La “no” geopolítica del deporte

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De manera extraña se ha sostenido, cada vez con mas fuerza, la no involucración del deporte en manifestaciones políticas. Una linea de la ética aplicada al deporte pone en consideración esta idea: si se permite una manifestación política en un acto deportivo entonces habría que dejar que suceda cualquier manifestación de esta clase, sin pretensión de censura. Es decir, lo mismo seria un saludo fascista festejando un gol que visibilizar durante un partido -de alguna manera- una lucha social que el/la deportista considere justa. Por eso muchas federaciones deportivas sancionan en sus reglamentos expresiones de esta índole. Esto dentro del campo de juego. Es un debate abierto, podemos estar de acuerdo o no con la argumentación mencionada, pero habrá que fundamentar porque lo estamos y porque no.

Lo cierto es que los megaeventos deportivos están teñidos de muchas lecturas políticas. Una de ella se puede analizar desde la geopolítica. Siendo que la geopolítica se basa en analizar las causas espaciales en las que se desarrolla un suceso político, podemos hacer un intento de porque las grandes competencias deportivas se han desarrollado -y desarrollaran- en países y ciudades especificas.

Recuento de los últimos megaeventos deportivos.

Tomaremos como referencia los campeonatos mundiales de fútbol masculino y los Juegos Olímpicos (JJOO), por ser las competencias deportivas de mayor relevancia en términos económicos y mediáticos a nivel mundial. Una aclaración, los JJOO se designan por ciudades y los campeonatos de fútbol por países; los países-ciudades del mundo entero puede candidatearse a ser sede de alguno de estos eventos, siempre y cuando estén reconocidos por el ente rector: la FIFA y el COI. Un detalle no menor: el fútbol masculino es uno mas de los deportes que se compiten dentro de los JJOO y es el único que tiene un limite de edad para sus deportistas, sub-23 con la inclusión de hasta dos mayores de 23 años (sólo en el masculino y no así en el femenino). Esto tiene que ver con que la FIFA no desea que se arme un “mundial de fútbol” dentro de los JJOO. Los intereses económicos nuevamente aparecen detrás de esta decisión: intereses económicos de los clubes donde juegan los futbolistas y de las empresas patrocinantes del mundial de fútbol y de los JJOO.

Cronología:

2002 Corea-Japón: Mundial de Fútbol

2004 Atenas: JJOO

2006 Alemania: Mundial de Fútbol

2008 Beijing: JJOO

2009 Sudáfrica: Copa Confederaciones Fútbol

2010 Singapur: JJOO de la Juventud

Sudáfrica: Mundial de Fútbol

2012 Londres: JJOO

2013 Brasil: Copa Confederaciones Fútbol

2014 Nanjing: JJOO de la Juventud

Brasil: Mundial de Fútbol

2016 Río de Janeiro: JJOO

2017 Rusia: Copa Confederaciones Fútbol

2018 Buenos Aires: JJOO de la Juventud

Rusia: Mundial de Fútbol

2020 Tokio: JJOO

2022 Qatar: Mundial de Fútbol

Ahora analicemos estas designaciones, que nada de azarosas tienen y todo de político conllevan. Introduciremos una nueva sigla: BRICS. El bloque BRICS se acuño a principios del milenio haciendo referencia a los países con economías emergentes y que empezaban a tener mayor relevancia. Se refieren a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Manejan las 5 mayores economías nacionales emergentes, tienen una gran superficie territorial y una cuantiosa población. Como se puede apreciar en la cronología, el BRICS coopta las sedes de estos megaeventos deportivos. Con la salvedad de India que ha orientado mayormente la apuesta a desarrollar su industria cinematográfica, Bollywood. No obstante podríamos analizar el caso de sus deportes de origen y la amplia inyección económica que recibe uno de sus deportes mas populares: el Kabaddi. Pero no lo haremos ahora.

