#8M La Deuda es con las Mujeres y las disidencias: ¡Vivas, libres y desendeudadas nos queremos!

En este 8 de marzo, Día internacional de la Mujer Trabajadora y de un nuevo Paro Feminista Internacional, quienes integramos la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda nos sumamos al grito de ¡Vivas, libres y desendeudadas nos queremos! ¡La deuda es con nosotras y nosotres! 

En momentos que el Congreso Nacional debate el proyecto del acuerdo con el Fondo Monetario enviado por Alberto Fernández, legitimando así el préstamo otorgado de manera fraudulenta al gobierno de Mauricio Macri, decimos “Las estafas no se pagan”. ¡No al nuevo acuerdo con el FMI! Convocamos a las mujeres y disidencias de todo el país a seguir llenando las calles los próximos días, para impedir esta nueva estafa cuando el acuerdo se vote.

Porque tenemos memoria sabemos lo que han significado anteriores acuerdos con el FMI, la pérdida de soberanía que implican sus condicionamientos. Las medidas exigidas, que son de público conocimiento, agravan aún más la situación económica del país, debilitada por la pandemia, hoy con un contexto internacional de mayor vulnerabilidad, producto de la guerra. Los compromisos asumidos por el gobierno actual para con el FMI implican mayores niveles de pobreza, precarización y flexibilización laboral, profundizando el modelo extractivista que mercantiliza nuestra vida y la naturaleza.

En el Juicio Popular a la Deuda y al FMI realizado en 2020, denunciamos el impacto que tienen los procesos de endeudamiento sobre la vida de las mujeres, lesbianas, trans, travestis y marikas. La erosión de derechos esenciales como educación y salud, la disminución de los ingresos de las y les trabajadores y de nuestro poder de compra, la privatización de las tareas de cuidado que tradicionalmente recaen sobre los cuerpos feminizados. Así, nos vemos forzadas a dedicar mayores esfuerzos para subsistir, aumentar el trabajo no pago que realizamos e incluso a permanecer en situaciones de violencia al no contar con medios suficientes para salir de ellas. La falta de vivienda, y el endeudamiento del hogar mediante la toma de préstamos usureros que significan un alivio temporal pero que rápidamente se convierte en un problema, liquidando los pocos ingresos disponibles.

Gritamos ¡Vivas, libres y desendeudadas nos queremos! porque deseamos una vida libre de violencias y autónoma, y para ello es necesario que los recursos públicos y de nuestros hogares estén destinados a garantizar nuestros derechos económicos, sociales y ambientales. Es necesario que nuestros cuerpos y territorios, la naturaleza de la cual somos parte, no sigan siendo violentados para “honrar” a una deuda ilegítima y odiosa.

Por todo esto este #8M decimos ¡La deuda es con nosotras y nosotres! ¡Fuera el FMI de nuestras vidas!

–       8 de marzo de 2022

AUTOCONVOCATORIA POR LA SUSPENSIÓN DEL PAGO E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA

 

Fuente: Autoconvocatoria por la suspension del pago e investigacion de la deuda

8 de marzo ¡¡¡Nada que celebrar!!! No más mujeres caídas

Queremos igualdad

Que se nos respete

Que se nos valore 

Que se nos escuche 

En 1975, La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) designó el 8 de marzo día internacional de la mujer.

¿Por qué esta fecha y no otra?

La fecha no fue escogida al azar, si no que conmemora la historia donde cientos de mujeres que se manifestaron con la idea de alcanzar una igualdad salarial respecto a los hombres y mejores condiciones laborales todo esto ocurrió en una fábrica de textiles conocida como ‘garment workes’. Estos hechos se produjeron el 8 de marzo de 1875 en Estados Unidos Nueva York.

La manifestación dejó como resultado 120 trabajadoras asesinadas a manos de la policía, situación que dos años después fue fundamental para crear el primer sindicato femenino de la historia. Más tarde, en 1908, alrededor de 15,000 mujeres trabajadoras salieron a las calles de Nueva York bajo el lema de ‘Pan y Rosas’, manifestándose contra las jornadas interminables, las condiciones inhumanas y los bajos salarios, pero fue hasta tres años después que se daría el suceso que marcó de manera definitiva el movimiento feminista.

