Jubileo Sur/Américas convoca a la Semana de Acción Global contra la Deuda y las IFIs

La red Jubileo Sur/Américas (JS/A) convoca a los movimientos y organizaciones populares de Nuestra América, Abya Yala, a sumarse a la Semana Mundial de Acción contra la Deuda y las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), que se realizará del 12 al 18 de octubre, en coincidencia con las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia.

Según la organización, las IFIs acumulan más de ocho décadas impulsando un sistema de violencia económica y financiera estructural, cuyo costo se expresa en deuda, desigualdad y devastación ecológica. Ante la preparación de nuevas decisiones que afectan la vida y el futuro de los pueblos, la red considera necesario reforzar las denuncias y demandas, así como las estrategias e iniciativas colectivas en defensa de la soberanía, los derechos y el Buen Vivir de los pueblos y el planeta.

En ese marco, la convocatoria incluye la adhesión a la Declaración mundial de la Semana de Acción “Recuperemos Nuestros Derechos y Futuro” y la realización de acciones de calle y de debate en los territorios durante esa semana, que contempla varias fechas de relevancia para la región.

Declaración en:
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Consulta el texto completo de la declaración, firma y apoya esta lucha.

RECUPEREMOS NUESTROS DERECHOS, SOBERANÍA Y FUTURO 

¡ALTO al FMI-Banco Mundial! ¡Reparación YA!

Los pueblos de América Latina y el Caribe enfrentamos una ofensiva acelerada y violenta contra nuestras vidas, territorios, derechos y futuro. El costo de la vida y la desigualdad suben sin parar y se precariza el acceso a derechos humanos básicos como la alimentación, el empleo, los salarios dignos, la educación, la salud, la vivienda, el agua, la energía y un ambiente sano. Entre la población más afectada se encuentran las mujeres y comunidades tradicionales, lxs jóvenes y personas racializadas. Crecen las resistencias, pero aumentan las deudas, el saqueo, el despojo y la destrucción de la naturaleza, la violencia, la vigilancia y el control social tecno-digital, la criminalización de la protesta, la militarización de nuestros territorios y la injerencia de EE.UU.

Esta realidad está anclada en las políticas promovidas e impuestas a través del endeudamiento de nuestros países y los préstamos y condiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM). Estas instituciones se reúnen ahora en Bangkok (Tailandia), del 12 al 18 de octubre de 2026, para seguir tomando decisiones que nos afectan a diario. A través de la miseria planificada y el austericidio, golpes de Estado y el sostén de gobiernos dictatoriales y represivos, desde su creación hace 82 años, impulsan un verdadero anti-desarrollo. Sus prioridades no son nuestros derechos sino las ganancias corporativas y la apropiación neocolonial e imperialista de nuestros territorios, cuerpos y bienes comunes. 

Imponen y aseguran la cobranza de una asfixiante e ilegítima deuda financiera, consolidando un verdadero sistema de deuda perpetua y aumentando impunemente las deudas social, ecológica, climática, económica, política, cultural y de género con los pueblos y el equilibrio ecosistémico en general. Detrás de un discurso aparentemente “técnico” y plagado de buenas intenciones, el FMI y el BM son pilares fundamentales del control geopolítico de las grandes potencias como los EE.UU. y de una arquitectura financiera internacional al servicio del gran capital y la globalización corporativa, financiarizada y digitalizada. Esa élite del 1% fomenta la mercantilización y la privatización de los procesos de producción y reproducción de la vida y profundiza la dependencia y la desigualdad. Mientras contribuyen a la acumulación de cada vez más riqueza en cada vez menos manos, aumentan la explotación y el empobrecimiento de las grandes mayorías, sobre todo del Sur Global.

