Desde el Movimiento Nacional Ambiental insistimos en nuestro llamado para que el Estado colombiano proteja la vida e integridad de quienes luchamos por defender nuestros territorios del extractivismo.
Rechazamos contundentemente el asesinato del joven defensor de derechos humanos Johan Ferney Aguilar González, hijo del líder Wilmer Antonio Aguilar Rodríguez, accionantes de la Tutela en contra la empresa Miranda Gold, en el municipio de Falan, Tolima.
El día 2 de septiembre de 2023, en el municipio de Falan, se realizó una audiencia pública en la que el padre del compañero, líder ambientalista y defensor de derechos humanos, Johan Ferney Aguilar González, denunciara amenazas en su contra y en contra de su familia por oposición al proyecto minero y a la presencia de la empresa Miranda Gold en el territorio.
El día 3 de septiembre, en horas de la tarde, en la vereda Las Lajas, fue asesinado el líder y compañero de 27 años de edad.
Desde el Movimiento Nacional Ambiental expresamos nuestras condolencias y solidaridad con la familia de luchadores y defensores del territorio por el asesinato de Johan Ferney Aguilar González.
EXIGIMOS resultados en el esclarecimiento de los hechos con respecto a los autores materiales e intelectuales del asesinato, amenazas y persecución que ha sufrido la familia y los líderes ambientales del municipio de Falan y del norte del Tolima.
A la Unidad Nacional de Protección le EXIGIMOS tomar las medidas urgentes para salvaguardar la vida de los integrantes de las familias y líderes del municipio.
A los entes de control Defensoría del Pueblo y Contraloría General de la Nación les EXHORTAMOS para que tomen las acciones pertinentes para proteger la vida e integridad de los liderazgos sociales.
HACEMOS UN LLAMADO a los organismos internacionales de verificación y monitoreo de la protección de derechos humanos en Colombia, para que acompañe e inicie las gestiones y labores pertinentes.
AL GOBIERNO NACIONAL, en cabeza del presidente Gustavo Petro, la Ministra de Ambiente, Susana Muhammad, Ministro de Mina y Energía, Andrés Camacho, Presidente de la Agencia Nacional Minera, le exigimos garantías para la participación, solicitamos iniciar y activar las rutas de atención humanitarias y de protección de los derechos humanos de la familia del compañero.
Investigaciones comunitarias sobre derechos de la naturaleza
TOMO V / agosto 2023
Este volumen “Investigaciones comunitarias” se presentan algunos casos de zonas de sacrificio y su relación con los derechos de la naturaleza.
Entendemos como zonas de sacrificio, aquellos lugares donde se prioriza la ganancia económica por sobre los derechos humanos y de la naturaleza, generándose devastación ambiental; esto es, contaminación, deforestación, destrucción de ecosistemas y de formas de vida.
El volumen incluye el trabajo de expertos comunitarios en derechos de la naturaleza de Ecuador, provenientes de las tres regiones naturales del Ecuador continental (Litoral, Sierra y Amazonía); además de Perú, Argentina y Panamá. Hay casos de minería metálica y de áridos, de extractivismo petrolero, construcción de hidroeléctricas y del avance del agronegocio, y del sector inmobiliario.
CASOS
Alexandra Almeida presenta el caso de la situación de la cuenca de los ríos Napo y Coca en la Amazonía ecuatoriana, y los continuos derrames petroleros provocados por los dos oleoductos que sacan el crudo de la Amazonía hacia el puerto de exportación. Ella trata con más detalle el derrame ocurrido en abril 2020, cuando el Ecuador enfrentaba lo más duro de la pandemia del COVID 19, y cómo el Estado ha rehuido su responsabilidad de manera sistemática.
Gabriela Correa del Sur de Argentina, aborda la problemática de la extracción de hidrocarburos no convencionales, a través de la fractura hídrica (fracking), en poblaciones rurales del Alto Valle del Rio Negro, Patagonia Norte, Argentina. Ella resalta como se rompe con la continuidad histórica local, ya que el fracking es incompatible con el cultivo de frutas, verduras, hortalizas, y la cría de animales; principales actividades de la zona.