En el documental Dominio Publico el periodista brasilero Juca Kfouri se pregunta que tienen en común Sudáfrica, Brasil, Rusia y Qatar -ultimas y futuras- sedes del mundial de fútbol: “poca fiscalización, mucha corrupción, poca movilización social”. Un combo necesario para efectuar un extractivismo económico por medio de faraónicas obras, y la promesa de un legado que nunca sucede (Brasil debería haber conservado el “legado” al ser sede de los Juegos Panamericanos del 2007). Los elefantes blancos siguen durmiendo en Beijing, y otros tantos estadios en la Amazonía de Brasil luego de su mundial de fútbol en el 2014. La mítica Grecia, tierra donde los JJOO nacieron, sigue sufriendo hoy las consecuencias del regreso de las olimpíadas a su ciudad capital en 2004. La realización de este megaevento consumió un 5% de su PBI, y un par de años después el país entró en la peor bancarrota que un miembro de la Unión Europea haya tenido. Si bien no se puede apuntar a los JJOO como única causa, este es uno de sus legados.

El sur también existe… mas allá del BRICS

El sur también existe, y es conocida la historia del norte rico a costa de la expoliación sureña del mundo. La crisis económica que empezó a sentirse fuertemente desde el 2008, y continua en nuestros días, puede ser otra arista de por qué el sur se vuelve mas visible en las elecciones de estas sedes. Decíamos que las elecciones de las sedes tienen motivos políticos. El Dakar fue sacado de París primero, luego de Europa y por ende del África Senegales para ser traído hacia Nuestramérica. Nuevamente motivos políticos, económicos y ecológicos fueron determinantes para el traslado de continente. Buenos Aires sera sede de los 3° JJOO de la Juventud y se esperan conocidos impactos sociales y económicos en la realización del mismo.

Un paralelismo, para pensar esta situación en cuanto decisiones políticas, tiene que ver con la elección del Papa Francisco. El primer Papa sudamericano asumió en medio de una crisis económica mundial, un descontento social y un panorama de protesta social. Para algunos sectores la elección de un Papa sudamericano tiene que ver mas con una intención de desmovilizar a las personas, buscando una recuperación de la imagen de la Iglesia Católica, de luchar contra las nuevas religiones en la disputa de lxs fieles “perdidos” y de canalizar las voces colectivas en una sola voz que poco hará para cambiar radicalmente las cosas. La religión institucional y el deporte mercantil muchas veces se han considerado el opio del pueblo. Aquí se cumple la hipótesis que las lineas paralelas se tocan en el infinito.

Los casos que hubieron de referéndum en el pueblo para determinar si una ciudad se presentaba como sede olímpica han dado como voto la negativa. El diario “El Español” en su edición del 03-12-2015 hace un recuento de cuales fueron las ciudades que se han negado, en algunos casos referéndum mediante, en otros casos con la presión social de someter a referéndum la decisión de candidatearse y previendo un fuerte voto negativo se han retirado antes: “hasta tres han dicho que ‘no’ a los Juegos de invierno de 2022 (Múnich, Oslo y Cracovia), y Boston también ha rechazado la cita de 2024. Existen otros antecedentes históricos: Lausana (Suiza) para los de 1994 y Denver (Estados Unidos) para los de 1976, donde los vecinos abandonaron a mitad la carrera tras triplicarse el presupuesto inicial.”

Pareciera que en los megaeventos deportivos si existe una geopolítica reinante. Inclusive se manifiesta en los simbólicos anillos olímpicos: el anillo rojo representa a América debido a que la mayoría de sus países tienen el rojo en sus banderas, el azul a Oceanía por el color de los océanos que lo rodea, el negro a África por el color de piel de sus habitantes, el amarillo a Asia por su sol naciente y el verde a Europa por los bosques que allí abundan; tal vez habría que pensar en un sexto anillo blanco en representación de la Antártida.

Una gran parte del pueblo considera la realización de los megaeventos deportivos como un gasto sobrevaluado, no prioritario y que alimenta la corrupción y ganancias de empresas transnacionales. Con un fuerte legado social muy vinculado a impactos nefastos que afectan a la población mas desfavorecida, a corto y mediano plazo. Para empezar a disfrutar de unas competencias deportivas de manera mas sanas (en todo sentido) es necesario mudar el paradigma del deporte-espectáculo, involucrar a amplios sectores de la sociedad y decidir cual es la mejor manera para que dicho legado esté relacionado al potencial espíritu lúdico que tiene todo deporte.

Un legado que no termine en las arcas de los organismos deportivos mas rentables de las ultimas décadas y sus empresas patrocinadoras.

