El pacto por la transición en La Guajira es con acciones de reparación y participación

Consideramos oportuna la declaratoria de Emergencia económica, social y ecológica en el departamento de La Guajira así como el decreto del Ministerio de Ambiente que se deriva, el cual otorga medidas de especial protección de las fuentes hídricas del departamento de La Guajira, limita la expansión de los proyectos de extracción minera de carbón priorizando la protección del agua para el consumo humano y agrícola. Asimismo, proponemos que con miras en avanzar hacia una transición justa que atienda la crisis climática, se apueste por la planificación  adecuada de cierres mineros justos, con participación vinculante de las comunidades afectadas por la minería de carbón.

En una crisis humanitaria permanente por la falta sistemática de atención de necesidades básicas como alimentación, salud y agua potable, ha estado inmersa La Guajira desde hace años, pero sólo en el 2014 la Defensoría del Pueblo emitió una alerta más específica a través del informe “Crisis humanitaria en La Guajira”, cuyo énfasis sobre el abandono estatal es el tema del agua. Posteriormente, en el 2017, la Corte Constitucional a través de la sentencia T-302 del mismo año, declaró el Estado de Cosas Inconstitucional en el departamento por la vulneración sistemática de los derechos de los niños y niñas wayúu, lo cuál les ha causado muerte y desnutrición. 

Asimismo ordenó al Estado contratar un estudio independiente para determinar la relación causal entre la explotación carbonífera a gran escala y la escasez de agua para el pueblo guajiro. La situación ha vuelto a cobrar relevancia en la agenda política, social y mediática del país por la expedición por parte del presidente de la República del Decreto 1085 de 2023, que promulga el estado de emergencia económica, social y ecológica en el departamento1 para atender la agudización de la vulnerabilidad de La Guajira ante la crisis climática. 

En el documento se priorizan once sectores, entre ellos los de salud, educación, saneamiento básico, soberanía alimentaria y la problemática histórica relacionada con el acceso a la energía y al agua potable. La declaratoria toma importancia en la medida en que centra la mirada y accionar del gobierno y el país en pro de mitigar problemáticas en un territorio que ha estado sistemáticamente en la mira de trasnacionales que lo han convertido en lugar sacrificable para la implementación de megaproyectos extractivos, en particular de carbón. 

El acceso al agua potable en el departamento de La Guajira es una problemática que se exacerba cada día más: en la actualidad solo el 24 % de la población en los municipios priorizados por la Sentencia T-302 de 2017 (Riohacha, Manaure, Maicao y Uribia) tienen acceso al líquido vital, según reportes del Ministerio de Vivienda. A esto se suma la agudización de la sequía como efecto de la crisis climática y el incremento de las altas temperaturas en esta zona semidesértica.

Tomar medidas para que se priorice el uso del agua para el consumo humano y agrícola es fundamental, más en un escenario de alta vulnerabilidad ante la crisis climática, como lo presenta el decreto presidencial. En ese sentido, la declaratoria del decreto 1277 de 2023 del Ministerio de Ambiente, otorga medidas de especial protección de las fuentes hídricas del departamento de La Guajira, prohibiendo las desviaciones del cauce natural del río Ranchería y de sus afluentes, así como el desarrollo de actividades de exploración o explotación de minería de carbón sobre zonas de recarga de acuíferos. 

Estas medidas corresponden al diagnóstico presentado en el que se reconoce la conexidad entre la actividad minera de carbón a gran escala y la crisis humanitaria que se vive en el departamento. Por tanto, valoramos positivamente que dentro de las medidas también se contemple la prohibición provisional de la expansión de la actividad carbonífera en la región, hasta la realización de un Estudio Ambiental Estratégico que permita evaluar las condiciones ecosistémicas reales de la zona para la concesión de otros usos de agua y usos del territorio.

En esta misma vía, y con el propósito de avanzar en la transición energética justa, apoyamos la medida de no ampliar los contratos de concesión minera de carbón existente, y más bien sí invitamos a tomar medidas para propender por la planificación participativa de los cierres mineros justos en la región, procurando la reparación de los territorios tras décadas de la explotación de carbón. Esto pasa, por ejemplo, no solo por la protección de las fuentes hídricas, sino también la restauración de las que han sido vulneradas por la contaminación, obstrucción, desvío o aniquilamiento.  

Es importante que la Corte Constitucional avale el decreto de emergencia, sustentado en las sentencias y órdenes previas emitidas por la misma Corte, puesto que, pese a sus fallos, la situación de vulneración de derechos y el Estado de Cosas Inconstitucional no ha cambiado y se requieren medidas urgentes para generar cambios inmediatos que siembren bases estructurales para mejorar la situación.

Sin embargo, invitamos a revisar con cuidado el Pacto por la Transición Energética, mediante el cual se busca dar viabilidad a la implementación en la región de un amplio número de proyectos de producción de energías renovables no convencionales. La transición energética no puede ser una profundización del modelo extractivista, ni un escenario en el que se vulneren  los derechos fundamentales de las comunidades étnicas del departamento, sometiendolas a lógicas externas que perpetúan las dinámicas de explotación por encima de la garantía de sus derechos. Uno de ellos es el derecho de la consulta previa, libre e informada, que en la práctica ha terminado siendo sustituido  por las llamadas consultas exprés o acuerdos de asociatividad, medida propuesta por el Gobierno Nacional de asociatividad empresa-comunidad. 

Por el contrario, resulta fundamental que se abran espacios de diálogo, construcción y concertación sobre la transición energética justa en la región, que incluya una amplia participación ciudadana, reconociendo las formas organizativas propias de los pueblos étnicos, para no perpetuar la imposición de modelos económicos violatorios de los saberes locales. 

