COPINH: 25 ENERO, día de la mujer hondureña, Berta vive!

Fuente: COPINH

Paradigmas que lanzan un grito al futuro

“Sin mística no hay lucha posible”, así afirman en su accionar los participantes en el XIII Taller Internacional de Paradigmas Emancipatorios. Con la presencia de varias figuras políticas del Partido Comunista de Cuba y dirigentes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, finalizó en plenaria el evento que desde el martes pasado sesionó en el Pabellón Cuba de La Habana.

“Sin mística no hay lucha posible”, así afirman en su accionar los participantes en el XIII Taller Internacional de Paradigmas Emancipatorios. Con la presencia de varias figuras políticas del Partido Comunista de Cuba y dirigentes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, finalizó en plenaria el evento que desde el martes pasado sesionó en el Pabellón Cuba de La Habana.

Reafirmándose en la voz de sus participantes, este espacio se afianza una vez más como zona de construcción colectiva donde confluyen las sabias prácticas de la educación popular, la mística del ritual y el alto contenido ideológico de una lucha popular que no ceja en su empeño de alcanzar la liberación del capitalismo opresor.

Con la presentación de la campaña internacional por la liberación del líder latinoamericano Luis Inácio “Lula” Da Silva, “Lula Livre”, los participantes se sumaron al apoyo de las luchas inmediatas que se desarrollan en el continente.

Venezuela no podía quedar fuera y en la voz pasional de William Serafino, director del sitio web Misión Verdad, fueron denunciadas las estrategias de la oposición venezolana y de Washington para desestabilizar al país y provocar así una intervención directa del ejército yanqui.

“No lograrán derribar el proceso venezolano porque somos un pueblo decidido a resistir y hacer cualquier sacrificio por nuestra libertad”, afirmó Serafino. El auditorio lo aplaudió con verdadera emoción. Más vibrante fue el clamor cuando las palabras de Chávez colmaron el espacio en un perenne “¡Váyanse pal carajo yanquis de mierda!”.

En un discurso que no fue de cierre, sino de continuidad y lucha, Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), reafirmó la defensa del pueblo y las instituciones cubanas al derecho de autodeterminación de las naciones, a la no injerencia en los asuntos internos de los países y a la necesidad de unidad que estamos urgidos de fraguar para rebatir las ofensivas de la derecha ultraconservadora.

González Llort agregó que el Estado cubano y la Revolución como proceso histórico, continúa siendo un referente de lucha para el continente y el mundo y eso afianza nuestra oposición a la criminalización de los movimientos sociales, a la judicialización de la política y los cercos económicos impuestos por el imperialismo a los pueblos que intentan ser verdaderamente libres.

La esperanza no nos pudo haber contagiado de una manera más espiritual que en la voz cálida de los niños de La Colmenita de los Chiquirriticos, que esparcieron sonrisas, canciones, y barcos de papel – esto último literalmente – para que todos se implicaran y haciéndonos comprender que en la infancia y en la educación virtuosa y liberadora están las claves necesarias para alcanzar un triunfo de las almas, que es, en definitiva, la revolución.

En el acto sencillo y simbólico de entregar barcos como expresión de una lucha que existirá mientras haya grandes desigualdades en el mundo, culminó este XIII Taller de Paradigmas Emancipatorios.

Si algo llevan de Cuba los que en esta casi quincentenaria Habana se reunieron, es la apremiante necesidad de crear las nuevas maneras de enfrentar los métodos reaccionarios del imperialismo y de elevar por encima de esta generación el grito perenne de libertad.

 

Fuente: Centro Martin Luther King

Lula Libre, ya. Ese será nuestro objetivo a partir de hoy

Palabras de Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, en el lanzamiento de la Campaña de Solidaridad «Lula Libre, ya» durante la jornada de cierre del XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios. La Habana, 2019.

Fidel Castro Ruz, líder histórico y voz presente de la Revolución Cubana, más de una vez nos fundamentó y recordó que el internacionalismo constituye la mejor esencia del socialismo.

