Ente los días 13 y 17 de abril de este año; diversas redes, movimientos sociales y populares, pueblos indígenas, campesinas, medios de comunicación de Honduras y de las diferentes regiones del continente nos sumamos a participar en el Encuentro Internacional de los Pueblos “Berta Cáceres Vive”, mismo que tendrá lugar en Tegucigalpa y Rio Blanco, Honduras.
Vamos a juntarnos para honrar la lucha de nuestra hermana Berta Cáceres, exigir justicia a su memoria y legado, compartiremos reflexiones, análisis, vivencias, propuestas de cómo nos podemos seguir articulando y fortaleciendo como pueblos que amamos y defendemos nuestra cultura, espiritualidad, autonomía.
Este encuentro fortalecerá nuestros compromisos por un mundo más justo y solidario, respaldando las luchas y resistencias de nuestros pueblos, las luchas de nuestr@s herman@s lencas del COPINH, de las organizaciones populares hondureñas y de todo el continente.
Desde Jubileo Sur/Américas nos sumamos a este encuentro al que Berta nos llama para trazar nuevos caminos de actuación frente a modelos capitalistas, racistas y sexistas, que asechan y se apropian de nuestros territorios, con el fin de reinventar el mismo sistema capitalista.
Los objetivos de este encuentro son:
•Impulsar un proceso de coordinación y articulación, desde la solidaridad internacional, para exigir justicia por el asesinato de Berta Cáceres.
•Promover el internacionalismo militante por la defensa de los bienes comunes de la naturaleza y la lucha contra el modelo extractivista.
El encuentro se llevará a cabo 13 y 14 de Abril en Tegucigalpa, Honduras y el 15 de Abril nos movilizaremos hacia el Río Gualcarque, Intibucá. Todas las organizaciones que aún no se han inscrito, pueden hacerlo en el siguiente enlace:
Compartimos con ustedes la primera edición de nuestro primer boletín 2016, expresamos el sentir y el quehacer de cada una de las organizaciones que forman parte de la red Jubileo Sur/Américas.
El asesinato político de nuestra compañera Berta Cáceres, nos llena de profundo dolor, indignación, rabia… no ha sido fácil caer en la cuenta de lo transcurrido en este último mes, las balas asesinas cegaron la vida de nuestra hermana de lucha y el vacío se siente!
Asesinar a Berta es la manifestación más clara del contubernio de los poderes corporativos, de la complicidad estatal al servicio del capital, es pretender apagar la fuerza de los pueblos, pero aun con el dolor que implica la partida de nuestra compañera, sabemos que nuestro deber es seguir de pie, adelante, caminando y respaldando las luchas del pueblo lenca, del COPINH… de los pueblos en franca rebeldía.
Berta nos une, tantos vigores, saberes y sentires, nos estamos convocando por la exigencia de justicia en su nombre, para acompañar las luchas de las organizaciones populares en Honduras y el mundo, para encontrar fortaleza colectiva que nutra nuestras propias luchas. Gracias Berta, gracias compita, por tu legado, por tu alegría, por tu ser de mujer rebelde y autentica.
En diciembre del 2012, el sub comandante Marcos exclamó: ¿Escucharon?… es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el nuestro resurgiendo…el día que fue el día, era de noche; Y noche será el día que será el día. Hacemos nuestras esas palabras y afirmamos que las luchas de Berta, nuestras luchas son ese…nuestro mundo resurgiendo.
Camille Chalmers, economista, profesor universitario, secretario de la Plataforma Haitiana para un Desarrollo Alternativo (PAPDA) e integrante de Jubileo Sur Américas, es un líder social que demanda un cambio profundo en el sistema político y económico de Haití para poner fin a los 100 años de injerencia estadounidense en el país.
En entrevista a la Red Jubileo Sur Américas, Chalmers afirmo que el Gobierno haitiano continúa en su costumbre modo de negar la voluntad popular. Los dirigentes políticos han negado la participación del pueblo en la toma de las decisiones vitales para el país. Expresó, que las elecciones del 24 eran el corolario de un proceso totalmente inadmisible, anti democrático y totalmente intervenido por el imperialismo. En el año 2015 intentaron repetir lo que hicieron hace 5 años atrás y fracasó gracias a la resistencia popular y a la lucidez de la población. En 2010 la OEA, la Unión Europea, las Naciones Unidas y el Departamento de Estado (de los Estados Unidos) manipularon los resultados electorales para imponer a Michel Martelly como presidente, quien no ganó realmente las elecciones. Destacó que ante la actual situación de incertidumbre política, los movimientos y organizaciones sociales han exigido un conjunto de medidas que permitan predecir hacia una refundación del país e iniciar un mudanza radical en el sistema político y en las relaciones con el imperialismo.
