Identifican nieta número 115 nacida durante dictadura argentina

La organización Abuelas de Plaza de Mayo dará a conocer la identidad de la nieta número 115 esta tarde
La organización Abuelas de Plaza de Mayo dará a conocer la identidad de la nieta número 115 esta tarde

La organización humanitaria conocida como Abuelas de Plaza de Mayo presentará los últimos detalles del hallazgo en rueda de prensa; dos semanas después de localizar al nieto número 114.

La organización Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina, revelará este viernes la identidad de la nieta número 115 hallada por la fundación tras la dictadura militar que vivió el pueblo argentino en los años 70.

De acuerdo con el corresponsal de teleSUR en Argentina, Edgardo Esteban, se tiene previsto que en las próximas horas se dé a conocer la identidad de forma oficial.

Más temprano, la organización Abuelas de Plaza de Mayo informó a través su cuenta en Twitter @abuelasdifusion que la tarde de este viernes en una conferencia de prensa revelará la identidad de la joven nacida y arrebatada de sus padres en la dictadura argentina.

Recientemente, la presidenta y fundadora de la organización Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina, Estela de Carlotto presentó a su nieto Guido Carlotto, quien es el nieto número 114 hallado por las luchadoras sociales.

Llamamiento a la Movilización hacia la Cumbre de los Pueblos

logo jubileo sur

¡En Lima cambiemos el sistema y no el clima!

Los movimientos y organizaciones sociales, de rabajadores, campesinos, indígenas, mujeres, ecologistas,reunidos en Lima, Perú, los días 12 y 13 de agosto, convocados por la Confederación de Sindicatos de las Américas (CSA), respaldamos la organización de la Cumbre de los Pueblos paralela a la COP 20 de Naciones Unidas, del 9 al 12 de diciembre de 2014, y nos comprometemos a trabajar conjuntamente y movilizarnos en este proceso. En este sentido, llamamos especialmente a participar de la movilización que la Cumbre de los Pueblos realizará el 10 de diciembre en Lima.

La crisis climática que afecta al planeta es consecuencia del sistema capitalista, con su modelo de producción y consumo extractivista, depredador de los bienes naturales. Este sistema favorece los intereses de las grandes corporaciones transnacionales y atropella los derechos de los pueblos del mundo.

La crisis climática demuestra entonces el agotamiento de este sistema. Sin embargo, frente a su crisis estructural el capital busca nuevas salidas que le permitan continuidad, para tener una mayor concentración de la riqueza y el poder, y garantizar el lucro para las corporaciones y clases dominantes.

Como expresión de esta estrategia del capital, en los ultimos años se han agudizado los procesos de privatización, mercantilización y financiarización de la naturaleza, expresados en los principios de la economía verde, que nos presenta las falsas soluciones a la crisis climática. Algunas de esas falsas soluciones son: Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), proyectos de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD), transgénicos, agrocombustibles, geoingeniería, megaproyectos hidroeléctricos, centrales nucleares, fractura hidráulica (“fracking”), agricultura climáticamente inteligente, entre otras.

Consideramos también que el modelo de dominación y opresión que sustenta la deuda, sigue calando en la vida y derecho al buen vivir de nuestros pueblos. El pago de los servicios de la deuda externa e interna continúa desviando los ya de por si limitados recursos existentes para la inversión social, que podrían utilizarse para hacer frente a las consecuencias que el cambio climático tiene en la vida de nuestros países. Bajo la presión de las deudas, persiste y se profundiza el modelo neoliberal privatizador y extractivista, de modernización capitalista, con fuerte impacto además en los regímenes políticos y jurídicos.

