‘F*** the poor!’ is the message from a top executive at African Bank

negro

In a terrifying glimpse this week into the dark heart of unsecured lending in South Africa, a former top executive of African Bank, Tami Sokutu, scorned the poor who were sucked into debt by easy loans from his now failed company.

 

Sokutu, who made more than R50-million in share options and earned another R35-million in salary and bonuses from his time as Abil’s chief risk officer, was asked about those who had obtained loans but were now unable to repay them.

The lives of thousands of borrowers have been ruined because they have been listed as bad credit risks.

In response to their plight, Sokutu said: “F*** them, f*** them.”

Asked whether these people would be right to blame him for not having done a better job of controlling lending at the bank, Sokutu’s answer was simple: “They will be right to say, ‘I’m f******.'”

Sokutu joined the bank from a top civil service job in 2002 and was appointed to the board a year later. He has been on “sick leave” since September, which meant he was not actively involved in the bank, South Africa’s biggest microlender, when it spectacularly collapsed. Reserve Bank governor Gill Marcus placed it under curatorship on Sunday last week.

The collapse has sent ripples throughout the financial system. It has led to losses in pension investments – those run by Coronation among them – and wiped 0.3% from Absa’s money market funds.

But Sokutu showed no sign of remorse for the reckless splurge of lending to millions of South Africans who could not afford it, which led to African Bank’s demise.

Sokutu, a former director-general of the Department of Public Works, was notoriously fired last year as chair of the South African Biodiversity Institute when he arrived drunk at the Chelsea Flower Show in London, where he was meant to be welcoming guests.

Sokutu agreed to an interview with the Sunday Times this week. He stumbled and fell to the ground while welcoming the newspaper’s reporter to his house in a gated complex in Centurion, Pretoria.

During the interview, he repeatedly boasted about how he had made millions and was now globetrotting.

He has three houses in South Africa, including holiday homes in Port Alfred and Cape Town, and another in Portugal. He said he did not need to ever work again.

Sokutu also boasted about owning six cars, including a Porsche, which he said was parked “somewhere in the world – I don’t know where”. He also owns a Hummer H2, a turquoise Bentley, a BMW M6, a Mercedes-Benz A-Class and a Mercedes S500. His Johannesburg car, the Bentley, stood in his double garage.

He said he lived lavishly with “no regrets” and borrowers should not have applied for loans if they knew they could not repay them.

Rather than worry about the bank’s collapse, Sokutu said his focus was on an upcoming trip to play golf in Scotland. After that he plans to go on a cruise.

The Sunday Times has calculated that Sokutu made more than R50-million in share options alone during more than a decade at the bank. This was thanks to stellar profits made by the bank as it cashed in on the hefty interest rates it charged its low-income borrowers. Sokutu also earned an additional R35-million in salary and bonuses.

In February last year, Sokutu caused a stir when he was questioned in parliament about the unsecured lending bubble and said people just wanted to get their hands on the money.

“We know as a fact that [consumers] are not interested in consumer education. They’re not interested in financial literacy. They want a loan and they want it as quickly as possible,” he said.

But as the former head of risk, Sokutu personally played a key role in the bank’s lending strategy and was part of discussions about how much cash to set aside to cover bad loans. It was far too little, as it turned out.

Sokutu said African Bank’s management had been “greedy”. He admitted that perhaps the criteria that the bank used to grant loans were not the best, but he denied that it had been “reckless”.

“I will never place blame on another person. I was part of a team [that took the wrong decisions],” he said.

The bank remained the way it was, he said, because “I was not the CEO”.

Although he was once thought to have been earmarked as a successor to CEO Leon Kirkinis, Sokutu apparently butted heads with him by pushing for a more diversified range of products.

“Leon [Kirkinis] is a good guy, I promise you, but he was stuck in his own ways,” said Sokutu.

He said African Bank’s management had seen the bad debt problems coming nearly two years ago, but believed borrowers would repay their debts.

Asked whether the bank had hidden information about how bad the situation was, Sokutu said shareholders had known exactly what was happening.

“There was full disclosure,” he said.

He said that what was happening at African Bank was “really sad” and not the legacy he wanted to leave behind.

“I don’t give a f*** about what South Africa says about whatever … but I have never been a crook. And I don’t want to be a crook.”

