Honduras: Descubren nueva salamandra y deciden llamarla “Bolitoglossa Copinhorum” como homenaje a la lucha de COPINH y de Berta.

Descubren en Intibucá y La Paz, nueva salamandra y deciden llamarla “Bolitoglossa Copinhorum” como homenaje a la lucha de COPINH y de Berta Cáceres.

«Descubrimiento de una nueva especie de salamandra (parte v) – la revelación. Después del prólogo de 12 años que detallé sobre esta pasada serie de publicaciones, estamos encantados de anunciar formalmente las nuevas especies de salamandra para Honduras y el mundo: Bolitoglossa copinhorum. El papel que proporciona la evidencia de reconocer a la nueva especie, redefine la especie B. Celaque, y nombra la nueva especie B. Copinhorum acaba de ser publicado en el último número de Monografos Herpetológicos (https://bit.ly/2IMKfsY; mensaje para una copia del papel).

Esta nueva especie es endémica de los restos bosques nubosos de la Sierra Lenca en los departamentos de Intibucá y La Paz, e inmediatamente será clasificada como en peligro de extinción en la próxima actualización de la Lista Roja de la UICN en julio.

Hemos dado a la Sierra Lenca el nombre “copinhorum” ???? perteneciente a COPINH para reconocer a la organización fundada en marzo 1993 por Berta Caceres. COPINH está compuesto por representantes de más de 200 comunidades indígenas lencas en todo el oeste de Honduras, y busca defender y empoderar a las comunidades lencas para resistir la explotación de sus tierras y recursos naturales por intereses externos.»

Asesinatos, Impunidad y Defensores en Peligro en Costa Rica

Este 18 de marzo se cumple un año del asesinato del líder indígena Sergio Rojas Ortiz, líder del pueblo Bribri, en el territorio de Salitre. El 24 de febrero pasado, también fue asesinado Jehry Rivera Rivera, indígena Bröran del territorio de Térraba. Al mismo tiempo, defensores de derechos humanos han recibido amenazas en Costa Rica.

De acuerdo a un comunicado del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI), a Sergio Rojas Ortiz y a los Territorios de Salitre y Térraba, desde el 30 de abril del 2015, se le otorgarón “Medidas Cautelares” por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), medidas que debía aplicar el gobierno de Costa Rica, “con el fin de garantizar la vida y protección integral para las personas miembros de ambos Pueblos”.

Sin embargo, dice FRENAPI, que “la falta de aplicación efectiva de estas Medidas por parte del Estado/Gobierno costarricense, se manifiesta en la incapacidad de salvaguardar la vida de Sergio. Situación que lamentablemente se repite con el reciente asesinato del compañero Jehry Rivera Rivera, el 24 de febrero del 2020; compañero indígena Brörán, recuperador y defensor de derechos indígenas ”. 

A todo lo anterior, FRENAPI denuncia que “existen amenazas directas de asesinato en contra de nuestras/os compañeras/os recuperantes (de tierras indígenas) pertenecientes a varios Territorios (especialmente de Térraba, Salitre, Cabagra y China Kichá)” y que “en ciertos medios de prensa y redes sociales han circulado publicaciones malintencionadas que incitan al odio y a la violencia étnica, así como campañas en contra de activistas defensoras/es de los Derechos Humanos ”.

En el Programa de Radio “A desalambrar” , de la plataforma “Somos Abya Yala, Somos una América” -de la cual SOAWatch es integrante- se entrevistó, la semana pasada, a la defensora de derechos humanos Marcela Zamora Cruz, del Centro de Amigos por la Paz (CAP) de Costa Rica , quien criticó duramente al gobierno costarricense y al presidente Carlos Alvarado Quesada, quienes “sólo se quedan en condenar estos asesinatos y no pasa nada más que un comunicado”. 

“Hemos exigido al Estado costarricense claridad y pasan las semanas y no vemos acciones que detengan esta violencia contra los pueblos indígenas”, dijo, señalando también que  “en redes sociales se está amenazando a compañeros y compañeras. Se está diciendo “estos son los responsables de la violencia en el territorio indígena”, pero estas son organizaciones que están trabajando a favor de los derechos indígenas”.

