Tejedoras de sueños: Experiencias de mujeres emprendedoras en la prevencion del COVID19

“(..) Oh tejedora de sueños,

creo que podemos alcanzar la luz de la mañana,

aunque el amanecer puede llegar pronto,

todavía puede haber algo de tiempo.

Llévame lejos al lado brillante de la luna

y encuéntrame en el otro lado (…)”

Gary Wright

Autora: Liliana Sierra Sánchez

La irrupción de la COVID-19 ha sacudido al mundo, sociedades enteras viven una reconfiguración de las cotidianidades. Para la gran mayoría de las y los habitantes de este planeta, ha significado aislamiento, incertidumbre, depresión, enfermedad, dolor y muerte. Ante este panorama, afloran todo tipo de reacciones, individuales, colectivas, gubernamentales, de organizaciones de la sociedad civil…

En el caso de países donde impera el capitalismo más despiadado, los efectos negativos son los que predominan, en otros, como Cuba, la realidad adquiere matices diferentes y la solidaridad resalta como principio fundamental, no solo destinada a otras naciones, sino dentro de la propia isla.

Historias cotidianas emergen y nos muestran una cara más humana del contexto, esas historias que merecen ser narradas para orgullo de quienes vivimos en este pedazo de tierra rodeada de mar.

Es el ejemplo de las experiencias protagonizadas por mujeres de varios lugares de la geografía habanera, como Marianao, La Lisa, El Cerro, Párraga, La Ceiba, incluso de otras provincias del país. Ellas han escrito páginas de cooperación desde lo más individual hasta lo más colectivo; así lo narran integrantes del movimiento de Mujeres por la Equidad y la Economía Popular, Solidaria y Feminista, proceso acompañado por la Red de Educadoras y Educadores Populares y el Centro Martin Luther King.

Iliana Caridad Caballero León, integrante del equipo de coordinación de la Red de Educadorxs Popularxs en el territorio Marianao- Párraga- La Ceiba, y miembro de la Mesa de Coordinación de los Talleres de Transformación Integral del Barrio en la Habana, confiesa que responder preguntas es difícil para ella porque casi siempre cuando vives un proceso te apasionas y no eres suficientemente objetiva, pero accedió a contar sobre sus vivencias durante estos meses. 

“Cuando nos dimos cuenta que íbamos a tener que aislarnos, estar en casa, nosotras que acostumbramos a trabajar con las personas, lo primero que debíamos ver era cómo nos organizábamos, tanto las mujeres del movimiento que acompañamos como proceso, como las talleristas y las educadoras populares. Nos dimos cuenta que algunas de nosotras teníamos una garantía salarial, pero la mayoría de nuestras compañeras no estaban en la misma posición, y empezamos a descubrir qué podíamos hacer, así comenzamos a confeccionar artículos de protección como los nasobucos, sin recursos materiales prácticamente, con lo que encontramos en nuestros hogares o pidiendo telas. Hicimos varias de estas prendas para nuestros vecinos, primero de manera individual, incluso a mano; luego nos prestaron máquinas de coser y empezamos a hacerlo de manera organizada para los círculos infantiles, los puestos de mando, los consejos de defensa, los que pesquisaban, los consultorios médicos, los hogares para niños sin amparo familiar… después nos percatamos que había hospitales que no tenían suficientes uniformes sanitarios y se los hicimos, también los nasobucos, por ejemplo para el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, para los consultorios médicos…

A la vez, vimos que había organizaciones e instituciones no gubernamentales que querían apoyar el enfrentamiento a la COVID- 19, que tenían relaciones de trabajo con nosotros, entonces les pedimos que contrataran a las mujeres para que pudieran ayudarse entre sí, además de ayudar a los demás; y con precios muy solidarios hicieron nasobucos,  arreglaron la ropa del hogar de ancianos, confeccionaron uniformes, y esto les permitió a ellas tener una entrada económica.

Nosotras trabajamos articuladamente, ayudamos a los puestos de mando, al gobierno, a la salud pública, hicimos mapas epidemiológicos para encontrar donde estaban los peligros de salud en el municipio, contribuyendo así a la lucha contra el virus.

En este contexto, aprendimos a usar las redes sociales, a posicionar criterios, ideas, valores, contando lo que somos, lo que hacemos, mostrando nuestra verdad, sin discutir”.

