Enchentes já afetaram mais de 80 comunidades indígenas no RS; saiba como ajudar

Levantamento feito por organizações indígenas e indigenistas busca cobrar o poder público e apoiar campanha de arrecadação de doações para comunidades afetadas

Por Assessoria de Comunicação – Conselho Indigenista Missionário – Cimi

Os impactos das chuvas e das cheias inéditas no estado do Rio Grande do Sul chegam de forma avassaladora em comunidades indígenas da região. Um levantamento colaborativo indica que mais de 80 comunidades e territórios indígenas foram diretamente afetados, alguns com extrema gravidade.

O mapeamento, que segue em atualização, é realizado de forma conjunta pelo Conselho Indigenista Missionário – Cimi Regional Sul, Comissão Guarani Yvyrupa (CGY), Fundação Luterana de Diaconia, Conselho de Missão entre Povos Indígenas e Centro de Apoio e Promoção da Agroecologia (FLD/Comin/Capa), além do Conselho Estadual dos Povos Indígenas do Rio Grande do Sul (Cepi/RS).

O mapeamento, que segue em atualização, é realizado de forma conjunta. Acesse clicando aqui.

Comunidades dos povos Guarani Mbya, Kaingang, Xokleng e Charrua, espalhadas em 49 municípios gaúchos, são as mais impactadas da região. Dentre as comunidades que se encontram em estado de emergência mais grave, todas elas do povo Guarani Mbya, estão Lami e da Ponta do Arado, situadas no município de Porto Alegre, com 18 famílias atingidas; Yva’ã Porã, em Canela, com 16 famílias afetadas; Flor do Campo e Passo Grande Ponte, em Barra do Ribeiro, com 25 famílias impactadas, e as 19 famílias da aldeia Araçaty localizadas no município de Capivari do Sul.

Nessas comunidades, as famílias precisaram deixar suas casas para se deslocar para áreas mais elevadas, dado o risco de alagamento e deslizamento de terra. Na aldeia Pekuruty, localizada às margens da BR-290, o Departamento Nacional de Infraestrutura de Transportes (DNIT) destruiu as casas e edificações da comunidade, sem qualquer consulta ou justificativa.

Segundo Roberto Liegbott, missionário do Cimi Regional Sul, “essa comunidade foi removida para que o DNIT pudesse consertar uma tubulação que passa ali e eles acabaram destruindo toda a comunidade indígena. Eles arrancaram as casas dos indígenas sem que os Guarani sequer soubessem ou tivessem sido comunicados. Os indígenas no momento encontram-se em um abrigo, mas quando retornarem, a comunidade já não existirá mais, porque o DNIT destruiu tudo”, informou o missionário.

A inundação persiste na região metropolitana de Porto Alegre. A situação ainda é preocupante nos municípios de Canoas, Esteio, Sapucaia do Sul, São Leopoldo, Novo Hamburgo, Guaíba, Eldorado do Sul e Cachoeirinha, além dos bairros de Porto Alegre, especialmente nas zonas Norte e Sul.

O levantamento realizado pelas organizações indígenas e indigenistas ainda está em estágio preliminar e possui o objetivo de auxiliar, nesta fase emergencial, a realização de uma campanha de doação para as comunidades afetadas. “Há um conjunto de entidades e instituições organizadas para ajudar essas famílias não só nesse primeiro momento, mas também depois, na reconstrução de suas casas e aldeias”, explicou Roberto.

Listagem preliminar, organizada por município e povo

As organizações pedem apoio e doação de alimentos, material de higiene e limpeza, lonas, telhas, colchões e cobertores para as comunidades. As doações podem ser feitas na Paróquia Menino Jesus de Praga, na cidade de Porto Alegre, no Rio Grande do Sul.

O Cimi Regional Sul, a ArpinSul e a Articulação dos Povos Indígenas do Brasil (Apib) também disponibilizaram uma conta bancária para receber doações financeiras.

Além de apoiar a campanha de doação em curso, o mapeamento das áreas impactadas também busca subsidiar informações para cobrar, tanto do governo federal como do governo estadual, providências e amparo às comunidades indígenas do Rio Grande do Sul.

