Entrevista Jorge Tadeo Vargas: Los 10 años del Golpe de Estado en Honduras en el contexto de la región Mesoamericana

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En el marco de los 10 años del Golpe de Estado en Honduras, Jubileo sur/Américas comparte miradas de los que ha significado este hecho histórico para la región mesoamericana a partir de las impresiones de miembros de organizaciones que articulan la red.

Jorge Tadeo Vargas, Investigador y Coordinador del Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad (México), miembro de la Red Jubileo Sur/Américas comparte sus reflexiones sobre las implicancias del Golpe de Estado en Honduras ocurrido en junio 2009, en el contexto de la región mesoamericana, así como el rol de las organizaciones sociales.

Jorge Tadeo afirma que desde que aconteció el Golpe de Estado hasta la fecha el escenario mesoamericano ha venido cambiando para mal, pues el modelo extractivo se ha visto fortalecido, esto como resultado de las políticas neoliberales que se han ido implementando desde Honduras y que han profundizado en todos los demás países.

Los megaproyectos hidroeléctricos, de mega cultivos, de turismo, todo esto impuesto desde una violencia del Estado que ha resultado en la criminalización de los movimientos sociales, el asesinato de los líderes más visibles, el desplazamiento forzado de comunidades enteras, la privatización de la naturaleza y los territorios.

Desde la visión de Jorge Vargas el modelo de imposición que se ha dado en Honduras es un experimento por parte del capital que va preparando el terreno, no necesariamente con acciones tan descaradas como lo que paso en ese país, pero si encaminadas a lo mismo, no en balde en los últimos diez años, la violencia en la región mesoamericana se viene fortaleciendo, con más criminalización, más asesinatos a la par que la privatización de los territorios y la naturaleza también crece. Hondura ha sido en estos diez años, el laboratorio perfecto del sistema para ir fortaleciendo sus tácticas privatizadoras, a la par del endeudamiento y los tratados comerciales.

Además considera que sin la participación de las organizaciones sociales, la situación fuera aún más critica de lo que es, pues son justamente estos los que resisten contra los ataques del sistema. Son las organizaciones sociales quienes ponen a las presas, a las perseguidas, a las muertas. Así mismo son las propias organizaciones quienes arman la resistencia desde distintos ámbitos, como son la acción directa cuando se necesita, las alternativas comunitarias, la creación de los mecanismos necesarios para darle pelea al sistema y su violencia.

 

La presente publicación ha sido elaborada con el apoyo financiero de la Unión Europea. Su contenido es responsabilidad exclusiva del Instituto Red Jubileo Sur Brasil y Red Jubileo Sur/Américas y no necesariamente refleja los puntos de vista de la Unión Europea.

Haiti no MINUSTAH: Protesta contra la misión de fracaso de la OEA

Puerto Príncipe, Nou Pap Konplis, 20 de junio de 2019 – Nosotros, los petrochallengers de Nou Pap Konplis, denunciamos la arrogancia y el comportamiento grosero de la misión de la OEA que pasó unas horas en Haití, según afirma, para investigar la grave crisis multidimensional del país. Más bien, la misión de la OEA insultó la inteligencia de los haitianos y difamó aún más a las instituciones del país. Y en ese sentido, falló en su objetivo. Ella le hizo un flaco favor a Jovenel Moïse, a quien quiere proteger a pesar de la protesta popular.

En este momento, la OEA, que sólo fomenta la vagancia política en la región, particularmente en Haití, no tiene una contribución efectiva que hacer para resolver la crisis haitiana. Al contrario, ha empeorado la herida. De hecho, dependemos únicamente de nosotros mismos para resolver este problema.

Por sus posiciones partidistas, su apoyo incondicional al corrupto régimen de PHTK y por haber sido uno de los arquitectos que contribuyeron a la construcción del poder gobernante, la OEA no es digna de asegurar ningún tipo de mediación entre la oposición compuesta por estructuras organizadas, la mayoría de la población y Jovenel Moïse.

Viniendo a Haití a petición del muy discutido Jovenel Moise y a expensas del tesoro público, creemos que esta misión ha fracasado y ha cometido un error lamentable al creer que estaba autorizada a dar lecciones a todos los haitianos y darles órdenes. No le corresponde a la OEA dictarnos la actitud o comportamiento a adoptar en una situación determinada. La OEA se encuentra en una posición muy deficiente para determinar si el informe del Tribunal de Cuentas es bueno o no.