Algo similar expresa Tania Sardá Noriega, Especialista Principal del Taller de Transformación Integral del Barrio Los Ángeles, integrante del equipo de coordinación de la Red de Educadorxs Populares del territorio  Marianao- Párraga-La Ceiba, quien afirma que ser parte de la experiencia de Mujeres por la Equidad y la Economía Popular, Feminista y Solidaria, ha significado un reto, en el que han tenido que plantearse metas para alcanzar los resultados que hoy muestran y que les han permitido enfrentar esta etapa de la COVID-19 con mayor organización y responsabilidad social.

“Durante este tiempo hemos tenido la oportunidad de mantener muy en alto los valores y principios  de la justicia social y de la economía popular y solidaria, dando ejemplos de la solidaridad, la ayuda mutua, la sororidad y el accionar resiliente en la búsqueda del bien común a partir de sus aportes en beneficio de los más vulnerables, destacándose la entrega y donación de nasobucos, de medios de protección sanitaria para el personal de salud del Hospital Juan Manuel Márquez, del Asilo Hermanas Giral, Círculos infantiles  de las localidades cercanas, grupos de riesgos y población en  general.

Asimismo, creo que también nos favoreció el buen sentido de pertenencia de nuestras mujeres y su disposición de aportar un granito de arena a la erradicación de esta pandemia que ha separado a muchas familias y tantos muertos ha provocado”.

II

Hacer por sí mismas y por lxs otrxs, ha constituido una premisa para estas mujeres en tiempos de coronavirus, pero no solo lo vivieron como una red de apoyo hacia afuera, sino que también debieron ayudarse cuando algunas de ellas sufrieron en carne propia los efectos de la enfermedad.

En tal sentido, Iliana Caridad (Cary) nos explica: “En este proceso hubo una familia que se enfermó, la de Alina Saborit; su mamá y su hija estuvieron aisladas y luego fueron confirmadas como casos positivos; fue un momento difícil, y nosotras teníamos grupos de whatsapp, por ahí nos comunicamos, les dimos aliento. Después tuvimos otra compañera del Cerro enferma, Amparo, y le mandamos mensajes, nos preocupamos por el resto de la familia. Del mismo modo, tuvimos otra compañera que se descompensó de la diabetes, entonces recogimos dinero y alimentos para apoyarla, hicimos cola y le compramos lo que necesitaba”.

Alina Saborit López es líder de una iniciativa económica: el atelier Atrévete, eres más, comunicadora popular y también miembro de la Red Ecuménica Fe por Cuba y la  Red de Educadorxs Populares de  Marianao- Párraga-La Ceiba, animadas por el CMMLK. Ella narra, todavía emocionada, los instantes complejos que vivió su familia: “Primeramente mi hija se puso muy mal, muy angustiada, cuando se enteró que su abuela fue positiva, ella con 17 años entró en pánico, sentía que iba a ser señalada y que nadie iba a querer hablar con ella, luego supo que también era positiva en el centro de aislamiento, pero los médicos fueron cuidadosos y la trataron con mucho amor. Luego en el hospital tuvo algunas complicaciones, sin embrago yo sabía que estaba en buenas manos, me sentía segura de que recibiría los mejores cuidados, y finalmente se recuperó, igual que mi mamá. Todo el tiempo recibimos el aliento y la las muestras de preocupación de nuestras compañeras y de lxs miembros de las Redes. Y es que en este tiempo de Covid, en medio de una situación tan difícil que nadie esperaba, en la que muchos planes y proyectos se detuvieron, tomamos la posición desde la Red de Educadorxs Populares, desde la Red Ecuménica y como mujeres emprendedoras, de acompañar a otros y a otras siendo solidarias, y esto tiene una retroalimentación en nosotras”.

III

Más de 60 mujeres, aunque también se involucran hombres, forman parte de esta experiencia de Mujeres por la Equidad y la Economía Popular, Solidaria y Feminista, que es gestionada de forma colectiva por una Mesa Nacional de los Talleres de Transformación Integral de los Barrios. En su mayoría, se trata de personas que han experimentado la violencia y la discriminación y han encontrado un espacio para realizarse y romper estos ciclos. Sobre la finalidad y sentidos de la experiencia, afirma Cary:

“Nos diferenciamos del trabajo por cuenta propia en que nuestro objetivo es hacer prevalecer los valores más humanistas, más solidarios, más revolucionarios, que permiten que nuestro sistema se perfeccione. Sabemos  que aunque la felicidad pueda ser personal, debemos pensar en la felicidad familiar, colectiva, de la nación, en que el sistema socialista tiene defectos pero podemos mejorarlo con nuestras acciones. Así, en vez de vender los nasobucos, se repartieron para apoyar a las familias, a las personas mayores, a familias numerosas. Esos valores del socialismo están en cada una de las actividades que hacemos, en mí se ve cuando me doy cuenta que hay una familia que no puede protegerse y yo la ayudo, o comparto lo que tengo, de manera organizada. Esos valores se han visto en este tiempo que ha sacado no solo lo malo sino también lo mejor del ser humano.

