vezes correm o risco de enfrentar efeitos adversos à saúde devido ao calor extremo. Em  2018, os negros americanos tinham 30% mais probabilidade de morrer de doenças cardíacas do que os americanos brancos. Eles também desenvolvem doenças cardíacas em idades mais jovens. Este risco acrescido deve-se, em parte, ao subinvestimento histórico e à contínua falta de infra-estruturas nas comunidades marginalizadas. Os residentes destas áreas muitas vezes não têm acesso a ar-condicionado e sofrem com o  efeito de ilha de calor urbano , onde as ruas ficam excessivamente quentes. Como resultado, os autores do estudo (MENCIONAR AQUI O ESTUDO) afirmam que os residentes nestas áreas estão entre os mais vulneráveis ​​aos impactos das alterações climáticas na saúde. O estudo “ Mudança projetada na carga de mortes cardiovasculares excessivas associadas ao calor extremo em meados do século (2036–2065) nos Estados Unidos contíguos”, estimou que em meados do século a quantidade de mortes cardiovasculares relacionadas com o calor nos EUA subiria até 233%, à medida que as alterações climáticas aumentam a intensidade, frequência e duração do calor extremo.

Anemia falciforme

As mudanças climáticas podem aumentar o risco de anemia falciforme de várias maneiras, é o que diz o artigo “Determinantes ambientais da gravidade da doença falciforme”, de . Por exemplo, as mudanças climáticas podem levar a um aumento da poluição do ar, com a possibilidade de piorar os sintomas da anemia falciforme. Além disso, as mudanças climáticas podem levar a um aumento da frequência e da intensidade de eventos climáticos extremos, como enchentes e secas. Esses eventos têm chances de levar a uma exposição maior a patógenos, o que pode aumentar o risco de infecções em pessoas com anemia falciforme.

A anemia falciforme é uma doença genética que afeta os glóbulos vermelhos. Os glóbulos vermelhos são responsáveis ​​por transportar oxigênio para as células do corpo. Na anemia falciforme, os glóbulos vermelhos são deformados e têm dificuldade de transportar oxigênio. Isso pode levar a uma série de problemas de saúde, incluindo dor, infecções e anemia. O problema é predominante entre indivíduos negros: segundo o Ministério da Saúde, no Brasil, cerca de 8% da população negra (2021) foi diagnosticada com a anemia falciforme.

Ainda no Brasil, entre 2014 e 2020, a média anual de novos casos de crianças diagnosticadas com Doença Falciforme no Programa Nacional de Triagem Neonatal foi de 1.087, em uma incidência de 3,78 a cada 10 mil nascidos vivos. Estima-se que, atualmente, há entre 60 mil e 100 mil pacientes com Doença Falciforme no País, segundo dados do Ministério da Saúde.


Leticia Leobet – Assistente de Projetos de Geledés -Instituto da Mulher Negra

Mariana Belmont – Assessora de Clima e Racismo Ambiental de Geledés – Instituto da Mulher Negra, faz parte do conselho da Nuestra América Verde e da Rede por Adaptação Antirracista

EL MAÍZ NATIVO Y CRIOLLO GANA TUTELA EN LA CORTE CONSTITUCIONAL DE COLOMBIA

Reseña hecha por:

Naturaleza con Derechos – diciembre 2023

Una acción de tutela fue interpuesta por el Resguardo Indígena Cañamomo – Lomaprieta y otras nueve autoridades tradicionales contra el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y otras organizaciones del Estado colombiano, por la afectación de sus derechos fundamentales debido a la contaminación del maíz nativo y criollo con transgénicos.

Resguardos indígenas de Cauca, Tolima, Huila y Caldas, con el apoyo de la Alianza por la Agrobiodiversidad, interpusieron una tutela por el avance de la contaminación transgénica de los maíces criollos y nativos en territorios indígenas. En un fallo judicial conocido este 2 de noviembre, la Corte Constitucional les dio la razón a los demandantes y ordenó al Ministerio de Agricultura adelantar acciones para proteger las semillas nativas y criollas.

Los demandantes señalaron que los siguientes derechos han sido vulnerados: el derecho a la identidad étnico cultural de los pueblos indígenas y las etnias Pijao, Nasa, Misak, Yanacuna y Embera relacionado con el maíz criollo nativo. La contaminación transgénica desconoce a estas minorías étnicas y culturales y se ha ocasionado un daño espiritual y cultural. La demanda incluye además el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, ante la necesidad de conservar y proteger su semillas tradicionales de maíz, pues hay resguardos que se han declarado libres de cultivos territorios libres de transgénicos, y a pesar de esas iniciativas, la falta de control sobre las variedades transgénicas ha limitados sensiblemente su capacidad para decidir sobre ellos mismos y su relacionamiento con el entorno, su modelo de desarrollo agrícola y la manera en que automáticamente deciden sobre cómo alimentarse, subsistir y fomentar sus propias economías.

