La mejor propuesta es Suspender, Investigar y No Pagar

Después de 4 meses de preparativos y 5.000 millones de dólares de pagos, en las últimas dos semanas el gobierno ha suspendido pagos hasta fin de año sobre algunos bonos bajo ley argentina y formalizado su oferta de canje a los prestamistas privados que tienen en sus manos un 20% de la deuda reclamada a nuestro país: unos 66.000 millones de dólares (MD) en bonos emitidos en divisas y bajo ley extranjera. 

La propuesta fue rápidamente rechazada por los principales prestamistas, tal como anticipó el Ministro Guzmán, aunque dejaron abierta la puerta de negociación.  Estos prestamistas, en su mayoría fondos de inversiones que en varios casos manejan una suma de recursos más grande que la economía argentina, buscan que “mejora” la oferta.[i]  El gobierno argumenta que quiere pagar pero que no hay cómo; anuncia que el 22 de abril no pagará un vencimiento de 500 MD, iniciando una cuenta regresiva de 30 días que lleva a un acuerdo, o un default.

La oferta del gobierno es una propuesta de pago. Busca respetar, expresada en la voluntad de pagar y la buena fe que proclama, la lógica del sistema de deuda perpetua: la lógica de los grandes prestamistas/usureros/saqueadores que pueden decidir cobrar menos hoy para continuar cobrando más mañana. No cuestiona la validez de los reclamos contabilizados ni la necesidad que provocan de un modelo productivo centrado indefectiblemente en mayor explotación de las y los trabajadores y en más megaproyectos extractivistas como fuente de divisas. Todo para continuar tributando al dios mercado, “honrando” y “sirviendo” la deuda y la concentración, hambre y contaminación que genera. 

Desde Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina, estamos convencidos que el país precisa otra propuesta. Una propuesta que rompe con esa lógica y materializa la voluntad – también expresada por el gobierno – de no mantener atado a la usura y los intereses del gran capital, al presente y futuro de la Argentina y todes sus habitantes. 

Ahora más que nunca, acorralades entre la crisis socioeconómica y ecológica provocada por esta misma lógica y modelo, la pandemia y la crisis capitalista en cuyo contexto emerge, no debe haber apuro por acordar un nuevo esquema de pagos. Mientras el mundo entero se precipita con gran incertidumbre a escenarios inimaginables hace apenas unas semanas, el gobierno se propone calmar apetitos por definición insaciables. Más bien precisamos priorizar de verdad la salud y poner en movimiento la conciencia de la dominación ejercida a través del sistema de la deuda, recuperando para el pueblo el derecho soberano a no pagar no solo lo que no podemos, sino fundamentalmente lo que no debemos y no queremos pagar. 

Precisamos, justamente, una propuesta que reconoce que la verdadera Deuda es con el Pueblo y la Naturaleza. Una propuesta que parte de suspender todo pago e investigar a fondo la legitimidad y legalidad de la deuda financiera reclamada para anular y dejar de lado lo que el pueblo no debe. Una propuesta que exige la repatriación y reparación de las deudas mal habidas y fugadas.

Porque la pretendida deuda cuyo pago ahora se negocia, que la gran mayoría de la población pagamos sin solución de continuidad con el empobrecimiento, el hambre, la precarización del trabajo y los salarios, la falta de agua y aire limpio, el avasallamiento territorial, la represión y la marginación de las decisiones que inciden de manera determinante en nuestras vidas, es en realidad una estafa. Una pretensión de cobro ilegítima, ilegal y odiosa; una deuda que no debemos. Precisa ser auditada, como lo ha planteado el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, de manera integral, independiente y participativa, para anular lo que el pueblo no debe y más bien exigir reparaciones por lo que ya se ha pagado de más. 

El presidente y no pocos parlamentaries han cuestionado públicamente lo que ahora proponen pagar. El primer de marzo se anunció que el Banco Central estaba investigando la fuga de capitales vinculada al endeudamiento. Tramos importantes de esta estafa están denunciados judicialmente. No pueden ser olvidados sus orígenes nefastos durante la dictadura ni tampoco las reiteradas “resoluciones” de la deuda que desde entonces han mostrado con sobras su ineficacia para proteger y promover los derechos de los pueblos y la naturaleza. Lo que torna esta oferta además en una inaceptable apología del delito y la impunidad.

No es tarde para corregir el rumbo. Más bien es un momento propicio para asumir en todas sus dimensiones que el hambre y la salud de la población son la prioridad, y que eso cambia todo.  Una propuesta unilateral, soberana, de suspender los pagos hasta completar una investigación a fondo de las exigencias financieras creadas a partir de la especulación y la usura, es urgente y posible. Son muchos los ejemplos y la realidad actual de crisis y emergencia lo torna aún más necesaria. Es un paso insoslayable para proteger de verdad el presente y futuro de nuestro país y abrir un horizonte de recuperación económica en función ya no de poder pagar más adelante, sino de poder construir una economía al servicio del pueblo y no de la deuda. 

