Declaración conjunta de movimientos sociales

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“Hoy somos todas y todos más libres, más dignos, más generosas y generosos, nos sentimos más fuertes para seguir en el camino que Chávez trazó en nuestras historias”

Declaración conjunta de Vía Campesina Sudamérica, la Marcha Mundial de las Mujeres, Amigos de la Tierra de América Latina y el Caribe, red Jubileo Sur Américas y Convergencia de Movimientos Sociales de los Pueblos de América (COMPA)

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Duelo militante

Declaración:

La Red Jubileo Sur/Américas lamenta entrañablemente el fallecimiento del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, compañero Hugo Chávez Frías. Los pueblos de las Américas reconocemos en él a uno de los principales paladines de la lucha contra el imperialismo y a uno de los pilares fundamentales del fracaso del Área de Libre Comercio que los Estados Unidos querían imponer en resguardo de sus intereses económicos y geopolíticos.

Sin lugar a dudas, el destino de América Latina y el Caribe hubiera sido muy distinto si en 1998 no hubiera aparecido una figura como la de Chávez, fruto de una etapa histórica de movilizaciones y luchas sociales por alcanzar ese otro mundo posible con el que continuamos soñando. Fue él quien en soledad, en el año 2001, se opuso con alma y cuerpo a las intentonas neoliberales de avasallar la soberanía política y financiera de nuestros pueblos con la imposición del ALCA.

Los procesos de integración vigentes reconocen también en él a uno de sus principales impulsores en concretizar el sueño de nuestros Libertadores, de Bolívar y San Martín, de construir una Patria Grande libre y soberana. Allí están las iniciativas del ALBA, del Banco del Sur, de TeleSur, de la UNASUR, del fortalecimiento del MERCOSUR, de la constitución de la CELAC, de la defensa de nuestra región y el acompañamiento solidario a nuestros países.

Nuestras condolencias a la familia y al pueblo venezolano en este momento que les toca transitar. Las organizaciones y movimientos sociales continuaremos acompañando el proceso bolivariano, convencidos que ¡Chávez vive y la lucha sigue!

¡Comandante Chávez, presente, ahora y siempre!

Jubileo Sur/Américas

Declaración de Santiago de Chile

En el marco da la Cumbre de los Pueblos realizada entre los días 25, 26 y 27 de Enero de 2013, en Santiago de Chile, las organizaciones y movimientos sociales y políticos de los diferentes países de América Latina, el Caribe y la Unión Europea declaramos lo siguiente:

Hoy, somos testigos de cómo los bienes naturales, los derechos y las personas han sido mercantilizadas en las naciones y pueblos de América Latina, Europa y el Caribe, producto de la lógica capitalista, que en su vertiente neoliberal y machista, permite su instalación y profundización a través de aparatos cívicos, políticos, militares.

Las relaciones existentes entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe que priorizan los privilegios y ganancias de los inversionistas frente a los derechos de los pueblos a través de acuerdos comerciales y acuerdos bilaterales de inversiones, profundizan este modelo que perjudica a los pueblos de ambas regiones.

Es así, que estos Estados mercantilistas, las transnacionales y las corporaciones continúan siendo administradores y profundizadores de la pobreza y la desigualdad social en el mundo, amparados por un tipo de democracia representativa, de mano de la elite, que se aleja de los intereses de las grandes mayorías de nuestro pueblo.

Esta hegemonía del capital financiero se manifiesta entre otros en la privatización y mercantilización de los servicios públicos, el desmantelamiento del Estado de bienestar, la precarización del trabajo, el extractivismo, la usurpación, la destrucción y mercantilización de los bienes naturales y sociales propios del pueblo y el desplazamiento forzoso de los pueblos originarios, provocando las crisis alimentarias, energéticas, climáticas.

En la Unión Europea la crisis capitalista ha significado un verdadero golpe de estado financiero que ha impuesto políticas de austeridad en contra de los derechos de los pueblos, de los derechos laborales, ambientales, etc. La troika europea (FMI, BCE, Comisión Europea) obliga los estados a endeudarse para salvar los bancos para que seamos los pueblos los que paguen la crisis provocada por ellos mismo.

Al mismo, es necesario visibilizar la creciente opresión y discriminación hacia las mujeres en América Latina, el Caribe y Europa.

