Boletim informativo pauta as diferentes formas de participação e a relevância da sociedade civil na cúpula de lideranças das 20 maiores economias do mundo
Por Redação – Jubileu Sul Brasil
A Rede Jubileu Sul Brasil (JSB) acaba de lançar a 2ª edição do boletim informativo sobre a Cúpula do G20, grupo que reúne as vinte maiores economias do mundo e que realiza encontro de chefes de Estado e de governo em novembro próximo, no Rio de Janeiro.
A publicação explica o que é e qual a relevância do G20, discorre sobre as diferentes formas de participação social e os limites da sociedade civil na busca por influenciar as decisões das lideranças do G20. Um destes espaços de participação é a Cúpula dos Povos frente ao G20, que ocorre em paralelo à programação oficial, e é mobilizada por organizações e movimentos sociais trazendo uma perspectiva crítica sobre as propostas e decisões do G20.
O boletim se soma a outras iniciativas que a Rede JSB tem promovido, visando articular, aprofundar estratégias, fortalecer a organização popular para o G20, além de denunciar as falsas soluções que os países membros do grupo estão propondo para as múltiplas crises da atualidade.
Desde 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 5 de junio el Día Mundial del Medio Ambiente, con la finalidad de crear conciencia en la conservación y preservación de la naturaleza. Lamentablemente con el pasar del tiempo, se ha generado una crisis climática que está afectando al planeta Tierra, debido a causas naturales, pero principalmente por la acción humana. Y Panamá pese a lo que está sucediendo a nivel global, tiene abiertas problemáticas ambientales, las cuales podemos mencionar algunas:
El cierre de la mina Cobre Panamá.
El traslado de los habitantes del pueblo originario Guna Yala específicamente isla de Gardi Sugdub, la isla se está hundiendo debido a los efectos del cambio climático.
La falta de gobernabilidad ambiental en el cumplimiento del Acuerdo de Escazú
Destino y autonomía del pueblo indígena Naso Tjerdi y la imposición del proyecto climático REDD+
La creación de la cuarta línea energética en el norte de la provincia de Veraguas
El Movimiento Por un Veraguas Verde a la espera del fallo de inconstitucionalidad ante la ley 92 de 2013 que da concesión a la empresa Minera Veragold en la provincia de Veraguas.
La construcción de la carretera en Sierra Llorona en la provincia de Colón, un sitio de importancia biológica por su diversidad y riqueza natural.
Escuche declaraciones de Olmedo carrasquilla Aguila del Colectivo Voces Ecológicas COVEC:
Colombia fue el país con más líderes sociales y ambientales asesinados en todo el planeta en 2023. De los 300 casos reportados en el mundo, el país concentró casi la mitad de las víctimas mortales.
México, Brasil y Honduras son los siguientes tres países más letales para defender los derechos sociales y ambientales.
Los defensores indígenas siguen siendo los más afectados por esta ola de violencia.
Cuatro de cada cinco asesinatos de defensores de derechos humanos ocurrieron en Latinoamérica en 2023. Así lo indica el reciente informe de la organización Front Line Defenders que reporta 300 casos, de los cuales 237 tuvieron lugar en Latinoamérica, principalmente en Colombia, México, Brasil y Honduras. Estas cifras confirman una vez más que América Latina es la región más violenta para los defensores sociales, ambientales y de derechos humanos.
El caso que llama más la atención, como lo ha reportado también en los últimos años Global Witness, es el de Colombia, considerando que concentra casi la mitad de los asesinatos en 2023, un total de 142 víctimas. El informe coloca a México en el segundo lugar con 30 defensores, seguido de Brasil con 24 y Honduras que sumó 19 casos. A ellos le siguen Nicaragua, Guatemala, Perú, Ecuador, El Salvador y Paraguay por el número de víctimas mortales reportadas.
Los expertos consultados señalaron que entre algunos de los factores clave que permiten esta ola de violencia en la región están la impunidad detrás de los crímenes, sumado a la presencia de grupos armados ilegales y la corrupción de las autoridades.
Front Line Defenders resalta, además, que la violencia en el mundo afectó sobre todo a los defensores sociales y ambientales de los pueblos indígenas. Este grupo perdió a 92 de sus líderes y habitantes en Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Indonesia y Filipinas. Respecto a los liderazgos ambientales y del territorio, 64 personas fueron asesinadas en Brasil, Colombia, Guatemala, Honduras, México y Perú, además de la India y Filipinas. “En Latinoamérica y el mundo, hay una criminalización y alta violencia contra organizaciones indígenas que luchan por la consulta previa, libre e informada y la defensa del territorio”, dice Sarah de Roure, líder de Protección en Front Line Defenders Colombia, responsable del informe.