Plata para la Educación – No para Pagar la Deuda Ilegítima

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El 5,6% del PBI no alcanza… Es necesaria una partida de emergencia y un nuevo modelo de financiamiento de la educación

Los conflictos docentes al inicio del ciclo lectivo y al regreso del receso escolar en agosto ponen de manifiesto que existe una crisis del financiamiento de la educación, heredado de la Reforma Educativa de los años 90 , que no fue modificado por las nuevas leyes dictadas por el Gobierno. Cada provincia sigue teniendo que sostener el gasto casi total de su sistema educativo. En décadas pasadas esto llevó a que muchas provincias no pagaran durante meses los salarios y también a la inequidad de que algunas provincias invirtieran por alumno la cuarta parte de lo que invertían otras, o que se pagara un salario docente que equivalía a la mitad del que se pagaba en otro distrito. Hoy esta situación reaparece debido a la actual crisis generada por la inflación ya que se evidencia que los recursos provinciales son desparejos e insuficientes.

El Gobierno Nacional sostiene que es el que más aportó a Educación en la historia. Pero un análisis serio de las estadísticas no le da la razón. Si bien se afirma que Argentina viene destinando el 6.47 % del PBI a Educación, un reciente ajuste de la medición del PBI realizado por el Ministro de Economía en base 2004, puso en evidencia que nunca se llegó a la meta del 6%, y que en el 2013 solo se llegó al 5,6%. Si tenemos en cuenta que el 1% del PBI en el 2013 significaban 33.490 millones de pesos, la diferencia acumulada desde el 2010, cuando debió llegar a la meta, supone que educación recibió 124.000 millones menos que lo declarado: una cifra equivalente a la construcción de 6.600 escuelas aproximadamente.

Pero además, es necesario considerar que Nación solo aportó el 1,5% de ese 5,6%. Este dinero fue, centralmente, a las universidades y al Fondo de Incentivo Docente y 0,7% para educación de otros ministerios. Así, Desarrollo Social, Trabajo, entre otros, gastan casi la mitad de lo que Nación dedica a la educación del sistema formal. El resto lo pagan las provincias. Por la Ley de Financiamiento del 2005, el Gobierno Nacional aportaba el 27% del total del Gasto educativo consolidado en el 2010 (GEC). Estamos en el 2014 y con el nuevo reajuste del PBI, Nación aporta el 26%. El 74% restante lo aportan las provincias. La consecuencia es que continúa la desigualdad en el acceso al derecho ya que cada provincia dispone de recursos diferentes, además de hacer esfuerzos diferentes para el financiamiento de la educación .

De todos modos el monto total es insuficiente. Después de diez años de bonanza es, por lo menos, mezquino. Pensemos que, con De La Rúa, teníamos el 4,9% (base 1993). Resta aún precisar a cuánto descenderá esta relación cuando el Ministerio de Economía actualice el PBI en base 2014. La meta que fijan los organismos internacionales es del 8%, y algunos, como Brasil, se proponen llegar al 10% aunque en el 2025. El resultado de esta exigua inversión es que más del 90% de los presupuestos provinciales se dedica a salarios, y lo que resta para comedores, formación docente, material didáctico e infraestructura escolar. La realidad es alarmante: los comedores escolares brindan comidas de bajo poder nutritivo a la población más vulnerable, los niños . Las escuelas no tienen mantenimiento, los techos se caen, los pisos se hunden. La formación docente continua es insuficiente o inexistente. Los materiales didácticos no se reponen o no existen.