Además, las corporaciones transnacionales han desarrollado un entramado de acuerdos que les permiten garantizar sus privilegios y ganancias, al tiempo que violan los derechos humanos y de la Naturaleza, y tornan imposible la sustentabilidad de la vida. Rechazamos la arquitectura de la impunidad impulsada por las grandes empresas y organismos multilaterales, en complicidad con muchos gobiernos, expresada en Tratados de Libre Comercio (TLC), Tratados Bilaterales de Inversiones (TBI), el Acuerdo Transpacífico (TPP), el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA), y todos aquellos que atentan contra la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Denunciamos y exigimos poner fin a los procesos de persecución e inclusive asesinatos de luchadores sociales ordenados por orporaciones en América Latina y diversas partes del mundo, más la represión y criminalización de la protesta social de parte de numerosos gobiernos.

Rechazamos y resistimos las falsas soluciones y proponemos alternativas para el Buen Vivir, la sustentabilidad de la vida y en defensa de los bienes comunes y la Madre Tierra. En este sentido,reivindicamos las formas de vida de los pueblos indígenas, originarios y campesinos, y su cosmovisión en absoluta armonía con la naturaleza, como parte de la solución a la crisis climática, que en América Latina se manifiesta a través de eventos extremos, deslaves, deshielos, inundaciones, sequías, entre otras formas.En Perú, donde se hará la Cumbre de los Pueblos, al igual que en muchas otras partes de nuestra región y el mundo, la sobrevivencia de los pueblos indígenas, originarios y campesinos está gravemente amenazada.

Las organizaciones y movimientos sociales planteamos las soluciones reales a la crisis climática, basados en principios de justicia ambiental y social, y particularmente de justicia climática. Promovemos la libre determinación territorial y el autogobierno, la soberanía alimentaria, un cambio global de la matriz de energía que lleve al abandono de los combustibles fósiles y de lugar a la soberanía energética (energías renovables, descentralizadas y controladas por las comunidades), y la economía solidaria y feminista. Luchamos por una relación igualitaria entre hombres y mujeres.

Asimismo, la defensa de los bienes comunes pasa por la garantía de una serie de derechos humanos y de la Naturaleza.

El cambio de sistema debe implicar una transición justa, a ser construida con los trabajadores y trabajadoras y los pueblos. La transición justa presupone la ampliación del concepto de trabajo, el reconocimiento del trabajo de las mujeres y un equilibrio entre la producción y reproducción, para que esta última no sea una atribución exclusiva de las mujeres. Esta transición pasa además por la libertad de organización y el derecho a la contratación colectiva, así como por el establecimiento de una amplia red de seguridad y protección social, entendida como un derecho humano, así como de políticas públicas que garanticen formas de trabajo decentes.

De cara a las negociaciones de Naciones Unidas sobre Cambio Climático reclamamos un acuerdo legalmente vinculante, democrático y participativo, basado en los principios de equidad y responsabilidades comunes pero diferenciadas, que limite el aumento de la temperatura mundial a no más de 1,5 grados. Llamamos a los pueblos a movilizarnos para respaldar estas demandas.

Continuamos por los caminos señalados en el Acuerdo de los Pueblos de Cochabamba (abril de 2010), la Declaración de la Cumbre de los Pueblos de Río+20 (junio de 2012) y la declaración de la Pre COP Social de Isla Margarita (julio de 2014). Llamamos a las organizaciones y movimientos sociales de todo el mundo a articularnos y reunir esfuerzos para seguir en este proceso de construcción conjunta y unitaria, que tiene a la Cumbre de los Pueblos en Lima como momento de movilización clave en 2014.

Consideramos que hay algunas instancias fundamentales para fortalecer nuestra articulación: la reunión internacional de organizaciones sociales rumbo a la COP 21 que se hace este mes en París, las movilizaciones en Nueva York frente a la Cumbre sobre el Clima y la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas de ONU en septiembre, las jornadas mundiales por el trabajo decente que realizan las centrales sindicales en octubre, la Pre COP Social de Cambio Climático de Isla Margarita de noviembre,entre otros momentos de convergencia y movilización.