Es en ese sentido que, junto a centenares de organizaciones y movimientos de nuestro país, nucleados hoy en la Autoconvocatoria por la Suspensión del pago e Investigación de la deuda,[ii] buscaremos seguir contribuyendo con nuestra organización, movilización, reflexión y propuestas, en la construcción de las alternativas que reclaman nuestros pueblos y la naturaleza para lograr salidas populares a esta crisis.

Contamos con el respaldo de muchas voces que se hacen oír hoy contra el pago de deudas que empobrecen, envenenan y matan, como lo han expresado en estos días la red Jubileo Sur/Américas y otras muchas entidades y referentes de América latina y el Caribe que renovaron, ante las reuniones recientes del FMI y el Banco Mundial, su llamado a rechazar las recetas de estas instituciones financieras y a anular las pretendidas deudas que más que beneficiar a los pueblos, han tenido consecuencias dramáticas para sus derechos y los de la naturaleza.[iii] Invitamos a todes a seguir fortaleciendo estas acciones y, al gobierno argentino, a asumir la urgencia y la esperanza de que otras propuestas son necesarias y posibles.  

Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina

21 de abril de 2020

[i]La oferta consiste en cero pagos hasta el año 2023, una quita de 5% sobre el capital y una reducción del 62% en la tasa usuraria de intereses que se viene pagando – en anticipación, justamente, de un eventual default.

[ii]“Ante la Deuda y el FMI, construimos una amplia campaña popular por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda¨, 29/1/2020, https://dialogo2000.blogspot.com/2020/02/centenares-de-autoconvocades-frente-la.html

[iii]“Llamamiento ante las próximas reuniones del FMI y el Banco Mundial”, 16/4/2020, https://dialogo2000.blogspot.com/2020/04/fmi-bm-no-queremos-sus-recetas.html. Ver también, el “Llamado global” de Jubileo Sur/Américas, 25/3/2020, https://dialogo2000.blogspot.com/2020/03/llamado-global-de-jubileo-suramericas.html

 

Fuente: Dialogo 2000

BCIE vende su participación en el proyecto Agua Zarca y lo vende a consorcio suizo

Escucha aqui las declaraciones de Bertha Zúniga, coordinadora General de COPINH

Lea aqui el comunicado oficial de COPINH

El BCIE vende su participación en el proyecto Agua Zarca de la Familia Atala Zablah a un consorcio Suizo, para desvincularse. Esto a 4 años del asesinato de Berta Cáceres.

Se van dejando un rastro de sangre y muerte a Río Blanco exigimos que se asuma la responsabilidad de la banca internacional por el financiamiento a estos proyectos asesinos.

Exigimos la cancelación inmediata de la concesión ilegal sobre el sagrado Río Gualcarque, que fomenta el saqueo y violación de DDHH de pueblos indígenas.

#GualcarqueLibre #JusticiaParaBerta

 

Fuente: COPINH

Miriam Miranda de Honduras: OFRANEH acompaña 20 aldeas y Comunidades Hondureñas que resisten y se defienden ante la crisis sanitaria y alimentaria

Organizan centros de atención y acción comunitaria para defender la vida durante la crisis sanitaria y alimentaria entre las acciones que realizan está: sensibilización casa a casa, elaboración, distribución de mascarillas y alcohol en gel, monitoreo a la población vulnerable, vigilancia de puntos críticos, rescate de saberes ancestrales con la recolección de plantas medicinales y distribución de tés para mejorar el sistema inmunológico. También se entregan alimentos y se acompañan a personas ancianas.

EL MUNDO DESPUÉS DEL COVID-19: LA GRAN DEPRESIÓN DEL SIGLO XXI

Introducción

El día 4 de abril había 1.2 millones de casos de Covid-19 en el mundo, aumentando en 80 mil casos diarios y con un total de 67 mil muertos, número que aumentaba a un ritmo de 8 mil fallecidos por día. EEUU se encontraba en el momento de multiplicación geométrica más fuerte, al tiempo que Italia tenía el valor más elevado, y España le seguía a poca distancia de la misma. Pero España lo sobrepasara en la primera semana de abril en número de casos de contagiados a Italia.  Mientras que tuvo un descenso en el número de fallecimientos, como puede observarse en el gráfico abajo.

En el momento de terminar este artículo, Estados Unidos ya se convirtió en el primer país del mundo en superar las mil muertes/día por coronavirus, con 18.586 muertos en todo el país, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins. Alemania. Italia y España ya llegaron a la cúspide y comienza a hablarse del mundo después de Covid-19.

¿Cuán mortal es el Covid-19?

La mortalidad diferencial por regiones 

Mucho se ha hablado de la sobredimensión de la fatalidad de la pandemia Covid-19. Tenemos en claro que los grandes medios de comunicación nos hacen ver que el coronavirus es muy contagioso y muy mortal, y nos bombardean a diario con casos de infección nuevos en el mundo entero y contando los muertos como si no hubiera otra noticia para compartir. Mostraremos con datos concretos que el Covid-19 no es tan mortal como nos sugieren, sugestionan y hacen pensar con el bombardeo comunicacional diario.

