Miradas sobre la política internacional del agua

Por: Germán Villa Fontecha – consultor para Censat Agua Viva

Una mirada al proceso de construcción de las políticas para la gestión y el manejo del agua en los últimos años a nivel internacional, permite observar cómo se ha venido conformando un grupo de actores influyentes que ha posicionado un ideario dominante sobre el agua en los principales escenarios de discusión y formulación de políticas del sector. Este ideario es presentado como una visión renovada sobre el agua, un nuevo discurso caracterizado por un cariz ecológico, verde y amigable con la naturaleza, que se constituye en un imaginario sin enemigos, frente al desgastado (pero no desaparecido) discurso clásico de apología de lo privado frente a lo público. No obstante, en el núcleo de esta “visión renovada” pervive la concepción del agua como bien económico y la lógica de la acción económica como la adecuada para gestionarla.  

Efectivamente, de cara al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la Asamblea General de Naciones Unidas en 2015, en especial el N° 6 sobre agua potable y saneamiento, y de la consecución de la “seguridad hídrica”1, se ha venido promoviendo la formulación de políticas del agua fundadas en enfoques como el de la gobernanza del agua y el de la Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH) así como en conceptos como la economía circular (EC) y las soluciones basadas en la naturaleza (SBN), todos los cuales representan elementos del mencionado ideario.

Es importante destacar que estos enfoques y conceptos no son promovidos solamente por los actores tradicionales que dominan la arena internacional de las políticas del agua, tales como el Consejo Mundial del Agua (WWC, por sus siglas en inglés), la Asociación Global del Agua (GWP), Conservación de la Naturaleza (TNC) o el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), sino también por un buen número de nuevos actores que están uniendo sus voces a este discurso que promueve la “visión renovada” frente al agua, entre los que se destacan la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Red Internacional de Organizaciones de Cuencas (INBO), el Instituto Global para el Agua, el Ambiente y la Salud (Giweh), o el Centro para la Gobernanza del Agua (WGC)2. Su influencia y protagonismo en escenarios como los Foros Mundiales del Agua de los últimos años o en las Conferencias de Alto Nivel sobre la Década del Agua, han sido notorios.

A propósito de los enfoques y conceptos orientadores de las políticas, la gobernanza del agua apunta, en teoría, a un ejercicio del poder y una toma de decisiones sobre el agua abiertos a una red incluyente y abarcadora de actores gubernamentales, cuasi gubernamentales y no gubernamentales, considerados como relevantes para la gestión del agua en un determinado contexto (OCDE 2015). La complejidad que entraña la gobernanza del agua, en la práctica, es que su carácter incluyente y abarcador termina dando una participación preponderante a actores con el poder político y económico suficiente para direccionar las decisiones conjuntas en favor de sus propios intereses, en detrimento de los derechos de los actores menos poderosos y más vulnerables a los cuales, formalmente, también se les da, participación.

En cuanto a la GIRH, se trata de un enfoque promisorio en la medida en que integra el agua a sus condiciones socio-ambientales dando un carácter más territorial a la gestión, pero con el aspecto cuestionable de la consideración del agua como bien económico, que adopta como uno de sus principios orientadores (GWP 2000). 

Las SBN son proyectos que aprovechan la capacidad de la propia naturaleza para conservarse y regenerarse, pero estableciendo líneas de negocio como componente inherente a dichos proyectos, en donde se busca la obtención de beneficios económicos y la atracción de inversión privada (WWC 2022). En el mismo sentido, la EC apunta al aprovechamiento de la circularidad de los procesos naturales a partir de la cual se puede efectuar una optimización en el uso de los recursos naturales y materiales (Fundación Ellen MacArthur 2014). Sin embargo, esa optimización supone la implementación de modelos de negocio en torno al aprovechamiento de las dinámicas de la naturaleza, como por ejemplo, en el caso del control y monopolio de aguas residuales para su reutilización o para producción de energía, por parte de empresas privadas motivadas por el lucro.

Así, la racionalidad económica del capitalismo recorre transversalmente las políticas del agua construidas a nivel internacional. Estas son, además, funcionales a la expansión de la financiarización del agua, ya que contemplan diversos mecanismos de “empaquetamiento” y privatización de las fuentes del “recurso”, así como de los procesos y dinámicas naturales relacionadas con este, lo que propicia que el agua y la naturaleza se transformen en activos financieros con la puesta en marcha de diferentes proyectos impulsados por grupos de inversores con actuación en los mercados especulativos.

