RED JUBILEO SUR /AMÉRICAS PARTICIPA DE LA REUNIÓN MUNDIAL
DEL “FORO POLÍTICO SOBRE EL DESARROLLO”
Danny Gys / Reporters
#PFDGlobal
La Red Jubileo Sur/Américas está participando de la Reunión Mundial “Foro Político sobre Desarrollo”, que se lleva a cabo en Bruselas los días 13-15 de marzo 2019.
El foro es promovido por la Comisión Europea, entre los objetivos más relevantes de este encuentro están:
– Profundizar las estrategias en que se están desarrollando las alianzas entre los diversos sectores para contribuir a la materialización de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS)
– Profundizar en el análisis y propuestas de la operativización de los Convenios Marcos de Cooperación y su vinculación en la implementación de la agenda 2030.
– Ampliar los diálogos entre los diversos sectores presentes en el foro.
La participación de la Red Jubileo Sur/Américas se enmarca en el Convenio Marco de Cooperación firmado con la Unión Europea en el 2016, los objetivos de este acuerdo son:
– Promover un entorno favorable a las OSC para contribuir al desarrollo justo y sostenible de los pueblos.
– Fomentar la participación de las OSC en los procesos internacionales y en la formulación de las políticas nacionales que contribuyan al desarrollo justo y sostenible.
– Aumentar las capacidades de las OSC locales y fortalecer y desarrollar alianzas, regionales y mundiales que permitan mejorar su rol como actores independientes de desarrollo.
Martha Flores coordinadora de la Red, se encuentra participando del foro, opina que los debates sobre los modelos de cooperación son fundamentales en un contexto de gran adversidad para los pueblos, es necesario poner en el centro de las discusiones, los retrocesos en los procesos democráticos, la pérdida de los derechos humanos, la profundización de un modelo que criminaliza a las y los defensores de la vida, de la naturaleza, el rol de los modelos que financian a las grandes corporaciones que cometen crímenes contra las personas y el ambiente. Todos estos elementos hacen parte de poner en práctica los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La participación de la Red Jubileo Sur/Américas en este foro, nos permite escuchar y aprender de las experiencias de otras organizaciones, además de poner en el debate nuestras posiciones y demandas.
Secretaría Regional
Red Jubileo Sur/Américas
No debemos, No pagamos
Somos los pueblos, los acreedores
La presente publicación ha sido elaborada con el apoyo financiero de la Unión Europea. Su contenido es responsabilidad exclusiva del Instituto Rede Jubileu Sul Brasil y Red Jubileo Sur/Américas y no necesariamente refleja los puntos de vista de la Unión Europea.
Comunicadoras populares y activistas en distintos puntos de Latinoamérica dieron cobertura a las acciones populares y de calles en la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres.
Evelyn Ortíz de Ecuador, Dania Batista de Panamá, Ayelén Correa Ruau de Argentina, Suy Wong de Costa Rica, Carmen Aliaga, Mallu y Isabel Franco de Bolivia reportaron esta movilización internacional.
Según los últimos datos publicados por la ONU, la inmigración femenina en España es superior a la masculina con la cifra de 3.054.960 mujeres, un 51, 36% del total de inmigrantes. El pasado viernes 8 … Continue reading
Posiblemente como nunca antes, miles de mujeres diversas y con diferentes militancias políticas nos tomamos las calles de La Paz Bolivia. El incremento de las tasas de feminicidio, las diferentes formas de violencia contra las … Continue reading
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, al final de la tarde de este 8 de marzo, centenares de personas se hicieron presentes en el Parque Central de San José. … Continue reading
El 8 de marzo se conmemora internacionalmente la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos y oportunidades. En Ecuador según la última encuesta sobre el uso del tiempo, presentada por el Instituto Nacional de … Continue reading
Desde el territorio argentino, en el tercer año del 8 de marzo como un día de paro feminista y plurinacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries, gordes e intersex; Ayelén Correa Ruau del … Continue reading
Mujeres de diversas organizaciones, quienes desde varias semanas atrás habían estado organizando la marcha para concentrar juntas un mismo esfuerzo, se congregaron en Plaza Concordia en Vía España, para salir marchando gritando consignas como: “Mujer, … Continue reading
Otra vez, la imagen de Haití es la de protestas, vandalismo y barricadas en las calles. Haití es retratada a menudo desde enfoques que resaltan su «singularidad», su «mala suerte», sus catástrofes naturales y sociales, y terminan por folklorizar al país que hoy vive una nueva crisis asociada en gran medida al rechazo a la corrupción. La socióloga y politóloga Sabine Manigat, de la Universidad Quisqueya, repasa la coyuntura de la nación caribeña.