Otro derecho señalado, es el derecho a la conservación y protección del medio ambiente en territorio indígenas. Los demandantes insistieron en que se ha dado una afectación a la diversidad biológica, y hubo una desprotección de bienes bioculturales fundamentales conservados, mejorados o intercambiados, mediante conocimientos tradicionales. Los demandantes afirman que hay un daño biocultural y el medio ambiente, así como afectaciones a la salud por los impactos característicos de los cultivos y alimentos transgénicos. También se vulneró el derecho a la información y a la participación de las comunidades indígenas en asuntos medioambientales que les interesen.

Los accionantes solicitan al Estado colombiano cumplir con sus obligaciones nacionales e internacionales sobre el respeto y protección a los pueblos indígenas, a través de políticas apropiadas, y que propendan a la protección de las semillas nativas de maíz. Para ello debe evitarse el ingreso de semillas transgénicos en sus territorios, garantizando medidas efectivas de protección de las semillas de maíz nativo y criollo.

Solicitan además que se haga un inventario de todas las variedades de maíz que han sido contaminadas, y que se adopten medidas concretas para controlar las semillas transgénicas se introduzcan en los territorios indígenas, como monitoreo, seguimiento a las cadenas de importación, suministro y venta; producir información sobre los impactos de los transgénicos en la salud y el ambiente, y el acompañamiento a las comunidades indígenas en el proceso de restablecimiento de sus derechos fundamentales.

Los demandantes recordaron que de acuerdo a la norma nacional, las siembras de maíz transgénico no se puede hacer en áreas reconocidas como resguardos indígenas, Las siembras se deben sembrar dejando siempre, como mínimo, 300 metros de distancia de cultivos de maíz criollo. El aislamiento puede establecerse por diferencia en el tiempo de floración, el cual debe ser superior a 15 días.

Las organizaciones indígenas junto con la Alianza por la Agrobiodiversidad de Colombia realizaron un monitoreo del maíz nativo para detectar la presencia de transgénicos, y obtuvieron resultados positivos: sus maíces estaban contaminados.

En la Sentencia se señala que la Sala de la Corte Constitucional constató, a la luz de las circunstancias específicas de los demandantes, que el Estado colombiano no ha adoptado acciones necesarias y suficientes para poner en marcha una actuación clara, integral y diferenciada, que reconozca la necesidad de protección de las semillas nativas y criollas, especialmente de maíz de los pueblos indígenas, lo que resulta en una afectación actual, grave y desproporcionada de los derechos fundamentales de los pueblos y comunidades indígenas demandantes; a su identidad étnica y cultural, al acceso a información pública y a la participación efectiva.

Tampoco las autoridades demandadas, demostraron al menos a nivel territorial, cómo han promovido e implementado estrategias para el uso, la conservación y la producción de semillas criollas o nativas de los pueblos indígenas, especialmente de las comunidades demandantes, y hacen un pedido a aplicar el principio de precaución, si es que no existen pruebas científicas contundentes sobre los impactos de los OGM.

En el fallo se establece que la Sala ampara los derechos a la libre autodeterminación, en cuanto a su capacidad para decidir y proteger sus saberes tradicionales de agricultura y alimentación; a la identidad étnica y cultural, especialmente, lo que representan sus semillas para sus tradiciones, forma de vida y de relacionamiento con la tierra; a la protección de su patrimonio biocultural; al acceso a información pública y la participación efectiva, en relación con la necesidad de conocimiento completo y actualizado sobre los potenciales riesgos que los OGMs puedan representar para las comunidades indígenas, así como para la protección y conservación de sus semillas nativas y criollas de maíz, al igual que los derechos al medio ambiente y salud humana.

La Sala ordenará al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y a la administración de los Bancos de Germoplasma para la Alimentación y la Agricultura, propiedad de la Nación Colombiana, para que procedan, de manera inmediata y urgente, a liderar un inventario de semillas de maíz nativas, criollas, propias o autóctonas en cada grupo demandante, con la participación de los pueblos indígenas; el respeto y reconocimiento de estrategias propias de recolección y conservación de semillas nativas y criollas utilizadas por las comunidades demandantes ante el riesgo de desaparición de sus variedades propias, la a promoción de la diversidad genética y cultural.

