La Misión del FMI dirigida por Julie Kozack, subdirectora del Departamento para el hemisferio occidental y Luis Cubeddu, jefe de misión para Argentina, se mantuvieron en diálogo con el gobierno peronista dirigido por el presidente Alberto Fernández entre el 12 al 19 de febrero del presente año.
El gobierno de Argentina ha indicado que está en negociaciones con el staff del FMI, sin embargo, Gerry Rice vocero oficial de este organismo ha dicho en conferencia de prensa que no estan negociando; sino que han tenido un diálogo muy constructivo con el gobierno; pero que no es posible condonar nada de la deuda del país con el FMI, este endeudamiento asciende a un monto de USD 44 mil millones de dólares que fueron otorgados a partir del año 2018. Por otra parte, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva sostuvo un diálogo con el Ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán, en el Vaticano; donde enfatizó que el FMI no cumple un rol en la renegociación de la deuda entre los gobiernos y sus acreedores privados.
Durante la visita de los representantes del FMI en Argentina, se reunieron con el Ministerio de Economía y otros organismos gubernamentales para evaluar aspectos de la macroeconomía del país y conocer a mayor detalle el programa económico del gobierno. En éstas reuniones se hizo un análisis sobre la insostenibilidad de la deuda, pues desde julio del 2019, el peso Argentino, se ha depreciado en más del 40%, el riesgo soberano ha aumentado cerca de 1100 puntos básicos, las reservas internacionales han disminuido alrededor de US$ 20 mil millones y el PIB real se ha contraído más de lo que había sido proyectado.
Como resultado, la deuda pública bruta aumentó cerca de un 90% del PIB a fines de 2019. Además, dadas las profundas dificultades de financiamiento que surgieron, desde agosto del 2019, se adoptaron medidas para mitigar la fuga de capitales y extender el vencimiento de ciertas deudas.
Al mismo tiempo, se recurrió al Banco Central para financiar parte del déficit fiscal. Sobre la base de este análisis, los representantes del FMI determinaron que la deuda de Argentina ¨no es sostenible¨. Las reuniones entre el gobierno y el FMI concluyeron el miércoles 19 de febrero y como resultado, el FMI emitió un comunicado oficial en el que afirman que: “No es económicamente, ni políticamente factible” pagar la deuda a los bonistas privados.
El presidente Alberto Fernández informo a sus seguidores (Twiter) que las intención del gobierno es de no pagar la deuda sin antes reactivar la economía y acumular los dólares para cancelar el pasivo. Como parte de sus primeras medidas, orientó el aumento de subsidios para los más desposeídos, jubilados y familias en situación crítica; además de congelar las tarifas de los combustibles. Estas medidas se mantendrán mientras se abre la renegociación por la deuda, llave maestra según Fernández para salir de la crisis.
Las Organizaciones de la Sociedad Civil de Argentina han expresado su rechazo al acuerdo Gobierno-FMI que pueda privilegiar la Deuda y a los intereses del gran capital por sobre los derechos del pueblo quienes son ¡Los Verdaderos Acreedores! y se han manifestado contra la llegada de la delegación del FMI y las reuniones del G20 que aplaude, busca y permite el saqueo de los recursos de los pueblos.
Desde el portal virtual de Diálogo 2000, organización fundadora de la Red Jubileo Sur / Américas en Argentina, se ha expresado que el FMI exige al pueblo el cumplimiento de los compromisos establecidos al otorgar un préstamo impagable, ilegal e inmoral, que deja como costo; más pobreza, menos empleos, reducciones a los salarios y jubilaciones, mayor depredación de la naturaleza, saqueo y pérdida de control territorial, menos inversión en derechos humanos fundamentales como: agua, saneamiento, salud, educación, vivienda, seguridad y transporte; entre otros. Esto viene acompañado de la pérdida directa del derecho a la autodeterminación, el detrimento de la soberanía, la militarización y la criminalización del pueblo en lucha.
Al mismo tiempo, convocaron a una Campaña Nacional e Internacional para decir: ¡Nunca más al FMI, a la Deuda fraudulenta y el G20! Expresando su repudio a los manejos de sumisión que impulsan y ejecutan estos instrumentos de las corporaciones transnacionales.