El 25 de marzo de 1911 sucedió el desastre industrial con más víctimas mortales de la ciudad de Nueva York (catalogado así por la Organización Internacional del Trabajo (ILO); 146 mujeres murieron en un incendio en la fábrica textil Triangle Shirtwaist a causa de derrumbes, quemaduras e intoxicación por humo. La tragedia se dio después de que los propietarios de la fábrica sellaran las salidas del edificio.

Este suceso trajo cambios en la legislación laboral, además del nacimiento del Sindicato Internacional de Mujeres Trabajadoras Textiles. Clara Zetkin, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhague en 1920 fue quien lanzó la propuesta, aprobada por unanimidad, de conmemorar el Día Internacional de la mujer en el mes de marzo con el objetivo de lograr el voto para la mujer. 

Es una fecha para recordar y reivindicar derechos de la mujer aún por conseguir como: Luchar contra la desigualdad salarial, erradicar la violencia, acoso y explotación sexual, ocupar puestos directivos en empresas, participación de las mujeres en política, erradicar el machismo y la violencia de género desde el nacimiento. Todos los 8 de marzo las mujeres de todos los continentes a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas se unen para conmemorar la lucha de las mujeres por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de sus derechos. El pedido por una justicia anti patriarcal.

¿Por qué el color violeta para la celebración de este día?

En los inicios de la lucha feminista, las tonalidades escogidas por las sufragistas inglesas en 1908 fueron el morado, el blanco y el verde. La activista inglesa, Emmeline Pethick, lo explicaba así: “El violeta, color de los soberanos, simboliza la sangre real que corre por las venas de cada luchadora por el derecho al voto, simboliza su conciencia de la libertad y la dignidad. El blanco simboliza la honradez en la vida privada y en la vida política. Y el verde simboliza la esperanza en un nuevo comienzo. Sin embargo, la explicación más extendida es la de la tragedia sucedida en la fábrica téxtil, Triangle Shirtwaist, de Nueva York. 

Las mujeres que confeccionaban camisas de hombre y estas prendas, supuestamente, eran de color lila. La leyenda cuenta que el humo que salía de la fábrica después del incendio, y que se podía ver a kilómetros de distancia en toda la ciudad de Nueva York, era de color violeta. Por ello, el color que tiñe las calles cada 8 de marzo es el violeta.

Las mujeres panameñas también alzamos nuestra voz, hablamos alto y claro. 

Si, a la igualdad de género. No al maltrato por parte del estado, ni de la sociedad. 

Nos habla Fermina Urriola Rodríguez mujer campesina de la comunidad de Los Mendozas en San Francisco Veraguas, Feminista comunitaria, lideresa de la organización “Red Ecológica Social Agropecuaria de Veraguas” (RESAVE).

Nos dice lo siguiente: 

¨Hablar de la igualdad de género, es un tema amplio, la primera vez que escuché sobre la igualdad de género fue en las capacitaciones que obtuve. Para nosotras las mujeres no es nada fácil, ya que al salir de nuestros hogares e involucrarnos a luchar, hay muchos obstáculos en el camino, en especial de parte de la pareja ya que no nos dejan participar, y aún cuando esa persona no acepta que como mujer tenemos los mismos derechos, convencerlos de este pensamiento que la mujer puede hacer un gran trabajo igual al hombre, tanto fuera de casa como dentro de casa, que dedicamos tiempo a nuestro hogar, también podemos dedicar tiempo a luchar y seguir adelante por nuestras convicciones.

Si recapacitaran y lucharan junto a nosotras sería distinto, pero lamentablemente para las mujeres campesinas e indígenas de la provincia de Veraguas se hace difícil, siento que no hay una equidad de género, hay mujeres que sufren, las consecuencias de este tipo de discriminación de parte del género masculino y la misma sociedad, pero esto no es motivo para quedarnos allí sin hacer nada hay que seguir, unirnos a mujeres que luchan por los mismos derechos a que nos reconozcan por igualdad de género. Que a veces no lo hacemos por miedo al qué dirán y nos quedamos estancadas sin voz. A pesar de todos este desafió actualmente, vemos mujeres qué se suman a la lucha se atreven a hablar para defender los recursos que nos provee el sustento diario, como mujer campesina lucho con (RESAVE) por nuestros territorios, el agua y deseo que más compañeras se sumen, que salgan y no teman, ya que por experiencia propia aún hay mujeres que no tienen esa igualdad con su pareja y se sienten atemorizadas, si seguimos con miedo no podemos salir a defender nuestros derechos.