Seguimos confiando en el Tribunal Superior de Cuentas y Contenciosos Administrativos (CSCCA) y su informe de auditoría hecho público sobre la gestión del fondo Petrocaribe. No son los expertos internacionales los que vendrán a identificar a los derrochadores para nosotros. Nuestro Tribunal de Cuentas ya ha hecho este trabajo. Y creemos que este documento, que ha producido, es más que suficiente para facilitar la realización de un juicio a todos aquellos que han dilapidado los fondos del programa Petrocaribe, por lo que reiteramos nuestro llamado a la inmediata y ordenada renuncia de Jovenel Moïse, implicado directamente en el informe del Tribunal de Cuentas, a fin de estar disponible para ser escuchado por los tribunales.

Más allá de un problema político, Jovenel Moïse tiene problemas legales. Y no le corresponde a la OEA resolver estos problemas, sino a los tribunales investigar los delitos financieros cometidos por el ingeniero Jovenel Moïse. Para ser escuchado por los tribunales, debe deponer su traje presidencial. No tiene más remedio que devolver el delantal. Y en este caso, la OEA no puede hacer nada para salvarla a expensas de los intereses de toda la nación que exige responsabilidad.

¿Dónde estaba la OEA durante la masacre estatal de La Saline? ¿Qué dice la OEA sobre la otra matanza perpetrada por bandas armadas en Cité Soleil, Carrefour-Feuilles, Tokio, etc.? ¿Cuál es la posición de la OEA sobre los abusos policiales contra manifestantes antigubernamentales? ¿Es consciente la OEA de las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen que apoya? Dado que la OEA aún guarda silencio sobre todas las calamidades del pueblo haitiano, agradecemos que mantiene su silencio.

Ya rechazamos cualquier acuerdo entre la OEA y su protegido Jovenel Moïse. Ningún acuerdo entre la OEA y Jovenel Moïse es viable y no compromete al pueblo haitiano. Y ahora que Jovenel Moïse se está rebelando abiertamente contra las leyes, las instituciones del país y el pueblo haitiano, debe renunciar absolutamente. Por eso hacemos un llamado a todas las fuerzas progresistas del país para que continúen la movilización popular hasta la victoria final.

*Que viva Haití! Viva la lucha popular!

*Alexandra André*
Responsable de Comunicación

Nou Pap  Konplıs

Nota recıbıdo de Fuente dırecta.

Traduccıón del frances Dıaiogo 2000, para haıtınomınustah.ınfo

 

Fuente: Haiti no MINUSTAH

 

COLECTIVOS VOCES ECOLOGICOS: PANAMÁ. CAMPESINOS RECHAZAN FALSAS SOLUCIONES AL CAMBIO CLIMÁTICO (AUDIO)

La Red Ecológica, Social y Agropecuaria de Veraguas RESAVE, que mantiene una lucha férrea contra el extractivismo, específicamente contra las hidroeléctricas sobre el río Santa María en la provincia de Veraguas en Panamá. Nuevamente reafirmaron su posición ante iniciativas que ponen en riesgo las fuentes hídricas en la región. Esta vez, fue en una reunión organizada por el Consejo Nacional del Agua CONAGUA, Ministerio de Ambiente MIAMBIENTE y funcionario del Canal de Panamá. El objetivo fue presentar un estudio y propuesta de desarrollo para contrarrestar el cambio climático a través de repertorios de agua. Sin embargo, expertos y defensores del ambiente, han señalado que más allá existe otras intensiones que es abastecer el Canal de Panamá y privatizar el agua. La convocatoria se realizó en la comunidad de San Juan, distrito de San Francisco el viernes 21 de junio del presente año.

El Panamá, urge la necesidad, de crear un país bajo un sistema de valores a través de la Economía Ecológica, cuya tesis transformaría los estándares de producción que la economía clásica nunca abordo. Es decir, la cuestión ambiental o sustentabilidad socioambiental debe ser tomada en la economía nacional.

Escuche declaraciones de Santiago Mendoza representante de RESAVE.