Hoy estamos materializando una nueva acción internacionalista. Esta vez al sumarnos los revolucionarios cubanos, de forma mucho más intensa, al movimiento internacional de solidaridad con el ex-presidente Lula.

Muchas de nuestras organizaciones sociales, desde que Lula fue injustamente encarcelado, de forma espontánea y alentadora comenzaron a desarrollar acciones a favor de su liberación.

A partir de hoy vamos a sumar fuerzas y esfuerzos para que las voces a favor de la libertad del ex-presidente de origen obrero y que tanto hizo por lo más pobres de su país, se escuchen en todo el orbe.

Los estudiantes, los jóvenes en general, las mujeres, los sindicalistas, los campesinos, los científicos e intelectuales, y toda nuestra sociedad organizada, demostrarán con hechos que Cuba jamás abandona a sus verdaderos amigos, menos aún cuando objeto de injusticias continuadas.

La derecha esta dando en toda América Latina y el Caribe una batalla a gra escala, mediante la manipulación del poder judicial, para criminalizar de forma selectiva a los líderes de izquierda, a todos los niveles.

Esa derecha corrupta y corruptora por naturaleza, ahora no repara en escrúpulos para mentir y con ello destruir la imaen pública de figuras como Lula, Dilma Rousseff y Cristiana Fernández de Kirchner. Conspira, sin límite alguno, para tergiversar los mejores legados de estos, nada más y nada menos que manipulando la bandera legítima de la lucha contra la corrupción.

De estas tres figuras, ya Lula cumple 12 años y un mes por un delito que no cometió. Basta esta expresión del fiscal que propuso su sanción original: «No tengo prubeas, pero tengo la convicción». Esto es, la convicción de que el ex-presidente era culpable.

Ejercicios de la «justicia» de este tipo, constituye la más clara y concreta negación del Estado de Derecho que tales magistrados dicen defender.

Confiamos en la inocencia de Lula, no solo porque hasta oy ningún juez, ni ningún fiscal le ha probado delito alguno, sino porque hombres públicos como él, hombres con sentido de sus responsabilidades históricas como él, jamás se atreverían a comprometer su imagen frente a sus pueblos.

Un culpable no pide que sus delitos le sean probados. Un culpable no colabora con los órganos del poder judicial como Lula lo ha hecho. Un culpable no hace estas afirmaciones, poco antes de presentarse antes sus carceleros: – «Sepan—dijo a la multitud de pueblo que lo vitoreaba— que este cuello aquí no se baja, porque voy a salir con la cabeza erguida y con el pecho en alto, porque voy a probar mi inocencia». – «Voy a enfrentarlos ojo a ojo, y voy a hacerles frente aceptando el cumplimiento de la orden». – «Voy hasta allá (refiriéndose a la cárcel en Curitiba) para que sepan que no tengo miedo, que no voy a huir, para que sepan que probaré mi inocencia».

Así habló Lula a sus seguidores. Así habló al mundo. Así habló a sus hijos y nietos. Así mostró su seguridad en su inocencia. Así, y por esa firmeza y esa convicción, nosotros le apoyaremos con decisión, hasta que esté libre.

¡Hagamos realidad el llamado solidario hecho por el General de Ejército Raúl Castro Ruz!, el primero de enero pasado: transformemos la solidaridad con Lula en causa común de las cubanas y cubanos. Ayudemos a que todas las personas honestas del planeta contribuyan a su libertad y a que cesen los ataques y la persecución judicial contra las ex-presidentas Dilma Rousseff y Cristina Fernández de Kirchner.

La ocasión es propicia. El XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios ha demandado, con justa razón y sentido de urgencia, que la solidaridad entre los pueblos sea transformada en hechos tangibles, en obra colectiva que sume a la necesaria unidad entre ellos.

Lula Libre, ya! Ese será nuestro objetivo a partir de hoy, junto a millones de mujeres y hombres dignos del planeta.

 

Fuente: Centro Martin Luther King 30

#Paradigmascuba: «Cuba va hacia donde los cubanos queramos y podamos llevarla»

Por Patricia Hernández Acevedo

La segunda sesión del día, que estuvo dedicado especialmente a Cuba, sus particularidades y su papel en el contexto actual de la región, propició el espacio para el debate de los participantes en el taller, tras conocer de primera mano los proyectos que se acercaron en esta edición XIII.