De este modo, se abre paso a una nueva tendencia en la apropiación y mercantilización del agua y la naturaleza, en donde el objetivo, más que la privatización de los servicios de agua y saneamiento como tales, es la privatización y control del agua en la naturaleza, y por lo tanto, la privatización y control de los territorios del agua.

Para contraponerse a este ideario dominante y a esta tendencia en la gestión del agua promovidos internacionalmente, se debe fortalecer el concepto de justicia hídrica y los mecanismos e instrumentos para su práctica en todos los niveles de lo territorial. En el nivel internacional, se debe fortalecer la definición del derecho fundamental al agua como referente de justicia hídrica, mediante una aclaración de su contenido normativo que apunte a especificar la lógica de acción adecuada para garantizarlo, con la consiguiente declaración de inconveniencia de la lógica de acción económica para tal fin. Una adopción de estos lineamientos para las legislaciones y políticas nacionales debe facilitar la conformación de alianzas público-comunitarias que permitan conocer las necesidades reales de las comunidades en los territorios, avanzando hacia una definición localizada de la justicia hídrica que oriente la realización del derecho humano al agua in situ.

 

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1 Pese a sus múltiples definiciones, esta puede entenderse como “la capacidad de la humanidad de proteger el acceso sostenible al agua para el sostenimiento de los medios de vida, el bienestar y el desarrollo socioeconómico, a la vez que se emprenden acciones para proteger los ecosistemas que brindan el recurso hídrico para millones de personas” (Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua 2022).
2 Ver: 9TH World Water Forum. (2022). Outcome of the 9th World Water Forum, “Dakar 2022” a “blue deal” for water security and sanitation for peace and development.

 

Fuente: CENSAT Agua Viva

Aguas ultra-profundas: la nueva frontera del extractivismo petrolero en Colombia

Foto tomada el 22 de junio de 2010, cortesía del doctor Óscar García / Florida State University

 

Este nuevo descubrimiento inaugura en el Caribe colombiano las posibilidades de explotación de las llamadas “aguas ultra-profundas”, pozos que, como en el caso de los mencionados anteriormente, atraviesan entre 1500 m. y 2300 m. de agua, solo para alcanzar el lecho marino.

Según la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES, por sus siglas en inglés), se ha perdido aproximadamente la mitad de la cubierta viva en los arrecifes de coral desde 1870, y se aceleró la pérdida en los últimos decenios, debido la crisis climática; la razón principal: tanto el uso de combustibles fósiles como la ampliación de los límites de su búsqueda, que incluyen la inmensidad marina. De acuerdo al mismo reporte, la explotación de petróleo y gas costa afuera se ha ampliado desde 1981 a cerca de 6.500 instalaciones en 53 países (60 % en el Golfo de México en 2003) y probablemente se ampliará a las regiones ártica y antártica a medida que se vaya derritiendo el hielo. Esta destructiva saga de explotación se materializó en el Caribe colombiano en 1972, cuando la Texas Petroleum Company (hoy Chevron Texaco), descubre el campo Chuchupa a 26 kilómetros de la costa de Riohacha, que sería el puntal de la ampliación de la frontera extractiva que, en los últimos años, ha avanzado de manera vertiginosa.

Los gobiernos de Uribe y Santos promovieron las reformas necesarias para expandir aún más esta frontera, entre otras, con la declaratoria de “Zonas Francas Permanentes Costa Afuera”, que entregan beneficios como los de las zonas continentales, que según la ANH, generan una “disminución sobre el impuesto de renta y beneficios de aproximadamente 19%”. Adicionalmente, para hidrocarburos extraídos a mil metros o más por debajo de la placa de agua, se pagará solamente el 60% de la tarifa de regalías. Muy pronto, los resultados de estas “dádivas” comenzaron a notarse: los kilómetros de exploración sísmica crecieron exponencialmente, para luego convertirse en descubrimientos que atrajeron el interés de las grandes trasnacionales: desde el pozo Mapalé perforado en 2012 (a 12 km. de las costas del departamento de Bolívar), hasta la configuración de una nueva “provincia gasífera” en frente de los departamentos de Córdoba y Sucre, que sugieren los pozos Kronos-1, Purple Angel-1 y Gorgon-1, y que Ecopetrol anunció en 2017 como el mayor descubrimiento de gas en los últimos 28 años en el país, que “daría tranquilidad en el suministro hasta 2027 (…) de un combustible económico y amigable con el medio ambiente”.

