Dívida Pública: Vamos falar sobre isso e mudar a nossa história?

Cartaz-mural traz informações a respeito do percurso histórico e político da dívida pública brasileira e quer ser uma provocação para estimular a reflexão sobre o tema sempre tão restrito a economistas e noticiários, mas que precisa ganhar todos os espaços de articulação popular.

Cartaz-mural afixado no escritório do ESPLAR, entidade membro da Rede Jubileu Sul Brasil que fica em Fortaleza (CE).

Por redação

“A dívida pública é na verdade o maior processo de transferência de renda do mundo! É a partir dela que o dinheiro dos mais pobres vai parar sempre no bolso dos mais ricos”, destaca o texto do cartaz-mural “Dívida Pública: Vamos falar sobre isso e mudar a nossa história?”, iniciativa da Rede Jubileu Sul Brasil para compartilhar informações e motivar a reflexão popular a respeito do tema.

Ao apresentar a trajetória histórica da dívida pública, o texto aponta que é no sistema de endividamento que estão as causas mais profundas da pobreza, da fome, do desemprego e de todas as desigualdades. “Na trajetória histórica entre 1500 e os dias atuais, nossa história de endividamento ilegítimo e ilegal apenas se agravou, tornando-se mais complexa e aprofundando o sistema de desigualdades sociais”, destaca o cartaz-mural.

Entre os temas abordados estão a questão da dívida financeira composta pela dívida pública interna e externa, as dívidas sociais que se apresentam concretamente na ausência ou insuficiência de recursos e políticas públicas em saúde, educação, reforma agrária, moradia, programas de alimentação, segurança pública de qualidade, entre outras deficiências do Estado.

“Somente os juros da dívida pública que são pagos atualmente já superam em muito os gastos em investimento social. Gastos e rolagem com a dívida consumiram 46,3% do orçamento federal em 2022”, destaca a publicação.

A ideia é que o cartaz-mural seja afixado em espaços de circulação popular, organizações sociais, grupos de mulheres, sindicatos, associações, salas de encontro e reuniões, para despertar o interesse pelo tema e provocar a mobilização popular para a participação e incidência na luta para a superação das dívidas sociais e reflexão sobre os caminhos do sistema da dívida pública, que sempre favorece os ricos, por meio do sistema financeiro.

A primeira parte do conteúdo, “Dívida Pública: Vamos falar sobre isso e mudar a nossa história?” traz o histórico político do endividamento público no Brasil. A  segunda parte “Sistema de endividamento: o Brasil saqueado e a origem das desigualdades que se aprofundam”, apresenta uma linha do tempo com os principais acontecimentos de 1500 até os nossos dias. Um conjunto de adesivos também está disponível para impressão e pode ajudar nos processos formativos sobre o tema.

Inicialmente o cartaz-mural será distribuído nos territórios que integram a Ação “Mulheres por Reparação das Dívidas Sociais”, em sete cidades: Belo Horizonte (MG), Fortaleza (CE), Manaus (AM), Porto Alegre (RS), Rio de Janeiro (RJ), Salvador (BA), São Paulo (SP), mas poderá também ser impresso por qualquer grupo que tenha interesse em somar esforços na luta contra o endividamento público.

Acesse o site jubileusul.org.br e baixe o arquivo em PDF para impressão que está disponível na biblioteca. O conteúdo é composto por duas partes, que podem ser impressos em frente e verso. Três modelos de adesivos também estão disponíveis para impressão.

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

Claves para enfrentar el cambio climático: Reducir la desigualdad y decrecer

Esta primera entrega de la serie ‘Claves para enfrentar el cambio climático’, coordinada por Fernando Valladares, ha sido escrita en coautoria con Juan Bordera, guionista, periodista, activista en Extinction Rebellion y València en Transició y diputado de Compromís en las Cortes Valencianas.

Un 1 % mundial superrico consume tanta energía como la que se necesitaría para proporcionar una vida digna a 1 700 millones de personas. Empecemos por ahí para entender qué significa decrecer y por qué es clave para frenar el desastre ecológico.

Una encuesta realizada por YouGov y amplificada en muchos medios como The Guardian muestra que “muchos europeos quieren medidas contra el cambio climático, pero no tanto si modifican su estilo de vida”. Esta encuesta da a entender que realmente el problema está en el miedo individual a perder comodidades, y parece irresoluble, pero ¿es realmente así? Afortunadamente, no.

