OFRANEH: Comunidad de Nueva Armenia denuncia manipulación por parte Fundación Cayos Cochinos

Comunidades Garífunas localizadas en el archipiélagos de los Cayos Cochinos desde 1994 vienen sufriendo constantes violaciones a sus derechos humanos perpetradas por elementos Fuerza Naval. Comunidad de Nueva Armenia denuncia manipulación por parte Fundación Cayos Cochinos

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Radio Temblor: 13 de febrero. Día Mundial de la Radio

Nuestro medio extiende a todas nuestras amigas radios emisoras y radialistas, las felicitaciones por la ardua labor de informar y formar otra mejor sociedad. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO en su 36ª reunión proclamó el Día Mundial de la Radio el 13 de febrero, día en que se estableció la Radio de las Naciones Unidas en 1946.Y que para este año 2019 se conmemora bajo el tema: diálogo, la tolerancia y la paz.

Queremos compartir esta producción radial en alusión al Día Mundial de la Radio

Colectivo Voces Ecológicas COVEC

Fuente: Radio Temblor

CADTM: Camille Chalmers: “Haití siempre ha sido un mal ejemplo para determinados intereses”

 

La situación de la población haitiana es cada día más preocupante. Uno de cada 2 niños menores de 15 años es analfabeta porque el 90% de las escuelas son administradas por entidades privadas que al aplicar impagables tarifas, impiden el acceso a la educación. La Economía de Haití es la más pobre de América y del Hemisferio Occidental; su Producto Interno Bruto (PIB) en 2016 fue de 7.437 millones de euros ocupando el último puesto en el hemisferio occidental y el puesto 142 en el mundo; lo que demuestra que Haití es uno de los más desiguales del mundo.

En la actualidad la pobreza extrema afecta al 62% de su población, sin que existan factores que indiquen que la situación de Haití mejore en el futuro mediato, sobre todo porque la inhumana y vergonzosa política imperial es más perversa con la macabra política imperial impuesta por Trump.

Lo que sucede a los haitianos fue descrito por el Profesor Camille Chalmers en una entrevista que se publicó en junio de 2015 y que al cobrar vigencia hoy, es nuevamente publicada por CADTM para que los lectores tengan sólidos elementos de juicio a la hora de hacer cualquier análisis o de participar en cualquier debate. [1]

Haití, la nación más pobre de América. Una de las más desiguales del mundo. Un pueblo que se muere de hambre. Camille Chalmers, que es haitiano, economista, docente universitario y militante político en su país, se queja de esas frases repetidas. Asegura que es lo único que se dice o se sabe sobre Haití y lo atribuye al aislamiento que padece esta nación caribeña. Así, para Chalmers, se conocen poco -o se ocultan- las razones de fondo que explican la verdadera crisis social, política y económica haitiana. Mucho menos, se habla de las responsabilidades que, sobre esta realidad, tiene la actuación de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), que ya lleva once años en el país.

Chalmers asegura que esta operación militar en la que participan 39 naciones (incluida la Argentina) es funcional a los objetivos geoestratégicos y militares estadounidenses, con la implantación de una base militar en el Caribe, cubierta por el manto de la ayuda humanitaria.

En esta entrevista, este miembro del partido haitiano Raíces Campo del Pueblo explica la puja de intereses que dominan el paisaje político local y regional, y enumera los desafíos de esta nación caribeña, que llevó a cabo la primera revolución de América Latina, una de las más radicales hecha por negros esclavos.


A cinco años del terremoto, ¿cómo describe el panorama social y político de su país?

Hace tres décadas se desarrolla un enfrentamiento entre dos modelos de país. Uno es el proyecto del movimiento social y popular, el que derrocó a la dictadura de Jean-Claude Duvalier en 1986. Éste tiene el objetivo de construcción de un país democrático, que transforme las actuales estructuras de desigualdad, opresión, exclusión y dominación que fueron conformadas desde 1915, con la primera intervención militar de EEUU. Frente a esto, se contrapone el proyecto del imperialismo norteamericano, sumado al de otros imperialistas y a la oligarquía haitiana, quienes intentan mantener el status quo. Para ello, se perpetraron tres grandes intervenciones militares: en 1994, con el regreso de Jean-Bertrand Aristide; en 2004, con el establecimiento de la Minustah; y en 2010, con la excusa de terremoto.