Preferiblemente mujeres pertenecen al movimiento, pero están involucrados también los esposos, los hermanos, los amigos, vecinos, profesores …

Ante la pregunta de por qué constituirse como un tejido social organizado, reflexiona un poco y luego responde: “la organización siempre es importante porque te permite saber cuál es tu meta, y para alcanzarla por el camino te vas encontrando con más personas y estás preparado para afrontar lo que se te presenta, la organización te ayuda en el camino al fin que tú tienes, si lo  que queremos es un socialismo mejor, más vivible, que todxs estemos incluidxs, que aportemos, tiene que estar claro cómo lo voy a hacer y hay que organizarse. Es verdad que el país tiene muchas organizaciones que no suplantamos, pero mientras mejores conductas ciudadanas tengamos desde la manera en que nos organizamos, pues perfecto. Porque yo no dejo de ser cederista, federada, militante del partido, pero también soy una mujer que cree que podemos hacer más cosas no necesariamente desde ahí. Las puedo hacer con personas que se están apartando y las puedo volver a traer para entender que estos son mis valores, que estas son mis posibilidades y que ser un cuentapropista no me convierte en contrarrevolucionario ni capitalista, me hace sencillamente una persona que pone sus habilidades a su propio servicio, pero también al de su familia, de su país, de otra manera.

En el movimiento queremos equidad, que nadie se quede fuera, no solo entre hombres y mujeres, equidad también entre las mismas mujeres, de verdad ayudarnos”.

En tal sentido, Tania Sardá también tiene un criterio claro que parte de su testimonio de vida: mi experiencia como Educadora Popular y coordinadora es que nuestras mujeres del territorio han demostrado su capacidad para desarrollar procesos comunitarios con un alto valor de humanismo y de solidaridad que apuesten por nuestro proyecto socialista cubano.

Mientras, Alina confiesa que siendo la mayor de 5 hermanos, desde pequeña siempre tuvo el deseo de ser dueña de un negocio donde los beneficios fueran equitativos:

“Parecía un imposible, pero luego a través de los talleres de transformación integral sobre temas de economía solidaria, encontré el camino y hoy soy parte de una iniciativa bajo este principio, desde una mirada de equidad de género, y así he crecido en valores humanos, me he empoderado, esto me ha dado identidad y una familia que somos las mujeres que formamos el colectivo de trabajo”.

Entre los principales impactos que han tenido estas iniciativas, están el crecimiento personal de lxs involucradxs; la multiplicación de otras iniciativas económicas con la misma visión, el reconocimiento de la comunidad. Para estas mujeres, la Economía Popular y Solidaria es no pensar más en una, es ver y sentir las necesidades de los demás, es algo que se hace de corazón, es el crecimiento de todxs. A la vez, evalúan su participación no solo desde el punto de vista de la remuneración económica, sino que valoran el aprendizaje, la convivencia, la posibilidad de tratar temas como la violencia de género o la salud reproductiva. Para ello son acompañadas, asesoradas, reciben procesos formativos en diferentes tópicos, desde el Centro Martin Luther King, los TTIB y otras organizaciones. En general, las participantes se sienten más fuertes, valorizadas, con mayor autoestima por su conocimiento y su capacidad de innovar; y caminan hacia una mayor organización para su actuación en el contexto, ampliando su alcance a otras provincias, experiencias, a otras mujeres y hombres que deseen gestionar sus iniciativas económicas de manera cooperada y recreando valores socialistas, a partir de la participación activa, consciente e intencionada de cada participante.

Se trata de sumar y multiplicar para fortalecerse y para hacer una mayor contribución al proyecto revolucionario; de entender políticamente que no es cuestión solo de coser, o hacer pan para vender, sino que han encontrado un modesto camino para hacer un aporte al socialismo, con la toma de decisiones colectivas que beneficien a la mayor cantidad de personas.

No son utopías, son realidades que se escriben y protagonizan en nuestras comunidades, en medio de un contexto donde la solidaridad se convierte en una apuesta por la vida.