Aurora Portal de Perú analiza el proyecto minero Yanacocha (considerada como la mina de oro más grande de Sudamérica), y que se realiza en Cajamarca uno de los departamentos con mayores niveles de pobreza monetaria de Perú, a pesar de la contribución de la actividad minera al PBI nacional. En esta historia, la principal víctima ha sido el agua.
Cecilia Borja desarrolla el caso de Rumikucho, ubicado en el Distrito Metropolitano de Quito, fue un centro ceremonial y defensivo caranqui, y un fuerte militar inca. Ahí, la industria de la construcción y la explotación minera de áridos, que sirve al sector inmobiliario de Quito, han convertido a este patrimonio cultural, en una zona de sacrificio; por un lado, por ser la escombrera de Quito, donde terminan los restos de las casas que son destruidas, para dar paso a nuevos edificios y condominios; y por otro, por la extracción de áridos y arena para la construcción. Se ha llegado a sacar piedras del cerro sagrado Katekilla.
Susana Navarrete y Cenaida Guachagmira, explican cómo a través del caso de las operaciones mineras en el valle del Intag el Estado ha rehuido sistemáticamente de asumir sus responsabilidades frente a las demandas y a la resistencia de la población, que se remontan a la década de 1990. Desde entonces, la población se ha organizado en torno a proyectos productivos alternativos, acciones directas, acciones judiciales, administrativas, etc. Como muchas otras zonas del Ecuador, esta es zona de importancia ecológica, al encontrarse en medio del Chocó Andino, un bioma único en el mundo. Se incluye además un resumen de las afectaciones a la naturaleza llevadas a cabo por la minería.
Serapio Laje desarrolla el caso de la cuenca del río Guayas y el río Vinces forma parte. Al respecto, reporta cómo el uso continuo e intensivo de esta zona, con malas prácticas agrícolas, uso de fuertes y peligrosos pesticidas, el mal manejo de las cuencas, las obras de infraestructura para el desvío del agua, son factores que deterioran la calidad del suelo, agua y naturaleza y a pesar de la gran fertilidad de sus suelos, con el paso del tiempo, el territorio se va transformando en una zona de sacrificio. Diocles Zambrano explica los impactos de los 70 pozos petroleros, una “estación de producción” instalados en la comunidad Payamino – Orellana, donde se separa el gas y el agua tóxicas de formación, que sale junto al petróleo que se extrae de este campo. A esto se suma la contaminación del complejo agroindustrial de la palma y que llega a los ríos Guachito y Pingullo, incluyendo los desechos de la fábrica y de los químicos que se aplican en la plantación. Esta es una de tantas comunidades petroleras amazónicas convertidas en zonas de sacrificio por la industria. Además, escribe la reciente incursión de minera ilegal en el río
Integrantes del Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Río Verde, Copudever y Servicios para una Educación Alternativa, Educa, A. C. participamos en el conversatorio “Ecologías del cine” donde se reflexionó sobre el agua, el cuidado de los ríos y la defensa del territorio en México, Honduras y Guatemala, el 31 de agosto en la Ciudad de México. Este conversatorio fue parte de las actividades de la edición número 18 de la gira de documentales Ambulante.
Ndatu Savi (La suerte del agua) y Dos Ríos fueron los documentales que se presentaron en la muestra y contribuyeron a abrir el diálogo con las y los defensores de la vida, el territorio y los ríos de Guatemala, Honduras y México.
En el conversatorio la palabra fluyó libremente como fluyen los ríos y la esperanza. La defensora de derechos humanos y del río Ulúa e integrante del Movimiento Nacional de Mujeres, Betty Vásquez Rivera, comentó que los huracanes “Eta e Iota” son las consecuencias del cambio climático que han impactado su territorio. Por tanto, están realizando acciones de articulación para la defensa del territorio frente a proyectos extractivos y la justicia climática.
María Caal Xol, defensora indígena de la etnia Maya Q’eqchi de Guatemala e integrante de la junta directiva de la Resistencia Pacífica del Territorio de Cahabón en Alta Verapaz, compartió que el territorio que habita es uno de los departamentos con más ríos en Guatemala y con más proyectos hidroeléctricos y mineros. Ante esto se tuvieron que organizar para defender sus derechos como pueblos indígenas.
