Nota conjunta: PL 2903 é inconstitucional e tramitação deve aguardar julgamento do STF sobre direitos territoriais indígenas

O Conselho Indigenista Missionário, entidade membro da Rede Jubileu Sul Brasil e outras sete organizações divulgam nota contra a aprovação do Projeto de Lei 2903 pela Comissão de Agricultura e Reforma Agrária do Senado. A nota afirma que o PL representa um ataque aos direitos indígenas e uma ruptura violenta do pacto constitucional.

Manifestação indígena no ATL 2022. Foto: Hellen Loures/Cimi

No passado dia 23 de agosto, a Comissão de Agricultura e Reforma Agrária (CRA) do Senado aprovou, de forma atropelada e arrogante, o relatório da senadora Soraya Thronicke (Podemos/MS) sobre o Projeto de Lei (PL) 2903/2023, que propõe a aprovação do mesmo texto oriundo da Câmara dos Deputados, onde ele foi aprovado em maio.

O projeto de lei representa um conjunto sistemático, explícito e contundente de violações severas a direitos fundamentais dos povos indígenas reconhecidos na Constituição Federal de 1988, sedimentando um marco propício para o aumento da violência contra esses povos e para a devastação dos territórios. O marco temporal, que a proposição estabelece como critério para as demarcações de terras indígenas, é uma ruptura violenta da convivência democrática, do pacto constitucional, dos compromissos internacionais do Estado brasileiro e a sobrevivência dos povos indígenas de nosso país.

Nesse contexto, está em curso, no Supremo Tribunal Federal (STF), o julgamento do Recurso Extraordinário 1.017.365/SC, com caráter de repercussão geral, que será retomada na próxima quarta-feira (30). O STF é o poder da República competente para interpretar o estatuto jurídico-constitucional do direito dos povos indígenas a seus territórios. Não cabe a nenhum projeto de lei, como pretende o PL 2903, a interpretação, alteração ou restrição de direitos garantidos pela Constituição.

Nos votos proferidos até o momento, já é possível verificar um entendimento da Suprema Corte na direção do afastamento da tese do marco temporal, tendo em vista sua inexistência no texto constitucional, seja de forma explícita ou implícita.

Entretanto, o PL 2903/2023, além de romper com a Constituição Federal impondo a tese do marco temporal, incorpora muitas outras violações e inconstitucionalidades. Entre elas, a flexibilização do usufruto exclusivo, pelos povos indígenas, dos bens de seus territórios, a desproteção dos povos indígenas em situação de isolamento voluntário, o desrespeito aos direitos de autodeterminação e consulta prévia e a imposição de um olhar colonial que pretende condicionar o direito territorial a uma ideia ultrapassada e preconceituosa do que seriam supostos “traços culturais” dos povos originários.

Esperamos que o PL 2903/2023 seja ainda apreciado por outras Comissões do Senado, para uma discussão mais sensível, justa e serena. Se levar em conta as garantias e direitos estabelecidos pela Constituição Federal, o debate ocasionará a inevitável superação e supressão da totalidade do texto proposto. É fundamental, contudo, que a tramitação deste projeto seja interrompida até que o STF, instância adequada para a discussão do tema, conclua o julgamento de repercussão geral sobre os direitos territoriais indígenas.

Mantemos a confiança de que o STF garantirá a finalização do julgamento do Recurso Extraordinário 1.017.365/SC, declarando inconstitucional a tese do marco temporal e reafirmando as condições necessárias para garantir a efetivação dos direitos dos povos indígenas e a posse de seus territórios.

Este é um momento que exige a atenção redobrada de todos. A sociedade civil precisa estar unida, atenta e mobilizada junto aos povos indígenas. Após quatro anos de agressão sistemática aos direitos fundamentais durante o governo Bolsonaro, os instrumentos de violação de direitos continuam vivos dentro de segmentos entrincheirados no Estado brasileiro.

A superação desta violência institucional e a consolidação de uma sociedade justa, plural, diversa e solidária só será possível se a sociedade civil organizada, organizações sociais e movimentos populares, organizações indígenas e indigenistas, Igrejas, Universidades, juristas, meios de comunicação e o conjunto de todas as pessoas de bem permanecerem determinados na defesa dos direitos humanos e do Bem Viver para todos.

25 de agosto de 2023

Conselho Indigenista Missionário – Cimi

Rede Igrejas e Mineração

Comissão Brasileira Justiça e Paz – CBJP

Serviço Pastoral dos Migrantes – SPM

Comissão Pastoral da Terra – CPT

Serviço Inter-franciscano de Justiça, Paz e Ecologia – Sinfrajupe

Observatório De Justiça Socioambiental Luciano Mendes de Almeida – OLMA

Pastoral Nacional do Povo de Rua

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

Inicia el debate del contrato minero con protestas de rechazo por los panameños

Diversas organizaciones socioambientales y ciudadanos se manifestaron en los predios de la Asamblea de Diputados en rechazo al contrato minero entre el estado panameño y Minera Cobre Panamá filial de la canadiense First Quantum. Debate que inició el lunes 28 de agosto con una batería de más de 205 participantes entre ellos representantes del gobierno central, voceros mineros y organizaciones civiles.

A partir de las 1 de la tarde la comisión de Comercio y Asuntos Económicos inició el debate, en la que ambas partes a favor y contra del contrato minero sustentaron su posición. Sin embargo es importante señalar que el ambiente se ha tornado hostil por el favoritismo del gobierno de turno, lo cual ha ocasionado más rechazo del sector opuesto al contrato minero. Pero lo más destacado ha sido el rechazo paulatino en distintos sectores sociales del país. Que rechazan de antidemocrático, impositivo, nefasto y corrupto para los intereses del pueblo.

Mientras se realizaba el debate decenas de miembros de organizaciones ambientales, de trabajadores, juventudes, campesinos, de mujeres, de indígenas, artistas y ciudadanos realizaban una protesta en los predios de la Asamblea de Diputados, cuya convocatoria inició en horas de la tarde extendiéndose pasada las 8 de la noche. La cual desembocó en represión y heridos por las municiones ejecutadas por unidades del control de multitudes.

La comisión de Comercio y Asuntos Económicos se declaró en sesión permanente luego de un receso hasta las 10 de la mañana de este martes 29 de agosto.