-¿Qué fue lo que desencadenó la actual rebelión social en Haití?
Podemos hablar de una coincidencia en el tiempo entre el empeoramiento acelerado de la situación socioeconómica de las mayorías –incluido un sector importante de clases medias empobrecidas– y el evidente fracaso de la fórmula de gobierno que resultó de los comicios de 2016 que llevaron al poder a Jovenel Moïse, un súbdito de Michel Martelly.
Un indicio premonitorio de lo primero fueron los disturbios de principios de julio de 2018 en contra del alza del precio de los hidrocarburos pero también del alto costo de la vida. Mientras la inflación registraba nuevos récords entre abril y junio, la moneda nacional se devaluaba aceleradamente. Una pista de lo segundo la dio la política cada vez más cerrada del gobierno dirigido por Moïse, incapaz tras dos años en el poder de viabilizar siquiera algunas de sus promesas electorales, en particular las referidas a servicios básicos (electricidad) y nivel de vida (aumento del empleo y de la producción agrícola).
Todo esto ocurre dentro de un ambiente de corrupción cada vez más descarado que involucra además al Parlamento. Jean Henri Ceant, el primer ministro nombrado después de los disturbios de julio, salido de la tendencia Lavalas (del ex presidente Jean Bertrand Aristide) no pudo operar el necesario acercamiento entre la oposición (a la que pertenece) y el partido gobernante (el Partido Haitiano Tèt Kale). El empecinamiento de la presidencia, que se niega a una real apertura, combinado con la impotencia de un primer ministro, que no ha podido abordar ninguno de los problemas más candentes, provocaron la ampliación del descontento con la histórica manifestación del 17 de octubre y la también masiva del 18 de noviembre, ambas seguidas de días de incertidumbre y, sobre todo, del ensordecedor silencio de las autoridades.
La actual rebelión social abarca amplias capas del cuerpo social y concierne a diversos actores, incluido el sector privado. Por ello se puede calificar de cuestionamiento de todo un sistema, la resultante del agotamiento del mismo y de la sordera de sus dirigentes.
-Haití pasó por la decepción con el gobierno de Jean Bertrand Aristide, un terremoto que destruyó gran parte de la capital, la llegada al poder de un músico extravagante (Michel Martelly), una misión militar multinacional (la Minustah), ¿Por dónde podría pensarse una recomposición estatal?
Indudablemente, estos eventos han impactado y construido cierta imagen de Haití, su «singularidad”, su «mala suerte», un «caso desesperado». Pero más allá de esas etiquetas –que dicen algo pero distorsionan y «folklorizan» la historia y los problemas de Haití– habría que retener, y enfocar la reflexión alrededor de la débil gobernabilidad del país, particularmente tras la descomposición del orden dictatorial duvalierista.
La desaparición en 1986 del control político y social de la dictadura dejó al desnudo la amplitud de la exclusión que constituye la base de un sistema injusto, patrimonial y clientelista. Este sistema está agotado, y las experiencias de Aristide o de Martelly han sido expresiones de los fallidas intentos de cambio y de la resistencia que oponen las clases dominantes. Las sublevaciones actuales han sido precedidas de otros signos premonitorios, como la difícil transición del 2015-2016.
Si queremos «tomar este país en serio» –como gustaba decir el político y académico Leslie Manigat– y analizar Haití con las herramientas y los conceptos científicos y políticos de uso corriente, habrá que considerar el histórico fracaso de las oligarquías sucesivas en implementar un proyecto capaz de incorporar el interés general a sus intereses de grupo. La irrupción de los excluidos, es decir, de la inmensa mayoría de los 11 millones de haitianos, sobre el escenario político y sus exigencias de ser tomados en cuenta, han sido ignorados durante más de treinta años. Hoy, el lema ya no es «changer l’Etat» [cambiar el Estado], sino radicalmente «changer le systeme» [cambiar el sistema].