Llaman a todo el pueblo de Argentina, América Latina y el mundo entero, a movilizarse en rechazo de la deuda, el ajuste, la represión y los gobiernos que los aplican. El llamado es a constituir un bloque independiente de pueblos y países por el No pago y reparación de las deudas cobradas ilegítimamente.
Invitan a todas las centrales sindicales, a las mujeres, a la juventud, al campesinado, a todos y todas a realizar una gran campaña con paros y acciones de lucha y de consulta a los pueblos en todos los países frente a esta ofensiva del gran capital.
La Campaña es convocada por más de 100 Organizaciones de Sociedad Civil de Argentina y se han suscrito organizaciones de toda América Latina y El Caribe, además se están sumando muchas firmas particulares.
La salud de Cancel Miranda, quien hace apenas unas semanas presentó el último de sus nueve libros, sufrió repentinamente un acelerado deterioro producto de su avanzada edad.
Falleció una figura cumbre del independentismo, el último sobreviviente de los militantes puertorriqueños del ataque al Congreso en 1954.
Rafael Cancel Miranda, histórico líder nacionalista, falleció a las 9:10 p.m. de hoy, lunes, a los 89 años, en su residencia en Río Piedras, informaron su viuda María de los Ángeles Vázquez y su hijo menor Rafael Cancel Vázquez.
Cancel Miranda era último sobreviviente de los cuatro militantes nacionalistas que el 1 marzo de 1954 atacaron a tiros a miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en medio de una sesión, para protestar contra el dominio colonial de este país sobre Puerto Rico, lo que le ganó cuarto de siglo de cárcel y la veneración sin límites del movimiento.
Sus familiares indicaron que al momento de su partida, el nacionalista estaba alerta y consciente, y falleció en paz rodeado por sus seres queridos.
La salud de Cancel Miranda, quien hace apenas unas semanas presentó el último de sus nueve libros, sufrió repentinamente un acelerado deterioro producto de su avanzada edad, lo que motivó a sus médicos a enviarlo a su casa en la urbanización Los Pinos.
Rafael Cancel Miranda, una vida dedicada a la lucha independentista de Puerto Rico
Rafael Cancel Miranda (tercero de izquierda a derecha) momentos antes de ser ingresado en una cárcel luego de disparar en el Congreso de Estados Unidos como acto de protesta. (Suministrada)
Cancel Miranda, a la izquierda, junto a los exprisioneros políticos Lolita Lebrón e Irvin Flores luego de ser recibidos por un público en Nueva York tras su liberación en el 1979. (AP/Mario Cabrera) (ELNUEVODIA.COM)
El ex preso político junto al líder independentista Rubén Berríos durante la conmemoración de los 100 años de la invasión de Estados Unidos a Puerto Rico en el 1998. (GFR Media) (ELNUEVODIA.COM)
Cancel Miranda habla con el líder del Partido Socialista Puertorriqueño Juan Mari Bras en la conmeración de la muerte del hijo de este último (2006). (GFR Media) (ELNUEVODIA.COM)
Cancel Miranda militó activamente para exigir la liberación del exprisionero político Oscar López Rivera. (GFR Media) (ELNUEVODIA.COM)
Portada de El Nuevo Día del 7 de septiembre de 1979 sobre la excarcelación de los prisioneros políticos involucrados en la protesta en el Congreso en el 1954. (ELNUEVODIA.COM)
Los actos de despedida y celebración de su vida se efectuarán en San Juan y Mayagüez. Se solicita, a petición de Cancel Miranda, que no se bajen banderas a media asta: por los patriotas, las banderas deben ondear lo más alto posible, siempre libres, afirmó en repetidas ocasiones.
El independentismo consideró a Cancel Miranda una de sus figuras cumbres del Siglo XX, junto a Pedro Albizu Campos, Lolita Lebrón, Juan Mari Bras, Filiberto Ojeda Ríos y Gilberto Concepción de Gracia, principalmente por su participación en el ataque al Congreso en el 1954.