Por: Olmedo Carrasquilla Aguila. Radio Temblor Internacional

Minería a gran escala

Rara vez la minería es un tema de portadas, salvo cuando acontecen grandes desastres o accidentes. La oposición local a los impactos de la extracción minera se multiplica en muchos rincones de Latinoamérica y del mundo. Miles de comunidades están afectadas y preocupadas por los impactos de la expansión del extractivismo sobre la vida y la naturaleza e intentan detener proyectos mineros y captar al tiempo la atención del gran público para ganar apoyos.

¿Qué intereses detrás de las minas? ¿Para quién la minería?

Cada año se producen globalmente cerca de 23 billones de toneladas de minerales. Casi todos los países del mundo llevan a cabo uno u otro modo de explotación minera.

En muchos países del Sur global la minería representa una parte significativa del PIB y la entrada inversiones extranjeras y de divisas. Será por eso que se quiere hacer de la minería uno de los primeros motores de estimulación de la economía en muchos países, ya tradicionalmente como en Chile, Bolivia y Perú, en auge como en Colombia, Argentina o México o por la apuesta gubernamental como en Ecuador. Pero no sin costes para la población y el medio ambiente. Mientras las transnacionales mineras se lucran hasta el infinito, las comunidades que no están de acuerdo con la destrucción que provoca la minería se dan de bruces con la violencia de las fuerzas militares o paramilitares preparadas por empresas mineras.

Crisis y bonanzas se suceden en el sector de la minería desde el 2000, año en que aumentaron los precios de las materias primas. Siguieron sucesivos altibajos. La crisis de deuda en los países periféricos de la zona euro y la incertidumbre sobre los límites de deuda en Estados Unidos influyen los precios. Influye la incertidumbre económica global de la grave crisis, y los inversores depositan su confianza en metales nobles como el oro, la plata o el platino. Se dice que los precios del oro y la plata permanecerán estables y no es siempre tan claro en el caso de otros metales como el cobre. Pero no cabe duda de que la tendencia general es al alza, y todos ellos son un excelente negocio para las transnacioanales del sector y que desencadenan a nivel internacional una auténtica carrera por las materias primas primarias.

Y además se considera que los minerales son esenciales para el desarrollo y las políticas neoliberales apuntan a la explotación de los recursos naturales como medida para impulsar el crecimiento económico. Organismos de crédito como el Banco Mundial apoyan la construcción de infraestructura física y la adopción de nuevas tecnologías y contribuyeron a preparar el terreno apoyando la reforma de las leyes mineras en más de 70 países que permitiría la actual hiperpenetración de las transnacionales mineras.

Europa y las materias primas

El 70% de la industria europea depende de sustancias minerales del subsuelo para la producción de todo tipo de bienes de consumo. Para el transporte, las telecomunicaciones, la electrónica o la construcción, se estima que por término medio cada europeo consume anualmente entre 5 y 10 toneladas de productos minerales. Y a lo largo de su vida unas 400 toneladas de productos de la minería. No incluye los energéticos, que también en el caso de las renovables demandan gran cantidad de metales para su generación y transporte. Latinoamérica incrementó las exportaciones a Europa, y también a las economías fuertes del propio continente latinoamericano. Las inversiones mineras pasaron allí de un 12% del total mundial en los años 90 a un 33% en los 2000, llegando a los 48.140 millones de euros en 2009, según la oficina estadística de la Comisión Europea.

Estamos de acuerdo pues en que la demanda es alta y no dejará de aumentar en los próximos años debido a la crisis, al boom de las nuevas tecnologías, al crecimiento de la población mundial y muy especialmente en el crecimiento de los países emergentes. China es un actor clave al ser el primer productor mundial de materias primas ahora fundamentales como las tierras raras imprescindibles para la producción de muchos aparatos electrónicos, o los metales necesarios para la producción del acero y el aluminio. Todos temen al gigante asiático por su capacidad de acaparar el mercado estableciendo cuotas e impuestos a la exportación dificultando a otros países su participación y acceso a las materias primas.

La reacción de la Unión Europea a esta situación es la creación de políticas para asegurarse el abastecimiento de materias primas, y para enfrentar la dependencia de terceros países. Y para no quedarse atrás con respecto a Japón o Estados Unidos, que hace tiempo cuentan con ese tipo de políticas. Mediante su política exterior, cooperación al desarrollo o acuerdos comerciales con países mineros, con especial incidencia sobre las materias primas de acceso más crítico. Y con garantías estatales para las inversiones y los créditos.

Por su parte, las regiones exportadoras de materias primas no registran desarrollo asociado a la minería.

A gran escala

El tipo de extracción minera depende de factores económicos como el valor y demanda del mineral, el estado actual del mercado y la disponibilidad de capital. La gran escala en minería alude a minas de gran tamaño. La tecnología punta permite acceder a lugares remotos y así también cada vez más a áreas frágiles y de alto valor de conservación.

Actualmente hay gran competencia por la búsqueda de áreas con potencial minero. En el mejor de los casos resulta en el descubrimiento de un filón rentable para explotar.

La prospección es la fase anterior a la explotación. En la segunda fase se instala un campamento equipado, la adquisición de los derechos de explotación y el uso de maquinarias y operaciones más complejas como perforaciones, zanjas y explosiones. Si los resultados son alentadores, se hace una proyección económica.

El 38% de la prospección minera mundial total y el 27% de la prospección de oro tiene lugar en Sudamérica, que encabeza desde 1994 la lista de regiones con mayor gasto en exploración minera. Sólo en 2011 y 2012 se canalizarán unos 29 billones de US$ a Chile y Perú, los dos primeros países mineros de la región. Argentina tuvo también cifras récord de perforaciónes exploratorias en 2011 (1).

La minería subterránea opera en una complejidad de pozos, galerías y cámaras de explotación conectados con la superficie, por las que se mueven los trabajadores, las máquinas y se transporta el mineral hacia la superficie. La tasa de accidentes es elevada especialmente en la minería de carbón.

Cada vez más, la minería se desarrolla a cielo abierto, removiendo la capa superficial de la tierra. Para accededer a los yacimientos de mineral es necesario destruir plantas, animales y a menudo poblados humanos enteros. Modernos equipos de excavación, cintas transportadoras, gran maquinaria, tuberías de distribución, toneladas de explosivos se usan para remover y triturar montañas enteras en poco tiempo. El resultado: enormes cráteres, que pueden llegar a tener más de 150 hectáreas de extensión y más de 500 metros de profundidad. Para los deshechos generados (2) se requieren además inmensas escombreras. Se está practicando o están concesionadas áreas de inmenso valor ecológico que deberían estar protegidas, como páramos de la cordillera de los Andes o el corazón de la selva Amazónica. Todo esto conlleva riesgos específicos que deben tenerse en cuenta. Pero no se hace.

