El colapso climático amenaza con traer fascismo y guerra

Los diez días transcurridos a partir del 12 de junio vieron la coincidencia de cuatro cosas que podrían parecer inconexas: la declaración del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, según la cual el mundo se encamina a un calentamiento global de 3 ºC; la noticia de que Arabia Saudí está tratando de comprar 2,2 millones de toneladas de créditos de carbono; la noticia de que por lo menos un millar de personas de Uttar Pradesh y el este de Bihar han muerto a causa del calor extremo de más de 40 grados; y la muerte de más de 500 personas refugiadas en una embarcación frente a las costas de Grecia.

La conexión de los créditos de carbono –un permiso para verter enormes cantidades de gases de efecto invernadero en la atmósfera– con la declaración de António Guterres y las muertes en India es evidente, pero ¿qué relación tiene esto con el naufragio de la embarcación sobrecargada de personas refugiadas?

Revolución de los sedientos

Cada vez más, personas desesperadas que buscan refugio en Europa no solo huyen del desastre económico y de la guerra. Muchas también son refugiadas del colapso climático. Una mirada al mapa, donde la temperatura media ya ha ascendido a niveles en que el agua es escasa y la vida humana se vuelve insostenible, cuenta su propia historia. En una franja que va de la parte occidental de Asia al centro del continente, las temperaturas de verano superan habitualmente los 40 grados y la falta de agua causa cada vez más conflictos. De momento, la gente rica puede mitigar los efectos con aire acondicionado en sus hogares y oficinas, pero para las poblaciones pobres urbanas y rurales, las condiciones de vida están adquiriendo tintes trágicos.

Esta historia no es nueva. En gran medida ocultada en el Norte global, la revolución de 2011 en Egipto, que derrocó al gobernante Hosni Mubarak, no fue únicamente una revuelta democrática, sino una revolución de los sedientos. El 60 % de la población de El Cairo que vive en asentamientos informales carece de todo acceso regular al agua y mucha gente se ve abocada recogerla en acequias contaminadas. Sin embargo, apenas hay problemas de suministro de agua en los suburbios acomodados de clase media y alta, muchos construidos durante las dos últimas décadas con amplias instalaciones para la gente rica.

La Fortaleza Europa es un fracaso

Si unas temperaturas de muerte y la pobreza hídrica son causas cada vez más importantes de migraciones masivas hacia el oeste y el norte, la respuesta de los Estados del Norte global es desastrosa y da alas a la extrema derecha nacionalista y racista.

Apenas un día después del naufragio de una embarcación llena de personas refugiadas frente a las costas de Grecia, con la pérdida de más de 500 vidas, en una reunión programada desde antes los ministros de Interior de los Estados miembros de la UE acordaron un plan conjunto. Según el mismo, la UE va a “cooperar más estrechamente con Túnez, Libia y Egipto” para tratar de impedir que migrantes indocumentados accedan a embarcaciones de traficantes. Las miles de muertes que se producen en el intento de llegar a Europa y la noticia del naufragio frente a las costas griegas no sirvieron para cambiar la política de Fortaleza Europa de la UE, sino que encima la reforzaron.

Las cifras de muertes en el Mediterráneo son pasmosas: más de 20.000 personas ahogadas o desaparecidas desde 2014, más de 2.000 personas muertas tan solo este año. El plan de la UE es una farsa, mientras que las cuotas confirmadas para la admisión de personas refugiadas –una docena de países aceptan 8.000 cada uno y Francia e Italia 2.500– son un gesto patético.

Históricamente, la migración masiva de poblaciones desesperadas nunca cesó por completo. La policía de fronteras de EE UU contabiliza más de 7.000 muertes en la frontera con México desde 1998, lo que probablemente es una grosera subestimación y no tiene en cuenta a las muchas personas que han muerto en el desierto mexicano o en Centroamérica durante su viaje desde Colombia.