El 1 de marzo de aquel año, Cancel Miranda, Lebrón, Irvin Flores y Andrés Figueroa Cordero, tras gritar “¡Viva Puerto Rico libre!” y desplegar una bandera boricua, hicieron disparos al aire o contra algunos de los congresistas, en uno de los actos más audaces en la historia del independentismo puertorriqueño.
Pero también le ganó admiración su incesante militancia y sus vínculos y colaboración con diferentes movimientos independentistas desde que fue excarcelado en el 1979 hasta sus últimos días. Hombre alto e imponente con sus más de seis pies de altura, siempre en guayabera blanca, su encendido verbo, inquebrantable convicción independentista, fervor nacionalista y por el orgullo con el que hablaba del ataque del 1954 le hicieron una figura venerada en todos los sectores del normalmentefragmentado movimiento independentista.
“Pito”, un dirigente histórico
“Fue uno de los dirigentes históricos más importantes del independentismo puertorriqueño”, dijo Julio Muriente, quien en el 2014 publicó ‘Pito, entrevista íntima a nuestro héroe nacional’, una extensa entrevista en la que Cancel Miranda relató detalladamente su vida.
“Pito” era el apodo con el que se le conocía en el barrio Dulces Labios de Mayagüez, donde nació en el seno de una familia intensamente independentista el 18 de julio de 1930, “el mismo día del compañero de África, Nelson Mandela” como le gustaba decir. Su madre, Rosa Miranda, falleció poco después de él nacer. Tuvo una hermana de sangre mayor y un hermano de crianza menor, ambos ya fallecidos.
Su padre, Rafael Cancel Rodríguez, era miembro de la Junta Nacionalista de Mayagüez y mantenía contactos frecuentes con Albizu Campos, quien pernoctaba en su casa cuando viajaba a aquella ciudad como parte de sus campañas políticas y a quien Cancel Miranda conoció y admiró desde niño. Sobre su padre, que fue uno de los participantes en la revuelta nacionalista del 1950, decía Cancel Miranda: “ese es el ejemplo de mi vida. Él y don Pedro (Albizu Campos), que dormía en mi casa cuando iba a Mayagüez, y le conocí bien de cerca”.
Cancel Miranda se consideró independentista desde niño y enfrentó activamente al gobierno federal por primera vez cuando, al cumplir 18 años en el 1948, se negó a inscribirse en el Ejército de Estados Unidos, como era obligatorio en aquel tiempo. “¿Cómo yo iba a ser parte del ejército de los que asesinan a mi gente?”, dijo a Muriente en el 2014.
La decisión le costó dos años de cárcel, que cumplió en Tallahassee, en Florida. De hecho, estaba preso cuando la insurrección nacionalista de 1950, de la que se enteró por la radio. Tras salir de prisión, y en vista de que cabía la posibilidad de ser encarcelado nuevamente por su insistencia en no inscribirse en el Ejército, huyó a Cuba, donde vivió en la clandestinidad bajo el nombre Bolívar Rodríguez (Bolívar por el libertador de América y Rodríguez por el segundo apellido de su padre).
Para las autoridades estadounidenses era desconocido su paradero hasta que, con motivo del primer aniversario de la revuelta nacionalista, el 30 de octubre de 1951, publicó un artículo al respecto en la prensa cubana. “Ahí los gringos se dan cuenta de que yo estoy en Cuba”, contó Cancel Miranda.
Cuando en 1952 asume el poder en Cuba el dictador Fulgencio Batista con el apoyo de Estados Unidos, Cancel Miranda fue apresado y expulsado de aquel país.
El ataque al Congreso
Poco después estaba en Nueva York participando en la planificación del ataque al Congreso.
Era una etapa crítica en la historia de Puerto Rico. El Estado Libre Asociado (ELA) había sido establecido en el 1952 bajo la pretensión de que con este arreglo la isla había alcanzado un grado suficiente de gobierno propio como para dejar de ser considerada una colonia, cosa que el independentismo y algunos sectores del anexionismo rechazaron desde el primer día y a quienes la historia dio la razón. Estados Unidos había logrado que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dejara de considerar a Puerto Rico una colonia.