Eloy Cruz Gregorio, defensor del río Verde en Oaxaca; México y vocero del Copudever, manifestó que los pueblos tienen la razón al defender los territorios y los ríos, “para defender el territorio y los ríos se tiene que sentir, conocer y querer”. En los pueblos de Mesoamérica el capitalismo es nuestro enemigo común, por ello, aún con compañeros defensores asesinados, es importante seguir organizados para defender los ríos y los territorios.
En el conversatorio reafirmamos las coincidencias que tenemos en este caminar. Primera, que los documentales son un instrumento de denuncia porque los pueblos indígenas, campesinos, pescadores y afrodescendientes revelan que los ríos, lagunas, mares y los territorios están amenazados por proyectos extractivos como presas y explotación minera. La segunda coincidencia fue el significado de los ríos para los pueblos como un bien espiritual, de convivencia y de sanación, que además provee de alimentos. El agua como un bien común, como un derecho colectivo y como un eje rector de la vida como tercera coincidencia La importancia de la participación de las mujeres en el cuidado y protección de los territorios fue la cuarta coincidencia. Finalmente, la criminalización hacia personas defensoras de la vida, de los ríos y los territorios, como la detención de Bernardo Caal, actualmente en libertad, sentenciado a siete años de cárcel por defender los ríos de Guatemala y los asesinatos de seis defensores del río Verde. Además, también compartimos la misma consigna: ¡Ríos para la vida, no para la muerte!
La codirectora Laura Bermúdez del documental Dos Ríos y Juan Cristóbal Jasso, director de La suerte del agua, compartieron que las protagonistas de los documentales fueron las comunidades quienes dieron la pauta para su realización. Además, tuvieron que aprender, en la práctica, el significado de concepciones desde los pueblos y al mismo tiempo reconocieron que la defensa del territorio y los ríos son procesos vivos y que están en constante movimiento.
El conversatorio terminó con la consigna: ¡si tomas agua, toma conciencia!, también nos comprometimos a seguir articulados y seguir protegiendo los territorios y ríos de Mesoamérica.
Que los ríos Verde, Ulúa, Arena, Cahabón, Oxec y todos los ríos del mundo fluyan libres, sanos y felices, por el bien de la humanidad.
Este material se comparte con autorización de Educa Oaxaca
Miles de ciudadanos marcharon en contra del contrato minero y las impositivas políticas extractivas en la ciudad de Panamá este martes 5 de septiembre de 2023. A la multitudinaria convocatoria participaron organizaciones de educadores, ambientalistas, campesinos, mujeres, indígenas, trabajadores, juventudes, artistas, ciudadanos de la urbe y provenientes de distintos puntos del país. De igual modo en cabeceras de provincias se dieron protestas en rechazo al catalogado de nefasto y leonino el contrato minero que pone en riesgo y destrucción la soberanía panameña. Las diversas acciones de movilización se dieron en horas de la tarde con fervor patriótico y haciendo un enérgico llamado al gobierno del presidente Laurentino Cortizo como a los Diputados de la Asamblea Nacional: retirar el anteproyecto de ley 1043. Y declarar una moratoria a este modelo de desarrollo depredador.
Dos semanas han transcurrido con acciones de protestas desde el primer debate del contrato minero entre el estado panameño y Minera Cobre Panamá filial de la canadiense First Quantum por la comisión de Comercio y Asuntos Económicos de dicho órgano de gobierno. En donde participaron más de 226 personas entre representantes del gobierno central, voceros mineros y organizaciones civiles. El debate reinicio el pasado lunes 4 de septiembre en el corregimiento de Miguel de la Borda, distrito de Donoso, provincia de Colón. Y a pesar de la no transmisión del debate por parte de la Asamblea de Diputados los moradores y fuerzas vivas de dicha región expresaron su total rechazo a la minería. Mientras transcurría dicho debate, diversas organizaciones sociales protestaban en distintos puntos del país, entre ellos organizaciones de estudiantes, docentes y administrativos de la Universidad de Panamá UP en la vía Transístmica y obreros de la construcción en distintos puntos de la geografía nacional. Cada día aumentan más las voces de rechazo a la minería.