Por: Olmedo Carrasquilla II

Fotografía: Francisca Mendoza

Haiti no MINUSTAH: Inestabilidad de Haití no cesa mientras crece crisis sociopolítica

Puerto Príncipe, 22/6/19 (Prensa Latina) Haití se mantiene en una suerte de pausa, dos semanas después de la masiva movilización antigubernamental que sumó a cientos de miles de personas, mientras las diversas fuerzas políticas aún no se ponen de acuerdo.

En la calle crecieron las protestas populares, que por momentos desembocaron en actos vandálicos como el ataque a los centros docentes, estaciones de radio y televisión o las instituciones públicas.

También aumentó el número de sectores que dan la espalda al actual mandatario Jovenel Moise, indexado por el Tribunal de Cuentas como parte de un ‘esquema de corrupción’ para manejar fraudulentamente los fondos públicos, acusación que negó de manera enfática.

‘Su presidente, el que usted votó, no es corrupto y nunca lo será’, dijo el mandatario durante su comparecencia a propósito del aniversario 24 de la Policía Nacional de Haití el 12 de junio, y pidió dejar que el sistema de justicia haga su trabajo y lleve a cabo la investigación para responsabilizar a través de un juicio justo a aquellos que usaron mal el tesoro nacional.

El gobernante aún cuenta con el respaldo de la comunidad internacional y varios organismos y asociaciones apelan a una concertación entre todos los sectores, en aras de superar la crisis.

Recientemente, la Comunidad del Caribe (Caricom) reiteró su llamado a solucionar de forma pacífica la crisis política y abogó por el diálogo, mientras señaló que el largo retraso en la instalación de un nuevo Gobierno ha privado a la administración de los muy necesarios recursos prometidos por sus socios financieros y de desarrollo internacionales.

La declaración de Caricom sucedió a los pronunciamientos de otras asociaciones como el controvertido Core Group, compuesto por representantes de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA), así como los embajadores de Brasil, Canadá, Francia, Alemania, España, la Unión Europea y Estados Unidos, los mismos que integraron la polémica Misión ONU para la Estabilidad de Haití (2004-2017).

Nuevamente, en el contexto de las repetidas crisis sociopolíticas que desde hace un año sacuden a la nación caribeña, el Core Grop insta a un amplio debate nacional, sin condiciones previas, que reuniría al sector político, privado y a la sociedad civil.

También el 19 de junio, dos representantes de la OEA llegaron al país a petición del Gobierno y se reunieron con algunos actores involucrados en la crisis haitiana para identificar posibles soluciones a esta situación.

Los encuentros del organismo internacional dejaron fuera al ala más radical de la oposición y al sector privado que demandan la renuncia del presidente sin miramientos, según revelaron medios de prensa. A su salida sugirieron a Moise que debía gobernar y a los inconformes echarse a un lado.

Como era de esperar, la visita suscitó una gran polémica, y muchos actores la catalogaron de intromisión en los asuntos internos de la nación.

‘El pueblo de Haití no quiere esta injerencia, no quiere una solución fabricada en Washington, y no quiere aceptar que la OEA nos diga lo que tenemos que hacer con nuestros países’, dijo a Prensa Latina Camille Challmers, portavoz de la Plataforma Haitiana para el Desarrollo Alternativo.

El también académico y economista indicó que la política general de la OEA es perseguir y aislar a los gobiernos progresistas, lo que cada vez más la convierte en una oficina ‘para ejecutar los planes más vergonzosos del imperialismo’.

Otras organizaciones como la Red Nacional de Derechos Humanos señalaron la agudización en los últimos años de los casos de violaciones de los derechos civiles en las masacres cometidas, así como el repunte de corrupción.

La organización feminista Solidarite fanm ayisyèn fue más crítica y señaló a países como Estados Unidos, ‘conocidos como amigos de Haití’, que obligan a aceptar las prácticas que condenan en casa.

En un giro inesperado, y cuando aún las calles de esta capital constituían un hervidero por las protestas, el gobierno norteamericano redujo el nivel de alerta de viaje a sus ciudadanos, que desde febrero pasado se mantenía en similar estado que en las zonas de conflicto.

Para algunos expertos, la nueva estrategia intenta minimizar la crisis haitiana y levanta recelos que esta medida no se tomara en los últimos cuatro meses, mientras el país permanecía estable.