Conflictos mineros

La actividad minera tiene importantes repercusiones económicas, ambientales, laborales y socioculturales tanto a nivel local como a escala global. Uno de los problemas que enfrenta es la gran cantidad de energía que precisa. Los precios de la energía están al alza. Pero no sólo eso. Las condiciones laborales son malas. Las minas son lugares peligrosos, la seguridad precaria y la mayoría de los trabajos son muy duros. En las minas suceden el 8% de los accidentes laborales mortales -unos 15.000 al año- así como incapacidad prematura, lesiones -causadas por ejemplo por las vibraciones- y enfermedades como la pneumoconiosis o la pérdida de audición. Muy a menudo no hay ningún tipo de seguridad social ni indemnización. Así lo testimonian trabajadores de la bauxita, materia prima para el aluminio, en el estado brasilero de Pará (3).

Muchos gobiernos no realizan ningún esfuerzo para minimizar los riesgos para la salud y la integridad de los trabajadores. Cualquiera que lea esto pensará automáticamente en el caso extremo de los 33 mineros milagrosamente rescatados de la mina chilena de San José, cerca de Copiapó. Hasta en un caso tan mediático, la minera decretó la bancarrota un mes antes de concretar el rescate de los 33, con lo que estos y sus 300 compañeros de la mina quedaron sin trabajo y sin compensación de ningún tipo. Los incumplimientos de esta minera eran muchos, los controles pocos. Las empresas mineras quieren disminuir costes y aumentar la productividad y la rentabilidad. Y así, muchas veces quedan relegados los derechos, la salud y seguridad de los trabajadores (4). Economistas sostienen que Chile tiene un mercado laboral estructurado de tal forma que mientras las mineras reportan ganancias millonarias, los trabajadores del sector reciben sueldos ínfimos. La subcontratación es utilizada por las grandes mineras para ahorrar costos en el despido de trabajadores, estabilidad laboral y seguridad social (5).

Y debido a la reestructuración de la industria, la alta tecnificación y la privatización, la minería ofrece cada vez menos empleo: hoy día, aproximadamente el 1 % de la mano de obra mundial, unos treinta millones de personas, diez de estos en las minas de carbón. Los principios básicos de libertad de asociación y negociación colectiva son cada vez más frágiles. Y a menudo se reporta la utilización de mano de obra infantil, como en el caso de Cerro Rico, en Bolivia (6). Los mineros trabajan sin luz natural, sin ventilación, con poca higiene, excavando la tierra para extraer el material y debiendo al mismo tiempo atender al cambio constante de condiciones para evitar accidentes.

Impactos ambientales y sociales enormes

Pero la preocupación no es sólo la precariedad laboral, sino también la considerable ruina ambiental. A largo plazo. No sólo la mera extracción, sino también el transporte, la producción, el uso de las materias primas y la eliminación de los residuos. Muchos recursos minerales se encuentran en zonas altamente biodiversas y habitadas por comunidades. Ya desde las fases de perforación para localizar los filones, los impactos son considerables. Las extensiones de suelo, tierra y roca remuevidas modifican y desertifican la superficie terrestre.

Materiales de menor valor como arena, grava, arcilla, se extraen en mayores cantidades destruyendo montañas enteras, dejando menos residuos. Los minerales y metales preciosos se obtienen en cantidades mucho menores, pero conllevan la remoción de enormes cantidades de residuos y la utilización de metales pesados y tóxicos como el cianuro (lixiviación) y el arsénico. Estos contaminan irreversiblemente el agua potable. Seis gramos de oro y seis kilogramos de cobre por cada tonelada de roca se obtienen en el proyecto Bajo la Alumbrera en Argentina. Muchos mineros legales e ilegales utilizan como agente de fusión el mercurio altamente tóxico (7).En Brasil, se reportaron niveles de mercurio un 30% por encima de los estándares de la Organización Mundial de la Salud en trabajadores de las minas (8).

También a través del aire se depositan los agentes contaminantes en lugares remotos. Y durante la explotación, el agua residual de la actividad minera, contaminada con metales pesados y agentes tóxicos, se depositará en pilas llamadas diques de cola. Si se rompen o fracturan, lo cual sucede a menudo (9) por ejemplo por mala construcción, millones de litros de agua contaminada llegan a ríos, arroyos, y acuíferos.

El agua resulta contaminada: agua vale más que oro

Comunidades locales demandan la protección del agua imprescindible para la vida y cada vez más escasa. Una mina gasta en un día de extracción el agua que consume una ciudad de más de medio millón de habitantes. Para extraer una tonelada de cobre se necesitan unos 80.000 litros de agua, o mil litros de agua por segundo para obtener un gramo de oro (y se remueve al menos una tonelada de roca).

En este sentido, la situación legal es diferente según el país. En Latinoamérica, donde la legislación protectora es ineficaz, la minería industrial de lixiviado con cianuro provoca catástrofes ambientales. Los Estados otorgan las concesiones mineras pero carecen generalmente de medios para proteger a los afectados y al medio ambiente, para atender las tragedias en las minas, evitar el saqueo económico y la evasión de impuestos. Las transnacionales son las grandes beneficiadas.

Así en el caso de la mina Yanacocha, la mina de oro más grande de Latinoamérica. Desde que comenzó allí la extracción de oro, los indígenas andinos se han opuesto por los múltiples impactos sobre el abastecimiento del agua, la salud y los desplazamientos de población. La pobreza se ha exacerbado. A pesar de ello, la empresa minera quiere ampliar la extracción en una nueva mina, llamada Conga. De acuerdo al defensor del pueblo, Perú tiene actualmente más de 60 disputas por el impacto de la minería en las reservas de agua. Y mientras se escriben estas líneas, termina la Gran Marcha Nacional por el Agua 2012 en ese país, impulsada precisamente por la oposición a Conga. La voluntad de la mayoría de la población debe ser respetada. Las comunidades locales tienen derecho a la información y a la decisión previa, libre e informada. A veces impera incluso un clima de terror, la protesta social es reprimida y criminalizada.