En conjunto con estas Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), los gobiernos de extrema derecha y de corte neoliberal están promoviendo una agenda desreguladora que debilita los derechos conquistados y desmantela las capacidades de control estatal e integridad ambiental bajo el pretexto de “atraer inversiones” y “dinamizar los mercados”. Sustituyen la rectoría pública y las normas de protección por la autorregulación y “responsabilidad social corporativa”. Estos gobiernos alineados con el capital transnacional otorgan exenciones fiscales, rebajas de impuestos y beneficios tributarios a las élites económicas, generando una pérdida de ingresos fiscales que, además de reducir el presupuesto destinado a la protección social y ambiental, obligan a los países del Sur Global a profundizar su endeudamiento y a someter sus decisiones económicas al tutelaje del FMI y el BM, incluyendo los intereses de EE.UU. que los controla.

Deuda, IFIs y la crisis ecológica y climática

El avance de la crisis ecológica y climática mundial no es ajeno a las políticas que promueven e imponen estas IFIs y sus contrapartes regionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Contaminación, deforestación y pérdida de biodiversidad, aumento descontrolado del calentamiento global – con sus múltiples secuelas de inundaciones, incendios, sequías y otros eventos climáticos extremos -, pérdida de vidas y de fuentes de sustento de comunidades enteras, desplazamientos poblacionales forzosos, acaparamiento de tierras y violación grave y sistemática de los derechos humanos, de los pueblos y de la naturaleza, son consecuencias directas de sus programas, préstamos y condiciones, que se definen en confidencialidad, a puerta cerrada.

No obstante, ante las crecientes críticas y resistencias, en vez de cambiar sus políticas, el FMI y el BM redoblan la apuesta. Continúan prestando para la extracción de combustibles fósiles, la explotación minera (enfocada en la extracción de minerales estratégicos y tierras raras) y el control corporativo de la llamada “transición energética”. Apoyan la expansión  vertiginosa de la frontera extractivista con la proliferación de centros de datos para la Inteligencia Artificial (IA). Promueven instrumentos de fijación de precio a la naturaleza, tales como el mercado de carbono, los créditos de biodiversidad, los pagos por servicios ambientales, los bancos de hábitat, los bonos verdes/azules, las soluciones basadas en la naturaleza, la especulación con tokenización digital de la fauna y los bosques y otras falsas soluciones a la emergencia ecológica y climática, incluyendo el engañoso canje de deuda por conservación, clima o naturaleza – como mecanismo de financiarización y control territorial de las zonas más biodiversas de bosques, mares y océanos.

La incorporación reciente del “riesgo climático” al Marco de sostenibilidad que aplica el FMI y el agregado de la “resiliencia” a su recetario tradicional de condiciones, tampoco implican un alivio sino más control tras el cual se pintan de verde los intereses capitalistas de siempre. Fingen contribuir a las urgentes necesidades de adaptación y mitigación con más préstamos en vez de reparaciones climáticas. Y, paradójicamente, el BM se hace cargo del fondo creado supuestamente para resarcir los “daños y pérdidas” provocados por las mismas políticas que fomenta.

¿No será hora de poner fin a la acción del FMI y el BM, cerrándolos y exigiendo la sanción y reparación de sus crímenes contra los pueblos y la naturaleza?

Desde la Campaña ¡ALTO al FMI-BM! ¡Reparación YA! en América Latina y el Caribe, llamamos a fortalecer las resistencias populares, impulsando acciones y denuncias y articulando esfuerzos en ese sentido en la región y el mundo. Llamamos a unir fuerzas para exigir y construir alternativas reales, de Buen Vivir, basadas en la participación y el protagonismo popular, el reconocimiento y respeto de los derechos y necesidades de los pueblos y de la naturaleza y el ejercicio pleno de nuestra soberanía.