Para el Movimiento Panamá Vale Más Sin MInería MPVMSM, el contrato minero representa un enclave colonial, ya que lucha por la soberanía territorial para anular la antigua Zona del Canal Interoceánica duró casi 96 años para que el actual gobierno ceda a una transnacional minera derechos soberanos. Además el MPVMSM enfatizan que la minería ha sido un fracaso como lo muestra la mina abandonada de Remance en el distrito de San Francisco y la mina de Santa Rosas en el distrito de Cañazas en la provincia de Veraguas.
La multitudinaria marcha culminó en la Plaza 5 de mayo con protestas mientras una delegación de varias agrupaciones ingresaron a la Asamblea de Diputados para exigir el rechazo del contrato minero. Posteriormente la jornada cerró con enfrentamientos entre los manifestantes y agentes de la Unidad de Control de Multitudes.
La consulta ciudadana continuará este miércoles 6 de septiembre en Coclesito, distrito de Omar Torrijos Herrera, provincia de Colón, y el jueves 7 de septiembre en la comunidad de Sabaneta, distrito de La Pintada, provincia de Coclé.
Para el viernes 8 de septiembre diversas organizaciones ambientales y sociales de la provincia de Veraguas estarán protestando contra el contrato minero.
El megaproyecto en construcción en la Península de Yucatán, el “mal llamado Tren Maya, porque de maya no tiene nada”, como lo llaman las comunidades de la región en resistencia, está lejos de detonar el progreso que verdaderamente se necesita. Por el contrario, agudiza problemas de despojo, deforestación, acceso al agua, contaminación, discriminación, división, pobreza e incluso crimen organizado, coincidieron representantes de estas comunidades, así como investigadores y una investigadora que participaron en la elaboración del volumen 1 del libro Territorios Mayas en el Paso del tren. Riesgos previsibles y posturas independientes sobre el Tren Maya.
El Tren Maya convierte la cultura en un producto turístico comercial
Con este proyecto del gobierno federal que atraviesa los estados de Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, “nuestra cultura se presenta como valiosa siempre y cuando sea un producto turístico. Ya no se necesita ir a un parque temático para ver que vuelva nuestra cultura a un espectáculo, sino que la gente ya de la comunidad empieza a tener esas mismas formas de mirar nuestra cultura”, lamentó la Lic. Wilma Esquivel Pat, bióloga maya macehual, feminista comunitaria territorial de Felipe Carrillo Puerto en Quintana Roo.
Agregó que el turismo masivo es totalmente destructivo, acabador y depredador. “¿Quiénes somos nosotros y nosotras como pueblo en ese turismo, en una ciudad que no es para nosotras y nosotros? Somos la servidumbre”. Además de la venta y la expropiación de tierras, las juventudes también están siendo desplazadas, dijo, pues en ciudades como Tulum o Bacalar –con el tipo de desarrollo que las comunidades en resistencia no quieren– es muy difícil que una joven o un joven pueda pagar una renta.
La deforestación por el Tren Maya afecta reservas de la Biosfera
En el aspecto ambiental hay una deforestación tremenda, la Reserva de la Biosfera de Calakmul está siendo destrozada, aseguró Sara López González, mujer maya nacida en Candelaria, Campeche, defensora de los pueblos indígenas, el campo y la vida. “Cuando caminamos y viajamos a esa parte, nos duele el alma, nos duele el corazón, porque ves toda la deforestación por donde van a pasar las vías”.
Por su parte, la Dra. Alba Margarita Campos Buendía, investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México (FLACSO) y autora de uno de los capítulos del libro Territorios Mayas en el Paso del tren, señaló que en la Península del Sur-Sureste se encuentran 49 zonas arqueológicas, 15 Áreas Naturales Protegidas federales y 20 estatales, 24 humedales, 24 áreas de conservación y una reserva ecológica municipal –la reserva de Cuxtal–, que surte el 50% del agua a Mérida, Yucatán. “Es la zona geográfica en donde más acuíferos subterráneos tenemos, ahí se encuentra la mayor cantidad de agua subterránea disponible en el planeta”.