¿Cuál es la situación de los movimientos sociales?

En todo ese período, se propició un proceso de corrupción de las organizaciones populares, de cooptación e instrumentalización del movimiento, especialmente, mediante el accionar de una ola de ONG provenientes de EEUU y de Europa que se instalaron en el país. Pero, aunque lograron desviarlo de gran parte de sus grandes objetivos, no pudieron frenar el movimiento social, que sigue en pie.


El actual presidente Michel Martelly terminará su mandato este año. ¿Qué balance hace de la gestión?

Martelly accedió al poder mediante un proceso fraudulento y manipulado, sumado a una muy baja participación del electorado. El presidente representa a lo más atrasado de la oligarquía haitiana. Formó parte de las fuerzas conservadoras locales muy ligadas a EEUU que perpetraron el golpe contra Jean-Bertrand Aristide. Martelly está entre quienes quieren mantener el status quo de la brutal desigualdad en la distribución de los ingresos. Además, ha gobernado negando la Constitución de 1987, hija de todo el proceso previo de luchas democráticas. Durante todo su mandato, no convocó a elecciones legislativas, ni de ningún tipo. Creó una situación de vacío político e institucional muy grave. Pero no es casual, forma parte del plan de retroceso político para anular conquistas democráticas. Durante estos últimos cuatro años, el gobierno de Martelly ha sido aplaudido por EEUU, Francia y toda la llamada comunidad internacional, representado en el país por la Minustah. Este hecho refleja la fuerte alianza entre las fuerzas conservadoras locales e internacionales.

MODELO PARA ARMAR


Usted mencionó dos modelos de país. ¿Cómo describe sus diferencias?

Con las organizaciones sociales, trabajamos para la construcción de una alternativa que rompa totalmente con el modelo social y económico totalmente dependiente y donde el rol principal de Haití en la división internacional del trabajo es suministrar mano de obra barata a la industria capitalista regional. Los haitianos y haitianas se ven obligados a trabajar en otros países en condiciones pésimas. Se trata de un modelo capitalista raquítico, caracterizado por una violenta exclusión de las masas. Así, se constituyó un Estado que funciona sobre esa exclusión y que sirve a los intereses de una capa oligárquica muy limitada. El grueso del país está totalmente afuera de los servicios educativos, de salud pública, etcétera. Un Estado neocolonial constituido en la contrarrevolución y alimentado por el permanente racismo contra Haití, que siempre ha sido visto como un mal ejemplo. Frente a esto, tenemos que generar nuevas relaciones de producción y un nuevo modelo cultural.


Si la pobreza es funcional al actual modelo, ¿cómo impactó el terremoto registrado en 2010?

Estimuló la fabricación de pobreza y, por lo tanto, la hemorragia permanente de mano de obra. Cabe destacar que uno de los grandes legados de la revolución antiesclavista fue que la tierra quedó en manos de los campesinos. Por ello, en la actualidad, una de las ofensivas más importantes es el intento de quitarles la tierra a los campesinos para transferirla a las multinacionales. Se aprovechan de Martelly y de la coyuntura post sismo. Después del terremoto, se observa una penetración y avance del capital sobre todo en áreas económicas como la minería, el turismo de lujo, las exportaciones agrícolas, así como la constitución de una zona franca. Respecto de la minería, se confirmó que en Haití hay yacimientos muy importantes de metales como el oro y la plata, entre otros. Actualmente, en el norte del país, nueve empresas están instalando industrias mineras.


¿Y cuál es la situación de la industria del cultivo de arroz? El ex presidente estadounidense Bill Clinton hizo un mea culpa sobre la destrucción de esta actividad en Haití.

