La pandemia demuestra la necesidad de cooperación pese a las diferencias políticas

 

El impacto de la COVID19 puede medirse ya y podrá evaluarse en el futuro por la impresionante cantidad de personas infectadas, por las cifras inaceptables de muertes, por el daño indiscutible a la economía mundial, a la producción, el comercio, el empleo y los ingresos personales de millones de personas.  Es una crisis que rebasa con creces el ámbito sanitario.

La pandemia llega y se propaga en un escenario previamente caracterizado por la abrumadora desigualdad económica y social entre y dentro de las naciones, con flujos migratorios y de refugiados sin precedentes; en el que la xenofobia y la discriminación racial vuelven a aflorar; y en el que los impresionantes avances de la ciencia y la tecnología, particularmente en materia de salud, se concentran cada vez más en el negocio farmacéutico y la comercialización de la medicina, en vez de dirigirse a asegurar el bienestar y la vida saludable de las mayorías. 

Llega a un mundo lastrado por patrones de producción y consumo que se sabe son insostenibles e incompatibles con la condición agotable de los recursos naturales de los que depende la vida en el planeta, particularmente en los países más industrializados y entre las élites de los países en desarrollo.

Antes de que se identificara al primer enfermo, había 820 millones de personas hambrientas en el mundo, 2 mil 200 millones sin servicios de agua potable, 4 mil 200 millones sin servicios de saneamiento gestionados de forma segura y 3 mil millones sin instalaciones básicas para el lavado de las manos.

Ese escenario resulta más inadmisible cuando se conoce que a nivel global se emplean al año unos 618 mil 700 millones de dólares estadounidenses solo en publicidad, junto a un billón 8 mil millones de dólares estadounidenses en gasto militar y de armamentos, que resultan totalmente inútiles para combatir la amenaza de la COVID19, con sus decenas de miles de muertes.

El virus no discrimina entre unos y otros. No lo hace entre ricos y pobres, pero sus efectos devastadores se multiplican allí donde están los más vulnerables, los de menos ingresos, en el mundo pobre y subdesarrollado, en los bolsones de pobreza de las grandes urbes industrializadas. Se siente con especial impacto ahí donde las políticas neoliberales y de reducción de los gastos sociales han limitado la capacidad del Estado en la gestión pública. 

Cobra mayores víctimas donde se han recortado los presupuestos gubernamentales dedicados a la salud pública.  Provoca mayor daño económico donde el Estado tiene pocas posibilidades o carece de opciones para salir al rescate de quienes pierden el empleo, cierran sus negocios y sufren la reducción dramática o el fin de sus fuentes de ingresos personales y familiares. En los países más desarrollados, produce más muertes entre los pobres, los inmigrantes y, específicamente en Estados Unidos, entre los afroamericanos y los latinos.

Como agravante, la comunidad internacional afronta esta amenaza global en momentos en que la mayor potencia militar, económica, tecnológica y comunicacional del planeta despliega una política exterior dirigida a atizar y promover los conflictos, las divisiones, el chauvinismo y posiciones supremacistas y racistas.  

En instantes en que enfrentar globalmente la pandemia requiere impulsar la cooperación y estimular el importante papel de las organizaciones internacionales, particularmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el actual gobierno de los Estados Unidos ataca al multilateralismo y busca descalificar el reconocido liderazgo de la OMS. Continúa, además, en su mezquina intención de aprovechar el momento para imponer su dominación y agredir a países con cuyos gobiernos tiene discrepancias.

Son ejemplos ilustrativos las recientes y graves amenazas militares contra la República Bolivariana de Venezuela y la proclamación anteayer, por parte del presidente de los Estados Unidos, del Día y la Semana Panamericanos del 14 al 18 de abril, acompañada de declaraciones neocoloniales e inspiradas en la Doctrina Monroe contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, en recordación de la Conferencia Panamericana, condenada hace 130 años por José Martí. Por esos mismos días, se produjeron, en 1961, los combates de Playa Girón.

Otro ejemplo es el ataque inmoral y persistente contra el esfuerzo cubano de brindar solidaridad a aquellos países que han solicitado cooperación para enfrentar la COVID19. En vez de dedicarse a promover la cooperación y estimular una respuesta conjunta, altos funcionarios del Departamento de Estado de ese país dedican su tiempo a emitir declaraciones de amenaza contra aquellos gobiernos que, ante el drama de la pandemia, optan soberanamente por solicitar ayuda a Cuba. 

Estados Unidos comete un crimen y lo saben sus funcionarios cuando, al atacar en medio de una pandemia la cooperación internacional que brinda Cuba, se propone privar a millones de personas del derecho humano universal a los servicios de salud. 