Así que en este día Internacional de la mujer exhorto a todas las mujeres indígenas, campesinas, afros, de nuestro Panamá a unirnos a luchar en contra de las desigualdades contra la mujer de igual manera contra la desigualdad contra los pueblos, como mujeres resistentes y luchadoras tomar conciencia de los conflictos que nos afectan como mujer y como sociedad, No dejar que el poder estatal se apodere de todo, e inculcarle a nuestras hijos e hijas el valor de la igualdad, para seguir adelante. Ese es el objetivo, enseñar a la familia a que se involucre, y aprendan a resistir y luchar unidos en igualdad en los conflictos que nos rodean, este sería mi mensaje en este día. MUJER, de nosotras depende no solo el mejoramiento de una familia si no del país, muchas gracias y un gran saludo, a aquellas mujeres en resistencia y luchadoras que hacen un esfuerzo por salir adelante, bendiciones Dios nos ilumine para seguir en la búsqueda de mejores días, muchas gracias. ¨ 

Nuestro mensaje enérgico y de rechazo ante un modelo de desarrollo explotador, discriminador, racista y agresor. Que no solo violenta nuestra integridad como mujeres, sino también a nuestro entorno, pensamiento, sueños y modo de vida.

Como cada día, nos posicionamos como mujeres, madres, hijas y productoras de la esperanza contra toda agresión proveniente del capitalismo voraz como se da por medio del saqueo de nuestros bienes ecológicos por el extractivismo minero, de aguas y tierras.

Nuestras solidaridad con otras hermanas, compañeras y mujeres en resistencia, así como a sus pueblos.

Seguimos luchando, seguimos caminando por otro modelo de vida solidario. ecológico y justo.

Equipo de mujeres del Colectivo Voces Ecológicas COVEC

 

Fuente: Radio Temblor

RESULTADO | Editales Convite Público 001/2022

Hace clic para descargar el archivo en pdf

Se comparte los Resultados de la Edital de Invitación Pública: Nº 001/2022, propuesta profesional seleccionada para: LA EVALUACIÓN EXTERNA INTERMEDIA DEL PROYECTO “FORTALECIMIENTO DE LA RED JUBILEO SUR / AMÉRICAS EN EL LOGRO DEL DESARROLLO Y DE LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS” CONFORME EL CONTRATO Nº CSO-LA / 2018/401 -451.

Resultados de Editales 0012022

 

Despojo, feminicidios y discriminación, principales violencias contra mujeres y disidencias en los pueblos

Mujeres y disidencias sexo-genéricas de distintas entidades denunciaron las violencias que sufren por parte del Estado, el crimen organizado y los extractivismos empresariales, y que se reflejan en el despojo territorial, los feminicidios y transfeminicidios y la discriminación, durante el Encuentro Regional Mujeres y Disidencias en Defensa del Territorio «El Istmo es Nuestro», realizado el pasado 26 de febrero.

Una a una, las mujeres y disidencias que participaron en el Encuentro compartieron las experiencias de violencia tanto en sus comunidades como en las ciudades, entre las que destacaron la discriminación por sus preferencias e identidades sexuales, la exclusión sistemática y persecución, los feminicidios y transfeminicidios, la violencia económica y el despojo territorial por parte de los gobiernos y empresas a través de los megaproyectos.

Durante el Encuentro, expusieron las problemáticas que atraviesan las mujeres y disidencias en los estados de Oaxaca, Veracruz, Estado de México, Morelos y Jalisco. Entre ellas, señalaron la resistencia y organización frente a la imposición del Corredor Transístmico, el Proyecto Integral Morelos, los parques eólicos, las mineras, el crecimiento industrial y el turismo.

Por otra parte, añadieron que también en los espacios comunitarios de sus pueblos son víctimas de violencia machista, que se refleja en la discriminación por sus identidades y preferencias sexuales hasta en la negación para participar en proyectos y toma de decisiones.

Frente al panorama, en el Encuentro las mujeres y disidencias acordaron la creación procesos de formación y búsqueda de información «para construir argumentos que no puedan desmentir» aquellas empresas que pretenden entrar a sus territorios, así como continuar con la organización de espacios para compartir las experiencias y estrategias de lucha desde cada comunidad.