No obstante, la disposición puede ayudar a despegar a la industria turística, una de las más afectadas por los disturbios sociales, en un momento en que la nación enfrenta grandes pérdidas económicas por la ralentización de las actividades en Puerto Príncipe y otras ciudades.

De hecho, el ministro de Hacienda, Ronald Decembre, esbozó un sombrío panorama para la economía nacional, y culpó también a la desestabilización social de los bajos indicadores en la materia.

‘Los acontecimientos sociopolíticos que ha vivido el país desde octubre de 2018 hasta la actualidad han tenido un impacto muy negativo en la salud económica del país’, indicó Decembre.

Señaló que, desde principios de junio, la Dirección General de Impuestos no recauda ninguna contribución debido a la huelga que protagonizaron los empleados de la institución en las últimas semanas, y actualmente también es disfuncional la Administración General de Aduanas, lo que hace preguntarse cómo puede funcionar un Estado sin recaudaciones.

A esto se suma la depreciación del 24,3 por ciento en relación al dólar estadounidense, que sufrió la moneda nacional en los últimos siete meses, lo cual además afecta los precios de bienes y servicios y reduce el poder adquisitivo de los ciudadanos.

De acuerdo con el financista, el incremento global de los precios provoca un aumento inflacionario en torno al 17,7 por ciento, por lo que el haitiano con los mismos ingresos se vuelve cada vez más pobre.

Y esa es una de las principales denuncias de los miles de ciudadanos que desde 2018 salen masivamente a criticar al Gobierno, y que además de la canasta básica deben pagar precios astronómicos por servicios básicos como la salud y la educación, cuando más del 60 por ciento de la población permanece desempleada.

Para completar el panorama, la Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas estimó que 2,6 millones de personas padecen inseguridad alimentaria en Haití, y de ellas unas 571 mil se encuentran en ‘fase de emergencia’.

El organismo no es optimista y augura que la situación pueda empeorarse en los próximos meses, lo que posiblemente impulsará una nueva desestabilización social en el país.

arb/ane

*Corresponsal de Prensa Latina en Haití.

//www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=285839&SEO=inestabilidad-de-haiti-no-cesa-mientras-crece-crisis-sociopolitica

 

Dialogo 2000: Solidaridad con el pueblo de Haití y remoción del embajador argentino


Buenos Aires, 20 de junio de 2019 – Vísperas de este Día de la Bandera argentina, símbolo de nuestra soberanía y autodeterminación como pueblo, el Comité argentino de solidaridad por el fin de la ocupación de Haití, encabezado por nuestra Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, mantuvo una reunión con la Ministra María Gabriela Quinteros, Directora General de Derechos Humanos de Cancillería, a continuación de una concentración frente a la sede diplomática en apoyo a la lucha del pueblo haitiano.

El objetivo de la entrevista era insistir en la inmediata destitución del embajador argentino en Haití y el establecimiento de una estrategia clara a los efectos de escuchar y respetar los reclamos que tienen movilizados masivamente al pueblo de Haití desde hace ya un año – y de manera casi permanente desde hace 2 semanas-. Reivindicaciones que incluyen la renuncia del presidente de Haití a raíz de la dilapidación y corrupción en el manejo de fondos de la cooperación de la cual es acusado en los informes de auditoría del Tribunal administrativo de la nación, la salida de la falsa misión “humanitaria” en la que actualmente participa Argentina (la Misión de NN.UU. para la Justicia en Haití, MINUJUSTH)  y la sanción y reparación de los sistemáticos actos de violaciones de derechos humanos cometidos por las fuerzas de ocupación de la MINUSTAH en territorio haitiano.

En lo que respecta al embajador, sus comentarios realizados en ocasión del día del Ejército argentino, en los que vinculó la figura del General San Martín con la reivindicación de su propio pasado como hijo de un oficial del ejército alemán de la segunda guerra mundial, generaron una ola de previsibles repudios, entre los que se cuentan el de nuestra organización. En tal sentido, durante la reunión mantenida en Cancillería, se hizo presente el Canciller Jorge Faurie, quien comunicó oficialmente la remoción del embajador von Eyken como consecuencia de sus infelices e inadmisibles declaraciones.

img-20190619-wa00451405014663.jpgNuestro Comité, a través de las intervenciones de Nora, de Gustavo Lahoud y de Beverly Keene, planteó la necesidad de prestar atención a las múltiples voces que desde amplios sectores de la sociedad haitiana vienen expresando su rechazo a los gobiernos instalados ilegítimamente en su país, con sus políticas antipopulares, bajo la tutela del FMI y las misiones de las Naciones Unidas, propuestas y sostenidas principalmente desde Estados Unidos, Canadá y Francia pero con la activa participación de Argentina y otros paises de América latina, a partir del golpe de Estado en 2004.