Muertes masivas

En un artículo impactante, Gaia Vince sostiene que a mediados de siglo, debido al envejecimiento de la población de Occidente, las ciudades del Norte global reclamarán la llegada de más inmigrantes para mantener su fuerza de trabajo. Por su parte, William I. Robinson, autor de The Global Police State, piensa que esto es un “análisis mecánico” y que el nacionalismo de derechas y el fascismo en el Norte global probablemente harán que la UE, el Reino Unido y EE UU toleren las muertes masivas antes que admitir a cientos de miles de personas refugiadas/1. Las poblaciones desesperadas vendrán siempre y saben que los viajes peligrosos siempre encierran el riesgo de morir.

¿Cómo alimentan la crisis global del agua y de la migración el fascismo y la guerra? La inmigración ha sido la cuestión política clave –combinada por un discurso antiwoke basado en ideas reaccionarias sobre la familia, la religión y la nación– que ha permitido que la derecha fascista y semifascista tome el poder en Italia/2. La inveterada líder de extrema derecha Marine Le Pen podría ganar la próxima elección presidencial en Francia. Y el principal partido de la derecha en España, el Partido Popular, podría formar una coalición gubernamental con el partido fascista Vox, que actualmente alcanza alrededor del 15 % en las encuestas, tras las elecciones generales del 23 de julio/3.

El cambio climático y la derecha fascista

Al igual que otras líderes de extrema derecha, Marine Le Pen ha cambiado de posición en materia de cambio climático. El negacionismo ya es difícilmente defendible, por mucho que Donald Trump pueda persistir en él. Así que Le Pen sostiene que únicamente los verdaderos patriotas pueden defender el medioambiente y a la nación, y que los nómadas no tienen interés alguno en defenderlo. La denuncia por parte de Le Pen de los nómadas desarraigados se inspira en los ataques nazis contra los cosmopolitas desarraigados, o sea, el pueblo judío.

La primera ministra italiana de extrema derecha Giorgia Meloni también ha afirmado que la defensa del medioambiente es intrínseca a la derecha. El año pasado dijo: “No hay nada más de ‘derechas’ que la ecología. La derecha ama el medioambiente porque ama la tierra, la identidad, la patria.”

La catástrofe climática creará el tipo de dislocación y agitación social que solo puede controlarse, desde el punto de vista de la clase capitalista, mediante dictaduras autoritarias basadas a su vez en aparatos militar-policiales, y el intento de movilizar a las masas sobre la base del nacionalismo, la identidad étnica o el racismo. A esto nos referimos cuando hablamos de fascismo moderno. Este tipo de régimen no necesita abolir las formas de la democracia capitalista, si bien tiene que vaciarlas de todo contenido democrático real. Esto es lo que queremos decir cuando afirmamos que fascistas modernos están en el poder en India e Italia. No olvidemos que Mussolini fue nombrado primer ministro en Italia en 1922, pero no se declaró dictador hasta 1925. El periódico del Partido Comunista fue clausurado en 1924, y Mussolini no se decidió a encarcelar al líder comunista Antonio Gramsci hasta 1926.

Guerras por el agua

En un testimonio sobrecogedor emitido en la serie “Future” de la BBC, Ali al Sadr contó cómo la degradación del agua le llevó a abandonar Irak y buscar refugio en Ámsterdam: “Antes de la guerra, Basora era un lugar hermosoSolían llamarnos la Venecia de Oriente. Pero en la época en que yo me fui, estaban bombeando aguas residuales sin tratar en los cursos de agua. No podíamos lavar, el olor [del río] me causaba migrañas y cuando finalmente caí enfermo, estuve cuatro días en cama.”  Según Al Sadr, en el verano de 2018, el agua contaminada causó la hospitalización de 120.000 basoríes, y la policía abriendo fuego contra quienes protestaban.