La dimensión de la actual crisis nos obliga a cooperar y a practicar la solidaridad, incluso reconociendo diferencias políticas. El virus no respeta fronteras ni ideologías. Amenaza la vida de todos y es de todos la responsabilidad de enfrentarlo.  Ningún país debería asumir que es suficientemente grande, rico o poderoso para defenderse por sí solo, en aislamiento y desconociendo los esfuerzos y las necesidades de los demás. 

Es urgente compartir y ofrecer información de valor y confiable. 

Hay que dar los pasos que permitan coordinar la producción y distribución de equipamiento médico, medios de protección y medicinas, con un sentido de justicia. Aquellos países con mayor disponibilidad de recursos deben compartir con los más afectados y con los que llegan a la pandemia menos preparados. 

Con ese enfoque se trabaja desde Cuba. Con él se intenta aportar la humilde contribución de una nación pequeña, con escasas riquezas naturales y sometidas a un largo y brutal bloqueo económico.  Hemos podido acumular durante décadas experiencia en el desarrollo de la cooperación internacional en materia de salud, reconocida generosamente por la Organización Mundial de la Salud y nuestras contrapartes.

En las últimas semanas, hemos respondido a solicitudes de cooperación sin detenernos a evaluar coincidencias políticas o ventajas económicas.  Hasta el momento, se han destinado 21 brigadas de profesionales de la salud para sumarse al esfuerzo nacional y local de 20 países,   que se añaden o refuerzan a las brigadas de colaboración médica en 60 naciones, que se han incorporado al esfuerzo de combatir esta enfermedad en donde ya prestaban servicios.

También hemos compartido algunos de los medicamentos producidos por la isla que, según nuestra práctica, tienen eficacia probada en la prevención o el tratamiento de la enfermedad.  Adicionalmente, nuestro personal médico ha participado desde Cuba y vía teleconferencias en consultas y debates sobre tratamientos específicos para pacientes o grupos particulares de estos en varios países. 

Ese esfuerzo se lleva a cabo sin descuidar la responsabilidad de proteger a la población cubana, lo cual se cumple con rigor pese a las inmensas limitaciones que impone el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos.  Todo el que desee conocer, encontrará los datos que sustentan esta afirmación, pues son públicos.  Todo el que tenga un ápice de decencia, comprenderá que el bloqueo plantea a Cuba una presión extraordinaria para garantizar los insumos materiales y los equipos que sostienen el sistema de salud pública y las condiciones específicas para enfrentar esta pandemia.

Un ejemplo reciente fue el de un cargamento de ayuda procedente de China que no pudo trasladarse a Cuba porque la empresa transportista alegó que el bloqueo económico de los Estados Unidos se lo impedía.  Frente a él, altos funcionarios del Departamento de Estado han tenido la desvergüenza de declarar que los Estados Unidos sí exportan a Cuba tanto medicinas como equipos médicos.  No son capaces, sin embargo, de respaldar esas falsedades con un solo ejemplo de alguna transacción comercial entre los dos países.

Es sabido y está más que fundamentado que el bloqueo económico es el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba, para la prosperidad del país y para el bienestar de los cubanos.  Esa dura realidad, que se debe única y exclusivamente a la empecinada y agresiva conducta del gobierno de los Estados Unidos, no nos impide ofrecer nuestra ayuda solidaria.  No la negamos a nadie, ni siquiera a ese país que tanto daño nos provoca, si fuera el caso. 

Cuba tiene el convencimiento de que el momento reclama cooperación y solidaridad.  Sostiene que un esfuerzo internacional y políticamente desprejuiciado para desarrollar y compartir la investigación científica y para intercambiar las experiencias de diversos países en la labor preventiva, la protección de los más vulnerables y las prácticas de conducta social, ayudará a acortar la duración de la pandemia y a reducir el ritmo de las pérdidas de vidas.  Cree firmemente que el papel y el liderazgo de las Naciones Unidas y de la Organización Mundial de la Salud son imprescindibles. 

La expansión viral se detendrá eventualmente, más rápido y con menos costo, si actuamos de conjunto.  

Quedará entonces la crisis económica y social que viene provocando a su paso y cuyas dimensiones nadie es capaz de vaticinar con certeza. 

No puede esperarse a ese momento para aunar voluntades en aras de superar los grandes problemas y amenazas que encontraremos y responder a los que arrastramos desde antes que la pandemia comenzara a cobrar las primeras vidas.

Si no se garantiza para los países en desarrollo el acceso a la tecnología que suele concentrarse en los países más industrializados, incluyendo especialmente en el ámbito de la salud, y si estos no se disponen a compartir sin restricciones y egoísmos los avances de la ciencia y sus productos, la inmensa mayoría de la población del planeta quedará tan o más expuesta que hoy, en un mundo cada vez más interconectado.  