Si la transición se restringe únicamente a una dimensión energética relacionada a cambios tecnológicos para generación eléctrica no convencional, con énfasis en energía eólica o fotovoltáica a gran escala, dicha transición sólo terminará por profundizar el modelo extractivista en la región. Esto también se ve expresado en el riesgo de aumentar las conflictividades socioambientales por la ampliación de la frontera extractiva asociada a la explotación de minerales estratégicos para la transición como el cobre. Esta actividad minera también representa un riesgo al promover el acaparamiento de los medios de vida de las comunidades, sobrecargando los territorios vulnerables, como sucede, por ejemplo, por la alta demanda de agua que esta actividad requiere; es así que, junto a la prohibición temporal de la actividad minera de carbón, instamos a contemplar otro tipo de actividades extractivas como la de minería metálica. 

En ese mismo sentido, desde Censat Agua Viva consideramos necesario que se evalúe la viabilidad de los proyectos de extracción minera limitando el avance de la frontera extractiva pero además, haciendo de manera adecuada la planeación de cierres mineros justos, con participación vinculante de las comunidades afectadas, así como de los trabajadores, atendiendo, compensando y reparando los daños ocasionados por dicha actividad durante más de cuarenta años de extracción.


1 Sin embargo, a la fecha está pendiente la revisión de la constitucionalidad del Plan Provisional de Acción que emitió el Gobierno para dar cumplimiento a la Sentencia T-302/2017

Militares admiten que enfrentaron a manifestantes en Ayacucho con armas de fuego y sin sistema de comunicación

Han pasado seis meses desde la masacre ocurrida en las inmediaciones del Aeropuerto Nacional Alfredo Mendívil Duarte de Ayacucho, donde murieron 10 ciudadanos por armas de fuego. Las patrullas que intervinieron elaboraron sus informes pasados los hechos y estos revelan que fueron pertrechados con armamento y sin un sistema de comunicación, por lo que tuvieron que tomar decisiones individuales frente a las protestas.

La Encerrona accedió a los informes elaborados por esas patrullas militares de la Segunda Brigada de Infantería, las cuales se desplegaron en diciembre del año pasado en Huamanga y que hoy están bajo investigación de la fiscalía por los homicidios cometidos.

Informe de la patrulla que actuó en Ayacucho. La Encerrona

De acuerdo al medio, “estos son los reportes que las fuerzas armadas en un principio se negaron a entregar a la fiscalía argumentando que eran secretos. El mismo argumento usaron cuando el periodista Ernesto Cabral, con el apoyo del estudio Arbizu-Gamarra, los pidió por transparencia”.

Y según informan, el Ministerio de Defensa ha decidido ir hasta el Poder Judicial para evitar que sean desclasificados. Los informes tienen cerca de quinientas páginas. Y a través de ellas, se sabe ahora que el propio Ejército admitió que no estaban preparados para controlar las protestas de diciembre en Ayacucho.

Testimonios de los oficiales que actuaron en Ayacucho

“El teniente coronel, Carlos Núñez González, uno de los responsables de las patrullas de ese fatídico 15 de diciembre, en su informe reservado elaborado después de ocurridas las muertes en Ayacucho, explica que la segunda brigada Huari no disponía de equipos antimotines para controlar las protestas de civiles, como armas no letales o equipo de protección, por lo que se vieron obligados a salir con fusiles y otros pertrechos que no están diseñados para hacer frente de manera eficiente a las protestas”, se lee en los documentos.

Peor aún, el reporte reservado que las fuerzas armadas no querían que se conozca revela que las brigadas que salieron a las calles de Ayacucho no contaron con un sistema de comunicación que permita controlar adecuadamente a las patrullas y el uso de sus armas.

Informe de la patrulla que actuó en Ayacucho. La Encerrona

Solo se comunicaron usando sus teléfonos personales que para colmo no funcionaban en el aeropuerto debido a que cerca hay una prisión con un sistema de bloqueador de celulares. Y según reconocen en el reporte, “todo esto ocasionó que cada militar tuviera que decidir de manera individual cómo usar la fuerza”.

Hablan otros jefes de las patrullas militares

En esto coincidieron varios de los jefes de las patrullas militares que salieron a controlar las protestas en Ayacucho. “El capitán de Infantería, Carlos Montalvo, estaba a cargo de la patrulla Bravo. Él reconoce como una ‘lección aprendida’ que deben ser equipados con armas no letales para velar por la protección de cada individuo”.

El técnico de primera, Alberto Bravo, jefe de la patrulla número 16, incluso fue más directo en su reporte. “Las patrullas deben contar con armas no letales para salvaguardar la vida de la población”.

El mayor Alexander Córdoba, jefe de la patrulla número 3, incluso reconoce que, “los jefes de patrulla deben controlar mejor a sus subordinados. Para evitar que usen su armamento en contra de la población”.

Fueron más de 250 soldados que portaron fusiles de guerra y más de 16,000 cartuchos

Y es que los mismos reportes reservados del Ejército revelan que se armaron como para ir a una guerra. Las patrullas que se desplazaron el 15 de diciembre en Ayacucho involucraron más de 250 soldados. Portaban la misma cantidad de fusiles de guerra y más de 16,000 cartuchos de calibre 5.56 mm.

La cantidad exacta de balas usadas no está clara porque varias patrullas no las reportan, a pesar de que reconocen que hicieron disparos al aire.

 

Fuente: El Buho

Encontro Nacional reúne articuladores e articuladoras do Grito dos Excluídos

Representantes de 22 Estados, das cinco regiões do Brasil, participaram do 3º Encontro Nacional dos Articuladores e Articuladoras do 29º Grito dos Excluídos e Excluídas, que aconteceu no sábado (5), no formato online.

Reprodução: Grito dos Excluídos

Por comunicação Grito dos Excluídos

O processo de construção do Grito continua com muita força e energia, expressada nas diversas atividades que se multiplicam nos locais – debates, seminários, reuniões, oficinas de confecção de materiais do Grito, concursos de redação e poesia nas escolas, Esquenta Grito, Grito literário, feiras e saraus culturais, caminhadas, celebrações, rodas de conversa, cirandas, divulgação nas redes sociais. Sempre a partir do tema e lema do Grito: Vida em primeiro lugar! Você tem fome e sede de quê? Diversos locais já definiram a programação das ações para o dia 7 de Setembro e Semana da Pátria.