Los mapas de los lugares más cálidos del mundo muestran en todos los casos una franja que va de India y Pakistán a Oriente Medio y África del Norte, pasando por Asia Central. La misma crisis afecta a partes del África subsahariana. Como ya se ha comentado ampliamente, la construcción de la presa del Renacimiento Etíope privará finalmente del 40 % del caudal del Nilo a los países situados río abajo y que dependen de estas aguas, sobre todo Egipto. Es difícil imaginar que la dictadura egipcia, armada hasta los dientes por EE UU, permanecerá de brazos cruzados y permitirá que le priven del líquido vital en interés de la electricidad etíope.

De hecho, Egipto está sufriendo un doble contratiempo debido a que los niveles del mar están sumergiendo el Delta, donde se basa la mayor parte de su agricultura. Con el tiempo, el mar se tragará el Delta. Es probable que en este mismo proceso se salinicen los afluentes del Nilo, haciendo que sean inservibles para la agricultura. Sin duda, pronto o tarde el Estado egipcio tendrá que tomar medidas para proteger las aguas del Nilo. Un conflicto similar es el que enfrenta a Turquía e Irak, ya que el primero está construyendo presas para extraer más agua del Tigris y del Éufrates. El principal impacto recaerá en el Kurdistán iraquí.

Debate estratégico

Las respuestas nacionalistas y racistas a la inmigración constituyen el elemento central de la ideología de la extrema derecha y del fascismo, así como del gobierno Conservador del Reino Unido. En este país, las intervenciones del líder laborista Keir Starmer y de la candidata laborista a ministra de Interior, Yvette Cooper, se centran en acusar al gobierno de haber “perdido el control” de la inmigración, y no en denunciar las premisas racistas del plan de Suella Braverman de deportar a miles de inmigrantes a Ruanda. En efecto, Cooper lo dijo claramente: acelerando la tramitación de las solicitudes de asilo se incrementará el número de deportaciones.

Pese a sus limitaciones, la intervención del alcalde de Londres, Sadiq Khan, en este debate –afirmando que Londres necesita más inmigrantes para sostener su fuerza de trabajo– supone una ruptura bienvenida con la ortodoxia antiinmigración de Starmer y Cooper. Sin embargo, la izquierda ha de desarrollar su propio análisis. Las palabras de Paul Murphy en su crítica del libro esclarecedor de Max Huber son totalmente relevantes a este respecto:

La nuestra es una estrategia de construcción de un movimiento ecosocialista suficientemente fuerte para que pueda derribar y desmantelar el Estado capitalista existente y sustituirlo por un Estado obrero  genuinamente democrático y participativo. Esto no significa que renunciemos a plantear demandas de reforma al Estado existente, sino que a partir de los movimientos existentes de la clase obrera tratamos de desarrollar un movimiento revolucionario capaz de poner fin a la dominación capitalista y de derribar su Estado.

28/06/2023

Por: Phil Hearse

anticapitalist resistance

Traducción: viento sur

1  Comunicación privada al autor.

Pero pudieron hacerlo debido a las derrotas del movimiento obrero y las capitulaciones del centroizquierda. Véase https://anticapitalistresistance.org/berlusconi-godfather-to-trump-and-johnson/

3En las elecciones municipales y autonómicas de mayo, Vox solo obtuvo un 7 % de los votos, pero siguió siendo el tercer partido detrás del Partido Popular y el Partido Socialista.

Tomado de: vientosur.info

 

Fuente: Radio Temblor

Otro derrame petrolero a días de una Consulta Popular

En la extracción de hidrocarburos, la pregunta no es si habrá o no derrames petroleros, sino cuándo van a ocurrir y con qué magnitud.

Esta es una pregunta que debemos hacernos ahora que se está debatiendo con fuerza si debe o no dejarse el crudo en el subsuelo en el Parque Nacional Yasuní, un lugar de gran importancia ecológica y cultural. Porque, aunque se diga que el petróleo se saca con “precisión quirúrgica”, los derrames petroleros ocurren siempre, como el acontecido en Esmeraldas, el pasado 19 de julio.