Si no se eliminan las medidas económicas coercitivas motivadas por razones políticas contra países en desarrollo y si a estos no se les exonera la agobiante e impagable deuda externa y se les libra del tutelaje despiadado de las organizaciones financieras internacionales, no se podrá confiar en la ilusión de que habrá una mejor capacidad de respuesta a las desigualdades económicas y sociales que, aun sin pandemia, matan cada año a millones, sin discriminar niños, mujeres o ancianos.

La amenaza a la paz y la seguridad internacional es real y las agresiones constantes contra determinados países la agravan. 

Es muy difícil esperar que el fin eventual de la pandemia conducirá a un mundo más justo, más seguro y más decente si la comunidad internacional, representada por los gobiernos de cada país, no se apresura desde ahora a conciliar y adoptar decisiones que hasta el momento han demostrado ser tercamente evasivas.

Quedará también la incertidumbre sobre cuán preparada estará la humanidad para la próxima pandemia.  

Aún es tiempo de actuar y de movilizar la voluntad de los que hoy tienen la responsabilidad de hacerlo.  Si se deja para las futuras generaciones, podrá ser demasiado tarde.

La Habana, 16 de abril de 2020

Consulte el texto en inglés: http://www.minrex.gob.cu/en/covid-19-pandemic-evidences-need-cooperate-despite-political-differences

Consulte el texto en francés: http://www.minrex.gob.cu/en/la-pandemie-prouve-quau-dela-des-clivages-politiques-la-cooperation-est-incontournable

Consulte el texto en italiano: http://www.minrex.gob.cu/es/la-pandemia-prova-la-necessita-di-cooperazione-nonostante-le-differenze-politiche

Consulte el texto en portugués: http://www.minrex.gob.cu/es/pandemia-mostra-necessidade-de-cooperacao-apesar-das-diferencas-politicas

 

Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

Diálogo 2000: Llamamiento regional ante las reuniones del FMI y el Banco Mundial

Gacetilla

El jueves, 16 de abril,  a las 14 hs Argentina, invitamos a seguir en vivo la Conferencia de Prensa virtual que ofrecerán diversas redes populares de América Latina y el Caribe, en el marco de las reuniones actuales del FMI, el Banco Mundial y el G20. La misma será transmitida a través del canal de Youtube de Jubileo Sur Américas, y el FB Jubileo Sur Américas.

Participarán, entre otres: Nora Cortiñas desde Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina y la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda; Martha Flores (Intipachamama/Nicaragua), coordinadora de Jubileo Sur/Américas; María Elena Saludas (Attac-Argentina y la Autoconvocatoria), coordinadora de Cadtm-Ayna; Camille Chalmers de PAPDA-Haití; Sandra Quintela de PACS/Jubileu Sul Brasil; y Zulma Larín desde la Red de Ambientalistas Comunitarias de El Salvador.

En base al Llamamiento que cuenta con el apoyo de numerosas redes, movimientos y organizaciones populares de toda la región, expresarán el reclamo de que ahora, más que nunca, precisamos la Suspensión de pagos y anulación de las deudas frente a la situación de pandemia y crisis socio-económica.  

Horas antes de que en Argentina, el gobierno anuncia su propuesta para continuar negociando el pago de una deuda cuestionada hasta en sede judicial, las organizaciones populares de diversos rincones de nuestra América cuestionarán las recetas e incluso “alivios” de siempre que vienen acordando estas IFIs en sus reuniones, que  implican continuar atando la Vida y la Salud de los pueblos y la naturaleza, a sus políticas de ajuste y saqueo.

Se puede seguir en vivo la conferencia de prensa través del canal de Youtube de Jubileo Sur Américas, y el FB Jubileo Sur Américas

Fuente: Dialogo 2000

VOZ CAMPESINA 70 – ESPECIAL DÍA INTERNACIONAL DE LAS LUCHAS CAMPESINAS

Llamado a la movilización por el 17 de Abril – Día Internacional de las Luchas Campesinas.

Las agendas se suspenden, pero la movilización campesina no. En el contexto de la pandemia del COVID-19 que ha provocado una crisis sanitaria -y económica- mundial, desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC-La Vía Campesina) junto a Radio Mundo Real conmemoramos el 17 de Abril y la semana de acciones y movilizaciones para recordar el Día Internacional de las Luchas Campesinas. Reivindicamos los derechos de campesinas y campesinos. Rechazamos cualquier intento de profundizar la precarización de la vida y de criminalizar a los defensores de la tierra.

«Quienes estamos en el campesinado somos quienes hemos asumido la responsabilidad de producir alimento para alimentar al mundo y ahora [con la crisis por la pandemia] somos quienes estamos sufriendo la falta de alimento, la falta de servicios de salud, la falta de todo. Los Estados no pueden dejarnos a un lado y no atender las cuestiones de trabajo, salud, educación y alimentación cuando pase la pandemia», dice Juana Ferrer en esta edición 70 de Voz Campesina.