De acuerdo a información del CAP, los defensores que han recibido amenazas son Pablo Sibar, líder indígena de Térraba, coordinador del FRENAPI,  con “Medidas Cautelares” del CIDH, compañero cercano de Sergio Rojas Ortiz, líder indígena, quien fuera asesinado el 2019;  y Clarita Quiel, líder indígena bribri del Territorio Indígena de Cabagra, y parte de la coordinación del FRENAPI. Se asegura que existiría una “lista negra” de más de 30 personas indígenas en peligro.

También, en redes sociales, se está amenazando, hostigando y difamando injustamente como “responsables de la violencia en territorios indígenas” a las y los defensores de derechos humanos, integrantes de organizaciones, que están acompañando las luchas indígenas en Costa Rica.

Entre ellos, a Gustavo Cabrera Vega del Servicio Paz y Justicia (SERPAJ Costa Rica) y miembro del Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena; a Marcela Zamora Cruz del CAP y parte del Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena; a Reiner Canales, líder en las luchas campesinas del sur en las fincas Changuena y Térraba, miembro de la Directiva de la Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU) y de la Coordinadora de Lucha Sur-Sur, También han recibido amenazas, Gustavo Oreamuno Vignet y Jeffery López Castro, miembros de la Asociación de Iniciativas Populares Ditsö.

El 25 de febrero pasado, SOAWatch envió una carta al embajador de Costa Rica en EEUU , Fernando Llorca Castro, un día después del asesinato de Jehry Rivera Rivera, expresando “nuestra alta preocupación por la vida de las y los defensores de derechos humanos y pueblos indígenas en Costa Rica” y solicitando “nos pueda informar de los pasos que está tomando el gobierno de Costa Rica para llevar ante la justicia a los autores de estos crímenes y, con esto, garantizar el pleno respeto de los Derechos Humanos como obligan los tratados internacionales en esta materia”. Hasta la fecha, no hay respuesta de la Embajada de Costa Rica en los EEUU.

La lucha por los derechos de los pueblos indígenas, de su tierra, de su lengua, de su autonomía, de su cultura, se extiende por el sur, desde las tierras mapuches, hasta el mismo Alaska, por toda nuestra Abya Yala. Expresamos nuestra condena a los asesinatos, a la persecución y criminalización de la causa indígena. Señalamos nuestro apoyo a las legítimas demandas y la lucha de nuestros pueblos originarios.

Finalmente, FRENAPI señala en su declaración que “La Tierra/Territorio es trascendental para los Pueblos Indígenas. Según nuestra cosmovisión, el agua, la tierra, el aire, los ríos, bosques y recursos naturales representan claves para nuestro Buen Vivir. Estos elementos, se encuentran entrelazados espiritualmente y son sagrados, para el uso sano y la convivencia armoniosa con las personas; por lo tanto, no son objeto de comercio”.

En solidaridad,

Brigitte, Candice, Dévora, Pablo y Roy

SOA Watch

22M: LA PALABRA NO ESTÁ EN CUARENTENA #22MxElAgua

Hace meses nos preparamos para encontrarnos en Buenos Aires, denunciar que somos zona de sacrificio, las estrategias para imponernos el saqueo y la contaminación y escuchar las víctimas de este sistema.

Por causas de público conocimiento, ajenas a nuestra convocatoria, la Marcha programada deviene protesta de otro tipo. 

Hoy vemos con claridad que el mundo ha sido sacrificado. 

En esta etapa del Capitalismo, las víctimas no se contagian, las multiplica la dictadura transnacional extractivista sin ningún tipo de prohibición

Mientras discutimos los orígenes de la pandemia de Coronavirus, vivimos una realidad tan o más grave y que los gobiernos no pueden esconder más. La manipulación de la naturaleza aniquiló los ecosistemas. Nos fumigan, perforan la tierra, elaboran sustancias o materiales con químicos, imponen obras faraónicas y actividades económicas sin licencia social, y de esa manera envenenan el subsuelo, el agua y el aire. Matan seres humanos, animales y plantas y por ende nuestra cultura, nuestra historia, nuestra espiritualidad y nuestro futuro.