Insistimos en la demanda que Argentina y otros países de la región se involucren activamente para lograr que las Naciones Unidas y todos los países integrantes de las misiones pongan fin a la impunidad que encubre a las aludidas violaciones a los derechos humanos perpetradas contra el pueblo haitiano desde 2004 hasta la fecha, y aseguren procesos de reparación a las víctimas, entre ellas los centenares de mujeres, niñas, niños y adolescentes que sufrieron violaciones y otros abusos sexuales y las familias de los más de 10.000 haitianas y haitianos muertos por causa de la introducción del cólera por las tropas de la MINUSTAH. En este sentido, se exigió el retiro de los cinco efectivos de Gendarmería Nacional que continúan desplegados en Haití y la salida definitiva de la MINUJUSTH, establecida en 2017, al constatar el fracaso de su antecesor, la MINUSTAH.

Más allá que su mandato concluye hacia octubre de 2019, advertimos sobre la necesidad de adoptar nuevos enfoques de solidaridad y cooperación activa, centrados en nuestra región latinoamericana, en orden a superar las nefastas consecuencias de la destrucción de la institucionalidad y la vida misma de nuestras hermanas y hermano haitianos.

Si bien las autoridades argentinas profesaron desconocimiento de muchas de las denuncias planteadas por el Comité y reiteraron grandiloquentes alabanzas a las tareas cumplidas por las misiones en Haití, se comprometieron a solicitar información actualizada a la misión diplomática argentina en Naciones Unidas a los efectos de conocer próximos pasos y, de nuestra parte, reafirmamos el compromiso para trabajar en una propuesta radicalmente diferente basada en la solidaridad internacional con el pueblo haitiano y en el fin de la recurrente violencia y corrupción a la que es sometido por los gobiernos, y un estado, sometidos a los intereses imperiales y coloniales que violentan de manera sistemática, la vida del pueblo haitiano y sus derechos, como a todo pueblo, a su soberanía y autodeterminación.

Por una Haití libre de intervenciones.

Fuera la Ocupación.

COMITÉ ARGENTINO DE SOLIDARIDAD POR EL FIN DE LA OCUPACIÓN DE HAITÍ

Fotos: gentileza Karina Díaz

 

Fuente: Dialogo2000

Haití: La épica de una gran insurrección popular

Carlos Aznárez, Resumen latinoamericano, 17/6/19 – Prácticamente hace dos semanas que el pueblo de Haití está protagonizando una insurrección a gran escala. Sí, dos semanas, por no decir dos meses, dos años o dos siglos. Pero a pesar de ello el mundo sigue ignorando la bravura de estas mujeres y hombres que como bien dice el luchador haitiano Henry Boisrolin, “ya no tienen nada que perder porque hasta la vida le han quitado”.

El silencio sobre lo que ocurre en Haití es sobrecogedor, lástima la conciencia y el alma que justamente ese pueblo que protagonizó la primer gran revolución antiesclavista y el grito de Independencia en 1804, haya sido castigado de esta manera. No sólo por las consecutivas invasiones de Estados Unidos que convirtieron al país en una colonia otra vez esclavizada y de una pobreza sin límites sino porque los que a través de los años proclamaron su deseo de “ayudar” a paliar las necesidades de la población, como es el caso de las tropas de la ONU, alistadas en la Minustah, y ahora en la Minijusth, también se convirtieron en carceleros, violadores seriales de niños y niñas, envenenadores de ríos, provocadores de epidemias de cólera, voraces rapiñeros que no dejaron nada por robar ni destruir.