Es cierto que no se puede hablar de estabilidad institucional y que el país afronta una situación caracterizada por mucha incertidumbre con respecto al desenlace de un proceso electoral raptado por el levantamiento popular en estos años de lucha y de movilización casi inmutable.
Salida a la crisis estructural del país
El Gobierno haitiano propone cuatro alternativas para solucionar la difícil situación política que vive el país, los planteamientos son: la refundación del país con nueva Constitución; la continuidad del mandato de Michel Martelly para asegurar el desarrollo de un nuevo proceso electoral; que el control del país sea entregado a la Asamblea Nacional y la última alternativa es la de entregar el Gobierno al Poder Judicial. El gobierno aseguró que las propuestas germinaron tras una consulta a todos los sectores del país. Sin embargo, Camille Chalmers reveló que los sectores populares no fueron consultados y que cualquier solución a la que se llegue serian objetadas por el pueblo haitiano ya que no fueron parte de ese proceso de consulta previa.
Camille aseveró, que las movilizaciones en Haití nacen de un rechazo a las injerencias de Estados Unidos y que estas manifestaciones se están convirtiendo en parte de la sabiduría anti-impertialista del país. Algunos sectores políticos de Haití han planteado que el expresidente Jean-Bertrand Aristide ocupe el poder nuevamente a través de un gobierno provisional, sin embargo Camille considera que esta idea no es viable y mantiene una posición contraria, porque expresa que un posible gobierno de Aristide pondría freno a las recientes expresiones de rechazo del pueblo haitiano y permitiría que los grupos de dominio se constituyan y vuelvan a llevar al país a una relación de sometimiento al imperialismo “No podemos pensar el futuro del pueblo haitiano sin llevar a cabo una verdadera lucha por la liberación nacional y esto se convierte en una necesidad” Señala Chalmers
Es por ello que se ha creado un Tribunal Popular simbólico contra la ocupación estadounidense de Haití que dará inicio el 28 de julio 2016 para terminar el 17 de diciembre 2016, se tienen previstas 4 sesiones del Tribunal popular, reuniendo jurados, acusadores y testigos y apoyado en base a una documentación científica muy formal que expone la situación de injusticia y violación a sus derechos que vive día a día nuestros hermanos haitianos.
Los haitianos anhelan a un proceso de refundación como nación, y en tal contexto las elecciones que siguen intentando imponerles, lo único que se logra es legitimar el modelo de dominación y ocupación que la misma comunidad internacional viene amparando con la continuación de la MINUSTAH.
El rol de los organismos internacionales como entes que siguen ocupando el país
La ocupación que desde hace 11 años tiene en el país la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), tiene un recuento catastrófico para el pueblo haitiano, condena Chalmers. La fuerza de la ONU de acuerdo con una resolución adoptada por unanimidad, el miércoles, 14 de octubre 2015, por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) tiene un edicto renovado hasta el 16 de octubre 2016, Según esta resolución, el precepto prorrogado de la MINUSTAH mantiene el nivel actual de efectivos autorizados de 2.601 policías de las Naciones Unidas (UNPOL) y 2.370 soldados en el país. La MINUSTAH fue implantada desde junio de 2004, autorizada por dicho Consejo en febrero de 2004, después de la salida al exilio del antiguo presidente Jean-Bertrand Aristide.
Desde su instalación, movimientos sociales, organizaciones de derechos humanos, sectores sociales, parlamentarios, ciudadanos y ciudadanas, no han dejado de exigir la salida de la fuerza de la ONU, llamándolas “fuerza de ocupación” en Haití.
Haití, hace treinta años que se debate entre dos modelos; unos es el proyecto del movimiento social popular que en 1986 derroco la dictadura de Jean-Claude Duvalier, teniendo como objetivo principal la construcción de un país democrático que cambie las estructuras de desigualdad, exclusión y dominación y el segundo modelo el sistema neoliberal y de crisis institucional que actualmente está presente y que nace a partir de tres grandes intervenciones militares: en 1994, con el regreso de Jean-Bertrand Aristide; en 2004, con el establecimiento de la Minustah; y en 2010, con el terremoto.