Petroecuador calcula que se vertieron 1.200 barriles, luego de que se desbordara un tanque de almacenamiento de petróleo. La mancha de petróleo recorrió cuatro kilómetros por las costas de Esmeraldas y llegó a la playa de Las Palmas; un desastre ambiental que afectará a los ecosistemas marinos y costeros a corto, mediano y largo plazo, a pesar de que la empresa estatal asegure que casi lo ha controlado. 

Cuando la contaminación llega al mar, los componentes más pesados del crudo tienden a hundirse en los sedimentos, provocando una contaminación constante del agua, afectando a la fauna acuática y fundamentalmente a los organismos que viven en el lecho marino. 

Los componentes del petróleo pueden entrar en la cadena alimenticia. Los componentes más livianos o volátiles se evaporan, y son acarreados a otras regiones por el viento y la lluvia. 

Luego de un derrame, la primera afectación es a la biota sésil (los organismos que viven directamente sobre rocas o el fondo marino). Algunas poblaciones de especies sésiles se regeneran en un año, pero otros, como los erizos de mar, no se regeneran completamente hasta después de cuatro años. La mortalidad es mayor en los lugares donde se acumula el petróleo.

Otros ecosistemas muy afectados son los arrecifes coralinos, ecosistemas marinos tropicales de altísima biodiversidad, resistentes a la erosión y tormentas, estabilizadores de las líneas de costa, especialmente en zonas tropicales bajas.

Un arrecife recupera las condiciones que tenía antes de un derrame petrolero, después de varias décadas. En los componentes vegetales del arrecife hay una reducción en la tasa de fotosíntesis, que puede ser un problema crónico cuando el arrecife está expuesto a altos niveles de contaminación. Se produce un mal desarrollo del tejido reproductivo y la atrofia de las células reproductoras; dichos efectos pueden durar algunos años después del contacto con el crudo, reduciendo la tasa de reproducción y por lo tanto la densidad de población. El petróleo produce alteraciones en la composición de las especies y en el hábitat. Por ejemplo, dada la mayor masa de los corales ramificados, absorben más petróleo, produciéndose una mayor tasa de mortalidad que en otras especies.

En los manglares, ecosistema de gran importancia social, económica y ecológica, hábitat para muchas especies de peces y mariscos y fuente de materia prima para muchas actividades productivas de las comunidades asentadas en su entorno, el petróleo produce muerte de la vegetación, interrupción en el crecimiento de las plántulas, sofocación e intoxicación de las raíces zancudas y disminución de las raíces absorbentes.

Los árboles maduros que sobreviven sufren deterioro del dosel más alto y disminuye la cantidad de hojas y yemas. La recuperación del manglar puede tardar varias décadas; además, hasta ahora no se conoce ninguna manera de limpiar la contaminación del sedimento sin destruir el bosque. Los daños en la vegetación afectan también a toda la cadena trófica que depende del manglar, es decir: una gran cantidad de especies de peces, moluscos y crustáceos que cumplen etapas importantes de su ciclo biológico en el manglar.

Aquellos animales con bajo potencial reproductivo y de dispersión tienen mucha dificultad para recuperarse a largo plazo.

En los ecosistemas costeros tropicales, el petróleo afecta gravemente a las especies que anidan en la arena. Los huevos absorben la humedad del ambiente que les rodea, por lo que pueden absorber los hidrocarburos presentes. Si hay contaminación en zonas de anidación, el impacto puede ser catastrófico para la reproducción.

Expuestos al petróleo en etapas más tardías, los embriones de tortuga son muy sensibles a los efectos tóxicos del petróleo.

El petróleo retarda la eclosión de los polluelos y produce anormalidad en el carapacho de las tortugas, especialmente cuando la exposición ocurre en las etapas tempranas, que es cuando éste se forma.