“Há também a necessidade que haja a regularização e a demarcação dos territórios, de preferência que se assegure lugares adequados, não degradados, para que essas famílias possam viver tendo um horizonte de segurança e não de vulnerabilização como ocorre hoje”, considera Roberto Liebgott.

Ponto de coleta

Doações para as comunidades indígenas: Paróquia Menino Jesus de Praga, Rua Dr. Pitrez, 61, bairro Aberta dos Morros, Porto Alegre/RS.
Horário: das 08h às 12h e das 14h às 18h.

As doações podem ser feitas para:
Banco do Brasil
Agência: 0321-2
Conta Corrente: 128891-1
Cimi Regional Sul
Chave Pix: 566601e8-72b1-4258-a354-aa9a510445d1
QR-Code:

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

El legado de Samuel Arregocés: guardián de La Guajira

Hace unos días nos despedimos de un líder incansable, un guerrero de la tierra y un amigo leal. Samuel Arregocés, un hombre cuyo enorme corazón latía al ritmo de La Guajira, deja un legado imborrable en las luchas por la defensa del territorio, el cuidado de la vida, el agua y la naturaleza. Como amigos cercanos, recordamos sus días de lucha y dedicación, donde cada paso que dio estuvo marcado por su alegría y determinación.

Samuel más que un líder, representa un símbolo de resistencia frente a la voracidad de los intereses corporativos de las empresas extractivistas. Su voz resonaba, y sigue resonando aún, en La Guajira y otras regiones del país en las que dejó sembrada su valentía y compromiso. Samuel logró unir y fortalecer procesos afro guajiros e indígenas en defensa del territorio, también acompañó e inspiró a muchos y muchas a levantarse y defender su territorio, contra la explotación de Carbones del Cerrejón y otros proyectos extractivistas.

Fuente: Página de Facebook – Resistencia a la minería

En un mundo donde los intereses económicos a menudo prevalecen sobre el respeto por la vida, Samuel se destacó como un faro de esperanza. Su compromiso con la justicia ambiental y los derechos de las comunidades indígenas y afrocolombianas fue inquebrantable. Luchó incansablemente contra los proyectos mineros que amenazaban con destruir el tejido social y el equilibrio ecológico en La Guajira, tejiendo solidaridad, hermandad y organización.

Documental Guajira – Pueblos que la minería borró

Su legado quedará impregnado y perdurará en las generaciones venideras como un recordatorio de que la lucha por un futuro sustentable y digno es una responsabilidad compartida. Su partida deja un gran vacío, pero también nos deja el desafío y compromiso de continuar su legado, de seguir tejiéndonos para cuidar la vida y los territorios.  

En su despedida, honramos su memoria, como un líder valiente, cariñoso y cuidador, un ser humano excepcional. Lo recordaremos con gran sonrisa y su chinchorro a cuestas para tener donde dormir, por si la noche lo cogía defendiendo el territorio en alguna enramada. Así recordaremos siempre su inmensa voluntad y solidaridad para construir un mundo más justo. Su espíritu seguirá guiándonos en los momentos difíciles. Abrazamos a su familia, compañeros y compañeras de lucha, esperando encuentren consuelo y fuerza en este momento. Descansa en paz, querido amigo, tu sacrificio y tu lucha no serán olvidados. Tu legado vivirá en cada arroyo, río y fuente hídrica que fluya libremente en territorio Guajiro.

Entrevista a Fabrizio Casari

🎤 🎤 📻 Radio Semillas Rebeldes

🎙️Entrevista a Fabrizio Casari, periodista italiano, analista político y director del diario Altrenotizie.

➡️Profundizamos sobre el genocidio que el Estado de Israel lleva a cabo contra el pueblo de Palestina.

¡No más crímenes!
¡No más guerra!
¡No más impunidad!

✊🏾¡Palestina libre!

Escucha la entrevista:

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Aumentan los preparativos de la Fuerza Multinacional de Seguridad para sofocar la violencia en Haití

Más de media docena de países han comprometido personal en un esfuerzo multinacional para estabilizar Haití, donde las bandas se han apoderado de gran parte de la capital, desencadenando una grave crisis humanitaria.