O encontro contou com a contribuição do Padre Alfredo José Gonçalves, que trouxe as várias faces da conjuntura atual, a partir das falas dos articuladores e articuladoras presentes no Encontro Nacional.

Um dos encaminhamento foi a agenda para o próxima Encontro Nacional que ficou marcado para o dia 21 de outubro. Em 2024 a mobilização do Grito dos Excluídos e Excluídas comemora 30 anos, a proposta é que o evento volte a ser presencial.

Leia abaixo a análise de conjuntura compartilhada com o grupo pelo padre Alfredo J. Gonçalves.

Análise de Conjuntura

A expressão “análise de conjuntura”, nesta plenária sobre a preparação do Grito dos Excluídos, é muito pretensiosa para os parágrafos que se seguem. Em lugar disso, convido aos participantes desta plenária a um percurso coletivo através de 4 veredas, em meio a esse grande sertão que é o campo socioeconômico e político-cultural. Espero que a metáfora do grande poeta e escritor brasileiro, Guimarães Rosa, possa nos trazer algumas luzes. Vamos à reflexão aos mesmo tempo particularizada e convergente sobre as referidas veredas: a) reconstrução democrática, b) entrave histórico-estrutural, c) sonolência das forças de esquerda e d) avanços na política externa.

1. Reconstrução democrática

Inegavelmente o governo atual vem tentando uma reconstrução daquele fio de confiança nas várias instituições e instâncias do regime democrático. O vírus do negacionismo e da indiferença cede o posto a uma esperança que vem das urnas. Prova disso é a retomada das políticas públicas voltadas, em especial, para o combate à fome e subnutrição, ao desemprego e a formas de trabalho informal; para os distintos povos originários (indígenas), as comunidades quilombolas e os movimentos afro-brasileiros; para os setores da educação e saúde; para a preservação do meio ambiente e contra a derrubada da mata; para o acesso dos pobres e excluídos à educação superior (academia) e para as iniciativas ligadas às expressões artísticas, enfim, em benefício da população de baixa renda.

Para além disso, vale um olhar atento aos indicadores da economia e do mercado (este último quase sempre de humor sombrio e oscilante). Gradualmente, as perspectivas quanto ao crescimento do PIB, o sobe-e-desce da bolsa de valores e as previsões da inflação, por exemplo, têm se revelado razoavelmente favoráveis. Respira-se um forte anseio por melhorias e mudanças que conduzam o país a políticas não apenas emergenciais, mas estruturais, estáveis e mais profundas. Pouco a pouco, o desmonte praticado pelo governo anterior vem sendo revertido. A democracia brasileira, apesar de suas debilidades crônicas, parece entrar nos trilhos.

2. Entrave histórico-estrutural

Na contramão do que acabamos de ver no item acima, permanece uma certa promiscuidade entre os poderes legislativo e executivo (para sequer falar do judiciário em alguns aspectos). O famigerado “centrão”, com o orçamento secreto ou sem ele, segue em grande medida ditando as regras do jogo. Qualquer avanço das políticas públicas direcionadas para a população pobre, excluída e vulnerável arrasta-se a um preço estratosférico. Não bastassem os salários e penduricalhos de cada deputado, as emendas parlamentares continuam um ralo sem fundo do orçamento público. Baste um exemplo: o marco fiscal (famoso arcabouço) teve protelada sua votação, só porque o governo ainda não liberou as verbas correspondentes. Não conseguimos eliminar o balcão de negócios do “toma lá dá cá”. O presidencialismo de coalizão revela seus nós e suas mazelas.

Por outro lado, se é verdade que o Bolsonaro está de joelhos diante de tantos inquéritos e processos, também é certo que o bolsonarismo permanece vivo, forte e prepotente. Arreganha os dentes e afia as unhas sempre que a justiça lhe persegue os calcanhares. Segue fazendo com que a violência e a polarização partidária extremas migrem facilmente das redes digitais para as ruas, praças e meios de comunicação em geral. As investigações sobre as tentativas de golpe e de subversão dos resultados das eleições, bem como os ataques aos três poderes da União, realizadas em 8 de janeiro/2023, por exemplo, andam aos tropeços, em avanços e recuos imprevisíveis.

A essa altura, emerge uma pergunta instigante e inquietadora: a coalizão de centro-esquerda, que hoje governa o país, terá condições de fazer um segundo mandato? E não se trata aqui de um projeto de caráter socialista (tanto menos do fantasma do “comunismo” que tantos teimam em identificar em cada esquina), e sim de dar continuidade a um projeto de produção eminentemente capitalista, dentro da filosofia neoliberal. Irônica e paradoxalmente, a esquerda em termos globais parece chamada a administrar a crise, o declínio e o fim do paradigma liberal, com sua economia capitalista, onde o lucro e a acumulação funcionam como motor que tudo move. Vale a pena repetir a pergunta: conseguiremos manter as instituições democráticas no rumo certo, ou retornaremos aos tempos sombrios da barbárie, do negacionismo e do escárnio?!

3. Sonolência das forças de esquerda

Convido agora a interver a lupa de análise, olhando-nos com coragem para o espelho. O que dizer nos dias de hoje sobre as “forças de esquerda” (na falta de outra expressão) no Brasil e na América Latina e Caribe? Que termos podem ser usados? Vejamos: sonolência, apatia, comodismo, letargia, ou até mesmo preguiça, quem sabe! Desde que a pandemia da Covid-19 fez emergir a possibilidade dos encontros virtuais, como nos custa sair da zona de conforto e voltar aos encontros presenciais! Mas isso é o de menos. O maior problema é que nossas manifestações e mobilizações se tornam tímidas, pífias, não raro insignificantes. Ganham certo entusiasmo por ocasião das últimas eleições majoritárias, depois resfriaram sensível e visivelmente.