Sí, su gobierno impuso a Haití bajar los aranceles de importación del arroz estadounidense, pero cuya producción local sí estaba y está subvencionada. Actualmente, se siguen aplicando las mismas políticas neoliberales que llevaron a la quiebra a la industria del arroz en mi país, lo que implica un sabotaje permanente al modelo de vida campesino y que socaba toda chance de soberanía. En la década del 70, Haití autoabastecía su consumo de arroz, producto esencial en la dieta nacional. En cambio, actualmente, importa el 82% de EEUU. Para peor, es un arroz de baja calidad en comparación al nuestro. Por otro lado, la invasión de productos alimentarios importados ocurre en un contexto donde el hambre aumenta. Tenemos 3,8 millones de habitantes, de un total de diez, en situación de inseguridad alimentaria, cuando existen reservas de productividad muy importantes en la economía campesina.


Actualmente, ¿la industria textil es el principal generador de divisas?

Sí, casi el 80% de los ingresos de divisas proviene de esa actividad. El resto se completa con café, un poco de mango, cacao y artesanías. Además, el país recibe casi dos mil millones de dólares de transferencias por remesas de la diáspora haitiana.


¿Qué rol geoestratégico considera que juega actualmente el Caribe?

No es casual que en la región esté el ejército francés, el británico, el holandés, el norteamericano, entre otros. Y, ahora, también está la presencia de China con la construcción del canal interoceánico. Así que hay una concentración de fuerzas impresionante para unas pequeñas islas. Ocurre que además de ser un punto geográfico clave para el comercio global, el Caribe tiene recursos naturales muy importantes, una notable biodiversidad, incluso en Haití a pesar de la deforestación masiva que ha sufrido. Por otro lado, el Caribe presenta dos grandes proyectos contestatarios, que son Cuba y Venezuela. Y, si se observa el mapa, Haití está exactamente ubicado entre ambos países.


¿Le gustaría que Haití adoptara un modelo de características similares al venezolano, por ejemplo?

No creo que un país pueda copiar modelos, más bien debe inventar el propio. Pero, sí podemos inspirarnos en algunos éxitos y elementos muy interesantes del modelo bolivariano en Venezuela. Haití integra el Petrocaribe y eso explica que no haya un desplome de su sistema financiero. Y con Cuba tenemos una cooperación muy interesante y fructífera.

EL ROL DE LA MINUSTAH


Usted tiene una posición muy crítica respecto de la Minustah. ¿Cómo la explica? ¿Cuál es el balance?

El balance es totalmente negativo. Ninguno de los objetivos de la Minustah, establecidos en la resolución de la ONU, se cumplió. La ocupación militar empeoró, en todos sus aspectos, la crisis institucional del país. Actualmente, hay nuevas formas de inseguridad ciudadana que están muy ligadas al tráfico de drogas, cuyo flujo por el país ha aumentado entre 2004 y 2015 a pesar del sofisticado equipamiento de control que tiene la Minustah. Sin ir más lejos, el 12 por ciento de la cocaína que consume EEUU transita por la isla, lo que da un indicio de la connivencia y del peso del sabotaje a las instituciones democráticas. Por otro lado, la Minustah participó de las maniobras fraudulentas para imponer a Martelly. Y la gente perdió la confianza en el sistema electoral. Asimismo, esa fuerza militar no hace nada frente a las permanentes violaciones a los derechos humanos que padecen los haitianos en la frontera.


¿Se refiere a cuando son repatriados por República Dominicana?

Sí, muchos son deportados sin respeto por su dignidad humana, mientras que la Minustah, presente la frontera, ni siquiera emite un comunicado. Pero no todo termina ahí. Miembros de la Minustah protagonizan ciclos permanentes de violaciones contra mujeres, niños y niñas haitianos. Uno de los casos más conocidos fue el cometido por tropas uruguayas. O las violaciones sistemáticas de mujeres de una favela por parte de 118 soldados de Sri Lanka, que cuando regresaron a su país no fueron sometidos a ningún proceso judicial. También, hay que recordar que, en un comienzo, los militares de la Minustah se instalaron en universidades y liceos, desalojando a los alumnos que no pudieron seguir sus estudios. El ejército brasileño ocupó un campus universitario durante más de cinco años, en un país que tiene un déficit de infraestructura universitaria. Entonces, en Haití impera una cultura de la impunidad, que tuvo su expresión más caricaturesca y trágica con la propagación del cólera, cuya responsabilidad recae en el conjunto de la Minustah.