La analista no tiene motivos para ser optimista ya que lo que se rastrea son siglos de total ignorancia y de sistemático desprecio del interés general más básico por parte de las elites del país, y la falta de preparación para encarar un cambio, ahora que se ha tornado una apremiante necesidad . Empero, la creciente madurez demostrada por una opinión pública hoy más educada e informada, más consciente de sus derechos y más madura en sus demandas, nos da una mayor esperanza.
-¿Qué papel tuvo la corrupción en el uso de los recursos de Petrocaribe en el desencadenamiento de la crisis? ¿Cuáles fueron los beneficios de la asociación con Venezuela?
El tema de la corrupción desempeñó sin duda un papel de detonador en el estallido de la crisis. Al respecto, se soslaya a menudo un precedente importante. El sector «democrático radical», referenciado en la voz del abogado y militante André Michel, ya había iniciado hace más de un año una demanda pública contra el Estado acerca del uso de los fondos Petrocaribe.
La iniciativa, de índole legal, tenía un alcance más bien simbólico pero atestigua las preocupaciones por la amplitud que ha cobrado el fenómeno de la corrupción. De hecho, a partir de los años 2010, entre despilfarro de los fondos recibidos por Haití tras el terremoto y del maná del programa Petrocaribe, transitaron por el país centenas de millones de dólares. Se han evaluado en alrededor de 3.000 millones los fondos procedentes del programa Petrocaribe. Pero es sin duda la movilización de jóvenes a partir de las redes sociales lo que condensó las frustraciones y las demandas de diferentes sectores, algunos hasta entonces pasivos o expectantes. La manifestación del 17 de octubre pasado fue convocada para pedir rendición de cuentas sobre los fondos Petrocaribe y reunió cientos de miles de personas de diferentes grupos sociales. Fue una demostración ciudadana esencialmente pacífica, como lo fue la del 18 de noviembre. La absoluta ausencia de respuesta del gobierno contribuyó por mucho en la ampliación de las demandas y la radicalización de sus expresiones.
Sobre la relación con Venezuela, ha sido una de ayuda fraterna por parte de un país que por razones históricas ha manifestado una solidaridad especial con Haití. El régimen chavista no solo se negó a participar militarmente en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) sino que contribuyó en varios proyectos de desarrollo social y propuso el programa Petrocaribe. Acerca del uso de esos fondos falta información. El informe de la Corte Superior de Cuentas lista obras nunca realizadas o incompletas, como los diez complejos deportivos no funcionales, el mercado de pescados en la capital cuya construcción se interrumpió, un viaducto apenas esbozado… Esas estafas y malas prácticas involucran a personalidades e instituciones pertenecientes al más alto nivel del aparato estatal, incluido el Presidente.
-¿Qué tipo de organizaciones pusieron en marcha las protestas?
Se debe considerar una constelación de organizaciones y de sectores. El elemento desencadenante, el alza de los precios de los hidrocarburos, trajo naturalmente a colación el tema de los fondos Petrocaribe. De allí la formación en las redes sociales del movimiento «petrochallengers» (una red de jóvenes internautas) que convocó a la marcha de octubre pasado. La oposición radical, acusada de aprovecharse del movimiento para obtener réditos políticos política, tiene sin embargo cierta capacidad propia de convocatoria. Las organizaciones de derechos humanos y cívicas desempeñaron igualmente un papel. Se trata realmente de un movimiento policlasista poco organizado, enraizado esencialmente en el descontento popular. La débil tradición organizativa en Haití aunada a la falta de credibilidad de los partidos políticos confiere a esas protestas una (falsa) imagen de «espontaneidad de las bases». En realidad hay actores detrás de la cortina, lo que no se sabe es el peso de cada uno.
Por su carácter espectacular y el uso que de sus imágenes en la prensa, hay que mencionar las barricadas y los bloqueos de calles y carreteras asociadas. Son por cierto una expresión popular, barrial, de las protestas. Pero suelen ser también organizados por una fuerza disponible de desempleados, pagada muchas veces por políticos o empresarios. Cumplen una función de desacreditación de las manifestaciones, las cuales son anunciadas y luego relatadas bajo el sólo ángulo de la violencia. Pero no son ni las expresiones más importantes ni las más numerosas.
-¿Cómo es la situación actual?