O presidente Lula tem repetido com insistência: “Não posso governar sozinho”! Porém, vendo as coisas de sua perspectiva, como confiar na força vulcânica das ruas, campos e praças? E sem essa energia do sangue vivo das multidões, como garantir uma governabilidade que favoreça os setores da população empobrecida? De que forma reverter os rumos, horizontes e prioridades do mercado financeiro, por exemplo, dirigindo s benefícios da ciência e da técnica para as necessidades básicas da nação? Essas perguntas somente encontram resposta nas ruas conscientemente mobilizadas. Uma vez mais, da mesma forma que a espiga, a flor ou o edifício, as verdadeiras mudanças se levantam do chão. Transformações reais e estruturais não costumam cair do Planalto Central, mas se erguem a partir das organizações da Planície.

E a Igreja Católica? Neste processo de organização do Grito dos Excluídos, é lícito que se pergunte pela contribuição da principal instituição que lhe deu origem e o hoje o promove. E aqui também a sonolência ronda as dioceses, paróquias e comunidades. De um lado, o formalismo ritualista insiste em fossilizar-se num liturgismo a-histórico, avesso a qualquer tipo de compromisso social; de outro, é bem conhecido e notório um certo retorno à sacristia. Um espiritualismo estéril e vistoso toma o lugar da espiritualidade encarnada, com raízes do êxodo israelita e em Jesus de Nazaré. As pompas e solenidades externas, além de extravagantemente luxuosas e ostensivas, parecem dissimular não somente lacunas de ordem teológica, mas também vícios inconfessados e inconfessáveis.

Em não poucas celebrações, de modo particular nos meios de comunicação e nas redes digitais, o show e o espetáculo tomaram o lugar da profecia. Se é verdade que as distintas Pastorais Sociais, as Comunidades Eclesiais de Base (CEBs), determinadas congregações religiosas e outros setores da Igreja ainda procuram priorizar a dimensão sócio-transformadora, não é menos verdade que mesmo neste caso prevalece não raro a timidez e a arrumação da própria casa. Onde está a Igreja em saída? Onde a sinodalidade, como a participação dos leigos/as? Contra a vontade, devo reconhecer que boa parte da Igreja Católica navega na contração do Papa Francisco.

4. Política externa

A reaproximação com a Comunidade Europeia e com a China, os avanços nos acordos do Mercosul e agora da cúpula da Amazônia, entre outras coisas, fazem o presidente Lula afirmar com repetida ênfase: “O Brasil voltou”. Aqui gostaria de sublinhar, simultaneamente, um ponto positivo e uma preocupação. O ponto positivo, evidentemente, tem a ver com o retorno do Brasil ao complexo cenário da política internacional. Enquanto o governo anterior isolou o país a ponto de este tornar-se um pária, o atual governo retoma os debates que envolvem todo o planeta, como são, por exemplo, a emissão de gases poluentes, de um lado, e a preservação do meio ambiente, por outro. Inegável que o Brasil exerce um papel decisivo e preponderante do palco na política externa, devido não só aos cuidados com a região amazônica e à produção alimentos, mas também à figura do próprio Luiz Inácio Lula da Silva como estadista.

Justamente dessa figura do Lula vem a preocupação. Onde o presidente, neste seu terceiro mandato, encontra maior apoio: nas democracias consolidadas do exterior ou nas forças sociais internas? Sem dúvida, aqui existe uma boa dose de pimenta nos olhos de todos nós. Se for verdade que o maior sustento de Lula vem de fora e não de dentro, como transformar isso em votos nas eleições que se seguem em 2022 e 2m 2026. Não necessariamente votos para a pessoa do Lula, claro, mas para o projeto que, bem ou mal, ele representa. Em termos de política democrática, não cabe mais o culto ao personalismo, ou ao “salvador da pátria”.

E a esta altura vai o desafio: de que maneira transformar o reconhecimento e apoio externo em organização interna, com vistas a dar prosseguimento a esse projeto democrático? Numa palavra, como salvar o rumo da democracia brasileira? Não basta a pressão externa. Ela é necessária, mas deve despertar e mobilizar igualmente a pressão interna, para que o Brasil possa eliminar de vez o espectro do autoritarismo e do nazi-fascismo. A garantia do processo democrático, conquistado a duras penas, repousa acima de tudo sobre os cidadãos e cidadãs de cada país autônomo. Soberania e democracia, combinadas, residem em nossas mãos.

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

Recuerda ONU-DH asesinatos y desapariciones de 46 defensores indígenas en México

Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México | Desinformémonos. La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) recordó que al menos 46 defensores indígenas han sido asesinados o desaparecidos en México desde 2019, sin que se haya hecho justicia para más del 90 por ciento de los casos.

De acuerdo con los registros de la ONU-DH, sólo en uno de los casos se emitió una sentencia condenatoria en contra de los agresores. Jesús Peña Palacios, representante adjunto en México de la organización, denunció que «esta impunidad agrava la discriminación estructural que viven los pueblos indígenas y las dificultades que encuentran en el acceso a la justicia».

«Una investigación efectiva y de acuerdo con los estándares de debida diligencia, que logre que las personas responsables rindan cuentas ante la justicia, es el más claro mensaje de que estos terribles actos no serán tolerados”, señaló Peña Palacios el pasado 9 de agosto, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Añadió que los líderes indígenas de los pueblos y comunidades «están más expuestas a represalias o acciones violentas debido a su visibilidad por la defensa de su territorio y modo de vida», así como que su asesinato o desaparición «tiene un efecto amedrentador» sobre toda su comunidad, «que inhibe y dificulta el ejercicio de sus derechos humanos».