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Medios Libres-Alternativos
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Fuente: Antena Negra TV

Internacional Río 2016 (II): “No nos reconocían como verdaderos ciudadanos”

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Río de Janeiro ha vivido en la última década el mayor proceso de desahucios y reestructuración urbana de su historia con motivo de la recepción de grandes eventos internacionales: los Juegos Panamericanos de 2007, la Copa del Mundo de fútbol de 2014 y ahora los Juegos Olímpicos. Solo entre 2009 y 2015, el ayuntamiento de Río desalojó a unas 77.200 personas según datos oficiales y miles de casas fueron destruidas en una ciudad que presenta un elevado déficit habitacional. El Comité Popular de la Copa y las Olimpiadas Río de Janeiro afirma que las cifras están manipuladas y asegura que los proyectos urbanísticos de los grandes eventos deportivos han tenido entre sus objetivos la expulsión de la población pobre de las áreas más valorizadas para la expansión del capital inmobiliario.

“Un día te levantas y ves la marca de la bestia en tu puerta”, afirma María de Fátima, una antigua vecina de Providencia, la favela más antigua de Río de Janeiro, que se encuentra junto al área portuaria sometida al proyecto de renovación y creación del Puerto Maravilla que incluye, entre otras instalaciones, el Boulevard Olímpico donde tendrán lugar varias de las animaciones culturales durante las semanas de los Juegos. María de Fátima se encontró de repente un día su casa marcada con las siglas SMH (Secretaria Municipal de Hábitat) junto con un número de cuatro dígitos. “Quien tenía esa numeración ya sabía que estaba perdido, que no iba a tener cómo escapar”, declara esta migrante originaria del nordeste, una de las regiones más pobres de Brasil, que se mudó con su madre a esta favela hace varios años ante la falta de otras posibilidades. Su casa y otras 500 más fueron recientemente demolidas debido a las reformas de cara al Mundial y a las Olimpiadas y a las obras del teleférico que une la plaza central de la favela con la Estación Central de Brasil y la plaza Gamboa.

Según la SMH “el teleférico ha sido construido para atender a los habitantes de la comunidad más antigua de Río en uno de los cerros más empinados de la ciudad”. pero los vecinos lamentan no haber sido consultados en ningún momento sobre este proyecto ni haber sido prevenidos de que iban a ser expulsados. Ellos afirman que fueron intimidados y presionados hasta que no aguantaron más. “Independientemente de que te arranquen de la basura para una silla de oro, si no eres previamente consultado, tu voluntad y tus derechos están siendo violados”, añade María que reconoce que de lo que más falta siente es del respeto a su dignidad. “Ya estás viviendo en una favela, en condiciones insalubres, y encima pierdes lo poco que tienes”, añade.

Una veintena de comunidades se han visto afectadas por la construcción de instalaciones de cara a los grandes eventos deportivos. El Ayuntamiento de Río de Janeiro justifica dichas intervenciones alegando que las comunidades se encontraban en zonas de riesgo o que tenían un alto impacto ambiental. Pero el principal de ellos ha sido la realización de obras de intervención urbana. La mayoría de las comunidades resistieron aunque sin éxito, con excepción de algunas de ellas comoVila União de Curicia -en la zona donde se encuentra el Parque Olímpico- que le ganó el pulso al proyecto de construcción de la carretera TransOlímpica, que une la Barra de Tijuca y Deodoro, dos de las principales áreas de los Juegos Olímpicos, consiguiendo desviar el trayecto de la misma lo que evitó el desalojo de más de 800 familias.

Vista de Barra da Tijuca

Vista del barrio Barra da Tijuca. (José Bautista)

Refugio de los perseguidos por la dictadura

Vila Autódromo es otra de las comunidades de la zona oeste de Río símbolo de la lucha social por la vivienda, ya que una veintena de familias consiguieron resistir a la expulsión. Este conjunto habitacional sufrió la presión urbanística por doble partida al estar situada junto al área en la que se planificó el Parque Olímpico y por encontrarse ubicada junto a la Barra da Tijuca, uno de los nuevos barrios adinerados de Río, donde la especulación inmobiliaria da lugar al crecimiento exponencial de nuevas viviendas, la mayoría propiedad de las mayores constructoras del país.