No obstante, a este panorama que parece adverso, reconocemos procesos históricos y recientes a partir de las luchas de nuestros pueblos en el mundo, que han logrado tensionar y agrietar las actuales lógicas y nos dan la esperanza de que otro mundo es posible.

De este modo, surge la necesidad de construir las bases para un nuevo modelo de sociedad que transforme las actuales lógicas y coordenadas políticas, económicas, sociales y culturales en todas nuestras naciones y pueblos de ambos lados del continente las luchas de los diferentes actores y organizaciones del campo popular.

Para alcanzar estos objetivos proponemos que:

Los derechos y bienes naturales arrebatados a nuestro pueblo deben ser recuperados, por medio de la nacionalización, la comunitarización de los bienes y servicios y los medios de producción y el reconocimiento constitucional de la naturaleza como sujeto de derecho. Esto implica pasar de ser resistencia y movimientos reivindicativos a una alternativa que contenga una propuesta política-social integral de país.

Promover el paradigma del buen vivir basado en equilibrio del ser humano con la naturaleza y el medio ambiente y los derechos de la tierra, al servicio de los pueblos, con una economía plural y solidaria.

Democracia directa, participativa y popular y su concretización desde las bases sociales. Para ello, es necesario la integración de actores sociales y políticos del mundo, valorando prácticas territoriales y haciendo el dialogo entre las instancias locales y globales.

Promover la integración en la participación política de los niños y niñas y las juventudes, desde un enfoque de género. Respeto a la libre determinación de los pueblos originarios del mundo, entendiéndolos como pueblos hermanos no sometidos a la territorialidad impuesta por la colonización. Esto, sumando a la promoción de la soberanía alimentaria en perspectiva de una autotomía territorial que a los pueblos y comunidades decidir qué y cómo producirlo.

En cuanto al avance de la represión y la criminalización de la protesta, movimientos sociales y populares, debemos articularnos de tal manera de generar la fuerza necesaria para frenar el avance de leyes antiterroristas y la inserción en las comunidades indígenas de nuestros pueblos, como a su vez la militarización imperialista que ha instalado bases militares en América Latina, Europa y el Caribe.

Sensibilizar, agitar y promover luchas contra las transnacionales, mediante campaña de denuncias y boicot en todos los niveles.

Posicionar el feminismo con un proyecto político antipatriarcal y anticapitalista. Reconocer y promover los derechos de los migrantes y los derechos de los pueblos de libre tránsito entre las naciones.

Plena solidaridad con el pueblo Palestino y todos aquellos pueblos y naciones oprimidos por el poder colonizador y el imperialismo, así como el repudio a las intervenciones cívicos-militares en Honduras, Haití y Paraguay. Apoyamos los procesos de paz, con la participación de los actores sociales y políticos en Colombia. Solidaridad con el pueblo cubano en contra del bloqueo, con Argentina en el proceso de recuperación de las Malvinas, con Bolivia y su demanda por salida al mar, con el pueblo Venezolano en el proceso Bolivariano y con los movimientos sociales en Grecia y España. En el caso de Chile, solidaridad con el movimiento estudiantil en defensa de la educación pública, gratuita y con el pueblo-nación mapuche contra la represión realizada de parte del Estado.

Acompañando la lucha por la soberanía de nuestros territorios en América Latina, es necesario luchar por el respeto de la soberanía de nuestro cuerpo como territorio propio de las mujeres.

Entendemos que la superación de la precarización laboral a la que se ven expuestos las mayorías de trabajadores en América Latina y el mundo, pasa por un cambio estructural que altere las relaciones de propiedad y producción de bienes y servicios valorando la labor esencial que desempeñan los trabajadores y trabajadoras como sustento sobre el cual se construye toda sociedad.

De manera transversal, debemos avanzar en la construcción de plataformas de lucha comunicacional que no sólo permitan develar y difundir las demandas y alternativas de nuestros pueblos frente al modelo hegemónico, sino también como forma de explicar las verdaderas causas de los problemas que hoy nos aquejan.

Debemos ser capaces de construir demandas unitarias que aglutinen a todos los actores sociales y pueblos en disputa y que a su vez nos permitan trazar un horizonte estratégico hacia el cual avanzar, articulando y organizando la unidad entre el movimiento sindical, social y político en América Latina, el Caribe y Europa. Esto debiera traducirse en una hoja de ruta de trabajo y de movilizaciones para el presente periodo, pero con perspectivas a largo plazo.