Este nuevo descubrimiento inaugura en el Caribe colombiano las posibilidades de explotación de las llamadas “aguas ultra-profundas”, pozos que, como en el caso de los mencionados anteriormente, atraviesan entre 1500 m. y 2300 m. de agua, solo para alcanzar el lecho marino. Los hidrocarburos extraídos de dichas profundidades, en términos del investigador Michael Klare, son energías extremas que “ponen a prueba las posibilidades técnicas en entornos geológica y geográficamente prohibitivos”. Para extraer este gas, se debe perforar a profundidades, temperaturas y presiones extremas, lo que implica una posibilidad más alta de accidentes de todo tipo, con consecuencias tan peligrosas como el gigantesco desastre de la transnacional BP en el Golfo de México en 2010 que derramó más de 900 millones de litros de petróleo y afectó más de 25.000 kilómetros de costas. En la actualidad, la participación de los hidrocarburos oceánicos en la tasa de extracción mundial corresponde a cerca del 30% del total, con impactos sobre los ecosistemas que, contrario al caso mencionado, pasan inadvertidos en la gran mayoría de ocasiones debido a la dificultad de verificación por lo inaccesible de sus instalaciones. 

Con las posibilidades del desarrollo de este descubrimiento, la reaparición con más fuerza de Shell no es buen augurio para la protección del patrimonio de nuestro Caribe: una corporación con serias denuncias por contaminaciónabusos laborales y violación de derechos humanos. La holandesa adquirió el 50% de la participación en la llamada nueva provincia gasífera, y asumirá el control de la operación. La explotación de Yacimientos No Convencionales (fracking) y la de aguas ultra-profundas, son las principales vías de intensificación del modelo petrolero, que ahora con su disfraz verde de “gas para la transición”, extrae combustibles fósiles que consumen más energía fósil en su proceso extractivo, dejando una menor energía neta disponible para la sociedad, y que, por tanto, serán mayores contribuyentes a la crisis climática en términos absolutos. Tan solo en hidrocarburos en el Caribe, la ANH estima un potencial de 9.000 millones de barriles, más de 3.000 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente: una verdadera bomba de calor en medio de la crisis climática: más combustible para incendios eternos, cuando es imperativo actuar con urgencia, dejar el petróleo enterrado donde debe estar: en el subsuelo.

 

Fuente: Censat Agua Viva

Tres experiencias de lucha en tiempos de despojo y resistencia

¿Cómo ha sido la participación de las mujeres en las luchas por la defensa del territorio? ¿Qué cambios ha significado esta presencia en las comunidades y organizaciones? ¿Cuáles son sus aportes a las estrategias de resistencia?

Esas inquietudes y el afán por hacer visible y fortalecer la participación de las mujeres en los movimientos de resistencia al extractivismo fueron el origen de Tres experiencias de lucha en tiempos de despojo y resistencia, que pone la mirada en el movimiento en contra de la Presa El Zapotillo, en Jalisco, que amenazaba con inundar a Temacapulín, Acasico y Palmarejo; también analiza la resistencia a la termoeléctrica y gasoducto en el estado de Morelos, referente histórico de la lucha zapatista por “tierra y libertad”; finalmente, nos deja atisbar en la resistencia del pueblo Chontal, en Oaxaca, contra un proyecto minero a cielo abierto, donde los sistemas normativos tradicionales (usos y costumbres) ―característicos de los pueblos originarios― han dado lugar a estrategias para ampliar los derechos agrarios de las mujeres y con ello, su participación en las decisiones sobre el territorio.

Esta investigación se realizó en colaboración con el Grupo Territorio Género y Extractivismo, conformado por investigadoras, integrantes de organizaciones de la sociedad civil y colectivos que han acompañado algunas de las luchas contra megaproyectos en diversos estados de nuestro país. Esperamos que este libro sirva para seguir dando pasos hacia un nuevo orden sociopolítico, cada vez más urgente, basado en la igualdad social y de género, el respeto al medio ambiente y los derechos de los pueblos.

