Haití. Del expolio colonial al fracaso internacional: paradigma de la pobreza y violencia que nunca acabaron

Resumen Latinoamericano, 19 de julio de 2022.

Haití es el paradigma de las consecuencias del saqueo occidental y de la posterior irresponsabilidad de los saqueadores que, en mayor o menor medida, toda América Latina —y la mayoría del planeta— ha padecido. Un expolio, en forma de conquistas, colonizaciones y múltiples intervenciones internacionales, militares y económicas, que han convertido al pequeño país caribeño en un inframundo de pobreza, desigualdad y violencia. Haití es un país de muerte, un país de mala muerte. Y de peor suerte: la vecindad de Estados Unidos. Una potencia que alegó defender la democracia en 1994 cuando enviaron a 15.000 militares a restablecer el orden y, tres décadas después, en 2021, persiguió y apaleó, incluso a caballo, a 15.000 haitianos en su frontera. Pocos episodios son tan contradictorios y, a la vez, tan reveladores.

Un desastre

Sin embargo, aunque pudiera parecer imposible, dentro del pozo que es Haití existe un lugar todavía más oscuro, tenebroso y siniestro llamado, paradójicamente, la ‘Ciudad del Sol’, Cité Soleil. Nada más y nada menos que el barrio más pobre del país más pobre de América. Y dada la estrecha relación entre pobreza y violencia, quizás el lugar más violento del planeta. De hecho, en el año 2004, la ONU lo calificó como el «lugar más peligroso del mundo». En ese año, según el Instituto Universitario de Heidelberg, hubo más de doscientos conflictos en el planeta, incluidos tres países en situación de guerra —Irak, Sudán o Congo— y otros muchos convertidos en auténticos desfiladeros de la muerte —Afganistán, Somalia, Etiopía…—. Ninguno de estos infiernos se acercaba, según la ONU, a la violencia del ortogonal barrio de cochambrosas chabolas situado al norte de Puerto Príncipe, entre el aeropuerto y la bahía.

Según la ONU, en solo cuatro días, entre el 8 y el 12 de julio, la guerra entre las pandillas en este barrio de muerte provocó un mínimo de 234 muertos. Una masacre que, unida a las habituales, tanto en Cité Soleil como en el resto del pequeño país situado en la parte occidental de la isla La Española, registran en lo que va de año un mínimo, según otros informes de Naciones Unidas, de 934 asesinatos, 684 heridos y 680 secuestros.

Por contextualizar: si en España hubiera sufrido un nivel de violencia que el padecido en Cité Soleil, habrían tenido que ser asesinadas más de 41.000 personas entre el 8 y el 12 de julio. Más de cuarenta mil muertos en cinco días. Cuatro veces más que todos los homicidios perpetrados en España en las últimas tres décadas, desde 1990. A lo que habría que añadir una destrucción y un pavor pocas veces visto: casas quemadas y miles de personas encerradas sin agua ni alimentación mientras que las fuerzas policiales no son capaces ni de poner un pie en la barriada.

Para hacernos una idea de la dantesca situación: la Ciudad del Sol sería, con más de 12.000 habitantes/km2, la segunda más densa de Europa, solo por detrás de la Ciudad de la Luz, París, con más de 20.000 habitantes/km2, solo que en la capital parisina abundan los edificios en altura y en Cité Soleil apenas existen edificios de más de una planta. Imaginen el nivel de hacinamiento.

El expolio de Francia, en el origen

La situación en Cité Soleil, y en Haití, es tan catastrófica que, en realidad, ni siquiera nadie sabe con exactitud el número de vivos ni el número de muertos. Es como si fueran fantasmas. Una condición heredada del origen de la mayoría de los haitianos, África, y de la raíz de la situación actual: el expolio de Francia y Estados Unidos durante siglos. Porque explotar africanos no solo ha sido una práctica occidental durante décadas, sino que pareciera que todavía tiene, por desgracia, algo de vigor: si Robert Lansing, secretario de Estado norteamericano, afirmó en 1914 respecto a Haití que «la raza africana carece de toda capacidad de organización política», Colin Powell aseveró en 1994 que «Haití es un país indigno y miserable que solo puede gobernarse con el ejército» —Las grabaciones de Bill Clinton, Taylor Branch—.