Revisemos la situación demográfica. En España, la sobre-mortalidad (decesos por encima de la media anual en marzo) por coronavirus es de apenas +16,7%. Es de esperar que en los siguientes meses hasta finales del año, haya sub-mortalidad, al haberse producido ya la sobre-mortalidad entre las personas más frágiles durante los meses del coronavirus. Al final del año concluiremos que el impacto en la mortalidad anual no distará mucho de la media anual normal para España.

Los grandes medios, sin embargo, enfocan sus cámaras y reportajes en aquellas ciudades-metrópolis, de países, donde la mortalidad por Covid-19 es mayor, como en Madrid con una sobre-mortalidad de +71%, Castilla y León +93% y, Navarro +89%. También en Italia el impacto del coronavirus en Lombardía fue el doble de lo observado a nivel nacional, pero las cámaras de los grandes conglomerados de comunicación obviamente no van al campo ni a las ciudades pequeñas o de menor relevancia con escasas conglomeraciones que los centros financieros y comerciales, donde la conglomeración de gente está a la orden del día.

Es cierto que el COVID-19 es un virus muy contagioso, pero la pregunta es si requiere medidas de confinamiento tan generalizado.  Pues con ello paran la economía de una manera sensible durante semanas y meses, causando un paro nacional. Las plataformas de comunicación global en redes, nos explican que la gran crisis económica del momento y la desocupación “casi” mundial se deben al Covid-19. Pero, una vez que la pandemia haya pasado y que las oportunidades de trabajo no se hayan recuperado significativamente, observaremos que no será fácil hacer que la población comprenda y entienda ¿por qué la economía no vuelve a la normalidad? Por lo tanto, seguramente se preguntaran ¿por qué no nos hablan entonces de la Gran Depresión del 2020?, que de hecho se venía llegando después de 2008 al bajar el crecimiento económico y el comercio internacional y en septiembre-octubre de 2019[1] ya hablamos de la Perestroika en EEUU, es decir bien antes de la pandemia del Covid-19.  

La mortalidad diferencial por sexo y edad

Para tener un panorama más preciso de la sobre-mortalidad analicemos el sobre-mortalidad según la edad de las personas. A modo de ejemplo tomaremos también el caso de España. Tal vez sea muy sorprendente pero entre todas las personas con menos de 65 años de edad no se observan más decesos de lo que suele haber en los años sin pandemia. Los medios de comunicación jamás hacen foco en este dato en sus ´análisis´.  En la población de 65 a 74 años de edad, la sobre-mortalidad es de 16.2%, o sea, levemente por debajo de la media nacional (16.7%). La población de 75 años o más, en cambio tiene una sobre-mortalidad de 75% y si tomamos en cuenta los muertos no hospitalarios, la cifra seguramente será más del doble de lo normal.

De acuerdo con los datos hospitalarios de España al 4 de abril de 2020, solamente el 18% de las personas fallecidas por Covid-19 tenían 90 años o más años contra un 27% de personas fallecidas por la gripe en un año normal como 2015. Lo anterior quiere decir que en 2015 falleció un 50% más de personas por la gripe que en 2020 por el Covid-19. Es bien probable, entonces, que a esas edades avanzadas la subestimación de muertos por Covid-19 es de al menos 50% y tratase simplemente de adultos bien mayores que fallecieron en sus hogares sin haber sido atendidos en un hospital. El Instituto Nacional de Demografía de Paris (INED) comparó los decesos por Covid-19 en Francia con los fallecidos en 2018 (por gripe) según los diferentes grupos de edad, como puede verse en el gráfico. INED llega a la conclusión que hay una subestimación notoria de muertos por Covid-19 entre los adultos bien mayores que a menudo suelen fallecer en sus hogares.

Para el caso español observamos una sobre-mortalidad nacional de 17%, pero la de los varones es tres veces mayor que la de la población femenina (23% contra 8%).  Ahora bien cuando uno vive en Madrid (con una sobre-mortalidad del 70%), es hombre (con una sobre-mortalidad tres veces superior a la de las mujeres) y tiene además 75 años o más edad, su posibilidad de fallecer por Covid-19 resulta particularmente elevada. Las mujeres adultas mayores que viven en el interior del país muestran probablemente las cifras normales de años anteriores. Lo anterior no es una situación exclusiva para España, igualmente se observa en Argentina, por ejemplo, cero casos de infectados en ciudades con menos de 12 mil habitantes. 

A partir del fuerte sesgo mortal del Covid-19 entre los adultos mayores, podríamos afirmar casi con certeza que no se trata de un virus “escapado” de los laboratorios de Wuhan. En la cultura china hay un gran respeto por los adultos mayores. En artículos anteriores ya hemos aportado argumentos para considerar que el Covid-19 proviene de laboratorios en EEUU. El coronavirus es un producto para ser usado en una guerra biológica y para arrasar con la población de adultos mayores que en Occidente, son considerados un lastre improductivo y una carga excesiva para la sociedad y los fondos financieros de pensiones, por ello con una seguridad mayor al 90%, podemos afirmar que el Covid-19 salió de laboratorios de EEUU.