La ONU-DH reconoció «el valioso legado de las personas indígenas que han sido asesinadas o desaparecidas por ser defensoras de sus derechos, pueblos y comunidades», y urgió a las autoridades de los tres niveles de gobierno garantizar un ambiente seguro para el ejercicio de sus derechos, desde un enfoque preventivo y que garantice la no repetición de actos violatorios.

Las cifras de asesinatos de defensores indígenas en México podrían ser mayores. De acuerdo con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), el gobierno mexicano en sus diferentes niveles fue el «primer responsable» de las 582 agresiones que tan sólo en 2022 se cometieron contra defensores de la tierra y los derechos humanos ambientales en el país. Ese año, del total de agresiones, 24 fueron asesinatos de defensores de la tierra y el territorio. A ello se suma que 54 por ciento de los ataques se cometieron contra integrantes de comunidades indígenas que defendían su territorio de proyectos extractivistas, especialmente del sector minero.

A continuación el comunicado completo:

En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) reconoce y mantiene presente el valioso legado de las personas indígenas que han sido asesinadas o desaparecidas por ser defensoras de sus derechos, pueblos y comunidades, y llama a las autoridades de los tres niveles de gobierno a redoblar sus esfuerzos para crear un ambiente seguro para el ejercicio de sus derechos, desde un enfoque preventivo y que garantice la no repetición de actos violatorios en contra de personas defensoras.

A 75 años de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un acontecimiento histórico en el reconocimiento de la igualdad y la no discriminación de todas las personas, persisten retos importantes para que la plena vigencia de los derechos de los pueblos indígenas sea una realidad.

“En México, adicionalmente a los desafíos estructurales que han afectado a los pueblos indígenas generando importantes brechas de desigualdad, marginación y acceso a sus derechos, también enfrentan violencia por parte de diferentes actores, incluidos grupos del crimen organizado, quienes disputan el control de su territorio. En particular, las personas líderes de estos pueblos están más expuestas a represalias o acciones violentas debido a su visibilidad por la defensa de su territorio y modo de vida. Su asesinato o desaparición tiene un efecto amedrentador sobre todo el pueblo indígena, que inhibe y dificulta el ejercicio de sus derechos humanos”, señaló Jesus Peña Palacios, Representante Adjunto en México de la ONU-DH.

Desde 2019, la ONU-DH ha registrado al menos 46 casos de personas defensoras indígenas (43 hombres y 3 mujeres) que fueron asesinadas o desaparecidas con un posible vínculo con su labor de defensa, lo que constituye casi el 30% de todos los casos de personas defensoras de derechos humanos asesinadas o desaparecidas que ha conocido la ONU-DH México en dicho periodo. Actualmente ocho de las víctimas continúan desaparecidas.

En 32 de los 46 casos, las personas defensoras indígenas realizaban actividades en la temática ambiental y en 33 casos habían sufrido incidentes previos de seguridad, que fueron denunciados en 10 casos. Respecto de la distribución geográfica, los estados con mayor recurrencia de casos registrados fueron Oaxaca con 20 casos, Chihuahua con 5, Guerrero con 4, Michoacán con 4 y Chiapas con 3.

El Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas ha avanzado en la adopción de medidas de protección en casos de personas defensoras indígenas. Asimismo, en los últimos años el Estado mexicano ha comenzado la definición de planes de justicia para poder atender el contexto que viven los pueblos indígenas. No obstante, las cifras registradas de homicidios y desapariciones de personas indígenas son un llamado a redoblar los esfuerzos para adoptar las medidas que les garanticen un entorno seguro y propicio y eviten los actos de estigmatización, deslegitimación, criminalización y violencia en su contra, sobre todo en el contexto del diseño e implementación de proyectos de desarrollo.

México fue uno de los países promotores de la adopción del Acuerdo de Escazú. La plena implementación de las obligaciones contenidas en dicho Acuerdo, particularmente en lo que respecta a los derechos de acceso en asuntos ambientales, reforzará la protección de las personas defensoras indígenas de derechos humanos.

De los 46 casos conocidos por ONU-DH, solamente en uno se ha emitido una sentencia condenatoria en contra de las personas agresoras. “Esta impunidad agrava la discriminación estructural que viven los pueblos indígenas y las dificultades que encuentran en el acceso a la justicia. Una investigación efectiva y de acuerdo con los estándares de debida diligencia, que logre que las personas responsables rindan cuentas ante la justicia, es el más claro mensaje de que estos terribles actos no serán tolerados”, añadió Peña Palacios.

La investigación de los asesinatos y desapariciones debe comprender todas las posibles líneas de investigación, incluida la posible vinculación de los crímenes con las actividades de defensa de derechos humanos que realizaban las víctimas, así como la incorporación efectiva de la perspectiva de género e interculturalidad. La ONU-DH confía que las acciones llevadas a cabo hasta la fecha por las autoridades competentes permitan un pronto esclarecimiento de los hechos y la sanción a los presuntos responsables.

Finalmente, la ONU-DH expresa su profunda solidaridad con las familias de las personas que continúan desaparecidas y sus más sentidas condolencias a familiares y amistades de las personas asesinadas.

 

Fuente: Desinformemonos

Ecuador: Consulta popular por la defensa del Parque Nacional Yasuní

El 20 de agosto de 2023 se llevará a cabo la consulta popular donde se preguntará si la ciudadanía ecuatoriana está o no de acuerdo de la permanencia bajo tierra del crudo de los campos Ishpingo, Tiputini y Tambococha (ITT) de la reserva ecológica Yasuní ITT o bloque 43.

Después de una década de lucha por el colectivo Yasunidos, la Corte Constitucional calificó el pedido de consulta ciudadana. La propuesta fue planteada en 2013 durante el gobierno de Rafael Correa, pero fue archivada.

Dirigentes Waorani explican que la protección del territorio ancestral ITT es una forma de reivindicar sus derechos, además de proteger el agua y recursos que necesitan para vivir. Dentro del área se encuentran comunidades que viven y se resisten a la devastación ambiental por parte de empresas extractivistas.