Al mismo tiempo, fortalecer la organización social y popular en cada sector de inserción, potenciando la amplificación de nuestras demandas a las grandes mayorías por medio de la politización y la movilización.

No podemos dividir más las instancias organizativas en las que estamos, conducir hacia un proyecto en la diversidad es el mayor desafío que se nos presenta para la generación de una alternativa real de poder popular. Romper con los sectarismos que fragmentan, dividen e impiden la construcción de unidad del campo popular, es una tarea urgente.

Frente al poder del bloque dominante sólo la unidad y la solidaridad entre nuestros pueblos nos darán la fuerza necesaria para alcanzar nuestros más alto objetivos y vencer.

Santiago de Chile, Enero 2013

Piden retiro de la Minustah

COMUNICADO

En el marco de la Cumbre de los Pueblos, que se realiza en Santiago de Chile del 25 al 27 de enero, organizaciones y movimientos sociales hicieron un llamado a los gobiernos que participan de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeñas -CELAC- a retirar definitivamente las tropas militares de la MINUSTAH, la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití.

Denunciaron que los objetivos que debía cumplir la misión tuvieron un rotundo fracaso y que en vez de promover la paz, lo que provocaron las tropas fueron sistemáticas violaciones a los derechos humanos de la población civil. En ese sentido, enumeraron la violación a mujeres, niños y niñas producidas y la intromisión de la enfermedad del cólera a la isla, por parte de la delegación militar nepalí. También remarcaron la total inoperancia de las tropas militares cuando se produjo el terrible terremoto que asotó Haití hace tres años atrás.

Afirmaron que justamente para ser coherentes con los principios que dieron origen a la CELAC, el espacio de articulación continental que se aleja de la hegemonía de los Estados Unidos y Canadá, no se puede seguir ocupando militarmente a este país hermano, guiado por intereses que escapan a una verdadera solidaridad entre los países y que responden, principalmente, al de las empresas multinacionales estadounidenses.

Del mismo modo afirmaron, que lo que se dio en Haití fue el principio de un laboratorio de desestabilización y quiebre del orden democrático que siguió luego con los hechos producidos en Honduras y Paraguay. Frente a esta situación, remarcaron la urgente necesidad que además de retirar las tropas militares se anule la deuda financiera reclamada a ese país y se agilicen los mecanismos para una efectiva cooperación internacional, sin ningún tipo de condicionamiento por parte de las potencias mundiales ni de las Instituciones Financieras Internacionales.

Por último, hicieron un llamado a no olvidarse del pueblo haitiano, el primer pueblo libre del continente y a redoblar las exigencias a los respectivos gobiernos de la región para que retiren la MINUSTAH de ese país hermano.  Al respecto, Nora Cortiñas, de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora de Argentina e integrante de Jubileo Sur/Américas y de la primera Misión de Solidaridad con Haití, afirmó: “Lo que necesita el pueblo haitiano es la ayuda y cooperación de nuestros gobiernos, pero no con militares armados, sino con médicos, maestros, ingenieros y otros profesionales que acompañen la reconstrucción del país, pero desde un lugar de pleno respeto por la autodeterminación de ese pueblo. Hay que seguir el ejemplo de Cuba y Venezuela que se negaron a integrar una misión militar, pero que contribuyeron con sanitaristas, médicos e ingenieros agrónomos”.

Las organizaciones y movimientos sociales lanzaron una Jornada internacional de movilización por el retiro de las tropas militares para el día 1ro de junio de 2013, con el objetivo de dar visibilidad a las demandas planteadas y continuar fortaleciendo la campaña de solidaridad con el pueblo haitiano.

Más información: jubileosur@gmail.com

Chile: a 40 años del golpe…

Por Pablo Herrero Garisto

Jubileo Sur/Américas-Minga Informativa de los Movimientos Sociales

Estamos frente a un verdadero conflicto frontal sobre las grandes corporaciones transnacionales y los estados. Estos aparecen interferidos en sus decisiones fundamentales, políticas, económicas y militares por organizaciones globales que no dependen de ningún estado, y que en la suma de sus actividades no responden ni están fiscalizadas por ningún parlamento, por ninguna institución representativa del interés colectivo. En una palabra, es toda la estructura política del mundo la que está siendo socavada. Las grandes empresas transnacionales no solo atentan contra los intereses genuinos de los países en desarrollo, sino que su acción avasalladora incontrolada se da también en los países industrializados donde se asientan.