La creciente desigualdad social lleva al colapso

El principal problema radica en la creciente desigualdad económica. Multitud de trabajos y modelos han analizado esta cuestión, que es de una lógica aplastante. Un modelo de dinámica de sistemas llamado HANDY (Human And NatureDYnamics) estudió el tema y sus conclusiones son esclarecedoras.

Resumiendo mucho: la desigualdad es uno de los principales motivos de que una sociedad colapse. Y jugó un importante papel en los colapsos históricos de diversas civilizaciones pasadas.

La burbuja del lujo y los resortes de poder

Es muy simple, por dos razones: la élite de una sociedad desigual vive en una burbuja de lujo, muy desconectada de la realidad e inmune a las señales de alarma, por lo cual no suele ni percibir el riesgo con claridad ni puede tomar medidas adecuadas siendo los que más cerca suelen estar de los resortes del poder. Por el otro lado, las capas menos favorecidas por la creciente desigualdad ven con recelo los comportamientos de esas élites que, en muchas ocasiones, idolatran y pretenden emular.

A principios del siglo XX, el sociólogo noruego Thorstein Veblen dio nombre a un fenómeno, “el consumo ostentatorio”, que es muy interesante comprender.

El consumo ostentatorio implica que una parte del consumo se hace por aparentar estatus o posición social. Así, cuantos más ejemplos de riqueza insultante tengamos alrededor, más cosas envidiaremos, pese a que no las necesitemos.

Si la desigualdad es tan extrema como la actual, será más fácil que nos fijemos en los que más tienen y tratemos de emularles debido precisamente a que la brecha es enorme.

El mito del derrame, la teoría económica por la cual la riqueza se redistribuye sola hacia las capas inferiores, se ha derrumbado durante los años de pandemia, unos años en los que, mientras los 10 hombres más ricos del mundo han duplicado su riqueza, 160 millones de personas han pasado a engrosar las estadísticas de la pobreza.

Es absolutamente crucial atajar esta brecha entre los que lo tienen todo y los que no tienen nada.

¿Más tecnología o menos consumo?

Los problemas hermanos de la crisis ambiental y la crisis social se abordan esencialmente mediante tres enfoques:

El escenario de crecimiento verde, basado en el progreso tecnológico y un crecimiento económico complementado con políticas medioambientales, logra una reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero a costa de aumentar la desigualdad de ingresos y el desempleo.

El escenario de políticas para la equidad social añade intervenciones directas en el mercado laboral que dan lugar a un rendimiento medioambiental similar al del crecimiento verde, al tiempo que mejoran las condiciones sociales, pero a costa de aumentar el déficit público.

El escenario de decrecimiento consigue la reducción del consumo y las exportaciones, y logra una mayor reducción de las emisiones y de la desigualdad con un déficit público elevado, a pesar de la introducción de un impuesto sobre la riqueza.

Prosperidad social y bajas emisiones de carbono como propuesta viable

Los estudios teóricos que modelizan estos escenarios revelan que hay nuevas políticas sociales radicales que pueden combinar prosperidad social y bajas emisiones de carbono y que son económica y políticamente viables.

De momento, todas estas políticas radicales, efectivas y viables quedan reducidas al marco del decrecimiento económico y no en lo que se venía llamando desarrollo sostenible ni en el seductor pero falaz concepto de crecimiento verde.

En realidad, estamos ante una encrucijada de fácil solución, redistribuir la riqueza o colapsar por el peso de una élite que se empeña en seguir engordando mientras que la base ya no puede soportar el peso.

Reducir la jornada laboral es una de las medidas estrella del decrecimiento

La dificultad viene a la hora de implementarla, ya que, si buena parte de los negacionistas del clima lo son por egoísmo e interés propio, aceptar esta redistribución cuenta y contará con muchos obstáculos personales e institucionales. Pero no hay más alternativa que tasar la riqueza y redistribuirla democráticamente, porque de cualquier otro modo vamos a perder todos mucho más.

Una de las mejores maneras de redistribuir es regalar tiempo. Reducir la jornada laboral sin reducción salarial es una de las propuestas estrella del decrecimiento. La receta que defiende que se puede vivir mejor con menos si se reparte.

El IPCC recogía 28 veces la palabra decrecimiento en su último informe sobre cambio climático y su mitigación, los presidentes de Colombia e Irlanda han apoyado abiertamente estas ideas, y las asambleas ciudadanas suelen apostar por las propuestas que emanan de las teorías decrecentistas.