Lo que amenaza en este duelo de modelos según Chalmers es el legado de una revolución antiesclavista, donde la tierra quedó en manos de los campesinos, convirtiéndose en una de las agresiones más fuertes, es el intento de quitarles la tierra a los campesinos para transferirla a grandes empresas multinacionales. Es a partir de esto que el temor y rechazo popular a una etapa de transición preferida por fuerzas internas y externas que desean trocar la Constitución de 1987 para permitir que entidades extranjeras puedan ser dueños de las tierras haitianas.
Después del terremoto así como se estableció la MINUSTAH, también muchas empresas extranjeras, grandes multinacionales se han instalado para explotar nuestros recursos naturales, se está creando turismo de lujo, al que los Haitianos no tendremos acceso, explotación minera ya que en Haití existen yacimientos muy importantes de metales como el oro y la plata y exportaciones agrícolas, Para concluir, es importante destacar que las movilizaciones es el primer camino hacia la recuperación de nuestros derechos a la autodeterminación, a la recuperación de nuestra soberanía, que ha sido violada hace más de 100 años, es por ellos que agradecemos a las organizaciones, movimientos de América Latina que han estado con nosotros es esta lucha por defender nuestra dignidad, nuestros derechos, nuestra patria. A la Red Jubileo Sur América por su apoyo fiel con la campaña HAITINOMINUSTAH, por cada una de las expresiones de apoyo a nuestra lucha y rechazo total a todo tipo de injerencia y ocupación.
Periodistas esperan la llegada del ambientalista Gustavo Castro en el aeropuerto capitalino. Foto Yazmín Ortega Cortés
Ciudad de México. El activista Gustavo Castro Soto, único testigo del atentado en que murió la ambientalista Berta Cáceres, arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, tras permanecer casi un mes retenido por el gobierno hondureño.
El ambientalista llegó acompañado de su hermano Óscar, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). La dependencia destacó que en su trayecto desde Honduras estuvo acompañado por el cónsul de México en Tegucigalpa y fue recibido a su llegada por un funcionario de protección de la misma Secretaría.
La cancillería dijo que continuará apoyándolo para que colabore, al amparo del tratado de Asistencia Jurídica Mutua, en el proceso de investigación del asesinato de Berta Cáceres, del cual fue testigo.
La titular de la SRE, Claudia Ruiz Massieu, se comunicó con el canciller de Honduras, Arturo Corrales, previo al arribo del Castro Soto a la Ciudad de México, para agradecer la atención a las solicitudes del gobierno de mexicano, a fin de permitir el retorno del coordinador de la organización Otros Mundos.
Según el comunicado de la cancillería, los dos funcionarios reiteraron su voluntad de seguir colaborando en el esclarecimiento del asesinato de Cáceres, por el cual Castro permaneció en Honduras durante casi un mes. También destacaron el excelente nivel de diálogo entre ambos gobiernos.
Gustavo Castro Soto, testigo sobreviviente del ataque mortal a la dirigente indígena Bertha Cáceres, ya pudo regresar a México
Por Radio Progreso | LINyM
Foto Radio el Progreso
En horas de la mañana de este 1 de abril, el activista y defensor de los derechos humanos y los bienes comunes naturales Gustavo Castro Soto abordó el vuelo que lo iba a regresar a México. El día de ayer (31/3) la jueza Victorina Flores Orellana había acatado la solicitud del Ministerio Público de suspender la medida cautelar interpuesta hace casi un mes, y dejar sin valor y efecto la prohibición de salir del país.
Antes de abandonar Honduras, el testigo directo y sobreviviente del ataque mortal que terminó con la vida de la dirigente indígena Bertha Cáceres, decidió dar declaraciones exclusivas a Radio Progreso.
A continuación un amplio extracto de la entrevista realizada por Sandra Maribel Sánchez.
-Radio Progreso: ¿Cómo has recibido la noticia de que hay una resolución de un tribunal que permite que vayas directamente a México, después de todas las limitaciones que has tenido para tu movilización, para encontrarte con tu familia, con tus amigos?