 

Fuente: Centro Martin Luther King

El 26 de octubre: #LunesContraLaDeuda – 14° Foro de Denuncia: Energía / Modelo Productivo

El lunes 26 de octubre, a las 17 hs., el Juicio Popular a la Deuda y al FMI desarrollará su 14º Foro de Denuncias con el eje puesto en la Energía y el Modelo Productivo, es decir, en cómo el endeudamiento público al servicio de la usura forma parte de un concreto modelo productivo y de utilización de la energía, con sus graves consecuencias sobre los trabajadores, los pueblos, la sociedad y la naturaleza. El Foro será transmitido en vivo por el canal de Youtube de la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda: https://youtu.be/ivCxMCRh90k

En este 14° #LunesContraLaDeuda, presentarán denuncias Luciana Ghiotto, de ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras especulativas para Ayuda a los Ciudadanos) Argentina; Hugo Godoy, Secretario General de la ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y Secretario General Adjunto de la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina) Autónoma; Gastón Kuttnick, delegado de APTA (Asociación de Personal Técnico-Aeronáutico)-Austral y militante de Opinión Socialista; Julio Acosta, Secretario General de FeTERA (Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina); Fernando Cabrera, de Observatorio Petrolero Sur; Gustavo Lahoud, docente e investigador en Energía y Política Exterior, integrante de Unidad Popular; y Aldana Castagno, de Marea Roja en la ILPS (Liga Internacional de Lucha de los Pueblos).

Los Foros de Denuncia #LunesContraLaDeuda, constituyen un primer momento del Juicio Popular a la Deuda y al FMI, impulsado en el marco de la Campaña popular por la suspensión del pago e investigación de una deuda que se entiende ilegítima, ilegal y odiosa, con grave incidencia en las diversas dimensiones de la vida cotidiana. Cada Foro cuenta con la presencia y preguntas de integrantes del Tribunal popular – Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Nina Brugo, Alejandro Bercovich y Miguel Julio Rodríguez Villafañe – y de les fiscales Liliana Costante, Verónica Heredia y Carlos Zerrizuela.

Anteriores Foros de Denuncia abordaron el nefasto impacto de la deuda pública y el FMI sobre la Salud; el Hambre, la Soberanía Alimentaria y el Territorio; el Trabajo; los derechos de las mujeres, feminismos y disidencias sexuales; el Agua y el Extractivismo; los Pueblos Originarios; la Educación; el Hábitat; Niñez y Juventud; Jubilades y la Crisis Climática; Pueblos de Nuestra América. Las videograbaciones de estos Foros están disponibles en este mismo canal de la Autoconvocatoria Deuda.

Están convocadas todas las organizaciones populares a participar en el Juicio Popular a la Deuda y al FMI, compartiendo sus denuncias, acercando sus testimonios y documentación, organizando una audiencia o actividad relacionada. Invitamos a comunicarse a través de los canales de la Autoconvocatoria, o directamente al correo juiciopopulardeuda@gmail.com .

¡FRENTE A LA DEUDA Y AL FMI, IMPULSAMOS UNA AMPLIA CAMPAÑA POPULAR!
¡SUSPENSIÓN DEL PAGO E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA ILEGÍTIMA, ILEGAL Y ODIOSA!
¡QUE PAGUEN LOS QUE SE BENEFICARON DEL FRAUDE DE LA DEUDA!
¡LA DEUDA ES CON EL PUEBLO!

AUTOCONVOCATORIA POR LA SUSPENSIÓN DEL PAGO E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA

Chile.Triunfa la voluntad de un pueblo en el Plebiscito 2020 por una nueva constitución

Histórico día para el pueblo de Chile, al decidir por una nuevo camino, una nueva constitución…

El pasado domingo 25 de octubre de 2020, miles de ciudadanos emitieron su voluntad de hacer cambios a la Constitución de Chile a través de un Plebiscito. Constitución que data de 1980 tras el golpe de estado ejecutado por Augusto Pinochet al presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973.

Entusiasmo, abrazos y alegría desbordada en las calles de las ciudades chilenas. El Proceso Constituyente sigue su curso tras una jornada histórica, en la que el 78% de la población aprobó reemplazar la Constitución.

Según datos: 5.885.721 personas votaron ‘sí’ a la pregunta “¿Quiere usted una nueva Constitución?” frente a 1.600.000 que votaron que no, el 21,73% de la población. La participación superó la mitad del censo, a pesar de las medidas de seguridad por la pandemia. Se trata de la votación más mayoritaria desde que el voto dejó de ser obligatorio en el país, en el año 2012.