Se avecina una nueva ola de protestas para este mes de marzo –cuyas formas exactas no se pueden anticipar– debido a la falta de una respuesta mínima de parte del gobierno. Hay una multitud de consultas, reagrupamientos y propuestas, formuladas tanto desde la ciudadanía como de las organizaciones políticas. Y esos grupos han empezado a dialogar. Sin embargo aún predominan las divisiones, en todos los niveles:
-Divisiones dentro del sistema político: en el seno del Poder Ejecutivo (los desacuerdos entre el presidente y el primer ministro son públicos) y dentro del aparato estatal (el Ejecutivo ignora al Parlamento que, a su vez amonesta el Ejecutivo y amenaza el Presidente con un juicio por alta traición); el aparato de justicia está dividido entre un sector politizado (allegados del gobierno) y otro impotente. La policía a su vez recibe órdenes de proteger los bienes y reprimir a los revoltosos que no siempre acata (ahí está la sospechosa pasividad de la policía durante los disturbios de julio de 2018).
-Divisiones entre las oposiciones y entre los grupos sociales (incluida la oligarquía dominante). La llamada «oposición radical» ya no tiene el monopolio de las convocatorias, pero los llamados a manifestar, tanto en noviembre como en febrero, fueron paralelos más que concertados. Hoy se suman las voces que reclaman la salida de Moïse: la oposición «moderada» socialdemócrata y de centro derecha, elementos del sector privado se están expresando en este sentido mientras que las alternativas a esa opción (diálogo, con o sin condiciones) están lejos de producir consenso.
El propio empresariado, a través del Foro del sector privado, habla de cómo una sola voz para pedir la preservación de sus intereses de «proveedores de empleos» pero está dividido sobre la mejor fórmula para salvar el sistema: ¿Conceder medidas de alivio socioeconómico para mantener el equipo gobernante?, ¿sacrificar a Moïse para salvaguardar el sistema? ¿Proponer un nuevo modelo modernizador sacrificando la economía patrimonialista? Ahora bien, lo nuevo es el carácter público de esos posicionamientos políticos de la burguesía. Uno de sus representantes, Reginald Boulos, incluso anunció la formación de una organización acorde con su visión.
De todo ello resulta la ausencia de una fórmula de salida de la crisis. Más aún, las negociaciones y consultas que día a día se desarrollan en los círculos de poder ocurren en un contexto de total opacidad. Esta incapacidad de las fuerzas nacionales para elaborar una solución endógena pone a Haití ante el riesgo de tener que aceptar (una vez más) un parcheo impuesto por sus «amigos» de la «comunidad internacional».
Mulheres marcham pelas ruas no Dia Internacional da Mulher para cobrar mais respeito e menos violência; dentre os temas, o aborto legal e a reforma da previdência
Por Arthur Stabile, Julia Lee, Maria Teresa Cruz e Olavo Barros | Ponte
O Dia Internacional da Mulher, nos últimos anos, assumiu um simbolismo de luta. Os movimentos feministas em suas mais diversas matizes no Brasil e ao redor do mundo têm parte nisso. O 8 de março tem deixado de ser o dia de ganhar flores e se transformado no 8M, dia de ir à luta. Aqui e acolá, as vozes pelas ruas gritavam em coro por mais respeito, por igualdade e menos violência. No Brasil, as críticas também alcançaram o presidente Jair Bolsonaro e a ausência de respostas do assassinato de Marielle Franco e Anderson Gomes, que completa um ano nesta quinta-feira (14/3).
A educação para o feminismo precisa começar desde cedo | Foto: Daniel Arroyo/Ponte
“Parabéns só se for por estar viva num país que mata 13 mulheres por dia”. Essa era uma das frases escritas em cartazes que tomaram a Avenida Paulista, em São Paulo, no ato que reuniu milhares de pessoas em frente ao Vão Livre do MASP (Museu de Arte de São Paulo). O predomínio era de mulheres, mas homens também foram em apoio e sentimento de empatia com a luta. O lilás era a cor mais vista, já que representa o feminismo como uma luta suprapartidária. De lá, partiram em marcha pelo centro da capital paulista. O cortejo do bloco negro e feminista Ilu Oba de Min abriu passagem para todos os pedidos e protestos espalhados em cartazes, bandeiras, camisetas e corpos.