A continuación el comunicado completo:

A LAS MUJERES Y DISIDENCIAS SEXO-GÉNERICAS

QUE LUCHAN CONTRA EL PATRIARCADO, EL CAPITALISMO Y POR LA VIDA EN MÉXICO Y EL MUNDO

C O M U N I C A D O

Marzo 2022

Este pasado sábado 26 de febrero de 2022, nos reunimos en Juchitán, Oaxaca, mujeres y disidencias sexo-genéricas de diferentes geografías y procedencias a compartir nuestras experiencias de vida y lucha, desde lo personal, hasta lo colectivo, en pequeño y en grande, desde el cuerpo y en el territorio, después de un largo día de trabajo y diálogo, hemos reflexionado lo que consideramos importante difundir y compartir:

Desde pequeñxs se nos impone la división sexual de los roles de género (la división de tareas entre niñas y niños), lo cual genera violencia al rechazar tareas de cuidado y trabajo doméstico, que se considera son únicamente solo para las mujeres; además a las niñas nos inculcan el matrimonio y la maternidad como único camino de vida. Todo esto se replica en nuestras organizaciones y luchas, limitando nuestra participación en procesos organizativos.

En nuestros hogares y comunidades, como mujeres y disidencias sexo-genéricas sufrimos discriminación por nuestra forma de vestir, de expresar nuestras identidades y preferencias sexuales. Somos etiquetadas como “rebeldes” por ser mujeres divorciadas, organizadas, por decidir dar prioridad a otras actividades que no tienen relación con las labores del hogar o el cuidado de nuestras familias. No nos permiten descansar, aportar ideas, impulsar y encabezar procesos o proyectos que surjan de nuestros propios intereses, menos aún si éstos se salen de lo aceptado.

La violencia económica es otra de las violencias que sufrimos, esta se manifiesta en las madres solteras, las casadas a las que su esposo cela porque les va mejor económicamente, las que optan por modelos de vida autogestivos y, en general, se expresa en todos aquellos ámbitos en que las mujeres y disidencias sexo-genéricas decidimos romper con lo socialmente aceptado/construido. En esta violencia también entra la dependencia económica de las mujeres con sus maridos/parejas/familias, así como a la escasa oferta laboral para mujeres y disidencias sexo-genéricas.

En los espacios comunitarios sobrevivimos a contextos de mucha violencia, que van desde las provenientes del Estado, el crimen organizado, los extractivismos empresariales, el despojo de nuestros territorios y también la violencia mortífera como son los feminicidios, transfeminicidios y toda forma de violencia contra nuestros cuerpos. En las periferias, las mujeres sobrevivimos al despojo de nuestras aguas, territorios y bienes comunes que son extraídos para las grandes ciudades, el extractivismo también incide en el aumento de enfermedades como el cáncer producto de la contaminación. Esta situación se agrava al no contar con acceso a la salud en nuestras comunidades.

En las ciudades sufrimos la exclusión sistemática y persecución al optar por formas de vidas que no se adaptan al sistema capitalista y patriarcal: cuando decidimos generar recursos económicos en planos informales se nos expulsa de espacios públicos, cuando construimos otras formas de relacionarnos con nuestro entorno y/o con otras personas se nos señala y discriminan. La pandemia del Covid-19 redujo nuestras opciones laborales y encima de eso, no nos permitían salir a vender.

También las mujeres y las disidencias sexo-genéricas sobrevivimos en territorios que están bajo el control del narcotráfico. Que no sólo empujan a las personas jóvenes a consumir sustancias sumamente dañinas para su salud, sino que evita que construyamos proyectos políticos desde abajo donde nos podamos organizar para denunciar o para construir otras formas de vivir, debido a las amenazas de muerte y atentados en contra de nuestras vidas e integridad física. Lo más complejo de ello, quizás, es que ya no hay mayor diferencia entre el Estado, el crimen organizado y la estructura militar/policial.

En el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, estamos sobreviviendo a los parques eólicos, que llegaron en 1994 y ninguna de las comunidades, mucho menos las mujeres, fueron consultadas al respecto. Esto afectó directamente nuestra flora, fauna y nuestras posibilidades para trabajar la tierra. Aumentó la contaminación y con ello afectó directamente nuestra salud. Además, con estos parques llegaron muchos hombres, obreros y trabajadores de las empresas, poniendo nuestros cuerpos en riesgo y convirtiendo a las niñas y mujeres de nuestra región en sus objetos de consumo. Tenemos pocas opciones para reproducir y defender la vida, por eso estamos organizadas.