La Gran Depresión en Occidente 

La crisis que el mundo enfrentará al salir del Covid-19 no fue causada por el coronavirus, pero sí tal vez la agrave un poco. Ante la baja de la tasa de ganancia en la economía real, puesto que a partir de 2008 las grandes transnacionales y corporaciones financieras han buscado acumular, casi exclusivamente, recomprando sus propias acciones en la bolsa de valores, con créditos a tasas de interés cero otorgadas por los Bancos Centrales.

Tasa de ganancia para el G7 para el periodo 1964-2009 

Fuente: Michael Roberts, 16.09.2017

Estas tasas de interés al cero por ciento, que no son más el resultado de oferta y demanda de dinero en el mercado como solía ser antes de 2001, sino producto de la manipulación de las mismas tasas en beneficio exclusivo de uno cada cien mil personas de la población (0,00001%), a costa del relativo empobrecimiento de más del 95%[2]. Desde el año 2009, las grandes transnacionales, y su elite, han gastado 5.4 billones de dólares para la sola recompra de sus propias acciones, operación por la cual no dejaron de subir hasta el 2020, enriqueciéndose solo a sí mismas.

Desde 1981, la deuda global se ha multiplicado por 39 veces, pasando de 14 billones de dólares en ese entonces hasta alcanzar los 265 billones (o millones de millones) de dólares en 2020.  Son burbujas financieras de capital ficticio que tarde o temprano colapsan. Este colapso ya comenzó en septiembre/octubre de 2019, su indicador más fiel fue el inicio del programa Repo de la Fed[3], mucho antes que el coronavirus fuera una realidad para el mundo. El coronavirus “tapa”, por sobre todo, la causa real de la crisis, que no es una crisis más, sino una que da inicios a la Gran Depresión de Siglo XXI, y probablemente sea la última en la historia del capitalismo.

La OCDE observa en su informe de abril de 2020, que el mundo se encuentra en una Gran Depresión. El 8 de abril la Organización Mundial de Comercio (OMC) publicó un informe que no deja dudas ni esperanza alguna, que una recuperación económica esté cercana. La OMC espera que el comercio mundial caiga un 32% en el 2020. La realidad es que el comercio internacional y la economía en general, ya estaban en caída en picada desde antes de la pandemia, desde septiembre de 2018 si observamos la caída del comercio de exportación e importaciones (ver Chart 4).

Durante la pandemia (febrero-abril de 2020) hemos observado que los gobiernos han tomado medidas, sin debate o votación, acerca de restringir ‘temporalmente’ la libertad de movimiento y ordenar el confinamiento de la ciudadanía, para enfrentar la pandemia, es decir, para el bien común de la población. La supresión de derechos económicos sociales y políticos podría ser aprovechada por las elites financieras y corporativas, aludiendo que la única salida a nivel mundial sería un gobierno global, con una (cripto)-moneda global, que dejara de lado a “la banca responsable de haber generado este caos económico y la Gran Depresión”.

Con la consigna de: “salir de la gran pandemia para salir de la crisis económica” que el coronavirus supuestamente provocó, las élites transnacionales financieras responsables de la “crisis”, procuran imponer por la fuerza un “gobierno global” que exprese los intereses estratégicos de la monarquía financiera global, con todos los rasgos propios de un capitalismo en declive y caída libre. Que requiere, para recuperar posiciones de poder, de un uso masivo de la militarización de las relaciones políticas internacionales. Con lo cual, le es imperioso, imponer también “Panóptico Digital”[4] mundial para legitimarse, situación que hemos ya advertido como posibilidad, en nuestros escritos de 2017. Aunque consideramos que ya hay actores internacionales en capacidad de contrarrestar esta estrategia.

Sin embargo, a estas alturas del 2020 las fuerzas transnacionales continentalistas, ni las globalistas, ya no podrán imponer fácil y linealmente su posición e intereses. En primer lugar, China, Rusia y los BRICS están muy lejos de ser sometidos. Cada día se muestran más capaces de defender sus posiciones y avanzan en concretar el proyecto de la Nueva Ruta de Seda, en su “camino” de construir un mundo multipolar y pluriversal. Por lo tanto, no solo será largo, complejo y difícil que puedan ser sometidas a una “Dictadura” Financiera Transnacional, sino que están en una situación de ventaja, cada vez más grande, para consolidar sus avances. Y, ante todo, llevan la ventaja de haber sufrido, resuelto y salido primero de la pandemia, lo cual les permitió ya en marzo de 2020 poder retomar su senda y poner en marcha toda su economía. Que nunca estuvo parada por completo, solo el área estratégica de Wuhan, como si lo está hoy Occidente.  

A China le afectará la Gran Depresión en Occidente, pero ni cerca de cómo impactará en el mundo anglo-americano. Ya en marzo de 2020, las exportaciones subieron un 5.4% contra una contracción de 7.8% en enero, febrero. Las importaciones subieron un 0.8% contra una contracción de 2.6% en los dos meses anteriores. El motivo de la recuperación pronta de la economía china es: en primer lugar, porque sus inversiones se han dirigido básicamente al ámbito productivo y en una porción menor al especulativo inmobiliario. En segundo lugar, China llevaba ventaja sobre las transnacionales globalistas norteamericanas en materia de Inteligencia Artificial, incluso para combatir al Covid-19, y ha logrado salir de esa pandemia con una mayor ventaja.