En abril de 2021 se llevará a cabo la elección de los 155 integrantes de dicha asamblea constituyente, en la que se establecerá la paridad entre hombres y mujeres. Se tratará de la primera Constitución del mundo redactada por tantos hombres como mujeres. Antes se debe debatir cómo estarán representados los pueblos originarios. 

Una vez se elija la asamblea, en mayo se registrará la Convención que redactará la nueva carta magna del país. Tendrán un año para hacerlo, y la Constitución se deberá ratificar en un nuevo plebiscito que tendrá lugar no antes de mayo de 2022.

Con la votación de ayer domingo, 25 de octubre, Chile da un paso más para desandar el camino por el que el militar golpista Augusto Pinochet encaminó al país. 

La revuelta chilena, que estalló por el aumento del precio del billete de metro, puso en jaque la aplicación ortodoxa del plan de Milton Friedman y sus “chicos de Chicago”, los llamados “Chicago Boys” que dirigieron económicamente los designios de la dictadura y cuya impronta se mantuvo en la democracia de la “Concertación”, un proyecto de transición a la democracia con luces y sombras pero que no modificó el rumbo de ortodoxia neoliberal seguido por el país. 

La región con este histórico proceso popular en Chile, junto a las elecciones de Bolivia, las movilizaciones sociales ante el post neoliberalismo y ataques de la derecha local auspiciada por Estados Unidos. Abre otro sendero hacia la justicia social y democracia configurada por las colectividades y nuevo sujeto ideopolítico.

Redacción Radio Temblor internacional con apoyo de www.elsaltodiario.com

Fotografía: Cientos de personas celebrando los resultados parciales del plebiscito constitucional por una nueva Carta Magna, en Santiago (Chile). Foto: EFE / Alberto Valdes

 

Fuente: Radio Temblor

20 anos depois: o Plebiscito da Dívida, as suas sementes e os seus frutos

Colagem com fotos e palavras recortas de jornais e revistas. Ao fundo, um homem vota durante um plebiscito. No primeiro plano, a frase: “20 anos Plebiscito da Dívida Externa

 

“Não podemos permitir que a atual e as novas gerações percam a memória do que aconteceu, aquela memória que é garantia e estímulo para construir um futuro mais justo e fraterno (…) Não me refiro só à memória dos horrores, mas também à recordação daqueles que, no meio dum contexto envenenado e corrupto, foram capazes de recuperar a dignidade e, com pequenos ou grandes gestos, optaram pela solidariedade, o perdão, a fraternidade. É muito salutar fazer memória do bem”.

As frases que abrem esse texto estão presentes na Fratelli Tutti, a mais recente encíclica do Papa Francisco. Versando sobre a fraternidade e a amizade social, a encíclica foi divulgada em 4 de outubro deste ano, dia de São Francisco de Assis, a quem é atribuído o ensinamento: “comece fazendo o que é necessário, depois o que é possível e, de repente, você estará fazendo o impossível”.

É justamente no sentido de fazer a memória do bem, de que nos fala o papa latinoamericano, que assume relevância relembrar uma experiência popular – que parecia impossível – feita há 20 anos, mas que teve início antes e permanece ecoando ainda hoje. Esse é o objetivo principal da série informativa “Comemoração e Memória”, que desde o início de setembro celebrou a memória e a história do Plebiscito Popular sobre a Dívida Externa, realizado em todo o Brasil entre os dias 2 e 7 de setembro de 2000.

As sementes do caminho

Mas como dito anteriormente, essa história só foi possível pelos seus antecedentes. E um marco determinante para o Plebiscito foi a 3ª Semana Social Brasileira, entre os anos de 1997 e 1999. Com o tema “Resgate das Dívidas Sociais: Justiça e Solidariedade na Construção de uma Sociedade Democrática”, a 3ª SSB – ação da Igreja Católica, que se caracterizou pela pluralidade e pelo alcance nacional – buscou evidenciar que os recursos destinados aos credores externos eram subtraídos de áreas essenciais para a promoção da dignidade humana.

Em articulação com a 3ª SSB, mas com uma composição ainda mais ampla, aconteceu entre 21 e 23 de julho de 1988, em Brasília, o Simpósio Nacional sobre a Dívida Externa, em que militantes sociais e especialistas da América Latina debateram a problemática do endividamento público, constatando que era urgente romper com as estruturas de dominação que destruíam a economia e a soberania nacionais.