Integrante do grupo Ilu Oba de Min | Foto: Daniel Arroyo/Ponte
Os grandes temas desta edição da passeata na capital paulista foram o pedido de justiça no caso MarielleFranco, que teve a foto estampada na faixa que abria a marcha, e o repúdio ao governo do presidente Jair Bolsonaro (PSL), que tem um histórico de falas machistas ao longo de sua carreira política. Anos depois de falar que não “estupraria uma mulher por considerá-la feia”, o presidente usou seu Facebook oficial para mandar às “mulheres do Brasil, um beijo no coração para todos vocês” e chamá-las de “joias raras”.
Marielle foi bastante lembrada em bandeiras e cartazes | Foto: Daniel Arroyo/Ponte
A violência contra a mulher também mereceu destaque. Eram muitos os cartazes com números de casos de estupro e de feminicídio. Um grupo usava camisetas que aludiam ao movimento Ni Una Menos (Nenhuma a menos) da Argentina, pedindo mais rigor na punição de casos de violência doméstica. No setor LGBT da marcha, Luana Barbosa, negra e lésbica, morta no interior de São Paulo em ação da Polícia Militar, foi lembrada e homenageada. Outro tema recorrente na marcha foi a discussão sobre a legalização do aborto, tema que ganhou destaque por causa da votação ocorrida na Argentina no ano passado. Tanto que muitas participantes da marcha usam o pañuelo verde, que simbolizou a luta das hermanas.
Manifestante carrega o pañuelo verde | Foto: Daniel Arroyo/Ponte
Fernanda, 26 anos, carregava o pequeno Caetano e afirmou à Ponte que se sente segura ao lado de tantas mulheres fortes, mas teme os tempos que “a gente tem vivido” e espera desconstruir o machismo na criação do filho. “É o primeiro ano dele aqui comigo. Por ele ser homem é muito significativo. Eu quero que isso seja uma constante para ele”, explica.
Fernanda e o pequeno Caetano | Foto: Julia Lee
De cabelos brancos, com bottons que de Frida Kahlo, Mafalda e a frase “Ninguém solta a mão de ninguém”, Cecília, 52 anos, afirma ficar emocionada em ver tanta gente jovem na marcha. “Eu venho todo ano, a gente tem que mostrar força e união, principalmente nesse momento em que nossos direitos estão sendo tão ameaçados. É muito legal ver as meninas que têm a idade do meu filho, cada vez mais na luta, diferente da minha época”, afirma.
Cecília tem 52 anos e fica contente em ver garotas jovens falando em feminismo e indo à luta | Foto: Julia Lee
Madin, 29 anos, é não binário e fez questão de se unir ao grupo LGBT que fez bonito na marcha, com bandeiras nas cores da luta e com o rosto de Marielle, que tinha como vereadora lutou pela causa. “Eu não me reconheço como mulher, mas é uma luta muito importante porque é uma luta de todos, da humanidade. Lutar pelas mulheres.
Madin é não-binário mas acredita que lutar pelas mulheres é um dever de todos | Foto: Julia Lee
De tia para sobrinha
O público diversificou entre mulheres que ocupam os espaços públicos há outros 8 de março e quem estava cobrando respostas pela primeira vez. São os casos da advogada Rosana Ramos e da estudante Raquel Carvalho, respectivamente. A tia e sobrinha comentaram o motivo de estarem ali protestando.
A advogada Rosana Ramos e sua sobrinha Raquel Carvalho| Foto: Daniel Arroyo/Ponte
“Participar desse ato é emblemático, o 8 de março, embora muitas pessoas e o próprio comercio entenda como data para comemorar, estamos em pleno avanço de números e crueldade nos feminicídios. É uma data importante para nós como sociedade se reunir e nós, mães de LGBTs, que conhecemos a dor que é nossos filhos que saem de casa sem sabermos se voltam bem, se voltam vivos”, explica Rosana, integrante do grupo Mães pela Diversidade, que atua em proteção da comunidade LGBT. Ela é mãe de um homem bissexual.
Para a advogada, as gerações que hoje têm de 30 a 50 anos criticam erroneamente ao chamar de “mimimi” as mais novas que lutam por direitos. “Essa geração que está comprando todas as tretas que os bundões da minha idade deixaram para lá. Dou a maior força, reconheço o esforço dessa galera novinha. Estou com muita esperança e vamos mudar esse cenário do brasil”, explica a tia.