La sobreexplotación de la naturaleza y su transformación en mercancías como gas, biogás, petróleo, madera, minerales, etc., ha puesto en peligro nuestra propia existencia. 

La alarma y la conciencia que hoy tenemos con respecto al peligro que corre nuestra vida por un virus, es la alarma que sufrimos día a día en cada uno de nuestros territorios. 

Antes como pueblos originarios éramos cazados por el oro, hoy además nos matan dejándonos sin tierra, comida ni agua 

Antes quienes pensábamos diferente éramos “chupados”, torturados y desaparecidos, ahora nos silencian judicializándonos, reprimiéndonos, encerrándonos y matándonos con mano de obra parapolicial a sueldo. 

El extractivismo capitalista y sus industrias derivadas nos han enfermado con glifosato y plomo en sangre, con la proliferación del dengue, el sarampión, y ahora la gripe coronavirus, sin remediación ni respuesta justa. A esto se suman las muertes por desnutrición y un sistema de salud público en emergencia y ciego, que ni siquiera puede reconocer esta realidad como problema, ni posee estadísticas de patologías, afectados y fallecidos. 

Los muertos y enfermos de hoy son los mismos de ayer: los desprotegidos por el estado como los adultos mayores, las villas o pueblos sin agua potable, los enfermos crónicos, los trabajadores precarizados, los pueblos originarios con sus bosques devastados, o los que vivimos cerca de las industrias envenenadorasque nos condenan a una muerte lenta y destruyen nuestro entorno. 

Este genocidio silencioso no debe ser naturalizado NUNCA MÁS 

Gradualmente han cercenado el buen vivir y las libertades democráticas bajo un sistema de control. 

Nunca arriesgaríamos a uno de nuestros hermanos de lucha, por eso encontraremos otras vías para denunciar y expresar con fuerza: 

JUICIO Y ENCARCELAMIENTO A LOS TERRICIDAS, ECOGENOCIDAS, AGUACIDAS

La deuda es con el pueblo.
Por la libertad de expresión. No a la criminalización de la protesta.
Por el derecho a la vida muy pronto seremos millones en las calles. El agua no se vende, se defiende
El poder es legítimo cuando es por consenso de los pueblos, no con gobiernos corruptos. 

Jallalla Pachamama!
Kausachún!
Marici weu!
Jonkonunkuy!
Jarumá!
CaminChingaHan! 

 

-Argentina, 17 de marzo de 2020

 

Fuente: Dialogo 2000

Sociedades al Aislamiento y Aislados al Exterminio

Acción Ecológica Opina- Serie Corona Virus #2
El coronavirus pareciera ser un ejercicio de simulación de aquellos estrenados en películas en donde la crisis de salud se enfrenta con medidas militares, en refugios y con sistemas individualistas de protección. Es una crisis en la que se ocultan otros problemas de salud, la respuesta es el miedo y se restringen los espacios de la solidaridad e inclusive el de los afectos.

Ya se ha señalado que la epidemia del coronavirus COVID-19 es un reflejo de la degradación ambiental. Las enfermedades transmitidas de animales a seres humanos están creciendo a medida que los hábitats naturales son destruidos y son invadidos por especies introducidas que van dejando de ser biodiversos; se crean condiciones para un solo tipo de especie invasora o para el monocultivo y granjas de animales.

La Amazonía, al igual que otros territorios biodiversos, vive un problema por la reducción y fragmentación de hábitats por la contaminación petrolera, por la expansión minera y por la proliferación de especies invasoras, con problemas de deforestación y cambios en el clima.

El deterioro ambiental también debilita los sistemas inmunológicos de las poblaciones humanas. Para la gente en la Amazonía, por ejemplo, la contaminación petrolera ha significado el cáncer, desnutrición y empobrecimiento en general.

Mucho saben los pueblos indígenas del impacto de los virus, que exterminaron pueblos enteros por su inocencia inmunológica. En América, la llegada de los europeos esa vez significó la muerte del 90% de la población amerindia en los primeros 100 años de conquista y colonización.