De todos modos, medir el gasto educativo en porcentaje del PBI es discutible pues es una cifra fácilmente manipulable, como acabamos de verlo en relación a la base de medición o a la cotización del dólar cuando se desea hacer comparaciones internacionales. Otro modo de leerlo, es medirlo como porcentaje del Gasto Consolidado en Educación, o sea la sumatoria de los presupuestos de educación de nación y de las jurisdicciones. En la década del 60, UNESCO planteaba que la meta de los países debía ser llegar al 25%. Entonces, nuestro país destinaba ese porcentaje de su presupuesto nacional. Aunque, si consideramos el Gasto Consolidado Nacional o sea, si le sumamos los presupuestos provinciales a los fines de medir el esfuerzo del país, aunque estos prácticamente no tenían escuelas a cargo, la cifra total era del 14%. Actualmente, con un sistema educativo nacional mucho más extendido en su obligatoriedad a lo largo de la vida, (pasamos de 7 a 13 años), modalidades y masividad, es del 13,8% . Si los mismos porcentajes de fondos se usan para muchos más docentes y escuelas, hay una sola explicación. Esto se hizo en base a una reducción del gasto por alumno, del mantenimiento y construcción de escuelas, del salario de la docencia que en su mayoría ha pasado a trabajar dos turnos con la consiguiente pérdida de tiempo para la preparación de clases, corrección de carpetas, formación docente, lo que en alguna medida explica parte del deterioro de nuestra educación.

Otro grave problema de nuestro sistema de financiamiento es la creciente derivación de fondos a subsidiar a las escuelas privadas. Si bien los datos nacionales no son fáciles de obtener pues no se publican en las páginas oficiales del Ministerio de Educación ni del Ministerio de Economía de la Nación, podemos dar cuenta de su crecimiento en jurisdicciones puntuales. Por ejemplo, la Provincia de Córdoba incrementó 26,3% los subsidios del estado por alumna/o de las escuelas privadas en el nivel inicial y primario mientras que redujo en 9,6% el de las estatales, en el período de 2001-2011 . La Ciudad de Bs As, que registra la mayor privatización del país destinó 2.020 millones de pesos a subsidiar a escuelas privadas en su presupuesto del 2014. Más del 40% de las escuelas privadas están subsidiadas, algunas de las cuales como el Colegio Tomás de Aquino o la ORT cobraban aranceles de más de 2.600$ mensuales en abril del 2014 . Desde el 2006, por Ley 2189, el PRO también subsidia los gastos de infraestructura y mantenimiento de las escuelas privadas que tengan de 75 a 100% de subvención. La provincia de Santa Fe cuya educación privada ya asciende a 38% deriva el 20% de su presupuesto a subsidiarla.

Hace falta un cambio total en la política de financiamiento de la educación

No se trata de esperar que la docencia se desgaste, acosada por los descuentos de su salario por los días de paro o a que las familias protesten por la pérdida de días de clase de sus hijos. Lo que se requiere es un cambio de la política de financiamiento de la educación. Tiene que volver a ser nacional o, al menos, el estado Nacional aportar el porcentaje mayor de su gasto. Para afrontar, en lo inmediato, la crisis de financiamiento de las jurisdicciones, es necesario que el Congreso de la Nación vote una partida de emergencia del presupuesto del 2% del PBI o sea 67.000 millones de pesos más al presupuesto nacional 2014, para destinar a todos los niveles educativos del país.

Sólo así se podrían recomponer los salarios docentes y no docentes, al menos para nivelarlos con el costo de vida en curso, afrontar los gastos de infraestructura de las escuelas y aumentar las partidas para comedores escolares.

Estas medidas de emergencia, deben abrir el debate hacia una nueva ley de educación que supere la desigualdad y fragmentación actual. Es necesaria la renacionalización del sistema educativo para terminar con la desigualdad entre jurisdicciones. Debe suprimirse el subsidio a la educación privada y destinar esos fondos a la educación pública, reconocimiento de los derechos laborales a los docentes privados, para terminar con la fragmentación dentro de cada jurisdicción. A su vez, deben aumentarse los fondos para llegar a la meta del 10% del PBI para el 2015.

Este aumento del financiamiento servirá para reformular la jornada laboral de modo de tener un tercio del tiempo extra-clase para que incluya espacio para la formación docente continua, preparación de clases, apoyo a los niños con dificultades, atención a las familias, trabajo colaborativo entre pares, evaluación de la tarea a nivel de ciclos e instituciones. Este diseño del trabajo docente existe en muchos países del mundo. Baste comparar que mientras un docente del nivel medio trabaja un promedio de 45 horas de clase semanales, la semana laboral en países europeos es la mitad. Además, se podrá establecer una relación docente alumno de 1 a 20, en lugar de aulas con 38 o 45 alumnos como existe en algunas provincias como Misiones, Tierra del Fuego o Provincia de Buenos Aires. Con estas mejores condiciones de trabajo, y mejores salarios, no dudamos, mejorará la educación en nuestro país.