Los escenarios de decrecimiento minimizan muchos riesgos clave para la viabilidad y la sostenibilidad en comparación con las vías actuales impulsadas por la tecnología.

El decrecimiento económico permite una mitigación del cambio climático mucho más directa y clara que tratar de lograr el milagro de desvincular energía y PIB, eliminar a gran escala el CO₂ atmosférico y transitar a gran escala y a gran velocidad hacia las energías renovables.

No se puede crecer eternamente en un planeta finito

Sin embargo, aunque siguen existiendo importantes retos en cuanto a la viabilidad política del decrecimiento, en los grandes medios de comunicación son cada vez más las voces que abordan una obviedad que nos está costando demasiado tiempo aceptar: no se puede crecer eternamente en un planeta finito.

Una obviedad que ya se planteaban hasta economistas nada sospechosos de revolucionarios como John Stuart Mill allá por 1848. La primera vez que se mencionó el concepto de estado estacionario o steady state fue en la obra de un liberal.

Para transitar de la mejor manera posible por el siglo de los límites es ineludible incorporar las ideas del decrecimiento. No es solo una cuestión ética.

La desigualdad económica nos sale ambientalmente carísima, tanto que pronto no tendremos dinero para afrontar todos los gastos.

Millward y Hopkins (2022) han calculado que, en términos energéticos, una sociedad moderadamente desigual (y estamos dejando ya esa moderación muy atrás) supone el doble de consumo energético que una sociedad igualitaria. Sin embargo, la economía mundial sigue avanzando hacia el desastre ecológico y las desigualdades siguen creciendo.

Los costes energéticos de la desigualdad son mucho más significativos que los de la cantidad de población. Incluso los más moderados niveles de desigualdad que la ciudadanía considera aceptables aumentan la energía necesaria para proporcionar una vida digna universal en un 40%.

En ese grado tolerado socialmente de desigualdad, un 1% mundial superrico consume tanta energía como la que se necesitaría para proporcionar una vida digna a 1 700 millones de personas.

El colapso ecológico y la desigualdad económica se encuentran entre los mayores retos globales contemporáneos, y ambas cuestiones están completamente entrelazadas, y lo han estado a lo largo de la historia de las distintas civilizaciones.

El medio ambiente establece los límites, la sociedad cómo se reparten. Decrecer, sobre todo en el norte global, no sólo es la única salida a largo plazo del laberinto de la crisis ambiental y climática sino que también es la forma de prosperar, de alcanzar lo que Jason Hickel denomina “abundancia radical”, una situación en la que lo humano, el bienestar, los valores y la auténtica sostenibilidad se imponen al crecimiento económico y al enriquecimiento desigual e indefinido.

Ha llegado el momento de decrecer

Decía Víctor Hugo que no hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo. El decrecimiento empieza a ser aceptado incluso por la Europa más neoliberal, que le dedicó recientemente un congreso de tres días auspiciado por el mismo Parlamento Europeo. Eso sí, bajo el nombre de postcrecimiento o más allá del crecimiento (_beyond growth), denominaciones que parecen levantar menos recelos entre economistas, políticos y empresarios.

En el fondo son dos conceptos diferentes que pueden tener utilidades también diversas. Mientras el decrecimiento es más claro y apuesta por reconocer la deuda histórica contraída por el Norte Global respecto al explotado Sur, el otro apunta más a la necesidad de estabilizar un planeta Tierra cuyos ecosistemas más esenciales están bordeando el punto de no retorno.

Tanto postcrecimiento como decrecimiento buscan sortear el desastre ecológico, que arrastraría a la economía, al bienestar, a la democracia y a la paz. Tanto uno como otro requieren una reducción drástica de la desigualdad, la brecha por la que históricamente se deshilachan las sociedades.

Fernando Valladares. Profesor de Investigación en el Departamento de Biogeografía y Cambio Global, Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)

Juan Bordera, guionista, periodista, activista en Extinction Rebellion y València en Transició y diputado de Compromís en las Cortes Valencianas.

Fuente: https://theconversation.com/claves-para-enfrentar-el-cambio-climatico-reducir-la-desigualdad-y-decrecer-212723 / Rebelion.org

Ilustración: Agus Widodo/GUZ WID

 

Fuente: Radio Temblor

Reprimen a pescadores que exigían diálogo con Repsol

En Chancay, policía dispersó con bombas lacrimógenas a pescadores que pedían mesa de diálogo con la compañía y el Estado para obtener una compensación justa.