¿Qué opina de la participación de países de América Latina en la Minustah?

Es una vergüenza y es my doloroso. Se observa una complicidad con la dominación imperialista y es una consecuencia de los límites políticos e ideológicos de esos gobiernos latinoamericanos. Porque EEUU necesitaba nuevas formas de presencia militar en la región, pero sabía que era muy difícil justificar una invasión de tropas norteamericanas. Entonces, se justificó la operación con el lenguaje manipulador de la ayuda otorgada por una fuerza multilateral de 39 países, que dicho sea de paso es más económica. Aunque la comandancia está en manos Brasil, los oficiales del Norte juegan un papel decisivo en el Estado Mayor. En este contexto, influye el aislamiento de Haití. La gente no sabe qué está pasando en el país. La única imagen conocida es muy negativa, la de un pueblo que se está muriendo de hambre. La propaganda oficial instala la idea de que las tropas realizan un trabajo humanitario, lo cual es totalmente falso. Esto no podría ocurrir en ninguno de los países de la región porque hay mucho más conocimiento y flujo de información.


Usted mencionó la frontera. ¿Cómo es la relación con República Dominicana, en momentos en que su gobierno planea deportar a miles de haitianos?

A pesar de que en estos últimos años ha habido actos de racismo preocupantes, entre los dos pueblos predominan relaciones de amistad, de convivencia. Pero las oligarquías de ambos países siempre trabajan para crear enemistad. De hecho, en República Dominicana el racismo anti haitiano es parte del discurso público de la clase dirigente. El actual presidente, Leonel Fernández, sigue esta línea al igual que lo hicieron los ex mandatarios Joaquín Balaguer y Rafael Trujillo. En este momento, estamos viviendo una situación inusual y escandalosa. En 2013, el Tribunal Constitucional del país vecino decidió desnacionalizar a 250 mil dominicanos de origen haitiano, es decir, hijos de haitianos pero que nacieron en República Dominicana. Actualmente, pesa sobre ellos la amenaza de expulsión. Hay que tener cuidado que esto no sea otra estrategia de desestabilización del proceso electoral que se avecina en Haití. Porque hay muchas fuerzas internas y externas que prefieren ir a un periodo de transición para poder cambiar el régimen político y la Constitución del 87 en vez de llamar a elecciones.


Recientemente, el presidente de Francia, François Hollande, visitó Haití y prometió ayudar a su ex colonia gala. Sin embargo, muchos haitianos esperan el reembolso de la deuda que el país contrajo hace dos siglos para obtener su independencia. ¿En qué medida es posible?

Desde el punto de vista jurídico se puede avanzar en el reclamo. Tras la independencia, Francia impuso a Haití una deuda de 150 millones de francos oro que tuvo que pagar durante 100 años y significaba el 68 % del presupuesto anual del Estado. Se trató de una suerte de indemnización que se le dio a los antiguos dueños de esclavos y plantaciones. Y como en Francia la esclavitud está declarada como crimen contra la humanidad es una causa que no prescribe. Por tanto, Haití tiene derecho a reclamar. Sin embargo, no es fácil. Dependerá de la correlación de fuerzas políticas. Sin duda, todo esto tuvo consecuencias nefastas para el desarrollo del país.

Fuente: CADTM

Accion Ecologica: El cáncer: una huella de Texaco en la Amazonía

El 4 de febrero se celebró el Día Mundial contra el Cáncer. Este es un día para recordar a las/los muertos y enfermos de cáncer que la empresa petrolera Chevron-Texaco dejó en la Amazonía ecuatoriana por la contaminación petrolera.

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Han pasado 52 años desde que se inició la explotación petrolera de Texaco en la Amazonía ecuatoriana y 26 desde que se inició el juicio contra esta empresa en las cortes de Nueva York. En apenas 9 meses, la Unión De Afectados por las actividades Petroleras de la Texaco (UDAPT) y la Clínica Ambiental han contabilizado 147 enfermos/as de cáncer (vivos) en las dos principales provincias petroleras (Sucumbíos y Orellana). Los que ya han fallecido son incontables y no hay registros.