El Istmo es un punto estratégico y generador energético para empresas privadas y trasnacionales, mientras que en nuestras comunidades padecemos la imposición de altas tarifas de electricidad a pesar de que nuestros hogares y vidas son muy austeras en el consumo energético. No sólo cargamos con el impacto sobre nuestros territorios, pareciera que además nos quieren cobrar dinero por despojarnos de nuestros territorios, aguas y vientos.

En el Estado de México y en general las periferias de las grandes ciudades, se ven despojadas de sus bienes comunes (agua, energía) para abastecer los centros. van en detrimento para abastecer zonas más privilegiadas con terribles consecuencias generadas por las grandes industrias, que fueron promesas de desarrollo que nunca se ha visto reflejado en nuestras vidas y en nuestra economía. Las afectaciones van desde el despojo de nuestros territorios, comunidades y la falta de alternativas para existir, hasta el aumento de enfermedades gracias a la alta contaminación y la imposibilidad de optar por formas más agradables para sobrevivir. Además, nuestras vidas como mujeres se encuentran en constante peligro en las calles, en las escuelas o trabajos, y muchas de nosotras, no estamos seguras ni tranquilas dentro de nuestros hogares. En todo momento vivimos bajo el yugo de la violencia feminicida y patriarcal.

En Morelos estamos en resistencia en contra la termoeléctrica, gasoductos, ampliación de autopista, minería y complejos turísticos. El turismo también es una forma de despojo, que nos quita territorio y nos arroja a servir a las personas turistas que llegan a contaminar nuestros territorios.

En Jalisco sobrevivimos al despojo por la industria y uno de nuestros ríos ha sido reconocido como uno de los más contaminados de Latinoamérica e incluso del mundo, según Naciones Unidas. Hace 40 años el municipio fue declarado de vocación industrial, conforme ha crecido la ciudad de Guadalajara ha crecido la contaminación porque el río sirve como desagüe de sus drenajes. Hay incineradores biológicos infecciosos. Es considerada una ciudad industrial porque produce mucho dinero, pero genera más daños a largo plazo por la contaminación. Hace dos años querían instalar una termoeléctrica y al momento de oponernos, el presidente dijo: “¿por qué se quejan de tener un enfermo renal en su casa si les da para trabajar?” En todas las casas hay enfermos renales, de cáncer, toda la industria produce múltiples enfermedades. Nos enfrentamos ante un monstruo que ha impuesto enfermedad y muerte y ha diluido nuestra identidad y fuerza como comunidad. Las empresas van de la mano con el gobierno y el crimen organizado, han fomentado todo este infierno medioambiental. No es casualidad, que Juanacatlán sea el que tiene mayor número de feminicidios, desapariciones, fosas. Esto hace que la gente viva con miedo y hace muy difícil que pueda organizarse.

En el Istmo, ahora tenemos también la amenaza del interoceánico. El cual va a afectar todo: van a derribar varias partes de bosque para ampliar las vías, contaminarán las aguas y con ello vendrán más enfermedades. Todo eso viene desde Chiapas hasta toda la región, todo el estado, y también el de Veracruz, en la parte de Oaxaca se están abriendo carreteras más grandes donde se van a conectar todos los megaproyectos. El interoceánico es una puerta para el gran capital y un muro de contención para las personas migrantes que intentan llegar a Estados Unidos. Por ello es clave compartir nuestras experiencias, para que las compañeras que resisten en el Istmo tengan referencia de la historia de los corredores industriales y los efectos negativos sobre las comunidades, la naturaleza y las mujeres. Los megaproyectos vienen acompañados de procesos de muchísimas violencias.

Ante todo, este contexto de despojo y muerte, hemos decidido y acordado lo siguiente:

– Construiremos redes de contrainformación para compartir experiencias sobre los distintos procesos que atravesaron nuestras comunidades, territorios y nosotras: las mujeres y las disidencias sexo-genéricas. Para esto, crearemos procesos de formación y búsqueda de información sobre las empresas que quieren entrar en nuestros territorios para construir argumentos que no puedan desmentir.

