Con Haití en las entrañas

Montevideo, Brecha, 13/01/17 – Haití tiene un pueblo de sobrevivientes. Un pueblo de trágica historia, permanentemente oprobiado y que no se resigna. Teje densas tramas sociales y conserva una admirable tenacidad. Sin embargo, el debate uruguayo sobre la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) nos tiene acostumbrados a omitir a ese pueblo en sus consideraciones.

Haití / Foto: AFP, Erika Santelices

RIQUEZA Y POBREZA, OPRESIÓN Y RESISTENCIA. Después del terremoto de 2010, en las montañas del Gran Norte de Haití resplandecientes instituciones como la Eurasian Minerals y la Newmont Mining Corporation procuran apoderarse del oro, la plata, el cobre y los metales raros que guarda el subsuelo. Son conscientes del riesgo geopolítico que significa una población en condiciones de pobreza extrema, un campesinado resistente y sectores políticos dispuestos a defender sus recursos nacionales e impulsar un desarrollo alternativo. Frente a la cesión de 11 por ciento del territorio nacional se alzan organizaciones como el Movimiento Democrático Popular (Modep), Justicia y Paz (Jilap) y el Colectivo Justicia Minera (Kjm).

La Provincia de Sud fue arrasada por el huracán Matthew. El gobierno exhortó a los campesinos a que abandonaran sus tierras. Allí existe la costumbre de enterrar a los muertos al lado de los hogares. Así que hubo familias que salvaron sus vidas compartiendo el nicho de sus difuntos. Pasado el huracán muchos salieron desnudos de sus refugios dispuestos a empezar literalmente de cero. Es que el despojo de los pequeños campesinos no desperdicia oportunidad.

Allí se cultiva y procesa vetiver, un componente clave para la producción de cosméticos y perfumes exquisitos. El vetiver tradicionalmente servía para delimitar las propiedades y proteger el suelo de la erosión. Hoy este territorio de extraordinaria biodiversidad es el mayor proveedor de vetiver al mercado mundial. Allí, en la comuna de Les Cayes, tiene su sede Koral, una red de campesinos que abarca ocho municipios y resiste décadas de políticas agrícolas de liberalización del mercado.

El Estado propicia la concentración de tierras en manos de multinacionales y empresarios haitianos para la explotación agrícola, maderera, zonas francas, maquilas y turismo. Como resultado se genera una migración masiva de las zonas rurales a las urbanas. En Puerto Príncipe, una ciudad diseñada para 300 mil habitantes, se hacinan 3 millones. No es extraño que aparezcan movimientos como el Comité para un Alojamiento Alternativo (Akislam); asociaciones barriales, como la Coordinación de Blois, que luchan por la vivienda y la seguridad pública; el Comité Levántate (Kdk) que trabaja por los derechos humanos en áreas marginalizadas, y la Fundación Amigos del Niño, que se ocupa del trabajo infantil en el servicio doméstico.

EXTRAÑAS FORMAS DE AYUDA. Tras cada desastre natural acuden lucrativas empresas humanitarias, con paliativos, soluciones precarias que sólo postergan la sacrificada vulnerabilidad del pueblo haitiano. La ayuda pasa por demasiados intermediarios sin control local ni auditorías fiables. La corrupción se inicia en la cima de las agencias internacionales y termina en los cotos de la delincuencia haitiana. El Centro de Reflexión, Formación, Acción y Acompañamiento Social constata la pésima coordinación. Denuncia que la ayuda no llega a los necesitados.

Haití sufrió el robo a mano armada del Estado francés, la ocupación racista de Estados Unidos, la dictadura cipaya de los Duvalier y nuevas intervenciones imperiales bajo las administraciones de Reagan a Obama. La Minustah es sólo el capítulo más reciente. Estabiliza el despojo. Es un negocio subsidiario. Las fuerzas armadas de los países del Tercer Mundo involucrados obtienen fondos extrapresupuestales y los efectivos afectados ganan un ingreso extra. Además, sirve para suavizar las relaciones cívico-militares. El exorbitante costo de la Minustah hubiera podido invertirse en la destrozada infraestructura haitiana.