Había en el independentismo la sensación de que hacían falta actos aún más intrépidos de los que habían ocurrido unos años antes (la revuelta nacionalista y el ataque a la Casa Blair, donde pernoctaba el presidente, en 1950) para que el mundo no olvidara que Puerto Rico seguía siendo una colonia.
En ese ambiente de alta tensión fue que en la mañana del 1 de marzo de 1954, Cancel Miranda, Lebrón, Flores y Figueroa Cordero tomaron un tren de Nueva York hacia Washington. Cancel Miranda, con 23 años, era el más joven de todos; Lebrón, con 34, era la mayor. Flores y Figueroa Cordero tenían 31 cada uno. No compraron boleto de vuelta a Nueva York. Todos dijeron, en distintos momentos, que no tenían la expectativa de salir vivos del Capitolio federal. “Fuimos a morir, no a matar”, decía Lebrón.
“Ya yo tenía dos niños y cuando salí se me salieron las lágrimas, porque sabía que probablemente no los volvería a ver”, dijo Cancel Miranda a Muriente. “Pero fue un viaje del que jamás me arrepentiré”, agregó.
La Cámara inició sesión a las 12:00 del mediodía. Discutían una medida muy acorde a estos tiempos: un proyecto que autorizaría a inmigrantes mexicanos a trabajar en la agricultura estadounidense. A las 2:00 de la tarde, los cuatro independentistas puertorriqueños entraron a las gradas como parte de un grupo de turistas en el que también había niños de sexto grado de una escuela de Maryland.
A las 2:30, mientras 243 congresistas esperaban que contaran sus votos en la medida de los mexicanos, Lebrón gritó “¡Viva Puerto Rico libre!” y comenzó a disparar. El caos fue instantáneo. Primero, los congresistas creían que eran petardos, pero pronto vieron que eran disparos y corrieron a ocultarse bajo sus curules. Se hicieron 16 disparos. Cinco congresistas sufrieron heridas de bala: Alvin Bentley,de Michigan; Kenneth Roberts, de Alabama; George Fallon, de Maryland; Ben Jensen de Iowa y Clifford Davis de Tennessee. Ninguno murió.
El comisionado residente de entonces, Antonio Fernós Isern, no estaba en el hemiciclo al momento de los disparos. Siendo médico, trató de llegar a ver en qué podía ayudar, pero fue detenido por cuestiones de seguridad por la policía capitolina, que no le permitió salir de su oficina.
El presidente de la Cámara en aquel momento, Joseph W. Martin, de Massachusetts, declaró: “fue el día más salvaje en toda la historia del Congreso”.
Los cuatro nacionalistas fueron detenidos el mismo día, enjuiciados en Washington y sentenciados a cerca de 50 años de cárcel cada uno. Por ser reincidente, Cancel Miranda fue primero enviado a la legendaria cárcel Alcatraz, donde pasó seis años.
“Cuando enseño sobre el ataque de los nacionalistas al Congreso, y en general sobre las luchas por la independencia, siempre me impacta el poco conocimiento que tienen los estadounidenses de estos eventos. Es una historia que ha sido silenciada”, dijo Yarimar Bonilla, profesora en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY, por sus siglas en inglés).
“Ojalá que con el fallecimiento de Cancel Miranda no se borre aún más ese capítulo tan importante de la historia tanto de Puerto Rico como de Estados Unidos”, agregó.
Cancel Miranda siempre describió la cárcel como un proceso duro porque supuso la separación de una familia que apenas comenzaba, pues tenía dos hijos, ambos varones, de uno y tres años al momento de ser encarcelado. Pero aseguraba que nunca le hizo cuestionarse sus decisiones políticas.
Quedó para siempre fijado en la historia el debate de si los hechos del 1 de marzo de 1954 en el Congreso fueron o no un ataque terrorista.
“Los actos terroristas se definen porque lo único que pretenden es provocar terror. El ejercicio violento en sí mismo no es un acto terrorista”, dijo Muriente. “No tuvieron la intención de matar. Pudieron haberlo hecho porque los tomaron completamente por sorpresa. Tuvieron la intención de llamar la atención”, agregó.