Claro que, cuando Occidente se encuentra en una crisis profunda también China se ve afectada en sus exportaciones que debe re-direccionarlas, para ello potenció, y deberá incrementar aún más esa potenciación, de la Nueva Ruta de Seda y de la nueva arquitectura institucional económico financiera multipolar.

En Occidente la globalización financiera parecería haber llegado a sus límites. La pandemia ha mostrado las múltiples debilidades de la híper-especialización, en economías de mono-cultura global. Ha quedado claro que países donde es muy importante la industria del turismo como Italia, por ejemplo, quedarán seriamente afectados. La situación absurda es que países especializados en frutas o flores, que son transportadas a diez mil kilómetros de distancia, con la crisis no solo no podrán exportar sino tampoco importar los alimentos que sostienen a la población especializada en ello. La crisis de los poderes transnacionales pone de manifiesto la necesidad de potenciar nuevamente las naciones, las actividades nacionales en cada país.

Con la Gran Depresión Global, en sus marcos, no hay modo de defender la mediana y pequeña empresa nacional de una tragedia, porque son los últimos eslabones de las grandes plataformas globales.  Durante una Gran Depresión no hay otra salida en los marcos del globalismo transnacional, aunque sí recuperando grados de libertad, capacidades e instrumentos propios de las estrategias en la órbita nacional: gobierno, estado, empresarios y trabajadores. La híper especialización y deslocalización globalista se encuentra profundamente herida de muerte en esta crisis sistémica, y con ella la globalización, deslocalización y flexibilización que informaliza todo lo que no es global.

A las economías no les quedará otra que diversificarse con una concepción que parte de la soberanía nacional, que se coordina en lo multipolar pluriversal. Es ahí donde se presenta el multipolarismo con todo su gran potencial, concretamente a partir de la ampliación de la Nueva Ruta de Seda y con todo su sistema de instituciones alternativas al globalismo transnacional financiero. Incluso con una moneda internacional de reserva alternativa como moneda-patrón al Petro-Dólar: el Petro-Yuan-Oro que ya viene haciendo su despliegue desde febrero de 2018.

Occidente, para salir de la crisis sistémica y de la crisis humana mundial que produce, debería poder retornar a la economía real, pero no lo logrará a menos que deje de aspirar a la maximización de la tasa de ganancia, como bien hemos ya desarrollado y mostrado en nuestra publicación de 2018[5], editado un año después en ingles en Hong Kong.

El Desempleo en la Gran Depresión del siglo XXI

  1. La situación mundial

La segunda edición del Observatorio de la OIT: El COVID-19 y el mundo del trabajo, describe al COVID-19 como “la peor crisis mundial desde la Segunda Guerra Mundial”. Cuatro de cada cinco personas (81 por ciento) de las 3.300 millones que conforman la fuerza de trabajo mundial están siendo afectadas por cierres totales o parciales de su lugar de trabajo. “Los trabajadores y las empresas se enfrentan a una catástrofe, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en desarrollo”, declaró el Director General de la OIT.  Según el nuevo estudio, 1.250 millones de personas trabajan en los sectores considerados de alto riesgo de sufrir “drásticos y devastadores” aumentos en los despidos y disminución de los salarios y horas de trabajo. Muchas de estas personas están empleadas en trabajos mal remunerados, de baja calificación, donde una pérdida imprevista de ingreso tiene consecuencias devastadoras.

A nivel latinoamericano la proporción de trabajadores en estos sectores “en riesgo” alcanza el 43 por ciento, según la OIT. Algunas regiones, África en particular, tienen niveles de informalidad más altos aun, lo cual unido a la falta de protección social, gran densidad de población y débil capacidad, plantea a los gobiernos serios desafíos sanitarios y económicos, advierte el informe.

Por ello, se prevén enormes pérdidas en los distintos grupos de ingresos, en particular en los países de ingresos medios altos (100 millones de trabajadores, a tiempo completo). Esto supera con creces los efectos de la crisis financiera de 2008-2009. Los sectores más expuestos al riesgo incluyen los servicios de hospedaje y restaurantes, la manufactura, el comercio minorista y, las actividades empresariales y administrativas.

“Las decisiones que tomemos hoy afectarán directamente la manera en que esta crisis evolucionará así como la vida de miles de millones de personas”, agregó el director. “Con las medidas correctas podemos limitar su impacto y las heridas que dejará. Nuestro objetivo debe ser reconstruir mejor, para que nuestros nuevos sistemas sean más seguros, más justos y más sostenibles de los que permitieron que esta crisis ocurriera”.

  1. La situación en EEUU. 

El desempleo durante el período del 20 de febrero al 3 de abril tuvo un crecimiento alarmante en EEUU. Entre el 20 de febrero y el 20 de marzo creció en un 400%. En la semana siguiente hasta el 27 de marzo, otro 6.6 millones de personas quedaron en una situación de exclusión, como para obtener los beneficios de desempleo. Las solicitudes de beneficios por desempleo (vía google) a finales de marzo fueron 8.5 millones por encima de las ya realizadas a mitad de marzo, como puede observarse en el gráfico abajo.