Vila Autódromo nació en los años 1960 con la instalación de familias de pescadores en un área prácticamente inhabitada y rural, pero acogió a perseguidos políticos por la dictadura militar desde el 1964, por tratarse de una zona alejada hasta que en los años 1990 en la zona oeste comenzó una rápida valorización inmobiliaria y la comunidad pasó a sentir la presión de la expulsión. Los vecinos que resistieron consiguieron que el Gobierno les concediese el uso del área por 99 años y la lucha continuó hasta que en 2005 una ley reconoció un Área de Especial Interés Social en parte de la comunidad. Estos han sido los dos pilares legales sobre los que la actual resistencia de la Vila se ha apoyado para luchar contra la instalación del Parque Olímpico pero que no ha podido evitar la expulsión de más de 500 familias y la demolición de sus casas.

“No nos reconocían como verdaderos ciudadanos, para expulsarnos tuvieron que hacer un decreto de desapropiación a través del cual podían mandar a la policía a tu casa, te expulsaban y te la tiraban abajo”, cuenta Inalva Mendes Brito que vivía en la Vila Autódromo desde que su familia, perseguidos políticos, se mudó allí en los años 70. Inalva perdió su casa en 2015 por la aplicación de este decreto, al que califica como una nueva forma de ejercer un gobierno autoritario. “No hubo ninguna notificación oficial, solo hubo acoso del Ayuntamiento y de los viejos medios de comunicación manipuladores que publicaban informaciones de exclusión. Nos convirtieron en invasores de una comunidad estigmatizada y criminalizada”, añade Inalva.

Alternativas insuficientes

Las autoridades cariocas están preocupadas por la mala imagen que pueden generar estos desahucios forzosos. Como compensación, el Ayuntamiento ofrece a las familias desplazadas la posibilidad de optar a una vivienda social que en la mayoría de casos solo existe sobre el papel, así como una indemnización por un valor sin definir o recibir 400 reales (unos 110 euros) en concepto de alquiler social, una cantidad muy por debajo de los mínimos de arriendo en una ciudad víctima de un prolongado y férreo proceso especulación inmobiliaria. Inalva se fue de la comunidad pero ella afirma que optó por derechos, no quería ni dinero ni un apartamento, ella quiere seguir luchando.

Aunque la permanencia de algunas familias ha sido considerada por muchos como una victoria para la Vila, Inalva se muestra reticente. “En una comunidad de más de 500 familias, que solo consigan quedarse 20 para mí no es una victoria, lo único positivo es que la memoria de la comunidad no acabó del todo, por lo menos los que se quedaron podrán contar nuestra historia”. Para esta antigua vecina de la comunidad, la mayor conquista de su larga lucha en la Vila Autódromo ha sido la conquista inmaterial, “para las otras comunidades la Vila se traduce en persistencia, insistencia y en la lucha continua por el derecho a la ciudad”, opina ella.

Mientras tanto, el Parque Olímpico levantado sobre los escombros de la casa de Inalva y otras 500 familias, ultima detalles para la apertura de los Juegos Olímpicos en unas instalaciones deportivas que serán transformadas en inmuebles de lujo tras la clausura del evento, según el acuerdo del Ayuntamiento con el consorcio de constructoras responsable de la obra.

Fuente: Lamarea

Río 2016: los Juegos Olímpicos de la crisis, el caos y las protestas

Problemas de transporte, de seguridad y obras atrasadas forman parte del colapso social, político y económico en el que Río de Janeiro va a inaugurar la mayor fiesta del deporte. Horas antes de que la antorcha olímpica entre al estadio de Maracaná la ciudad carioca también se convertirá en un escenario de manifestaciones.

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Soldados brasileños patrullan cerca del Parque Olímpico, – AFP

Hace siete años miles de brasileños celebraban en Copacabana que Río de Janeiro se convertía en la primera ciudad suramericana en celebrar unos Juegos Olímpicos. “Es una victoria de América Latina”, decía el expresidente Lula, a punto de finalizar su segundo mandato con un 85% de popularidad sobre sus hombros.

Eran años dulces para Brasil. El gigante latinoamericano era reconocido mundialmente como un líder regional, a punto de ser la quinta economía del mundo. Más de treinta millones de brasileños salían de la miseria y demostraban el éxito de las políticas sociales. Los hallazgos petrolíferos auguraban un futuro económico prometedor.

Hoy la situación no podía ser más distinta. Brasil celebra sus JJOO en plena crisis política, económica y social. La presidenta Dilma Rousseff está apartada de sus funciones desde el pasado 12 de mayo por un polémico impeachment del que se sabrá su resultado definitivo a finales del mes de agosto. El expresidente Lula, que dejó el mandato como el más querido del país, hoy es odiado por buena parte de las clases medias y hace una semana la Fiscalía General del Estado le declaró “reo” acusado de obstrucción a la Justicia, lo que le coloca con grandes probabilidades para ir a la cárcel. La deuda de Brasil aumenta, el paro también y las amenazas de recortes sociales del presidente interino, Michel Temer, rechazado por el 86% de la población, tienen en vilo a las clases populares del país.