Juana Ferrer integra la Confederación Nacional de Mujeres del Campo​​​​​​​ (CONAMUCA) de República Dominicana. Participa en el primer bloque de Voz Campesina para reflexionar la vigencia de las reivindicaciones campesinas y los desafíos que la coyuntura representa para lograr la unidad y la solidaridad del movimiento campesino entre sí y con otros movimientos y alianzas locales, regionales y globales.

«Nosotros estamos organizados, pero necesitamos fortalecer nuestra lucha y la unidad con otros actores y organizaciones para favorecer que los gobiernos progresistas permanezcan -sigue Ferrer- y fortalecer la solidaridad con los pueblos de Cuba, Venezuela, de Nicaragua y de otros pueblos en lucha, que nos han representado ante organismos como Naciones Unidas y han levantado la voz por nosotros, los pobres del mundo».

En el segundo bloque conversamos con Juan Pablo Soler del Movimiento Ríos Vivos Colombia, Yasmín López, coordinadora General de Consejo para el Desarrollo Integral de la Mujer Campesina (CODIMCA) Honduras y Doudou Pierre del Movimiento Campesino Papaya (MPP ó Mouvman Peyizan Papay) de Haití, todes integrantes de organizaciones que forman parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC-La Via Campesina).

Los referentes dejaron algunos mensajes para que quienes escuchan el programa también internacionalicen la lucha y globalicen la esperanza:

«En Haití no conocemos a ningún gobierno que esté a favor del pueblo ni de los campesinos. Por eso la solución es la resistencia y la lucha por la democracia. Reclamamos el acceso a la tierra porque quien no tiene acceso a un pedacito de tierra es pobre» – Doudou Pierre.

«El 17 de abril no hay gesto más solidario que seguir sembrando. Las manos campesinas seguirán alimentando la esperanza de un buen vivir», Juan Pablo Soler.

«Organizando, transformando y cultivando el campo ejercemos derechos, cuidamos la vida, para seguir forjando la unidad y seguir cambiando al mundo», Yasmin López.

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Voz Campesina #70

Conducción: Karla Oporta y Azul Cordo

Producción: CLOC-La Via Campesina / Radio Mundo Real

Edición: Edgardo Mattioli

(CC) 2020 Radio Mundo Real

LLAMAMIENTO: ANTE LAS PRÓXIMAS REUNIONES DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL Y EL BANCO MUNDIAL

Saludos Fraternos y Solidarios

Desde Jubileo Sur/Américas les invitamos a sumar adhesiones al presente Llamamiento que diferentes expresiones organizativas a nivel global estamos haciendo, esta acción se enmarca en la reunión anual del Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial , a desarrollarse los días 14-17 de abril próximo.

Seguimos denunciado el rol macabro que el FMI, BM, y demás IFIS, tienen sobre las decisiones trascendentales que los Estados en nuestros países asumen, mismas que hoy precarizan aún más las condiciones de vida de las grandes mayorías de pueblos del sur global, quienes somos los que estamos pagando los efectos de la crisis socio-sanitaria agravada por el nuevo COVID-19.

Invitamos a sumar sus firmas a las entidades que así lo desean, haciendo clic aquí (https://forms.gle/Fa9MxFzPcuKB8FsE9),
o enviando un mensaje con el nombre y localidad de la organización a: comunicaciones@jubileosuramericas.net

 

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ANTE LAS PRÓXIMAS REUNIONES DEL
FONDO MONETARIO INTERNACIONAL Y EL BANCO MUNDIAL

El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se reunirán el 14 al 17 de abril para analizar la problemática mundial generada por COVID19 y la crisis económica global.

Las organizaciones, movimientos y redes abajo firmantes trabajamos y enfrentamos los impactos de las políticas neoliberales en los territorios y las comunidades rurales y urbanas de América latina y el Caribe; venimos desarrollando acciones de resistencia, incidencia, investigación, así como la construcción de alternativas ante el actual modelo que privilegia el capital por encima de la vida. En estas reuniones, el FMI y BM están buscando más recursos para prestar a nuestros países, con las mismas condiciones de siempre, y un mandato para ofrecer respuestas de moratorias parciales para algunos pocos países más empobrecidos. En verdad lo que buscan es salvaguardar su rol de promotores del sistema que nos ha impulsado a esta situación de grave emergencia, y de reguladores del mercado de deuda, previniendo defaults y gestionando la sostenibilidad de los pagos a futuro.