Esta consulta popular coincide con las elecciones presidenciales en Ecuador y en Quito (la capital) con la consulta popular antiminera del Chocó Andino.

Escuche reportaje aquí:

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Reporta: Víctor Gómez Barragán de Radio Sucumbíos; Ecuador.

Fuente: Asociación Latinoamericana de Educación y Comunicación Popular (ALER)

 

Fuente: Radio Temblor

Al hidrógeno también le pintan de verde

Acción Ecológica opina

Hace pocos días, se presentó[i] la Hoja de Ruta y Estrategia para el Hidrógeno Verde en Ecuador. Según información del Ministerio de Energía y Minas, el plan del gobierno es desplegar hasta el 2030 la infraestructura necesaria para convertir al Ecuador en un país exportador de hidrógeno líquido y sus derivados. Para entender en qué consiste esta Estrategia es importante saber qué es el hidrógeno verde (H2V), cómo se produce, en qué se usa y qué consecuencias ambientales podría tener su producción.

El hidrógeno es un elemento que abunda en el universo. En nuestro planeta no se lo encuentra suelto sino formando parte de compuestos químicos, como por ejemplo en forma de dos moléculas H2 -altamente volátil-, junto a elementos como el carbono en forma de hidrocarburos, o con el oxígeno en forma de agua H2O. Entonces, para obtener moléculas de hidrógeno es necesario provocar reacciones fisicoquímicasconprocesos complejos, costosos y que requieren enormes cantidades de energía y de otros materiales. El hidrógeno (H₂)en sí mismo no es una fuente de energía directa, pero sus características permiten usarlo como vector o portadorde energía, una vez almacenado en tanques y llevado hacia una pila.

Hoy el hidrógeno se usa casi todo en el refinado de petróleo, para el mejoramiento de crudos pesados, la producción de amoniaco para hacer fertilizantes sintéticos, plásticos, la fabricación de llantas, cemento, vidrio, acero, o explosivos. Todos estos sectores de la industria son altamente contaminantes. El hidrógeno producido se transporta en camiones, barcos o ductos para lo que debe ser comprimido o convertido en hidrógeno líquido.

Actualmente, el 23% del hidrógeno se obtiene usando carbón y 76% gas natural[ii], lo que produce enormes cantidades de CO2. Las empresas productoras de este último, llamado hidrógeno “gris”, dicen que van a limpiar su producción con geoingeniería -sumamente riesgosa- que capture el CO2, lo meta bajo tierra y enverdezca el hidrógeno producido. La producción de hidrógeno también puede hacerse en un biorreactor con el uso de ciertas algas -que pueden ser genéticamente modificadas-, pero es a pequeña escala y experimental.

En este momento, la novedad es la fiebre de la producción de hidrógeno “verde” (H2V) que se hace mediante electrólisis y que consiste en utilizar una corriente eléctrica para romper la molécula del agua en oxígeno e hidrógeno. Se le llama “verde” porque utiliza energía generada por fuentes supuestamente “verdes” como la solar, eólica, hidráulica, residuos biológicos o hasta la nuclear -a la que le dicen baja en carbono-. Sus promotores sostienen que si este hidrógeno “verde” no emite gases con efecto invernadero yes bueno para enfrentar el cambio climático. Pero ¿qué hay de verdad en esto?  Prendamos en sospechómetro y hagámonos algunas preguntas.

¿POR QUÉ AHORA SE QUIERE TANTO HIDRÓGENO?  

El sistema capitalista de producción y consumo siempre necesita más energía “barata” y en el menor tiempo posible. Conflictos bélicos, resistencias de los pueblos, o el mismo cambio climático, empujan a las corporaciones a buscar desesperadamente nuevas fuentes de energía. Vemos cómo se sigue extrayendo carbón a pesar de ser el combustible fósil más contaminante, se avanza hacia nuevas fronteras para extraer petróleo pesado y extrapesado, se recurre a la fractura hidráulica para sacar más gas, la energía nuclear sigue presente, y se siguen secuestrando ríos para construir hidroeléctricas. Y ahora, los nuevos planes incluyen el despliegue de millones de aerogeneradores o paneles solares en todo el mundo.

Es en este escenario que entra el hidrógeno. Sin embargo, el hidrógeno “verde” no es una nueva forma de energía -aunque se le presente así- ni va a proveer más energía. Por el contrario, se va a desperdiciar energía[iii]. A pesar de esto, en los últimos cinco años, más de 30 países -incluido el Ecuador- han puesto en marcha, o comenzado a preparar, estrategias nacionales de H2V, con el argumento de que se contará con un nuevo tipo de energía con la que combatiremos el calentamiento global. Pero, si no es una fuente energética ¿por qué tanto entusiasmo con invertir en esta pequeña molécula? Sostenemos que al menos por cuatro razones.

La primera es que hay muchísima liquidez de capitales -lícitos e ilícitos- en el mundo. Por ejemplo, gigantes gestores de fondos, como BlackRock[iv], ya están inviertiendo en varios proyectos de H2V en Chile, uno de los grandes países productores de hidrógeno “verde”. Pero cabe preguntarse ¿por qué les interesa invertir tanto en este mercado que podría no ser tan exitoso en el futuro?

La respuesta radica en la segunda razón del auge del hidrógeno “verde”. En todos los países, las empresas de energía -incluidas las petroleras- son altamente subsidiadas con fondos públicos. Esto también ocurre en el caso de la energía de hidrógeno. En Ecuador posiblemente habrá también subsidios a través del otorgamiento de tierras, infraestructura vial, licencias de agua, cofinanciamiento con fondos públicos, reparación de daños ambientales, facilidades legales, tributarias, administrativas y posiblemente hasta promoción gratis. Sin este dinero público, no sería tan rentable invertir en hidrógeno “verde”.