Residentes huyen del barrio de Delmas 22 este mes debido a la violencia de las bandas en Puerto Príncipe, Haití.Credit…Ramon Espinosa/Associated Press

Por David C. Adams y Frances Robles, desde Florida.

The New York Times, 7 de mayo de 2024. Actualizado a las 12:01 p.m. ET – Aviones militares estadounidenses repletos de contratistas civiles y suministros han comenzado a aterrizar en Haití, allanando el camino para que una misión de seguridad de siete naciones, liderada por Kenia, se despliegue en el conflictivo país caribeño en las próximas semanas, según informan funcionarios estadounidenses.

Pero incluso mientras la situación de seguridad empeora y millones de haitianos pasan hambre, un despliegue de tipo militar que se estima que costará 600 millones de dólares tiene sólo una fracción de la financiación necesaria.

Los funcionarios de la administración Biden no quisieron decir si se había fijado una fecha precisa para el despliegue. El gobierno keniano no respondió a las peticiones de comentarios.

Varios vuelos militares, entre ellos al menos siete procedentes de la base aérea de Charleston, en Carolina del Sur, han aterrizado en el aeropuerto internacional Toussaint Louverture de Puerto Príncipe, la capital, en la última semana, según el Mando Sur de Estados Unidos.

Se enviaron contratistas para ayudar a asegurar el aeropuerto antes de construir allí una base de operaciones para las fuerzas de seguridad internacionales. Se espera que en los próximos días lleguen más aviones con contratistas y equipos de construcción.

«El despliegue de la misión multinacional de apoyo a la seguridad en Haití es urgente, y estamos haciendo todo lo posible para avanzar hacia ese objetivo», declaró a la prensa la semana pasada Brian A. Nichols, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental. «Cada día que pasa es una oportunidad perdida para proporcionar mayor seguridad al pueblo haitiano. Y por eso estamos haciendo todo lo que podemos, junto con nuestros socios kenianos para avanzar en ese sentido.»

Naciones Unidas aprobó por primera vez la misión de seguridad hace siete meses para ayudar a Haití, asolado por la violencia de las bandas en una crisis que, según la ONU, está empujando a más de un millón de personas hacia la hambruna.

El despliegue se vio obstaculizado por una serie de retrasos debido a las objeciones de los legisladores de la oposición en Kenia y de un tribunal keniano. Ahora, según las autoridades, se han resuelto los impedimentos legales para que una fuerza de seguridad de 2.500 miembros, dirigida por 1.000 policías keniatas, se desplace a Haití, donde varias bandas han tomado amplias zonas de la capital.

Más de media docena de otros países también se han comprometido a aportar personal por etapas. Entre ellos, Bahamas, Bangladesh, Barbados, Benin, Chad y Jamaica también han ofrecido personal voluntario para la fuerza, según las Naciones Unidas.

Benín, en África Occidental, se comprometió a enviar entre 1.500 y 2.000 personas, y Jamaica ofreció 200 policías y soldados, según las cartas enviadas a la ONU. Las Bahamas ofrecieron 150 policías voluntarios, que se concentrarán en la vigilancia comunitaria, así como en la seguridad marítima y portuaria.

En marzo, docenas de miembros de las Fuerzas Armadas canadienses volaron a Jamaica para formar a los oficiales jamaicanos que se dirigían a Haití en técnicas de mantenimiento de la paz y primeros auxilios en combate, según informó el ejército canadiense.

Otros países han expresado públicamente su interés, pero no han presentado cartas oficiales de compromiso.

Miles de personas han muerto en Haití en los primeros meses de este año. A finales de febrero, bandas que durante años se enfrentaron entre sí unieron sus fuerzas para hacerse con el control de gran parte de la capital, bloqueando infraestructuras clave como los puertos, y apoderándose de barrios enteros.

Más de 350.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en el último año, y millones más no pueden trabajar ante la violencia desenfrenada y los disparos indiscriminados. Miles de reclusos fueron liberados a finales de febrero cuando las bandas atacaron varias prisiones.
Con los puertos bloqueados durante varias semanas, los barcos no pudieron atracar y los suministros de alimentos disminuyeron. Después de más de dos meses, se espera que los vuelos comerciales se reanuden la próxima semana.