Moderado por el panel que diera inicio al tema en la mañana, los participantes de distintos países de la región y algunos de Europa pudieron expresar sus dudas y criterios respecto a las realidades que vive hoy la nación antillana, en un escenario de actualización económica y social – hacia lo interno- y en medio del avance fascista en el continente, desde la perspectiva de la rebeldía y las revoluciones.

Un punto de debate obligatorio resultó el reciente proceso de Reforma Constitucional que culminará su fase de aprobación el próximo 24 de febrero, luego de ponerse a consideración del juicio popular.

Para algunos participantes, como es el caso de Rosa Zúñiga (México, CEAAL) no es la primera vez en Cuba, y han podido intercambiar con las realidades del país, lo que unido a las experiencias de este evento amplía su espectro y les permite ofrecer opiniones más sólidas. «Me sentí feliz de escuchar diferentes experiencias, me conmovió mucho la historia de Angola, esas historias que tenemos que seguir compartiendo; los esfuerzos comunitarios», comenta la mexicana que ejerce actualmente como educadora popular, quien además compartió con el auditorio una experiencia que, dice, la marcó mucho: «el testimonio de una chica, estudiante de sociología a la que, hablando de cómo revolucionamos la revolución, le preguntamos cuándo nació su compromiso sociopolítico, y ella contestó que el problema es que ellos nacieron en revolución, que el compromiso ya está ahí. Pero nacer en revolución no significa ser revolucionario, eso se construye, y debemos conocer nuestro lugar en la historia, y cuáles son los desafíos a los que nos vamos a enfrentar».

Una de las preguntas del público intensificó el debate, que ya discurría respecto a la reforma constitucional en el país: ¿por qué no está el derecho de huelga en la constitución? Esta cuestión encontró respuestas en varios de los asistentes. Algunos llegaron al consenso de que las huelgas son impulsadas generalmente en contra de los patrones, y puesto que el sistema de propiedad de los principales medios de producción en Cuba está en manos del pueblo esto carecería de sentido, pues el pueblo no intentaría revelarse contra sí mismo.

De igual modo, Georgina Alonso, directora del Instituto de Filosofía, explicó que muchas cuestiones no están en la constitución, pero el debate popular dio pie a plantearse otros temas, que son desafíos para el movimiento popular cubano.

Por su parte, la periodista cubana de la editorial de la mujer Lirians Gordillo recordó que estamos en medio de un proceso histórico para Cuba. «Pudiera mencionar muchos otros derechos que no están en la constitución, y no niego su necesidad, esperemos que no, pero quizá en algún momento sea necesario, creo que puede ser saludable ponerlo en el debate».

Mientras tanto, el cubano Gilberto Valdés comentó que es necesario deslindar los planteamientos y críticas liberales y de izquierda, «no debemos caer en la politización vulgar de los debates ideológicos. Cuando en el extranjero me preguntan hacia dónde va Cuba respondo: hacia donde los cubanos queramos y podamos llevarla». Añadió además la necesidad de ver soluciones a corto y mediano plazo para poder seguir manteniendo la hegemonía popular en un sentido no capitalista, en medio del proceso en el que está inmerso el país.

Finalmente, hay cuestiones aún pendientes porque los debates aún no culminan aunque llegue a su fin el proceso de aprobación de nuestra Carta Magna, de acuerdo con Alfonso. Fue esta una jornada marcada por el clima típico de la época, lo que no disminuyó el espíritu del evento que culminó con la danza del grupo de danza juvenil Paso a Paso.
De tal modo el XIII Taller Internacional de Paradigmas Emancipatorios concluyó su tercera jornada. El evento cerrará este viernes con la convocatoria a la Campaña Continental «Lula libre, hoy», desde La Habana, en apoyo al líder brasileño y la convocatoria al Encuentro Antimperialista por la Democracia y contra el Neoliberalismo, a realizarse en La Habana del 1 al 3 de noviembre de 2019.