Las organizaciones y movimientos sociales, y redes internacionales aquí presentes, reafirmamos nuestro compromiso de respaldo a la organización de la Cumbre de los Pueblos y nos constituimos en un grupo de apoyo internacional, al que se sumarán otros grupos internacionales y capítulos regionales y nacionales.

Lima, 13 de agosto de 2014.

Firmas iniciales: Confederación Sindical de los Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA),Marcha Mundial de las Mujeres, Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe (ATALC), La Vía Campesina, Jubileo Sur/Américas, Grupo Carta de Belém, Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP),Transnational Institute (TNI)

El difícil reto de ser campesina en Haití

campesinos

Más allá de desastres naturales, campesinos y campesinas se enfrontan diariamente a la falta de tierra, la explotación de los propietarios, la deforestación y los injustos acuerdos comerciales.

Haití ha pasado, en poco más de dos siglos, de ser “la perla de las Antillas” al “país más pobre del hemisferio occidental”. Dos etiquetas que muestran la evolución de un país que a lo largo de los siglos ha sufrido múltiples injerencias extranjeras, que junto a la actuación interesada de sus élites, ha dejado más del 80% los haitianos y haitianas viviendo bajo el umbral de la pobreza.

Más allá del impacto del terremoto que en 2010 se llevó a más de 220.000 vidas, y dejó el país devastado, Haití ha sido empobrecido a través de la imposición de políticas económicas y comerciales en favor de una minoría, a menudo extranjera, y en detrimento de la mayoría de la población. Un ejemplo de ello es la situación de la agricultura en el país.

Sobrevivir de la agricultura

Haití es aún un país eminentemente agrícola. Y digo aún por que así es a pesar de los intentos de favorecer otros sectores económicos como la industria textil de exportación, la minería o el turismo de lujo.

La agricultura supone alrededor del 25% del PIB, i ocupa al 40% de los trabajadores haitianos, principalmente en explotaciones de pequeña escala de subsistencia. Según datos de 2005, el 25% de la población rural no posee tierra. “La forma predominante de organización de la agricultura en Haití no es tan sólo la de la pequeña explotación, sino sobretodo un modelo en el que los grandes propietarios de tierras, a menudo ausentes, hacen cultivar sus tierras por aparceros [en un sistema llamado demotié]”, según explica Fred Doura en su libro “Haití, historia de una extraversión dependiente organizada”. Éstos campesinos sin tierra son obligados a entregar a cambio al propietario una parte substancial de la producción bruta, alrededor de la mitad de la misma. Bajo este sistema, ni campesino ni propietario tienen incentivos para mejorar la productividad de la tierra.

A pesar de ello, en los años 70 Haití era un país autosuficiente, que exportaba parte de su producción agrícola. “Ahora el 70% de la población, casi 7 millones de personas, se encuentra en situación de inseguridad alimentaria, y 1.8 millones de personas en situación de inseguridad crónica. La producción agrícola haitiana no es suficiente para alimentar a la población y abastece algo más que el 44% de las necesidades de calorías alimentarias”. Franck Saint jean, responsable de Soberanía Alimentaria de PAPDA (Plataforma Haitiana por el Desarrollo Alternativo) sabe perfectamente que esta situación no se da a causa de catástrofes naturales o de una naturaleza poco generosa, si no fruto de una serie de políticas impuestas y de la actuación de las élites haitianas. “No se puede hablar de desarrollo o de lucha contra la pobreza sin hablar de reforma agraria” apostilla Frank Saint-Jean.

La herencia colonial

Según PAPDA, que trabaja codo a codo con diversas organizaciones campesinas, las causas fundamentales del problema agrícola no se encuentran sólo en las políticas más recientes. La imposición (y aceptación por parte de la naciente clase dominante haitiana) de la deuda de la independencia por parte de Francia para el reconocimiento del nuevo Estado Haitiano, después de una revuelta esclava que expulsó a los colonos, ató de pies y manos a dicha burguesía. Para poder afrontar la deuda mantuvieron un sistema de explotación de los campesinos, pues la plusvalía de la producción agrícola constituía la principal fuente para pagar dicha deuda. “Éste sistema incluyó facilidades desiguales en el acceso a la propiedad de la tierra”, derivando en el actual sistema de grandes propietarios rentistas versus campesinos sin tierra. La deuda se pagó además con la exportación de madera a Europa, sobre todo a Francia. “Un sistema que ha llevado a la sobreexplotación de los recursos naturales, a la erosión del suelo, a una baja producción de las tierras y, sobretodo, a un desprecio del agricultor”, se afirma desde PAPDA.

Un sistema que se inició en el siglo XVI cuando los colones españoles iniciaron el sistema de plantaciones con la caña de azúcar y que avanzó con la colonización francesa, que lo amplió al café, añil y tabaco. Un sistema se profundizó durante los casi 20 años de ocupación norteamericana (de 1915 a 1934), que conllevó la ampliación de la explotación de café, algodón y azúcar, además de iniciar la explotación de frutas tropicales como el plátano o el mango.

“Tè a fatige”, la tierra está cansada.

La población campesina no lo tiene fácil. Muchos complementan lo que les queda de la producción de subsistencia, con la explotación de los bosques para la producción de carbón vegetal. En este sector se repite el sistema de aparcero, pues el campesino sin tierras deben dar al propietario de los bosques explotados la mitad de lo obtenido por la venta del carbón. El carbón vegetal supone, junto a la madera, el 75% del consumo de energía del país, y se calcula que unas 200.000 personas dependen del negocio del carbón.

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SPECIAL REPORT II GAZA UNDER FIRE Israel’s Criminal Assault on the Occupied State of Palestine

escudo de palestina

State of Palestine, Palestine Liberation Organization Negotiation Affairs Department 22 August 2014

OVERVIEW 

– Statistics after 48 days of the Israeli aggression against the Gaza Strip (July 6th – August 22nd).

Since the beginning of Israel’s continues and deliberate attacks on the defenseless Palestinian civilians in Gaza, Palestinian causalities and destruction of properties have been increased severely. On average Israel has killed about 44 people among them about 12 children were killed on a daily bases.

The sharp increase of the death toll has risen to reach about 2,088, wounding more than 10,482. Among those killed by the Israeli ongoing attacks are 562 children, 255 women and 98 elderly. Also during the 48 days of continues attacks on the defenseless civilians in Gaza, Israel injured more than 3189 child, 1994 woman and 388 elderly.

“Over 370,000 Palestinian children in need of ‘psycho-social first aid”

“The impact is has truly been vast, both at a very physical level, in terms of casualties, injuries, the infrastructure that’s been damaged, but also importantly, emotionally and psychologically in terms of the destabilizing impact that not knowing, not truly feeling like there is anywhere safe place to go in Gaza,” Pernilla Ironside, Chief of the UN Children’s Fund (UNICEF).

Perhaps the most obvious in Israel’s current attacks on the civilians in Gaza is the deliberate targeting of full families. Since the beginning of the Israeli criminal assault on Gaza, Israel has slaughtered about 86 families, killing 505 members of the family’s which constitute 20% of the total killed to this reporting period.

Statistics of 48 Days of Israeli Aggression against the Gaza Strip
July 6that 00:00 AM – August 22th at 12:00 PM

– Palestinians killed : 2,088

– Palestinians Injured : 10,482

– Demolished Structures: 9,600

– Partially Demolished Structures: 7,600

– Damaged Homes: 40,000

– Schools Damaged : 141 Government Schools and 136 UNRWA Schools

– Damaged Hospitals and Health Centers – 10 hospitals and 7 PHC clinics were damaged, 5 hospitals and 44 primary health clinics were closed, 16 ambulances were damaged, and 83 health personnel injured, 23 health personnel died after Israeli airstrikes.

– Attacks against Religious Sites – 69 mosques cannot be used and 150 have been partially damaged. Ten Muslim cemeteries have been targeted. Two Churches and one hristian cemetery have been Partially Damaged.