Foi nesse Simpósio que se aprovou a organização do Tribunal da Dívida Externa, que ocorreu dos dias 26 a 28 de abril de 1999, no Teatro João Caetano, no Rio de Janeiro. Ao final de três dias de intensos debates, o veredito das 1200 pessoas presentes foi: “adívida externa brasileira, por ter sido constituída fora dos marcos legais nacionais e internacionais, e sem consulta à sociedade, por ter favorecido quase exclusivamente as elites em detrimento da maioria da população, e por ferir a soberania nacional, é injusta e insustentável ética, jurídica e politicamente”.

Como expressão de que o tema da dívida se demonstrava um problema não apenas brasileiro, o Tribunal se integrava à Campanha do Jubileu 2000, lançada em 1998 por uma coalizão internacional de igrejas e grupos de ativistas, em favor do cancelamento da dívida dos países de baixa renda e mais endividados.

Os frutos que são também sementes

Foi nesse contexto histórico de mobilização nacional e internacional que produziu-se,  na Semana da Pátria (que deveria chamar-se Mátria, dado o papel protagonista das mulheres para o nosso desenvolvimento), um Plebiscito que teve a participação de mais de seis milhões de brasileiras e brasileiros, à época algo equivalente a 5,16% do eleitorado do país.

Durante aqueles dias, mais de 90% das pessoas que se manifestaram nas 50 mil urnas instaladas por 100 mil voluntários em 3 mil municípios do país disseram: não ao pagamento da dívida externa, disseram não à manutenção do acordo firmado pelo governo federal com o Fundo Monetário Internacional (FMI) e disseram não ao comprometimento do orçamento público com o pagamento da dívida.

Demonstrando a conexão entre diversas mobilizações populares, o último dia de votações do Plebiscito foi a data da 6ª edição do Grito dos/as Excluídos/as, que teve o tema “Progresso e Vida, Pátria sem Dívida$” e problematizou o sistema de dependência financeira que subjugava o Brasil e demais nações empobrecidas.

Dois anos depois, entre 1 e 7 de setembro de 2002, mais de 10 milhões de cidadãs e cidadãos em 3.894 municípios disseram: não à adesão do Brasil à Área de Livre-Comércio das Américas (ALCA); não à permanência do governo nas negociações para a formação do bloco econômico; e não à cessão da base de Alcântara, no Maranhão, aos Estados Unidos.

Assim como o Plebiscito de 2000, o último dia de votações coincidiu com a realização do Grito dos/as Excluídos, naquela ocasião em sua oitava edição. Com o lema “Soberania não se negocia”, o Grito alertou que a ALCA era uma forma de negociar as riquezas dos países das Américas aos interesses do imperialismo estadunidense.

Meses antes do Plebiscito da ALCA e da 8ª edição do Grito, em janeiro de 2002, no âmbito do II Fórum Social Mundial, em Porto Alegre, o Tribunal Internacional da Dívida – formado por militantes e intelectuais de diferentes países do Sul Global – considerou ilegítima, injusta e insustentável ética, jurídica e politicamente a dívida externa dos países do Sul, apontando os bancos, as corporações transnacionais, os governos dos Norte, o FMI, o Banco Mundial e outras instituições financeiras internacionais como promotores das medidas que subalternizavam as nações empobrecidas.

Reivindicando um Brasil a serviço dos seus povos e com o tema “Mutirão por um novo Brasil: articulação das forças sociais para a construção do Brasil que nós queremos”, a 4ª Semana Social Brasileira, entre 2004 e 2006, propunha a elaboração de um projeto alternativo de sociedade solidária, sustentável, economicamente justa, politicamente democrática e culturalmente plural.

Na efervescência das mobilizações da 4ª SSB que mais de oito mil integrantes de dezenas de organizações e movimentos sociais encontraram-se em Brasília, em outubro de 2005, para a 1ª Assembleia Popular, que objetivou convergir ideias e propostas para a formulação de um Projeto Popular para o Brasil, sendo uma das sínteses o texto “O Brasil que queremos. Assembleia Popular: Mutirão por um novo Brasil”.

Dois anos depois, na semana do 7 de setembro de 2007, a população brasileira voltou a exercitar a democracia direta por meio do Plebiscito Popular A Vale é Nossa, em que 94,5% dos cerca de 3,7 milhões de brasileiros e brasileiras que foram às urnas defenderam a reestatização da Companhia Vale do Rio Doce.

Repetindo as positivas experiências de 2000 e 2002, a votação do Plebiscito de 2007 foi encerrada no dia do Grito dos/as Excluídos/as, que em sua 13ª edição teve o tema “Isto não Vale: queremos participação no destino da Nação”, fomentando debates sobre os aspectos que contribuíam e os que prejudicavam a construção de um projeto popular de Brasil.