A pesar de ser las principales provincias que generan los más importantes recursos petroleros para la nación, el rezago en inversión para la salud es enorme. En esas provincias no hay un solo laboratorio que permita el diagnóstico precoz del cáncer para tener posibilidades reales de sanar, alcanzando mortalidades del 80% cuando en cualquier país la sobrevivencia es del 60 al 80%.

Mientras en cualquier país el cáncer es curable, aquí con el petróleo, sigue siendo una condena de muerte. Superar esa situación pasa primero por hacer visible las cifras del dolor. También que el Estado se dé cuenta que ésta enfermedad, para vencerla requiere que los médicos piensen en ella y conozcan su evolución. No es posible que los médicos rurales que llegan al sector retrasen su diagnóstico porque nadie les informa de su alta frecuencia, una incidencia paralela a la presencia de casi 400 mecheros donde arden los desechos que se riegan contaminando las fuentes de agua.

¿Cuándo dejaremos de sacrificar a la gente en nombre del petróleo? ¿Ha puesto un límite el gobierno al número de personas que tienen que morir antes de empezar a actuar?

 

Fuente: Accion Ecologica

Líderes indígenas avaliam protagonismo feminino na resistência contra Bolsonaro

Representando três diferentes povos, Kerexu Yxapyry, Cristiane Julião e Cacique Irê analisam conjuntura e protestam contra silenciamentos; elas relatam ataques contra aldeias e descrevem a mobilização de gênero em torno da luta de cada etnia

Sete de fevereiro foi instituído como Dia Nacional da Luta dos Povos Indígenas, em homenagem ao líder Guarani Sepé Tiaraju, que resistiu à dominação espanhola e portuguesa nos anos 1750. À liderança, hoje se atribui a frase “Esta terra tem dono!”, bradada durante a Batalha de Caiboté, no Rio Grande do Sul, a mesma que tirou naquele dia a vida de Sepé Tiaraju. Séculos depois, o direito à terra ainda é a principal pauta da resistência indígena, e sua garantia encontra-se ameaçada.

O movimento indígena tem se afirmado como linha de frente na oposição às medidas de Bolsonaro, que em seu primeiro mês no poder focou no desmonte da demarcação de terras. Ao longo das últimas semanas, a campanha Janeiro Vermelho teve mobilizações em pelo menos 50 cidades do mundo. Esses atos refletem um crescente grande protagonismo de mulheres, que pode ser observado desde a estrutura interna das aldeias até a política institucional: a candidatura de Sônia Guajajara à vice-presidência em 2018, pelo PSOL, e a eleição da deputada federal Joenia Wapichana (Rede-RR), são exemplos dessa mudança.

De Olho nos Ruralistas ouviu três líderes indígenas, mulheres de diferentes etnias, que analisam a importância dessa representação.

KEREXU YXAPYRY: ‘É DE NOSSA CASA QUE ESTÃO FALANDO’

Líder na Terra Indígena Morro dos Cavalos, em Santa Catarina, Kerexu Yxapyry foi nomeada a primeira cacique mulher de sua Terra Indígena em 2012. Ela assumiu o comando por quatro anos. Ela considera a representatividade das mulheres indígenas uma resposta ao patriarcado trazido pela sociedade europeia. “Para nós indígenas, a mulher tem seu papel e o homem também, ninguém é melhor do que ninguém”, diz. “Os homens tomaram os papéis das mulheres por longos anos ditados por um sistema medieval que a Igreja trouxe. Mas se puxarmos nossas origens vamos ver o quanto nossas antepassadas não foram reconhecidas como guerreiras”.