Para leer la revista completa, cliquea aquí:

https://desinformemonos.org/tres-experiencias-de-lucha-en-tiempos-de-despojo-y-resistencia/

Por: Hilda Salazar (coordinadora)

Publicado originalmente en Fundación Heinrich Böll-México

Tomado de: desinformemonos.org

 

Fuente: Radio Temblor

Porqué votar NO en las preguntas 7 y 8 de la Consulta Popular

El presidente Guillermo Lasso ha convocado mediante el Decreto 607 a una Consulta Popular para febrero de 2023. La Consulta busca la enmienda de varios artículos de la Constitución de la República, entre los que se incluyen dos que tienen que ver con temas ambientales.
En el proceso de dictamen de constitucionalidad por parte de la Corte Constitucional varias personas y colectivos presentaron amicus curiae argumentando porqué estas dos preguntas deben ser declaradas inconstitucionales.

A continuación, adjuntamos los principales argumentos de algunos de estos amicus que sostienen que estas preguntas pueden vulnerar derechos de los pueblos y la naturaleza.

LEER LOS ARGUMENTOS DE LOS AMICUS CURIAE

 

Fuente: Accion Ecologica

Haití. A 108 años del desembarco militar de EE.UU y el robo de las reservas de oro del Banco Central

Resumen Latinoamericano, 19 de diciembre de 2022.

Comunicado:

           KONBIT de las ORGANIZACIÓNES SINDICALES POLÍTICAS Y POPULARES

Comunicado de prensa con motivo de los 108 años del desembarco militar estadounidense y el robo de las reservas de oro del país del Banco Central (BNRH).

17 de diciembre de 1914 – 17 de diciembre de 2022. Han pasado exactamente 108 años desde que los estadounidenses aterrizaron con armas sofisticadas y robaron las reservas de oro de nuestro país del Banco Central.  Un tesoro que fue valuado en su momento en 500.000 dólares estadounidenses.  Nuestras reservas de oro fueron depositadas en un banco americano llamado City Bank.  Esta reserva de oro alguna vez sirvió como garantía de las deudas de Haití con otros países.

Este robo destrozó la economía al igual que las finanzas del país.  Y 7 meses después los     estadounidenses desembarcaron y ocuparon nuestro país el 28 de julio de 1915.

Debemos subrayar que las múltiples y nocivas consecuencias de este escandaloso robo y el acto fraudulento de Francia en el marco del rescate colonial de 150 millones de francos oro continúan afectando hasta hoy la economía de nuestro país.

Estos 2 grandes eventos desafortunados juegan un papel mayor en la desaceleración de la economía de nuestro país y dejan a Haití en la terrible situación en la que se encuentra en este momento.

Hoy, son estos mismos países los que colaboran con Canadá, que ha establecido una unión diplomática criminal llamada Core Group para perpetuar su dominio sobre el país.  Son los que nombran a los presidentes, a los primeros ministros, son los mismos que se otorgan contratos para saquear las riquezas que tenemos bajo la tierra y bajo el mar. Las empresas estadounidenses tienen 52 contratos de exploración y minería.  Entre ellos se encuentran 3 contratos mineros y 49 contratos de exploración.

Para asegurar su dominio sobre el país, buscan intermediarios y agentes con malos antecedentes para ponerlos al frente del Estado como presidente, senador, diputado, etc.  Hoy, vuelven a desechar como papel higiénico a una serie de colaboradores locales que utilizaron para defender sus intereses frente a los intereses del país y del pueblo haitiano.  Hay que recordar, todo el país ya sabía que muchos actores del sector político y la burguesía han estado nadando en asuntos sucios durante mucho tiempo.  Sólo el pueblo carecía de pruebas sólidas.  Todos saben también que nuestros dirigentes y los de las comunidades de los países imperialistas son los que manejan la actual política de Estado.  Ellos son los que están en los bancos, estuvieron involucrados en el lavado de dinero de la CIRH con Bill Clinton, están involucrados en el robo de los fondos de Petrocaribe, están involucrados en drogas, están involucrados en secuestros, etc.  Están involucrados en todas las malas acciones.

Pero ojo, hemos escuchado que Estados Unidos y Canadá se están preparando para robar estos activos de esta mafia en lugar de devolverlos al país.