Desde entonces hasta el 3 de abril, otros 4 millones de personas fueron dejadas en igual situación, con lo que el total llega a 15 millones de desempleados formales. Con ello el desempleo oficial alcanzó el 12.5%. Es preciso saber que esta cifra no contempla los desempleados no temporales (los mal llamados ‘desalentados’), ni los trabajadores ocasionales o estacionales, ni tampoco todas aquellas personas que trabajan por su cuenta y dejaron de poder hacerlo en números importantes con el coronavirus.

Debido a la emergencia nacional, la Reserve Federal estima que otros 47 millones de puestos de trabajo se perderán en el segundo trimestre del año, lo que significaría una tasa de desempleo de 32%. Podemos afirmar, sin mayor riesgo de exagerar, que el verdadero desempleo en EEUU alcanza un 40%. Como la economía norteamericana está basado fundamentalmente en servicios, con una población migrante que se encuentra a menudo en una situación no legalizada, no sería de extrañar que de pronto la mitad de la población económicamente activa de EEUU sufrirá de desempleo en los años próximos.

Una nueva ‘pandemia’ que cobrara muchas vidas

Hemos de saber que la nueva “pandemia del desempleo” tendrá sus propios muertos, también durante la Gran Depresión del 2020: con un aumento abrumador de suicidios. Durante la Gran Depresión de los años treinta (1930-1940), con casi un 25% de la fuerza laboral de EEUU desempleada, se produjo el mayor aumento de suicidios de toda la historia, alcanzando en 1932 la cifra de 22,1 por cada 100.000 habitantes. Una cifra récord de suicidios que no se alcanzó nunca desde entonces. En 2018, la tasa de suicidios en EEUU fue del 18.2 por cada cien mil y con una sobre-mortalidad de 50%, llegaría a una tasa de suicidios del 27 por cada cien mil personas en los próximos años. Una verdadera ‘pandemia’.

En Gran Bretaña, la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) reportó un número record de suicidios en el último cuatrimestre de 2019, lo que representó un aumento del 25% comparado con la tasa de suicidios en 2017, cifra elevada que adscribimos a la crisis del Brexit. Se observa, además, que la población menos afectada son los menores de 20 y mayores de 65 años de edad. Dicho de otra manera esta ‘pandemia’ afecta básicamente a la población económicamente activa con centro entre los 45 y 55 años de edad.

Comparemos un momento estos datos de suicidio con los decesos a causa del Covid-19. A la fecha del 8 de abril de 2020, un total de 81.478 personas han fallecido a nivel mundial a consecuencia del virus. La cuadruplicación de esta cifra que cubre 3 meses, nos daría hipotéticamente un total anual de 326.000 fallecidos por Covid-19. La OMS estima que unas 800.000 personas fallecen anualmente en el mundo por causa de suicidio, o sea más del doble que los decesos por causa del Covid-19. Se espera que debido a la Gran Depresión la cifra de suicidios sea un 50% más elevada, o sea, 1.200.000 decesos por suicidio, el cuádruple probablemente de la cifra de defunciones por Covid-19. Pero las Plataformas de Comunicación Global seguramente no solo no lo van a mencionar, sino que no lo van a ‘calificar’ ni siquiera como ‘pandemia’ de suicidios. Esta ‘pandemia’ no va a favor de los intereses del capital transnacional y, por lo tanto, va ser simplemente silenciada, “no transparentada”.

La tasa de suicidios a nivel mundial en los años anteriores a la crisis, fue de diez por cada cien mil habitantes y muestra un patrón muy diverso entre países. Hay países que con tasas más altas de la media mundial como son, según el orden de su incidencia: Rusia, China, Finlandia, Japón, Francia, Uruguay, Argentina, Suecia, Dinamarca, EEUU, Reino Unido, Alemania y Chile, entre otros. Entre los países que están por debajo de la media tenemos según su incidencia a España, Italia, Ecuador, Brasil, México, Grecia, Perú y Jamaica, entre otros. En los países llamados desarrollados hay tasas de suicidio por encima de la media, lo que significaría que su impacto durante la crisis será particularmente elevado y menos en cuanto más nos alejamos de esos grandes centros de la exaltación del consumo, el lujo y dinero.

Durante la Gran Depresión, el desempleo masivo significa para el gran capital población sobrante, que ya no le es funcional como ‘ejercito industrial de reserva’, por lo tanto bien puede “desaparecer” y si no es posible más por migración (cada vez más difícil en una crisis globalizada), será por causa de muerte.  En este contexto nos llama mucho la atención que, el 18 de setiembre de 2019, una junta convocada por el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte por una ‘creciente amenaza de pandemias’ que podrían matar a millones de personas y causar estragos en la economía global. ¿Acaso desde 2019 nos advirtieron a cómo van a solucionar el dilema de la población sobrante en el mundo durante la Gran Depresión? Son tesis Neo-Malthusianas sumamente reaccionarias.

