Por la libertad de Bertha Cáceres

TODOS EN TWITTER EN EL 13 DE JUNIO A LAS 17:00 (14:00 Centroamérica) POR LA LIBERTAD INMEDIATA Y DEFINITIVA DE BERTHA CÁCERES!

USAR EL HASHTAG: #LIBERTADDEFINITIVAABERTHACACERES

En el 25 de mayo la compañera Bertha Cáceres Flores, Coordinadora General del COPINH, ha sido detenida irregularmente en un operativo del Ejército, y ahora se encuentra en libertad condicional y judicializada. Bertha, quien es objeto de medidas de protección interpuestas con anterioridad por la CIDH a raíz de otras situaciones intimidatorias anteriores, ha sido acusada injustamente de “posesión ilegal de armas, en perjuicio de la seguridad interna del estado de Honduras”, lo que la podría enfrentar a una pena de tres a seis años. Hay motivo por temer que le agreguen otros cargos, igualmente infundados, en el transcurso del proceso que tendrá una primera audiencia el 13 de junio.

La única cosa de la que se le puede acusar a Bertha y a la comunidad lenca de COPINH, es su defensa irrestricta al río Gualcarque, frente a la intención de represarlo para la construcción de una hidroeléctrica, proyecto esto llamado “AGUA ZARCA” de la empresa hondureña DESA.

Nos unimos a nuestras hermanas y hermanos en Honduras para exigir a las autoridades hondureñas respectivas la libertad definitiva de Bertha Cáceres, y que se declare la nulidad del juicio, ya que el mismo es resultado de una violación de los derechos humanos y no ha seguido el procedimiento debido.

VAMOS TODOS AL TWITTER HOY REIVINDICAR LA LIBERTAD DEFINITIVA A BERTHA CÁCERES! #LIBERTADDEFINITIVAABERTHACACERES

La situación en Haití

– – – Servicio Informativo “Alai-amlatina” – – –

14 de mayo 2011-14 de mayo 2013:

El pueblo haitiano entre la desesperación y una esperanza cada vez más remota

Wooldy Edson Louidor

ALAI AMLATINA, 15/05/2013.- Ayer 14 de mayo del 2013, la administración política del presidente haitiano Michel Martelly cumplió dos años en el poder. Mientras tanto, el pueblo se sigue debatiendo entre la desesperación por sus inhumanas condiciones de vida y la esperanza cada vez más remota de ver surgir un nuevo país reconstruido.

Mientras que se agravan los problemas socio-económicos tales como la inseguridad alimentaria, la falta de educación, empleo y vivienda digna y segura, por citar sólo algunos, los discursos políticos con sabor a campaña electoral anticipada invaden la atmósfera del país.

Preparativos para las próximas elecciones parlamentarias, municipales y locales

Los partidos y personalidades políticos, incluso el mismo presidente, se concentran ya en las próximas elecciones parlamentarias, municipales y locales, que serán organizadas este año por el Colegio Transicional del Consejo Electoral Permanente (CTCEP), cuyos nueve miembros se posesionaron el pasado 19 de abril.

Desde su instalación oficial, el organismo electoral ha estado preparando el presupuesto (el de las elecciones pasadas costaron 29 millones de dólares americanos) para buscar financiamiento, así como el calendario electoral para realizar las elecciones antes de finalizar el año.

¿Dónde está la prioridad del Estado haitiano?

Para algunos analistas e incluso para gran parte del pueblo, se evidencia claramente dónde está la prioridad del Estado haitiano y de los políticos de este país. Si no, ¿cómo explicar el apuro por organizar las elecciones y la indiferencia ante los problemas que aquejan a la población?

Las diferentes protestas pacíficas realizadas por sectores del país, así como los informes de organizaciones internacionales de derechos humanos y de organismos de la sociedad civil haitiana muestran con elocuencia la necesidad de aportar una solución urgente a ciertos problemas que se agravaron en Haití, luego del terremoto del 12 de enero de 2010.