Como dato importante, en mayo de 2010, el Parlamento Europeo solicitó a la Comisión Europea la prohibición total del uso del cianuro en la minería del oro en todos los países de la Unión, mediante una resolución que obtuvo una aplastante mayoría (10). Entre las motivaciones la gran toxicidad de la minería del oro, la elevada accidentalidad (se han conocido más treinta accidentes graves con cianuro en diversas partes del mundo), y la contaminación de las aguas con impacto transfronterizo. La Comisión Europea no aprobó la solicitud (11), al estar tan extendido el uso del cianuro que temían por el empleo en las minas. Existe una campaña Latinoamericana contra el uso del cianuro en minería (12).

Minería no es sostenible

Aunque la minería es una actividad en sí misma insostenible, empresas y gobiernos interesados en el acceso a las materias primas coinciden estratégicamente en presentar la minería como un motor para el desarrollo y el progreso y con un discurso salpicado de palabras como “sostenible” y “responsable”. Reducción del impacto ambiental y rehabilitación de espacios es lo que ofrecen las puras propagandas corporativas sobre la “minería sostenible”. La última tecnología -dicen- sería la manera de evitar el impacto, la destrucción y la contaminación.

Por la destrucción ambiental, social y cultural que implica y los conflictos que genera, minería y desarrollo sustentable no son términos compatibles. No hay tecnología punta en el mundo capaz de evitar la destrucción minera.

La del millón: la pregunta por la alternativa

La actitud más responsable es un uso racional de los recursos existentes, así como el reciclaje y la reutilización de materias primas. Una opción adicional lo constituye una apuesta por el decrecimiento o rechazo del crecimiento buscando modos lógicos y convencidos de vivir mejor con menos, y de modo más acorde y respetuoso con el entorno y con los demás.

NOTAS:

(1) 41,3 % más que en 2010 y un 664 % con respecto al inicio de 2003, según la Secretaría de Minería de la Nación, ver: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-186665-2012-02-01.html

(2) Por ejemplo en Canadá, más de dos millones de toneladas diarias de desechos sólidos, y más de 650 millones de toneladas al año.

(3) Testimonios en el video: http://www.cartamaior.com.br/templates/materiaMostrar.cfm?materia_id=19162

(4) Mineros: Inseguridad bajo tierra, en: http://radio.uchile.cl/noticias/78207/

(5) “La subcontratación es una táctica de dominio”, en: http://radio.uchile.cl/noticias/133266/

(6) Los niños que trabajan como esclavos, en: http://es.kindernothilfe.org/Rubrik/Donde+trabajamos/Latinoam%C3%A9rica+y+el+Caribe/Bolivia/Ni%C3%B1os+trabajan+como+esclavos.html

(7) La toxicidad del mercurio se asocia a problemas de salud que incluyen malformaciones congénitas y desórdenes neurológicos. Ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Mercurio_%28elemento%29

(8) Mercurio, otra amenaza amazónica, en: http://www.geonoticias.com/noticias/general/-mercurio,-otra-amenaza-amaz%F3nica.html

(9) Roturas de los diques de cola explican más de un tercio de los accidentes mineros ocurridos en las últimas dos décadas.

(10) 488 votos a favor, 57 abstenciones y 48 votos en contra

(11) Solicitud del Parlamento Europeo a la Comisión, en: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2011:081E:0074:0077:ES:PDF y respuesta, en: http://www.europarl.europa.eu/sides/getAllAnswers.do?reference=P-2010-3589&language=EN

(12) http://www.conflictosmineros.net/contenidos/90-campana-contra-el-uso-de-cianuro/5536-campana-por-la-prohibicion-del-cianuro-en-mineria-en-america-latina

(13) http://es.wikipedia.org/wiki/Decrecimiento

Más información:

Nuestro Reporte Unión Europea: saca el metal y corre

En formato Pdf, reporte Unión Europea: saca el metal y corre

Por: Guadalupe Rodríguez, Salva la Selva, guadalupe@regenwald.org

Tomado de: salvalaselva.org

 

Fuente: Radio Temblor

De Leticia a Belém: queda mucho para llegar al punto cumbre

Por: Diego Cardona – Censat Agua Viva y Coalición Mundial por los Bosques

Acaba de tener lugar en Belém do Pará, Brasil, la cumbre amazónica, en la que se reunieron por cuarta vez presidentes de los Estados parte de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, OTCA, pero que previamente propició una serie de diálogos entre un amplio espectro de actores, entre ellos pueblos indígenas, movimientos sociales, academia, ONG’s, empresas, corporaciones y entidades financieras.

Varios resultados o propuestas de esta cumbre deben subrayarse, en tanto pueden representar cambios significativos para la Amazonía, sus gentes y todos los otros territorios y poblaciones que se articulan a sus dinámicas, más allá de las fronteras de la selva, lo que puede ser en cualquier rincón del planeta.

Entre las acciones que empezaron a tomar curso está el pensar y actuar de manera conjunta el territorio, lo que se quiere materializar mediante una visión común entre los Estados parte, que les permita actuar para incidir sobre problemáticas comunes que trascienden las fronteras, como es el caso de la deforestación, el tráfico de fauna, flora o estupefacientes. Para viabilizar gran parte de las propuestas se propone fortalecer la OCTA, que hasta el momento ha jugado un papel discreto y sin mayores repercusiones; al interior de esa estructura se plantea consolidar el Observatorio Regional de la Amazonía, ORA, que se encargaría de monitorear y generar datos oportunos en los ámbitos económicos, sociales, ambientales y culturales, acción de suma relevancia que resulta coherente para mantener una mirada amplia y actualizada sobre las realidades de la región.

Es preciso destacar el hecho de haber propiciado el encuentro de una multitud de actores sociales en el marco de los diálogos amazónicos que precedieron la cumbre, los cuales, como es de esperar, exhibieron posturas, propuestas y discursos diversos y en no pocos casos diametralmente opuestos. No obstante, fueron importantes para facilitar el encuentro de las diversidades amazónicas, identificar las apuestas y propuestas para el territorio, con sus oportunidades y riesgos, lo que, visto desde afuera, hizo de la cumbre un momento relevante para el encuentro de movimientos sociales brasileños, que luego de un aciago periodo, se proyectan nuevamente con fuerza. Es igualmente importante que la cumbre recibiera y escuchara los planteamientos de procesos y articulaciones sociales como el Foro Social Panamazónico, Fospa.