Un tercer elemento que incentiva el crecimiento exponencial del hidrógeno “verde” es que los países del norte, de largo los de mayor demanda de energía, deben demostrar sus compromisos con las metas de cero-neto emisiones bajo el Acuerdo de Paris de cambio climático. Pero el planeta no da abasto para tanta compraventa de “compensaciones de emisiones de carbono”, con todos sus bosques, océanos, cultivos, suelos…por lo que requieren incorporar a sus negocios cambios tecnológicos como las energías “renovables”, y aquí calza perfectamente el H2V. Las negociaciones y políticas sobre clima en Estados Unidos y Europa ya lo están incorporando como nuevos negocios en el mercado de carbono para que las empresas electrolizadoras obtengan créditos de carbono gratis, las puedan negociar y mentir que están descarbonizadas.

La cuarta razón es, en definitiva, que el hidrógeno “verde” permitirá más extracción y uso de combustibles fósiles y minerales, lo que es una buena noticia para las empresas vinculadas al extractivismo. Vamos a ver porqué en los siguientes párrafos.

¿QUIÉNES GANAN Y QUIÉNES PIERDEN?

A más de los sectores de la energía “renovable” y los inversores de capitales, la gran industria pesada y contaminantes se verán como ganadoras. Como vimos, ante todo, la industria de combustibles fósiles, los fabricantes de agrotóxicos, la metalúrgica y ahora el transporte marítimo o terrestre de mercancías a grandes distancias, o la aviación. Para todos estos sectores responsables del calentamiento global, el uso de hidrógeno “verde” les permitirá lavar su imagen, “compensar sus emisiones” y llamarse carbono neutrales. Para poder seguir el modelo de producción y consumo y no dejar su dependencia a los hidrocarburos fósiles.

En tanto los pueblos, las comunidades y la naturaleza del Sur serán afectados por esta peligrosa “transición verde”, plagada de falsedad.

EXPORTAR, EXPORTAR, EXPORTAR

La mayor parte del hidrógeno producido en los países del Sur será destinada a países del Norte. El H2V va a transformar la geopolítica energética global. Puede decirse que exportar hidrógeno “verde” va a significar que estaremos de facto exportando nuestro sol, viento, agua en forma de hidrógeno. Esto traerá presiones para que exista una producción de hidrógeno a gran escala, a través de la instalación de cientos de aerogeneradores, miles de paneles solares, o decenas de centrales hidroeléctricas para obtener la energía necesaria para los electrolizadores que se instalarían.

Ya se han levantado muchas voces críticas en todo el mundo para alertar y denunciar los impactos sociales y ambientales del despliegue industrial de proyectos de energías “renovables”, y ahora a los asociados a la producción de hidrógeno. Además de lo que puede ocurrir en los lugares donde se van a instalar las fábricas de hidrógeno.

IMPACTOS EN LAS COMUNIDADES Y LA NATURALEZA

Una de las primeras fuentes de electricidad para el H2V serán los “parques” eólicos o las “granjas” solares. Denominados así para que parezcan amigables con el medio ambiente, pero en realidad significan tierras acaparadas y territorios sacrificados para poder instalar la infraestructura.

Se conoce que la energía eólica a gran escala, con turbinas y aspas gigantescas (de hasta 100 metros cada una), con una vida útil de alrededor veinte y cinco años, provoca daños brutales en el vuelo de las aves, ahuyentan con el viento a los insectos y otros animales, son sumamente molestosas por el constante ruido que provocan, y dejan gran cantidad de desechos al término de su vida útil. Las aspas fabricadas en China son hechas con la balsa que fue arrasada de varias zonas del Ecuador;[v] y probablemente va a regresar en forma de aspas para los aerogeneradores que se colocarían en nuestros territorios.

Para construir un aerogenerador, transportarlo y pararlo se necesitan miles de toneladas de cobre, plata, oro y otros minerales, y mucho combustible fósil. Cálculos realizados en México señalan que para cada torre y su aerogenerador se necesitan: 150 toneladas métricas de acero para los cimientos de hormigón, 250 toneladas para los cubos del rotor, 500 toneladas de acero para la torre, y más de 8 toneladas de cobre. Para instalar un aerogenerador se hacen huecos de hasta 15 metros de profundidad y 20 de diámetro y se rellenan de hormigón acerado[vi], para lo cual se requiere solidificar la aguas subterráneas. Para la propia operación de los aerogeneradores se requiere de diésel o gasolina. Todo esto implica abrir minas y sacar petróleo para la fabricación, transporte, implantación. En realidad, a las energías renovables se les puede llamar energías fósiles recargadas.

Y en cuanto al uso de tierras: en Chile, por ejemplo, se quiere ocupar inevitablemente cerca de 400 mil hectáreas[vii] para la instalación de los proyectos eléctricos que abastecerían la industria del hidrógeno “verde”, más de un tercio de la superficie cultivada con frutas en ese país. Porque solo a gran escala se tendrá la cantidad de energía necesaria para romper la molécula de agua.

Los paneles de energía solar también ocupan muchísimo espacio, muchas veces agrícola, y también se requiere de ingentes cantidades de minerales metálicos, tierras raras y energía fósil para su fabricación e instalación. Y se necesita mucho sol, por eso se están instalando miles de paneles en el norte de África, en América del Sur, y otras zonas tropicales.

Otra fuente renovable, para la producción de H2V, es la que proviene de centrales hidroeléctricas. En el Ecuador, el 78% de la electricidad se genera en centrales hidroeléctricas. Desde hace varias décadas se cuestiona a este tipo de infraestructuras porque afectan a los ríos y a las comunidades y porque los embalses emiten altas cantidades de metano que contribuye aún más al calentamiento global. Estos proyectos de hidroenergía causan daños irreparables a la naturaleza, basta ver lo ocurrido con el proyecto Coca-Codo Sinclair que provocó un proceso de erosión regresiva en el rio Coca causando la desaparición de la cascada de San Rafael, la rotura de los dos oleoductos y el derrame de milesde barriles de crudo que afecto a muchas comunidades río abajo. La hidroenergía tampoco es sustentable ni ecológica[viii].