 

Fuente: Paradigmas Emancipatorios

#ParadigmasEmancipatorios: Recuperemos el protagonismo cotidiano del pueblo en el proyecto socialista

Intervención de Georgina Alfonso González en el homenaje a Fernando Martínez Heredia durante la tercera jornada del XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios. La Habana, 2019.

Amigas y amigos que nos acompañan en este XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios.

Justo un mes después de este día los cubanos y las cubanas estaremos votando por una nueva Constitución, y este derecho ciudadano que nos compete por 150 años de lucha popular ininterrumpida tiene muy preocupado a la derecha y a la izquierda. ¿Por qué?

La participación consciente y creadora de cubanas y cubanos en la gestión de gobernarnos ha sido, a lo largo de estos 60 años, el proceso real de ejercicio de la democracia, desde otra lógica de poder. Los valores éticos y políticos que sustentan la participación del pueblo en el gobierno son aquellos que han constituido la esencia emancipadora y dignificadora de la Revolución Cubana, estos valores emergen hoy desde las nuevas relaciones de producción y reproducción que se construyen y actualizan en confrontación con la lógica mercantil capitalista.

Para nadie es un secreto que en los últimos años ha disminuido considerablemente la participación popular, haciéndose ineficiente la gestión de los gobiernos locales para dar atención y convocar a la solución de necesidades materiales y espirituales básicas de los ciudadanos. Sin embargo, queremos recuperar las formas y espacios de participación popular adecuándolas al contexto actual.

El proceso de actualización del socialismo en Cuba enfrenta el reto de ampliar la democracia hacia formas directas, horizontales y participativas de autogobierno, intentando no repetir verticalismos y burocracias insensibles a las prácticas revolucionarias, sino construyendo nuevos espacios y manteniendo la unidad desde la diversidad que nos identifica. Esto precisa una reconstrucción de lo colectivo con sentido de totalidad social, un reencuentro con el universo cultural desde la espiritualidad y subjetividad popular a partir de las prácticas concretas y cotidianas.

Las experiencias con las que ustedes dialogarán hoy plantean nuevas relaciones subjetivas, no solo en lo político institucional, sino en el plano económico, ideológico, educativo, familiar, comunicacional. Son nuevas formas de ejercicio del poder popular.

Nuevas contradicciones aparecen y distinguen el proyecto revolucionario cubano actual. Algunas de estas contradicciones atentan hoy contra los valores que emergieron y consolidaron las transformaciones revolucionarias a lo largo de estos 50 años. El debate y los cambios que se operan hoy en la realidad cubana tienen la intención, en lo fundamental, de recuperar el protagonismo cotidiano del pueblo en el proyecto socialista.

La democracia cubana resulta de estas y otras muchas prácticas concretas, reales y cotidianas Las preocupaciones actuales por el fortalecimiento de la democracia que se expresaron en los debates del proyecto de la nueva constitución, son expresión de los cambios de la realidad y la subjetividad social viva y actuante y manifiestan la intencionalidad el grado de compromiso individual y colectivo de cubanas y cubanos con su sociedad.

El debate sobre la democracia popular y protagónica, que se hace más fuerte con la discusión sobre la futura constitución, no es un debate conceptual, es una disputa de sentidos sobre el futuro de Cuba. Las interrogantes las pone el accionar ¿Cómo hacer más solidaria y colectiva la producción y la apropiación? ¿Cómo construir poderes compartidos que enfrenten la corrupción, la burocracia y el autoritarismo? ¿Cuáles son las formas más justas de democracia participativa y protagónica? ¿Qué proyecto socialista nos convoca a una vida mejor?

El horizonte de nuestras luchas no se reduce a un mero cambio de política económica. La aspiración por la justicia social y la dignidad humana se concibe desde un verdadero y significativo tránsito civilizatorio-cultural. Hoy, en medio de la compleja situación nacional, el pueblo cubano tiene la preocupación de cómo mantener la solidaridad, la justicia, el respeto, y la convivencia social.