En Ecuador el pueblo Waorani, por ejemplo, sufrió un exterminio masivo por el virus de la gripe cuando entraron las operaciones petroleras en su territorio, porque los trabajadores portaban virus para los que ellos no tenían defensas, ni conocimientos propios de cómo tratarlos. De igual manera entró la Hepatitis B y D, afectando casi a la mitad de la población adulta Waorani, en ciertos lugares de su territorio. Algo similar ocurrió con el pueblo Tsáchila, impactado por la viruela a fines del siglo XIX y principios del siglo XX tras incursiones asociadas con la explotación del caucho. Hoy, en esos territorios sacrificados, aun viven pueblos que transitan libres por la selva.

Pero la crisis del coronavirus, de acuerdo al Ministro de Recursos Naturales No Renovables obligará al país a aumentar la explotación de todo lo que se pueda, lo más rápido posible. Petróleo y minería están en la mira para generar recursos para la crisis. Entre lo anunciado están las 8 plataformas dentro del área de amortiguamiento de la zona intangible, que es el territorio de los Pueblos Tagaeri y Taromenane en situación de Aislamiento Voluntario.

Se ha suspendido el ingreso de turistas al Yasuní. Pero ¿y el ingreso de las petroleras? Tomemos en cuenta que la presencia de los técnicos y trabajadores petroleros es una amenaza letal. Muchos de esos trabajadores son población de riesgo porque viajan, tienen familiares que vienen de algunos de los territorios más golpeados por el coronavirus: China y España. La mayoría de empresas de servicios y operadoras en el Yasuní son de China, entre estas CNPC, Andes Petroleum, Petroriental, Sinopec y CPEB, y la más antigua es española, la REPSOL.

Aun superándose esta crisis, ese virus vino para quedarse. Si algo ha aprendido la humanidad sobre los virus, es que se multiplican, se dispersan y mutan. La sola amenaza de iniciar operaciones en el Ishpingo es una sentencia de muerte para los Tagaeri y Taromenane.

¿Qué se va a hacer para blindar a los pueblos del Yasuní, de reciente contacto y sin contacto, del contagio de este nuevo virus? La historia nos dice cuán frágiles son a estas enfermedades virales.

Ojalá, que de la crisis que vivimos nos quede la sensibilidad e inteligencia para actuar preventivamente. Para protegernos y proteger a los demás, para reforzar los lazos de humanidad y solidaridad, y no para aprovecharla, como lo anticipa la doctrina del shock, tomando medidas que en otras situaciones resultarían inaceptables: privatización de campos petroleros -como el de Sacha-, o pasar por alto las prohibiciones de minería a gran escala. Ojalá que las declaraciones del nuevo Ministro de Recursos Naturales No Renovables no pasen de ser el típico exabrupto que resulta del miedo, para enfrentar la crisis que estamos viviendo.

ACCIÓN ECOLÓGICA

LLAMAMIENTO POR LA ANULACIÓN DE LAS DEUDAS

Nora Cortiñas va a cumplir 90 años este próximo 22 de marzo. En medio de la crisis que vive Argentina, pero mirando la realidad de nuestra América, del Sur global y del mundo entero, ha decidido que de regalo solo quiere – ni más ni menos – la anulación de todas las deudas que están empobreciendo, esclavizando y matando a tantos pueblos en todo el planeta.

¿Nos da una mano con el regalo? Juntas y juntos, podemos difundir su pedido, sumar nuestros apoyos y hacerlo llegar a los gobiernos, instituciones y actores económicos indicados. Vean aquí el Llamamiento y sumen sus firmas: https://forms.gle/i9X6HpV3v6Gw69tK6

¡Venceremos! nos anima Nora en esta como en todas las luchas.