Marcha seguiu pela rua Augusta | Foto: Daniel Arroyo/Ponte
Já Raquel, apesar de seu primeiro ano, explica sem erro o que a faz gritas pelas ruas de São Paulo contra o machismo. “Há alguns anos isso era muito mito, as pessoas não falavam tanto e, quando falavam, era com preconceito. É importante estarmos aqui no 8 de março para reforçar que precisamos ter respeito e igualdade. Quando entro na roda dos meus amigos, tento lembrar ao máximo que tem que se respeitar e precisa ter igualdade”, diz, convicta.
O tema do encarceramento e a privatização dos presídios também teve espaço na presença da Frente Estadual pelo Desencarceramento. O movimento realizou panfletagem que trazia os números alarmantes de como o sistema prisional é cruel com as mulheres. “Quando uma mulher vai presa, geralmente todo o seu círculo social fica afetado, pois a maioria delas era a principal provedora e responsável pela família. Muitas continua sendo mesmo depois de presas. Além disso, familiares como mães, filhas e companheiras são submetidas a revistas íntimas vexatórias nas prisões”, diz o texto.
O Bloco Anticárcere no 8M| Foto: Daniel Arroyo/Ponte
Miriam Duarte Pereira, integrante da Amparar (Associação de Amigos e Familiares de Presos/as), ressalta a luta pelo seu filho, pelas mulheres e as trans encarceradas, “que ninguém fala o quanto elas sofrem dentro do sistema prisional”.
“Estamos lutando por essas mulheres presas que têm seus filhos, suas famílias e que necessitam delas. A maioria delas tem tido seus recursos negados, estão sendo impedidas de saírem. Muitas são abandonadas lá dentro até pela condição financeira das famílias que já era ruim e, com o atual governo, piorou ainda mais”, explica Miriam, citando a liberdade definida pelo STJ para mães presas com filhos de até 12 anos.
“Eu, como família, sei a dor que uma família tem ao ter uma pessoa dentro do cércere. É muito caro manter um preso lá dentro, damos de tudo, desde produtos de higiene, roupa, alimentação do dia a dia… São coisas que faltam para suprir a necessidade básica deles”, conta a mãe, que explica não ver o filho há um ano pelo alto custo. Ela tem que escolher entre enviar os produtos ou ver o filho.
| Foto: Daniel Arroyo/Ponte
Sindicatos, como o dos jornalistas e dos professores do estado de SP, e alguns partidos políticos participaram do ato, bem como o coletivo Democracia Corintiana. O protesto em São Paulo acabou na Praça Roosevelt por volta das 21h.
No Rio de Janeiro, cidade onde Marielle nasceu, as cobranças por respostas sobre o seu assassinato eram maiores. Mônica Benício, companheira da parlamentar, caminhou junto dos manifestantes e exigiu uma placa com a frase “quantos mais vão precisar morrer para que essa guerra acabe”, dita por Marielle antes de sua execução. Ao menos 47 cidades marcaram atos para este 8 de março, sendo 17 capitais de estados.
Bandeira do Brasil manchada com tinta vermelha | Foto: Daniel Arroyo/Ponte
Estatísticas de violência
O básico direito à vida é mais do que negado, é retirado em diversas situações como os movimentos que organizaram o ato explicitaram. Quando a marcha alcançou a Avenida Paulista esquina com a Rua Augusta, um jogral leu um manifesto assinado por 99 entidades e que foi distribuído durante o ato. Uma performance manchou de sangue a bandeira do Brasil para representar o feminicídio.
“Até 4 de fevereiro de 2019, foram assassinadas 126 mulheres. Em 2017, o Brasil concentrou 40% de todos os feminicidios registrados na América Latina, segundo a CIDH (Comissão Interameridana de Direitos Humanos). Das 2.339 mulheres assassinadas por armas de fogo em 2016, 560 delas foram mortas dentro da própria casa. Entre março de 2016 e março de 2017, 66% das mulheres mortas por agressão ou espancamento, foram vitimadas na própria casa, 97% delas assassinadas por seus parceiros (marido, namorado ou companheiro) ou ex-parceiros, sendo 75% dos casos motivados por separação, ciumes ou machismo, dados do MP (Ministério Público) de São Paulo”, discursou uma representante dos movimentos.