La ciudad olímpica hoy es el reflejo y el escenario de este colapso social. Las escuelas públicas llevan meses en huelga; policías y bomberos no reciben sus salarios a tiempo; los hospitales cierran unidades de urgencia y le quitan camas a sus pacientes para reservarlas con exclusividad para los Juegos Olímpicos. El mega evento deportivo ha sacado a la luz la desigualdad de la sociedad carioca y la fragilidad de sus instituciones públicas con un Gobierno que en los últimos años se ha preocupado más por contentar al sector privado.

El propio Comité Olímpico Internacional (COI), poco dado a dar opiniones de los países sede, ha reconocido que “Brasil vive una de las peores crisis de su historia”. La frase viene después de tres días de examen donde la ciudad ha suspendido en transporte, seguridad y en las propias infraestructuras: “Espero que no tengamos que pasar nunca más por este nivel de estrés”, decía este jueves el presidente del COI, Thomas Bach.

La mala organización del transporte, que durante los primeros días de la semana causó atascos de varias horas entre el centro de la ciudad y el Parque Olímpico, fue la crítica principal: “Los entrenadores y los atletas están muy preocupados de llegar tarde a las pruebas”, decía Bach. El alcalde de la ciudad, Eduardo Paes, como respuesta decretó días festivos tanto el jueves como este mismo viernes y pidió a los cariocas que evitaran desplazarse por la ciudad para descongestionar las vías de acceso a las instalaciones deportivas.

La seguridad ha sido el otro gran dolor de cabeza de última hora cuando la semana pasada la empresa responsable del control de rayos X en las entradas a las instalaciones olímpicas, reconocía que no podía asumir tamaño trabajo. Sin tiempo para buscar nuevas empresas, se decidió que las Fuerzas Armadas también se encarguen de esta tarea sin apenas haber recibido un entrenamiento específico.

A pesar de que el Gobierno Federal ha donado casi un millón de euros en el último mes para reforzar la seguridad, no se han evitado situaciones tan difíciles como las que vivió el jueves un autobús del equipo de baloncesto chino cuando al salir del aeorupuerto se encontraron en medio de un tiroteo entre policías y narcotraficantes. Sin embargo las calles del centro, Copacabana e Ipanema están atestadas de militares y policías con armas de guerra que en teoría deberían transmitir seguridad a los turistas: “Nunca había visto un arma tan grande, a mí me da más miedo que calma”, decía Silvana, una turista italiana que venía a visitar a un amigo y no estaba interesada en el evento.

Escenario de protestas

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Durante las próximas tres semanas además de ciudad olímpica, Río de Janeiro será una ciudad de protestas. Horas antes de que la antorcha entre al estadio de Maracaná, las manifestaciones se repartirán por diversos barrios. La primera será a las 11 de la mañana en la playa de Copacabana donde se concentrarán los cariocas para protestar contra el proceso contra la presidenta Rousseff y para pedir la salida del mandatario interino, Michel Temer. A las dos de la tarde grupos de afectados por el evento deportivo se reunirán en la plaza de Cinelandia, y a las cinco de la tarde se concentrarán en la plaza Saens Penha, en el barrio obrero de Tijuca.

Los habitantes de las favelas son algunos de los más críticos: “Nos han quitado nuestras casas, matan a nuestros hijos y llenan de militares nuestros barrios, cómo podemos estar contentos con esto”, dice Eunice Silva, habitante de la favela de la Maré desde hace 25 años. Y es que según del Comité Pupular de la Copa y las Olimpíadas, estos Juegos han provacado el desalojo de al menos 77.000 personas, y Amnistía Internacional relaciona el evento con el aumento de la violencia policial de los últimos meses: “En mayo la policía militar mató en la ciudad a un 135% más de jóvenes que en el mismo mes de 2015”, denuncia un informe de la organización.