En un informe titulado Nulle part où aller (Sin ningún lugar adónde ir) y publicado el pasado 17 de abril, Amnistía Internacional denuncia la situación de 16.104 familias desplazadas que fueron expulsadas violentamente (de enero de 2010 a marzo de 2013) de los campamentos ubicados en terrenos públicos o privados sin tener acceso a ningún recurso ni a una solución de relocalización. (1) “Amnistía Internacional escribió una carta al presidente de la República, Michel Martelly, al Primer Ministro Laurent Lamothe, a la Oficina del Protector del Ciudadano, al Alcalde de Puerto Príncipe y al de Delmas, para solicitarles un encuentro. Sin embargo, esas solicitudes fueron negadas o simplemente se quedaron sin respuesta”, deploró la organización en el mismo informe.

Con respecto a la inseguridad alimentaria, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA por su sigla en inglés) sonó la alarma en un informe publicado a comienzos del mes pasado. (2)

1.5 millones de haitianos están sufriendo de la inseguridad alimentaria “severa”, mientras que cerca de 82.000 niños menores de cinco años están en situación de desnutrición, según esa agencia de la ONU. El hambre se ha agravado en Haití, debido principalmente al impacto devastador de los huracanes, tormentas tropicales y otros fenómenos de esta naturaleza sobre la endeble agricultura de un país tan vulnerable.

Ante este grave problema, la actual administración política no ha dado una respuesta concreta. Hasta ahora las medidas que ha anunciado para enfrentar el hambre, por ejemplo la compra de productos alimentarios locales por parte del Estado para distribuir a la población más vulnerable, se quedan a nivel de propuesta, programa y “propaganda gubernamental”, según algunos analistas.

Las tasas altas de desempleo se incrementaron también en el país, afectando principalmente a los jóvenes. Más de la mitad de la población haitiana son jóvenes menores de 21 años. Las políticas públicas implementadas por la actual administración no han logrado incentivar ofertas de empleo ni brindar a los jóvenes las competencias adecuadas para acceder al mercado laboral existente.

De allí que cada vez más jóvenes haitianos intentan huir del país en busca de oportunidades de estudio y empleo en otros países. Las redes de tráfico de migrantes aprovechan con toda impunidad esta situación para ofrecer a los jóvenes, muchas veces con el consentimiento de sus propios padres, falsas promesas de estudio y trabajo en Suramérica, por ejemplo.

¿Para qué más elecciones?

Ante este panorama desolador y desesperanzador, el pueblo haitiano sigue viviendo y resistiendo en los campamentos, en los cinturones de miseria en las grandes urbes y en el campo, cada vez más despoblado, con la esperanza cada vez más remota de ver reconstruir su país, mientras los políticos y el Estado se ponen a preparar las próximas elecciones.

¿Para qué más elecciones, con resultados tan pobres que dan nuestro presidente y otros representantes elegidos por el pobre?, podría preguntar algún haitiano escéptico. “Para evitar una posible crisis política”, le responderían los miembros del actual Colegio Transicional del Consejo Electoral Permanente (CTCEP). Es el precio de la democracia, irónicamente.

– Wooldy Edson Louidor es Coordinador de Comunicaciones del Servicio Jesuita a Refugiados para Latinoamérica y el Caribe (SJR LAC)

NO a la guerra

Jubileo Sur/Américas se suma al repudio mundial ante cualquier tipo de injerencia o intervención militar en el conflicto vigente en Siria y Medio Oriente. Sea este por parte de Estados Unidos, Francia, la OTAN o las Naciones Unidas misma. Nunca un conflicto armado puede resolverse con más violencia, muerte y destrucción. Mucho menos cuando lo que está en juego es la vida de millones de civiles indefensos: mujeres, niños, niñas y ancianos a merced de la barbarie imperialista.

La salida al conflicto debe ser sobre la base de acuerdos diplomáticos y políticos que respeten la soberanía y autodeterminación de los pueblos, sus derechos humanos y vidas. Estados Unidos, una vez más, se arroga la potestad unilateral de árbitro mundial por encima del conjunto de las Naciones, recurriendo a argumentos de dudosa veracidad, como hizo en incontables veces en el pasado y recientemente en la guerra de Irak.