Imposible no mencionar los efectos colaterales de la ocupación. Como la delincuencia sexual y la fauna prostibularia que coexiste con las tropas. Qué decir del cólera inyectado por los cascos azules. ¿Quiénes se hacen cargo de la reparación del daño por el homicidio imprudente de 9 mil haitianos y por los 800 mil infectados de cólera hasta hoy? El Instituto por la Justicia y la Democracia y la Oficina de Abogados Internacionales (Bai) destacan el carácter multiforme del sufrimiento en términos de vidas, trabajos, escolaridad y un enorme etcétera.

Los medios de comunicación sólo nos muestran imágenes superficiales de Haití: los desastres naturales, la caridad oenegista y el tránsito de los cascos azules armados con fusiles de asalto en paisajes de miseria. El tratamiento mediático elude la expoliación a la vez que promueve viejos prejuicios.

¿QUÉ ELECCIONES? El empresario Jovenel Moïse ganó las últimas elecciones. Es una continuación más distinguida del ex presidente y cantante de Kompa, Michel Martelly. Moïse y el Consejo Electoral Provisional recibieron el beneplácito de los poderes fácticos, en particular de los opresores históricos, hoy principales miembros del Grupo de Amigos de Haití. Todos soslayaron el 77 por ciento de ausentismo, la menor concurrencia a las urnas de la historia del país. A pesar de la escasísima votación los números no cierran. Existieron 214.683 votos sin adjudicar. La última elección se convalida como todos los fraudes electorales durante la ocupación. Moïse tuvo menos votos que la décima parte del abstencionismo. El pueblo haitiano continúa expresándose en las calles. Una protesta legítima y transparente.

Es que Haití sufre un complejo proceso de destrucción planificada de sus fuerzas productivas, de pérdida de su soberanía alimentaria, de transformación salvaje de sus relaciones de producción, de abatimiento de sus condiciones de vida, de eliminación del campesinado, de desposesión de sus riquezas y un elevadísimo grado de explotación laboral. En resumen, estamos ante un neoliberalismo de guerra, una política de precarización y marginación en el país más azotado del continente. Su Estado fue intervenido, suplantado y vaciado. Ante la resistencia popular eran necesarias la coacción y la coerción de un aparato represivo capaz de garantizar la geopolítica imperial del Caribe. De ahí la Minustah y el especial interés en fortalecer a la Policía Nacional Haitiana.

Las expresiones populares haitianas fueron las grandes ninguneadas en la última sesión de nuestra Cámara de Representantes para prorrogar la permanencia del contingente uruguayo. Los pocos representantes frenteamplistas que defendieron su voto afirmativo no encontraron fundamentos coherentes. La prórroga significa la postergación de principios y programas del Frente Amplio. Como advirtieron el general Licandro, Guillermo Chifflet, Eduardo Galeano y Hugo Cores, la complicidad de la Minustah con el imperialismo es innegable. Las manifestaciones de los movimientos populares uruguayos han sido categóricas impulsando el retiro. Podemos colaborar con Haití de muchos otros modos. Para empezar apoyando directamente las causas populares. ¿Qué esperamos?

Ángel Vera es integrante de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio. Visitó Haití en diciembre invitado por Camille Chalmers, la Plateforme Haïtienne de Plaidoyer pour un Développement Alternatif (Papda) y por el partido Rasin Kan Pèp La.

Fuente: https://haitinominustah.info/2017/01/16/con-haiti-en-las-entranas/#more-13818Haiti no  MINUSTAH

 

Conferencia de prensa: Gustavo Castro demanda al Estado hondureño ante la CIDH

CONFERENCIA DE PRENSA

Lunes 16 de enero del 2017 – 10:00 A.M.

GUSTAVO CASTRO DEMANDA AL ESTADO HONDUREÑO ANTE LA CIDH

Y SE PRONUNCIA SOBRE EL CASO BERTA CÁCERES

Lugar: oficinas de AMNISTÍA INTERNACIONAL en México

Luz Saviñón 519, Benito Juárez, Del Valle Norte, Ciudad de México

El defensor mexicano Gustavo Castro, integrante de Otros Mundos A.C., demanda al Estado hondureño ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por haber sido retenido ilegalmente 24 días en Honduras tras haber sido víctima de un intento de homicidio el 2 de marzo del 2016 y testigo del asesinato de su compañera de lucha Berta Cáceres, entonces coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH).

