Que las y los latinoamericanos nos movilicemos para lograr mejores condiciones de vida no es ninguna novedad. Desde las rebeliones de Túpac Amaru, pasando por las gestas independentistas de principios del siglo XIX, y hasta los momentos insurreccionales de las décadas del `60 y `70, nuestros pueblos siempre han estado en lucha y organización permanente.
8M: una vez más, las mujeres tomamos las calles, nos apropiamos del espacio público, lo hicimosnuestro y reivindicamos las demandas que llevamos gritando desde hace décadas. Somos muchas y ya no nos quedamos calladas: nos acuerpamos, nos tomamos de la mano, nos cuidamos, porque sabemos que no estamos solas y porque tenemos claro a dónde queremos llegar.
Por el Reagrupamiento de Haitianos de Montreal contra la Ocupación de Haití (Rehmonco) Desde hace más de una década, las clases trabajadoras urbanas y rurales luchan contra la instauración del régimen neoduvalierista del Partido Haitiano Tèt Kale (Phtk). Apoyado por las potencias occidentales, este régimen no sólo se centra en la explotación a ultranza de
Pasé frente a un juzgado de sentencias de Siguatepeque, un pueblo sentado entre montañas, en el corazón de Honduras, y pude encontrar las huellas de Berta Cáceres ahí en la casa donde mora la injusticia. Las consignas de colores convirtieron ese siniestro edificio en algo lindo en el paisaje: Berta vive, Copinh sigue. Militares asesinos.