Oponerse a una nueva guerra imperialista, que lleva a la muerte a millones de personas, no implica apoyo alguno a dictaduras sangrientas que violan continuamente los Derechos Humanos. Lo que esto encierra es un apoyo a favor de una salida política y pacifica, entendiendo a la paz como fruto de la justicia.

Llamamos a los movimientos sociales a movilizarnos contra cualquier intervención militar en Siria, conscientes que ese otro mundo posible por el que luchamos no es el mundo de la guerra y la muerte, sino el mundo de la solidaridad, la autodeterminación, la justicia y la paz.

¡NO a la guerra!

Jubileo Sur/Américas

5 de septiembre de 2013

1/6 Por el retiro de la Minustah

CONVOCATORIA
1ro de junio de 2013

Jornada continental por el retiro de la MINUSTAH de Haití

Hace exactamente nueve años, el 1ro de junio de 2004, las tropas militares de la MINUSTAH, la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití, invadían ese país hermano bajo el pretexto de una supuesta “estabilización” que nunca llegó. Todo lo contrario.

En lugar de mejorar la situación generada por el golpe de Estado de 2004, la MINUSTAH aumentó los niveles de violencia para un pueblo despojado de todos sus derechos, conteniendo la opresión de un sistema basado en el trabajo semi-esclavo, el desempleo del 70% de la población económicamente activa y salarios infrahumanos […]

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CONVOCATÓRIA
1º de junho de 2013
Jornada continental pelo retiro da MINUSTAH do Haiti

Há exatamente nove anos, no dia 1º de junho de 2004, as tropas militares da Minustah, a Missão das Nações Unidas para a Estabilização do Haiti, invadiram esse país irmão sob o pretexto de uma suposta “estabilização” que nunca chegou. Ao contrário…

Em vez de melhorar a situação gerada pelo golpe de Estado de 2004, a Minustah aumentou os níveis de violência para um povo despojado de todos os seus direitos, contendo a opressão de um sistema baseado no trabalho semiescravo, no desemprego de 70% da população economicamente ativa e salários infra-humanos […]

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CALL TO MOBILIZE
1 June 2013
International Day to Call for the Withdrawal of MINUSTAH from Haiti
 

Exactly 9 years ago, on 1 June 2004, military troops of the MINUSTAH, the United Nations Stabilization Mission in Haiti invaded the country under the pretext of restoring ‘stability’. Quite the opposite.

Instead of improving the situation created by the 2004 coup, MINUSTAH managed to increase the level of violence inflicted on a people deprived of all its rights, protecting an oppressive system resting on semi-slavery work relations, where unemployment blights 70% of the economically active population and wages are at inhuman levels […]

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APPEL
1er juin 2013

Journée Continentale pour le retrait de la MINUSTAH en Haïti

Il ya exactement neuf ans, le 1er Juin 2004, les troupes militaires de la MINUSTAH, la Mission des Nations Unies pour la Stabilisation d’Haïti, ont envahi le pays utilisant le prétexte de travailler au rétablissement de la “stabilité”. Bien au contraire.

Au lieu d’améliorer la situation créée par le coup de 2004, la MINUSTAH a réussi à exercer des niveaux croissants de violence contre un peuple privé de tous ses droits, protégeant  un système oppressif reposant sur des relations de travail semi-esclavagiste, un chômage atteignant 70% de la population économique active et des salaires inhumains […]

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RÈL
PremyeJen 2013

Jounenmobilizasyon pou ekzije pou MINUSTAH kitepeyiDayiti e pou ekzijeReparasyonakJistis sou dosyeKolera a

Sa fèlanejou pou jou 1 jen 2004, twoupmilitè MINUSTAH,MisyonNasyonzini pou Estabilizasyon  nan Ayiti, anvayipeyia sou pretèksremete “estabilite” kipajanm rive. Byenokontrè .

Olye pou yoamelyoresitiyasyonki te kreyenankoudeta  2004 la, MINUSTAH te reyisiogmante nivo vyolans nan mitan yonpopilasyonkipa ka jwidwafondamantal li genyen, k’apsoufrianbayonsistèmki se ti frèesklavaj, yonpopilasyonkigen 70% mounkipaptravay e sa kaptravayyopajwennyonsalèki ka fèyonmounviv […]

Haití: ¡No necesitan soldados!