Así, a fines de 1972, en su discurso ante las Naciones Unidas, el presidente chileno Salvador Allende, preanunciaba el rol que tendrían las empresas transnacionales con la victoria del orden neoliberal, que tuvo su inicio, de alguna manera, en América latina con el golpe de Estado que lo derrocó el 11 de septiembre de 1973 y en el que, justamente, las transnacionales tuvieron un papel preponderante junto a los Estados Unidos. Hoy, 40 años después, vemos como las corporaciones transnacionales han cooptado los estados y la propia Organización de las Naciones Unidas y son quienes manejan los hilos del mundo a favor de sus intereses financieros.

En el marco del inicio de la Cumbre de la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se está desarrollando en Santiago de Chile, del 24 al 26 de enero, distintos movimientos y organizaciones sociales realizaron el foro “A 40 años del golpe de Estado en Chile y la imposición del neoliberalismo en la región: De la resistencia a las alternativas desde los pueblos”.

Con la dictadura chilena se inicia una era en la cual, a sangre y fuego, se impuso un orden económico-financiero de liberalización y desregulación comercial, privatizaciones y endeudamiento ilegítimo junto a una agresiva contra-reforma agraria que atentaba contra la democratización de la tierra y pretendía acabar con el proceso de cambio iniciado por la Unidad Popular y los logros obtenidos.

Con el objetivo de poder abordar desde una perspectiva histórica estas cuatro décadas, con sus victorias, retrocesos, aciertos y errores, y haciendo memoria de quienes ya no nos acompañan físicamente pero están presentes en las banderas que se continúan sosteniendo en alto, los expositores y expositoras compartieron distintos elementos que permitieron hacer un análisis crítico y situarnos en el actual contexto de crisis del capitalismo.

Así, Francisca “Pancha” Rodríguez, de la Articulación de Mujeres de la Coordinadora de Organizaciones del Campo, CLOC-Vía Campesina, hizo un recorrido histórico de lo que significó el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por el presidente Allende, y los sueños y anhelos que fueron brutalmente cortados por la larga noche neoliberal impuesta por la dictadura, que perpetuó un modelo de saqueo y represión, planteando las dos caras de una misma moneda y una pesada herencia hasta el presente.

Hoy en Chile el 60% de la exportación de frutas y el 50% de los alimentos envasados está bajo control de las multinacionales, que también juegan un papel importante en la del salmón, vino, madera y semillas transgénicas. El 80% del agua dulce es privada y las familias se encuentran profundamente endeudadas para sostener la educación de sus hijos.

Pero al mismo tiempo, valoró la necesidad de “hacer memoria para ir fortaleciendo nuestras luchas e ir logrando unidad desde la clase”,para enfrentar la actual realidad de fragmentación. Y resaltó, como un hecho positivo, la resistencia y visibilidad lograda por las mujeres campesinas en su lucha por la soberanía alimentaria.

Por su parte, Beverly Keene, de Diálogo 2000 y Jubileo Sur/Américas hizo un análisis sobre el soporte teórico que sostuvo la implementación de las distintas dictaduras militares en la región para imponer el modelo neoliberal y el rol que ocupo en esto Milton Friedman, el gran divulgador de la doctrina del libre mercado. Y relacionó esto al actual avance del proceso de mercantilización y financiarización de la vida y la Naturaleza, como continuidad de ese orden económico-financiero impuesto 40 años atrás en la región, reformulado en el actual contexto de conjunción de crisis del capitalismo, que se plantea una salida con una mayor financiarización del mundo a favor de las corporaciones. Denunció que como resultado del proceso de liberalización, privatizaciones y endeudamiento, se generaron verdaderas deudas históricas, sociales, ecológicas, democráticas que deben ser reparadas para el pleno goce de los derechos humanos más elementales.

Brid Brennan, del Transnational Institute (TNI), hizo memoria de Orlando Letelier, el ex ministro de Defensa del gobierno de la Unidad Popular asesinado en Washington por la policía secreta de la dictadura en 1976, que fue uno de los espíritus fundadores del TNI. También agradeció a los refugiados chilenos en Europa, quienes aportaron a construir una visión crítica de lo que se conocía como “neoliberalismo”, que ellos ya habían empezado a experimentar bajo la dictadura de Pinochet.