Ahora bien, conferirle “rostro humano” a la conservación y toma de decisiones en la cuenca amazónica, como plantea la declaración final, es un propósito con amplio trabajo por delante. El texto resalta la relevancia de pueblos indígenas y comunidades locales y tradicionales amazónicas en aquello que tiene que ver con su territorio, pero el proceso de precumbre y cumbre ha adolecido de su participación activa y efectiva. Evidencia de esta falencia fueron las protestas en Belém por parte de comunidades quilombolas de la Amazonía brasileña, precisamente por sentir que su presencia y aportes estaban siendo desconocidos. Esa misma falta de vinculación se había presentado anteriormente en Leticia, Amazonas, en donde la representación de la sociedad civil careció de participación de amplios sectores de poblaciones locales y algunos otros apenas si contaron con un par de personas, como en el caso del campesinado, en contraste con otros sectores sociales convocados, que además contaron con financiación para el desplazamiento hasta la ciudad sede de la precumbre, lo que permitió una amplia presencia en la mesas para representantes de la cooperación internacional, investigadores o académicas, ONG’s conservacionistas y el sector privado.

Así, además de que no se ha cumplido la afirmación que aparece en el preámbulo de la declaración sobre dar “especial atención a los pueblos indígenas y comunidades locales y tradicionales en situación de vulnerabilidad”, también faltan otras poblaciones fundamentales de la Amazonía, determinantes además en la solución de varios conflictos. Este es el caso del campesinado, afrodescendientes y población urbana, que se distribuye por numerosas ciudades, incluso superando los dos millones de habitantes, como en el propio Belém. ¿Cómo, sin ellos y ellas, podríamos pensar en remediar la deforestación y la desigualdad, por ejemplo?

Luego de convocar a sectores y poblaciones hasta ahora excluidos, su participación debe ser activa y efectiva, nunca accesoria, como sucede en múltiples asuntos, como consultas previas en las cuales la negativa de las poblaciones a aceptar proyectos extractivos no tiene ningún efecto. En Belém, el centro de convenciones que albergó a la cumbre, fue escenario de manifestaciones en contra de la explotación petrolera en la Amazonía de Brasil, siendo solo una muestra de lo que millones de personas en ese país están exigiendo; sin embargo, ninguna moratoria, prohibición o mecanismo similar quedó plasmado en la declaración. Por el contrario el objetivo 79  dejó planteado un “diálogo entre los Estados parte sobre la sostenibilidad de sectores tales como minería e hidrocarburos en la región”. Ni siquiera trascendió la propuesta del Gobierno colombiano de incluir la prohibición a la explotación petrolera en la cuenca amazónica.

Esa postura brasileña sobre un supuesto extractivismo responsable en la Amazonía, recuerda el argumento injustificable de gobiernos anteriores en Colombia, que además de promover y profundizar la actividad petrolera y minera en la selva, hicieron caso omiso de sus impactos, miraron hacia otro lado y se enfocaron en combatir actividades ilegales como minería sin licencia, bajo la idea errada o amañada de que ellas son las únicas causantes de la enorme conflictividad socioambiental en la Amazonía. Es grave que esa sea la misma óptica adoptada en la declaración de Belém, que deja de lado los impactos ocasionados por la explotación petrolera, la minería, la construcción de infraestructura como carreteras y oleoductos, como si el hecho de ser legales las eximiera de ser causas de fondo de las disputas territoriales y ecológicas.

El abordaje de la deforestación tampoco cuenta con una meta común definida en la declaración y, si ya es suficientemente complejo alcanzar un objetivo que no está trazado o encontrar soluciones reales y de fondo a un problema cuya existencia no se reconoce, quizás es más preocupante que el documento apenas si menciona la degradación de la selva. La degradación es la pérdida de la calidad de los bosques, afectando sus características y reduciendo su capacidad para llevar a cabo funciones vitales para ellos mismos y para la vida en el planeta, como la regulación hídrica y climática o la conservación de los suelos; en muchos casos, como el de Colombia, se estima que la superficie anual afectada por degradación es mayor que la alcanzada por la deforestación. La declaración de Belém apenas menciona esta problemática haciendo alusión a la participación de actores sociales en esfuerzos de conservación que disminuyan la deforestación y degradación.

Finalmente, también es preocupante la insistencia, tanto en Leticia como en Belém, sobre la bioeconomía como tabla de salvación para la cuenca y sus habitantes. El prefijo bio puede ser manejado de diferentes maneras según los intereses, y enmascarar acciones como las de la biopiratería por parte de farmacéuticas, laboratorios o corporaciones. Así mismo, es al menos inquietante el contenido del objetivo 36 en torno al canje de deuda por acción climática. Esto puede ser debido a la falta de profundidad en la explicación de cuál es su propósito y cómo funcionaria, o a las posturas divergentes entre el presidente de Colombia y su ministro de Hacienda respecto al tema; pero frente a la falta de información y claridad, persisten preguntas como qué es lo que se entiende por acción climática. Se plantea el canje de deuda para obtener recursos, pero, ¿recursos para hacer qué?, ¿cuál sería el tipo de acción concreta que se desarrollaría con ellos?

Otras perspectivas que deberían ser consideradas incluyen la visión de las fronteras más allá de espacios para el crimen que deben ser retomados por la autoridad, para llegar a entenderlas desde el sentido de pueblos amazónicos para quienes el trazado de líneas con divisiones políticas resulta una imposición reciente y no una separación de sus parientes y culturas. El ámbito urbano inserto en medio de la mayor selva del planeta es otro asunto desafiante, definir qué tipo de urbes se quieren construir y ofrecer para sus habitantes, cómo garantizar derechos a las personas sin sacrificar el territorio, y hasta dónde expandir los centros urbanos. Estos son sólo algunos de los asuntos a resolver y, aunque la declaración incluye un sucinto objetivo, el número 14, en torno a las ciudades amazónicas, sin lugar a dudas se queda corto en el abordaje de los desafíos.