Sin embargo, si repasamos la historia de Haití, encontramos que su independenciala primera de un país latinoamericano (1804), constituyó, en realidad, un auténtico desastre humanitario y económico.

Humanitario, porque es muy probable que jamás una independencia fuera tan gravosa para una población como en el caso de Haití, una colonia francesa en el siglo XVIII habitada por medio millón de personas, la mayoría negros. Cientos de miles de negros que trabajaban en condiciones infrahumanas para que unas pocas decenas de miles de franceses vivieran al contrario de lo que escribían Voltaire, Rousseau o Montesquieu. 

Tras tanto látigo lacerando espaldas y tanto abuso, la revolución haitiana, en la década de 1790, fue tan sangrienta que uno de cada cuatro haitianos falleció. Perder a 125.000 personas —100.000 negros y 25.000 blancos— de una población de 500.000 habitantes fue un golpe demográfico casi letal durante generaciones. Para que se hagan una idea del desastre: fallecieron veinte veces más personas que en la Guerra de España entre 1936 y 1939.

El coste económico no fue menor. A poco que se racionalicen las cifras, no resultará nada complicado imaginar el escenario de Haití en el primer cuarto del siglo XIX: un país devastado intentando recuperarse de siglos de opresión y expolio francés. En ese contexto y conscientes de su superioridad militar, en 1825, Francia envió un buque de guerra para exigir una reparación. Haití tenía que reparar a la Francia de Carlos X —por haber sido expoliada durante siglos— con la cantidad de 150 millones de francos franceses. Como el país no podía pagar lo exigido, le obligaron a pedir préstamos a bancos franceses con los que pagar la reparación. «Doble deuda», lo llamaron. Estuvo 64 años pagando. Se estima que Haití podría haber crecido por más de 100.000 millones de dólares de no haber sido por este inasumible e indecente pago. 

Protesta en Puerto Príncipe por la escasez de combustible, 13 de julio de 2022Georges Harry Rouzie / Gettyimages.ru

La Liberté, Égalité, Fraternité no acabó ahí. Tras los extenuantes pagos durante más de medio siglo, los franceses consideraron que todavía no había sido suficiente. Por ello, crearon el Banco Nacional de Haití, que en realidad era una sucursal de un banco parisino que se dedicó a desviar millones y a endeudar todo lo posible al país. Por ejemplo, en 1875 se quedaron con el 40 % de un crédito. Una comisión fraternal, por llamarla de alguna manera.

Estados Unidos también saqueó Haití

El comienzo del siglo XX tuvo como consecuencia la pérdida de hegemonía de Europa, en especial de Francia y Reino Unido, las cuales, además, en 1914 se embarcaron en una contienda mundial espantosa. En esta situación, parecía que la suerte, al fin, había sonreído a Haití, aunque fuera mediante la macabra destrucción de Europa. Nada más lejos de la realidad. Una emergente potencia tomó el relevo del expolio francés: los Estados Unidos de Norteamérica. La joven nación americana, imbuida de los más profundos valores europeos, como la libertad —la libertad de expoliar—, se puso manos a la obra. Pero a su estilo.

The American way, más explícito y menos refinado que el francés, no creía muy conveniente perder el tiempo con trapicheos bancarios para desangrar Haití, por lo que, alentados por Wall Street, invadieron Haití en 1915. Y lo primero que hicieron para librar al país de «la anarquía, el salvajismo y la opresión», porque así justificaron la invasión militar, fue entrar en el Banco Nacional de Haití, limpiar hasta el último lingote de oro —en total 500.000 dólares en oro— y depositarlo en una cámara acorazada en Wall Street. Un pequeño paso hacia la ‘doctrina Monroe’ que se completó cuando en 1920 el National City Bank compró el Banco Nacional de Haití por 1,4 millones y la Haitian-American Sugar Company pagaba 20 centavos por día de trabajo, nueve veces menos que en Cuba. Y no es que Cuba fuera, precisamente, el sueño americano.