Servindi, 19 de setiembre, 2023.- A punta de empujones y bombas lacrimógenas, la Policía reprimió a cientos de pescadores artesanales y sus familias que bloquearon la vía Panamericana Norte a la altura de Chancay, en la provincia de Huaral, Lima.

Los pescadores, afectados por el derrame de Repsol, exigían una mesa de diálogo con la compañía para obtener una compensación justa ante la imposibilidad de poder trabajar por la contaminación generada.

Según CooperAcción, la empresa solo pretende compensarles este año con la tercera parte del monto de compensación que recibieron en 2022, pese a que aún tienen prohibido pescar en las zonas contaminadas y viven de la compensación.

La congresista Ruth Luque añadió que pedido de insistir en mesa de diálogo es porque pescadores consideran que empresa, viene generando relación abusiva y desigual en compensaciones.

Aun cuando la empresa invierte en costosos publireportajes y ha logrado patrocionar a la selección peruana para lavarse su imagen, es el Estado quien debe determinar oficialmente el retorno a la actividad. 

Uno de los heridos producto de la represión de la policía contra pescadores en Chancay. Foto: Difusión

Los trabajadores también exigen la rehabilitación y reparación ambiental de los ecosistemas dañados, una mesa de diálogo tripartita entre el Estado, empresa y afectados, y la ampliación del padrón de afectados.

Además de la protesta en la Panamericana Norte, en Ventanilla un grupo nutrido se ha movilizado hacia las instalaciones de la Refinería La Pampilla alzando demandas similares.

Los manifestantes han anunciado que la medida de protesta adoptada es indefinida y no la levantarán hasta que el Estado no atienda sus demandas, según indica CooperAcción este 18 de setiembre.

Fuente: Servindi

Intercâmbios Brasil-Argentina: mulheres na luta por soberania alimentar

Imaginar que a cidade mais violenta da Argentina é também uma referência em políticas públicas para a agricultura urbana parece contraditório. Mas é mesmo a dura realidade de injustiça e opressão que impulsiona trabalhadores e trabalhadoras a construírem alternativas populares de desenvolvimento local e de garantia de alimentação saudável, soberania e segurança alimentar para suas comunidades.

Rosário, localizada na província de Santa Fé, na região central do país, sediou entre os dias 12 a 16 de junho de 2023 o VII Congreso Internacional de Salud Socioambiental y IV Encuentro Intercontinental Madre Tierra una Sola Salud, com o tema “Cuidando la salud de la Madre Tierra en contextos de cambio climático”.

A convite da Fundação Rosa Luxemburgo, uma das instituições apoiadoras do Pacs, nossa coordenadora institucional Aline Lima participou do congresso e também de uma programação de visitas a experiências desenvolvidas em bairros periurbanos da cidade, onde principalmente as mulheres protagonizam iniciativas de auto organização popular, em resposta às violências cotidianas e à fome.

A andança começou pela ida aos espaços de dois parques-hortas e um centro agroecológico que integram políticas públicas de hortas comunitárias e de alimentação saudável para a população. Depois, o grupo conheceu o projeto Ciudad Sin Miedo, promovido pelo Ciudad Futura, um partido político local que nasceu como movimento social enraizado no bairro Nuevo Alberdi.

Ali se inauguraram algumas iniciativas de construção de alternativas populares de desenvolvimento territorial, de recuperação de áreas degradadas e de solução para problemas como a ausência de postos de saúde e escolas nos bairros mais periféricos.

Em Nuevo Alberdi, há uma escola comunitária mantida pelos próprios trabalhadores e trabalhadoras, um comedor (restaurante) popular – o primeiro do país, que também tem uma política pública e uma rede de comedores que garantem acesso à alimentação para parte da população que vive em insegurança alimentar – e o Tampo de la Revolución – uma fábrica de laticínios que estava abandonada e foi recuperada pelos trabalhadores e trabalhadoras.

 

 

Os laços gestados nos diálogos durante o Congresso também nos levaram à conexão com a Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT), um movimento que reúne mais de 22 mil famílias campesinas organizadas na produção de alimentos e na luta por soberania, justiça e igualdade.