Se requiere, pues, pensar y actuar más allá de los actores y las lógicas de la cooperación, que es el eje orientador del OTCA, y considerar una perspectiva de integración. Esto implica trascender las relaciones priorizadas para la consecución de recursos, el intercambio entre gobiernos, agencias e institucionalidad, dando paso al acercamiento de los pueblos y comunidades amazónicas, cimentado sobre otro tipo de valores y prioridades como la solidaridad, la equidad y la soberanía. Dicha necesidad fue destacada por las mujeres negras de la Guyana Francesa en el marco de la asamblea de los pueblos, realizada de manera paralela en Beleḿ, quienes hicieron un llamado al reconocimiento de la diversidad de pueblos de su territorio, el cual no hace parte de la OTCA, ni fue convocado a la cumbre a pesar de hacer parte de la panamazonia. Su voz es también un reclamo sobre cuál es el tipo de relacionamiento entre nuestros pueblos, quiénes los determinan, por qué y a quiénes nos acercamos o de quiénes nos distanciamos, hacia dónde miramos para establecer referentes.

Integración amazónica es indispensable.

Fuente: CENSAT Agua Viva

En un Ecuador pospetrolero no cabe el hidrógeno verde

Acción Ecológica opina (leer en pdf)

Hace pocas semanas, se presentó[i] la Hoja de Ruta y Estrategia para el Hidrógeno Verde en Ecuador. Según información del Ministerio de Energía y Minas, el plan del gobierno es desplegar hasta el 2030 la infraestructura necesaria para convertir al Ecuador en un país exportador de hidrógeno líquido y sus derivados. Para entender en qué consiste esta Estrategia es importante saber qué es el hidrógeno verde (H2V), cómo se produce, en qué se usa y qué consecuencias ambientales podría tener su producción.

El hidrógeno es un elemento que abunda en el universo. En nuestro planeta no se lo encuentra suelto sino formando parte de compuestos químicos, como por ejemplo en forma de dos moléculas H2 -altamente volátil-, junto a elementos como el carbono en forma de hidrocarburos, o con el oxígeno en forma de agua H2O. Entonces, para obtener moléculas de hidrógeno es necesario provocar reacciones fisicoquímicasconprocesos complejos, costosos y que requieren enormes cantidades de energía y de otros materiales. El hidrógeno (H₂)en sí mismo no es una fuente de energía directa, pero sus características permiten usarlo como vector o portadorde energía, una vez almacenado en tanques y llevado hacia una pila.

Hoy el hidrógeno se usa casi todo en el refinado de petróleo, para el mejoramiento de crudos pesados, la producción de amoniaco para hacer fertilizantes sintéticos, plásticos, la fabricación de llantas, cemento, vidrio, acero, o explosivos. Todos estos sectores de la industria son altamente contaminantes. El hidrógeno producido se transporta en camiones, barcos o ductos para lo que debe ser comprimido o convertido en hidrógeno líquido.

Actualmente, el 23% del hidrógeno se obtiene usando carbón y 76% gas natural[ii], lo que produce enormes cantidades de CO2. Las empresas productoras de este último, llamado hidrógeno “gris”, dicen que van a limpiar su producción con geoingeniería -sumamente riesgosa- que capture el CO2, lo meta bajo tierra y enverdezca el hidrógeno producido. La producción de hidrógeno también puede hacerse en un biorreactor con el uso de ciertas algas -que pueden ser genéticamente modificadas-, pero es a pequeña escala y experimental.

En este momento, la novedad es la fiebre de la producción de hidrógeno “verde” (H2V) que se hace mediante electrólisis y que consiste en utilizar una corriente eléctrica para romper la molécula del agua en oxígeno e hidrógeno. Se le llama “verde” porque utiliza energía generada por fuentes supuestamente “verdes” como la solar, eólica, hidráulica, residuos biológicos o hasta la nuclear -a la que le dicen baja en carbono-. Sus promotores sostienen que si este hidrógeno “verde” no emite gases con efecto invernadero yes bueno para enfrentar el cambio climático. Pero ¿qué hay de verdad en esto?  Prendamos en sospechómetro y hagámonos algunas preguntas.

¿POR QUÉ AHORA SE QUIERE TANTO HIDRÓGENO?  

El sistema capitalista de producción y consumo siempre necesita más energía “barata” y en el menor tiempo posible. Conflictos bélicos, resistencias de los pueblos, o el mismo cambio climático, empujan a las corporaciones a buscar desesperadamente nuevas fuentes de energía. Vemos cómo se sigue extrayendo carbón a pesar de ser el combustible fósil más contaminante, se avanza hacia nuevas fronteras para extraer petróleo pesado y extrapesado, se recurre a la fractura hidráulica para sacar más gas, la energía nuclear sigue presente, y se siguen secuestrando ríos para construir hidroeléctricas. Y ahora, los nuevos planes incluyen el despliegue de millones de aerogeneradores o paneles solares en todo el mundo.

Es en este escenario que entra el hidrógeno. Sin embargo, el hidrógeno “verde” no es una nueva forma de energía -aunque se le presente así- ni va a proveer más energía. Por el contrario, se va a desperdiciar energía[iii]. A pesar de esto, en los últimos cinco años, más de 30 países -incluido el Ecuador- han puesto en marcha, o comenzado a preparar, estrategias nacionales de H2V, con el argumento de que se contará con un nuevo tipo de energía con la que combatiremos el calentamiento global. Pero, si no es una fuente energética ¿por qué tanto entusiasmo con invertir en esta pequeña molécula? Sostenemos que al menos por cuatro razones.

La primera es que hay muchísima liquidez de capitales -lícitos e ilícitos- en el mundo. Por ejemplo, gigantes gestores de fondos, como BlackRock[iv], ya están inviertiendo en varios proyectos de H2V en Chile, uno de los grandes países productores de hidrógeno “verde”. Pero cabe preguntarse ¿por qué les interesa invertir tanto en este mercado que podría no ser tan exitoso en el futuro?

La respuesta radica en la segunda razón del auge del hidrógeno “verde”. En todos los países, las empresas de energía -incluidas las petroleras- son altamente subsidiadas con fondos públicos. Esto también ocurre en el caso de la energía de hidrógeno. En Ecuador posiblemente habrá también subsidios a través del otorgamiento de tierras, infraestructura vial, licencias de agua, cofinanciamiento con fondos públicos, reparación de daños ambientales, facilidades legales, tributarias, administrativas y posiblemente hasta promoción gratis. Sin este dinero público, no sería tan rentable invertir en hidrógeno “verde”.