-Gustavo Castro: Es una sorpresa muy grata y la recibí con mucha alegría, después de tantos y tantos días de incertidumbre, de oscuridad y también viendo tantas formas de hacer las cosas de manera tan ilegal e, incluso, irresponsable.
Pero no quiero irme de aquí sin agradecerles tanto y tanto al pueblo de Honduras, a las organizaciones, a los equipos de derechos humanos, a mis abogados, al equipo increíble de C-Libre, a mi hermano Oscar, su estancia aquí me ha ayudado mucho.
Pero también agradecerles a las comunidades que han hecho tanta solidaridad que a mí me ha impresionado mucho. Se ve un pueblo caluroso, un pueblo con una resistencia, una fuerza y una humanidad tan increíble que nunca voy a poder olvidar.
Me voy, pero también con la preocupación entorno a la criminalización que se hace, no solamente con el Copinh, que espero siga bien y que su lucha siga fortificándose, sino también con todos los defensores y defensoras de derechos humanos que se encuentran ante tanta indefensión, tanta falta de andamiaje jurídico-legal para protegerse, para exigir el respeto de los derechos humanos.
También muy agradecido con las hijas de Bertha, con su mamá, que me hubiera gustado haberla visto y saludado. Y la muestra de solidaridad del pueblo de Honduras ha sido increíble, así como la presencia de la Misión internacional, las tantas muestras de solidaridad, las cartas, los mensajes, los correos…a todos ellos y ellas les agradezco infinitamente.
También a la prensa de aquí de Honduras, la internacional, porque estuvieron todo el tiempo muy vigilantes, cubriendo e informando. A mi equipo de trabajo de Otros Mundos Chiapas, a mis abogados de allá, que hicieron equipo y trabajaron para que yo pudiera ser libre. A todos los agradezco de manera infinita y no me cabe en el corazón tanto cariño y muestras de solidaridad.
Pero además tantas redes, organizaciones, de Estados Unidos, Europa, Asia, de América Latina, tanta solidaridad, tanta movilización y preocupación, no solamente por mí, sino por la lucha de los pueblos, por lo que enfrentan los pueblos contra este poder tan ambicioso, que quiere despojar de los territorios a los pueblos, a las comunidades indígenas, campesinas, garífunas.
Es un trabajo y un movimiento de toda una sociedad internacional, cada quien desde sus trincheras, luchando por la justicia, para que haya otros mundos posibles, con dignidad, respeto a los derechos humanos.
Nos estamos enfrenando todos a un poder muy fuerte, pero con el asesinato de Bertita es como que este espíritu renació por todos lados y generó unidad. Este es el espíritu de Bertha.
Me imaginaba la casa “Utopia” del Copinh, donde posaban los pájaros y pensaba que Bertha estaba ahí, que Bertha era una de ellas, sobrevolando esas montañas de La Esperanza, el río Gualcarque, guiándonos, fortaleciéndonos, diciéndonos que esto de cualquier manera vale la pena. Y es lo que tenemos que hacer, que la dignidad no se vende, que los territorios no se venden, que el respeto a los derechos humanos, a la autonomía y esperanza de los pueblos no tiene precio. Bertha nos invita a volar juntos con ella.
Lo que estamos enfrentando es muy fuerte. Son poderes oscuros y muy fuertes, llenos de ambición. Por esto el Copinh ha sido un ejemplo de esta lucha y esta fuerza inquebrantable, de estos compañeros y compañeras de comunidades indígenas que han marchado hasta el cansancio por exigir respeto, sus territorios libres de todos estos megaproyectos que nos quieren imponer y que nos quieren desalojar y despojar.
Es una lucha no solamente por el bien de Honduras, sino por el bien de América Latina, del planeta. No podemos seguir permitiendo que este proceso siga avanzando y siga destruyendo los anhelos y las esperanzas.
-¿Cuándo viajaste a Honduras para compartir con el pueblo Lenca organizado en el Copinh, te imaginaste que pudiera ocurrir una situación como la que has vivido?
-No me imaginaba que esto iba a ocurrir. Sabía todas las complicaciones que tenía Copinh y el pueblo de Honduras en esta lucha. Hacía 5 años que no venía a Honduras y sólo nos enterábamos de lo que ocurría por las informaciones que el Copinh sacaba.