EL USO DEL AGUA

Por si fuera poco, para la electrólisis del hidrógeno es imprescindible mucha agua pura. Quizás el agua que se use en el país para producir H2V, para la industria y la exportación, vendrá de la red de agua potable, o de fuentes naturales de agua como los páramos, pozos, lagos, ríos. También podría venir de agua desalinizada cuyo procesamiento es muy costoso y conlleva contaminación por residuos dañinos como son las salmueras. No sería extraño que se realicen proyectos de obtención de agua de alta calidad para la industria del hidrógeno.

Cifras promedio del caso chileno señalan que la producción de una tonelada de hidrógeno a través de la electrólisis requeriría un promedio de 9 toneladas de agua pura; pero, a su vez, para obtener una tonelada de agua purificada se requiere de unas dos toneladas de agua a tratarse. Es decir, producir una tonelada de hidrógeno requiere de al menos 18 toneladas de agua.[ix]

Según los planes del gobierno ecuatoriano al 2050 se espera producir 520 millones de toneladas de hidrógeno. Es decir, a pesar de la crisis hídrica actual y futura, se tendría que destinar más de 9.000 millones de toneladas de agua para estos planes, lo cual resulta delirante.

MÁS TERRITORIOS SACRIFICADOS EN ECUADOR

La Estrategia para el Hidrógeno Verde en Ecuador incluye al menos siete proyectos piloto, que estarían ubicados en las Galápagos, Esmeraldas, Guayas, Manabí, Sucumbíos, Chimborazo y Pichincha, para incorporarse a los planes de separar el hidrógeno del oxígeno (mediante hidrólisis), y al menos 21 ubicaciones para emplazar proyectos de generación de energía “renovable”. [x]

Es una obligación entregar la información necesaria para conocer qué tipo y en dónde quieren instalar toda esta infraestructura, con qué dinero se lo hará, como se realizarán estos proyectos, los riesgos e impactos en los derechos humanos y de la naturaleza.

Como suele ocurrir, los principales beneficiarios de estos planes serán, por un lado, la propia industria petrolera, las refinerías (Esmeraldas y Shushufindi), las acerías o cementeras, los fabricantes de amoniaco (Chimborazo y Guayas) para fertilizantes químicos, de metanol (Manabí)[xi] o las mismas mineras, y los consumidores del Norte global importando H2V. Según lo señaló el ministro de Energía durante la presentación pública de la Estrategia, se busca para el “2035 descarbonizar completamente las industrias más contaminantes y empezar a exportar hidrógeno verde“.

Con la consulta popular del 20 de agosto, el Ecuador dará una señal al mundo de que si es posible un camino despetrolizado, dejando el petróleo en el Yasuní-ITT, hacia una verdadera transición ecológica en la que no caben rutas hacia abismos energéticos como el del hidrógeno “verde”.

ACCIÓN ECOLÓGICA
Agosto 2023

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[i]                 Ministerio de Energía y Minas. Ecuador presentó la Hoja de Ruta y la Estrategia para la Producción de Hidrógeno Verde. 9 de julio 2023. https://www.recursosyenergia.gob.ec/ecuador-presento-la-hoja-de-ruta-y-la-estrategia-para-la-produccion-de-hidrogeno-verde/

[ii]                International Energy Agency. The Future of Hydrogen. Junio 2019. https://www.iea.org/reports/the-future-of-hydrogen

[iii]    Según María Paz Aedo, información científica dice que aún los sistemas de electrólisis para producir hidrógeno

más eficientes tienen pérdidas del 30% de la energía eléctrica usada en el proceso, y que pueden subir hasta el 50%. Ver: Hidrógeno verde y nuevos extractivismos. https://www.briega.org/es/opinion/hidrogeno-verde-nuevos-extractivismos. 21/03/2023

[iv]               OLCA. ¿Quiénes controlan el negocio del “Hidrógeno Verde” en Chile? 22/09/22 https://olca.cl/articulo/nota.php?id=109654

[v]                Bravo, Elizabeth (Ed.). La balsa de va. ENERGÍAS RENOVABLES, SELVAS VACIADAS. Expansión de la energía eólica en China y la tala de balsa en el Ecuador. Acción Ecológica. Oficina Pro Defensa de la Naturelza y sus Derechos. Septiembre 2021. https://www.naturalezaconderechos.org/wp-content/uploads/2021/09/LA-BALSA-SE-VA.pdf

[vi]               Dunlap, Alexander. “Does Renewable Energy Exist?“ 2021. https://www.sum.uio.no/english/research/publications/2021/alexander-dunlap-does%20renewable-energy-exist.html

[vii]              OLCA. Abril clave para el hidrógeno verde. 10/04/22.  https://olca.cl/articulo/nota.php?id=109380

[viii]      NUEVA SOCIEDAD. Las mil promesas del hidrógeno verde. Mayo 2022.

https://nuso.org/articulo/las-mil-promesas-del-hidrogeno-verde/

[ix]               Según la Normativa de la Sociedad Americana de Pruebas y Materiales (ASTM) citada por Juan Ignacio de la Fuente Rodríguez en El hidrógeno verde y la crisis del agua. 04/05/2023. https://elperiodicodelaenergia.com/el-hidrogeno-verde-y-la-crisis-del-agua/

[x]       Hidrógeno verde: ¿Qué es y por qué lo llaman la energía del futuro? https://www.primicias.ec/noticias/tecnologia/hidrogeno-verde-que-es-por-que-energia-futuro/

[xi]       Siete proyectos piloto constan en la Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde. https://youtopiaecuador.com/cuidado-del-ambiente/hidrogeno-verde-proyectos-hoja-ruta-ecuador/

 

Fuente: Accion Ecologica