¡Basta! Nuestros países no deben seguir aceptando las recetas de siempre de estas instituciones financieras internacionales que, más que ayudar, son parte del problema. Reclamamos a los gobiernos de América latina que adopten nuevas posturas frente a esta grave crisis que coloca al mundo en otro escenario de retos. Una pequeña molécula de proteína, un virus, nos ha enseñado que es inútil recurrir a las viejas formas de enfrentar una enfermedad aplicando las mismas condiciones que generan la enfermedad al paciente.

El capitalismo global con sus estrategias mórbidas de extracción, producción, consumo y circulación puso a la humanidad en jaque. La guerra no es contra el virus y sí contra todo lo que amenace la arquitectura financiera y corporativa que sostiene la máxima extracción de riquezas de las y los trabajadores, las mujeres, los territorios y la naturaleza. La pandemia del COVID-19 es mucho más letal para aquellos que no tienen condiciones de acatar el distanciamiento físico, sin acceso a vivienda digna, agua limpia potable y alcantarillado, sin acceso a asistencia médica especializada, humanitaria o de emergencia, a alimentos sanos y nutritivos, en particular para las mujeres, poblaciones campesinas, negras e indígenas.

Necesitamos unirnos desde los pueblos para lograr respuestas locales y globales frente a los retos en los territorios afectados por las crisis sanitaria, alimentaria, económica y ambiental.

Decimos ¡la Vida antes que la Deuda!, y proponemos:

1. Suspensión y No pago de la deuda externa, investigación exhaustiva y anulación de la misma. Es criminal que se escatimen fondos a la salud y los derechos de los pueblos y la naturaleza, por pagar las pretendidas obligaciones con el FMI, el BM y otros prestadores. Los gobiernos de nuestros países deben avanzar con acciones soberanas para detener la sangría de recursos; los sistemas de salud, de protección social para enfrentar la pandemia deben ser prioritarios, junto con asegurar la disponibilidad de recursos y respaldo a las estrategias de soberanía alimentaria. Es inaceptable que parte de estos recursos se destinen para el equipamiento de unidades de control como unidades policiales y ejércitos de nuestros países. El FMI y el BM, los países y demás prestadores deben reconocer su responsabilidad en la emergencia que atraviesan nuestros pueblos y anular sus reclamos de deuda. Exigimos reparaciones, no más deudas.

2. No al cobro de los derechos humanos básicos, como son el agua, la luz, la salud y la educación. Las deudas de las personas y familias que vienen aumentando más rápido que el coronavirus, por causa de la privatización de estos servicios públicos, el retiro de muchos Estados de sus obligaciones prioritarias y el empobrecimiento planificado de la población, deben ser canceladas sin más demora.

3. Sí al fortalecimiento de la unidad y la integración regional. No hay mejor momento que este, para retomar los caminos de acción compartida a niveles populares y oficiales, sabiendo que el futuro está en nuestras manos y que juntes, podemos construir el mundo que queremos y que necesitamos, con mayor urgencia que nunca. Este camino de una nueva integración debe partir del principio que los bienes comunes de América Latina y el Caribe sean tratados como patrimonio de los pueblos y ya no más como mercancía y como instrumento de saqueo histórico para la reproducción del capital global y el mantenimiento de la sumisión de nuestros países y la naturaleza.

4. FMI, Banco Mundial, BID ¡Fuera de aquí! No necesitamos sus recetas, ni tampoco los recursos saqueados y condicionados de nuestros pueblos que, desde hace demasiados años, nos devuelven en forma de préstamos – ahora préstamos de emergencia – para seguir expoliando a nuestros países, la naturaleza, las identidades y culturas milenarias que han sobrevivido por su fortaleza, para mostrarnos a todes que otros caminos son posibles y que como pueblos aprendemos y caminamos para seguir contrayendo mejores porvenires.

Firmantes:

Regional

ALBA Movimientos
Alianza Internacional de Habitantes
Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe – ATALC
CADTM-Ayna
CLOC-Vía Campesina
Comité Ejecutivo Regional de la Asamblea de los Pueblos del Caribe CER-APC
Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe CEAAL
Grito dos Excluídos/as Continental
Jubileo Sur/Américas (JS/A)
Marcha Mundial de las Mujeres Internacional MMM
Red Intercontinental de Promoción de la Economía Social Solidaria Latinoamérica y Caribe (RIPESS LAC), Coordinador
Solidaridad y Misión- Misioneros Claretianos de América

 

Nacional y Local

Acción Ecológica, Ecuador
Acción por la Biodiversidad, Argentina, Marcos Paz
Action for Argentina UK, Reino Unido
Amigos da Terra Brasil
Amigos de la Tierra Argentina
Asamblea El Algarrobo, Andalgalá, Argentina
Asamblea Permanente por los derechos humanos, Argentina
Asamblea Socioambiental Zona Este, Mendoza, Argentina
Asociación Casa de Todos, Argentina