Gutavo Castro y sus abogados Edy Tábora (Honduras) y Miguel Ángel de los Santos (México) se encontrarán con la prensa para dar información sobre los recursos legales que han interpuesto ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y a nivel interno en las últimas semanas. A casi once meses de los hechos ocurridos en La Esperanza, Honduras, el ambientalista ha emprendido una serie de iniciativas legales de denuncia penal contra las autoridades responsables de investigar y juzgar el caso por las violaciones a sus derechos.

Hasta el momento, entre los imputados, acusados como autores materiales e intelectuales del asesinato de Berta Cáceres, no se encuentran funcionarios de alto nivel de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA), encargada del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca que viola los derechos del pueblo lenca en Honduras y al que resiste el COPINH, ni la persona que disparó a Gustavo Castro, por lo que los abogados presentarán algunas implicaciones que esto tiene en el desarrollo de la investigación.

En caso de no poder llegar a la conferencia, pueden seguirla en vivo en video en estos link: http://original.livestream.com/eventos2016aimex y https://zoom.us/j/8642117756

… y en audio en Radio Progreso: radioprogresohn.net

La conferencia de prensa será transmitida en vivo en el Centro Loyola, Tegucigalpa, Honduras, en presencia de la prensa hondureña. Dirección: Centro Loyola 4to. piso, Colonia Palmira, Frente al CEDAC, Tegucigalpa, Honduras

Más información:

Berta Cáceres regresó este enero a La Habana

AUDIOS – Memoria del conversatorio “Resistencia al modelo extractivo: criminalización e impunidad en América latina”

Tortura y secuestro de Estado

Prensa: +5219671404432

Fuente: Otros Mundos Chiapas

Opinión pública haitiana pendiente de extraditado Guy Philippe

Puerto Príncipe, 9 ene 2017 (PL) La opinión pública haitiana estuvo hoy pendiente del caso de Guy Philippe, extraditado la semana última a Estados Unidos donde será presentado en juicio el 13 de enero venidero.

http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=55627&SEO=opinion-publica-haitiana-pendiente-de-extraditado-guy-philippe

Haití, un sueño que reapareció tras el terremoto y en medio de la tragedia

Wooldy Edson Louidor / ALAI AMLATINA, 11/01/2017.– Los estragos provocados por el terremoto que devastó gran parte de Haití el 12 de enero de 2010 dejaron claro que este país afrocaribeño no es simplemente el pedazo de una pequeña isla (que figura entre “los países más pobres del mundo”), sino un sueño que acarician muchos haitianos y haitianas. Sueño por el que varios hijos e hijas de este país fueron asesinados, exiliados y humillados. Sueño que no dejan de soñar: escritores, intelectuales, activistas de derechos humanos, periodistas, líderes campesinos, negros del continente americano y del mundo entero, así como conocedores de la historia de este gran pequeño país.

 Vivir en el Haití post-terremoto era oscilar entre la crudeza de la realidad de un país destruido y la emergencia de la utopía de reconstruir una nueva sociedad libre de la pobreza, democrática, independiente, justa y fraterna. De todos lados emergían iniciativas y propuestas articuladas por ciudadanos haitianos dentro y fuera del país para contribuir, desde sus capacidades y experticias, al diseño de un plan de reconstrucción nacional.

Una vez más, se concretó la idea de que Haití no se acaba ni en una isla ni en el hoy: traspasa las fronteras temporales y espaciales. Se encuentra en Miami, Nueva York, Quebec, Santo Domingo, México, Bogotá, París, etc. Hubo un impulso transnacional por devolver la dignidad al pueblo damnificado, cuya historia es una referencia para la independencia de los pueblos, los derechos humanos, la dignidad. Los haitianos, experimentamos el mismo sentimiento que habíamos vivenciado después del derrocamiento de la dictadura de los Duvalier el 7 de febrero de 1986: el orgullo de pertenecer a Haití y de trabajar por construirlo desde abajo.