Ni qué decir de la mayoría de los presidentes súbditos de esos mismos intereses impulsados por los invasores: Dartiguenave y Borno, simples virreyes de Washington durante la ocupación yanqui, Duvalier, el asesino “presidente vitalicio”, amo y señor de los feroces Tontons-Macoutes o “Voluntarios de la Seguridad Nacional” que dejaron un saldo de 30 mil asesinados; Aristide que intentó romper las cadenas y terminó encadenado él mismo a las pretensiones de Estados Unidos, y los últimos de la lista: Martelly, bufón, corrupto y represor y el actual, Jovenel Moise, mandamás, atornillado a un sillón que ya no le corresponde, y culpable de actos de corrupción ligados a meterse en su bolsillo y el de sus secuaces parte del dinero (más de 4.2 mil millones de dólares) que tan generosamente derivó la Revolución Bolivariana de Venezuela a través de Petrocaribe.

Actualmente la economía haitiana está quebrada, el salario mínimo de los poquísimos que aún tienen trabajo es de 5 dólares diarios y la tasa de desempleo es de alrededor del 70 por ciento, la falta de viviendas debido al terremoto y al robo descarado de las ayudas que de éste se derivaron, hace que gran parte de la población duerma aún en carpas improvisadas o directamente al ras del cielo.

Sin embargo, la casta en el gobierno resiste a marcharse y evitar más dolor del provocado. Moise y un gabinete puesto a dedo y no por el voto popular, ya que las últimas elecciones fueron escandalosamente fraudulentas, están cercados por la insurrección de los que Frantz Fanon denominara los “condenados de la tierra”, pero no ceden precisamente porque a nadie en el mundo parece interesarle Haití.

Así como Washington alinea a sus gobiernos títeres de Latinoamérica y al ministerio de colonias de la OEA para hostilizar e intentar asfixiar a la heroica Venezuela revolucionaria, así como hay centenares de diarios, radios y cadenas televisivas a toda hora para denostar a su presidente legítimo Nicolás Maduro, ese soez bullicio desinformativo se convierte en nada a la hora de hablar de la tragedia del pueblo haitiano.

Por todo ello, es necesario que quienes desde la comunicación popular intentamos acercar la realidad de los que luchan por su libertad, no callemos, no ocultemos, no tergiversemos la gesta bravía que hoy está protagonizando Haití. Allí, donde estas dos últimas semanas cientos de miles se lanzaron a las calles para no irse ya más, marchando y marcando a fuego (literalmente hablando) las provocadoras instituciones del poder, los lujosos hoteles de los corruptos.

Todos los rincones de las grandes ciudades tienen olor a los neumáticos quemados de las barricadas, sólo basta ver los vídeos artesanales de los mismos protagonistas del levantamiento popular filman a diario. Gentes humildes ayudándose unos con los otros a socorrer a los heridos y enterrar como se pueda a los muertos de la represión gubernamental, pero que a pesar de todo no abandonan los espacios de territorio ya conquistados.

Jóvenes encapuchados para no asfixiarse por los gases peleando con piedras contra balas, pero también dándose cuenta que muy pronto esa desobediencia pacífica deberá pegar un salto cualitativo si realmente se quiere terminar con la dictadura de quienes los oprimen.

Todas estas acciones, acompañadas de varios días ya de huelga general, que este lunes volverá a paralizar todas las escuelas del país y será acompañada por una medida similar en cada uno de los establecimientos estatales.

“Fuera Moise” es el grito de guerra en el que coinciden todos los partidos de izquierda y organizaciones populares, “Fuera el corrupto Moise” amparado por Trump y Europa, pero también ese mismo reclamo significa un gigantesco “basta” de bandas parapoliciales que están generando masacres en distintos puntos del país y ya han obligado a desplazarse a más de dos mil campesinos en la zona de Arbonite.

Así están realmente las cosas en Haití o como dice muy bien el dirigente popular Camille Chalmers: “La situación es de absoluta ingobernabilidad” y el único que no quiere enterarse es el propio Jovenel Moise.

Haití, ese pequeño y admirado corazón de Africa en el Caribe, donde una gran mayoría, precisamente esos que han irrumpido con fuerza para recoger el legado revolucionario del libertador Jean Jacques Dessalines, no están dispuestos a admitir paños fríos ni atajos que terminen en nuevas frustraciones. A tomar nota: son pueblo alzado y quieren gobernar.

http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/06/17/haiti-la-epica-de-una-gran-insurreccion-popular-por-carlos-aznarez/

 

Fuente: Haiti no MINUSTAH