Agregó que en 2015 la actividad turística fue el proceso productivo que trajo un mayor deterioro ambiental a la Península, y para 2019, este deterioro tiene que ver sobre todo con el desarrollo de proyectos hoteleros y de proyectos de infraestructura, entre ellos el Tren Maya.
El verdadero objetivo es la conectividad para el comercio regional
La Dra. Campos Buendía, al igual que el resto de las y los participantes en la charla, señaló que el Tren Maya es más que las vías: es una puerta de entrada hacia el comercio e integración regional y global. “Al Estado le interesa sobre todo abrir la puerta a estos capitales por medio del Tren, sobre todo en términos de intercambio comercial. La parte turística es el plus”.
Eduardo Martínez Romero, Mtro. en Ecología y Ciencias Ambientales por la UNAM, señaló el problema de la sequía en el Canal de Panamá en Centroamérica, el cual ha reducido el flujo de bienes y servicios, “todo el transporte marítimo está volteando a la Península de Yucatán y al Istmo de Tehuantepec”.
De ahí la importancia para el gobierno de construir estos circuitos de comunicación, con el Tren Transístmico y el circuito del tren en la Península de Yucatán, Tabasco y Chiapas, dijo el también autor de uno de los capítulos del libro.
La idea de la conectividad en el Sur-Sureste no es nada nueva
El Dr. Miguel Ángel Díaz Perera, investigador del Colegio de la Frontera Sur, consideró que el Tren Maya es un proyecto de desarrollo muy convencional que no tiene nada de nuevo. Mencionó toda una serie de proyectos similares que se llevaron a cabo durante el siglo pasado, como el que después se llamó Ferrocarril del Sureste, a finales del siglo XIX y principios del XX.
Éste era en realidad un proyecto integrador entre el Ferrocarril Nacional de Tehuantepec y Ferrocarriles Unidos Yucatán. El académico señaló que en el siglo pasado persistió la idea de conectar el Ferrocarril Nacional de Tehuantepec y darle la vuelta a la Península de Yucatán, como una herradura. De hecho, el proyecto del Ferrocarril del Sureste fue bandera del presidente Lázaro Cárdenas.
Incluso cuando el proyecto presente retoma el uso de tramos de vías antiguas, el Dr. Díaz Perera destacó que en éste y en todos los proyectos anteriores se manejaron narrativas que buscan romper con el pasado, como si antes de ellas no hubiera existido nada, y “ha sido constante la idea de la narrativa de superar el rezago, la idea de la narrativa de la esperanza”.
Las comunidades quieren ser tomadas en cuenta
“Desde que nos invadieron, a los pueblos originarios nos han tenido tutelados, han pensado que nosotros no tenemos la capacidad de decidir sobre nuestra vida”, denunció la Lic. Esquivel Pat, también poeta y Vicepresidenta del Centro Comunitario U kúuchil K Ch’i’ibalo’on. Lamentó que se ha pensado que el conocimiento de los pueblos no tiene valor. “Yo tengo formación como bióloga, pero, con toda honestidad, la razón de vida y de plenitud yo la encuentro en la sabiduría de mi pueblo”.
Por su parte, Sara López enfatizó: “Nosotros y nosotras decimos no al Tren Maya, no porque no queramos el desarrollo, no porque no queramos el progreso de la comunidad, pero eso no es el progreso de la comunidad”. Lo que quieren en realidad, dijo, es vivir su propia autonomía, “con nuestros usos, con nuestras formas, con nuestras costumbres, con nuestra forma de ser, y eso nos lo han arrebatado”.
Si te interesa apoyar a estas comunidades en resistencia, la activista nos recomienda seguir la información que difunde el Congreso Nacional Indígena (CNI), la Red de Resistencia y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) –en relación con los amparos que las y los pobladores han interpuesto ante los despojos–, así como visibilizar estas acciones en la defensa del territorio, “para que todo el mundo sepa lo que estamos viviendo”.
Como parte de la Semana del Tren Maya, también se llevó a cabo la experiencia inmersiva Rieles y raíces: los impactos socioambientales de la construcción del Tren Maya, y el taller Trayectos y transformaciones: visualización geográfica del paso del Tren Maya.