Varios movimientos campesinos, obreros, feministas, artistas, religiosos, comerciantes y defensores de derechos humanos en Haití, colectivos de profesionales en el exterior, ciudadanas y ciudadanos de “a pie” y la diáspora haitiana en su conjunto expresaron de una manera u otra su voluntad de participar en la reconstrucción de su país. Se organizaron de distintas maneras para afinar sus propuestas. Esperaban solamente luz verde por parte de las autoridades haitianas para hacer sus respectivos aportes.

Las reuniones (participé en las que fueron organizadas por la Célula de Reflexión y Acción Nacional –CRAN) estuvieron muy animadas: académicos, activistas sociales, estudiantes, religiosos, todos aportaban apasionadamente sus ideas por la construcción de un nuevo Haití. De estos intercambios brotaron varios documentos de propuestas muy valiosas, orientadas a la elaboración de un plan de reconstrucción de Haití.

Por otro lado, en varias zonas de Puerto Príncipe, Leôgane, Petit-Goâve y otros lugares afectados por la catástrofe, las personas se organizaron en los campamentos y los barrios para buscar y distribuir ayuda de emergencia a las familias. Si bien los principales medios extranjeros se fijaron más en algunos disturbios aislados, registrados con ocasión de la distribución de kits de alimentos y otros productos (debido en gran parte a la manera cómo se entregaron las ayudas, por ejemplo, tirar la comida a la gente, en vez de entregarla a la gente organizada en fila), es importante rescatar la incansable labor de jóvenes voluntarios y líderes espontáneos haitianos quienes se dedicaron a organizar a “su gente” para que nadie se quedara con hambre.

El papel de las mujeres haitianas fue sobresaliente. Acostumbradas a “buscar la vida”, ellas mostraron una vez más su gran capacidad para hacer brotar vida, para resistir, para organizar, para dirigir. Estuvieron al frente de todas las subcomisiones que se crearon en los campamentos para coordinar los aspectos importantes de la vida en estos lugares improvisados: alimentación, salud, limpieza, educación, seguridad, etc. 

Por el otro lado, el abandonado campo haitiano recibió decenas de miles de damnificados del terremoto, quienes huyeron de una capital Puerto Príncipe en ruinas para buscar la vida y la esperanza en el “país de afuera” (como se acostumbra en Haití a llamar el campo). Los históricamente excluidos acogían a los desplazados.

Este pueblo se movía desde todos los frentes: la reflexión y la acción, dentro y fuera del territorio nacional, la realidad y el sueño, el liderazgo personal y la organización comunitaria. Haití era un sueño que reapareció tras el terremoto, en medio de la tragedia. Un sueño que duró poco, pero que evidencia que siempre ha estado allí: en el alma de este pueblo, en el corazón de cada uno de sus hijos e hijas, en las profundidades de la historia.

Bogotá, 11 de enero de 2017. 

 – Wooldy Edson Louidor, profesor investigador del Instituto Pensar-Pontificia Universidad Javeriana

URL de este artículo:   http://www.alainet.org/es/articulo/182773

Conferencia-debate sobre el Tribunal Popular

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Puerto Príncipe, 12/01/17 – Al marcar el séptimo aniversario del terremoto que azotó a Haití y cuyas consecuencias aún se sienten con fuerza, y escasos tres meses desde el feroz paso del huracán Matthew, movimientos y organizaciones populares de todo el país anuncian una serie de actividades que apuntan a retomar la organización y realización del Tribunal Popular sobre los 100 años de ocupación / dominación.

Entre ellas, se realizará una Conferencia-debate en la Biblioteca Nacional de Haití, el próximo martes 17 de enero, con las intervenciones de François Houtart, actualmente Profesor del Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador; Pierre Buteau, Presidente de la Sociedad haitiana de Historia de la Geografía y de Geología; y Camille Chalmers en representación del Comité de conducción y de coordinación del Tribunal Popular.

Asimismo, los días 19 y 20 de enero, se realizará un taller sobre metodología de organización del TP con representantes de los diversos equipos y comités locales y regionales. Entre otros interventores, se contará con la participación también de François Houtart, miembro del Tribunal Permanente de los Pueblos, y de Miguel Borba de Sa, de PACS-Brasil y la red de Jubileo Sur / Américas.

Fuente: Haiti no MINUSTAH