Asociación Civil Moreno por la Memoria, Argentina, Moreno
Asociación Civil Sobrevivientes, Familiares y Compañeros de Campo de Mayo por la Memoria, Verdad y Justicia, Argentina, Villa Tesei, Hurlingham
Asociación de pobladores de Áreas Marginales de Guatemala (ACONAPAMG)
Asociación Educación para el Desarrollo Intipachamama (Nicaragua)
Asociación Jóvenes en Red El Salvador JERES, Sonsonate
Asociación Madre Tierra Honduras/ATALC Honduras, Tegucigalpa
Asociación Yachamusunchis Peru, Cusco
Associação de Favelas de São José dos Campos, Brasil
Associação Atelier Jurídico, Brasil

ATTAC – Argentina
Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, Argentina
Cáritas Brasileira, Brasil
Central de Cooperativas Unisol Brasil, Brasília
Central de Movimentos Populares, Brasil
Central de Trabajadores de la Argentina CTA Bahía Blanca
Central Sindical Popular – CSP Conlutas Minas Gerais, Brasil
Centro Dandara de Promotoras Legais Populares São José dos Campos, Brasil
Centro de Defesa dos Direitos Humanos de Petrópolis/RJ, Brasil

Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA), Buenos Aires Republica Argentina
Centro de Documentación en Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo S.J.” (CSMM), Quito, Ecuador
Centro de Estudios Humanistas de Córdoba, Argentina
Centro de Mujeres Diversas AWANA, Perú
Centro de Promoción y Formación en Derechos Humanos Venezuela (Cenprofordh-Venezuela). Caracas Venezuela.
Coalición de Tendencias Clasistas (CTC-VZLA), Venezuela Caracas
Coecoceiba Amigos de la Tierra, Costa Rica

Colectiva de Mujeres Negras y Afrodescendientes (COMUNA Caribe) Puerto Rico
Coletivo Voces Ecológicas (COVEC), Panamá
Comissão de Direitos Humanos de Passo Fundo – CDHPF Brasil
Comunidad Evangélica Pentecostal Dimensión de Fe, Argentina
Congreso de los Pueblos, Colombia
Conselho Nacional de Igrejas Cristãs, Brasil

Cooperativa de Producción Social de la Vivienda y el Hábitat (COOPHABITAT), República Dominicana
Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas y Negras de Honduras (CONAMINH)
Corriente Nacional Emancipación Sur, Argentina
Cristianxs contra la Deuda, Argentina
Democracia Socialista, Argentina
Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina
Espacio Encuentro de Mujeres EEM, Panamá
Federação Sindical e Democrática dos Metalúrgicos de Minas Gerais, Brasil
Federación Unitaria de la Clase Trabajadora FUCLAT, Panamá
Foro social Panamazónico en San Martin, Tarapoto, Perú
Fórum da Amazônia Oriental – FAOR, Brasil

Frente de Lucha por la Soberanía Alimentaria, Argentina
FUECYS PIT-CNT, Uruguay
Fundación Ayuda a la Niñez y Juventud CHE PIBE, Argentina, Villa Fiorito de Lomas de Zamora, Argentina
Iniciativa Verde al Sur de Ecología Política, Argentina C.A.B.A.
Instituto de Desarrollo de la Economía Asociativa (IDEAC), República Dominicana
Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo-Ecuador
Instituto de Estudos Socioeconômicos, INESC, Brasil
Instituto Madeira Vivo – IMV, Rondônia, Brasil
Instituto para el desarrollo y la paz amazónica, San Martín, Tarapoto, Perú
Instituto Políticas Alternativas para o Cone Sul, Brasil – Rio de Janeiro
Justiça Global, Rio de Janeiro, Brasil
Marcha Mundial de Mujeres Macro Norte Perú (MMMNortePeru)
MNJ- Pensamiento y Acción Transformadora PAT, Panamá
Movimento Nacional de Direitos Humanos – MNDH Brasil
Movimiento de los Pueblos: Por un socialismo feminista desde abajo (Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional / Izquierda Latinoamericana Socialista / Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social / Movimiento 8 de Abril), Argentina
Movimento Popular Liberación, Argentina
MST – Movimento dos Trabalhadores Sem Terra, Brasil
Multisectorial Antiextractivista, Argentina- AMBA (Área metropolitana Buenos Aires)
Núcleo Sertão Verde do Município de Campo Grande/RN, Brasil