Kerexu Yxapyry foi ameaçada por 30 homens em Santa Catarina. (Foto: Reprodução)

Em outubro de 2015, com as aprovações paralelas em comissões especiais da Câmara de mudanças no Estatuto do Desarmamento (PEC 2015) e da PEC 215, que visa a transferência da demarcação de terras indígenas do Executivo para o Congresso, Kerexu avisou seu povo para se preparar. Três dias depois, ela foi ameaçada de morte por trinta homens que invadiram a aldeia, dispararam para o alto com revólveres, soltaram rojões e disseram que expulsariam os indígenas. O argumento deles era o seguinte: se a PEC poderia tirar os Guarani dali, eles bem que poderiam antecipar o serviço por conta própria. Dois meses antes, a casa de Kerexu fora alvejada por um grupo de motoqueiros.

Kerexu esteve nesta quarta-feira (06/02) em Brasília com uma delegação de sua aldeia, participando do julgamento de um recurso que visa colocar a comunidade indígena como parte do processo da Ação Cível Originária 2323, que pede a nulidade da portaria declaratória da TI Morro dos Cavalos, sob o argumento do Marco Temporal. Em decisão anterior, o ministro Alexandre de Moraes, do Supremo Tribunal Federal, restringiu a comunidade Guarani a assistente simples no processo.

“Nós indígenas queremos ser ouvidos porque é de nossa casa que estão falando, as autoridades têm que nos ouvir”, afirmou a líder. “Já juntamos todas as provas para provar os questionamentos contrários do governo, mesmo assim estamos sendo perseguidos”. O julgamento foi adiado por conta do atraso de Alexandre de Moraes na sessão.

Segundo Kerexu, o Brasil passa por uma “segunda invasão”:

– Querem nos tirar as poucas riquezas que ainda nos restam, que são os recursos naturais. Sabemos que o projeto do atual presidente é entregar nossos rios, nossas águas, nossas energias e nossos minérios. Mas já conhecemos essa história e não vamos deixar isso acontecer, não recuaremos um centímetro de nossas terras.

CACIQUE IRÊ: ‘NÃO ACEITO GOVERNO QUE NÃO ME ACEITA COMO MULHER’

Juliana Alves é a cacique Irê do povo Jenipapo-Kanindé, que ocupa a Terra Indígena Lagoa da Encantada, no município de Aquiraz (CE). Ela considera o crescimento da participação das mulheres indígenas uma consequência da somatória de forças de dois grupos – indígenas e mulheres – que têm seus direitos perseguidos pelas ideias propagadas por Jair Bolsonaro. Pós-graduada em gestão e coordenação escolar, Irê se candidatou a vereadora pelo PCdoB, em 2016. Não aceita o governo atual:

Cacique Irê e sua irmã herdaram o cacicado da mãe. (Foto: Arquivo Pessoal)

– As mulheres estão bem fortes na resistência contra Bolsonaro. Não conseguimos aceitar um governo que não me aceita como mulher, que menospreza, que diz que mulher só serve para isso, para aquilo. É como se toda uma conquista que tivéssemos alcançado fosse para o ralo. Com relação aos povos indígenas, sabemos que é um retrocesso para todos nós, homens e mulheres que podem perder suas terras. Mas queremos organizar uma marcha de mulheres indígenas, para mostrar a importância do nosso protagonismo e atuação. Existe uma visão de que as indígenas são quem fica em casa, cuidando dos filhos, em um espaço secundário. Queremos desconstruir isso.

Líderes femininas não são novidade na aldeia de Juliana. Ela e sua irmã, cacique Jurema, herdaram o cacicado de sua mãe, cacique Pequena, em 2010. Hoje com 74 anos, cacique Pequena se tornou nacionalmente conhecida, em 1995, após ser escolhida para liderar os Jenipapo-Kanindé, com o falecimento do cacique anterior.

Cacique Irê conta que, em um primeiro momento, sua mãe achou que ela não daria certo no cargo, que era uma dona de casa, uma mulher parideira. Mas o povo confiava nela e no trabalho comunitário que já fazia na aldeia. “Cacique Pequena lutou pelos direitos não só das mulheres, mas da coletividade”, descreve a irmã. Com isso, conquistou para a aldeia um posto de saúde, uma escola, uma casa de farinha.