Un tercer elemento que incentiva el crecimiento exponencial del hidrógeno “verde” es que los países del norte, de largo los de mayor demanda de energía, deben demostrar sus compromisos con las metas de cero-neto emisiones bajo el Acuerdo de Paris de cambio climático. Pero el planeta no da abasto para tanta compraventa de “compensaciones de emisiones de carbono”, con todos sus bosques, océanos, cultivos, suelos…por lo que requieren incorporar a sus negocios cambios tecnológicos como las energías “renovables”, y aquí calza perfectamente el H2V. Las negociaciones y políticas sobre clima en Estados Unidos y Europa ya lo están incorporando como nuevos negocios en el mercado de carbono para que las empresas electrolizadoras obtengan créditos de carbono gratis, las puedan negociar y mentir que están descarbonizadas.

La cuarta razón es, en definitiva, que el hidrógeno “verde” permitirá más extracción y uso de combustibles fósiles y minerales, lo que es una buena noticia para las empresas vinculadas al extractivismo. Vamos a ver porqué en los siguientes párrafos.

¿QUIÉNES GANAN Y QUIÉNES PIERDEN?

A más de los sectores de la energía “renovable” y los inversores de capitales, la gran industria pesada y contaminantes se verán como ganadoras. Como vimos, ante todo, la industria de combustibles fósiles, los fabricantes de agrotóxicos, la metalúrgica y ahora el transporte marítimo o terrestre de mercancías a grandes distancias, o la aviación. Para todos estos sectores responsables del calentamiento global, el uso de hidrógeno “verde” les permitirá lavar su imagen, “compensar sus emisiones” y llamarse carbono neutrales. Para poder seguir el modelo de producción y consumo y no dejar su dependencia a los hidrocarburos fósiles.

En tanto los pueblos, las comunidades y la naturaleza del Sur serán afectados por esta peligrosa “transición verde”, plagada de falsedad.

EXPORTAR, EXPORTAR, EXPORTAR

La mayor parte del hidrógeno producido en los países del Sur será destinada a países del Norte. El H2V va a transformar la geopolítica energética global. Puede decirse que exportar hidrógeno “verde” va a significar que estaremos de facto exportando nuestro sol, viento, agua en forma de hidrógeno. Esto traerá presiones para que exista una producción de hidrógeno a gran escala, a través de la instalación de cientos de aerogeneradores, miles de paneles solares, o decenas de centrales hidroeléctricas para obtener la energía necesaria para los electrolizadores que se instalarían.

Ya se han levantado muchas voces críticas en todo el mundo para alertar y denunciar los impactos sociales y ambientales del despliegue industrial de proyectos de energías “renovables”, y ahora a los asociados a la producción de hidrógeno. Además de lo que puede ocurrir en los lugares donde se van a instalar las fábricas de hidrógeno.

IMPACTOS EN LAS COMUNIDADES Y LA NATURALEZA

Una de las primeras fuentes de electricidad para el H2V serán los “parques” eólicos o las “granjas” solares. Denominados así para que parezcan amigables con el medio ambiente, pero en realidad significan tierras acaparadas y territorios sacrificados para poder instalar la infraestructura.

Se conoce que la energía eólica a gran escala, con turbinas y aspas gigantescas (de hasta 100 metros cada una), con una vida útil de alrededor veinte y cinco años, provoca daños brutales en el vuelo de las aves, ahuyentan con el viento a los insectos y otros animales, son sumamente molestosas por el constante ruido que provocan, y dejan gran cantidad de desechos al término de su vida útil. Las aspas fabricadas en China son hechas con la balsa que fue arrasada de varias zonas del Ecuador;[v] y probablemente va a regresar en forma de aspas para los aerogeneradores que se colocarían en nuestros territorios.

Para construir un aerogenerador, transportarlo y pararlo se necesitan miles de toneladas de cobre, plata, oro y otros minerales, y mucho combustible fósil. Cálculos realizados en México señalan que para cada torre y su aerogenerador se necesitan: 150 toneladas métricas de acero para los cimientos de hormigón, 250 toneladas para los cubos del rotor, 500 toneladas de acero para la torre, y más de 8 toneladas de cobre. Para instalar un aerogenerador se hacen huecos de hasta 15 metros de profundidad y 20 de diámetro y se rellenan de hormigón acerado[vi], para lo cual se requiere solidificar la aguas subterráneas. Para la propia operación de los aerogeneradores se requiere de diésel o gasolina. Todo esto implica abrir minas y sacar petróleo para la fabricación, transporte, implantación. En realidad, a las energías renovables se les puede llamar energías fósiles recargadas.

Y en cuanto al uso de tierras: en Chile, por ejemplo, se quiere ocupar inevitablemente cerca de 400 mil hectáreas[vii] para la instalación de los proyectos eléctricos que abastecerían la industria del hidrógeno “verde”, más de un tercio de la superficie cultivada con frutas en ese país. Porque solo a gran escala se tendrá la cantidad de energía necesaria para romper la molécula de agua.

Los paneles de energía solar también ocupan muchísimo espacio, muchas veces agrícola, y también se requiere de ingentes cantidades de minerales metálicos, tierras raras y energía fósil para su fabricación e instalación. Y se necesita mucho sol, por eso se están instalando miles de paneles en el norte de África, en América del Sur, y otras zonas tropicales.

Otra fuente renovable, para la producción de H2V, es la que proviene de centrales hidroeléctricas. En el Ecuador, el 78% de la electricidad se genera en centrales hidroeléctricas. Desde hace varias décadas se cuestiona a este tipo de infraestructuras porque afectan a los ríos y a las comunidades y porque los embalses emiten altas cantidades de metano que contribuye aún más al calentamiento global. Estos proyectos de hidroenergía causan daños irreparables a la naturaleza, basta ver lo ocurrido con el proyecto Coca-Codo Sinclair que provocó un proceso de erosión regresiva en el rio Coca causando la desaparición de la cascada de San Rafael, la rotura de los dos oleoductos y el derrame de milesde barriles de crudo que afecto a muchas comunidades río abajo. La hidroenergía tampoco es sustentable ni ecológica[viii].

EL USO DEL AGUA

Por si fuera poco, para la electrólisis del hidrógeno es imprescindible mucha agua pura. Quizás el agua que se use en el país para producir H2V, para la industria y la exportación, vendrá de la red de agua potable, o de fuentes naturales de agua como los páramos, pozos, lagos, ríos. También podría venir de agua desalinizada cuyo procesamiento es muy costoso y conlleva contaminación por residuos dañinos como son las salmueras. No sería extraño que se realicen proyectos de obtención de agua de alta calidad para la industria del hidrógeno.