Los líderes de las bandas dijeron que su objetivo era forzar la dimisión del Primer Ministro Ariel Henry e impedir el despliegue internacional de seguridad. El Sr. Henry dimitió y se ha nombrado un consejo presidencial de transición con el objetivo de nombrar un nuevo gobierno provisional y organizar elecciones para finales de 2025.

La Policía Nacional de Haití ya ha elaborado planes con calendarios para la toma de todas las zonas ocupadas actualmente por las bandas, según el jefe de la policía, Frantz Elbé.

«Nuestro país, como miembro de la gran comunidad de naciones, no puede pretender resolver sus problemas en solitario, sobre todo cuando éstos pueden repercutir en la seguridad de otros Estados», declaró el Sr. Elbé en un correo electrónico enviado a The New York Times.

El gobierno estadounidense ha prometido 300 millones de dólares para la misión de seguridad, pero se ha enfrentado a obstáculos para conseguir que el Congreso apruebe la liberación de fondos. Hasta ahora, sólo se han liberado 10 millones de dólares. Un fondo de la ONU para pagar la misión tiene sólo 18 millones de dólares, gran parte de ellos prometidos por Canadá, según la ONU. Pero hay otras maneras de financiar la misión, incluso con donaciones en especie como la provisión de 70 millones de dólares en material y equipos autorizados por la administración Biden.

«Realmente esperamos que llegue al terreno lo antes posible», dijo Stephanie Tremblay, portavoz de la ONU. «No podemos decirlo con suficiente frecuencia».

Aunque los funcionarios estadounidenses declinaron decir cuándo comenzaría a llegar la misión a Haití, se esperaba ampliamente que el momento coincidiera con una visita de Estado del presidente de Kenia, William Ruto, el 23 de mayo.

«No hay duda de que están tratando de hacer de esto una realidad en el próximo par de semanas», dijo Jake Johnston, un experto en Haití en el Centro de Investigación Económica y Política en Washington. «En este momento, con todos los aviones aterrizando, está realmente claro que van a tener a alguien sobre el terreno para cuando Ruto esté en D.C., pero va a ser en gran medida simbólico. Esto no significa que haya una fuerza operativa sobre el terreno en dos semanas y media».

Frances Robles es una reportera de investigación del Times que cubre Estados Unidos y América Latina. Es periodista desde hace más de 30 años.

Fuente: https://www.nytimes.com/2024/05/07/world/africa/haiti-security-force.html

Traducción Diálogo 2000

 

Fuente: Haiti no MINUSTAH

Comunicado del Movimiento Panamá Vale Más Sin Minería tras los resultados de las elecciones del 5 de mayo de 2024

Nos encontramos en un momento de crispación nacional que conduce a la división de la población panameña. Por varias décadas los vaivenes de los intereses partidistas nos han atomizado y disgregado. No obstante, nuestra voluntad y lucha se mantiene en favor de los derechos humanos, que incluye el derecho a un ambiente sano y una vida digna. Nuestra preocupación por la destrucción de ecosistemas y comunidades en pro de un desarrollo depredatorio y excluyente nos exige defender la institucionalidad, el NO retroceso en materia ambiental y mantener la voluntad popular que claramente se manifestó en contra del extractivismo y la afectación de la naturaleza.

Más allá de las aspiraciones de los grupos que históricamente solo han velado por su propio beneficio a expensas del sufrimiento humano y la devastación de nuestro entorno en el presente y para el futuro, sabemos que jamás hemos sido, no somos, ni seremos un país minero.

Continuaremos junto al pueblo panameño exigiendo el cierre oportuno de la mina en Donoso y Omar Torrijos, la restauración de los daños ocasionados y el cumplimiento de la Ley de Moratoria Minera conquistada en las calles. Asimismo, solicitamos que la CSJ emita con prioridad el Fallo de Inconstitucionalidad sobre la Ley 92 de la mina en Cañazas, Veraguas.