El FMI y el BM fueron creados hacia el final de la II Guerra Mundial para promover la liberalización comercial, la estabilización monetaria y la inversión extranjera, vinculadas todas a la valorización del dólar estadounidense y, junto a ella, el poder económico y militar  de EE.UU. Jugaron un papel central en la consolidación de la “Pax Americana” y el avance de la especulación y la financiarización económica que tanto sufrimiento nos provocan. El gobierno de EE.UU sigue controlando sus políticas, asegurando que operan al servicio de sus intereses geopolíticos, económicos y financieros, el verdadero terrorismo. El uso del FMI para sancionar a Venezuela, o para atrapar a Argentina con préstamos desmedidos, son apenas ejemplos recientes. Precisamos recuperar nuestros derechos, territorios y futuro de sus garras, luchar por derribar su ordenamiento y construir otras relaciones e instituciones.

Llamamos entonces a organizar y movilizarnos, animando iniciativas populares y comunes en todos los escenarios locales, regionales y mundiales – incluyendo la Semana de Acción frente a las reuniones del FMI y el BM ahora en Bangkok, la Jornada continental contra el Fracking, los Encuentros Ecosocialistas, Antifascistas y Antiimperialistas, la COP 31 de Cambio Climático en Antalya, Turquía (del 9 al 20 de noviembre de 2026), la COP 17 de Biodiversidad en Ereván, Armenia (del 19 al 30 de octubre de 2026) y la Cumbre del G20 en EE.UU (14 y 15 de diciembre de 2026). Multipliquemos las acciones que contribuyen a:

  • Visibilizar y denunciar los impactos de la acción criminal del FMI, el BM y sus beneficiarios, en relación, sobre todo, al empobrecimiento y la precarización de nuestras vidas, la perpetuidad de deudas injustas e impagables, la violencia y la militarización de nuestra América, Abya Yala, la injerencia contra nuestra soberanía, la crisis climática y la vulneración de los derechos fundamentales, territoriales, al agua y la energía;
  • Ejercer nuestro derecho a juzgar y a sancionar a los responsables de las políticas de austericidio y despojo, realizando sesiones del Tribunal de los Pueblos y la Naturaleza contra el FMI-BM;
  • Auditar, anular y no pagar las deudas ilegítimas y odiosas, y lograr la restitución de lo cobrado injustamente y la reparación de las deudas histórica, social, ecológica y climática;
  • Exigir acciones concretas que hagan frente al alto costo de la vida. Los gobiernos pueden dejar de ser cómplices del despojo regulando los precios de los alimentos y el combustible, brindando apoyo directo a quienes están luchando por sobrevivir y garantizando servicios públicos dignos;
  • Convertir la Plataforma de países prestatarios en un mecanismo real de suspensión de pagos y exigencia de reparaciones;
  • Fortalecer las resistencias a los préstamos y programas del FMI, el BM y el BID, incluyendo sobre todo lo relacionado con los megaproyectos, el extractivismo minero y de combustibles fósiles, la expansión de centros de datos y las falsas soluciones climáticas; y
  • Apoyar el cierre del FMI y el BM y construir alternativas ancladas en el protagonismo popular, la soberanía y la autodeterminación, los derechos de los pueblos y de la naturaleza y el Buen Vivir. 

¡Recuperemos nuestros derechos, territorios y soberanía!

¡Anulación y no pago de las deudas ilegítimas y odiosas!

¡Cierre del FMI-BM y sanción de la miseria, devastación y deudas provocadas!

!Reparación a los pueblos y ecosistemas de las deudas social, ecológica y climática!

 CAMPAÑA ¡ALTO AL FMI-BM! ¡REPARACIÓN YA!

-América latina y el Caribe, octubre 2026

Primeras firmas:
Jubileo Sur/Américas
CADTM-AYNA
Deuda x Clima Latinoamérica y Caribe
Alianza contra la Desigualdad FIA-LA/C
Marcha Mundial de las Mujeres-Región Américas
SICSAL-CONVIDA

Sumá la firma de tu movimiento, red u organización, ingresando aquí:
https://bit.ly/ALTO-Recuperemos  

Podés además, sumá tu firma a la petición ante al alza del Costo de la Vida:
https://fightinequality.org/act-now/el-costo-de-vida/

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