“La historia la escriben los ganadores, que son quienes definen quién es un libertador, un visionario o un terrorista”, sostuvo, por su parte, el historiador Néstor Duprey, quien considera que Cancel Miranda fue “un referente moral no solo para el independentismo”.
Las penas de Cancel Miranda, Lebrón y Flores fueron conmutadas por el entonces presidente estadounidense Jimmy Carter, en septiembre de 1979, “por razones humanitarias”. Figueroa Cordero había sido liberado un año antes por padecer de cáncer terminal, de lo cual murió a los mesesde salir de prisión.
Como pasó con Oscar López Rivera años después, casi toda la sociedad puertorriqueña apoyaba la excarcelación, incluyendo los cuatro exgobernadores vivos en aquel momento – Luis Muñoz Marín, Roberto Sánchez Vilella, Luis A Ferré y Rafael Hernández Colón – quienes escribieron una carta a Carter pidiendo su liberación.
El entonces gobernador, Carlos Romero Barceló, se opuso, pero no su comisionado residente en Washington, Baltasar Corrada del Río. “25 años de cárcel era tiempo suficiente”, dijo Carter, entonces.
Al regresar a Puerto Rico en septiembre de 1979, Cancel Miranda, Lebrón, quien murió en el 2014, y Flores, quien falleció en el 1994, fueron recibidos como héroes por una multitud de independentistas que aquel día echaron de lado sus divisiones acostumbradas, recordó Duprey.
Tras su liberación, todos se involucraron en actividades políticas y en la lucha por la independencia, pero nunca más por métodos violentos. Cancel Miranda se convirtió en una presencia permanente en marchas, mitines y concentraciones políticas, así como en luchas sociales ambientales y sociales. Publicó nueve libros sobre sus vivencias, sobre política y de poesía.
Hasta el último día se mantuvo firme en que no se arrepentía de haberse dedicado a una lucha, no victoriosa, que le costó más de una cuartaparte de suvida tras las rejas. “Venimos de la prédica de Albizu: la patria es valor y sacrificio. Eso no era un juego, era de verdad”, dijo a Muriente.
Hace cuatro años, un 2 de marzo, mataron a la activista indígena hondureña Berta Cáceres. Un grupo de criminales entró forzosamente a su casa, en la población hondureña de La Esperanza, y arremetió a tiros contra ella. Latinoamérica es la región más peligrosa para los defensores del medioambiente y es también la región más codiciada por las grandes empresas hidroeléctricas y extractivistas. Por eso, Berta es ahora un símbolo que muchos defensores medioambientales replican a lo largo de todo el continente. Lise Hermann estuvo en Honduras a cuatro años de su asesinato.
Por Lise Josefsen Hermann
La Esperanza / Intibucá, HONDURAS.- Este es un lugar para delirar, para soñar, para tratar de hacer realidad lo que parecía imposible.El paisaje sonoro se llena con acordes de Manu Chao y sobran las risas y los correteos. Ahí funciona el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), apodado Utopía. La organización fue fundada por Berta Cáceres, la indígena lenca que fue asesinada en 2016 por defender el río Gualcarque ante la intención de construir la central hidroeléctrica Agua Zarca.
En 2015, el Copinh consiguió detener la construcción de la represa. “Se logró una victoria para el pueblo Lenca -cuenta Laura Yolanda Zúñiga Cáceres, hija de Berta-, es muy simbólico cuando el pueblo gana, pero no solo es el pueblo Lenca, sino el pueblo hondureño contra toda una política de venta del territorio”. En 2015, su madre recibió el premio Goldman, el llamado ‘Oscar Verde’, por su vehemente lucha en favor del medio ambiente. “Pensamos en que de alguna manera esto iba a servir como un tipo de protección para mi mami –confiesa Laura-, pero, a la vez, sí sabíamos sobre las amenazas. Todos. Ella lo sabía”.
Laura Yolanda Zúñiga Cáceres, hija de Berta, posa junto a un pequeño mural en homenaje a su madre. Foto: Lise Hermann.