Los huevos de pato silvestre también son susceptibles a la contaminación. Dado que la demanda de oxígeno aumenta con el crecimiento embrionario, la obturación de los poros del huevo por el petróleo produce alta mortalidad o disminución en la tasa de crecimiento. 

No cabe duda que los derrames petroleros afectan a ecosistemas de gran importancia en los trópicos.

 

Fuente: Accion Ecologica

Cimi lança Relatório de Violência contra povos indígenas no Brasil com dados de 2022

O lançamento ocorre na quarta-feira (26) de forma presencial na sede da CNBB, em Brasília, com início às 15h. Evento terá transmissão ao vivo pelas redes do Cimi.

O Conselho Indigenista Missionário (Cimi) lança na quarta-feira (26), às 15h, o Relatório Violência Contra os Povos Indígenas no Brasil – dados de 2022. O evento de lançamento da publicação anual do Cimi ocorrerá na sede da Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB), em Brasília (DF), e será transmitido ao vivo pelo canal de youtube do Cimi.

O Relatório, organizado em três capítulos e 19 categorias de análise, apresenta um retrato das diversas violências e violações praticadas contra os povos indígenas em todo o país. Para a produção do documento foram sistematizados dados obtidos através de informações dos regionais do Cimi, de comunidades indígenas e de veículos de comunicação, além de fontes públicas oriundas da Secretaria Especial de Saúde Indígena (Sesai), do Sistema de Informação sobre Mortalidade (SIM) e de secretarias estaduais de saúde.

O levantamento reúne dados sobre violações contra os direitos territoriais indígenas, como conflitos, invasões e danos aos territórios; violências contra a pessoa, como assassinatos e ameaças; e violações por omissão do poder público, como desassistência nas áreas da saúde e da educação, mortalidade na infância e suicídios.

O ano de 2022 encerrou o ciclo de quatro anos sob o governo de Jair Bolsonaro, marcado pela paralisação total das demarcações de terras indígenas, pela grande quantidade de conflitos e de invasões a estes territórios e, ainda, pelo desmonte das políticas públicas voltadas aos povos indígenas e dos órgãos responsáveis por fiscalizar e proteger seus territórios.

O relatório Violência Contra os Povos Indígenas do Brasil – dados de 2022 apresenta um balanço deste período, com a atualização dos principais dados que ajudam a vislumbrar este contexto de ofensiva contra os direitos constitucionais dos povos originários. Assim, esta edição do relatório sistematizou também dados atualizados sobre assassinatos, suicídios e mortalidade na infância referentes a esse período de quatro anos.

“Não demarcar e viabilizar o acesso de exploradores às terras demarcadas foram eixos motores da antipolítica indigenista, que desterritorializou e fragilizou a aplicação do direito, gerando um ambiente de profunda insegurança e violências sem precedentes na história recente do Brasil”, apontam Lucia Helena Rangel e Roberto Antonio Liebgott, coordenadores da publicação, na introdução do relatório.

No lançamento, estarão presentes lideranças indígenas e representantes da CNBB e do Cimi. Dentre eles, Dom Ricardo Hoepers, secretário-geral da Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB); Dom Roque Paloschi, presidente do Cimi e arcebispo de Porto Velho (RO); Antônio Eduardo Cerqueira de Oliveira, secretário executivo do Cimi; Lucia Helena Rangel e Roberto Antonio Liebgott, organizadores do relatório; Erilsa Pataxó, a vice-cacica da Terra Indígena (TI) Barra Velha (BA); Josiel Kaiowá, liderança Guarani kaiowá (MS); e Júlio Ye’kwana, presidente da Associação Wanasseduume Ye’kwana (RR).