En unidad con los demás sectores sociales nos mantenemos en la defensa de lo conquistado hasta ahora, y que se honre el trabajo, compromiso y deseo de todas las víctimas, heridos y muertos en las diferentes jornadas de lucha.

Es momento de unirnos en la defensa de nuestro Panamá, de rechazar la opresión de cualquier tipo y de donde provenga, y la necesidad del trabajo conjunto para construir un futuro en el que la justicia y la dignidad sean pilares de nuestra sociedad más allá de los partidos y gobiernos de turno. Juntos, podemos y vamos a superar este lamentable capítulo en el pasado y presente de nuestra historia y avanzar hacia un Panamá justo, próspero y sostenible para toda la población.

HOY Y SIEMPRE
PANAMÁ VALE MÁS SIN MINERÍA

El canje de deuda por naturaleza o por acción climática: una falsa solución que perpetúa las deudas ilegítimas

Por: Johana Paola Peña Gómez – Área de Selvas y Biodiversidad

Desde que Gustavo Petro se posesionó como presidente de Colombia el término “canje de deuda por naturaleza o por acción climática” comenzó a circular en las discusiones públicas. Se ha especulado sobre si este mecanismo financiero traería consigo grandes beneficios económicos, sociales y ambientales, al tiempo que detractores, incluso dentro del mismo gobierno, argumentan que no es una propuesta viable porque Colombia ni siquiera tiene moratoria de deuda externa que pudiera permutar por sus bienes naturales.

 

Pero de fondo ¿en qué consiste el canje de deuda por naturaleza o por acción climática?

Se trata de un mecanismo financiero que surgió en la década de los ochenta, durante la crisis de la deuda en América Latina y el Caribe. Se originó en Estados Unidos mediante la iniciativa de dos grandes ONGs conservacionistas, The Nature Conservancy (TNC) y World Wildlife Fund (WWF), que “constataron” la forma en que los países de rentas bajas y medias recortan el gasto público y los programas de protección de los “recursos naturales” para honrar el pago de la deuda externa y sus intereses (Guerrero-Cupacán, 2023Vargas, 2023).

La gran mayoría de los canjes de deuda por naturaleza son procesos en los que un país del norte global (acreedor) negocia el recorte de la deuda externa de un país de renta baja o media (deudor), a partir de lo cual, un banco comercial del país acreedor vende en el mercado financiero los títulos soberanos de la deuda1 restantes con un descuento. Posteriormente, estos títulos son comprados por una ONG internacional (nuevo acreedor privado) que se encarga (en algunos casos a través de la creación de fondos o fiducias) de cobrar los intereses de la deuda en moneda local, para invertirlos en proyectos de conservación ambiental o en estrategias de mitigación y/o adaptación al cambio climático (Ortega, 2008; Laixhay, 2023Vargas, 2023).

Para ejemplificar mejor este concepto, supongamos que usted le debe 1.000 dólares a un vecino (país del norte global), pero por la mala situación económica que usted atraviesa (caso de Colombia), su vecino empieza a desconfiar de que usted le pueda pagar y por eso él, como acreedor de la deuda, trata de encontrar una solución que los “beneficie a ambos”: le propone que, en lugar de devolverle los 1.000 dólares, solo le retorne 400 dólares para saldar parte de la deuda, pero a cambio, lo condiciona a invertir los 600 dólares restantes en algo que sea “útil” para usted.

El vecino transfiere esos 400 dólares de deuda restante (vende los bonos de deuda) al negocio de un familiar (grandes ONGs conservacionistas), y le pide a usted que le siga pagando el resto de la deuda (por un valor más bajo) en pesos colombianos a dicho familiar. El nuevo acreedor, por un lado, se contactará con usted para definir la forma de pago del préstamo y, por otro, se le indicará qué acciones tiene que realizar para no tener que pagarle intereses, por ejemplo, capacitarse en los temas que él le sugiera, eso sí, pagando usted esas acciones sugeridas que usted no tiene contempladas entre sus gastos (estrategias de conservación y/o acciones para hacer frente a la crisis climática, determinadas por el propio acreedor).