Vine con mucha ilusión. Las comunidades y el Copinh querían abrir nuevas puertas de esperanza, de alternativas y venía a apoyar un taller de reflexión sobre energías alternativas, renovables, como mejorar la calidad de vida en las comunidades.
Resistir a este capital, a esta fuerza tan represora y buscar alternativas, generar alternativas de vida, de vivir distinto, tiene un costo muy alto. Y es increíble como hasta eso quieran apagar.
Venía con mucha esperanza y nunca pensé toparme con esto. Pero no sé, a veces pienso que el destino me había dado la oportunidad de ser yo quien me despidiera de Bertha.
-¿Cómo fue este momento?
-Muy doloroso, fue el momento en que Bertha se fue, en un rato, en un minuto, pero yo creo que el destino me pidió la oportunidad de vivir para que ese legado de Bertha no quedara sepultado, como pretenden hacerlo todavía. Y tampoco el legado del Copinh, que hubiera sido sepultado, masacrado.
Yo creo que nos escogió a todos, no solamente a mí, al equipo legal, a mucha gente, sino a la gente en México, en muchos lugares, muchas organizaciones. Yo fui sólo como un vehículo para juntar fuerzas, juntar las voces de justicia.
Bertha no murió, Bertha no se sepultó, se sembró y nacieron semillas por todos lados, generando una inspiración que estaba latente y que se hace explicita en este momento, en donde cantidades impresionante de personas reaccionaron a nivel mundial.
Es un llamado de que necesitamos estar juntos, unidos, cada quien desde sus trincheras, esta esperanza y anhelos de búsqueda de vidas distintas.
-En el Copinh hay muchos líderes y lideresas, pero no cabe duda de que la dimensión del liderazgo de Bertita es algo muy grande. ¿Qué retos tiene el Copinh de aquí en adelante?
-Un mensaje muy claro es que en esta lucha no estamos exentos de peligros y que necesitamos cuidarnos. Por más premios o medidas cautelares que se otorguen hay muchos compañeros y compañeras que han sido asesinados. Nadie está exento de eso. Pero también que esta lucha vale la pena y tenemos que hacerlo.
Al final yo creo que nos invita a todos y todas, estemos donde estemos, a ser activos en esto proceso, en esta lucha. Deberíamos tener muchas Bertha y muchos Copinh por todos lados, fortaleciendo la lucha de resistencia y unidad y así construir otro mundo distinto. Somos mayoría y podemos hacerlo.
Bertha nos ha dejado un legado muy importante y, al final de cuentas, considero que Bertha sigue presente. Y no solamente ella, hay muchas Bertha que ahorita están en lucha y otras que ya se fueron. Tenemos que rescatar a todos estos espíritus y cuidar a mucha otras personas que están amenazadas en Honduras y en el mundo, y que están haciendo un trabajo maravilloso.
-Tu salida de Honduras ha sido también el resultado de toda esta solidaridad y presión internacional. También para estas organizaciones se plantean grandes retos.
-Por supuesto. Yo no estaría afuera si no fuera por todos ellos. Siempre me sentí en una indefensión espantosa, con muchas contradicciones e irregularidades legales, violación de la misma Constitución.
Yo siempre mostré disposición a colaborar, porque tengo mucho interés en que se haga justicia, pero me sentía como atrapado en una ratonera, en donde se podía cometer cualquier ilegalidad y hasta violación a los convenios internacionales sobre derechos humanos, sin que nadie pudiera mover esto.
Inseguridad y angustia es lo que he vivido aquí, donde querían que yo estuviera a merced de unos supuestos mecanismos de seguridad que son débiles, tienen vacíos, no tienen presupuesto, ni reglamento, ni protocolo. Hay un vacío de andamiaje legal impresionante. Por eso llegué a mi embajada, para que me brindara seguridad.
Me preocupa y me angustia el hecho de que yo me voy, pero ustedes se quedan y me doy cuenta en dónde se están quedando. Un llamado a la solidaridad internacional es que se haga presente, que ayude al pueblo de Honduras, que acompañe al Copinh, a Ofraneh, a todos los movimientos que han hecho una lucha heroica enfrentándose a este poder tan tremendo.
Ojalá que mucha gente venga al Encuentro Internacional del 13, 14 y 15 de abril, para apoyar y brindar su solidaridad a todos estos movimientos que se encuentran en total indefensión.