Já após a virada da primeira década do novo milênio, a 5ª Semana Social Brasileira, entre 2011 e 2013, pautou a necessidade de fortalecimento da democracia participativa e direta, chamando todos e todas, a partir do tema “O Estado que temos e o Estado que queremos”, a construir, de forma coletiva, uma sociedade do bem viver, amparada nos fundamentos da solidariedade, da fraternidade e da sustentabilidade.

No último ano da 5ª SSB, e como parte daquela iniciativa, a 19ª edição do Grito dos/as Excluídos/as, que teve o tema “Juventude que ousa lutar constrói o poder popular”, denunciou os problemas enfrentados pelas juventudes brasileiras, em especial as que viviam nas periferias urbanas e rurais, e ao mesmo tempo anunciou que um novo país passava fundamentalmente pelo protagonismo desses/as jovens.

Naquele 7 de setembro de 2013, na Basílica de Aparecida, em São Paulo, o Grito se juntou à 26ª Romaria dos/as Trabalhadores/as que, sob o lema “Mãe Aparecida, ajude a libertar a juventude esquecida”, reuniu mais de 120 pessoas.

2020 e depois…

É com a inspiração de toda história diversa e plural que teve início, este ano, a 6ª Semana Social Brasileira, articulação promovida pela Conferência Nacional dos Bispos do Brasil, que se estenderá até 2022, com o tema “Mutirão pela Vida: por Terra, Teto e Trabalho”, direitos fundamentais, mas ainda negados à maioria da população. Os três “Ts” do tema são uma referência ao dito pelo Papa Francisco, em 2014, durante o 1º Encontro Mundial de Diálogo com os Movimentos Populares: nenhuma família sem teto; nenhum camponês sem terra; nenhum trabalhador sem direitos.

Num momento em que representantes públicos e empresas naturalizam milhares de mortes pela Covid-19 e pela necropolítica do governo federal, a 26ª edição do Grito dos/as Excluídos/as, realizada no último 7 de setembro, afirmou-se como um ato de resistência ao enfatizar “Vida em primeiro lugar”, denunciando a morte enquanto projeto de Estado.

Vale ressaltar que, em respeito ao necessário distanciamento físico como medida de proteção da saúde e das vidas, o Grito ocorreu tanto virtual quanto presencialmente, neste último caso garantindo-se todos os protocolos e recomendações das autoridades públicas de saúde.

Lançada em julho deste ano, entre o início da 6ª SSB e o 26º Grito, a Campanha A Vida acima da Dívida é a mais recente ação em nível regional de luta pelo não pagamento, anulação e reparação das dívidas financeiras dos países da América Latina e do Caribe.

Coordenada pelo Jubileu Sul/Américas e articulada no Brasil pela Rede Jubileu Sul, a campanha reúne uma multiplicidade de movimentos populares, pastorais sociais, organizações e coletivos de direitos humanos.

Com diversas iniciativas em curso por todo o Brasil e outros países latinoamericanos e caribenhos, por meio de ações de educação popular, mobilização social, incidência e articulação política, o propósito é “evidenciar o impacto destrutivo do acúmulo e pagamento de dívidas públicas ilegítimas na vida de nossos povos e da natureza”, conforme consta no documento político da campanha.

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

Luta pelo direito à vida das mulheres marca Semana de Ação Global

Atuação conjunta entre Rede Jubileu Sul e Coletivo Dandara fez parte da Semana de Ação Global Contra a Dívida e as Instituições Financeiras Internacionais (IFIs)

Exposição “16 Penhas” em José dos Campos. Foto: Centro Dandara de Promotoras Legais Populares.

 

Reivindicando a anulação, cancelamento e o não pagamento das dívidas e com uma série de atividades programadas, a Semana de Ação Global, que ocorreu do dia 10 ao 17 de outubro, foi uma resposta às deliberações do Fundo Monetário Internacional (FMI) e do Banco Mundial, organizações que estiveram reunidas no mesmo período.

A programação colocou em destaque os povos e a natureza, em busca de marcar a presença e torná-los protagonistas e principais vozes de seus territórios. Entre as atividades, foi realizada a ação conjunta da Rede Jubileu Sul Brasil com o Centro Dandara de Promotoras Legais Populares, de São José dos Campos, que construiu uma série de eventos em prol da defesa à vida das mulheres.