Casi el 80 % de los asesinatos de defensores sucedieron en América Latina. Crédito: Front Line Defenders.
Colombia, el país más violento
Durante los últimos diez años y de manera consistente, Colombia ha ocupado el lugar del país más violento para líderes sociales y ambientales en el mundo, según las cifras históricas de Front Line Defenders y de otros reportes. La cifra más reciente de 142 asesinatos en el 2023 es la tercera más alta en su historial, solo detrás de los años 2022 y 2020.
El Acuerdo de Paz parece marcar un antes y un después en los indicadores de violencia contra defensores. En octubre de 2016, previo a la firma del Acuerdo, las cifras se movían en un rango de 37 a 54 personas asesinadas al año, considerando los números recogidos entre 2014 y 2016. Después del Acuerdo, la cifra se disparó a 138 víctimas mortales anuales en promedio en el periodo de 2017 a 2023. De hecho, De Roure señala que del total de personas asesinadas el último año, al menos 54 eran miembros de las juntas de acción comunal y participaban en la implementación del Acuerdo de Paz.
Si se revisa a detalle la lista de víctimas, son ocho los departamentos más peligrosos en el país: Cauca (33), Antioquia (19), Valle del Cauca (17), Nariño (16), Córdoba (8), Arauca (8), Santander (7) y Caquetá (5).
Imagen del líder asesinado Phanor Guazaquillo. Foto tomada del Twitter de Juan Pappier @JuanPappierHRW
El informe de Front Line Defenders también destaca como una amenaza para los defensores la oposición a proyectos mineros desarrollados por compañías multinacionales señaladas por afectar el medio ambiente y los derechos humanos. Asimismo, señala que grupos indígenas como los Wayuú han sido intimidados legalmente por oponerse a proyectos de infraestructura viales como la Ruta al Mar Variante UF 7.2.
Entre los defensores asesinados en Colombia, el grupo principal que más ha sufrido la violencia son los líderes comunitarios, 64 en total distribuidos entre líderes indígenas, campesinos y afrodescendientes. Mencionan el caso de Phanor Guazaquillo Peña, líder nasa asesinado en Putumayo. Para Astrid Torres, directora de la organización social Somos Defensores que participó en la investigación de los asesinatos, los pobladores indígenas son uno de los principales grupos atacados, debido a que “se oponen a los grandes poderes legales e ilegales por defender el agua, el territorio, los animales. Pasa en Cauca, Nariño, Antioquia y Valle del Cauca, donde coincide con la presencia de economías extractivas”. Recientemente Somos Defensores lanzó su informe Puntos suspensivos con las cifras de violencia contra liderazgos en Colombia.
Y aunque Colombia, México, Brasil y Honduras, entre otros países, tengan preocupantes cifras de violencia contra estos liderazgos, algunos países no han ratificado el Acuerdo de Escazú, un tratado internacional que comprometería a los países en la protección de los defensores y que facilitaría el acceso a la información en temas ambientales. Entre estos que aún no han dado el paso están el país más violento, Colombia, y el tercero en la lista, Brasil. Se suman Perú, Guatemala, Costa Rica, Haití y Paraguay.
Fabiola Ortiz, esposa de Eduardo Mendúa, durante el velorio. Ortiz atestiguó sobre el ataque. Foto: Tomada de la cuenta de Twitter de la Conaie.
El informe también señala los problemas en los mecanismos de protección de los liderazgos en Brasil, Colombia, Honduras y México. “Estos mecanismos han estado plagados de problemas como el acceso, recursos insuficientes, débil voluntad política y respuestas demoradas a las solicitudes de protección, así como falta de un enfoque para colectivos y comunidades”, dice Front Line Defenders.
En particular para el caso Colombia, dicen que la Unidad Nacional de Protección (UNP), la entidad estatal encargada de garantizar la integridad de los líderes amenazados, “está en una crisis estructural que la ha hecho incapaz de entregar medidas de protección efectivas, lo que ha llevado a que los defensores abandonen sus territorios y debilita la resistencia de sus comunidades”. Agregan que no tiene sentido que los líderes deban pagar por costos de comida, acomodación y transporte a sus escoltas, lo que ha llevado a que la Corte Constitucional declare la situación como “inconstitucional”. Para De Roure, la dificultad en el mecanismo de protección la representa el caso de Ludivia Galíndez Jiménez, asesinada cuando quedó en su casa sin el esquema de protección de la UNP. La impunidad en Colombia, según Front Line Defenders, hace que los actores armados encuentren un “ambiente favorable a la violencia”.