Em 2010, quando Cacique Pequena ficou doente, revelou que não queria que a sucessão fosse para um homem; queria dar continuidade à luta das mulheres. “Os homens Jenipapo Kanindé são muito calados, no meu povo as mulheres costumam participar mais das assembleias, conferências, e os homens cuidam da roça, da casa”, relata. “É uma característica que observamos nos povos indígenas do Ceará e também da região nordeste”.

Durante a manifestação nacional do Janeiro Vermelho, na quinta-feira (31/01), mulheres indígenas reunidas em Fortaleza foram xingadas de “vagabundas” e “desocupadas”. Cacique Irê faz uma leitura histórica – e até mesmo poética – desse ódio:

– Somos insultados o tempo inteiro, principalmente nós mulheres, porque ainda acham que somos mais frágeis. Não sei como, porque nessa luta não temos como nos fragilizam, muito pelo contrário, estamos sempre unidas. Somos como água, crescemos quando nos juntamos. Então nós nos defendemos. Dissemos que somos nativas desse chão, que ele é nosso.

A criação de movimentos e grupos específicos de mulheres indígenas tem se espalhado pelo país. Cacique Irê é coordenadora da Articulação de Mulheres Indígenas do Estado do Ceará, que desde 2004 trabalha com 14 povos do estado: “Com certeza a experiência que conseguimos levar a outros locais e espaços de debate político faz com que mais mulheres hoje cheguem na liderança de aldeias e povos indígenas, diferentemente de uns 10 anos atrás, quando a liderança ainda era muito masculina. Não queremos passar a frente dos homens, apenas ser reconhecidas como líderes que trazem resultados para nossos povos”.

CRISTIANE JULIÃO: ‘DISSERAM QUE NOS COLOCARIAM PARA CORRER’

É o caso do Povo Pankararu, cuja Terra Indígena, homologada em 1987, se localiza no sertão pernambucano, próximo do Rio São Francisco. Segundo Cristiane Julião, representante Pankararu da Aldeia Brejo dos Padres, as histórias sobre lideranças femininas se tornaram praticamente um mito entre seu povo:

– O protagonismo das mulheres Pankararu têm um grande destaque. Temos heroínas como as três Marias, Maria Chulé, Maria Calu e Maria Preá, que tinham um poder enorme dentro do povo nos anos 1920. Já no final dos anos 1970, tivemos a resistência de Quitéria Binga, que lutou pelo reconhecimento legal da nossa terra, foi parte do Movimento Constituinte. Temos também a Pankararu Maria das Dores, primeira indígena do Brasil a fazer um doutorado.

Cristiane Julião foi pesquisadora no Museu Nacional. (Foto: reprodução)

Cristiane destaca que o movimento indígena sempre teve uma visão muito coletiva sobre as demandas etárias e de gênero. “Mas na última década começamos a pensar mais na questão da participação feminina”, diz. Ela representa Pernambuco no programa Voz das Mulheres Indígenas da ONU, que desde 2015 debate e procura medidas para multiplicar o espaço dessas lideranças. Entre as ações organizadas por Cristiane e pelo grupo está o espaço de articulação de mulheres indígenas no Acampamento Terra Livre de 2018. A ação foi inédita no evento, o maior encontro indígena do país, que acontece todo ano, geralmente em Brasília.

O momento político é de retrocessos, com a transferência da atribuição da demarcação de terras indígenas, antes responsabilidade da Fundação Nacional do Índio (Funai), para o Ministério da Agricultura. Ou o controle da própria Fundação Nacional do Índio (Funai) pelo Ministério da Mulher, da Família e dos Direitos Humanos, sob controle da ministra Damares Alves, cujo histórico é polêmico entre os povos originários. Cristiane avalia que os indígenas estão arcando com o ódio da população brasileira, atiçado pelo discurso preconceituoso do governo.

Em janeiro, pelo menos oito ataques a Territórios Indígenas foram mapeados pelo De Olho nos Ruralistas. Mas o aumento das ofensivas já ocorria durante a campanha eleitoral de Bolsonaro. Em outubro, o território Pankararu sofreu ataques de posseiros que tiveram sua saída compulsória do TI decretada por um juiz federal da comarca de Serra Talhada, no dia 13 de setembro. Eles incendiaram duas escolas, um posto de saúde e a igreja da aldeia.