Observatorio de la Riqueza Padre Pedro Arrupe, Argentina – Ciudad de Buenos Aires
Observatório Luciano Mendes de Almeida, OLMA, Brasil
Otros Mundos AC, México, Chiapas
Pastoral Operaria ES, Brasil
Pastoral Operária Nacional, Brasil
Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda en Colombia Colombia
Plataforma por los Derechos Humanos Santa Cruz Santa Cruz BOLIVIA
Plateforme haïtienne de Plaidoyer pour un Développement Alternatif (PAPDA) Haití
Red Ambientalista Comunitarios de El Salvador (RACDES)
Red Ecológica, Social y Agropecuaria de Veraguas RESAVE, Panamá

Red Feminista Ecosocialista, Ecuador
Red Latina sin fronteras, Valencia España
Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras
Rede Jubileu Sul Brasil: (Centro de Investigación y Asesoría (ESPLAR); Grito dos Excluidos Nacional; Universidad Federal de Rondonia (UNIR); Red de Feminista de Salud Derechos Sexuales y derechos reproductivos; Movimiento de Favelas São José dos Campos; Instituto Políticas Alternativas para el Cono Sur (PACS)
Serviço Amazônico de Ação, reflexão e Educação Socioambiental – SARES, Manaus, Brasil
Sindicato Avícola de Panamá, Panamá
Sindicato de Trabajadores de la Industria Cervecera de Panamá: STICP, Panamá
Sindicato dos Metalúrgicos de Pirapora, Minas Gerais, Brasil
Sindicato dos servidores públicos municipais de Monte Carmelo MG-Sinserp, Brasil
Sindicato Industrial de Trabajadores de la Fabricación y Comercialización de Refrescos, Bebidas, Gaseosas, Cervezas, Licores y Similares: SITRAFCOREBGASCELI, Panamá
Sindicato Metabase Inconfidentes, Congonhas/MG, Brasil
Servicio Paz y Justicia, SERPAJ – Argentina
Sindicato Petrolero de Trinidad y Tobago (Oilfields Workers’ Trade Union OWTU)
Uniao Latina de Economia Politica da Informacao, da Comunicacao e da Cultura – Capitulo Brasil (Ulepicc-Brasil)
Unión de Afectados por Texaco, Ecuador, Lago Agrio
Terra de Direitos, Brasil

 

Individual

Alicia Iglesias, Argentina, CABA
André Lima Sousa, Brasil
Antonio Malatesta, Argentina
Claudio Giorno, Emancipación Sur, Argentina
Debbie Eraly, Tena, Ecuador
Gabriela Guerreros, Pastora Evangélica Pentecostal, Argentina
Glery Silva, Managua
Jennifer Liz Mamaní, Mendoza, Argentina
Jorge Sorda, Sociólogo. FSOC. UBA, ARGENTINA. CABA.
Karina Forcinito, Investigadora y docente Univ. Ncl. de General Sarmiento, Argentina
Letty Fajardo Vera, Holanda
Maria de la Luz Trautmann Santiago Chile
María José Lubertino. Diputada Nacional mc, Argentina, CABA
Martha Ibarra, Moreno, Argentina
Mateo Sotomayor, Ecuador/Quito
Mónica Scandizzo, Argentina
Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Argentina
Obispo emérito metodista Frank de Nully Brown, Argentina Alta Gracia
Pablo Ibarra, Moreno, Argentina
Sandra Espinoza Vallejos. Intipachamama, Nicaragua
Sandra Morán, Guatemala
Shirley Almeida, Brasil

Red Jubileo Sur Brasil:
(Centro de Investigación y Asesoría (ESPLAR); Grito dos Excluidos Nacional; Universidad Federal de Rondonia (UNIR); Red de Feminista de Salud Derechos Sexuales y derechos reproductivos; Movimiento de Favelas São José dos Campos; Instituto Políticas Alternativas para el Cono Sur (PACS)

 

Sumar la firma de su entidad, haciendo clic aquí  (https://forms.gle/Fa9MxFzPcuKB8FsE9),

o enviando un mensaje con el nombre y localidad de la organización a:  comunicaciones@jubileosuramericas.net

“El coronavirus es la verdadera cara de un sistema de salud colapsado”

“Estamos viviendo momentos que no creímos que nuestra generación viviría. Estamos enfrentando una pandemia parecida a la de hace muchos siglos, en la que murieron millones de personas. Aunque no haya un registro ahora de que están muriendo millones de personas, debemos reconocer que no estamos preparados como humanidad para enfrentar este coronavirus”.

Con las frases anteriores, la coordinadora de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), Miriam Miranda, nos adentra a conocer su percepción sobre la actual crisis sanitaria que se vive a nivel mundial.

Para Miranda, ni el sistema más perfecto de salud tiene las capacidades para enfrentar esta pandemia. La situación responde a patrones del sistema de vida que se ha venido realizando, ya que este ha sido irrespetuoso con la naturaleza.“Hemos pensado que como seres humanos y humanas estamos por encima de los demás seres vivos”, señala Miriam.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a la población evitar el consumo de productos de animales crudos o pocos cocinados, mantener la distancia social y las medidas de distanciamiento físico, como la cancelación de eventos públicos y grandes reuniones para detener la propagación del virus.