Haití: ¡Ellos necesitan solidaridad no soldados!

Por Joao Pedro Stedile (*)

ALAI AMLATINA, 01/04/2013.-

Queridos amigos y amigas,

Acabo de llegar de un viaje a Haití. Fui a participar en un congreso del movimiento campesino haitiano y aproveché la ocasión para visitar varias regiones del país y los proyectos que la brigada de la Vía Campesina/ALBA, está desarrollando en solidaridad con el pueblo de Haití.

Me gustaría comenzar mi carta, comentando las características principales de esta nación. Es un país del tamaño de Alagoas (27 mil Km2), todo él montañoso, como Minas Gerais, y con las montañas totalmente devastadas, o sea sin cobertura vegetal, pues los campesinos, en el transcurso de varias décadas, tuvieron que recurrir al carbón como única fuente de energía y de renta. Toda la alimentación de Haití es preparada con carbón. No hay cocinas a gas en el país, con la salvedad de los barrios ricos de Puerto Príncipe. El clima es semi-árido en todo el país. Llueve sólo tres meses por año, y después aquella sequía nordestina… Y la población es de diez millones de personas, en ese pequeño territorio superpoblado, con un 95% de afrodescendientes y 5% de mulatos.

Ellos son los herederos de la primera gran revolución social de América Latina, cuando en 1804, se rebelaron contra los colonizadores franceses que los explotaban como esclavos, y los condenaban a tener una esperanza de vida de solo 35 años. Expulsaron a todos los colonizadores, eliminaron la esclavitud y distribuyeron las tierras. Y como sabían que los colonizadores podrían volver aún más armados, subieron a las montañas, en donde viven hasta hoy.

Los colonizadores volvieron, pero ya no eran los franceses, ahora vinieron los capitalistas de Estados Unidos que ocuparon el país durante las primeras décadas del siglo XX. Y cuando salieron, dejaron la dictadura de Duvalier, pro-estadounidense que aterrorizó a la población de 1957 a 1986. Luego siguieron gobiernos temporales.

En 1990, eligieron al padre Arístide, adherente a la teología de la liberación. Él no renunció, los americanos lo derrocaron y lo llevaron a Washington, para darle clases de neoliberalismo. Volvió domesticado para cumplir otro mandato.

Después eligieron al Presidente Preval, que logró cumplir su mandato, pero sin ningún cambio democrático. Y ahora, eligieron un gobierno títere de los estadounidenses, que gastó 25 millones de dólares en la campaña electoral. Todos saben en Haití, que el pueblo no lo eligió.

Debería haber elecciones para el parlamento, cuyo mandato expiró hace más de seis meses. Pero nadie habla de eso. Por tanto, ya no existe parlamento legalmente constituido, aunque funcione. En la práctica ¡el poder real es ejercido por las tropas de las Naciones Unidas, llamadas Minustah!

Por tanto, a pesar de haberse liberado de la esclavitud, el pueblo haitiano vivió pocos años de democracia (burguesa).

El pueblo vive en pobreza extrema, con carencias de comida y bienes materiales. Pobreza que se agravó con el terremoto de enero de 2010, que mató a miles de personas y destruyó prácticamente toda la ciudad de Puerto Príncipe. Pero es un pueblo que se mantiene con dignidad y altivez, unido por la cultura, por el idioma creole, que en el mundo sólo hablan ellos, y por el vudú (equivalente a nuestro candomblé), practicado por casi toda población, aunque mantengan un sincretismo religioso, en el estilo: los domingos a la misa y los viernes a la fiesta.

En las regiones rurales, no hay escuelas. El 70% de la población vive en el medio rural. El analfabetismo afecta al 65% de la población. No hay energía eléctrica en el interior, sólo en Puerto Príncipe. Hay sólo tres carreteras nacionales asfaltadas. Y no hay agua potable. Todo el mundo necesita comprar agua potable, a precios internacionales.