Recursos y fondos, existen.

Para aumentar los fondos a Educación, se requiere otra política económica. Todo lo planteado por la Presidente, cuando refiere a Educación va en la dirección contraria. Reafirma el curso hacia las recetas clásicas considerando que es la población asalariada y los sectores más desposeídos quienes deben ayudar a pasar el momento de crisis.

También los partidos de la llamada Oposición, al igual que el oficialismo, entienden que no son las empresas privadas —quienes ganaron dinero en pala, según los dichos de Cristina de Kirchner— las que están en condiciones de soportar la crisis. Basta recordar el caso de los bancos cuyas ganancias producto de la especulación financiera no tributan ningún impuesto y que por ejemplo en el 2013, el Banco Macro obtuvo 1.776 millones de pesos de ganancias, el Santander 1.864.5 millones o el Galicia y el Francés más de 1.300 millones. O que la financiación del pago de YPF (5.000 millones de dólares) se hará al cuádruple de la tasa de interés en el mundo, entre otros casos. O que en el arreglo con el Club de París se aceptaron punitorios por casi 4.500 millones de dólares sobre lo adeudado.

Los últimos aumentos salariales fueron firmados por debajo de la inflación real. Esa diferencia aumenta la renta y la ganancia del empleador, las grandes empresas, los bancos.

No hay otro camino que deliberar, discutir acerca de la mejor forma de defender nuestros intereses, resistir a esta ofensiva contra nuestro nivel de vida pero también empezar a elaborar un plan económico alternativo, que considere, por ejemplo, dejar de pagar la deuda externa que es fraudulenta, toda buitre, y aumentar considerablemente los impuestos a los grandes monopolios, a la especulación financiera y a la renta agraria.

Laura Marrone 

Haití, más allá del terremoto.

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El seísmo de 2010 levantó una gran ola de solidaridad, pero la ayuda no ha servido para poner las bases del desarrollo, sino para crear un laboratorio neoliberal

Cuando analizamos hoy la situación económica y social en Haití, centramos la mirada en las consecuencias del terremoto que el 12 de enero de 2010 dejó más de 217.000 víctimas mortales en Haití. El goudougoudou, como lo llaman para no nombrarlo en Haití, provocó costes y pérdidas estimadas en 7.800 millones de dólares, equivalente a más del 120% del PIB de 2009. A lo hay que añadir unos impactos sociales, e incluso políticos, devastadores. Tres millones de personas directamente afectadas, más de 300.000 hogares totalmente destruidos o gravemente afectados. A los seis meses del terremoto, un millón y medio de personas seguían sin hogar, 360.000 familias que vivían en 1.500 campos de desplazadas. En la capital, Puerto Príncipe, el 25 % de los funcionarios fallecieron en el terremoto, y el 60% de los edificios administrativos, el 80% de las escuelas y el 60% de los hospitales fueron gravemente dañados.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el terremoto llegó para evidenciar y profundizar las deficiencias que ya existían en el país. Entre ellas, un Estado reducido a la mínima expresión, después de décadas de políticas neoliberales y ajustes del Fondo Monetario Internacional. Haití era descrito en 2009 por el Banco Mundial como un país “frágil” o “fallido”. Ya antes del terremoto el 55% de los haitianos vivían con menos de 1.25 dólares al día y el 80% con menos de 2 dólares al día. Haití era además uno de los países más desiguales.

La catástrofe como oportunidad

Muchos esperaban en 2010 que la reconstrucción se convirtiera en una oportunidad para afrontar, no sólo los impactos directos del seísmo, sino los problemas estructurales de Haití. La enorme muestra de solidaridad internacional, con cifras récord de recaudación para ayuda humanitaria y promesas para reconstrucción, dejaba margen al optimismo. ONG, instituciones religiosas y fundaciones privadas recaudaron más de 3.000 millones de dólares. Gobiernos y agencias de cooperación multilaterales prometieron más de 13.000 millones para 2010-2020, de los cuales 6.373 millones para los dos primeros años (2010-2012).