El informe también señala que los grupos armados ilegales que atentan contra los liderazgos son las AGC (Autodefensa Gaitanistas de Colombia), el ELN (Ejército de Liberación Nacional) y los disidentes de las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo). Las disputas entre estos grupos, según el reporte, han afectado a las comunidades con el despojo, el reclutamiento forzado de menores, el confinamiento y la violencia sexual, entre otras formas de agresión.
Velorio de dos indígenas de la etnia awá, en Nariño (Colombia). Foto: Asociación Minga.
Astrid Torres de Somos Defensores señala que pese a lo que muchos creen, el paramilitarismo es el actor principal de violencia. “El paramilitarismo continúa, ha tenido una reconfiguración y sigue con sus prácticas orientadas a eliminar los liderazgos sociales. No solo se trata de grupos de minería ilegal y narcotráfico. Son paramilitares y son el principal grupo responsable de agresiones”.
También dice que los gobiernos de turno han sido responsables. “Con los Acuerdos de Paz se esperaba una institucionalidad que protegiera a los líderes y lideresas, pero el incumplimiento de los gobiernos de turno, en particular el de Iván Duque, llevó a que se recrudeciera la violencia, como sucedió particularmente entre 2018 y 2022”. La experta resalta que el Estado tiene que proteger a los liderazgos con herramientas como el Acuerdo de Escazú, más allá de que estén en territorios violentos.
Cifras del autor agresor del informe de Somos Defensores en 2024.
Pese a que países como Colombia o México presentan disminuciones en cifras de asesinatos respecto a las de 2022, para De Roure esto no es significativo, debido a que la tendencia no es de una clara reducción, sino que puede estar asociado a otros factores. Además, hay países con aumento en cifras como Honduras, donde en 2023 hubo dos asesinatos más que en 2022. “No hay una disminución de una violencia, las cifras a veces bajan debido a la capacidad de documentación, siempre hay más casos (de los registrados) y la realidad nos supera. Estos son los casos que pasaron los procesos de verificación”, explica De Roure.
El funeral de Aly Domínguez y Jairo Bonilla ocurrió el 8 de enero de 2023. A la ceremonia asistieron más de 700 personas de la comunidad. Foto: Cortesía Comité Municipal de Tocoa
México, Brasil y Honduras tampoco dan garantías para sus defensores
Estos tres países acumulan juntos el 25 % de los asesinatos de defensores en el mundo. México tuvo 30 asesinatos, Brasil 24 y Honduras 19. El informe dice que en México y Honduras, junto con otros países de la región, hay una retórica de las autoridades para tildar a los defensores de “traidores”, “adversarios” y “criminales”. En estos países, además, se usaron drones para intimidar y vigilar a comunidades indígenas.
En México, por ejemplo, en la región de Chiapas, Front Line Defenders documentó un “patrón de criminalización” y militarización contra las comunidades indígenas de la zona que buscan proteger el medio ambiente y garantizar su acceso a la tierra. Antonio Lara, fundador y abogado en el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, organización que participó en la investigación de los asesinatos, señala que en México “hay mucha impunidad, no hay castigo a los responsables de los atentados y homicidios contra defensores”, lo que los incentiva a seguirlos cometiendo.
Ceremonia en homenaje a las personas asesinadas en el paro nacional de junio de 2022. Foto: Jerónimo Zúñiga / Amazon Frontlines.
Agrega el experto que los lugares más críticos son “el centro, sur y sureste de México”, en particular, en los estados de México, Morelos, Puebla, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Y que los liderazgos indígenas son los más amenazados en el país, por oponerse a “los responsables de la depredación de los recursos naturales”.
Nataniel Hernández Núñez, coordinador de Protección en la organización social mexicana Red TDT, dice que los principales responsables de la violencia en México son los “grupos de la Delincuencia Organizada, así mismo contribuyen a la problemática los intentos por llevar a cabo despojos y explotación en diversos territorios para la utilización de bienes naturales”. Enfatiza en que las zonas con megaproyectos, movilidad humana (migración) y militarización son las más afectadas y que las comunidades que enfrentan mayores riesgos son las indígenas y las rurales. Además, señala que el Ejecutivo federal tiene responsabilidad en la estigmatización de los liderazgos en México.