Pide además al Ministerio de Agricultura liderar medidas urgentes e inmediatas para la recuperación, conservación y producción de las semillas nativas y criollas de maíz en cada grupo demandante, con la participación de las comunidades indígenas y con el reconocimiento del conocimiento tradicional; la adopción de medidas de prevención respecto de las causas que amenazan o ponen en riesgo la diversidad de las semillas de las comunidades indígenas, así como su seguridad y autonomía alimentaria.

La Sala pide el fortalecimiento de los sistemas de protección entre las comunidades indígenas, a partir de la promoción de sus prácticas tradicionales, y la capacitación, educación y acceso a información, con el propósito de promover la protección de las semillas nativas y criollas de maíz, así como su manejo adecuado y la importancia de su conservación; y el reconocimiento legal de estas variedades vegetales como parte del patrimonio biocultural de las comunidades indígenas.

Pide al ICA que realice un seguimiento y monitoreo, con la participación de la población indígenas, de las siembras comerciales de cultivos genéticamente modificados.

La Sala otorgará efectos inter comunis a la presente decisión, con el propósito de que los pueblos y comunidades indígenas que no hicieron parte de la acción de tutela, pero al igual que los demandantes han visto afectados sus derechos fundamentales, sean protegidos en igualdad de condiciones que los accionantes.

La Sala ordena al Ministerio del Agricultura y Desarrollo Rural que establezca un marco normativo y de política pública que asegure el pleno disfrute de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas sobre sus patrimonio genético y cultural, a través de la creación de un entorno propicio y participativo para la protección, conservación y producción de las semillas nativas y criollas, con la participación de la población indígena.

Fuente:

CORTE CONSTITUCIONAL

Sala Segunda de Revisión

Referencia: Expediente T-9.076.797

 

Fuente: Naturaleza con Derechos

 

«¿Qué vas a inaugurar? ¿La deforestación de la península?»: cuestionan pueblos a AMLO

Foto: Robin Canul / Mongabay Latam

Ciudad de México | Desinformémonos. «¿Qué vas a inaugurar? ¿La deforestación de la península? ¿La destrucción de los cenotes? ¿La mayor destrucción de las culturas?», cuestionaron los pueblos, colectivos y organizaciones indígenas que integran El Sur Resiste y el Congreso Nacional Indígena (CNI) al presidente Andrés Manuel López Obrador, ante el anuncio de inauguración de «las obras inconclusas del Tren militar mal llamado Maya», este 15 de diciembre.

«[¿Qué vas a inaugurar? ¿El aumento drástico del precio de las rentas de vivienda y de venta de terrenos, inaccesible para las poblaciones locales? […] ¿La violación sistemática de los derechos de los pueblos indígenas? […] ¿Unas obras inconclusas?», añadieron los pueblos en un comunicado en el que se declaran en resistencia contra los megaproyectos del Tren y del Corredor Militar Interoceánico, cuya inauguración fue anunciada para el próximo 22 de diciembre.

El Sur Resiste y el CNI se pronunciaron contra las obras que contemplan ambos megaproyectos federales, como las modernización de los puertos y aeropuertos y vías férreas, así como contra todo proyecto que atenta contra la naturaleza y despoja a los pueblos, como gasoductos, parques eólicos, parques industriales, reservas y carreteras.

También se manifestaron contra contra el intento de acorralar a los ejidos y bienes comunales indígenas del Sur de Veracruz para que abandonen el régimen social de propiedad de la tierra y pasen al régimen privado de dominio pleno, así como contra la criminalización y hostigamiento de los defensores del territorio en las comunidades de Puerto Madera, Santa María Mixtequilla y de Mogoñe Viejo, y de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en defensa de la tierra y del territorio (APIIDTT) y de la Unión de comunidades indígenas de la zona Norte del Istmo (UCIZONI), en Oaxaca, que luchan contra los polos de desarrollo del Corredor Interoceánico.

Finalmente, recordaron que otra economía y otra energía son posibles en manos de los pueblos y en armonía con la naturaleza, y que «otro sistema de organización de la sociedad es posible, sin partidos políticos y líderes corruptos, desde las asambleas de los pueblos articulados en redes de autonomías no capitalistas y no patriarcales».

A continuación el comunicado completo:

¿QUÉ VAS A INAUGURAR?