El año pasado, por primera vez en su historia, hubo una epidemia de cólera, que mató a centenares de personas. La enfermedad medieval fue traída por las tropas de Nepal, que hacían sus necesidades en el principal río del país. ¿Algún tribunal internacional se anima a procesar a las Naciones Unidas por esas muertes?

Más del 65% de todos los alimentos son importados o llegan en forma de donación, que son apropiados por una burguesía comercial negra, que explota a la población.

Cuando las familias consiguen tener algún recurso para comprar los productos que vienen de la vecina Republicana Dominicana, es porque reciben ayudas de parientes que trabajan en los Estados Unidos.

Chávez salvó al pueblo de Haití del caos, al suministrar petróleo a través de Petrocaribe, y propuso que el gobierno local destinara los recursos recibidos a proyectos sociales. El combustible es vendido en los surtidores, pero el gobierno nunca explicó al pueblo dónde está invirtiendo esa renta.

En un escenario como el descrito, no es difícil imaginar cuándo vendrán las próximas revueltas populares. Pero no se asusten, allá están 12 mil soldados de muchos países del mundo coordinados por el ejército brasileño, con el membrete de las Naciones Unidas, para contener posibles revueltas. Desfilan en convoyes fuertemente armados, sólo para decir al pueblo: No se olviden, ¡estamos aquí para mantener el orden! El orden de la pobreza y de la nueva esclavitud. Allá no hay guerra, ni violencia (las tasas de homicidios son las más bajas de América Latina), los soldados están allá solo como policías.

Pregunté a los soldados brasileños porque están allá, pues ni siquiera dominan el creole para comunicarse con la población. La única respuesta que obtuve fue que si salieran entrarían los estadounidenses, ¡que son mucho más violentos!

El pueblo de Haití no necesita de soldados armados. El pueblo de Haití necesita de solidaridad para desarrollar las fuerzas productivas de su territorio y producir los bienes que requiere para satisfacer las inmensas necesidades que padece.

El pueblo de Haití necesita de apoyo para tener energía eléctrica, para tener una red de gas para cocinar y evitar la deforestación. Necesita de una red de agua potable y de escuelas en todos los niveles, en todos los poblados. Necesitan de semillas y herramientas. Del resto ellos saben muy bien cómo hacer. Están allá desde 1804, como pueblo libre, sobreviviendo y multiplicándose a pesar de tantos expoliadores extranjeros.

Felizmente, hay otras visiones en el relacionamiento con el pueblo de Haití. El gobierno de Bahia envió cisternas para almacenar agua lluvia, que para el pueblo de allá es muy grato. Petrobras nos ayudó a traer 77 jóvenes campesinos para estudiar agro-ecología en Brasil. La iglesia católica de Minas Gerais hizo una colecta especial en todas las parroquias que ahora financia proyectos de desarrollo agrícola por allá, desde huertas, crianza de gallinas y cabras, hasta multiplicación de semillas.

Y los movimientos sociales de la Vía Campesina Brasil, con los pocos recursos que tenemos, mantenemos en Haití una brigada permanente de jóvenes voluntarios desde hace más de 6 años, que está desarrollando proyectos de agricultura, de cisternas y de educación.

Tengan muy en cuenta que el pueblo de Haití está indignado con las tropas de la Minustah. Si las Naciones Unidas quisieran enviar soldados, podrían haber seguido el ejemplo de Ecuador y de Venezuela: sus soldados no andan armados, y están construyendo casas, carreteras y almacenes. O seguir el ejemplo de Cuba que mantiene allá más de 5 mil médicos voluntarios en el único servicio público de salud que existe en el país, que es atendido por esos médicos humanistas, que dan ejemplo de la práctica del socialismo.

Creo que nuestra obligación como hermanos del pueblo de Haití, es seguir protestando y pidiendo que las tropas se retiren de Haití, como no desearíamos que estuvieran en Brasil o en cualquier otro país del mundo. Y seguir apoyando, con proyectos de desarrollo económico y social. (Traducción ALAI)

(*) João Pedro Stedile, miembro de la Coordinación Nacional del MST y de la Vía Campesina Brasil