Cuatro años más tarde, ese optimismo se desvanece ante una realidad poco esperanzadora. A diciembre de 2012, tan sólo el 66% de las promesas realizadas para 2010-2012 habían sido desembolsados. El Gobierno haitiano se felicitaba sin embargo por ello, pues en situaciones similares el nivel de desembolso de las promesas realizadas no suele superar el 50%. A pesar del relativamente bajo nivel de desembolso, los recursos disponibles siguen siendo elevados y, por tanto, constituyen una oportunidad. Pero ¿para quien?

El embajador de Estados Unidos para Haití lo dejó claro cuando, tan sólo un mes después del terremoto, en un cable hecho publico por Wikileaks, exhortaba a las empresas norteamericanas a aprovechar la oportunidad de negocio que la reconstrucción en Haití podía suponer, bajo el titular de “la carrera por el oro ha empezado!”.

No se equivocaba. Según el Centro de Investigaciones Económicas y Políticas (CERP), hasta septiembre de 2012 tan sólo el 1.3% del valor contractual de los proyectos de USAID (la agencia de cooperación bilateral de Estados Unidos) fueron concedidos a empresas haitianas. La Unión Europea sigue un patrón similar: el 76,7% del valor de los contratos concedidos por EuropeAid en 2010 y 2011 fue atribuido a empresas europeas.

¿Reconstrucción económica o capitalismo del desastre?

El terremoto y la epidemia de cólera que estalló en el país en 2010, llevaron a una contracción del 5.4% del PIB. La reconstrucción económica suponía uno de los principales retos de las autoridades haitianas. Y para ello han optado por una estrategia de atraer inversión extranjera y promover las exportaciones.

Bajo la bandera del “Open for business”, el lema más utilizado por el gobierno de Michel Martelly, se busca la entrada de inversores, tanto locales como extranjeros. Las estrategias combinan la inversión en producción de bananas y mangos para la exportación (en un país con un 70% de la población en situación de inseguridad alimentaria); el impulso de la explotación de oro a cielo abierto en el norte del país (el Banco Mundial prepara para el gobierno una nueva ley minera para facilitar el trabajo de empresas norteamericanas y canadienses); el impulso de zonas turísticas de enclave (con la atractiva promesa de 20 años de exenciones fiscales para las empresas turísticas extranjeras); y la construcción de hasta 10 nuevas zonas francas industriales.

Desde la década de los 80 se han creado 30 fábricas en diversos parques industriales en el país. La industria supone hoy un 20% del PIB, emplea a poco más del 10% de la fuerza laboral, y acumula el 85% de las exportaciones. Haití goza de un trato especial con Estados Unidos, donde exporta productos textiles sin tener que pagar aranceles.

Ropa fabricada para empresas como Levis o Fruit of the Loom que, como Wikileaks desveló, en 2009 habían presionado al gobierno haitiano con la ayuda de la administración Obama para mantener el salario mínimo en poco más de 80 gourdes al día (1,2€). Las movilizaciones masivas de los trabajadores consiguieron arrancar entonces una subida del salario mínimo a 200 gourdes al día (3.6€). Para Mirlen Joanis, del Centro de Promoción de Mujeres Obreras, además del salario de miseria, “las condiciones de trabajo en las fábricas son degradantes e inaceptables”, con casos frecuentes de acoso sexual y violación sistemática de las leyes laborales.

El proyecto insignia de esta estrategia es Caracol. La construcción de esta zona industrial se llevó 224 millones de dólares de fondos para la reconstrucción, a pesar de estar situado a cientos de kilómetros del epicentro del terremoto. De los 65.000 puestos de trabajo prometidos se han creado poco más de 2.000, el 34% con sueldos por debajo del salario mínimo.

La estrategia del gobierno de ampliar las zonas francas industriales no aportará además demasiados réditos al Estado, pues a las empresas se les garantiza exenciones de impuestos y aranceles. También a las empresas turísticas o mineras se les ofrece el mismo trato. Inversión sin impuestos. El propio FMI recomienda revisar dichas exenciones, pero “sin poner en peligro el interés de las empresas inversoras”.

Los retos económicos para Haití

“La fragilidad y la fragmentación del Estado Haitiano, los elevados niveles de pobreza y exclusión social en el país, la extrema dependencia de la ayuda internacional, no sólo a nivel macroeconómico, sino para proveer servicios básicos, y la profunda vulnerabilidad ambiental”, son los principales retos en Haití según el Banco Interamericano de Desarrollo. Para la sociedad civil haitiana, sin embargo, el reto es revertir las causas de esos problemas.