Esta solidaridad sé que no fue porque era yo, sino porque detrás está toda esta historia que se arrastra, está Bertha, está el Copinh, yo solamente fui el canal y por mí pasó, pero pudo haber sido otra persona y hubiéramos hecho lo mismo.
Siento que a Bertha, tarde o temprano eso le iba a pasar. Ya tenía demasiadas amenazas. Quizás fue el momento oportuno, porque se sembró y resurgió en millones de personas más. Estoy seguro que si yo hubiera esquivado esta bala un segundo antes, si hubieran dado cuenta que no me habían matado y yo hubiera estado muerto.
Fue una millonésima de segundo la que me salvó. Nadie sabía que iba a estar ahí porque un día antes me habían alojado en otra casa, pero Bertha me invitó a su casa para trabajar y para que me pudiera comunicar con mi familia. Para los asesinos fue una sorpresa encontrarme ahí y decidieron tirar del gatillo. Hubiera sido el asesinato perfecto, nadie se hubiera enterado.
Entraron de noche, la asesinan y nadie se enteró. Eso entonces cabría para mil argumentos que hubieran servido para hacer mil escenarios distintos, y no habría poder humano que los rebatiera. Y no, esto no pasó. Yo creo que en fondo, el destino le hizo justicia a Bertha, porque hizo generar todas esta reacción a nivel nacional e internacional para no dejarla sola, para no dejar solo al Copinh, ni al pueblo de Honduras.
-¿En algún momento te sentiste tratado no como víctima, sino como victimario?
-Fueron días de tormento, muy difíciles. Me sentí tratado como objeto de prueba, no como víctimas, ni como testigo. Sin atender mis necesidades personales, psicológicas y afectivas, me trataron como objeto que querían traerme de arriba para abajo, haciendo mil diligencias y mal hechas.
Espero que se haga justicia, pero también que se respete la voluntad de los pueblos, de las comunidades, que se respeten sus derechos humanos, su gana de vivir distinto, buscando formas alternativas.
-¿Cómo te ha tratado tu gobierno?
-La Embajada ha sido maravillosa y tanto a la Embajadora como al Cónsul tengo mucho que agradecerles. Han intentado por todas las formas que yo sintiera seguridad y esto me ha ayudado mucho. Me recibieron con los brazos abiertos, con mucha calidez. Lamento que mi gobierno, allá en México, tardó mucho tiempo en reaccionar. Sentía que no estaba haciendo mucho. A pesar de que estaban violentando mis derechos humanos me dejaron sufrir lo que sufrí durante tantos días.
-¿Qué te pareció la respuesta del Estado de Honduras a la Misión Internacional?
-Fue una grosería no haberlos recibido, pero esto permitió que se fueran con la verdad, dándose cuenta efectivamente cómo está Honduras.
-¿Cuál es tu mensaje al pueblo de Honduras antes de despedirte?
-Me parece que estos acontecimientos lanzan un mensaje al pueblo de Honduras, de que hay que tener cuidado, no hay que bajar la guardia. Al mismo tiempo me parece que vamos por buen camino, estamos luchando con dignidad por los derechos humanos. La gente está buscando cosas distintas y esto la enfrenta a poderes muy fuertes y que la reacción es esa.
El mensaje que nos da toda esta experiencia es que vamos bien, que tenemos que seguirlo haciendo, que tenemos que tener cuidado, que todos somos Bertha y nadie puede decir que está fuera de peligro. Lo que importa es la unidad de los movimientos, porque genera mucha fuerza.
El pueblo de Honduras sabe dónde está parado y está consciente. Para nosotros son un ejemplo y una gran inspiración, porque no han parado de luchar. Pese a tanta violencia alrededor siguen en pie y sigue ahí.
Nunca habíamos visto una reacción tan grande como la que ha habido tras el asesinato de Bertha. Creo que el pueblo de Honduras lo debe llevar en su corazón, y que no olvide que estamos atentos, que sigue nuestro corazón con ustedes, con el Copinh, con las hijas de Bertha, con su mamá, con todas las organizaciones y movimientos.
-¿Volverás alguna vez?
-Me encantaría volver, ojalá en otras condiciones que espero sean distintas pronto. Espero que las circunstancias cambien y que también todo este andamiaje que garantice los derechos humanos y la seguridad sea distinto.