Los casi 11.000 millones de euros que ha costado la fiesta deportiva, 6.000 millones más de lo previsto, ponen a las constructoras involucradas bajo sospecha de corrupción. La constructora Andrade Gutiérrez llegó a reconocer el mes pasado que para la remodelación del estadio del Maracaná tuvo que “sobornar” al ex gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral (PMDB). A su vez entre 2008 y 2013 las grandes empresas que invirtieron en obras olímpicas se beneficiaron de exoneraciones fiscales que le costaron al gobierno de Río de Janeiro alrededor de 70 billones de euros, un dato del que apenas se habla: “Es inconcebible que les den esos beneficios a las constructoras y no paguen el salario a los funcionarios públicos”, decía Marcelo Freixo, diputado de la Asamblea de Río de Janeiro por el PSOL y uno de los políticos más críticos con la organización y ejecución del evento.

Bajas en la ceremonia

La crisis política del país ha provocado que la imagen de los Juegos Olímpicos, de por sí bastante negativa, haya quedado todavía más ensombrecida. La ceremonia de este viernes en el estadio de Maracaná será una de las que tenga menor número de jefes de Estado. De los 206 países que participan en los Juegos, hasta ahora sólo 45 delegaciones han confirmado la presencia de sus primeros ministros. En la edición de Londres (2012) fueron 95, mientras que en la de Pekín (2008) hubo 86. En esta ocasión el resto de delegaciones vendrán acompañadas de sus ministros de Deportes o de Exteriores.

Lejos quedan las palabras del ex presidente Lula cuando en 2009 dijo que “aunque no fuera como presidente” iría a la ceremonia de 2016 “como ciudadano orgulloso de mi país”. Sin embargo, elimpeachment que tiene apartada a quien él mismo eligió como sucesora, ha hecho que decida no comparecer al evento por el que años atrás se le saltaban las lágrimas.

Rousseff fue una de las primeras en confirmar que no asistiría a la inauguración de “algo por lo que había luchado mucho” y de lo que ahora se “apropiaban traidores”, en referencia al presidente interino, Michel Temer, quien apenas dirá una frase por miedo a represalias.  Debido a un problema de salud, hasta última hora del jueves no se sabía si Pelé sería o no el encargado de encender esta noche la pira olímpica en el estadio de Maracaná. Sus familiares dijeron que querían convencerle, pero su asistencia hasta ahora no está confirmada.

El empate a cero con Suráfrica en el estreno de la selección canarinha de fútbol tampoco ha colaborado para calentar los ánimos de los brasileños: “La crisis la tenemos hasta en el fútbol, a ver qué hacemos en los otros deportes”, dice Marcos Diniz, un ingeniero de 28 años que está contento de tener mañana el día libre y de ver la ceremonia desde el sofá de su casa.

Fuente: Diario Publico

 

BERTA – En defensa de la vida ‪‪#‎ResistimosAlaGuerra‬

Este video documental es un homenaje a Berta Cáceres y a todas las luchadoras y luchadores por la vida, el territorio y el ambiente; es un mensaje de repudio contra la criminalización y persecución de quienes juntan sus fuerzas por la transformación social.
El 3 de marzo de 2016 fue asesinada Berta Cáceres, luchadora ambientalista de la comunidad indígena Lenca, galardonada en el 2015 con el premio ambiental Goldman por su campaña contra la presa hidroeléctrica de Agua Zarca. El crimen fue ejecutado por una unidad especial del ejército bajo la orden de la Fuerza Nacional de Seguridad Interinstitucional hondureña (Fusina), en el marco de un plan genocida contra líderes y lideresas del movimiento social.

Fuente: https://resistimosalaguerra.blogspot.com.co/

Mientras el Senado debate el juicio político, Brasil protesta a favor de Rousseff

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Manifestantes rechazan los estatutos que plantea Temer: congelación de salarios y precarización de los servicios públicos

Grupos pertenecientes al Frente Brasil Popular llenaron las calles de Brasilia, Sao Paulo, Aracaju y Belo Horizonte con carteles de “Fora Temer”.

Este martes Brasil ha sido escenario de intensas protestas en contra del juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, mientras el Senado debate si continuar con el proceso para la suspensión definitiva de la mandataria.

Movimiento sociales y sindicatos suscritos al Frente Brasil Popular salieron a las calles en diversas ciudades del país tales como Brasilia, Sao Paulo, Aracaju, Recife, Joao Pessoa, Fortaleza y Belo Horizonte para defender la democracia y para alzar la voz de protesta ante el gobierno interino de Michel Temer.