De Roure asegura que en Brasil y México están fallando los mecanismo de protección debido a “la dificultad para acceder a ellos, la falta de compromiso político y la ausencia de un enfoque colectivo”. A su vez menciona que otro factor relevante en México es la “creciente militarización y desarrollo de proyectos de infraestructura que facilitan la intimidación de los defensores”, así como la colusión entre las autoridades y los carteles de la droga.
Aly Domínguez durante las actividades del Comité Municipal de Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa. Foto: Cortesía Comité Municipal de Tocoa.
En Honduras, Guatemala y Nicaragua, además, hay una preocupación respecto a los desalojos forzosos de comunidades indígenas. En el primero de ellos, la violencia tiene como objetivo a líderes indígenas. Aly Domínguez y Jairo Bonilla, por ejemplo, fueron asesinados en enero de 2023 por defender el agua de su territorio. A ellos se suman los casos de varias lideresas que se han convertido en un objetivo de los atacantes. Las mujeres garifuna que defienden el territorio y los derechos colectivos han sido agredidas por compañías extractivas, grupos paramilitares y criminales. De Roure comenta que puntualmente en Honduras la violencia y el racismo sistemático contra los pueblos garifunas han traído violencia, lo que incluye “desalojo, amenazas, asesinatos, persecución judicial y desapariciones forzadas”.
*Imagen principal:El funeral de Aly Domínguez y Jairo Bonilla ocurrió el 8 de enero de 2023. A la ceremonia asistieron más de 700 personas de la comunidad. Foto: Cortesía Comité Municipal de Tocoa.
La construcción del nuevo complejo ambiental genera reacciones en colectivos ARCHIVO
Enviaron un manifiesto al Municipio para solicitar información sobre el modelo de gestión
La ciudad de Quito genera diariamente 2.200 toneladas de residuos, de los cuales más del 75% podría aprovecharse mediante reciclaje, compostaje u otras alternativas sostenibles. Sin embargo, menos del 10% de estos residuos son recuperados actualmente.
Ante este escenario, el Municipio de Quito ha propuesto la construcción de un Complejo Ambiental, una iniciativa que ha generado gran expectativa pero también preocupaciones e interrogantes por parte de diversos sectores de la sociedad civil.
El 5 de junio, en el marco del Día del Medio Ambiente, alrededor de 20 organizaciones de la sociedad civil enviaron un manifiesto al Municipio solicitando información clara y oportuna sobre el proyecto.
María Elena Rodríguez, coordinadora del Cabildo Cívico, resalta la principal preocupación: la falta de transparencia por parte de las autoridades. Junto a otras organizaciones, buscan conocer los criterios del diseño del modelo de gestión de residuos.
Rodríguez señala que “el complejo ambiental es uno de los proyectos más importantes del Municipio, pero hay propuestas como incinerar basura, lo que genera graves afectaciones a la salud”.
Según el manifiesto insta al Municipio a diseñar e implementar un modelo de gestión de residuos sólidos que responda a la realidad y necesidades específicas de Quito. Este modelo debe integrar a: Recicladores asociados y no asociados, que operan dentro y fuera del Complejo Ambiental y las estaciones de transferencia.
Estrategia potente de recuperación de residuos: con y para recicladores de base, gestores de residuos orgánicos y demás actores involucrados en la gestión de residuos de la ciudad. Las autoridades deben transparentar las implicaciones de las “tecnologías de valorización energética” que planean implementar, ya que estas pueden esconder soluciones ineficaces como el coprocesamiento y la incineración, prohibidas por las normativas vigentes.
Según la representante de Cabildo Cívico ya han mantenido reuniones con la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (EMGIRS EP) pero dice que aun no está claro el tratamiento que se le va a dar los residuos “Los colectivos sociales no van a estar de acuerdo en que se haga un proyecto si este no va ser sostenible”.
El alcalde Pabel Muñoz confirmó que la construcción se realizará a la par del fin de operaciones de los otros depósitos. “En 30 meses, el Relleno Sanitario El Inga y el nuevo cubeto 11 estarían sin recibir material y se debería avanzar en la construcción del Nuevo Complejo Ambiental”, manifestó Muñoz el pasado 15 de abril. La construcción del nuevo complejo ambiental podría concretarse en el 2027.
[Podcast] CONAMINH: Trinchera de luchas y resistencias de las mujeres indígenas y negras de Honduras.
La compañera Rode Murcia de la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas y Negras de Honduras (CONAMINH) profundiza en el contexto adverso que las mujeres indígenas y negras en el país vienen enfrentando, entendiendo que este contexto, está conectado con un modelo patriarcal, racista y extractivo, que impera en nuestros países.