Junto a Gustavo Cáceres, hermano de Berta, nos dirigimos hacia las afueras de La Esperanza. No hay nadie aquí, excepto las policías que protegen a Gustavo y su madre, Austro Berta, desde el 2016. No me da seguridad estar acompañada de 3 policías con metralletas al final de la tarde de este lunes de febrero. Las policías nos filman y hablan entre ellos. Nunca me hablan a mí. Van junto a nosotros con el dedo al borde del gatillo, caminando entre las tumbas.
“Berta Cáceres. 2 de marzo 2016”, dice la inscripción sobre la piedra.
Atrás se ve un grafiti con pintura roja: “Berta Vive”.
Otros dicen: “Los pueblos saben hacer Justicia”. “Y Berta volverá y será millones”.
Cerca de la medianoche del 2 de marzo, hace 4 años, la asesinaron a tiros en su casa de La Esperanza. El crimen ocurrió después de haber recibido muchas amenazas por parte de la empresa DESA.
Laura sonríe, suelta bromas, aunque hablemos de su madre y de su asesinato. “Siempre digo que salí fiestera por mi mami –cuenta, y alterna con una breve e inocente carcajada-, a ella le gustaba mucho bailar salsa”. La joven de 27 años se disculpa de entrada. Ha aprendido a sobrellevar la pérdida de su madre con algo de humor. Tanto ella como Marleny Reyes, la coordinadora de Educación en Copinh y compañera de Berta desde los 13 años, reconocen como una cualidad del pueblo Lenca el mantener la alegría en momentos muy tristes. “Berta también siempre sonreía. No pensé que ese día, ese 2 de marzo, iba a ser la última vez que viera esa sonrisa. Estaba muy guapa ese día”, recuerda Marleny.
Según la estadística de la ONG Global Witness sobre asesinatos a defensores ambientales, Latinoamérica es la región más peligrosa para defender el medio ambiente. En el 2018, más de la mitad de los asesinatos cometidos en todo el mundo ocurrieron en esta región. En el 2016, Berta Cáceres fue un nombre más en esa estadística. Su caso se conoció en todo el mundo y el impacto alcanzó con dureza a los demás líderes que compartían la lucha por el territorio y el río con Berta: “Si podían matar a Berta también pueden matarnos a nosotros -reflexiona Marleny y luego vuelve a recordar que la lucha de Berta no era una casualidad-; las mujeres lencas siempre tenemos una conexión muy especial y cercana con los ríos. Somos las guardianas de los ríos”.
Otros activistas de Copinh cuentan que constantemente reciben amenazas. A menos de 24 horas de mi llegada a Utopía, llegó un hombre que había sido atacado con piedras afuera del pueblo. Eso pasa todo el tiempo, me cuentan los lugareños. Aun así, para Marleny no es una opción dejar de luchar. Ella siente fuertemente la presencia de Berta hoy, a cuatro años de su asesinato: “Berta está todavía con nosotros. Los niños de la comunidad de Río Blanco dicen: ‘Yo amo a Berta. Ella es mi río’, por eso, dejar solas a mis compañeras no podría hacerlo. La lucha empieza, pero no termina. Los que vamos a terminar somos nosotros”, dice convencida Marleny.
Laura, sin embargo, reconoce los riesgos de la resistencia como defensores del territorio: “Las personas han sido criminalizadas, asesinadas y amenazadas por defender los derechos del pueblo Lenca, que al final también son los derechos del pueblo hondureño”.
Marleny Reyes es la coordinadora de Educación en Copinh y fue compañera de Berta desde los 13 años. Ahora, ella continúa con la lucha que emprendió su amiga. Foto: Lise Hermann.
“A Berta no la mataron, la multiplicaron”
El pasado 2 de diciembre del 2019, 7 hombres fueron condenados a penas de entre 34 y 50 años de prisión por el asesinato de Berta Cáceres. Algunos de ellos fueron identificados como sicarios, otros no tenían esos antecedentes. Entre los responsables del crimen está el exjefe de seguridad de la empresa Desarrollos Energéticos (DESA), el exgerente ambiental de DESA y un mayor del Ejército hondureño.