Los manifestantes se oponen al proyecto de la Ley Complementaria de Temer, que prevé congelación de salarios, la subcontratación y la precarización del trabajo de los funcionarios y los servicios públicos a la población.

Una cerca de un metro de altura se alza frente al Congreso de Brasil para evitar encuentros violentos entre grupos opositores en Brasilia.

En contexto

La acusación central contra Rousseff en el Congreso se basa en el uso de fondos de bancos públicos para cubrir programas sociales de responsabilidad del gobierno, lo que se conoce como “pedaladas fiscales” en Brasil.

Sin embargo, los técnicos del Senado de Brasil determinaron que no existen pruebas de que Rousseff participara en el caso de pedaleo fiscal (denominado “maniobras fiscales” por la oposición). Esto significa que la mandataria no cometió un crimen de responsabilidad, por lo tanto, no hay validez para un juicio político en su contra.

Rousseff siempre ha negado haber cometido el crimen de responsabilidad que le atribuye la oposición o delito alguno que vuelva legal el juicio político.

Esta maniobra de juicio político es interpretada por lo analistas políticos como un golpe de Estado parlamentario contra el Gobierno progresista, y un atentado feroz contra las políticas sociales.

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Mientras el Senado define el avance del impeachment, así están las calles de 17 ciudades brasileñas
ft: @MidiaNINJA

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LA DERROTA DE LA CENSURA EN RIO-2016

El inicio de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, fue marcado por escenas de brutalidad y autoritarismo por parte de la policía contra el público que intentaba manifestarse en contra del golpe de estado en curso en Brasil.

Al contrario de lo que ocurrió durante el Mundial de fútbol en 2014, cuando los medios de comunicación incluso amplificaban los insultos de naturaleza sexista que la Presidenta Dilma sufrió por parte de las personas que estaban ( en los lugares más caros) en el estreno del equipo brasileño. Esta vez, el golpe de Estado perpetrado por las élites tiene todos los aparatos de la policía para reprimir los que levantan un sencillo cartel diciendo “Fuera Temer”.

La gente substituye el nombre Temer para eludir la censura.La gente substituye el nombre Temer para eludir la censura.Pero la acción represiva resultó insostenible. Por haber llamado la atención de medios de todo el mundo y por el hecho de haber sido vetado en los tribunales. De acuerdo con una decisión preliminar del juez Federal João Augusto Carneiro Araújo, el 12º Tribunal Federal de Río de Janeiro “no aparece ninguna prohibición de manifestaciones pacíficas de carácter político a través de carteles, el uso de camisetas y otros medios lícitos en los sitios oficiales los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Rio 2016.

El inc. IV del art. 28 (de la Ley N ° 13.284 / 2016) prohíbe expresamente apenas las manifestaciones con mensajes ofensivos, racistas o xenófobas o que fomenten otras formas de discriminación, es decir conductas evidentemente censurables en un régimen democrático y plural “.

Continúa así “cualquier interpretación conferida al artículo X o al § 1 del descatado artículo que pueda impedir la expresión pacífica de naturaleza política ofende el núcleo inviolable del derecho fundamental de libertad de expresión, lo cual debe ser eliminado inmediatamente.”

Es decir, la represión era ilegal. Y sólo refuerza el carácter antidemocrático y autoritario de los golpistas. Con la posible confirmación del golpe de Estado en el Senado, los peores días están llegando a quienes luchan por la libertad y la democracia en Brasil. La orden judicial emitida por el juez federal también impuso una multa de 10.000 reales para aquellos que violan el libre derecho de manifestación pacífica durante los Juegos.

Un grupo de abogados ha llegado a elaborar un modelo de Habeas Corpus para que las personas puedan protegerse de una posible arbitrariedad de la policía (disponible aquí).

Los Juegos Olímpicos están apenas comenzando, seguramente otros actos de represión como los que se han visto hasta ahora seguirán ocurriendo, al mismo tiempo las personas seguirán luchando para ejercer su derecho de denunciar el golpe de estado en curso en el país.

Mientras que la primera medalla de oro, fue conquistada por una mujer de origen pobre y negra, que se benefició de un programa social denominado “Bolsa Podio” creado por el gobierno de Dilma Rousseff, los medios de comunicación de Brasil esconden hechos de este tipo, con el fin de llevar a cabo el proyecto de golpe de las elites brasileñas.

Fuente: Barao de Itarare