Em seguida, os dados apresentados envolviam as mulheres negras. “A taxa de homicídio de mulheres negras é 73% superior ao de mulheres não negras. Em 10 anos, a taxa cresceu 15,4% para estas mulheres, enquanto caiu 8% entre as não negras, de acordo com o Atlas da Violência de 2016”, discursou, repassando a temática para a população trans.
“A cada 48 horas uma pessoa trans é assassinada no Brasil, país que mais mata travestis e trans no mundo. Os números são mais que o dobro do que o México, 2º colocado no ranking. Do total, 67% das vítimas eram jovens, tinham até 29 anos. “Enquanto a expectativa de vida em media da população brasileira é de 75 anos e meio, um travesti ou mulher trans vive apenas 35 anos, segundo dados do IBGE (Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística)”, informou.
Foto: Daniel Arroyo/Ponte
‘A América Latina vai ser toda feminista’
Mulheres ocupam a Praca de Maio, em Buenos Aires, neste 8 de março | Foto: Olavo Barros/Ponte Jornalismo
Além do Brasil, as ruas de outros países lotaram de mulheres em busca de seus direitos. Caso de Buenos Aires, capital argentina, que teve a frente do Congresso da Nação (o que seria o Congresso Nacional dos hermanos) preenchido por mulheres, faixas e a concentração do protesto. O ato tomou a Avenida de Mayo e contou com pautas parecidas com as puxadas no Brasil: diminuição da violência, garantia de direitos iguais entre mulheres e homens, além da manutenção da luta pelo aborto legal. Essa causa fez as mulheres tomarem as ruas ao longo do ano em Buenos Aires. No meio da multidão, uma faixa também registrava o assassinato bárbaro de Marielle.
Marielle Franco também foi lembrada na marcha das mulheres na Argentina | Foto: Olavo Barros/Ponte Jornalismo
Para Marta Dillon, jornalista e fundadora do movimento internacional Ni Una Menos, o tom da Paralisação Internacional de Mulheres mistura pluralidade, diálogo e união entre movimentos visando fortalecer o feminismo. “Dignidade de nossas vidas e autonomia de nossos corpos: o ponto de união de todas as lutas”, afirma à Ponte. A interseccionalidade é, sem dúvidas, a palavra que nos ajuda a compreender a complexidade do movimento feminista e de seus desafios no atual momento histórico em que vive a América Latina.
Para Marta Dillon, é uma consequência das razões comuns pelas quais, historicamente, reivindicam as mulheres. “Nós lutamos fundamentalmente pela dignidade de nossas vidas e pela autonomia de nossos corpos. Nessas duas coisas se pode encontrar o ponto de união de todas as lutas: lutar contra o ajuste [fiscal, promovido pelo governo Macri], contra o patriarcado, pela visibilidade trans, pelo aborto legal, pelo fim da violência machista… está tudo aí”, avalia.
Acompanhando a marcha no bloco das mulheres afro – guiado pela jovem imigrante africana Christine Diallo, de apenas 17 anos, Denise Braz, brasileira e mestra em Antropologia Social e Política pela Universidade de Buenos Aires, relata alguns dos desafios que atravessam sua condição de imigrante negra num país como a Argentina, no qual, segundo ela, há uma “construção de hegemonia branca”. “Não é fácil ser uma imigrante negra na Argentina. Tem muito racismo, as pessoas desconhecem a própria história. Por exemplo, o último censo que mensurou a população negra foi em 1887 e, depois disso, só voltou para o censo em 2010. Ou seja, se essa população não está no censo, ela não existe. A gente está lutando por um feminismo antirracista, que possa ver as opressões de forma articulada e que englobe as nossas reivindicações dentro desse grande movimento”.
Foto: Olavo Barros/Ponte Jornalismo
Sorridente, Lara Bertolini, primeira argentina a conquistar na justiça argentina o direito a ter a identidade de gênero “travesti” em seus documentos oficiais, marcha ao lado de sua amiga Marlene Wayar, ativista travesti e cofundadora da Rede Trans da América Latina e Caribe “Silvia Rivera”. A posição de ambas é clara quanto à participação do movimento trans e travesti no feminismo. “Não dá para lutar contra a violência patriarcal sem todas as identidades que são torturadas, assassinadas, invisibilizadas. A luta contra o patriarcado faz com que essa interseccionalidade seja possível”, afirma Lara.