El KONBIT de Organizaciones Sindicales Políticas Y Populares demanda:

1) Que los actores políticos que no están en malos negocios y la sociedad civil acuerden una nueva gobernanza que pueda poner en marcha la justicia contra todos esos mafiosos de los  turbios negocios;

2) El Estado haitiano debe apoderarse de los bienes de todos esos mafiosos para indemnizar y reparar a las víctimas de las diversas masacres, a las víctimas de secuestros y las víctimas de violaciones y de todo tipo de delitos;

3) Francia le debe a Haití justicia y reparaciones por el dinero del rescate de la independencia;

4) El gobierno de EE.UU. debe indemnizar a Haití por la reserva de oro robada, que hoy está valorada en varios miles de millones de dólares estadounidenses.

KOMBIT llama al pueblo haitiano a reavivar la antorcha de la movilización sin demora, para liberar al país de las garras de la mafia internacional y la mafia local.  No se debe dejar que el Core Group busque nuevos esclavos para reemplazar a los viejos esclavos bajo sanciones.  Hay que estar atento, mantener los ojos bien abiertos para no correr por la lluvia y caer a la piscina.

Los pueblos que luchan no mueren.

Viva la lucha del pueblo por un Haití soberano.

Para la autenticación:

Patrice José

Jea-Paul Bastien

Olriche Jean-Pierre

Josué Mérilien

Guy Numa

 

Fuente: Resumen Latino Americano

Denunciamos la persecución de líderes campesinxs e indígenas y los asesinatos al pueblo peruano

Ante la situación crítica que está atravesando el pueblo peruano, sobre todo el sector campesino e indígena del país, La Vía Campesina se solidariza plenamente con el sentir de la población que en estos momentos está siendo criminalizada y perdiendo la vida en las calles del país.

El día sábado 17 de diciembre la policía de inteligencia peruana, DIRCOTE, allanó el local de la Confederación Campesina del Perú (CCP), para apresar e intervenir a lxs campesinxs que se concentraban allí. Decenas de ellxs fueron  retenidxs más de 14 horas contra su voluntad en el local, impidiéndoles el ingreso de abogados en lenguas nativas que pudieran garantizar el derecho a la defensa de todxs sin discriminación. Este local servía como espacio de acogida y cuidados para cientos de campesinxs que vienen de diversas partes del Perú para ejercer su derecho a la protesta.

Denunciamos la persecución que están teniendo líderes campesinxs e indígenas, miembros de las organizaciones  Confederación Campesina del PerúFENMUCARINAP y  la Confederación Nacional Agraria – CNA, que son parte de La Vía Campesina; además de otrxs líderes indígenas nacionales y locales, por quienes llamamos a estar atentxs sobre su vida y derechos fundamentales. Ser líderes no les hace terroristas. ¡Basta de criminalizar las luchas campesinas!

Denunciamos también la grave  violación de Derechos Humanos que el gobierno ilegítimo de Dina Boluarte está ejerciendo contra la población que está movilizándose en este contexto de crisis política. Condenamos el asesinato de 20 personas (cifra oficial reconocida por el Estado peruano), 3 de ellas menores de edad, y la grave situación en que están medio millar de personas heridas. Exigimos justicia inmediata para las víctimas y sus familiares.

Condenamos el uso del «Estado de Emergencia» que ha impuesto el gobierno para asesinar, intimidar y criminalizar a lxs manifestantes.  La mayoría de las personas agravadas son parte de pueblos originarios que históricamente han sido violentados e ignoradas en sus luchas y reivindicaciones.

Abrazamos las demandas que tiene el movimiento campesino e indígena del país al exigir el adelanto de Elecciones Nacionales y el cierre del Congreso que ha perpetrado la crisis política en el país. Las organizaciones campesinas e indígenas están exigiendo que se lleve a cabo un proceso de Asamblea Constituyente Plurinacional, como salida estructural a esta crisis política de la Soberanía Alimentaria y los Derechos Campesinos.

4 años de la adopción de la Declaración de la ONU sobre los Derechos Campesinos (UNDROP) necesitamos hacer eco de la grave violación de los derechos que tienen campesinxs y pueblos rurales que se está haciendo en Perú y todo el mundo. Como movimiento global que representa a millones de campesinxs en todo en mundo, La Vía Campesina hace un llamado a los movimientos sociales e instituciones internacionales para que estos hechos no queden impunes y se apoyen las demandas del pueblo peruano, que contribuyan a la consolidación de una democracia real que responda a la voluntad popular y el pleno derecho de la población.

¡Basta de criminalizar las luchas campesinas y al pueblo peruano!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

Fuente: La Vía Campesina

 

Fuente: Biodiversidad en America Latina