El 1 de junio del 2004, Haití fue invadido por las tropas de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), luego que el consejo de seguridad de las Naciones Unidas, aprobara la intervención mediante la resolución S/RES/1542 (2004) del Consejo de Seguridad. Las tropas permanecieron el país por 13 años.
El contexto en el que llega la MINUSTAH, es el del segundo golpe de Estado contra el presidente Arístides, en el que estaba totalmente involucrado el gobierno de los EE.UU. a través de la CIA y el Instituto Republicano Internacional (IRI). Esta fue una acción terrorista, donde el ejército norteamericano secuestró a Aristide y a su familia, y los envió a la República Centroafricana, donde les detuvo mientras consolidaban un nuevo régimen en Haití.
El mandato original de la MINUSTAH, autorizó un componente militar de hasta 6,700 efectivos militares de varios países, entre los que se encontraban Brasil (al mando de la misión), Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Ecuador, El Salvador, Francia, Guatemala, Honduras, Indonesia, Jordania, Nepal, Paraguay, Perú, Filipinas, la República de Corea, Sri Lanka, los Estados Unidos y Uruguay, según datos de las Naciones Unidas.
La MINUSTAH fue parte de “un proyecto global de remilitarización de la Cuenca del Caribe”, que utilizó la amenaza militar e instrumentos tecnológicos nuevos para afianzar su dominación sobre la región, además de profundizar el control sobre los poderes del Estado.
Lejos de los supuestos objetivos de “Estabilización” el legado de la MINUSTAH, tiene repercusiones severas sobre el pueblo, no solo se profundizó y apoyo la consolidación del crimen organizado, como instrumento de control sobre el pueblo, sino que además se aseguró desmantelar la institucionalidad del país, las tropas, con el respaldo de las Naciones Unidas, fueron responsables de crímenes, algunos citados a continuación:
Abusos sexuales, en su mayoría contra mujeres, niñas y niños,
La introducción al país, de la epidemia del cólera, con un saldo de más de 30,000 víctimas,
Abandono paterno infantil,
La desviación de los fondos destinados a la reconstrucción del país, luego del terremoto del año 2010,
Violaciones de derechos humanos.![]()
Jubileo Sur/Américas viene acompañando las luchas del pueblo haitiano, nos sumamos a las demandas por el pedido de justicia y reparaciones, abrazamos la lucha y resistencia que en estos 20 años el pueblo mantiene viva a través de la movilización social.![]()
Nos unimos al rechazo de una nueva intervención militar y exigimos justicia, reparaciones y no repetición de los crímenes cometidos contra el pueblo haitiano.