Estas interrogantes son expresiones de demandas prácticas concretas que constituyen, a su vez, nuevos desafíos democráticos como: potenciar la crítica y la creación desde lo individual y lo cotidiano; promover cambios sociales desde un proyecto participativo y plural que integre coherentemente el saber, hacer y desear del sujeto social popular; mantener la continuidad nacional y cultural desde objetivos sociales comunes; integrar y articular la diversidad social respetando las identidades individuales y colectivas; fortalecer la viabilidad del proceso sociohistórico cubano en el contexto nacional e internacional; hacer real la posibilidad del socialismo como alternativa civilizatoria.

No busquemos a sus protagonistas de la Revolución Cubana ni en individuos abstractos ni en el Estado, sino en los productores de vida humana y natural, algunos están en este recinto y ustedes pueden dialogar con ellos.
Nuestro principal obstáculo a resolver, siempre será: superar la conciencia puramente economicista que siembra y naturaliza el sentido común del capital.

Esto no indica solo un cambio en las formas de la acción económica y social, sino implica un cambio en el contenido de la totalidad política. No se trata solo de «perfeccionar mecanismos» o inventar mecanismos nuevos, ni de implementar procesos participativos en la base, dispuestos desde arriba. Se trata de algo más profundo, más integral, radicalmente articulado a una apropiación anticapitalista del proceso de transformación por parte de cada uno de los actores protagonistas.

La Revolución Cubana abrió el cauce de la democracia popular para el continente hace 60 años en términos de soberanía e independencia nacional frente al dominio norteamericano. Como dijo Fidel:

«Nunca hemos aspirado a que nos entreguen la custodia de las gloriosas banderas y los principios que el movimiento revolucionario ha sabido defender a lo largo de su heroica y hermosa historia, pero si el destino nos asignara el papel de quedar un día entre los últimos defensores del socialismo, en un mundo donde el imperio yanki lograra encarnar los sueños de Hitler de dominar el mundo, sabríamos defender hasta la última gota de sangre, este baluarte».

Muchas gracias.

 

Fuente: ParadigmasEmancipatorios

#ParadigmasCuba: Verdades, resistencias y rebeldías de la Revolución Cubana

Resumen de la tercera  jornada del XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios. La Habana, 2019.

Por: Patricia Hernández Acevedo y Liliana Sierra Sánchez

En su tercera jornada, dedicada a los 60 años del proceso revolucionario cubano, el XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios suscitó reflexiones en torno a las verdades, resistencias y rebeldías del proceso cubano, a través del intercambio con experiencias que muestran la creatividad convocante a soñar y pensar Cuba a la luz de los nuevos tiempos.

Con el indispensable homenaje a Fernando Martínez Heredia, figura de obligada referencia en la historia del evento, comenzó la jornada, acompañada por la música del grupo Yoruba Man y Emily, ganadora de la última edición del concurso de talento infantil la Colmena TV.

Los participantes pudieron intercambiar con un panel motivador integrado por Fernando Luis Rojas (ICIC «Juan Marinello»), Lirians Gordillo (Editorial de la Mujer), Wilder Pérez (Instituto de Filosofía) y Georgina Alonso (Directora del Instituto de Filosofía), como preámbulo del intercambio con las experiencias presentadas que abarcan las dimensiones de poder popular, internacionalismo, trabajo colaborativo, participación infanto-juvenil y educación, ciencia, deporte y salud.

Rojas se refirió en su intervención «60, modelo para cuestionar», al recorrido nada quieto de la Revolución en su más de medio siglo y lo particular del proceso cubano de cara al mundo, rompiendo esquemas y dogmas establecidos.

Por su parte, Lirians relató vivencias personales marcadas por el trascender de estos años de proyecto revolucionario, y en su intervención afirmó que si queremos ser coherentes hay que darle frente político y público no solo al capitalismo, sino también al machismo, el racismo, la homofobia, el fundamentalismo religioso y otras manifestaciones que atentan contra los valores emancipatorios.

Wilder Pérez, del Instituto de Filosofía, se refirió al conjunto de experiencias en diálogo como una apuesta colectiva de lo que pueden ser los sentidos revolucionarios de la Cuba actual.