La caída de Aristide, tras reclamar reparaciones a Francia

Tras el brutal saqueo y la pseudoesclavización de la población haitiana, Estados Unidos siguió manteniendo el control norteamericano de facto del país, incluso después de abandonar sus militares la costa oeste de La Española. Y es que no hay dictador ni presidente que haya conocido Haití, como le ocurre a la mayoría de los países americanos, que no haya contado con el beneplácito de Estados Unidos. Y si alguno hubo o alguno se salió del guion, fue eliminado. Es el caso de Jean-Bertarnd Aristide, que tuvo la ocurrencia en el año 2003 de explicar lo que había pasado en el país en sus doscientos años de historia y pedir una reparación a Francia. Una intolerable petición habida cuenta de lo que supondría para Francia con su historial colonizador. Aristide se convirtió en un caso insólito, ya que no solo fue depuesto por Estados Unidos —y Francia— en 2004, sino que, una década antes, en 1994, había sido repuesto en el cargo tras el golpe de 1991. 

El asesinato de Jovenel Moïse, ‘made in’ Estados Unidos y Colombia

Como ni Estados Unidos ni Occidente conocen límites, hace justo un año, el pasado 7 de julio, el presidente del país, Jovenel Moïse, fue asesinado en la casa presidencial. Nada más y nada menos que por un comando que, casualidades de la vida, fue organizado en Estados Unidos y se nutrió de militares colombianos de élite. Casualidad, claro.

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra de España.

Por todo lo relatado, y porque Haití ha sido azotada con tanta dureza por la naturaleza como por los norteamericanos y los europeos, hoy las pandillas G9 y GPEP se enfrentan a tiros por las calles de Cité Soleil en una batalla campal por el control del territorio. Una batalla campal que solo constituye una de las muchas que han acontecido y acontecerán porque la violencia en Haití tiene que ver con la corrupción sistémica del país, una corrupción que poca relación tiene con la raza africana o el clima caribeño, como a demasiados les gusta pensar, sino con el expolio de las potencias occidentales y el fracaso de los organismos internacionales.

Un fracaso más de la ONU

Porque Haití también es el paradigma del fracaso de las misiones internacionales y la incapacidad de la ONU. Una incapacidad marca, ante todo, por los intereses de las tres grandes potencias que mayor influencia tienen en Haití —Estados Unidos, Canadá y Francia—, las cuales siguen haciendo de las suyas e intentando controlar el país sosteniendo el gobierno interino de Ariel Henry, cuya merma de legitimidad entre los haitianos y los grupos de poder cada día es mayor.

¿Reparación o extorsión? El 'trato' con el que Francia obligó a Haití a hipotecar su independencia (y que condenó su futuro)

Así, entre la incapacidad de la ONU y los intereses turbios de las potencias occidentales, la situación actual en Haití podría ocasionar una nueva crisis humanitaria que aumentaría la crisis ya de por sí existente en todo el continente, en el que varios millones de haitianos se encuentran emigrados y, muchos de ellos, vagando sin solución cual fantasmas.

Y es que la ONU tan solo ha pedido que las transferencias de armas ligeras al país sean prohibidas, lo que queda muy lejos de la petición de China, que solicita una fuerza policial de apoyo de países de América Latina en Haití como primera medida para terminar con la violencia. Además, junto a la petición de prohibición, la ONU ha exigido el cese inmediato de la violencia de las pandillas y la actividad delictiva y ha anunciado que preparará un informe que presentará el 15 de octubre. Dos medidas, absurdas, incluso extravagantes, para un país en el que, la esperanza de vida solo llega a los 64 años y, sin casi haitianos vacunados —159.303 vacunados de 11,5 millones—, resulta más letal la violencia en seis meses que la COVID durante toda la pandemia —934 fallecidos por 867—. A Haití esperanza y tiempo es lo que les falta y muerte, lo que les sobra porque es un país de mala muerte y de peor suerte.

Fuente: RT

 

Fuente: Resumen Latino Americano

Fuertes enfrentamientos entre veragüenses y agentes antidisturbios ante el alto costo de la vida

La provincia de Veraguas, vivió una jornada de protesta intensa en su tercera semana de paro nacional indefinido el pasado 19 de julio de 2022. El epicentro de las acciones populares que aglutina a organizaciones sociales y ciudadanos es la intersección de la calle 10º con la vía interamericana, conocida popularmente como la castañeda. 