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

Exhibición virtual de experiencias comunitarias de transición energética justa (TEJ)

Apertura de la convocatoria

¡Ya está abierta la convocatoria para participar en la 4ta Exhibición virtual de experiencias comunitarias para la transición energética justa (TEJ)! La exhibición tiene como objetivo visibilizar iniciativas y prácticas en energías alternativas y comunitarias desarrolladas por organizaciones sociales, urbanas y rurales de América Latina. La exhibición inició en el 2020 y ha llevado a cabo tres convocatorias, en las cuales se ha evidenciado cómo las comunidades avanzan en la generación de alternativas para permanecer en sus territorios, enfrentar los impactos del modelo de desarrollo y avanzar en transformaciones socioambientales.

Este año, nuevamente queremos extender la invitación a experiencias comunitarias que desde sus distintos territorios, estén llevando a cabo propuestas e iniciativas que aporten a la transición energética justa. Concretamente, buscamos procesos que promuevan la autonomía energética de los pueblos, a la soberanía alimentaria, la autogestión de la salud, el cuidado y la defensa de las aguas, la optimización de la movilidad o el transporte, el cambio de patrones de uso y consumo, y en general, el establecimiento  de otras relaciones con la energía como un bien común en lugar de una mercancía. De esta manera, se busca transformar las relaciones con la naturaleza misma. 

Dentro de los objetivos de la exhibición está: 

  1. Visibilizar experiencias que han logrado resistirse y responder a retos energéticos de forma local, promoviendo la autonomía energética.
  2. Promover la articulación social entre comunidades de diferentes territorios, a partir del intercambio de conocimiento.
  3. Realizar aportes prácticos, reales y concretos para construir opciones justas de transición energética local, que motiven a las comunidades a la implementación de alternativas en sus territorios.
  4. Complejizar el debate de la transición energética desde el enfoque de justicia ambiental.
  5. Aportar contenido para que personas que trabajen estos temas en diferentes ámbitos (investigadores, tomadores de decisiones, comunidad), los apropien y los usen para sus ejercicios de incidencia, formación o comunicación.

Para conocer más sobre la exhibición, los criterios de participación y las experiencias inscritas en las ediciones anteriores te invitamos a visitar el sitio web de la exhibición:  transicionenergeticajusta.org 

Si tienes algún problema para diligenciar el formulario o alguna pregunta sobre el proceso de inscripción, puedes escribir al correo electrónico energia@censat.org 

Ten en cuenta que la fecha de cierre de la convocatoria es el 15 de agosto del 2023 a las 12:00 p.m. (hora Colombia).

¡No te quedes sin postularte! 

 

Fuente: CENSAT Agua Viva

Sin agua no hay vida

Mas de dos meses sin agua potable tienen a Uruguay al borde del colapso dejando al descubierto problemas en la gestión del sistema hídrico, los procesos extractivos y los efectos de la crisis climática que cada vez hacen más vulnerable al país austral.

En los últimos meses la población ha protestado de diversas maneras para llamar la atención sobre sus padecimientos, pero las dimensiones de la problemática parecieran no brindar un horizonte seguro. Tan sólo la recuperación del equilibrio ambiental podría retornar las condiciones seguras y suficientes de acceso al agua potable, en una senda de transición en que la solidaridad internacional no debe esperar.

Para abastecer atender la demanda de agua, el gobierno ha adoptado la estrategia de mezclar las reservas de agua dulce con agua salada de mar por lo que las poblaciones de más bajos recursos se ven obligados a tomar y cocinar con esta agua. Hace menos de tres meses el agua se podía beber de la llave (canilla) pero en la actualidad significa un alto riesgo dado que sólo el contenido de sal (cloruro de sodio) duplica lo establecido en las normas internacionales de potabilidad.

Por otra parte, se ha recomendado ventilar los espacios para bañarse para disminuir la inhalación de trihalometanos que resultan del proceso de potabilización de aguas con alta cantidad de materia orgánica, los cuales son nocivos para la vida humana y no humana. Estos compuestos usualmente se usan en la industria química como disolventes o refrigerantes por lo que no es aconsejable su aspiración diaria dado su potencial cancerígeno.