Una Gran Depresión significa que la actividad industrial y comercial ha sido interrumpida por la desconexión intra-cadenas de valor, lo que implica un mayor número de quiebras de empresas y especialmente un mayor número de trabajadores desempleados. Con reducidas posibilidades de migración internacional, una política monetaria que entraría en debate sería la de un Ingreso Básico Universal (UBI). Para lo cual sería preciso de nacionalizar antes, lo que se consideran empresas esenciales para la economía nacional. De lo contrario todo aumento de ingresos no resultaría en un aumento del consumo de las mayorías populares sino en un aumento de los precios y las ganancias capitalistas.

Los bancos centrales en el mundo están vendiendo bonos del tesoro norteamericano en gran escala, para obtener liquidez en dólares. Estos bonos ya nadie los quiere comprar y el único comprador que queda es la Reserva federal. La Fed crea dinero sin respaldo en una cantidad de decenas de billones de dólares mensuales. La Fed junto con la Tesorería (con Trump como dirigente de la orquesta) actúa como el prestamista sin límites para los grandes consorcios y ya no solo compran los bonos basura de dichos consorcios (crédito que obtuvieron para la re-compra de sus acciones que han caído en precio, provocando su incapacidad de pago), sino también adquieren sus acciones (Boeing, entre otros). Estamos en un claro proceso de nacionalización de la economía y no solo en EEUU, sino también en la Unión Europea (KLM-Air France, etc.) se da el proceso. No es nada seguro que esta política cambiará después del coronavirus. Al presentarse la Gran Depresión con toda su fuerza, estimamos que más bien se profundizará. Hasta los trabajadores dependen de los pagos del Estado, cada vez más el ente planificador de la economía.

El desempleo masivo en su efecto domino social

El desempleo masivo y duradero en el mercado de trabajo se transforma en un efecto dominó. Luego, los inquilinos que no pueden pagar sus alquileres ponen en aprietos a los propietarios. Estos últimos ven reducida la capacidad de pagar sus hipotecas. La masiva incapacidad de pago de hipotecas pone en peligro a muchos bancos. Otro tanto sucede con las pequeñas empresas. Los bancos comerciales se ven por ello limitados en sus ingresos agravado además por las bajas de tasas de interés que solo benefician a los megabancos y grandes consorcios. Las bancarrotas estarán al orden del día.

La Banca Central en general, y particularmente la Reserva Federal -Fed-, ha tenido que intervenir masivamente para tratar de salvar una vez más a los megabancos y las grandes corporaciones, quienes son los únicos responsables de esta mega-crisis. Pero algo ha cambiado, la Fed ya no financia la recompra de las acciones para que las grandes corporaciones financieras puedan seguir sosteniendo su “acumulación financiera” por economía de “casino o “timba” financiera. Sus acciones por lo tanto tienden a la baja aunque sea de manera menos abrupta.

El colapso del dólar que ya hemos anunciado hace tiempo definitivamente se dará en 2020, abriéndole las puertas a “otras” soluciones o actores. Una, para que las élites impongan una sociedad sin dinero-en-efectivo. Ya está la propuesta de ley de los continentalistas norteamericanos en el Senado para crear el dólar digital, proyecto posible pero sin mucho futuro con la crisis llamada Perestroika Norteamericana. Por otro lado, la Reserva Federal (de los Globalistas), con otras bancas centrales (fuerzas globalistas), están tratando de impulsar una criptomoneda global.

Pero también hay diálogos entre Trump, Xi Jinping y Putin para crear una cripto-moneda multipolar. Para fines del 2020, veremos el gran avance en el desenlace de la batalla entre el multipolarismo pluriversal (en sus dos componentes), el continentalismo norteamericano y el globalismo unipolar. La Humanidad intuye, percibe y sueña con una salida que los incluya, y luchará por ello ante la fuerte realidad en medio del gran desempleo y que podrá darse a partir del multipolarismo-poliédrico pluriversal que conjuga lo económico-político. De la suma de lo Nacional en lo Multipolar Poliédrico Pluriversal con lo político-cultural-religioso.

Bibliografía

Wim Dierckxsens y Walter Formento; La Crisis Mundial, Continentalismos, Globalismo, Multipolarismos. Ed. Fabro, Argentina, mayo 2018.

Wim Dierckxsens, Walter Formento y Andrés Piqueras, et al: El Capital frente a su declive200 años Marx, Editorial DEI, Costa Rica, septiembre 2018

Wim Dierckxsens y Walter Formento, Nuevo Imperio Global u Otra Civilización; Inteligencia Artificial y Guerra de ´Big Data´ , Editorial DEI, Costa Rica, 2019

By The New York Times | Sources: Bureau of Labor Statistics; Historical Statistics of the United States (annual estimates before 1948)

Tyler DurdenThese Numbers Are Ugly, WTO Forecasts Collapse In World Trade, Recovery For 2021, Zero Hedge, 8 de abril de 2020

RENAVE, Vigilancia Salud Pública, Vigilancia de los excesos de mortalidad por todas las causa de España,  www.isciii.es, 26 de marzo de 2020.