Quédate en casa

Los países de América Latina están en aislamiento domiciliario, pero las personas siguen saliendo a las calles en busca de alimentación. Los estados han solicitado a la población permanecer en sus hogares, pero no han garantizado el sustento económico de miles de personas que viven en la pobreza.

“Todo lo que se escucha a nivel del mundo es: quédate en tu casa. En este momento es una receta, la cual funciona, de alguna manera para que no se propague el virus. Esa es la receta que se nos ha encomendado”, menciona la coordinadora de Ofraneh.

Honduras Ofraneh la-tinta

¿Si se han tenido grandes avances tecnológicos por qué la humanidad está más vulnerable?, se cuestiona Miriam. La respuesta recae en que las prioridades han sido la inversión para construir hospitales privados y ninguno público. “Los centros privados son para aquellos que cuentan con los recursos financieros”, añade.


“Este Covid-19 nos está realmente demostrando, mostrando y desnudando definitivamente lo que es la verdadera cara de un sistema de salud colapsado, destruido, secuestrado a nivel planetario”, recalca la líder de las comunidades negras de Honduras.


El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) señaló que el monto asignado en el Presupuesto General de la República de 2019 para para la Secretaría de Defensa era alarmante, en un país donde no existen problemas bélicos.

En la crisis sanitaria actual, Honduras ha recibido fondos de organismos internacionales y se ha aprobado en el Congreso Nacional altas cantidades de dinero, llegando a más de 21,485 millones de lempiras (8.626 millones de dólares), la más elevada en Centroamérica. Sin embargo, el destino de esos montos se desconoce, como lo ha denunciado el personal de salud que no cuenta con el material suficiente para atender a pacientes contagiados por coronavirus.

“Pueda pasar una catástrofe y sería premeditado”

A Miriam le preocupa que el manejo de la crisis esté en las manos del ejército y los policías, y no en los profesionales de la salud. No visualiza que se pueda salir fácilmente de esta crisis si los fondos aprobados en el Congreso Nacional no están dotando los hospitales con el equipo necesario.

“Veo que puede pasar una catástrofe en Honduras y eso sería premeditado, porque no ha habido una respuesta coherente del Estado para enfrentar el coronavirus. Hay mucha desinformación, por un lado, pero por otro no existe una estrategia del Estado, porque no hay interés. Pareciera que el único interés es que disminuya la población”, profundiza Miranda.

También le genera inquietud el desabastecimiento que se generará en las próximas semanas, y eso le llama fuertemente la atención para retomar el sistema productivo desde los hogares y territorios.

Honduras coronavirus la-tinta

Las alternativas comunitarias para frenar al coronavirus

Desde el pasado 17 de marzo, el trabajo no ha cesado. Se han creado redes comunitarias con líderes, lideresas y personas que se han ofrecido desde sus hogares para contener la pandemia y salvaguardar la vida de la comunidad garífuna. Miriam Miranda recalca que es una respuesta comunitaria, no individual.

En los centros creados por la comunidad, se elaboran té de diversas hierbas y se distribuyen a las personas mayores de edad para fortalecer su sistema inmunológico. Se confeccionan mascarillas y se han conformado equipos de fumigación con la integración de los jóvenes.

Además, se ha colocado información en los puntos de las comunidades más importantes para que la población tenga conocimientos sobre la pandemia. Se ha elaborado gel de manos y se ha distribuido alimentos para las comunidades más necesitadas.

“Queremos mencionar que hay una campaña que las mascarillas tejidas por las mujeres no protegen. Es posible que no protejan al 100 por ciento, no lo dudamos porque no están elaboradas por empresas, pero en los centros de salud no hay nada”, señala. Además, indica que en un gesto hermoso por la comunidad de Limón, se enviaron mascarillas con las autoridades de salud para la comunidad de Santa Fe.

También existen equipos de resguardo para tener un control de quiénes salen y entran de la comunidad. “Creemos que hay que utilizar la posibilidad y la necesidad de hacer respuestas colectivas, comunitarias, de contención del coronavirus” puntualiza.

Hasta la fecha, son 18 comunidades en la zona norte que están llevando a cabo este trabajo comunitario y se espera que se sumen más para combatir en conjunto el coronavirus.

Miriam invita a reflexionar sobre las enseñanzas de esta pandemia y se pregunta qué estamos haciendo. “Es una lección muy dura”, finaliza la coordinadora de Ofraneh.

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Foto de portada: Giorgio Trucchi

Publicado originalmente en Criterio

 

Fuente: Desinformemonos