Nossa coordenadora Aline teve, então, a oportunidade de conhecer a Colônia Agroecológica Jsuregui – considerada a primeira colônia agroecológica do país, formada por centenas de produtores imigrantes bolivianos – e um dos armazéns agroecológicos da UTT, semelhantes à proposta de armazéns do campo do MST que temos no Brasil, destinada à comercialização dos agricultores e agricultoras do movimento. Participou também do lançamento do Centro de Estudios de la Tierra em parceria com movimentos sociais e a Universidade de Buenos Aires, que reúne acadêmicos, militantes e agricultores para pensar a produção de conhecimento sobre soberania e segurança alimentar, acesso aos mercados e políticas públicas para a Agroecologia.

“(Na colônia), participei de uma atividade de coleta de histórias de vida dessas mulheres agricultoras para um livro que será produzido. Trocamos muito sobre metodologias feministas, educação popular, a maneira como fazemos nossos intercâmbios e construímos nossos materiais no Pacs. Juntas, começamos a pensar em como poderíamos promover trocas de saberes entre as mulheres da UTT e as daqui, para refletir como nosso saber-fazer agroecológico tem ressonância com os processos de lá, observar os processos de enfrentamento comuns, porque temos muitas similaridades: a falta de políticas públicas, de investimento, a dificuldade de acesso a mercado, as questões de violência”, conta.

Entre essas similaridades, está o lugar da cozinha na vida das mulheres. Na caminhada do Pacs com os coletivos de agroecologia do Rio de Janeiro, vimos esse lugar ser ressignificado a partir do reconhecimento da potência da cozinha como um lugar de força e confiança entre as mulheres. A publicação “Memórias de Cozinha: mulheres e receitas insurgentes” e o documentário “Cochichos de cozinha: afeto e política na mesa” resultam desse processo.

Aline segue contando: “Durante muito tempo, sobretudo na caminhada dentro da economia feminista, a cozinha era um lugar que deveria ser superado pelas mulheres. É um caminho de volta muito importante, quando nos deparamos com as mulheres da agroecologia, que afirmam suas pequenas produções, o beneficiamento de alimentos, o cuidado com as sementes e do papel de alimentar suas famílias como um lugar precioso e de muita potência. Eu ouvi de uma agricultora que a cozinha é esse lugar precioso porque é onde os homens não entram e elas conseguem contar seus segredos. Entendi essa dimensão da cozinha enquanto trincheira de luta, lugar de proteção. Ela estava falando tudo aquilo pra gente mexendo no seu caldeirão, contando sua história e fazendo da cozinha um espaço de confiança entre mulheres. Ao mesmo tempo, ela falava do quanto era importante ter conquistado seu pedaço de terra, do qual ela não abriria mão, para conseguir plantar e produzir alimentos saudáveis para aquela comunidade. E aquilo tinha combatido boa parte da fome daquele lugar. Existe uma luta que muitas vezes é silenciosa mas muito potente. O que eu vi lá é muito próximo do que eu vejo nas comunidades daqui”.

A partir daí, logo nasceu o primeiro intercâmbio latino-americano entre a UTT e as mulheres do Centro de Integração da Serra da Misericórdia (CEM), no Complexo da Penha, zona norte do Rio. No dia 31 de julho, duas companheiras do movimento argentino vieram ao Brasil e puderam conhecer a experiência carioca. Aline explica que “foi um encontro para pensar de que maneira a gente consegue aproximar essas mulheres que vêm de uma realidade de agricultura muito indígena, que trazem essa herança, para intercambiar similaridades e diferenças da agroecologia que é feita nas favelas”.

Glória, umas visitantes, compartilha sua experiência: “Uma das coisas que mais me chamou atenção e me comoveu foi que, depois de atravessar a favela e ver o quão difícil é a vida em um espaço militarizado, um espaço de morte, praticamente, as mulheres, com seu amor e esforço, constroem vida”.

Ao mesmo tempo em que o cenário de armamento ostensivo choca quem percorre o caminho até o CEM, um novo impacto salta aos olhos ao chegar e ver a agrofloresta, lago de peixes e os quintais produtivos cuidados pelo coletivo de mulheres. As anfitriãs também ficaram muito felizes de mostrar seu trabalho para as companheiras da Argentina, tornando vivas as suas histórias e se nutrindo da força de ver a admiração das visitantes pelo que fazem. “Um trabalho incrível sendo feito numa região que é palco do genocídio da população negra e do confronto entre grupos armados”, explica Aline.

“As semelhanças que temos é a maneira agroecológica de produzir, pensando em utilizar adubos naturais, ver a importância das sementes crioulas e sobretudo o lugar central que ocupam as mulheres, onde elas são protagonistas”, complementa Glória.

O encontro foi um momento que marca o plantio de uma pequenina e ao mesmo tempo grandiosa primeira semente para fazer brotar coisas muito valiosas para as lutas dessas mulheres, a partir dessa troca de saberes e do fortalecimento mútuo entre elas.

Glória explica que as expectativas são de poder gerar novos momentos de intercâmbio entre as companheiras do CEM e as mulheres da UTT, para que possam “conhecer e intercambiar experiências, conhecimentos e potencializar todo esse movimento pela agroecologia, pelo cuidado com a vida, de pensar na elaboração e no consumo de alimentos sadios, onde os saberes ancestrais também sejam chave para aprofundar a luta por soberania alimentar”.

Fuente: PACS

Berta Cáceres, heroína nacional

Hoy, Honduras conmemora la independencia en el marco de la colonización española y, en todo el país, desfilará el rostro de la luchadora social Berta Cáceres. Es la primera vez que el rostro de una mujer es incorporado a la lista de “héroes” nacionales y corre el peligro de ser un símbolo sometido al olvido colectivo o al “blanquemiento” de la memoria. En este día de pomposos desfiles nos preguntamos ¿Qué significa para las personas que compartieron con Berta tenerla como heroína nacional? ¿Qué podrían conocer las nuevas generaciones de su lucha?.

Las respuestas a esta preguntas se debaten entre el peligro de la oficialización de la memoria y la reivindicación cotidiana que se hace en la lucha hondureña en defensa de los bienes comunes y derechos territoriales de los pueblos indígenas y campesinos.

Para las personas de las comunidades del pueblo Lenca que lucharon a su lado, que Berta sea nombrada “heroína nacional”, es un reconocimiento a la lucha que hizo dentro de la organización de COPINH en defensa de los derechos del pueblo Lenca y de los pueblos indígenas de toda Honduras. 

Berta fue una luchadora incansable que predicó con la palabra y el ejemplo el compromiso con su país por contra la privatización de los servicios básicos, que defendió a las mayorías olvidadas por el Estado, especialmente a las personas empobrecidas, “a quienes no tienen quien hable por ellos y ellas”, nos dice don Francisco de la comunidad del Copante,Lempira.  

Continúa expresando que sin dudas los aportes de Berta son para las más de 10 millones de personas que habitan este territorio llamado Honduras para ganar derechos y enseñarnos a luchar con alegría y entusiasmo.

El proyecto libertario de Berta tuvo expresiones en el campo internacional como enlace de otras organizaciones sociales que creen en un mundo más justo y humano que derrumba las fronteras impuestas de un pueblo a otro, especialmente la lucha en defensa del agua con lo que ha sido más asociado su trabajo.

Sin embargo, Berta sigue desafiando a este país y este título es una convocatoria a rendirle homenaje avanzando con la justicia para ella y las comunidades Lencas víctimas de la violencia del Estado y la corrupción empresarial que invade territorios indígenas. Además de reivindicar en hechos concretos los derechos de los pueblos indígenas que siguen siendo desconocidos o burlados por gran parte de la sociedad. 

El nombramiento de heroína nacional es contrariado por aquellas personas egoístas que saben que su ejemplo es un inconveniente para los intereses que pregonan saqueando territorios e instituciones y para quienes no les importa el desarrollo de los pueblos.

Berta Cáceres ya era una heroína de hecho porque planteó que Honduras no tenía verdadera independencia porque se ha construido una institucionalidad supeditada a los intereses de los grupos de poder reaccionarios y, contrario a esto, la independencia consiste en tomar decisiones de manera soberana sin estar bajo el control  de las dinámicas internacionales que profundizan la esclavitud de quines dan la “materia prima” para el mercado. Ella exhortó al pueblo a luchar por la verdadera independencia e implementar un desarrollo desde los pueblos y para los pueblos. Su visión planteó el desarrollo a partir de los recursos propios y de los tiempos, dinámicas y necesidades de cada pueblo rígidos por los derechos y dignidad del soberano de Honduras: su pueblo.

Hoy, a 202 años de la independencia, Honduras sigue siendo explotada y en específico los territorios indígenas que albergan las riquezas naturales por siglos codiciadas por la mano criminal de un interés mezquino, violento y corrupto.

Berta Cáceres no será un rostro sin sentido, ella nos llama a luchar y a honrar a quienes hoy dedican su vida a cuidar de la tierras, bosques, ríos, autonomía y derechos y acercarnos a eso tan mencionado en estas fechas: la democracia, soberanía y la libertad.