Invitó además a los participantes a preguntarse cuáles son los elementos que caracterizan al imaginario, al acumulado histórico de la Revolución Cubana. En respuesta a esto, ejemplificó que entre los principales aspectos dentro de esta visión compartida se encuentran la resistencia y voluntad nacional del pueblo cubano frente al bloqueo y a la agresión sistemática del gobierno norteamericano; la solidaridad internacional que nos ha caracterizado en todos los terrenos civiles y militares desde los años 60 hasta hoy, la cual es un instrumento de articulación e integración; y el programa de justicia social de la Revolución, que ha constituido el núcleo del consenso del pueblo cubano en torno al proyecto.

Comentó que estamos en un momento de encrucijada, donde están en disputa no solo los sentidos revolucionarios sino también el país, por lo que parte de la apuesta es el desafío de ver la economía como la gran asignatura pendiente, de cómo hacer este proceso de reformas en un sentido de socializar la economía, para que no vaya por la lógica burocratizante ni la del capital. Añadió que para esto es necesario una socialización del poder y la política y generar espacios colectivos.

Por su parte, Georgina Alfonso, también del Instituto de Filosofía, hizo énfasis en cómo el próximo referendo constitucional, que constituye un derecho ciudadano, tiene preocupado a la derecha.

Señaló que la participación consciente y creadora de cubanas y cubanos en la gestión de gobernarnos ha sido a lo largo de estos 60 años el proceso real de ejercicio de la democracia desde otra lógica de poder.
Aun así, reconoció que en los últimos años ha disminuido la participación popular, haciéndose ineficiente la gestión de los gobiernos locales para dar atención y convocar a la solución de las necesidades básicas materiales y espirituales de los ciudadanos.

«Por eso queremos recuperar las formas y espacios de participación popular adecuándolas al contexto actual […] El proceso de actualización del socialismo cubano incluye el reto de ampliar la democracia hacia formas directas, horizontales y participativas de autogobierno, intentando no repetir verticalismos y burocracias insensibles a la práctica revolucionaria, sino construyendo nuevos espacios y manteniendo la unidad desde la diversidad que nos caracteriza. Esto precisa la reconstrucción de lo colectivo con sentido de totalidad social», dijo.

La ponente destacó que estas experiencias que se mostrarían plantean nuevas relaciones subjetivas, no solo en lo político-institucional, sino en los planos económico, ideológico, educativo, familiar, comunicacional, y constituyen nuevas formas de ejercicio del poder popular.

Lo anterior está en consonancia con el debate y los cambios que se operan hoy en la realidad cubana, los cuales tienen la intención en lo fundamental de recuperar el protagonismo cotidiano del pueblo en el proyecto socialista.
Alfonso valoró que las preocupaciones actuales por el fortalecimiento de la democracia expresadas en los debates del proyecto de la nueva constitución, reflejan los cambios de la realidad y la subjetividad social y manifiestan la intencionalidad del compromiso individual y colectivo de cubanas y cubanos con su sociedad.

Planteó además interrogantes que resultan claves en el contexto actual: ¿Cómo hacer más solidaria y colectiva la producción y la apropiación? ¿Cómo construir poderes compartidos que enfrenten la corrupción, la burocracia y el autoritarismo? ¿Cuáles son las formas más justas de democracia participativa y protagónica? ¿Qué proyecto socialista nos convoca a una vida mejor?

Al respecto arrojó luces sobre los principales desafíos democráticos de estos tiempos, que van desde potenciar la crítica y la creación desde lo individual y lo cotidiano; promover cambios sociales desde un proyecto participativo y plural que integre coherentemente el saber, el hacer y el desear del sujeto social popular; integrar y articular la diversidad social respetando las identidades individuales; hasta fortalecer la viabilidad del proceso socio-histórico cubano en el contexto nacional e internacional y hacer real la posibilidad del socialismo como alternativa civilizatoria.

Al finalizar el panel, los participantes en el XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios, recorrieron e intercambiaron con las diferentes experiencias expuestas en el espacio.

 

Fuente: Paradigmascuba