Y relacionó estos golpes de estado militares a la actual situación que se vive en Europa, donde denunció que se dio “un golpe de Estado ejecutivo” en algunos países que hoy gobierna la “Troika” integrada por la Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y las corporaciones transnacionales, que son quienes verdaderamente dictan las políticas de ajuste estructural y de austeridad a seguir.

Lucia Ortiz, Coordinadora del Programa de Justicia Económica y Resistencia al Neoliberalismo de Amigos de la Tierra Internacional, hizo foco en el actual proceso de financiarización de la Naturaleza. Critico fuertemente lo que se plantea alcanzar en la Cumbre de la EU y la CELAC para sostener la seguridad jurídica de los inversores que buscan conseguir mayores ganancias dejando de lado los derechos de los pueblos y la Naturaleza. Y denunció la reprimarización de las economías que apunta a la apropiación y saqueo de los bienes naturales.

Eduardo Giesen, del colectivo VientoSur, afirmó que la dictadura chilena fue quien mercantilizó los bienes naturales que no venían incluyéndose en esa lógica, como el agua, la Naturaleza y otros, que continúa hasta el día de hoy, bajo un mero modelo de democracia formal, pero que en el fondo encierran las mimas políticas que se implantaron 40 años atrás.

Fue así que enumeró una serie de privatizaciones de empresas estatales, la sanción del Código de Agua, la implementación del mercado de carbono y otras acciones que fueron llevadas durante la democracia pero que profundizaron el modelo neoliberal. Y comentó las luchas y resistencias territoriales que se están dando hoy día, tanto en el campo como en las poblaciones urbanas, a proyectos extractivistas, hidroeléctricos y contaminantes que llevan a una situación de profunda injusticia social y ambiental.

Por su parte, Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción del estado español, compartió las actuales luchas y resistencias que se están dando en Europa al orden neoliberal y los debates abiertos en torno a la necesidad de reflexionar sobre el actual papel del Estado en el contexto de la crisis capitalista y la cooptación por parte de las corporaciones transnacionales. “Si el monopolio de la fuerza y la ley lo tiene el estado y esta cooptado actualmente por el poder de las transnacionales y los banqueros, es necesario que desde la izquierda reflexionemos profundamente sobre la necesidad de desobedecer a este estado, afirmó, poniendo de manifiesto el debate que se está dando, por ejemplo, en el Movimiento 15M que quiebra con posturas de la izquierda tradicional en cuanto a la toma del poder y su relación con el estado.

A la vez, denunció que hoy en Europa hay varios laboratorios para ver como recomponer el sistema, siendo el más relevante el que sucede en Grecia, donde se avanza hacia una descomposición del tejido social del país, que genera un caldo de cultivo para el ascenso político de la extrema-derecha con sus discursos xenófobos, en el contexto de una profunda crisis de la democracia formal representativa. Cerró su presentación haciendo un llamado a la unidad en la acción porque “esta vez la historia no debe repetirse: ¡No pasarán!”

Nora Cortiñas, de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora de Argentina, hizo un repaso histórico sobre la solidaridad de los pueblos cuando la región estaba bajo las distintas dictaduras militares. “Cuando se dio la dictadura en Argentina, las Madres vinimos a Chile a reunirnos con los Familiares de los Detenidos-desaparecidos para ver como fortalecíamos nuestra lucha por la Verdad y la Justicia. Aprendimos mucho del pueblo chileno.”

Recordó que sus hijos e hijas tenían su faro puesto en el gobierno de Salvador Allende, porque era la esperanza de que podía ser posible construir eso por lo que ellos luchaban. Por eso hoy, continuamos presentes en las luchas populares que se dan, porque creemos que ese debe ser el lugar donde debemos estar, donde estarían ellos. A la vez recordó que ellas se oponen al pago de la deuda externa, porque fue una deuda que se acumuló sobre la vida de miles y miles. “Con cada dólar que se prestó hubo una vida atrás, por eso creemos que no hay que pagar la deuda porque esta manchada de sangre, lo que hay que pagar es la deuda histórica que tienen con nuestros pueblos, sentenció.

Por último, se pronunció por el derecho de las comunidades indígenas a recuperar sus territorios y repudió la aplicación en Chile de la llamada ley Anti-terrorista. “Cuando se lucha por la justicia no se es terrorista”, afirmó, antes de cerrar la actividad con un ¡Detenidos-desaparecidos! ¡Presente! ¡Ahora y siempre!