Bañarse en espacios ventilados sonaría algo relativamente sencillo en verano o en zonas calientes, pero ad portas del invierno que ya tiene temperaturas por debajo de los 10 grados centígrados tiene otras implicaciones, se crean condiciones para un problema de salubridad pública de corto plazo que afectará mayoritariamente a adultos mayores, niños y niñas y mujeres embarazadas.

Ducharse es un gran placer, pero se ha convertido en una tortura para el pueblo uruguayo que implica violaciones de derechos humanos y de derecho internacional humanitario.

El olor y sabor del agua tiene contra la espada y la pared a todas las clases sociales del Uruguay. La población más vulnerable económicamente está inmersa literalmente en un mar de incertidumbres que implica, en el corto plazo y mediano plazo, mayores gastos en atención en salud, afectaciones psicosociales y tener mayor capacidad de atención hospitalaria.

La clase media y alta seguramente acceden al agua embotellada para cubrir parte de sus necesidades, pero implica un mayor gasto de sus ingresos aumentando el costo de vida lo cual se agudiza con que el precio del agua embotellada ha crecido exponencialmente en los últimos meses, afectando por obvias razones de manera más significativa a la clase media.

Uruguay enfrenta una cruenta sequía acompañada de una pésima gestión del sistema hídrico que traspasa los pasivos del desabastecimiento a la población en general. No es la primera vez que el país padece una sequía, en los últimos 120 años han ocurrido sequias graves entre 1916-1917, 1942-1943, 1964-1965, 1988-1989, 2005-2006 y la actual que va de finales de 2022 a la actualidad aunque técnicos de la materia aseveran que la seguía lleva mucho más tiempo. La periodicidad que solía ser entre 20-25 años se observa que en los dos últimos episodios se ha reducido a 16 años y más. La pérdida del equilibrio ambiental en el país y el desorden climático global al parecer no tienen sintonía con las decisiones políticas internas relacionadas con el agua al interior del Uruguay.

Para citar un ejemplo, la amenaza periódica del desabastecimiento no se corresponde con el licenciamiento otorgado, en los últimos 20 años, a empresas trasnacionales de celulosa para que se instalen en el país contaminando y usando grandes cantidades de agua dulce. En este aspecto es importante resaltar la coloración verde que por completo han teñido, en diversas ocasiones, las aguas del río de la Plata y otros ríos del país, los cuales usualmente aparecen en aguas quietas y contaminadas produciendo metilmercurio, el cual se acumula en los peces y otras especies que luego se traspasa a los humanos y que puede llegar a afectar el sistema nervioso central generando otro un problema de salubridad pública de mediano y largo plazo.

Como complemento a esta situación, la empresa estatal de agua potable durante el actual gobierno ha jubilado y recibido la renuncia de una gran cantidad de trabajadores sin contratar a nuevas personas lo cual ha impactado la capacidad de gestión del sistema. Se observan por la ciudad de Montevideo una gran cantidad de fugas de tubos colapsados que no se reparan con celeridad desperdiciando volúmenes considerables del preciado líquido. A todas luces, una decisión económica que, observando el mapa de reformas neoliberales en América Latina, no guarda otro horizonte que la justificación de la privatización del sector público del agua potable. Una estrategia maquiavélica frente al triunfo del plebiscito por el agua en el año 2004.

Urge, por tanto, la solidaridad internacional de los gobiernos para abastecer de agua potable al pueblo uruguayo y, por otra parte, adoptar la lectura de la situación de la crisis climática global en la creación de políticas públicas en torno al agua que priorice la vida antes que los negocios en todos los países de la región y el mundo.

Sin agua no hay vida, un lugar común al que no queremos llegar.

Por: Juan Pablo Soler.

Tomado de: revistaraya.com

 

Fuente: Radio Temblor