Cristiane relata que os ruralistas da região acreditam na possibilidade de o governo Bolsonaro rever a demarcação do Território Pankararu:

– Durante a campanha eles enalteceram muito Bolsonaro, principalmente na internet, dizendo que ele nos colocaria para correr. Se a opinião pública em relação a nós estava adormecida, ela aflorou totalmente. O preconceito voltou com garra total, chegamos nos espaços das cidades próximas e nos olham da cabeça aos pés, a testa franze, a boca torce.

Ela conta que quem atacou nem se esconde: “São ruralistas, que quando querem se vitimar se afirmam pequenos agricultores”. Os líderes reúnem todas as ameaças que chegam. “Mas temos receio, principalmente com a mudança no Estatuto do Armamento, a situação da Damares, da Funai. Não sabemos o que vem por aí, mas não desistimos da luta”.

A líder em Pernambuco considera que o protagonismo indígena na resistência ao governo Bolsonaro traz uma potência muito grande, pois reflete a luta de todos os trabalhadores brasileiros: “Temos muito claro que nossos direitos são originários e legítimos. Dentro do direito ao território se compreendem muitos outros, como o direito à educação, ao alimento, à segurança, à saúde. Lutar pela terra compreende tudo isso. Então, quando gritamos “demarcação, já!”, ou “pelo direito de existir”, trazemos essa compreensão de que é uma luta de todos”.

Fuente: De olho nos ruralistas

COMUNICADO VOCES PARAGUAY: Paraguay política represiva contra Radios Comunitarias

Foto: Archivo

Una nueva muestra de intolerancia y discriminación hacia las radios comunitarias de organizaciones campesinas y sociales, y, por otro lado, sometimiento a poderes fácticos ha demostrado el Estado paraguayo el pasado miércoles 6 de febrero del corriente. En efecto, representantes de la CONATEL, órgano aplicador y regulador de la Ley de Telecomunicaciones, ha clausurado y confiscado los equipos de la Radio Comunitaria campesina “Libertador Simón Bolívar FM” que operaba en la Colonia Primavera, distrito de Lima, departamento de San Pedro.

La Radio “Libertador Simón Bolívar FM”, en medio de su pobreza y precariedad, cumplía una gran función social y era un importante espacio de expresión de la comunidad, por otra parte, era una voz analítica y critica de la gestión pública local y departamental, lo que aparentemente molestó al sector político del partido oficial (perdedor del poder municipal de Lima en las últimas elecciones municipales), quien finalmente fue el que presionó para la clausura de la radio, según denuncian los directivos.

La libertad de expresión, el derecho a la comunicación y la diversidad de voces, contenidos y medios son pilares fundamentales de un Estado democrático. Cercenar estos derechos por razones políticas o por simples burocracias administrativas significa atentar contra la democracia y los derechos humanos fundamentales.

Exhortamos al Gobierno revertir su política de comunicación represiva contra sectores sociales campesinos y populares, y entienda de una vez por todas que más que priorizar caprichos o mandatos de sectores de poderes fácticos desarrolle diálogos sociales incluyentes y participativos bajo el principio del derecho a la comunicación, la libertad de expresión y el pluralismo de voces y contenidos.

Exigimos a la CONATEL que el mismo celo jurídico e implacabilidad que tiene con las radios campesinas lo tenga con las más de doscientas radios piratas en manos de políticos y comerciantes amigos que pululan en todos los departamentos del país con complacencia y encubrimiento de este órgano regulador.

No podemos hablar de democracia en Paraguay si no hay libertad ni medios para que se expresen todas las voces y se conozcan opiniones, pensamientos y visiones de todos los sectores.

Expresamos también nuestra plena solidaridad con compañeros y compañeras de la Radio “Simón Bolivar FM” de Lima, departamento de San Pedro.

VOCES Paraguay
Asociación de Radios Comunitarias y Medios Alternativos del Paraguay

medioscomunitariospy@gmail.com
https://www.facebook.com/voces.paraguay

 

Fuente: Comunicacion para la integracion