Para Camille Chalmers, economista haitiano, “la comunidad internacional, y el nuevo gobierno, han instrumentalizado el proceso de reconstrucción para acelerar transformaciones económicas a favor de sus intereses”. Recuperar, pues, la soberanía política y económica, para definir un modelo económico destinado a cubrir las necesidades de la mayoría de la población.

Iolanda Fresnillo.

Haití, cuatro años después del terremoto: el espejismo de la reconstrucción

Un grupo de niños se sientane en la terraza de una casa dañada por el terremoto de 2010, frente al campamento de Jean Marie Vincent donde todavía residen, en Puerto Príncipe, Haití./ Fotografía: Nalio Chery (AP)
Un grupo de niños se sientan en la terraza de una casa dañada por el terremoto de 2010, frente al campamento de Jean Marie Vincent donde todavía residen, en Puerto Príncipe, Haití./ Fotografía: Nalio Chery (AP)

-Mientras más de 170.000 personas continúan viviendo bajo las carpas, los ejes de la reconstrucción se han centrado en el turismo de lujo, la minería y la creación de zonas industriales

– El 76% de los contratos concedidos por la UE para reconstruir Haití en 2010 y 2011 se entregaron a empresas europeas

– La crítica al ‘ninguneo’ de las prioridades del gobierno y la sociedad civil haitiana salta cuando se pregunta en Haití sobre la cooperación internacional

Hace cuatro años la tierra tembló durante 35 segundos en Haití. Con el epicentro situado a 25 km de Puerto Príncipe, el seísmo de 7,3 grados en la escala de Richter se llevó más de 220.000 vidas por delante. El mundo se conmocionó. Pasado el tiempo, mientras más del 80% de la población sigue viviendo bajo el umbral de la pobreza y más de 170.000 personas continúan durmiendo bajo las carpas, los ejes de la reconstrucción se han centrado en el turismo de lujo, la minería y la creación de zonas industriales.

En Haití 100.000 casas fueron totalmente destruidas y algo más de 200.000 gravemente dañadas, lo que dejó a más de un millón y medio de personas sin hogar. La reconstrucción de viviendas parecía entonces una prioridad urgente. Y a pesar de la existencia de avances, no se ha completado con éxito .

Las infraestructuras públicas fueron también gravemente dañadas. A la imagen del palacio presidencial en ruinas, hay que sumar la destrucción del 60% de la infraestructura gubernamental. El 25% de los funcionarios en Puerto Príncipe fallecieron en el terremoto. El Estado haitiano, fuertemente debilitado tras años de injerencias internacionales, quedaba reducido de golpe a su mínima expresión. En la Conferencia de donantes de Nueva York, tres meses después del terremoto, se acordó reforzar el liderazgo del gobierno haitiano. Sin embargo, tan sólo el 1% de la ayuda de emergencia y el 16% de la ayuda a la reconstrucción se ha canalizado a través de administraciones haitianas.

“Han impuesto totalmente su propia agenda”, comenta Rolphe Papillon, periodista y ex alcalde de la pequeña localidad costera de Corail, mientras muestra una estructura que debía albergar un mercado, sin acabar, en el que la Unión Europea ha dilapidado dos millones de euros según los lugareños. “¿A quién preguntaron para construir este edificio? A la gente del pueblo desde luego que no”. La crítica generalizada al ninguneo de las prioridades del gobierno y la sociedad civil haitiana planea cuando se pregunta en Haití sobre la cooperación internacional.

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Continua la Lucha de Nuestros Hermanos Garifunas

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Corte Interamericana verá casos de Honduras y Perú durante sesión en Paraguay

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), con sede en Costa Rica, realizará un periodo extraordinario de sesiones en Paraguay entre el 1 y el 4 de septiembre, en el que verá casos de Honduras y Perú, informó hoy el Tribunal.

La primera audiencia pública se llevará a cabo el 2 de septiembre por el caso conocido como “Comunidad Garífuna Punta Piedra y sus miembros contra Honduras”, indicó la Corte en su página de internet.