Tyler DurdenThis Is Where The World Is On The “Corona Curve” At This Moment, Zero Hedge, 4 de abril de 2020

Gilles Pison y France Meslé, Comment la France compte-t-elle ses morts ? INED, Paris, 5 de abril de 2020

Len Kiefer, Google Search Activity Shows The U.S. Is Entering A Depression, Zero Hedge, 3 de abril de 2020

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Tylor Durden,  British Suicide Rate Soars To Record High, Zero Hedge, 11 de abril de 2020

Brandon Smith, The Elites Are Already Prepared For The Coming Collapse Of The Dollar Bubble, Zero Hedge 9 de abril de 2020

Tylor Durden, Futures jump as Chinese Trade unexpectedly outperforms, Zero Hedge, 14 de abril de 2020


[1] Perestroika: De la caída Soviética a la de Washington – 1989-2020.  Wim Dierckxsens, Walter Formento

18/10/2019. https://www.alainet.org/es/articulo/202728

[2] Crisis mundial 2020 y transición al postcapitalismo. Wim Dierckxsens, Walter Formento, Andrés Piqueras, 17/02/2020. https://www.alainet.org/es/articulo/204788

[3] Repo: el desconocido mercado que mueve US$3 billones al día en Wall Street.  https://www.bbc.com/mundo/noticias-49769339

[4] El panóptico digital, ver: https://www.xataka.com/privacidad/panoptico-digital-gran-temor-distopico-que-acecha-revolucion-datos-inteligencia-artificial-dataveillancehttps://verne.elpais.com/verne/2018/02/09/articulo/1518186464_156425.html

[5] El Capitalismo en su Declive….

Por: Wim DierckxsensWalter Formento

Fuente: ALAI

Gráfico:  Ahmad Rahma

 

Fuente: Radio Temblor

Centro Martin Luther King: Día Internacional de la Lucha Campesina: En casa, pero no en silencio

Por Caminos

Hoy se cumplen 24 años de otro crimen contra los movimientos campesinos, que aún permanece impune. El 17 de abril de 1996, 21 compañeras y compañeros del Movimiento Sin Tierra fueron asesinados en Eldorado dos Carajás, Pará, Brasil. La masacre fue responsabilidad de la Policía Militar del estado y ocurrió durante una movilización de la lucha por la Reforma Agraria Popular.

En recordación al hecho, el 17 de abril fue consagrado por las organizaciones internacionales y fuerzas populares del mundo como el Día Internacional de la Lucha Campesina.

Cada año se realizan campamentos en homenaje a las víctimas de la masacre, que también dejó decenas de heridos. En esta ocasión, debido al aislamiento social como medida de prevención contra la Covid-19, no se realizó la tradicional vigilia que cada año recuerda a quienes fueron asesinados en Eldorado dos Carajás. Sin embargo, los movimientos campesinos no renuncian a la lucha y han dicho:

#QuédateEnCasaNoEnSilencio

En un comunicado del 13 de abril, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC/Vía Campesina), presente en más de setenta países, hizo un llamado a “juntar esfuerzos para enfrentar unidos esta coyuntura de crisis socioeconómica y sanitaria mundial revelada con la aparición del nuevo coronavirus en el mundo”.

Los efectos del sistema capitalista, sus políticas globalizadas y el desmantelamiento institucional de los Estados en la propagación de la Covid-19 fueron denunciados también en el llamamiento.

El campesinado se reconoce dentro de los sectores más vulnerables a esta situación, junto a los obreros, los migrantes y los trabajadores de la economía informal. Asimismo, las mujeres, también lideresas históricas de las luchas en defensa de los territorios, enfrentan un incremento de la violencia.

Por esas razones, y las causas históricas de la lucha campesina, para este 17 de abril la CLOC/Vía Campesina ha llamado a la consolidación de las alianzas, la cooperación internacional y, a los amigos y amigas de los movimientos sociales, para la articulación de acciones de solidaridad por la defensa y protección de la vida en el campo y la ciudad; el fortalecimiento de la producción familiar campesina y agroecológica, así como su comercialización, distribución justa y equitativa; la denuncia permanente de la vulnerabilidad en que se encuentran los y las trabajadoras del sector público y privado en medio de esta pandemia.

“Ahora es el momento para la implementación de la Declaración de los Derechos Campesinos y Otras Personas que Trabajan en Zonas Rurales. La adopción de la Declaración enriquece el sistema de derechos humanos, logrando poner el debate democrático de los Estados por encima del lobby y los intereses del capital; es una herramienta de fuerte contenido humanista, es un paso adelante para la gobernanza global y los pueblos del mundo”, expresó el comunicado.

La lucha por la tierra y por la Reforma Agraria es una lucha histórica por la soberanía de los territorios, el derecho a una alimentación saludable y vivir de la producción familiar.
Las luchas campesinas son la expresión de una de las mayores desigualdades que dan forma al sistema capitalista. Un puñado de personas posee cantidad de tierras que equivale a millones de personas. El acceso a la tierra tiene que ser un derecho universal.

(Con información de la CLOC/Vía Campesina y Alba Movimientos)

 

Fuente: Centro Martin Luther King