En palabras del Fondo Monetario Internacional (FMI), “los acreedores ofrecen alivio de la deuda [agravada por los efectos fiscales durante la pandemia de covid-19] a cambio de que el gobierno se comprometa, por ejemplo, a descarbonizar la economía, invertir en infraestructura resiliente al clima o proteger la biodiversidad de los bosques o los arrecifes”.

A primera vista, el canje de deuda por naturaleza o por acción climática parece ser una buena propuesta, sin embargo, la implementación de este mecanismo financiero en diferentes países del sur global (como Ecuador, Perú, Belice, Barbados, Costa Rica, entre otros), ha demostrado que los beneficios aclamados por gobiernos, Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) y organismos multilaterales, favorecen únicamente los intereses de empresas privadas, con lo cual estamos frente a una apuesta colonial que perpetúa la relación de dominación de los países del norte sobre los del sur global.

La razón de esta afirmación es que los países deudores se han tenido que enfrentar a una serie de desventajas sociales, económicas y ambientales como resultado de estos canjes, que se resumen en:

  • La apropiación de los bienes comunes por parte de acreedores privados: a través de este “canje” el gobierno le entrega el control de territorios altamente biodiversos a agentes externos (grandes ONGs internacionales), que asumen la función del Estado en la toma de decisiones. Según Ortega, este tipo de mecanismos permite que organizaciones conservacionistas se apropien del territorio “a través de programas de investigación, bioprospección, trabajo con la comunidad, mapeamiento, resguardo de los bosques, agua, etc.”, y por ende, conllevan a la privatización de bienes comunes y la pérdida de soberanía.
  • La falta de transparencia en los procesos de negociación: este tipo de intercambios se han generado bajo negociaciones sombrías y mantenidas en secreto (Laixhay, 2023). Incluso, se ha podido constatar que se constituyen organizaciones, por lo general en paraísos fiscales, específicamente para manejar los fondos conformados por los intereses que el país debe pagar al acreedor (Ortega, 2023).
  • Una recompra que puede aumentar la deuda externa: es clave resaltar que este mecanismo financiero no se constituye en un canje real de la deuda externa, de hecho, se trata de un reemplazo de la deuda antigua con una deuda nueva. Incluso, en casos como el de Belice, se ha identificado un endeudamiento mayor posterior al proceso de “canje”, pues el monto requerido para las acciones de conservación obligó al país a reducir el 10 % en los salarios del sector público, y suspender los incrementos salariales entre los años 2021 y 2022 (Fresnillo, 2023).
  • La nula participación de la sociedad civil en las negociaciones: no se han ejercido procesos participativos con las comunidades locales que habitan los territorios de los países donde se ha implementado este mecanismo (Laixhay, 2023), pese a que el control de un lugar por parte de grandes ONGs conservacionistas (financiadas por empresas transnacionales) afectaría seriamente a la población local, que ya no puede transitar libremente por su territorio, sin mencionar que, además, se empezarían a implementar programas de preservación que desconocen las realidades locales y que conllevan al abandono de prácticas culturales y comunitarias.

En el caso de Colombia, el canje de deuda por naturaleza se ha ejecutado en dos oportunidades, la primera entre 1992 y 1993, cuando el país realizó un “canje” con Canadá y Estados Unidos por un total de US$322,8 millones, y un pago adicional al Ecofondo (creado para canalizar los recursos del canje) por un valor de US$54,4 millones (OCDE, 2007 citado en Guerrero-Cupacán, 2023). 

La segunda experiencia se dio en el año 2004, cuando Colombia acordó con Estados Unidos un “canje” por un valor de US$10 millones. Aquí, tanto Estados Unidos como las grandes ONGs conservacionistas, TNC, WWF y Conservación Internacional (CI), contribuyeron con más de US$8 millones (canalizados a través del Fondo Acción) para financiar proyectos de conservación en los bosques tropicales de tres regiones del país (Andina, Orinoquía y Caribe), lo cual le dio mayor poder a las grandes ONGs internacionales en Colombia e invisibilizó el papel de las organizaciones colombianas (Ortega, 2008; Vargas, 2023). 

A pesar de las desventajas retratadas frente a la implementación del canje de deuda por acción climática y/o naturaleza, que en el caso colombiano se evidenció en la pérdida de autonomía del Estado frente a actores privados, imposibilitando el manejo autónomo de los recursos económicos y dando apertura a ONGs para el manejo de bienes comunes a favor de grandes corporaciones transnacionales, el gobierno de Gustavo Petro retoma como propuesta “innovadora”  cambiar la deuda externa para obtener “beneficios” ambientales y climáticos en la Amazonía colombiana (respaldada recientemente por el Gobierno de Joe Biden (Cancillería, 2023; Presidencia de la República, 2023a). A esto se le suma una invitación internacional al FMI para emitir Derechos Especiales de Giro (DEG)2 que respalden el pago de la deuda externa del grupo de países endeudados (Presidencia de la República, 2023b).

Paradójicamente, el Gobierno nacional pide ayuda al FMI para solucionar el problema de sobreendeudamiento a través de los DEG, pero pasa por alto que las condiciones del FMI en los casos donde se solicita el repago de la deuda, consisten básicamente en la expansión de actividades extractivistas en el país deudor, que le permite obtener divisas en moneda extranjera y pagar los servicios de las deudas (Rocco 2023). En este sentido, aceptar los DEG para favorecer el pago de la deuda externa legitima la continuidad del extractivismo en Colombia. Por ende, hay una disonancia entre la hoja de ruta del FMI y las acciones climáticas que el presidente Petro pregona se deben implementar para enfrentar la crisis climática.

Ahora bien, considerando que Colombia será el anfitrión de la XVI Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica, COP16, (a llevarse a cabo entre el 21 de octubre al 01 de noviembre de 2024 en Cali), es necesario enunciar los riesgos e incoherencias del mecanismo de canje de deuda por naturaleza o acción climática, pues, conforme a lo señalado por la ministra de Ambiente Susana Muhamad en la sexta edición de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-6), una de las apuestas fundamentales para abordar los retos de la crisis climática será “la promoción de enfoques comunes para aumentar iniciativas de canje de deuda por naturaleza”.

Insistimos en que acudir al mecanismo de canje de deuda por naturaleza o acción climática legitima las deudas externas de los países del sur global, deudas que a todas luces son odiosasinmorales, no éticas e impagables, no solo porque en muchas ocasiones son aceptadas por gobiernos sin una autoridad legítima que, además, no usan el dinero para el beneficio de sus habitantes, sino porque “socavan la capacidad de los países deudores de proteger los derechos humanos de sus pueblos ahora o en el futuro”.

Así mismo, es imperante recordar que los verdaderos acreedores de las deudas son los países y los pueblos del sur global. Es imposible negar que la crisis climática y ecológica de la actualidad es principalmente generada por las excesivas emisiones históricas de los países ricos, y ponerlo de manifiesto resulta fundamental para lograr una justicia socioecológica y climática.
Por ello, más que negociar una deuda ilegítima y promover mecanismos falsos que perpetúan el extractivismo y la destrucción, como la figura del canje de deuda por naturaleza y/o acción climática, es importante partir de la búsqueda por el reconocimiento de la deuda ecológica y climática que países del norte tienen con los pueblos y países del sur “por la destrucción gradual como efecto de las formas de producción y consumo”. Hablamos, entonces, del reconocimiento de responsabilidades, pérdidas y daños generados, así como de la demanda por mecanismos eficaces y reales para la reparación de las deudas históricas, que deben estar ajenas al endeudamiento y condicionalidades.



  1. Los títulos soberanos de deuda o bonos son fracciones de deuda que los gobiernos ponen en el mercado (exterior e interior) para ofertar sus necesidades de dinero. Estos vinculan cláusulas de pago e intereses. ↩︎
  2. Los DEG son medios de pago propios del FMI que tiene como finalidad completar en divisas extranjeras las reservas nacionales de los países asociados, y ayudarles a cumplir sus compromisos internacionales, como el servicio de la deuda externa (Toussaint y Rivié 2021). ↩︎

Fuente: CENSAT Agua Viva