Over 450,000 people are displaced (almost one third of the Gaza population) –1,700,000 people (the entire population of the Gaza Strip) have been affected by the destruction of electricity, water and waste water infrastructures.

Israeli disregard to the lives of Palestinians has resulted in the killing of hundreds. Instead of learning from previous experiences, some countries gave green light to Israeli forces to bombard and invade the Gaza Strip. The international community has the legal and moral responsibility to protect the Palestinian population living under Israeli occupation and to hold Israel accountable regarding its severe violations of the international humanitarian law. Lack of accountability will continue to fuel Israeli atrocities and crimes. Lack of international action will continue to increase the list of people killed, injured and displaced.

SPECIAL REPORT GAZA UNDER FIRE! Israel’s Criminal Assault on the Occupied State of Palestine

escudo de palestina

State of Palestine, Palestine Liberation Organization, Negotiation Affairs Department. 21 August 2014

OVERVIEW

  • Statistics after 47 days of the Israeli aggression against the Gaza Strip (July 6th– August 21th).

Since Israel violated the latest ceasefire and withdrew its negotiations team from the ceasefire talks in Cairo, Israeli occupation forces killed at least 48 Palestinians including women and children and injured more than 200, bringing the death toll to 2,065 and the wounded to more than 10,306. Israel’s relentless overnight bombardments lead to the killing of at least 18 Palestinians and the injury of 82. Israel continues its deliberate attacks against civilians in Gaza. Israeli warplanes attacked Al-Kallab family home in Rafah, killing at least 7 people.

The international community must hold Israel responsible for its crimes.

Statistics of 47 Days of Israeli Aggression against the Gaza Strip July 6that 00:00 AM – August 21th at 12:00 PM

– Palestinians killed : 2,065

– Palestinians Injured : 10,306

– Demolished Structures: 9,600

– Partially Demolished Structures: 7,600

– Damaged Homes: 40,000

– Schools Damaged : 141 Government Schools and 136 UNRWA Schools

– Damaged Hospitals and Health Centers – 10 hospitals and 7 PHC clinics were damaged, 5 hospitals and 44 primary health clinics were closed, 16 ambulances were damaged, and 83 health personnel injured, 23 health personnel died after Israeli airstrikes.

– Attacks against Religious Sites – 69 mosques cannot be used and 150 have been partially damaged. Ten Muslim cemeteries have been targeted. Two Churches and one Christian cemetery have been Partially Damaged.

 

Over 450,000 people are displaced (almost one third of the Gaza population) – 1,700,000 people (the entire population of the Gaza Strip) have been affected by the destruction of electricity, water and waste water infrastructures.

Israeli disregard to the lives of Palestinians has resulted in the killing of hundreds. Instead of learning from previous experiences, some countries gave green light to Israeli forces to bombard and invade the Gaza Strip. The international community has the legal and moral responsibility to protect the Palestinian population living under Israeli occupation and to hold Israel accountable regarding its severe violations of the international humanitarian law. Lack of accountability will continue to fuel Israeli atrocities and crimes. Lack of international action will continue to increase the list of people killed, injured and displaced

Somos Todxs Claudia

Somos todxs Cláudia!

A campanha Somos Todxs Defensorxs apresenta o depoimento em vídeo de Claudia Favaro, defensora do direito à cidade e à moradia adequada, que integra a Articulação Nacional dos Comitês Populares da Copa (Ancop). Claudia sofreu ameaças de morte em razão de sua luta, mas é enfática: “O pressuposto do medo é a coragem. A injustiça me faz gritar”.

O objetivo da campanha é dar visibilidade a casos de criminalização de defensoras e defensores, chamando a atenção para os processos de coerção e de violação de direitos de comunidades inteiras e seus porta-vozes, procurando fortalecer a sociedade civil e politizar o debate a respeito da perseguição violenta destes grupos sociais.