Las primeras horas tuvo como característica y como se realiza en este punto desde inicio del paro, acciones pacíficas y artísticas, donde la dirigencia Ngäbe Buglé proveniente de las tres (3) regiones, hacen uso de está tribuna popular para expresar sus denuncias y propuestas.  Máxime que las diversas organizaciones sociales como Alianza Nacional por los Derechos del Pueblo Organizado (ANADEPO) y la Alianza Pueblo Unido por la Vida han acordado la unidad de lucha junto al movimiento originario Ngäbe.

Mientras en la provincia de Coclé, los representantes de las mencionadas alianzas se reunían para pactar principios y metodología para una única mesa de diálogo ante el gobierno central en horas de la tarde, se previa un ambiente hostil, ya que unidades de la policía en conjunto con agentes antidisturbios intentaron reprimir a los presentes del bastión de lucha de la castañeda en horas de las mañana. Sin embargo, la voz de alerta se hizo llegar a la asamblea que realizaban los educadores y organizaciones de ANADEPO en la sede de la Asociación de Educadores Veragüenses AEVE. Para las dos de la tarde, ya se confirmaba la represión que se ejecutaba de parte de los estamentos hacia los manifestantes en el corregimiento de san Antonio, la cual dio alerta a los presentes por las imágenes que circulaban en grupos de mensajerías y redes sociales virtuales.

Siendo las 3 de la tarde, la presencia de agentes antidisturbios era evidente, intimidatoria y temeraria que hasta los transeúntes apostados en la periferia del punto de lucha expresaron su malestar gritando y rechazando su complicidad con los actos de corrupción del gobierno que dirige el presidente Laurentino Cortizo.

Las primeras detonaciones hasta al final de la jornada fueron de manera brutal por parte de las unidades antidisturbios, la cual sin medir en la periferia del bastión de lucha los distintos hogares de familias, integrados por infantes y adultos como inocentes personas sufrían los efectos de los intensos gases lacrimógenos. Sin mediar, sin la asistencia de estamentos de primeros auxilios, ya la fuerza de carácter militar se imponía sobre los manifestantes.

Cincos puntos de resistencias fueron los focos para que más ciudadanos se integrarán, cuya acciones fueron por 8 horas de enfrentamientos. Ya para la mitad de la jornada, circulaba entre los manifestantes información de personas heridas que acudían a la policlínica Horacio Díaz, así como de personas detenidas. El registro realizado por representantes legales miembros del Colegio de Abogados y asesoría legal de AEVE fueron de 22 personas, quienes denunciaron fuerte agresión de los estamentos de la policía. A este punto, los representantes legales denunciaron la inaccesibilidad para asistir de los detenidos.

En cuanto a los heridos se dio un registro de más de una decena entre infantes y personas partícipes de las protestas como inocentes que se encontraban en la periferia de los enfrentamientos.

Ante los enfrentamientos, así como la brutal represión a los manifestantes pacíficos, la población panameña y veragüense repudian los actos ejecutados por las unidades antidisturbios. La cual, organizaciones sociales y ciudadanos han expresado nuevamente acudir a nivel nacional a realizar protestas en solidaridad por los afectados, y ante la rampante arbitrariedad como el gobierno nacional lleva el destino de la nación.

Para este miércoles 20 de julio, se gestiona la mesa de diálogo entre las partes involucradas. Mientras ciudadanos y organizaciones sociales ya marchan a los distintos bastiones de lucha a nivel nacional. 

Por: Olmedo Carrasquilla Aguila. Radio Temblor Internacional

Delegación plurinacional y federal informa los resultados de su visita a los pueblos de Andalgala y Choya afectados por la megaminería

La delegación invita este lunes 18 de julio a las 12hs,  a la conferencia de prensa que ofrecerá para informar los resultados de su visita en relación con las violaciones a los derechos humanos sufridas por estos pueblos que resisten a la megaminería hace más de 20 años. 

Esta delegación se conforma con integrantes de organizaciones de derechos humanos, socioambientales, de abogadxs, de comunicación y prensa, de comunidades originarias y autoconvocades. 

La actividad será frente a la catedral en la plaza 25 de Mayo  en San Fernando del Valle de Catamarca y se transmitirá en vivo a través de los canales de las diferentes organizaciones. 

Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina/ Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda / Multisectorial por Santa Catalina Reserva Natural/ Proyecto Timón Verde / Che pibe/ Museo del Hambre / Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) / APDH La Matanza/ Paren de Fumigarnos Santa Fe/ Autoconvocades / Colectivo de Derechos Humanos Yopoi / Red de Abogadas y Abogados por la Soberanía Alimentaria (REDASA) / Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la UBA / Campaña Plurinacional en defensa del agua para la vida / Cronopias / Cooperativa de producción Agroecológica en Marabunta / Asamblea por el cierre del Incinerador de Marcos Paz /  Reexistencias por el Buen Vivir Tucumán / Asociación Civil PRO-ECO GRUPO ECOLOGISTA / Colectivo Reciclador / Carbono.News / Escritura Crónica/ Red Trasandina de Mujeres Diaguitas / SUTEBA Marcos Paz / Abrazo al Aconquija / Comunidad mapuche we newen / Colectivo Salud Colectiva y Territorios en Lucha / CTA Autónoma Nacional/ Multisectorial Humedales Rosario

 *Transmisión en vivo por:* 

@elaguaparalavida en Instagram 

@museo.del.hambre en Instagram

@cronopiasig en Instagram

@parendefumigarnos en Instagram

@proyectotimonverde en Instagram

Canal YouTube Marabunta Nacional

 

Fuente: Dialogo2000

Gobierno panameño en retroceso a un diálogo legítimo y del pueblo

Nuevamente el Gobierno Nacional dirigido por el presidente Laurentino Cortizo Cohen falla a la voluntad del pueblo en aras de solucionar la crisis socioeconómica y política del país. La Alianza Nacional por los Derechos del Pueblo Organizado (ANADEPO) junto al pueblo desconoce la mesa de diálogo convocada por el gobierno en la Ciudad del Saber el pasado jueves 14 de julio. Ya que arbitrariamente y faltando a su palabra, desconoce todo un esfuerzo colectivo establecido en la Ciudad de Santiago el pasado viernes 1 de julio para disminuir el alto costo de la vida. Razones para que ANADEPO se declaré en sesión permanente para gestionar una convocatoria legítima y con todas los sectores productivos nacional pero en la provincia de Veraguas. Cuya propuesta es la baja y congelación del galón de combustible a 3 dólares, la baja de de la canasta básica alimentaria y los medicamentos, que representan algunas y principales exigencias de miles de familias panameñas.

A pesar de la seudo mesa de diálogo en horas de la tarde, bajo la mediación cuestionada de la iglesia católica, los resultados fueron adverso a la propuesta de gobierno, la cual no tuvo efectos en la mesa gubernamental, y agravó las protestas a nivel nacional. La dirigencia de ANADEPO acudía a la custodiada instalación en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena para presentar formalmente los representantes de ANADEPO y la extensiva voluntad para que dé inicio a un proceso de acercamiento y presentación final de propuestas. Sin embargo, todo fue en vano, ya que el mandatario desconoce a un pueblo organizado y con reales soluciones.

Las protestas sociales se mantuvieron como todos los días, llenas de fuerza y alegría en los diversos puntos de concentración. Una de ellas fue la manifestación encabezada por grupos juveniles que caminaron hacia la casa del presidente Cortizo en Punta Paitilla, ciudad de Panamá. Pero fueron interceptados. A esta jornada se unieron personal médico, enfermeras y administrativos del Hospital Santo Tomás, así como otros sectores de la sociedad civil y ciudadanos. Todas las provincias y sectores rurales han mantenido las protestas en las calles. Que a pesar de las declaraciones del presidente Cortizo de expresar y señalar al movimiento social organizado de tener doble agenda, con políticos infiltrados, la población descuidó los señalamientos, y advirtió de cualquier hecho de enfrentamiento que vulnere los derechos humanos procederán con un denuncia pública como legal a los tribunales y medios de comunicación, hasta los tribunales internacionales.

Para este viernes 15 de julio, ANADEPO y el pueblo veragüense se concentrará en la sede de la Asociación de Educadores Veragüenses AEVE para salir en marcha a las 10 am hacia la escuela Normal, donde se hace todo esfuerzo para dialogar, para dirimir y aprobar las propuestas proveniente de las bases de las organizaciones sociales y del pueblo panameño.

Redacción Radio Temblor Internacional

Vea micro cronología de la gestión de ANADEPO por gestionar los esfuerzos del pueblo para solucionar el alto costo de la vida en Panamá.

 

Fuente: Radio Temblor