¿La deforestación de la península?
¿La destrucción de los cenotes?
¿La mayor destrucción de las culturas?
¿El aumento de los feminicidios, de las desapariciones de personas, de la delincuencia y de la inseguridad?
¿El reforzamiento del calentamiento global y de la crisis climática?
¿El crecimiento de las inundaciones de los ríos y del nivel del mar en Tabasco?
¿El aumento drástico del precio de las rentas de vivienda y de venta de terrenos, inaccesible para las poblaciones locales?
¿La deficiencia exponencial del sector salud?
¿La SEDENA como empresa constructora?
¿Los descarrilamientos de trenes en obras mal hechas?
¿La violación sistemática de los derechos de los pueblos indígenas?
¿La violación sistemática de los derechos de l@s trabajadores y de l@s migrantes?
¿El desacato de las órdenes judiciales?
¿Unas obras inconclusas?

Según está anunciado, el presidente de la republica va a inaugurar las obras inconclusas del TREN MILITAR MAL LLAMADO MAYA el 15 de diciembre y del CORREDOR MILITAR INTEROCEÁNICO el 22 de diciembre.

Pero que sepa este presidente y sus secuaces que ¡EL SUR RESISTE! Nos pronunciamos en contra del megaproyecto militar interconectado “Tren Maya/corredor interoceanico”, sus obras ferroviarias porfirianas, la modernización de sus puertos y aeropuertos, su carretera “La Puerta al mar” atravesando la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, sus gasoductos transportadores de gas fracking – “La Puerta del Sureste” y otros más – y su refinería Dos Bocas, reforzando la apuesta en la energía fósil, causantes en gran medida de la dramática crisis climática que nos pone a la humanidad y otras muchas especies de la madre naturaleza en peligro de extinción, sus parques eólicos empresariales y parques industriales que nos despojan de nuestros territorios en el Istmo veracruzano/oaxaqueño, que contaminan nuestras aguas, aires y tierras y acaban con nuestras formas de vida – que todavía son alternativas al desastre planetario – como pueblos indígenas que somos la mayoría de este SUR que existe y resiste.

Protestamos contra el intento de acorralar a los ejidos y bienes comunales indígenas del Sur de Veracruz para que abandonen el régimen social de propiedad de la tierra para pasar al régimen privado de dominio pleno.

Denunciamos la criminalización y hostigamiento en contra de nuestr@s compañer@s de las comunidades de Puente Madera, de Santa María Mixtequilla y de Mogoñe viejo y de las organizaciones de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en defensa de la tierra y del territorio (APIIDTT) y de la Unión de comunidades indígenas de la zona Norte del Istmo (UCIZONI) en Oaxaca, en resistencia contra los polos de desarrollo que quieren imponer en sus territorios y contra el intento de desalojo de terrenos a la orilla de las vías del tren interoceánico. Exigimos la cancelación de las ordenes de aprehensión y de los procesos penales en contra de nuestr@s compañer@s.

Declaramos que este megaproyecto de muerte representa la exacerbación del carácter ultraneoliberal de esta época del sistema capitalista patriarcal colonial mundial causante de tantas guerras pasadas, actuales y futuras y de la miseria y sufrimiento de tanta gente, y que solo beneficiara a los dueños de las grandes empresas trasnacionales a detrimento de los pueblos y de la madre naturaleza.

Manifestamos que nuestra lucha es por la vida, una vida digna para todas y todos en armonía con la madre naturaleza que es la que nos da esta vida. Manifestamos que otra economía y otra energía son posibles en manos de los pueblos y en armonía con la naturaleza y que otro sistema de organización de la sociedad es posible sin partidos políticos y lideres corruptos desde las asambleas de los pueblos articulados en redes de autonomías no capitalistas y no patriarcales.

¡No a la guerra contra el pueblo zapatista, contra las y los migrantes y contra los pueblos originarios de Chiapas, de México y del mundo!

¡No a las masacres contra los pueblos palestinos y kurdos!

¡Que alumbren las múltiples lucecitas de las resistencias y rebeldías de los pueblos durante los próximos 120 años hasta que vivan en paz, libres y responsables de su libertad todas las Denisitas y Denisitos del mundo!

(leer la tercera parte de los comunicados zapatistas recientes en la página de ENLACE ZAPATISTA)

EL SUR RESISTE Consejo Autónomo de la Costa de Chiapas, Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y del Territorio, Oaxaca (APIIDTT), Unión de comunidades Indígenas del Norte del Istmo, Oaxaca (UCIZONI), Proceso de Articulación de la sierra de santa marta (Sur de Veracruz), Coordinación El Sur Resiste Tabasco, Resistencia civil de Candelaria Campeche, Centro Comunitario U kúuchil k Ch’i’baloon (QuintanaRoo), Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil, Coordinación El Sur Resiste Palenque, Red de resistencia del Sur/sureste Utsil Kuxtal.

CONGRESO NACIONAL INDIGENA

13 de diciembre 2023
Boletín de Prensa de la Conferencia #ElSurResiste

 

Fuente: Desinformemonos