Cifras promedio del caso chileno señalan que la producción de una tonelada de hidrógeno a través de la electrólisis requeriría un promedio de 9 toneladas de agua pura; pero, a su vez, para obtener una tonelada de agua purificada se requiere de unas dos toneladas de agua a tratarse. Es decir, producir una tonelada de hidrógeno requiere de al menos 18 toneladas de agua.[ix]

Según los planes del gobierno ecuatoriano al 2050 se espera producir 520 millones de toneladas de hidrógeno. Es decir, a pesar de la crisis hídrica actual y futura, se tendría que destinar más de 9.000 millones de toneladas de agua para estos planes, lo cual resulta delirante.

MÁS TERRITORIOS SACRIFICADOS EN ECUADOR

La Estrategia para el Hidrógeno Verde en Ecuador incluye al menos siete proyectos piloto, que estarían ubicados en las Galápagos, Esmeraldas, Guayas, Manabí, Sucumbíos, Chimborazo y Pichincha,para incorporarse a los planes de separar el hidrógeno del oxígeno (mediante hidrólisis), y al menos 21 ubicaciones para emplazar proyectos de generación de energía “renovable”. [x]

Es una obligación entregar la información necesaria para conocer qué tipo y en dónde quieren instalar toda esta infraestructura, con qué dinero se lo hará, como se realizarán estos proyectos, los riesgos e impactos en los derechos humanos y de la naturaleza.

Como suele ocurrir, los principales beneficiarios de estos planes serán, por un lado, la propia industria petrolera, las refinerías (Esmeraldas y Shushufindi), las acerías o cementeras, los fabricantes de amoniaco (Chimborazo y Guayas) para fertilizantes químicos, de metanol (Manabí)[xi] o las mismas mineras, y los consumidores del Norte global importando H2V. Según lo señaló el ministro de Energía durante la presentación pública de la Estrategia, se busca para el “2035 descarbonizar completamente las industrias más contaminantes y empezar a exportar hidrógeno verde“.

Con la consulta popular del 20 de agosto, el Ecuador dió una señal al mundo de que si es posible un camino despetrolizado, dejando el petróleo en el Yasuní-ITT, hacia una verdadera transición ecológica en la que no caben rutas hacia abismos energéticos como el del hidrógeno “verde”.

ACCIÓN ECOLÓGICA
27 de agosto de 2023


[i]                 Ministerio de Energía y Minas. Ecuador presentó la Hoja de Ruta y la Estrategia para la Producción de Hidrógeno Verde. 9 de julio 2023. https://www.recursosyenergia.gob.ec/ecuador-presento-la-hoja-de-ruta-y-la-estrategia-para-la-produccion-de-hidrogeno-verde/

[ii]                International Energy Agency. The Future of Hydrogen. Junio 2019. https://www.iea.org/reports/the-future-of-hydrogen

[iii]    Según María Paz Aedo, información científica dice que aún los sistemas de electrólisis para producir hidrógeno

más eficientes tienen pérdidas del 30% de la energía eléctrica usada en el proceso, y que pueden subir hasta el 50%. Ver: Hidrógeno verde y nuevos extractivismos. https://www.briega.org/es/opinion/hidrogeno-verde-nuevos-extractivismos. 21/03/2023

[iv]               OLCA. ¿Quiénes controlan el negocio del “Hidrógeno Verde” en Chile? 22/09/22 https://olca.cl/articulo/nota.php?id=109654

[v]                Bravo, Elizabeth (Ed.). La balsa de va. ENERGÍAS RENOVABLES, SELVAS VACIADAS. Expansión de la energía eólica en China y la tala de balsa en el Ecuador. Acción Ecológica. Oficina Pro Defensa de la Naturelza y sus Derechos. Septiembre 2021. https://www.naturalezaconderechos.org/wp-content/uploads/2021/09/LA-BALSA-SE-VA.pdf

[vi]               Dunlap, Alexander. “Does Renewable Energy Exist?“ 2021. https://www.sum.uio.no/english/research/publications/2021/alexander-dunlap-does%20renewable-energy-exist.html

[vii]              OLCA. Abril clave para el hidrógeno verde. 10/04/22.  https://olca.cl/articulo/nota.php?id=109380

[viii]      NUEVA SOCIEDAD. Las mil promesas del hidrógeno verde. Mayo 2022.

https://nuso.org/articulo/las-mil-promesas-del-hidrogeno-verde/

[ix]               Según la Normativa de la Sociedad Americana de Pruebas y Materiales (ASTM) citada por Juan Ignacio de la Fuente Rodríguez en El hidrógeno verde y la crisis del agua. 04/05/2023. https://elperiodicodelaenergia.com/el-hidrogeno-verde-y-la-crisis-del-agua/

[x]       Hidrógeno verde: ¿Qué es y por qué lo llaman la energía del futuro? https://www.primicias.ec/noticias/tecnologia/hidrogeno-verde-que-es-por-que-energia-futuro/

[xi]       Siete proyectos piloto constan en la Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde. https://youtopiaecuador.com/cuidado-del-ambiente/hidrogeno-verde-proyectos-hoja-ruta-ecuador/

Fuente: Accion Ecologica

BIODIVERSIDAD #117 -Hacinamiento, virulencia y crisis multidimensionales

Hoy sabemos que la “tormenta perfecta” que desató el brote de Covid-19 provino del estallamiento de varios contrapuntos tramados que tienen en su centro el sistema capitalista, y su concreción siempre industrializante, en particular producir carne industrial, y hoy carne artificial, carne “imposible”. Esta modernidad, las ciudades y el devenir de la destrucción necesaria para el lucro propio del capitalismo implican también la devastación que las granjas fabriles promueven en todas direcciones, sean pollos, reses, cerdos, huevo, lácteos.
En sus olas de devastación, la destrucción y reordenamientos territoriales, la reconfiguración de los entornos, implica también el trastocamiento de los enclaves donde existen racimos, constelaciones de virus, que de pronto se acercan a las poblaciones animales que conviven más con los humanos. El hacinamiento creciente de poblaciones animales y humanas emula barrios marginales y favelas, prisiones públicas y privadas, centros de detención de migrantes, campos de refugiados, hospicios, grandes operaciones agroindustriales con barracas para los peones, pero también las enormes y virulentas granjas fabriles, industriales, también llamadas fábricas de carne, donde todo tipo de bichos, bacterias, virus, hongos se entrecruzan de modos violentos.

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