La demanda señala al Estado hondureño de violar el derecho a la propiedad de la Comunidad Garífuna Punta Piedra al incumplir el deber de garantía frente a la invasión por parte de personas no indígenas en las tierras y territorios que le pertenecen a la comunidad.

El día 3 de septiembre, la CorteIDH efectuará la audiencia por el caso llamado “Wong Ho Wing contra Perú”, el cual se refiere a la presunta detención arbitraria de un ciudadano chino, quien ha sido sometido a un proceso de extradición demasiado extenso que ha tardado al menos cinco años.

El periodo de sesiones se llevará a cabo en la sede de la Corte Suprema de Justicia de Paraguay, donde también se realizará el día 4 el seminario internacional “La Corte Interamericana de Derechos Humanos: Control de convencionalidad y el impacto de sus decisiones”.

La CorteIDH es parte de la Organización de Estados Americanos y sus resoluciones son de acatamiento obligatorio para los países miembros. ACAN-EFE

Paraguay – Argentina: ¡Que deudas! ¿Qué buitres?

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Buenos Aires, 12/8/14 – Será tal vez, una de esas pocas casualidades realmente casual, el hecho que el mismo día en que Buenos Aires conmemora la Reconquista de la ciudad de las fuerzas inglesas ocupantes, pueblada mediante, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner emprende viaje hacia Paraguay para saldar una deuda histórica con el pueblo paraguayo: devolverá los efectos de Solano López que permanecían en la Argentina desde el fin de la nefasta guerra de la “Triple Alianza”, impulsada desde atrás por los mismos ingleses que no obstante la derrota años antes en el Río de la Plata, seguían adelante con sus planes de saqueo y dominio.

La presidenta llegará a un Paraguay agitado por otros conflictos, no obstante. Desde el 13 al 15 de agosto, numerosas organizaciones populares se movilizarán para exigir la derogación de la ley de privatización (la llamada “alianza público-privada”) y la represiva ley de militarización; el fin de la represión contra sectores campesinos, sobre todo, y la entrega neoliberal que lleva adelante el gobierno de Horacio Cartes.

Las organizaciones iniciaron las jornadas de protesta denunciando el actualproceso de endeudamiento “anti-soberano” paraguayo http://dialogo2000.blogspot.com.ar/2014/08/paraguay-no-son-soberanos-son-bonos-de.html, incluyendo una emisión de bonos en los mercados financierosinternacionales, anunciada la semana pasada. Mientras señalaban el “sinsentido del endeudamiento en simultáneo con la terrible desigualdad tributaria que se obstina en seguir sosteniendo, liberando del pago de impuestos a los sectores agroexportadores y a los grupos económicos que más se enriquecen”, también repudiaron el hecho de que al repetir la cesión de jurisdicción a los tribunales neoyorquinos, podría reiterarse contra el pueblo paraguayo, un eventual ataque “buitre” similar al que ahora sufre el pueblo argentino.  http://dialogo2000.blogspot.com.ar/2014/08/bonos-soberanos-amenaza-soberania.html 

Desde *Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina*, nos solidarizamos con las organizaciones populares y el pueblo paraguayo en estas jornadas de lucha en defensa de sus derechos humanos y su soberanía.

Recordamos además, y llamamos a la Presidenta y al gobierno argentino a resolver, las deudas pendientes entre Argentina y Paraguay, como resultado de la construcción y operación de la mega represa Yacyretá: deudas no sólo financieras, sino de salud, de vivienda, deudas con los pueblos originarios desplazados de sus territorios y sus culturas. Argentina acaba de acordar el pago al Club de París, sin revisión alguna, de deudas originadas durante la dictadura, en la construcción de la megarepresa.

Pero Paraguay, desde el gobierno de Fernando Lugo, viene planteando la revisión tanto de las deudas pendientes como del Tratado de Yacyretá, para no seguir comprometido en el pago de sumas ilegítimas. Es hora que Argentina avance en el reconocimiento de la ilegitimidad de las deudas cuyo pago reclama al Paraguay, así como en la revisión del Tratado. Así podría iniciar una nueva política de deudas, planteando como norma su Auditoría participativa e integral a fin de establecer la legitimidad de las mismas tanto antes de pagar, como antes de cobrar.

DIÁLOGO 2000 – JUBILEO SUR ARGENTINA