O Centro Dandara abordou o tema da dívida e suas consequências para as mulheres. Em São José dos Campos, foi realizada oficina de caracterização da “Exposição 16 Penhas: Controle Social | Pela Vida das Mulheres!”, na Praça Afonso Pena, antiga Câmara Municipal, em parceria com o Instituto Lélia Gonzalez e Coletivo de Juristas Feministas.

Essas oficinas de caracterização já eram parte das ações do Centro Dandara desde 2008. Consistem em 16 corpos mulheres talhados em madeira, feitos a partir de uma vivência na Casa Ângela (São Paulo) por um grupo de Promotoras Legais Populares – PLPs.

O nome é uma homenagem à luta de Maria da Penha Fernandes, e o total de 16 peças é alusiva à Campanha 16 + 5 dias de ativismo pelo fim da violência contra as mulheres, realizada desde 2003 no Brasil e em mais de 153 países, sempre entre os dias 20 de novembro a 10 de dezembro, da qual o Centro Dandara e outras instituições brasileiras foram responsáveis, em 2006, tendo como principais protagonistas da campanha as Promotoras Legais Populares de São José dos Campos. O nome da intervenção “Controle social | Pela Vida das Mulheres!” é também o tema adotado pelo Centro Dandara para o desenvolvimento de ações ao longo de todo este ano.

Devido à pandemia, o máximo de cuidado e prevenção foram tomados pelas organizadoras, com agendamento de horários e limite na participação simultânea de ativistas.

Parceria pelos direitos das mulheres

Segundo Marcela de Andrade, representante da Centro Dandara, essa foi apenas entre as várias ações realizações em conjunto com a Rede:

“Estamos em parceria já faz tempo, mas nossa atuação no projeto se dá via ‘Nós mulheres, na luta por direitos| Rota Crítica das Mulheres em Situação de Violência em São José dos Campos’ e estamos trabalhado o ‘Projeto PLP 20 anos| São José dos Campos’, assim como a realização do ‘Fórum Municipal dos Direitos da Mulher | Direitos Sexuais e Reprodutivos’”, completa.

A ativista lembra que a pandemia alterou todos os projetos do Centro Dandara, motivando o coletivo a incluir o Projeto Promotoras Legais Populares 20 anos que estavam programados na proposta do projeto, em outra dinâmica, ainda mais complexa com a necessidade do distanciamento social. “Nós já tínhamos uma ação com o tema, mulheres e suas reproduções sociais em tempos de pandemia. Aproveitamos esse tema para trabalhar a atividade agora já dentro do projeto da Ação de Fortalecimento”.

Marcela ainda destacou o trabalho conjunto com o Instituto Lélia Gonzalez e com o Coletivo de Juristas Feministas, “Nós aqui do Centro Dandara trabalhamos muito juntando outros coletivos, porque sozinho não se consegue nada”, ressalta.

Para ela, o incentivo da Ajuda a Terceiros, pelo Jubileu Sul Brasil, fez com que os coletivos pudessem demonstrar todos o seu potencial de mobilização. “Trabalhar com um projeto com essa ajuda financeira nos diz o quanto conseguimos fazer, realizar, e que só precisamos de um pouco de ajuda para a seguir em frente em nossa luta. Há muita capacidade de produzirmos material, porque temos muito conteúdo, muita história, muita vivência diante das muitas situações para articular política para as mulheres. Hoje temos um material que é muito elogiado, apesar de ser muito pesado, de ser triste de assistir”, completa.

Ambas organizações consideram a mulher negra como a parte da população mais prejudicada pela atuação dos bancos internacionais e criticam a cobrança de uma dívida que não deve ser reconhecida como nossa, como explica Rosa Miranda, do Instituto Lélia Gonzalez.

Uma das responsáveis pela organização da “Exposição 16 Penhas”, Rosa avalia que “o resultado da dívida externa brasileira impacta diretamente na vida da população mais pobre e preta. As mulheres negras são as mais afetadas, pois estão diretamente marcadas pelas situações de vulnerabilidade, são as mais atingidas pelo machismo e pela violência doméstica, além de serem afetadas pelos menores salários”.

Ela ainda retoma a discussão da má distribuição na carga de impostos na sociedade brasileira. “As mulheres negras representam mais de 55,4 milhões da população brasileira, que segue em luta por direitos básicos como saúde, educação, moradia, trabalho, cultura e lazer. As mulheres negras são as que mais pagam impostos de forma proporcional. Não estamos na base social apenas como força de trabalho e maioria da população, somos as que pagam mais tributos e, assim, sustentamos esta república”, finaliza.  

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil