24E Paro y Movilización

✊🏻 El 24/1, desde la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, apoyamos la convocatoria al Paro de la CGT, la CTA-T y la CTAA y movilizamos junto a trabajadorxs y el Pueblo al Congreso. 

📍En CABA concentramos 10 hs en Rivadavia y Paraná

En el plenario de comisiones reunido en Diputados el 16/1, entregamos una Carta abierta y manifestamos el rechazo absoluto del DNU 70/23 y del proyecto de Ley Ómnibus, por los cuales se pretende reformular el país según los intereses de las grandes corporaciones internacionales e inaugurar un nuevo ciclo de endeudamiento. La misma es firmada por más de 2000 organizaciones y referentes de diversos ámbitos y de todas las provincias del país, encabezada por Adolfo Pérez Esquivel y Nora Cortiñas, junto a reconocides juristas, economistas y referentes sociales, ambientales, sindicales y políticos.

Desde la Autoconvocatoria rechazamos categóricamente la declaración de emergencia pública propuesta por el tiempo que sea, por clausurar toda posibilidad de participación y control social y político de la acción del gobierno. Seguir endeudándonos para pagar las estafas anteriores, sin ninguna capacidad demostrable de pago que no sea por la vía del mega ajuste o la entrega de activos que hacen a la soberanía, la vida y la existencia misma de la Nación, será para el pueblo argentino, un nuevo “sacrificio” en vano. 

Las desregulaciones y autorizaciones propuestas por el gobierno de Milei están al servicio entre otras calamidades, de la mercantilización, privatización y destrucción de la naturaleza, del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del sistema solidario de Seguridad Social y de todas las empresas públicas en beneficio del gran Capital.

La Autoconvocatoria ha llamado siempre a la unidad en la diversidad y así seguiremos resistiendo en todo lugar necesario, este atraco. Por este motivo el 24/1 estaremos fortaleciendo el paro y la movilización en todo el país para manifestarnos contra el DNU 70/23 por nulo de nulidad absoluta e insanable, y desestimar por completo el proyecto de Ley Ómnibus y el Protocolo represivo.

Exigiendo además se investigue, anule y deje de pagar la estafa de la deuda y los acuerdos con el FMI. Estas y no otras, son las medidas necesarias y urgentes que precisamos.

24/1 Paro General y Movilización al Congreso

Abajo el DNU, el proyecto Ómnibus y el Protocolo represivo de Milei y el FMI

En apenas un mes, el gobierno de Javier Milei ha mostrado a las claras que la libertad que pregona es solo para el gran capital y el mercado que éste controla. Para el pueblo, la mitad del cual ya está sometido a la pobreza y la indigencia, solo hay “sacrificio”. Pero la devaluación de 118%, la inflación duplicada, tarifazos en camino, despidos, licuación de salarios, jubilaciones y prestaciones sociales, apertura para una nueva ola endeudadora y privatizadora –hasta incluso de nuestras semillas-, eliminación de nuestro derecho a la protesta, alianza militar y política con EE.UU. e Israel, un virtual acaparamiento de las funciones del Congreso, entre otras medidas, no son siquiera “sacrificios” sino un plan premeditado para empobrecer, dividir y someternos aún más y entregar el país a esos intereses internacionales y sus expresiones locales.

Por eso, desde Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina, apoyamos el Paro General y Movilización convocados por las tres centrales sindicales para este 24 de enero e instamos a todo el movimiento popular a unirnos desde nuestra diversidad y a continuar la lucha hasta derrotar este plan. Es ahora. Es por nuestras vidas, cuerpos, territorios y derechos, nuestra soberanía y la posibilidad de seguir peleando por todo que nos falta. ¡Abajo el DNU, el proyecto de Ley Ómnibus y el Protocolo represivo de Milei! ¡Fuera el FMI!

Si cabía alguna duda, el acuerdo reciente del ministro endeudador Luis Caputo y el FMI, da fe de hacia dónde quieren llegar. No sólo prometen duplicar el ajuste este año. El plan de gobierno es licuar todo gasto estatal, desconocer los derechos de los pueblos originarios y quitar todo límite sobre la entrega y explotación extractivista del territorio, los bienes naturales y el patrimonio público –como el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, el Banco de la Nación y 40 entidades más– y continuar devaluando y endeudando al país para forzar las condiciones que permitan dolarizar, malvender lo que puedan y canjear deuda ilegítima, odiosa, fraudulenta e impagable, por agua, bosques, minerales, ríos, etc. 

Para eso queda patente su disposición a gobernar por decreto, haciendo caso omiso de la Constitución y las obligaciones internacionales de todo Estado en materia de derechos tanto de las personas como de los pueblos y de la naturaleza: desde el derecho a reunirnos y expresarnos, al derecho a una vida digna en un ambiente sano, a la autodeterminación y a participar democráticamente en las decisiones que nos afectan.

Como parte de la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, intervenimos en el debate en Diputados y entregamos una Carta abierta que manifiesta la nulidad del DNU 70/23 y el rechazo absoluto del proyecto de Ley Ómnibus y el Protocolo represivo. La misma, firmada por más de 2000 organizaciones y referentes de diversos ámbitos y de todas las provincias del país, fue encabezada por nuestros referentes Adolfo Pérez Esquivel y Nora Cortiñas, junto a reconocides juristas, economistas y dirigentes sociales, ambientales, sindicales y políticos. Participamos asimismo en acciones similares desde la Campaña plurinacional en defensa del Agua para la Vida, la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, el Encuentro Memoria Verdad y JusticiaFeministas de Abya Yala y el Foro de la Niñez, todas enfocadas en la necesidad y urgencia de parar los desastres planificados con estas medidas de inflación, ajuste, deuda, represión, entrega y saqueo.

Es poco consuelo reconocer que la grave situación que hoy enfrentamos en Argentina encuentra similitudes con las políticas de dominación desplegadas contra otros pueblos de nuestra región y el mundo, sea Ecuador, Haití, Perú, Guatemala o Palestina. Pero sí, es fuente de fortaleza y esperanza la posibilidad de unir todas nuestras resistencias y luchas en la construcción de ese mundo, ese buen vivir, que sabemos posible y urgente. ¡Avancemos solidariamente en ese sentido, por nuestras vidas y derechos, contra el pago de todas las deudas que no debemos y por la reparación de todos los crímenes cometidos en su nombre!  

– Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina, Bs. As., 22/1/24

Fuente: Dialogo 2000

Feminismo popular y revolucionario en Cuba

Foto: Unión por Cuba Libre

En Cuba, desde antes del 1959, existieron evidencias de un feminismo revolucionario y popular, demostrado en la incorporación de las mujeres a las luchas libertarias y en la formación de valores en los hijos por la defensa de la patria. Mariana Grajales, la madre de la patria, ante la noticia de que su hijo Antonio Maceo había recibido su primera herida de guerra, le dijo al más pequeño, Marcos: «Empínate, que ya es hora de que pelees por tu patria como tus hermanos”. Fueron muchas las mujeres que lucharon por la independencia de Cuba.

La presencia de Vilma Espín en las luchas por la libertad de Cuba y luego como presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas demostró la existencia de mujeres que, en la etapa que les ha tocado vivir, lo han dado todo por el desarrollo de la sociedad. Vilma libró batallas a favor de la mujer y aunó voluntades para que hoy las cubanas sean protagonistas y beneficiarias del proceso revolucionario.

Igualmente, antes del 1959, las mujeres se unieron para lograr una ley de divorcio y el derecho al voto. Sin embargo, no fue hasta que triunfó la Revolución que las mujeres compartieron el primer programa de igualdad. La Revolución llegó para toda la  población.

Con el triunfo revolucionario, se producen profundas transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales que han favorecido a la población cubana, así como se han promulgado numerosas leyes y disposiciones jurídicas que aseguran los derechos humanos de toda la ciudadanía. En particular, se han beneficiado las mujeres, con la protección a sus derechos reproductivos y sexuales, a la planificación familiar y la salud. Se destacan las leyes de maternidad que favorecen a la mujer trabajadora, el derecho a la educación, a la seguridad y asistencia social, al empleo, a la superación técnica y cultural,  al desarrollo, al voto, a elegir y ser elegida.

En Cuba, las mujeres representan el 62 % de los graduados de la educación superior, el 67,2 % de los técnicos y profesionales, y constituyen el 45,4 % de la fuerza laboral en el sector estatal civil. En la salud pública, gratuita y universal, representan el 70,9 % de la fuerza que labora, el 62 % de los médicos. Se destacan por su desempeño en la ciencia, sector en el que Cuba superó la paridad de género, con el 53,3 % de mujeres.

La Federación de Mujeres Cubanas ha trabajado sistemáticamente para lograr que más mujeres ocupen cargos decisorios, en particular en el sistema del Poder Popular. Los resultados alcanzados en la última legislatura ratifican a Cuba como el segundo Parlamento del mundo con mayor participación femenina, con un 55,74 % de diputadas. En el Consejo de Estado, representan el 52,4 %.

Contamos con un  Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres, con 7 áreas  que su implementación favorece a las cubanas. Tenemos un nuevo Código de las Familias que, con un amplio proceso de participación ciudadana, fue aprobado mediante referendo popular. El Código reconoce la igualdad de todas las personas y la violencia de género con consecuencia jurídica y ofrece garantías a las personas cuidadoras.

Esto son algunas evidencias de lo logrado, en promoción de derechos y empoderamiento de las mujeres. No obstante, a los avances obtenidos tenemos desafíos: trabajar para eliminar vestigios de desigualdad y discriminación que persisten en la sociedad cubana, compartir los cuidados con la familia, porque aún recaen en las mujeres, al igual que las labores domésticas; seguir trabajando por eliminar la violencia hacia la mujer en cualquier manifestación; continuar condenando el bloqueo económico, comercial y financiero, principal acto de violencia que han vivido las cubanas durante más de 60 años.

En medio de tantas dificultades, hemos sido abanderadas de la solidaridad internacional y de  la integración regional. Estuvimos en Angola y dejamos sangre cubana en los combates librados. Enarbolamos también las banderas de la solidaridad en Etiopía, Namibia, y cuando nos llegó la noticia de un terremoto en Perú, en Indonesia, un huracán en Centroamérica, allí, con el espíritu de estoicismo revolucionario y la verdadera convicción de que compartimos lo que tenemos y no lo que nos sobra, fuimos y vamos a desafiar el tiempo y las dificultades. Como arma, tenemos las batas blancas y los equipos necesarios para curar al mundo.

La “Operación Milagro” les devolvió la vista a millones personas que pensaron que su problema no tenía solución porque eran pobres. No tuvimos miedo a enfrentar el ebola, y una brigada llamada “Henry Reeve” anda de amiga por el mundo. No nos detuvo el dengue en el Salvador y nos queda la satisfacción de haber estado en Nicaragua. Construimos el Aeropuerto de Granada y el revés lo convertimos en victoria, como nos enseñó Fidel. Profesionales de la salud marcharon al programa “Más Médicos” en Brasil y allí escribimos hermosas páginas de atención, de ética y de relación con los pacientes. Nos sentimos orgullosas de que el 64 % del personal médico cubano que presta colaboración medica  en el exterior sean mujeres.

Durante la pandemia de COVID-19, el personal científico cubano, en su mayoría mujeres, logró producir cinco candidatos vacunales, tres de ellos convertidos en vacunas, que permitieron inmunizar a toda la población cubana, y fueron compartidas con varios países. Brindamos ayuda a otros Estados, enviando 58 brigadas médicas a 42 países y territorios, incluyendo a países desarrollados.

Estos ejemplos fortalecen nuestras convicciones. Nuestro personal médico continuará escalando montañas, atravesando ríos, durmiendo a la intemperie, mientras ustedes, amigos y amigas harán valer la verdad. Ustedes han identificado siempre quiénes son los verdaderos enemigos, quiénes provocan las guerras, cuáles son las causas de la pobreza, la miseria, el hambre y la carencia de los derechos elementales que se violan diariamente en el mundo.

Las cubanas formamos parte de los movimientos sociales en Latinoamérica. Debemos  continuar diseminando el debate diverso y plural y contribuir a que se incorpore la perspectiva de género en otros movimientos; seguir la batalla contra las transnacionales y el latifundio; trabajar en las comunidades de la región para incorporar a las mujeres de diferentes sectores a los movimientos de solidaridad, con aquellas que resisten en sus territorios, por el derecho a la tierra, a la soberanía alimentaria y a la cultura.

El feminismo popular y revolucionario aparece en las agendas políticas, pero aún persisten ideas y opiniones falsas. Hay mujeres que saben el valor de la emancipación y de la lucha por la igualdad, pero si les preguntas “son feministas?”, te dicen que no. Debemos contribuir a una recomposición del movimiento feminista, teniendo en cuenta la movilización, la ocupación de las calles, la solidaridad entre los pueblos, el enfrentamiento a los bloqueos económicos y políticos, la lucha contra el patriarcado, el neoliberalismo y el capitalismo. Las prácticas de educación popular y de grupos de reflexión feminista son fundamentales para la permanente construcción del movimiento y la capacidad de responder a los desafíos de cada contexto.

Hay que valorar las ventajas del socialismo, así como trabajar en el presente por la integración regional, para dejar el legado de unidad a las nuevas generaciones. Hay que elevar a planos superiores la paz y las banderas del internacionalismo y la solidaridad internacional; y mantener  un frente común por las causas justas y nobles, en contra de la  pobreza y la violencia. Luchar juntas por Palestina, Venezuela, Cuba  y por todos los territorios que son bloqueados por el gobierno de Estados Unidos y sus aliados. Mantener un frente común por los países que viven  bajo  las bombas y donde, día a día, mueren personas inocentes.

Este es el gran desafío: seguir aportando al feminismo revolucionario y popular como un movimiento que lucha por transformar el  mundo y la vida de las mujeres. Todas juntas lo podemos lograr, con  unidad e integración de nuestra América.

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Elpidia Moreno integra la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y es integrante del capítulo cubano de la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM). Este texto es una edición de su ponencia en el webinario “Feminismo e integración regional”, realizado por la MMM Américas en 30 de noviembre de 2023.

Publicado originalmente en Capire Mov

 

Fuente: Desinformemonos

Ecuador: una guerra contra el movimiento indígena

El decreto de Conflicto Armado Interno emitido por el gobierno de Daniel Noboa “se inscribe de manera directa en la Doctrina del Shock como condición de posibilidad para el ajuste económico”, sostiene el economista ecuatoriano Pablo Dávalos (https://goo.su/6c7qgp).

La enorme virtud de su artículo titulado “De la demolición institucional a la Doctrina del Shock” consiste en haber vinculado el narcotráfico con la guerra contra los pueblos, incluyendo la desarticulación del Estado-nación para poder imponer las políticas del FMI y del Pentágono.

De ahí la centralidad de su pregunta: “¿Por qué el gobierno de Guillermo Lasso (2021-2923) dejó que los grupos de delincuencia organizada se consoliden y amplíen su control sobre los territorios?”. En paralelo, ese gobierno recortó y eliminó programas sociales, lo que entregó a una porción de la sociedad al crimen organizado al no tener otra salida para su sobrevivencia.

Con la declaración de conflicto armado y el estado de excepción, después de la toma de un canal de televisión “en vivo” (que algunos analistas sostienen que fue una operación de “bandera falsa”), se impuso el toque de queda de 23 a 5 horas, se prohíben las reuniones públicas, se autoriza la violación de domicilio, se militariza el país y la educación y las actividades públicas retornan al formato digital como ya sucedió durante la pandemia de Covid 19.

La declaración de guerra, sostiene Dávalos, le permite al gobierno “imponer una serie de medidas económicas de ajuste sin que la sociedad pueda reaccionar en absoluto”. Además, la dolarización que ya lleva 23 años, permite la utilización del sistema monetario para el lavado de dinero, lo que alienta tanto al narco como a las grandes corporaciones.

Aunque el análisis de Dávalos está centrado en la declaración de guerra para imponer el ajuste que exige el FMI, la segunda hipótesis (derrotar al movimiento indígena) puede ser la decisiva para las clases dominantes. Pero eso implica hacer un poco de historia.

En octubre de 2019 se registró un impresionante levantamiento indígena y popular contra medidas de ajuste del gobierno de Lenin Moreno (2017-2021), en particular el aumento de los combustibles. No fue un levantamiento más de los que convocó la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador). Luego de trece días de combates en el centro histórico de Quito, el gobierno debió dar marcha atrás con las principales medidas que quería imponer.

Pero hay dos elementos decisivos que jalonaron la lucha. El primero es la masiva implicación de los jóvenes urbanos de origen indígena que se plegaron por miles al levantamiento y jugaron un papel decisivo en los combates. Son hijos e hijas de migrantes andinos, sobre todo del sur, que convirtieron sus barrios en bastiones contra el régimen por primera vez en la historia reciente.

La segunda es que las organizaciones indígenas desplegaron sus guardias de autodefensa, impidieron la acción de infiltrados y detuvieron a más de 200 policías que fueron entregados a organismos internacionales como Cruz Roja. La policía fue completamente derrotada, algo que las clases dominantes no pueden tolerar. De hecho, en los meses siguientes se registró una compra masiva de material anti disturbios y se tecnificaron y militarizaron los cuerpos represivos.

El levantamiento de 2019 llevó a la dirección del movimiento a una nueva camada de militantes, representados por la figura de Leonidas Iza, con formación académica y política, reacios a componendas con el Estado y los partidos como lo hicieron parte de las direcciones anteriores, con proyecto político propio, amplio apoyo en las comunidades y una autoestima que marcó diferencias con la historia de la CONAIE desde hace más de tres décadas. Con aciertos y errores, los indígenas se dirigieron a ellos mismos, sin la mediación de intelectuales mestizos y de las ONGs.

A mi modo de ver, esta es la respuesta a la pregunta de Dávalos de por qué Lasso retiró al Estado y facilitó la consolidación del crimen organizado: como modo de frenar al movimiento indígena y popular. En los manuales de contrainsurgencia, esto se denomina (palabras más o menos) como “enturbiar la pecera”, toda vez que ya no puede quitarse el agua al pez (la guerrilla) como se intentó en Vietnam y en otras guerras.

Con un crimen organizado activo y poderoso, el poder se consolida, con escasa legitimidad pero con toda la maciza fuerza del aparato armado del Estado. Si el gobierno no hubiera “liberado” el crimen organizado, tendría que haber optado por un golpe de Estado, políticamente más costoso y con grandes posibilidad de fracasar en derrotar a los de abajo.

El periodista argentino Gerardo Szalkowicz explica en “Cinco claves para entender un país roto” (https://goo.su/Lahrc), que se trata de un plan regional. “La trama que está destruyendo al Ecuador tiene particularidades locales pero responde a un modelo que se instaló con fuerza en los ´80 en México, Colombia y algunos países de Centroamérica, y que en los últimos años se disemina, en distintas escalas, por toda la región”.

Es la política de Estados Unidos para el continente, que ahora se apresta e intensificar su presencia en Ecuador, con asesores militares propios e israelíes, como ya sucedió en Colombia. Recordemos que los centros de pensamiento como el GEAB francés, sostienen que América Latina será en las próximas décadas el centro de la disputa entre EEUU y China por la hegemonía global.

Estamos ante un modelo militarización (legal e ilegal) para someter a los pueblos mediante el terror, “mientras en paralelo se retroalimenta una estructura de negociados millonarios”. El grupo criminal Los Lobos (vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación), explota 20 minas de oro en Azuay, controla 40 grupos de mineros ilegales y obtiene ganancias de casi 4 millones de dólares por mes como acaban de informar tres medios peruanos ().

Ese oro ilegal y criminal recorre un largo camino hasta “legalizarase” en Suiza o en Miami, según revelan varios estudios para los casos de la explotación aurífera ilegal en Perú y Bolivia, modalidad que ha superado los montos que maneja el tráfico de drogas.

En rigor, debemos hablar de capitalismo y no de crimen. De acumulación por despojo y guerra y no de negocios ilícitos. El papel de los grandes medios es confundir, haciendo como si el Estado y el crimen fueran cosas diferentes, como si la violencia criminal y la policial/militar no apuntaran a los mismos objetivos: paralizar a la población para facilitar la acumulación y devastación de la vida.

Los movimientos populares en general, y los indígenas en particular, son el principal obstáculo que encuentra hoy el capitalismo criminal, desde Chiapas hasta Wall Mapu, desde el Pacífico hasta la Amazonia. Incluyendo a los gobiernos conservadores y a los progresistas.

Ante esta realidad del capitalismo realmente existente, no tiene el menor sentido pedir más Estado para reparar los daños, porque el Estado actual es un firme aliado del crimen. Como ya están haciendo nueve pueblos amazónicos en Perú –además de zapatistas, nasa y mapuche-, el camino de los gobiernos autónomos parece ser el más adecuado para enfrentar este período.

 

Fuente: Desinformemonos

Ríos de autonomía y lucha, transitando por las aguas del TCAM

¡Como el río!, como una quebradita a otra quebradita, y se va haciendo grande, va creciendo como el río, nosotros somos como…una quebradita, como una fuente que va llegando ahí, organizados también,  con una forma organizativa propia, pero identificándonos con una cuestión mucho más grande.

Walter Gaviria, en CNMH, pág. 12

Por: Área de Agua y Bien Común – Censat Agua Viva

La historia ancestral de estas tierras inicia con doña Juana y su hija rebelde, que al escapar junto a sus amigas recibe la maldición del rayo, lo que la deja petrificada para siempre en la cordillera. Así nacen los volcanes de Doña Juana, Las Petacas y Las Ánimas y, a sus pies, nace el río Mayo, el hilo conductor de esta historia. Más abajo del nacimiento aún en alta montaña, dormitan los restos arqueológicos de los primeros habitantes de la cuenca; se trata de los recuerdos vivos de un origen que viene con ímpetu y que se niega a desvanecer. 

A partir de allí, el río recoge las aguas que drenan de las montañas y avanza formando un lugar complejo, lleno de la historia de generaciones de lucha y trabajo por la tierra. Entre los departamentos del Cauca y Nariño se teje un territorio marcado por el despojo de bienes comunes que, a su vez, es cuna de procesos populares de movilización social que han sido fuente de aprendizajes para el resto del país. 

No se trata solo del río, imaginado como una línea sobre el mapa, sino de la cuenca en sí misma: el complejo tejido de afluentes, quebradas, tierras, paisajes, territorios, personas, bosques, fauna, fincas, ecosistemas, suelos y alimentos que allí tienen lugar. Esta es la visión propuesta por campesinos y campesinas del Territorio Campesino Agroalimentario del Macizo Colombiano, sur del Cauca y norte de Nariño (TCAM), conformado por las cuencas de los ríos Mayo, Juanambú y Sambingo. 

Bajo esta visión fue convocado el Mojoneo por el río Mayo: unidad y compromiso para proteger el agua y la vida, entre el 26 y 27 de agosto de 2023. El mojoneo es la práctica campesina de delimitar el territorio a través de los elementos que ofrece el paisaje: un mojón puede ser una roca en medio del potrero, un árbol de significativo tamaño, o el límite definido por una quebrada. Se trata de un hito espacial que no solo ayuda a demarcar o delimitar, sino también a apropiarse y construir un territorio.

En esta ocasión, el río actuó como mojón del TCAM, dándole unidad a lo largo de los 17 municipios de los dos departamentos que lo conforman. Durante dos días, una caravana desde diferentes municipios, recorrió el territorio y reconoció la diversidad de actores y prácticas productivas que hacen parte de la región, muchas de las cuales, como las curtiembres del municipio de Belén, causan afectaciones a los cuerpos de agua y generan el desafío de construir soluciones consensuadas.

El recorrido por las montañas que componen la cuenca implicó también un ejercicio de memoria sobre los hitos recientes de su historia de lucha. Entre el 2000 y el 2018 la región se enfrentó a la entrega masiva de títulos mineros, llegando a asignarse 213 en Nariño para el 2014. Además, una masiva ola de minería ilegal de oro, afectó gravemente al río Sambingo, declarado por la prensa, como el primer río del país desaparecido por minería.

Ante esta situación, los procesos sociales del sector celebraron nueve consultas populares autónomas y declararon el primer Territorio Campesino Agroalimentario en 2016, figura que busca reconocer y proteger las territorialidades campesinas, al tiempo que da cabida a procesos de autogobierno. A partir de este ejercicio, se estableció un Plan de Vida con  ocho mandatos, dentro de los que un eje fundamental es: 

(…) consagrar el agua como bien común, en torno al cual se armoniza la vida y el territorio, a través de un ordenamiento basado en la gestión comunitaria del agua, el cuidado de los bosques y nacimientos, el respeto de los cauces de los ríos, quebradas, ríos voladores, el agua subterránea, los espíritus del agua y de todas aquellas actividades que contribuyan a la crianza, garantía del acceso, compromiso y defensa del agua para las comunidades y la naturaleza (TCAM, 2023, pág. 1).

Se espera que en pocos meses sea expedido el decreto que reconocerá legalmente los Territorios Campesinos Agroalimentarios (TCA) como figuras de fortalecimiento de la reforma agraria, la soberanía alimentaria y el desarrollo rural, sin duda, una noticia ampliamente esperada por el movimiento campesino en el ámbito nacional. En todo caso, son muchas las preguntas que ese reconocimiento abre para el futuro: ¿qué significa ordenar el territorio alrededor del agua y bajo una concepción propia de la naturaleza?, ¿cómo materializar el modelo territorial expresado en los mandatos del TCAM?. ¿cómo blindar de manera definitiva el territorio de la minería para enfocarlo en la producción de alimentos?, y ¿cómo reconocer y dar cabida a los diversos agentes presentes en los territorios?

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La respuesta a estas interrogantes se obtendrá en el trasegar, marcado por acuerdos y tensiones entre la dimensión autónoma comunitaria y la dimensión de ampliación estatal. Se viene un trabajo arduo en términos de ampliación y consolidación de los ocho mandatos que componen el Plan de Vida del TCAM, donde la construcción de políticas públicas municipales y de redes de gestión comunitaria del agua son algunos de los caminos abiertos. Sin duda, esta nueva fase del proceso organizativo, será fuente de aprendizajes sobre el ordenamiento autónomo del territorio, la construcción de justicia ambiental y poder popular.

 

 

 

Fuente: CENSAT Agua Viva