Suena como un logro, pero Laura Zúñiga Cáceres no está satisfecha. “Los sicarios son el punto más débil en la cadena. ¿Qué pasa con los autores intelectuales? Siguen libres y manejando sus negocios. Para nosotros esto no para hasta que los autores intelectuales sean condenados. Tal vez sea una utopía. Pero luchamos por eso”.
En el juicio se expusieron cadenas de WhatsApp y mensajes de texto con información que demostraba que hasta los ejecutivos de la empresa estaban involucrados y planificaron el asesinato.
La impunidad en Honduras es altísima: más del 90 % de crímenes no son castigados nunca y muchos hechos criminales no llegan siquiera a denuncias por esa razón. También el nivel de corrupción es altísimo. El reciente informe sobre la percepción de corrupción de Transparencia Internacional ubica a Honduras en el número 146 de entre 180 países (Ecuador está en el puesto 93).
En octubre del 2019, Tony Hernández -hermano del presidente Juan Orlando Hernández- fue declarado culpable en EE. UU. de haber recibido un millón de dólares de parte del capo del narcotráfico mexicano Joaquín ‘Chapo’ Guzmán, para la campaña presidencial de su hermano.
Uno de los stencils que aparecen en La Esperanza en honor a Berta Cáceres. Foto: Lise Hermann.
La lucha de defensores medioambientales como Berta en Honduras está condicionada por riesgos muy altos. Es la lucha de David contra Goliat. Contra el Estado y el capital corporativo. Los pueblos indígenas contra todos los poderosos.
El caso de Berta se volvió emblemático en Honduras, en la región y en el mundo, y hoy es un símbolo para quienes exponen sus vidas por proteger el territorio y el medio ambiente. Las compañeras de Berta continúan peleando por defender los ríos y los bosques de la arremetida de las grandes empresas hidroeléctricas o mineras, aun conscientes de que podría costarles la vida.
“Aquí todos somos Berta”, dicen los grafitis en Utopía, en el cementerio, en La Esperanza. Lo dice Marleny también y lo dice Laura.
A Heather Iqbal, asesora senior de Comunicaciones de Global Witness, le preocupa la situación de los defensores ambientales: “Los asesinatos son solo la punta del iceberg –dice-, no todos están registrados y luego vienen las amenazas y la criminalización de los activistas ambientales. Hay muchas maneras de tratar de silenciarlos”, dice.
De acuerdo con Global Witness, más de 120 ambientalistas fueron asesinados entre el 2010 y el 2016 en Honduras. En 2017, cinco defensores ambientales fueron asesinados en Honduras, en comparación con los 14 de 2016, el año del asesinato de Berta.
El COPINH se complace en invitarles a conmemorar con nosotras y nosotros el 4to. Aniversario de la siembra de nuestra compañera Berta Cáceres, a realizarse este 2 de marzo.
En Honduras: Acompáñanos en las actividades a realizarse en el Centro de Encuentros y Amistad “Utopía” en La Esperanza, Intibucá. Puedes encontrar la agenda en nuestro evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/246883066301846/
Acción Global: Súmate al twitazo mundial con el hashtag #JusticiaParaBerta o en la acción global exigiendo justicia mediante acciones locales en tú país.
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COPINH is pleased to invite you to commemorate with us the 4th anniversary of the death of our partner Berta Cáceres, to be held on March 2.
In Honduras: Join us in the activities to be held at the Centro de Encuentros y Amistad “Utopía” in La Esperanza, Intibucá. You can find the agenda of our event on Facebook: https://www.facebook.com/events/246883066301846/
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Azione Globale “Giustizia Per Berta”
Il COPINH ha il piacere di invitarvi a commemorare con noi il 4° Anniversario della semina della nostra compagna Berta Cáceres, che si realizzerà questo 2 di marzo.
In Honduras: Accompagnaci nelle attività che si svolgeranno nel Centro di Incontri ed Amicizia “Utopia” a La Esperanza, Intibucá.
Azione Globale: Unisciti via twitter all’hashtag mondiale #JusticiaParaBerta o all’azione globale di richiesta di giustizia mediante azioni locali organizzate nel tuo Paese.
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