“O feminismo foi constituído por mulheres para eliminar relações sociais violentas a partir de subjetividades de gênero menosprezadas. Por ética, não podemos cometer o que estamos criticando. Temos a obrigação de nos unir para que meninas, meninos e menines [o ‘e’ designa o gênero neutro pela linguagem inclusiva que vem sendo adotada na Argentina] para que não venham ao mundo nas mesmas condições que viemos. Essa é a nossa responsabilidade: transformar esse mundo, transformar essas relações sociais genocidas. Saber que somos sociedades que produzem vida e que esta é nossa primeira obrigação. Não é a reprodução do trabalho, é a reprodução da vida, e essa vida deve ser vivida. Isso é o que busca o feminismo, a teoria travesti e nós que queremos que se acabem os fascismos. Em nós mesmas e fora de nós.”, discorre Marlene.
Foto: Olavo Barros/Ponte Jornalismo
Quando o assunto são as aproximações entre o feminismo e a questão de classes sociais, Victoria Stéfano, trabalhadora da economia popular e coordenadora do grupo de dissidências do movimento villero La Poderosa, opina que “um feminismo mais acadêmico, enriqueceu nossa margem de ação, nos deu teoria e também a possibilidade de poder, hoje, sermos interlocutoras e construirmos outras maneiras possíveis de unidade”. Entretanto, ressalva que esse diálogo entre feminismo só é possível na “na medida em que exista um reconhecimento de que nós construímos um feminismo a partir da cotidianidade, do trabalho territorial nos bairros pobres, dos comedores populares, de abraçar as travas na favela, do trabalho que fazemos com as maricas e tortas [maneira de se referir a gays e lésbicas, respectivamente]; que se constrói de um lugar onde os questionamentos surgem para se pensar a opressão como um padrão interseccional entre classe e gênero, de plurinacionalidade e também um forte componente latino-americano, pela forma como se consolidam as favelas particularmente aqui na Argentina”.
Marcha das mulheres na Argentina | Foto: Olavo Barros/Ponte Jornalismo
Uruguai, Alemanha e Espanha também contaram com atos. Neste último, as mulheres puxaram uma greve geral para cobrar a equiparação de salários com os homens. Até mesmo veículos de imprensa aderiram ao ato, sem contar com nenhuma cobertura feminina no dia das mulheres em luta.
Hoy 8 de Marzo conmemoramos las grandes luchas de las mujeres alrededor del mundo. Con la fuerza del espíritu de Berta, las mujeres del COPINH lanzamos nuestro grito de rebeldía contra las estructuras que pretenden arrebatarnos nuestros ríos, nuestras montañas, nuestra tierra, ratificamos nuestro compromiso de seguir guardado los bienes de la naturaleza y seguir en la lucha por la vida de la humanidad.
Este 8 de marzo también queremos dejar en claro que vamos a seguir en pie de lucha contra el patriarcado que busca atacar nuestro territorio cuerpo, silenciar nuestra vida y amansar nuestro espíritu. Vamos a seguir luchando contra en patriarcado de las empresas extractivas, la militarización de nuestras sociedades y también contra quienes, haciéndose llamar compañeros, quieran reproducir la violencia legitimada por las instituciones de opresión.
Las mujeres del COPINH vamos a seguir disputando y construyendo una nueva sociedad en las que podamos caminar sin miedo, en la que nuestras niñas, al igual que los ríos, corran libres. Este día lanzamos nuestro abrazo sororo a las compañeras que en diferentes territorios también están luchando contra el patriarcado. No olvidamos a las niñas asesinadas por el estado de Guatemala un 8 de Marzo del 2017, ni a nuestras hermanas del Kurdistan, activas en la luchas por un mundo nuevo, ni a nuestras hermanas de Venezuela que hoy libran grandes luchas en contra el imperialismo. Seguimos exigiendo justicia para Marielle Franco, para nuestra Berta y para todas las mujeres que han sido asesinadas por estados femicidas y serviles.
Con la fuerza ancestral de Berta, Paula, Vanessa, Wendy, Visitación Padilla y todas las mujeres se levantan nuestras voces llenas de vida, justicia, libertad, dignidad y paz.