– Necesitamos más encuentros para compartir información y experiencias. Es necesario pensar en un encuentro nacional de mujeres en contra del despojo territorial y en repudio a la violencia que acompañan los megaproyectos de muerte y de desarrollo. En él, debemos hablar de lo que nos duele con otras compañeras, no juzgarnos entre mujeres y disidencias sexo-genéricas y generar redes de cuidado entre nosotrxs.

– Continuaremos movilizándonos en contra del gobierno y las empresas extractivistas.

– Es indispensable generar espacios socio educativos, lúdicos, de enseñanza y aprendizaje mutuo que sirva como espacio para compartir información y posibilite procesos organizativos.

– Convocamos a todos los procesos organizativos de mujeres, disidencias sexo-genéricas indígenas, rurales, urbanas y de quiénes viven todos los tipos de opresión a continuar creando alianzas de conocimientos, saberes y acción.

Desde Juchitán, Oaxaca:

¡CONTRA EL PATRIARCADO Y EL CAPITALISMO!

¡NUESTRAS LUCHA ES POR LA VIDA!

¡NI NUESTROS CUERPOS NI NUESTROS TERRITORIOS, SON MERCANCÍA!

¡SOMOS GUARDIANXS, DEFENSORXS, GUERRERXS, SOMOS TIERRA Y TERRITORIO!

¡AQUÍ ESTÁ LA RESISTENCIA TRANS Y TODA IDENTIDAD QUE NO SE APEGUE A LA NORMA ESTABLECIDA!

FUERA PROYECTOS EXTRACTIVISTAS Y NEOLIBERALES DE NUESTROS TERRITORIOS

¡EL ISTMO ES NUESTRO¡

NO DEL INTEROCEÁNICO

Tomado de: desinformemonos.org

Fuente: Radio Temblor

Organizações denunciam privatização da Eletrobras à Comissão de Direitos Humanos da OEA

Modelo de privatização “viola honra e dignidade humana” ao afetar fornecimento elétrico aos mais vulneráveis, além das violações de comunidades indígenas e ribeirinhos em obras de transmissão de energia na Amazônia. A denúncia foi protocolada pelo Jubileu Sul Brasil, demais entidades e movimentos populares, em Washington.

Por Flaviana Serafim – Jubileu Sul Brasil

Dezenas de organizações da sociedade civil, entre as quais a Rede Jubileu Sul Brasil, movimentos populares e entidades sindicais do país denunciaram formalmente o Estado brasileiro à Comissão Interamericana de Direitos Humanos (CIDH) da Organização dos Estados Americas (OEA) por violação de direitos fundamentais. A denúncia foi protocolada nesta quinta-feira (3) na sede da CIDH, em Washington, nos Estados Unidos, por advogados da Advocacia Garcez, que representa as organizações e movimentos.

O requerimento à Comissão é para que adote, com urgência, uma medida cautelar para “compelir o Estado Brasileiro” a revogar a Lei 14.182/21 do plano de desestatização da Eletrobras, suspendendo de imediato o processo de privatização e abrindo uma ampla participação social nos debates e processos decisórios sobre a privatização da empresa pública.

As entidades denunciaram a violação ao Direito à Participação Social em Assuntos Políticos, uma vez que o Estado não promoveu meios efetivos e eficazes de participação social no processo de privatização da Eletrobras, apesar da relevância do debate e do interesse público.

Por isso, a denúncia requer à CIDH que o Estado brasileiro faça consultas públicas, garanta acesso à informação e participação nos processos decisórios, entre outros, às comunidades indígenas afetadas pela construção do Linhão de Tucuruí. A obra vai de Manaus (AM) até Boa Vista (RR) atravessando terras indígenas ao longo dos 720 quilômetros da linha de transmissão.

Requer também consultas sobre os impactos tarifários da privatização na população mais vulnerável e sobre o cumprimento de obrigações internacionais. Reivindicam ainda que o Estado respeite o devido processo legal das ações que tramitam na Justiça questionando o modelo de privatização.

Além do Jubileu Sul Brasil, a denúncia é assinada, entre outros, pelo Coletivo Nacional dos Eletricitários e o Movimento dos Atingidos por Barragens (MAB).

Confira abaixo a íntegra da denúncia e também o vídeo gravado pelos advogados que representam as entidades.

Na imagem de capa, trecho do linhão do Tucuruí. Foto: PAC/Reprodução portal Amazônia Real.

Fuente: Jubileu Sul Brasil