 

Desde Jubileo Sur/Américas, invitamos a firmar aquí el Llamamiento: https://forms.gle/i9X6HpV3v6Gw69tK6

¡Apoyamos a Nora en su reclamo de Anulación de las Deudas! (En lo posible, antes del 22 de marzo 2020)

 

LLAMAMIENTO POR LA ANULACIÓN DE LAS DEUDAS

La deuda usuraria e ilegítima esclaviza y mata a muchos pueblos en el mundo.Cada vez más pueblos, sobre todo del Sur global, son privados de sus derechos a una vida digna, condenados a enfrentar precariedades extremas como hambre, sed, enfermedades, desalojo, desempleo, deudas particulares impagables, migraciones, violencia y guerra. 

Esta realidad tiene un vínculo ineludible con el endeudamiento público de los Estados, acerca del cual los pueblos no son consultados ni tienen control, aunque sobre ellos recaen los nefastos impactos. La realización de auditorias integrales de esas deudas, como plantea el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, pondría de manifiesto su carácter ilegítimo, ilegal y odioso.

El poder concentrado de las deudas y las finanzas repercute en la pérdida de soberanía de los países. Se manifiesta en una creciente presión, alteración y apropiación de la naturaleza, de todos los espacios que albergan vida como el agua, el aire, los bosques y los suelos. Es una forma de dictadura que pone la vida en función del lucro. 

Llamamos a los responsables de estos verdaderos crímenes de lesa humanidad y de lesa naturaleza – los diversos gobiernos del mundo, las instituciones financieras como el FMI, el Banco Mundial y demás bancos multilaterales, los fondos de inversión y tenedores de bonos – a reconocer la gravedad de la situación y a anular ya las deudas que empobrecen y someten a países enteros. Como propone el Jubileo, les llamamos a restituir a los pueblos y a la naturaleza lo que les han quitado, restaurando la igualdad, el equilibrio, la posibilidad de vida digna. 

Ahora mismo, las consecuencias de años de saqueo y desequilibrio neoliberal están golpeando de manera dramática y cada vez más voces alertan sobre una nueva crisis económica-financiera, impulsada por la lógica demencial de acumulación y destrucción que rige hoy, una verdadera dictadura de las deudas y las finanzas. Asistimos al momento propicio y necesario para cambiar este rumbo, con la unidad de los pueblos y medidas firmes y soberanas que lleguen a las raíces del flagelo. Juntos y juntas, podemos construir otros caminos.

¡Anulación ya de las deudas que empobrecen, esclavizan y matan!

¡Restitución y reparación a los pueblos y a la naturaleza!

¡La vida antes que la deuda!

CHILE: COMO EN DICTADURA. REPRESIÓN POLICIAL EN LAS POBLACIONES

Debido a los acontecimientos de represión y violaciones a los Derechos Humanos ocurridos en el sector de La Pincoya (Huechuraba), compartimos con ustedes la siguiente declaración realizada por pobladores, pobladoras y organizaciones comunitarias que hacen vida en el territorio

Denunciamos la brutal represión en La Pincoya

Antes los graves hechos de represión ocurridos en las últimas semanas, los pobladores y pobladoras de La Pincoya (comuna de Huechuraba) declaramos lo siguiente:

1 – Desde el 18 de octubre del 2019 los pobladores y pobladoras de La Pincoya hemos debido afrontar graves y sistemáticas violaciones a nuestros Derechos Humanos por parte de agentes del Estado (Ejército, Carabineros y la PDI) solo por el hecho de manifestarnos y luchar por un futuro mejor para nuestra comunidad y nuestras familias.

2 – La violencia injustificada de los organismos represivos se ha manifestado en:

– los ataques con bombas lacrimógenas, perdigones de acero, balines (disparados por pistolas de aire comprimido), postones, piedras y fragmentos de bolitas (canicas) lanzadas con hondas desde el interior de la 54 Comisaría fuera de todo protocolo, afectando a manifestantes, transeúntes y niños y niñas;
– los ataques al SAPU del sector (el que ha sido gaseado más de tres veces con pacientes en su interior) y a las brigadas de primeros auxilios constituidas por vecinos y vecinas para prestar ayuda a heridos y afectados por la represión;
– las bombas lacrimógenas lanzadas intencionalmente a los techos de nuestras casas, con el objeto de provocar incendios, los cuales han estado a punto de consumir por completo algunas de las viviendas afectadas;
– los controles de identidad basados en la mera sospecha discriminatoria, las detenciones injustificadas en contra personas que nada tenían que ver con las manifestaciones, los ingresos ilegales a viviendas en busca de manifestantes y las golpizas a detenidos; como el caso de un vecino que tras ser detenido fue abandonado en Ciudad Empresarial, u otros casos similares donde se les dejó abandonados en lugares alejados;
– los ataques a menores de edad, incluyendo a los estudiantes secundarios y a niños y niñas, que han debido soportar bombas lacrimógenas en sus escuelas, la persecución de vehículos de Carabineros al grito de “corre más rápido o te atropellamos”,  o las amenazas de ser internados en el Sename para no ver más a sus padres;
– los intentos de atropellos a manifestantes, el uso de vehículos policiales con lacrimógenas amarradas para gasear pasajes con y sin manifestaciones y la presencia permanente de drones y helicópteros que atentan contra nuestra salud física y mental y nuestro derecho a la privacidad;

– la misoginia en contra de las mujeres de La Pincoya, a las cuales Carabineros de manera permanente tratan de prostitutas u otros apelativos similares, cargados de sexismo discriminatorio (por decirlo de manera suave) y realizan comentarios denigrantes refiriéndose a su aspecto físico, como su peso, edad, apariencia;
– el robo y/o destrucción de cedulas de identidad y pases escolares, la aplicación de gas pimienta en los espacios públicos para evitar que se reúna la comunidad, el uso de agentes  y vehículos de civil para vigilar y detener a vecinos y vecinas, entre otros ejemplos del accionar represivo.

Lo anterior es una muestra de una realidad cotidiana en los últimos 4 meses y medio y que demuestran que existe una política planificada para acabar con las manifestaciones en La Pincoya a través de la represión y el miedo, es decir, a través de la aplicación del “Terrorismo de Estado”.

3 – En estos meses, los grandes medios solo se han referido a nuestra población para tacharnos de delincuentes e intentar vincularnos al narcotráfico, desconociendo las reales causas del descontento social. Por otra parte, ningún organismo estatal ni internacional de Derechos Humanos se ha hecho presente para escuchar nuestra voz, por lo que los pobladores y pobladoras hemos debido constituir nuestras propias brigadas de Derechos Humanos, estableciendo vínculos y relaciones con grupos de abogados para buscar la orientación necesaria en estos momentos de tanta violencia policial. A lo anterior debemos sumar la existencia de un municipio y un alcalde ausente que ha preferido encerrarse en los sectores acomodados de la comuna, dejando a los y las pobladoras a su suerte. Ni el alcalde, ni la OPD, ni nadie ha hecho nada por resguardar nuestros Derechos Humanos, al contrario, han trabajado de la mano con Carabineros para fortalecer la vigilancia sobre los manifestantes (con las cámaras, por ejemplo), impedir las protestas estudiantiles y fomentar la impunidad represiva (con un SAPU que se ha rehusado en varias ocasiones a completar en los datos el detalle específico de “lesiones provocadas por carabineros” aun cuando las heridas o contusiones son observables a simple vista).

Abandonados por el Estado, el municipio y la institucionalidad en general, los pobladores y pobladoras de La Pincoya resistiremos y seguiremos en las calles peleando por nuestros derechos y hacemos directamente responsables al Presidente Sebastián Piñera, al Ministro del Interior Gonzalo Blumel, al General Director de Carabineros Mario Rozas, al alcalde de Huechuraba Carlos Cuadrado Prats y a los miembros del Consejo Municipal, por todos los abusos, atropellos, maltratos y violaciones a nuestros derechos políticos, sociales y humanos.

¡Ni sus balas ni su represión podrán acallar la voz del pueblo!
¡Seguiremos resistiendo!

Asamblea Movilizada de La Pincoya
Asamblea de Estudiantes y Jóvenes de La Pincoya
Brigada de Primeros Auxilios Luchando Por la Dignidad

Por: Prensa Opal

 

Fuente: Radio Temblor